Capitulo 11

Lucy sabia que todo lo que le había contado a Sweeney era mentira. Y que, en realidad, la versión de Nellie era la mas cierta. Esceptuando la locura y la mendicidad. Ella había escapado y había dejado inconsciente a la mujer. Pero debía seguir con la mentira, debía recuperar a su marido.

Nellie había conseguido dormir toda la noche, pero con malestares. Sweeney, en cambio, no había podido. Se había quedado toda la noche vigilando la calle, como si el Juez fuese a volver en cualquier momento. Y Lucy estaba en el salón, durmiendo. Eran las 6 de la mañana, cuando la Sra. Lovett se levanto. Fue hasta donde estaba Lucy. Aquella mujer… Agg, le daba asco. Vale que se hubiese puesto su vestido, pero no dejaría que llevase SU collar de diamantes.

Se lo quito con cuidado, sin despertarla. Solo con la mano izquierda, y eso ya era un logro.

Y entonces, se le ocurrió la brillante idea de subir a ver al Sr. Todd. No era tan descabellada, al fin y al cabo, el la había besado. Y ella necesitaba saber el porque.

Asi que con el collar en la mano, cogido con gran aplomo y subió las escaleras.

Entro en la tienda, el Sr. Todd se dio la vuelta, preparado para atacar. Pero se encontró a la que quería proteger y no de quien quería proteger.

-Sra. Lovett… ¿Qué esta haciendo aquí? –pregunto, mas tranquilo. Ella le enseño el collar-. Valla, ha conseguido quitárselo.

-Si, pero porque es mio –miro hacia el suelo-. Usted me lo regalo… -levanto la mirada, con brillo en sus ojos-.

El se dirigió a la silla y se sento, e invito a la Sra. Lovett a sentarse en la cama enfrente de el.

-No debería estar aquí a estas horas.

-Pero, Sr. Todd, a esta hora me he levantado siempre.

-Si, pero ahora no debería hacerlo. Y menos en su estado. –le dijo tranquilamente-. Sra. Lovett.. –parecia preocupado-. ¿Le han hecho las pruebas de…?

-Si, no estoy embarazada.

-Bien… Deduzco, -dijo- que no ha venido a decirme eso.

-Si… eh… quería saber…

-No –dijo secamente.

-¿No que?

-No se porque lo hice.

-¿El cual?

-El porque la bese.

-… -se quedo O.O, osea, que sabia que le quería preguntar-. Yo… esto…

-No se preocupe. –se levanto y se sento a su lado-. No tiene de que avergonzarse.

-Pero yo… usted… Lucy… -dijo confusa-.

-Lucy… quiere que vuelva con ella, pero yo… yo no se si es lo que quiero. Me he contado… una historia…

-¿Qué historia? –pregunto-.

-Vera, me dijo que….



Media hora mas tarde…

-¡¡Pero eso es mentira!!

-Sra. Lovett –dijo amenazante-.

-No, de verdad, creame, eso es mentira. La verdad… la verdad es que ella me ataco, me dejo inconsciente.

-¿Qué…? ¿Cómo?

-Me dejo inconsciente y escapo. Yo la di por muerta. El juez me dijo que estaba muerta. Se llevaron a la niña. No paso nada mas. Desde entonces, solia echar algunas flores al rio, que fue donde me dijeron que había muerto. Y entonces, apareció, rondando mi puerta. Pensé, que si no se lo decía, no se daría cuenta y podría estar conmigo, pero… pero entonces paso aquello, y todo lo de estos últimos meses. Y ella volvió… ¡Oh, Sr. Todd! ¡Tiene que creerme! Yo quería…

Al Sr. Todd le basto con eso, sabia que todo lo que le estaba contando era verdad. Le había dado mala espina su ex-esposa cuando esta se lo había contado, no encajaba nada.

Rapidamente, repitió lo que había hecho cuando Lucy había ido a por el tranquilizante.

Junto sus labios con los de Nellie, pidió paso a su boca. Esta acepto. Esta vez, no había peligros cerca, tan solo estaban ellos dos.

Sus labios se juntaron en ardiente pasión y deseo. La mano de ella agarraba su pelo, las de el, reposaban en las caderas de ella, con cuidado de no hacerla daño, pero atrayéndola hacia asi.

Pronto, sus caricias, pasaron a algo mas que deseo. Se separaron para tomar aire, ambos jadeaban.

-Sr. Todd… Yo… -dijo, con el brazo aun alrededor de su cuello-. Yo aun no puedo… no en este estado.

-Comprendo…

-Voi a… por Toby… Sera lo mejor.

Se levanto y se encamino a la tienda, aun sorprendida por lo que acaba de pasar.