Capitulo 11

Escuchar las palabras no siempre cambia la opinion....

Han sido solo unas cuantas las veces que mi corazón se ha sentido agitado y yo desconcertado. La primera fue al ser propuesto para prometido de la hija mayor de una gran familia del Japon. La siguiente fue encontrarme una madrugada con la hermana de mi prometida. Tras esas dos ocasiones la siguiente fue enterarme que en una sola noche me converti en padre y que mi unico desliz en mi perfecta vida deshonrara el nombre de una de las familias mas reconocidas. Despues de todo, llevaba seis años casado con la heredera y resulta que embarazé a la rebelde de la casa quien terminó muriendo en un hospital del extranjero.

Pero esta vez, no es tan solo saber que me equivoqué ni que dañe a personas poderosas. Si no que al evitar ese problema lastime a un inocente. No es que el lastimar los sentimientos de alguien me haya preocupado alguna vez en la vida. Pero sus palabras, lo que vivio y lo que nunca hice por ella...

Muchas personas le llaman conciencia....

El lobo de mibu habia entrado a la habitacion y yo decidi salir para darles su privacidad. No necessariamente que lo hubiese decidido por que Saito me habia hechado literalmente. Pero la realidad era que necesitaban conversar y esa era la unica oportunidad que tenian ambos. Dudo mucho que Sayuri consiga la motivacion para dejar las drogas sin una ayuda suprema como la de Saito, su padre. Pero me he sorprendido al hayar a Misao corriendo por los pasillos del hospital.

-¡Aoshi! ¡Te ves molido!! Parece que te pisó un camión y luego te tiraron a la basura. ¿Que te paso?

-Gracias por machacarmelo en la cara. Pero no he desacansado desde el 'operativo'.

-Cielos. Por que no me dices donde encontrar al lobo y te vas a tu casa.

Bien... Misao queriendo encontrar a Saito no era una buena ocacion para las peleas de esos dos.

-Misao. No es un buen momento....

-¿Ya encontró a Sayuri? Si ya lo hizo es mejor dejarlos solos, ¿no? Ven tomemónos un café mientras ellos terminan. Tengo mucho que contarte.

-Veo que si.

-Tu rostro vale un millón ahora mismo. Cuando te cuente el resto voy a ser multibillonaria.

La sonrisa de Misao era esplendida. Sabia que Valentino era verdaderamente Sayuri Saito y venia mas en camino. No sé si podría soportar el resto del día de esta forma.

-Además Aoshi, tenemos que salvar a una enfermera que esta intentando hacer que Sano use el cerebro.

-¿Cómo sabes de Sayuri?

-¿Intrigado no? Bueno... Voy a ser su madrastra... Sigamos que se van hacerle una cirugia sin anestesia a Sano si no avanzamos.

La cirugia tendrian que hacermela a mi. Nada de esto puede ser real.....

Las miradas se habian encontrado y no se seperaban color ambar con color ambar de actitud asesina ambas; pero en este momento una con fuerza y otra con indignacion.

-Bien.... Esto no puede continuar asi. Di lo que tengas que decir y largate de mi vida.

-¿Que me largue de tu vida?

-Nunca has estado en ella. Asi que a estas alturas ya me da lo mismo.

-Mentirosa.

-Antes y ahora.

-Ninguna hija mia va ser conocida como una.

-¡Ja! Tu mismo me llamas asi y tu mismo eres un mentiroso. Le mentiste a tia Tokio a mi madre y mis abuelos. Le has mentido a todos con esa actitud de puritano cuando no eres mas que un canalla. Las usastes a ambas para tener un puesto prestigioso y luego las mandaste al infierno. O por lo menos a mi madre. Sabes que ella te amo.

-Nunca la odiaste entonces.

-No. No la odie. Ni siquiera tenia diez años cuando murió. Me he odiado a mi misma, por que de no haber sido por mí te hubieses quedado con ella.

-Eso no puedes saberlo por que no estabas alli. No me he justificado con nadie en mi vida. A tu tia solo le pedi perdon por haberla lastimado.

-Y no piensas disculparte conmigo... eso ya lo se Saito Hajime. Te estoy pidiendo que te vayas. No quiero tus sarcasmos ni nada que tengas que decirme. Solo... Vete.

De tan solo verla supe que era mi hija y hoy mas que nunca se que lo es. Es tan solo una chica y esta luchando por no dejar sus sentimientos escapar solo para lucir fuerte por que....

-Se que piensas que nadie merece tus lagrimas. No te las voy a pedir. Puedes ser tan fuerte como quieras. Lo unico que queria pedirte era que me escucharas.

-¿¡Que!? Cuando he tenido yo esa oportunidad?

-Solo.... te lo pido. Para que tengas todos los angulos del asunto, para que tomes una decision correcta.

Sayuri habia decidido darle la oportunidad hacia mucho tiempo. Sin tan siquiera ser conciente de haberlo hecho. Su corazon ansiaba hayar las respuestas y en su interior sabia, que le dijera lo que le dijera, ella le creeria al lobo de Mibu.

Hablaron por horas. Le conto que solo deseaba ayudar a su madre, pero que ella se enamoro de el pero no asi el de ella. De hecho, no se habia enamorado de ninguna de las hermanas. Ni siquiera habia encontrado el amor durante todos estos años hasta que conocio a Misao. "Esa es otra historia que quiero compartir contigo, pero mas tarde" Fueron sus palabras exactas. Pero continuo explicandole que fue Tokyo quien no le permitio verla. Su enfado habia sido tan grande como para castigarle de esa manera. Pero siempre estaba al tanto de sus quehaceres hasta que un dia Tokyo dejo de contestarle las llamadas.

"Ahora se que fue por que te marchaste para hacerte un nombre por ti misma. Quiero que sepas que admiro tu valor de querer seguir adelante."

Los ojos tomarom vida propia y comenzaron a llorar levemente al oir sus palabaras.

"Si hubiese sabido todo lo de tu madre te hubiese ido a sacar de alli. Esto te lo juro por mi sangre Samurai, como una promesa hecha por un Mibu."

Sabia que aquella era una promesa solemne y que nadie se atreveria a romper nunca y mucho menos utilizar a la ligera.

"Quiero que dejes las drogas. Quiero que todos sepan que eres mi hija. Que eres una Saito. Que eres una de Mibu. Que seas todo lo que yo no fui. Que sepan que estoy orgulloso de ti..."

Ese fue el final del discurso de Saito. Sayuri le miro por unos momentos con los ojos humedos y sin saber que hacer.

Para aquel momento Misao y yo nos habiamos terminado el cafe y estabamos muy atentos a la conversacion. Muy contrario a mis costumbres, ya fuera por el cafe o por la influencia de Misao, miramos por una rendija de la puerta. Y alli dentro de aquella habitacion vimos como se formaba un vinculo mas grande que muchas cosas en la vida. El vinculo entre un padre y una hija.

Sayuri si contenerse cedio a las lagrimas por completo y se abalanzo sobre Saito para abrazarlo todo lo que le permitian las esposas que la retenian en la camilla.

-Siento haberte esposado.

Tras sortarla le devolvio el abrazo y por primera vez en mi vida. Habia visto a un lobo llorar. No se si de alegria, no se si de esperanza o por disculpas. Tal vez fuera un poco de todo.

Pero se que era sincero.

Que decir si despues de meses de desintoxicacion ,y el apoyo de Saito y Misao, Sayuri fue reconocida en sociedad como Sayuri Saito Takagi. Nadie se atrevio a cuestionar nada ni tan siquiera que su presentacion en sociedad hubiese tardado tanto pero alli estaba ella escoltada por su padre y solo para unos dias despues ser aceptada en la academia de la policia.

Era como si todo lo que ella hubiese hecho anteriormente no existiera. Ni siquiera su vida como militar de servicios especiales de los Estados Unidos existian. Tenia una vida nueva una donde de forma poco ortodoxa o sintoista ella entragaba al novio en la boda. Ella entragaba a Hajime Saito como esposo para Makimachi Misao.

La boda si sorprendio a muchos Kenshin y Kaoru, Megumi y Sanouske, ninguno pudo dar un paso de baile durante la fiesta. Solo miraban embobados como el lobo de Mibu era atacado por una comadreja con un pastel de bodas para luego desaperecer en el atardecer.

Sayuri era participe de aquella felicidad y no pude evitar pedirle su opinion. La cual me dio con una sonrisa sarcastica mientras encendia un cigarrillo. "solo puedo esperar ver todas las aventuras que vere con mis nuevos padres cuando regresen de luna de miel."

Y si que regresaron. Nos hicieron la vida de cuadritos a todos. Misao lo disfrutaba al maximo, siendo esposa del lobo, nadie le recriminaba nada. Y a mi, segun Saito, por mis buenas acciones se me daria un alto rango en la division antidrogas.

-Tienes potestad de escoger parte del personal-

Escogi a los mejores. Mis amigos de la infancia Hannya, Shikijo, Hyotoko y Beshimi entre otros con buen expediente.

Mi buen ascenso no dio tiempo de espera al trabajo y pronto tenia buenos resultados, como era de esperarse. Varios meses mas tarde se me asignaba un nuevo recluta...

El dia de su llegada mis amigos me gastaron muchas bromas y no las realacione hasta que vi al nuevo integrante.

En todo su esplendor, en uniforme no reglamentado y adaptado, mi nuevo integrante.

-Buenos dias. Oficial de primer rango Saito Sayuri reportandose.-

La sonrisa sarcastica y la complicidad con mis amigos...

Solo podia preparame mentalmente para el futuro.

-Hermosa como siempre, no oficial.-

-Sip. Pero esta vez solo con cigarrillos guapo....

EL FIN

No hay mucho que contar. A la mayoria no le agradó mi historia, como siempre. Pero me decidi a terminarla con la idea original y eso hice. No todo le va a agradar todos. Pero esa soy yo.

Con todo agradeceré los reviews que deseen dejar.

Recuerden que los personajes relacionados a Ruroni Kenshin son pertenecientes al Sr. Watsuki, sus jefes y accionistas. Pero el plot de este fic y los personajes NO RELACIONADOS son mios.

Tampoco olviden que dejar pasar las ideas es como dejarse caer y no levantarse. Es mejor aceptar lo que hiciste y seguir hacia adelante.

No se dejen, no se caigan y sigan pendientes a mis fics. La proxima historia que haga para Ruroni Kenshin va a ser un Aoshi/misao.

Cuidense y portense mal por que si no se aburren.

Su escritora,

Stela Waltz...