Liar Liar
Capitulo 10
Creppie
Escuchen Resistance – Muse
DooJoon corrió aún con el casco puesto por el gentío del Aeropuerto, debía encontrar al rubio sin importar que, corrió por fuera de cada Andén hasta que reconoció la silueta del castaño, se acercó a su lado.
— ¿Dónde está? — Le urgió tomándolo por los hombros
— Se fue Doonie, acaba de partir el avión — Le mostró por el gran ventanal como despegaba un gran avión blanco, el mayor se quedó viendo como marchaba y cayó de rodillas destrozado. Sentía como sus tatuajes brillaban a través de la ropa, pero no le importo que Dongie o Kiki lo vieran, aunque ellos no daban indicios de notar el brillo que expedía por dentro de su camiseta.
— Debemos irnos de aquí Doonie — Kiki le abrazó por la espalda y con su mano cubrió inconscientemente sus tatuajes, entonces DooJoon lo notó, junto a un puesto de revistas estaba ese hombre, el mismo que lo había seguido luego de salir de la casa del rubio, se puso en pie de golpe mirando al menor con temor.
— No te hará nada, yo estoy aquí — Le susurró para calmarlo, pero en vez de eso, lo asustó.
— ¿Cómo…cómo sabes? —
— Tenemos que hablar, pero no aquí. Tienes que terminar de recordar — Susurró nuevamente dejando a DongWoon ajeno a toda su conversación — Nadie debe saber nada, ¿Entendido? — El moreno asintió y él le tomó la mano sacándolo de allí rápidamente apenas y despidiéndose del castaño.
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Se sentaron en la orilla de la terraza de un edificio, ambos sostenían una lata de café en sus manos.
— ¿Tus tatuajes brillan cuando tu corazón se agita, verdad? — Kiki fue el primero en hablar, el moreno se sorprendió por sus palabras.
— S..si, eso me pasa desde que desperté, aunque no los tenía antes del coma — Murmuró confundido, el moreno suspiró y se sentó de tal manera que quedó frente a él.
— Lo que voy a decirte, te ayudará a entender mucho mejor lo que sucede, son cosas que se borraron de tu mente hace muchos años y hay otras que perdiste el día del accidente, te asustarás, quizás no lo comprendas en un principio, pero esa es la razón por la que te dimos por muerto y la razón de muchas cosas que ahora no comprendes. Abre tu mente DooJoon — Y casi como si fuera una orden, DooJoon se quedó en silencio y tranquilo escuchándole.
— Te escucho, necesito recordar pero más que nada necesito comprender — Murmuró.
— Los seres celestiales siempre han buscado el estar en contacto con los humanos, es por eso que ellos mismos se designan "Ángeles guardianes", una gran cantidad de ángeles, encogen por un momento sus alas y bajan del paraíso a la tierra para proteger a un niño hasta que llega el día de su muerte, día a día los guardianes protegen no tanto el bienestar físico de sus humanos, sino también su bienestar espiritual — Suspiró — Hace más de diez siglos un ángel llamado Ieazel, el ángel de la fidelidad decidió conseguir un humano que proteger, había visto a un pequeño niño que sufría mucho aquí en la tierra, era golpeado por su madre, abusado por su padre, cada día para él era un martirio. Ieazel necesitaba cuidarlo, pero no fue suficiente, no era suficiente para ninguno de los dos, ese niño necesitaba más que cuidado, necesitaba un compañero. Supuestamente los ángeles no pueden volverse humanos, es antinatural y si llegase a ocurrir su ser celestial se opacaría y todas sus buenas intenciones se convertirían en odio, pasando a ser lo que se conoce como un "Angel Caído". Aún así Ieazel fue contra las reglas del cielo, luchó para ser humano y fue tanto su sacrificio que el mismo día en el que aquel joven murió a él le concedieron el poder de convertirse en uno más de esta tierra, pero lo que los demás ángeles no sabían era que él había hecho un pacto celestial con el humano, a cambio de un dulce e inocente beso habían quedado atados por toda la eternidad. — Kiki suspiró pesado — Ieazel encarnó en un bebé, creció como cualquier humano y cuando más se arrepentía de haber dejado de ser ángel, reconoció en un lugar habitual al niño por el que había dejado todo, ambos sentían una atracción enfermiza, inexplicable, inhumana y todo por aquel beso que su antepasado había compartido con el ahora humano… Miles de reencarnaciones después, nació un pequeño niño, el cual tenía grandes dotes musicales, tuvo una infancia sencilla, sólo marcada por un terrible episodio… La muerte de su padre — DooJoon comenzaba a comprender el relato de Kiki como si fuera una historia que ya conocía, aún así se mantuvo en silencio — El ángel siempre aparecía cuando el niño más lo necesitaba, recién allí ese lazo eterno se hacía presente, ya que todo era inconsciente, el ángel recordaba su vida pasada justo después de tener su primer beso con el humano tal como el legendario pacto, esta vez Ieazel estaba encarnado en un pequeño niño, de cabello negro, con una hermosa sonrisa quien encontró al pequeño llorando tras una lápida del cementerio — DooJoon no pudo reprimir su sorpresa.
— ¿Qué mierda estás hablando? — Gritó poniéndose en pie — Kikwang no sé a que estás jugando pero la historia que me dices es una gran tontería — Se paseó nervioso, allí estaba, esa sensación de que todo esto ya lo había vivido.
— Te dije que ibas a reaccionar así, he sido yo el encargado de abrirte los ojos cada vida que has vivido, pero en esta pasó algo, tu ya sabías todo esto antes del accidente, pero simplemente lo has olvidado — Suspiró.
— ¿Tú? ¿Qué quieres decir? — Se alejó un poco más.
— Soy Panuel, el ángel de la lealtad, bajé a la tierra siguiéndote y todo estos siglos te he servido y cuidado — Kiki se levantó y se inclinó ante él con una rodilla en el suelo y su rostro mirando hacia abajo — Tengo la misión de protegerte, pero por desgracia he fallado en mi misión —
— Levántate, no quiero que te arrodilles — DooJoon lo levantó con suavidad, él y Kikwang eran mejores amigos desde que tenía memoria, y había relatado tan exactamente el día que había conocido al rubio que estaba muy asustado, no porque no creyese, sino porque habían demasiadas evidencias.
— Tú eres Ieazel, y Yoseob es el descendiente de aquel chico por el que te convertiste en humano hace ya demasiados años — Le resumió.
— Si es así, ¿Por qué las cosas están así? — Le miró preocupado.
— Por que tú Ieazel cometiste un error, un error muy grande — Le dijo sombrío vaciando su lata de un trago.
— ¿Qué hice? — Preguntó
— Fuiste en contra de tu nombre, tu eres el ángel de la fidelidad, al tener una aventura con LeeJoon rompiste todo lo que lleva tu nombre, tanto el lazo con Yoseob como tu poder angelical desapareció, te convertiste en un ángel caído, eso lo demuestran tus tatuajes, ellos brillan y se mueven al compás de tu corriente sanguíneo, son runas, runas que impiden que mueras y vayas al infierno —
— ¿Cómo llegaron allí esas runas? — DooJoon sentía un fuerte dolor de cabeza, pero por fín tenía respuestas.
— Yo las hice, cuando te llevaron a la ambulancia las dibujé para que sobrevivieras, sólo los seres celestiales pueden verlos por lo que no debes preocuparte por que los demás lo vean — ¿Recuerdas al hombre del aeropuerto? —
— Claro, me siento extraño cuando estoy con él —
— Era de esperarse, él es el Ángel de la absolución, pero al igual que tú es un caído, él ahora es el ángel de la condena y el castigo. Te quieren para ellos, quieren verte destruido y LeeJoon los está ayudando con eso — Murmuró con rencor.
— ¿LeeJoon? — DooJoon comenzaba a preguntarse quien de su círculo no sabía nada sobre ángeles y tonterías así.
— No son tonterías DooJoon — Murmuró el menor — La primera vez que un bebe ríe nace un hada, pero por desgracia no todas son buenas como en los cuentos de hada, dice la leyenda que son muy pequeñas por lo que pueden albergar sólo una emoción en ellas, al igual que los ángeles ahora nos podemos convertir en humanos, las hadas copiaron ese poder y se acentúan con sus miradas hipnotizantes y pociones mágicas en muchas partes del mundo — DooJoon le interrumpió de golpe.
— ¿No me vas a decir que LeeJoon es un hada verdad? — Preguntó incrédulo.
— Él te hipnotizó con una poción, no son muy fuertes ni duraderas, pero logró que lo besaras y que todo se viniera abajo — Murmuró poniéndose en pie viendo como DooJoon amenazaba con desmayarse o vomitar — ¿Estás bien? —
— No… Necesito sentarme y una cerveza fría — Dijo respirando profundo y se sentó en el suelo apoyando su frente en sus rodillas.
— Poco a poco lo asimilaras, sé que ahora todo es muy fuerte y complicado para ti, pero no tengas miedo — Se acercó abrazándolo y el mayor no pudo huir de esas caricias dulces.
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El tiempo corría veloz, y no existían noticias del rubio, nadie sabía nada ni siquiera su familia, DooJoon estaba demasiado ocupado buscándolo como para volver a su vida normal, aún recordaba las palabras de Kikwang.
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Estaban sentados en la orilla de una playa al atardecer, de nuevo tenían algo serio sobre lo cual hablar.
— Yoseob está en peligro — Le comunicó de golpe el moreno mirándole acongojad.
— ¿Qué dices? — Le miró en shock.
— LeeJoon y el hombre del tatuaje están buscándolo pero no saben donde fue, serán capaces de buscarlo por todo el mundo con tal de matarlo y así romper de golpe el lazo que los unes y los mantiene amándose, debemos encontrarle primero que ellos, al menos nosotros sabemos donde fue ¿No? —
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Nunca Noruega se le había hecho un país tan grande, habían buscando en cada ciudad, en cada hostal, en cada casa noticias del rubio, pero no encontraban más que negativas, llevaban ya varios meses intentando localizarlo y se cumplía un año desde su partida.
DooJoon se lanzó al sofá boca abajo bufando, su esperanza se estaba acabando, iba a hablar con Kiki pero entonces sonó el teléfono y el menor en vez de acompañarle fue por él.
— ¿Diga? … ¿Qué? … Si, entiendo, muchas gracias, le agradezco mucho en serio — Apenas colgó gritó — ¡Tengo noticias de Yoseob! — Les gritó y eso provocó que se levantara del sofá de un golpe.
Continuará…
+ asdf ahora se entiende más verdad B:
