TAN! ¡¿Qué pasara en éste capítulo?! Se sabrá la verdad? Seguirán siendo una familia? Por qué estoy hablando como un narrador de telenovela? Eso y mucho más!

Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen. Son propiedad del ingenioso Masashi Kishimoto.


-En el capitulo anterior… -

-¿….Mamá? ¿Papá? –Sasuke empezó a entrar a la casa, pasando por la sala y no vio o recibió alguna señal –hay alguien? –entró a la cocina y ahí se encontraban sus "padres", sentados en la mesa de la cocina. El ambiente había cambiado, casi se podía cortar la tención con un cuchillo para mantequilla. Sasuke sólo espero a que alguno de sus "padres" hablara, así fue.

-Cielo… toma asiento, por favor –dijo Mikoto.


Sasuke se encontraba estático. ¿Qué debería hacer? Hablar con ellos? Exigirles una respuesta? Ignorar todo aquello? Pensó que lo mejor sería primero escuchar lo que fuera que sus padres quisieran hablar. Se acerco a la mesa y se sentó en la silla, quedando frente a sus "padres". Mikoto fue la primera en hablar.

-Sasuke… estábamos… preocupados por ti, no dormimos de la angustia…

-Estoy bien… -entonces Fugaku habló.

-Creo… que es hora de hablar… sobre esto… -Sasuke no entendía muy bien lo que querían decir; si sabía que hablaban sobre el descubrimiento que había hecho el día anterior. Pero no sabía cómo iban a empezar.

-Sasuke –el azabache miro a la mujer –se que sabes… que sabemos que sabes que no somos… tus… verdaderos padres… pero quiero que comprendas… nuestras razones…

-Y… ¿saben quiénes son mis padres? –los miro.

-No, no sabemos…. –contesto Mikoto.

-¡Mienten! –se levanto de la mesa.

-¡Decimos la verdad! No sabemos! –exclamó el Fugaku. Sasuke se volvió a sentar.

-Entonces quiero saber… como fue que me encontraron…

-Sonara extraño… No nos creerías… -dijo Mikoto.

-Pruébame… -le dijo Sasuke, cruzando los brazos, esperando la explicación de su madre.

[Flashback]

Era una noche tranquila, la briza soplaba suavemente sobre las hojas de los árboles más maduros, meciéndolos de adelante hacia atrás. Los Uchiha se encontraban durmiendo plácidamente en su casa. Había sido un día agotador así que se fueron temprano a la cama. Con el pequeño Itachi durmiendo profundamente en su cuarto, Fugaku y Mikoto estaban igual. Estaba todo tranquilo, hasta que un golpe en su puerta los despertó. Mikoto fue la primera en escuchar el ruido.

-Cielo… Cielo… -movió a su esposo, pero éste no despertaba –Fugaku, tocan la puerta…

-Mmm… ¿y?-respondió medio adormilado.

-Ve a ver quién es… Podría ser importante…

-Ve tú, estoy exhausto por el trabajo…

-¿Y si es un ladrón?

-Los ladrones no tocan el timbre, Mikoto…

-¿Y que tal si algo me pasa por abrir la puerta yo sola? –dijo mientras se sentaba en la cama -Tú eres el hombre de la casa, además, no dijiste que las mujeres no servimos para situaciones como esa? –su esposo momentos después se levanto. Ambos –al final- terminaron bajando por las escaleras y dirigiéndose hacia la puerta. Cuando la abrieron esperaron encontrarse con alguien, enfrente de ellos, más sin embargo no había nadie ahí o cerca. Por un momento Fugaku pensó que había sido algún tipo de broma de mal gusto y estuvo a punto de cerrar la puerta para volver a dormir. Estuvo a punto de cerrar la puerta cuando un llanto lo hizo voltear atrás, en el pórtico de su casa y mirar hacia abajo. Tanto él como Mikoto se encontraba estupefactos. Enfrente de ellos se encontraba un bebé! Un bebé llorando, enfrente de su casa! Mikoto se agachó para recogerlo y mecer al bebé para que se calmara. Mientras que Fugaku seguía mirando al niño y salió de su casa hacia la calle. Busco algún tipo de señal, alguna persona o algo parecido, pero fue en vano. Alguien había dejado un bebé, un hermoso regalo de Dios en su casa.

-¿Que es lo que vamos a hacer, Fugaku? –le pregunto su esposa.

-¿A qué te refieres?

-Bueno, alguien dejó a su bebé… ¿qué vamos a hacer con él pequeño?

-No lo sé, Mikoto… No lo podemos dejar aquí…

-¡Eso sería inhumano! –le dijo su esposa.

-Es tu decisión… tu eres buena para estas cosas, tu elige… -Mikoto miro a su esposo y después a la cesta en donde había estado el pequeño. Vio que había una nota y la recogió, la leyó en silencio y dijo.

-Bueno… dice que somos su familia… Y la familia nunca abandona a la familia… -su esposo simplemente sonrió.

-Mientras más en la familia, mejor…

[End Flashback]

-Al día siguiente pedimos los papeles y fuiste nuestro… Tenías rasgos parecidos a los nuestros así que nadie dudo que fueras nuestro –dijo Mikoto.

-¿Por qué nunca me lo dijeron? –pregunto Sasuke viendo a sus padres.

-Estábamos esperando a que tuvieras la mayoría de edad para hablar de ello… Pero… -Mikoto empezó a llorar. Su padre se acerco a Sasuke y le mostro una pequeña nota arrugada.

-Esto… estaba en la pequeña cesta… en la que te dejaron… -dijo Fugaku. Sasuke la tomo y la leyó: "Por favor, sé que es mucho pedir, pero cuiden de él. Ustedes son su familia más cercana. No tiene a donde ir. Espero que lo acepten y lo traten con el amor que se merece".

-¿Es todo? –pregunto Sasuke, al ver que no estaba firmada ni nada.

-Sí… -respondió su padre. Sasuke se quedo viendo la nota. ¿Qué debería decir? ¿Gracias por cuidarme? Ésta gente lo había acogido, cuidado y amado durante 17 años, no podía ser así de desconsiderado.

-Está bien, cielo… -miro a su mamá –no tienes porque aparentar frente a nosotros. Te conocemos y sabemos que estás confundido y afligido… -se levanto y extendió sus brazos –vamos… todo está bien…

Sasuke simplemente se levanto y se acercó a su madre. La abrazo, sus manos aferrándose a la espalda de aquella mujer que lo sostuvo entre sus brazos cuando llego a su casa. La que decidió darle un hogar. La que lo amo y lo amara hasta el fin de los tiempos, ya que ese es el trabajo de una madre. Sasuke no pudo más y comenzó a sollozar en el pecho de su madre, quien se aferro más. Fugaku también se unió a la escena, abrazando a ambos quienes se encontraban en un mar de lágrimas.


Mmm… No se me ocurrió algo más. No se preocupen, volveré con más~ Dejen Reviews! No hace daño!