¿Amigos…?
Klarth mando a Fiona a un aula donde pudiera hablar con ella en privado. Allí Fiona se sentó sin esperar permiso alguno del profesor y lo miró seducidamente.
Klarth: No te creas que con esa mirada vayas a conseguir algo.
Fiona: Ya me lo imaginaba… Porque no eres humano ¿cierto? – Klarth realmente quedo sorprendido, pero no quería bajar la guardia, así que solo parpadeo rápidamente.- Solo bromeaba. – Eso era mentida, ella estaba absolutamente segura de lo que había dicho.-
Klarth: Dime una cosa Fiona. ¿Cuántos años tienes? ¿19? ¿20?
Fiona: 19
Klarth: ¿Sabes que a partir de los 18 puedes ir a la cárcel por intentar asesinar a un compañero?
Fiona: Si.
Klarth: ¿Entonces? ¿Qué pretendías conseguir con eso? ¿Venganza? ¿Diversión? – Klarth se apoyo a la mesa de delante de Fiona y la presionó con la mirada-
Fiona: Silencio – Pronunció de forma seductora y coloco su mano en la mejilla de Klarth.-
Klarth: ¿De quien? – La mirada de Klarth se ablandecida por momentos… Y todo era por estar en contacto con ella…-
Fiona: ¿Y a eso que le importa a un simple profesor? – Fiona desplazo la mano hasta el pecho del hombre y le acariciaba picadamente.-
Klarth: Pues… No lo se… - Se apretó fuertemente los labios con la boca.-
Fiona: ¿seguro? – Se acerco al oído de Klarth- Quiero que me lo cuentes todo…
Mientras, Hiei simplemente escapo de la presencia de Mukuro y fue en busca de la muchacha que había intentado matar a Tamaki. No tenía porque resultarle difícil saber donde estaba ella, ya que allí estaría Klarth. Hiei no simplemente rompió las reglas y utilizo el ojo maléfico para encontrar la energía de Klarth. Ya puestos a desobedecer, empleo su alta velocidad para llegar donde ellos y tampoco le importo en absoluto entrar por la ventana rompiéndola a patada limpia. Tenía clarísimo que si no reaccionaba ahora con Fiona, Mukuro le quitaría del caso y puestos a obtener el mismo resultado obedeciendo o sin obedecer ¿Qué más daba lo que hiciera ahora?
Entró tan precipitadamente, que esperaba una reacción más asustadiza por parte de aquella chica, pero solo se lo quedo mirando con suprema soberbia.
Hiei: ¡Tu! – utilizo un cristal que tenía cerca para amenazarla.-
Fiona: Oh, ¿enserio? Piénsalo bien. ¿Qué ganas matándome?
Hiei: Ahorrarme victimas.
Fiona: vaya… Pensaba que a los demonios se les prohibía matar humanos.
Hiei: ¿Qué…? – Ahora era él el sorprendido ¿Cómo sabía eso la chica?. No obstante no bajo la guardia ni un segundo. Algo raro había ocurrido en la habitación segundos antes de que él entrara, ya que Klarth se encontraba en un tremendo estado de shock sentado en una silla.- Estoy seguro que pueden hacer la vista gorda contigo.
Fiona: Bueno, tampoco le temo a la muerte. Puedes hacer lo que te plazca, pero atendiéndote a las consecuencias.
Hiei: ¿a que te refieres?
Fiona: Entiendo que no te importe lo que te pueda llegar a pasar a ti, pero… - Sonrío placidamente – Plantéate un segundo las miles de posibilidades que hay de mi muerte. Una alumna asesinada justo cuando hablaba con su profesor. Klarth y sus compañeros no quedaran excluidos del caso. Será fácil acusarles y despedirles del centro. Resultado: caso perdido. Pero, hay más posibilidades que pueden resultar muy distraídos. He de suponer que si es así, el siguiente grupo que os sustituya no se andará con chiquitas. Quizás matan a todos los alumnos del centro… o quizás se lleven a los sujetos sospechosos de forma violenta y experimenten con ellos.
Hiei: ¿Y si te dejo con vida, que gano?
Fiona: Más bien dicho ¿Qué pierdes exactamente?
Hiei: No es muy difícil deducirlo después de tu actuación con Tamaki.
Fiona: bueno ¿y? Lo más posible es que se me lleven a un juzgado. Y lo mínimo sería que me expulsaran del centro.
Hiei: ¿Por qué lo has hecho? – La interrogo sin impórtale lo que le decía-
Fiona: Para silenciar a alguien.
Hiei: ¿silenciar? ¿Para que? No tienes pinta de ser la líder de todo esto. ¿Quién te maneja?
Fiona: Hn… - Solo por unos segundos, Fiona formo una micro expresión de miedo con sus labios.- Que patético se te ve preocupándote por humanos…
Hiei se acercó a velocidad prohibida hacía Fiona y dejo caer el trozo de cristal que sostenía, frente a sus pies. No hubo ninguna palabra más, Fiona cogió sus cosas y se fue de la habitación sin replica alguna. Hiei se quedo con Klarth un rato hasta que llegaron Mukuro y Auron. Mukuro miraba furiosa el desastre de la habitación y dirigía esa rabia directa hacía Hiei. No obstante…
Auron: Deja que yo arregle las cosas. – Inspecciono a Klarth unos segundos.- Mientras vosotros volveos al hostal con Klarth.
Mukuro: ¿Piensas cargan tu con la culpa?
Auron: No, simplemente voy a ordenar este desastre y a ocuparme de algún que otro tramite de papeles. – A eso a Hiei le sonó a "expulsión" de la universidad.-
Ambos cogieron a Klarth y se lo llevaron al hostal. Lo colocaron en la cama y esperaron en el salón a que despertara. Mukuro no tardo en cuestionar a Hiei.
Mukuro: ¿es puede saber que has hecho? Solo has empeorado las cosas. Si te hubieras quedado quieto como te dije...
Hiei: ¿Y que hago de brazos cruzados?
Mukuro: Quizás atender el amigo por el cual estabas preocupado. – Ataco verbalmente sin miramientos. Al chico le supo mal aquel comentario y se levanto - ¿A dónde vas?
Hiei: A dar una vuelta…
Cerro la puerta a su paso y salio a la calle. Mukuro por un momento quiso levantarse a buscarlo, pero su orgullo le dejaba las piernas donde las tenía. Medito unos segundos lo que le había dicho… ¿Quizás muy cruel por su parte? Posiblemente… Tampoco era el mejor momento para pelearse e intentar herirse mutuamente. Mukuro eligió esperar a que Klarth se despertara y luego ir a buscar a Hiei.
Mientras, el joven youkai se adentraba en la parte más oscura de la ciudad, donde habían los locales que negociaban con droga, los burdeles menos higiénicos y la corrupción era una ley. Quizás porque en ese momento se sentía poco útil fue a parar en esa zona. Miró a su alrededor con desgana y recordó el motivo por el cual los humanos eran tan repulsivos para él. No obstante, antes de poder acabar de enviarlo todo tomar viento, alguien le dio unos toques en la espalda y pregunto "¿tienes fuego?".
Hiei: ¿Qué…? – Era ella… La chica de labios carnosos estaba allí, aunque esta vez tenía pinta de estar mal nutrida ya que tenía la cara un tanto chupada.- Tu…
Mujer de labios carnosos: Si, yo. – Le sonrió de forma débil y apagada.-
Hiei: No, no tengo.
Mujer de labios carnosos: Lástima… - Cogió su típico mechero y se encendió el cigarrillo. –
Hiei: ¿te sigues comprando tabaco aunque te mueras de hambre?
Mujer de labios carnosos: Es más difícil no fumar, que no comer… ¿Qué te ha traído a esta zona de la ciudad?
Hiei: Nada en especial. Quería pasar el rato.
Mujer de labios carnosos: Hummm… Si quieres yo y una compañera podemos hacer que pases un buen rato. – A Hiei al principio le costaba de creer, pero ella lo decía muy en serio. –
Hiei: Yo… Bueno… No creo que me interese eso…
Mujer de labios carnosos: Ya… ¿Y pasar un rato hablando? Hay un local donde la bebida esta realmente bien de precio.
Hiei: Eso quizás si… - Aunque el chico afirmase, no quería ir a ningún local. No obstante se dejo guiar por las callejuelas de la zona hasta un local llamado "El lobo hambriento". Al entrar, la chica miró por los alrededores buscando a alguien.-
Mujer de labios carnosos: Vaya… Creo que la compañera que te he dicho se ha ido un momento.
Hiei: Es igual… - se sentó en uno de los sofás del local y miró al suelo.-
Mujer de labios carnosos: Puedo deducir que hoy no has tenido buen día ¿cierto?- Ella se recostó a su lado y apoyo la cabeza en las piernas del chico- Puedes contarme lo que quieras. Aquí siempre se cuentan los problemas, aunque no se solucionen.
Hiei: Hn. – Dudo un momento si decir algo acerca el día de hoy. Estaba algo tenso por tener a la pelirroja en sus piernas y se puso algo nervioso al ver que ella para distraerse acariciaba con un dedo sus rodillas. – Bueno… Hoy una compañera de clase ha intentado matar a un amigo mió.
Mujer de labios carnosos: Oh ¿Y era guapo el chico? – dejó de acariciarle las rodillas –
Hiei: ¿Qué?
Mujer de labios carnosos: pregunto si el chico que tenía que morir es guapo.
Hiei: Bueno… Si, supongo que si. Es el más popular de la universidad y solo lleva aquí un par de días.
Mujer de labios carnosos: Mi antiguo novio también era muy guapo – Hiei no tenía muy claro quien contaba los problemas a quien.- ¿Y sabes que persona lo ha hecho?
Hiei: Si, una chica llamada Fiona. – La pelirroja se sobresalto –
Mujer de labios carnosos: ¿Fiona?
Hiei: Si… ¿La conoces?
Mujer de labios carnosos: Es mi compañera. La chica que quería presentarte.
Hiei: ¿estamos hablando de la misma persona?
Mujer de labios carnosos: Solo conozco a una Fiona que este tan loca como para matar a un tío bueno. Es una chica muy buen dotada de pecho y muy pero que muy guapa ¿cierto?
Hiei: Si… Es ella, supongo.
Mujer de labios carnosos: Tiene mucho éxito con los chicos. Se acuesta con muchos y ellos siempre salen muy satisfechos de ella.
Hiei: No hace falta que me cuentes esos detalles… - Le dio unos golpecitos con el dedo en la cabeza.- Ya te he dicho que no pienso pasar ese tipo de rato con vosotras…
Mujer de labios carnosos: De todas formas, ella se volvió muy popular por el poco tiempo que lleva aquí.
Hiei: ¿Cuánto lleva?
Mujer de labios carnosos: Un año. Más o menos. Desde que ingreso en la universidad donde vas.
Hiei: ¿Y que hace ella en un local como este? ¿Qué la impulsa a vender su cuerpo?
Mujer de labios carnosos: Supongo que un poco de lo que buscan todos… Fama… Dinero… Olvidar… Es esencial reunir alguna de esas características para estar aquí.
Hiei: Ya, pero… ¿Y sus padres?
Mujer de labios carnosos: Según tengo entendido de ella se hace cargo un amigo de la familia.
Hiei: ¿Y eso…?
Mujer de labios carnosos: No lo se… Deberías preguntarle a otra persona acerca de la vida de Fiona. – Le volvió a acariciar la rodilla- Quizás a… - Fiona entro en el local. No tardo en darse cuenta de la presencia de su compañero.-
Fiona: Vaya, mira a quien tenemos a aquí. – Se acerco-
Mujer de labios carnosos: Es un amigo.
Fiona: Ya veo. No me imaginaba encontrarme contigo en un lugar así.
Hiei: Lo mismo digo. Pensaba que te tenías tan creído el poderío de tu cuerpo que no dejarías que cualquiera lo tocara.
Fiona: ¿Tengo pinta de dejar que lo toque cualquiera? – Fiona se sentó de frente encima de las rodillas de Hiei- ¿Qué buscas exactamente aquí?
Hiei: Pasar el rato.
Fiona: Vaya, si que vas avanzado… - Se inclino hacía él y le rodeo el cuello con los brazos.-
Hiei: No ese tipo de ratos. Simplemente hoy me has puesto de mal humor.
Fiona: Oh… Que triste. – Se acercó muy osadamente a su rostro-
Hiei: Todavía me pregunto que le has hecho a mi compañero para que haya quedado así.
Fiona: Nada del otro mundo… Simplemente puedo extraer la información que quiera.
Hiei: Vaya… ¿esa es tu habilidad?
Fiona. Si… Aunque ha estas horas ya debe de haber despertado.
Hiei: ¿Para quién trabajas?
Fiona: ¿Quieres saberlo…?
Hiei: Tengo curiosidad.
Fiona: Hummm… Temo que no puedo decírtelo. A menos que…
Hiei: ¿Qué, que?
Fiona: Si te acuestas con migo una noche puede que te lo diga.
Hiei: Hn. – De repente escuchó unos golpecitos procedentes de la ventana de al lado. Mukuro estaba allí mirándole de forma decepciónate. Antes de irse de allí, cogió un retulador que tenía en la cartera de profesor y escribió en el cristal "estúpido".- Me temo que no hay trato.
Hiei se quito de encima a Fiona y a la chica de labios carnosos, se levanto del sofá y salió al exterior para intentar atrapar a Mukuro. No obstante al salir de allí se dio cuenta de que Mukuro simplemente ya no estaba en esa zona… ¿Quizás había utilizado energía demoníaca para correr a gran velocidad? Hiei no fue menos y en un abrir y cerrar de ojos se subió arriba de un edifico y utilizo su jagan para encontrar a la mujer. Le sorprendió que Mukuro simplemente volviera al hostal… Él también se dirigió hacia allí sin miramientos.
Al entrar vio que Klarth seguía dormido en la cama y que Mukuro se había sentado en el suelo mirando a la ventana. Ahora era el momento de la verdad ¿Le creería si le decía que solo había ido ha hablar?
Hiei: Mukuro… Yo…- carraspeó un momento- Lo siento.
Mukuro: ¿Te lo has pasado bien? – No se giro ni un momento a mirarle.-
Hiei: Me conoces mejor que nadie. Estoy seguro de que sabes de sobras que no estaba allí para nada en especial.
Mukuro: Me puedo hacer una idea… Supongo…
Hiei: ¿te sabe mal que hable de mis problemas a otros?
Mukuro: Simplemente me decepciona pensar que no me los cuentes a mi… - Mantuvo el silencio un rato.- Y además… Que te dejes sobar con tanta facilidad… Eso... Lo odio.
Hiei: Hn – Se sentó al su lado y estiro las piernas.- ¿Estas celosa?
Mukuro: Es posible… - Hiei la cogió por los hombros y la dejo caer sobre sus piernas.-
Hiei: No deberías ser tan niña pequeña en estos casos… - Al chico todavía les costaba de creer lo que le decía a su superiora. Aunque no pudo evitar un ligero sonrojo.-
Mukuro: Yo… También lo siento… - Se acomodo mejor sobre las piernas del joven, cosa que le sorprendió más de lo que ya estaba.- Siento ponerte en toda esta situación… Era de suponer que cogerías cariño a alguien… Y que eso equivaldría a que quisieras protegerlo.
Hiei: Bueno… Mi deber también es protegerte a ti… - Para disimular Hiei añadió a más gente en el mismo saco.- Y al rey del Makai, y al resto de soldados y como no a los humanos…
Mukuro: Vaya… No esperaba que sintieras tanto amor por tanta gente. – Mukuro imito las caricias que le hacía la chica de labios carnosos en las rodillas. –
Hiei: Hn… - Se ponía más nervioso por momentos. No obstante no se abstuvo de toquetear el cabello de la pelirroja y masajearle el cuello.-
Mukuro: Eso siente bien… - Dijo con los ojos cerrados y sonriendo de forma placida-
Klarth: Ey… - Llamo la atención des de su cama- Para eso hay locales especializados. Y sino, dejad a la gente dormir en paz.
Hiei se levanto bruscamente de su sitio para intentar arrear a Klarth.
(…)
La noche paso y por la mañana, todo debía seguir como si no hubiese pasado nada. Mukuro y Klarth se vistieron de profesores y se dirigieron a la universidad. Hiei por su parte asistió a todas las clases de la mañana y quedó para hablar a solas con Tamaki. Mukuro mantuvo una conversación con Auron, el cual dejo la escena de ayer como si no hubiera ocurrido nada. Fiona sería expulsada de la universidad por pelearse de forma agresiva con un compañero y ellos mantendrían su puesto de trabajo y Hiei todavía podía quedarse un tiempo más allí. Era importante no perder de vista a esa chica ahora que sabían de primera mano que tenía poderes. Según Klarth, debió caer en un estado de hipnosis al estar en contacto con ella y mantener la mirada fija en sus ojos.
Mientras, Hiei no estaba tan seguro de que todas las cartas estuviesen boca arriba. Le daba la sensación de que Fiona solo era la punta del iceberg. Así que volvió a intentar llamar a Ikata nuevamente… Pero nadie lo cogía… Hiei acabo con su paciencia. Estaba decidido ha hablar directamente con Tamaki.
Quedo con él después de clases, delante de la entrada de la universidad.
Hiei: Tamaki ¿Cómo te encuentras hoy?
Tamaki: Mucho mejor – Se arrodillo y saco una rosa de su bolsillo.- Me alegro de que te preocupes tanto por mi.
Hiei: Guarda la rosa inepto…
Tamaki: Me equivoco si digo que me has llamado solo por esto ¿cierto? – Hiei asintió.-
Hiei: Se que tienes un hermano.
Tamaki: Oh, Ikata. ¿lo conoces?
Hiei: Digamos que hace tres semanas lo encontré lanzando máquinas de refrescos a la gente que le confundía por ti.
Tamaki: Si, ese sin duda era Ikata. Es todo un barbaro. De pequeños solíamos pelearnos muchísimo por tonterías. Aunque suene estúpido la primera vez que se enojo con migo, intento lanzarme el refrigerador de casa. – Hiei no supo como podía abrir más los ojos. Tampoco acababa de creerse que Ikata no tuviera poderes sobrenaturales… Pero teniendo en cuenta que desde pequeño aquel chico poseía una fuerza descomunal…- Pero bueno, no te voy a aburrir con historias de la infancia. ¿Qué querías?
Hiei: Bueno… Es muy repentino lo que voy a decir, pero es que tampoco se como decirlo… - Suspiro de forma aliviada mientras se disponía a proseguir.- Se que tienes poderes. – Tamaki se sorprendió – Me di cuenta de que puedes endurecer la piel tanto como quieras. Quizás por eso no tiene cicatrices de las luchas donde te metes.
Tamaki: Pero… ¿Eso te lo ha dicho mi hermano?
Hiei: No, no. Lo descubrí yo solo. – Le pasó por la mente a Shigure, el cual colaboro en la investigación-
Tamaki: Vaya… Bueno… ¿Y que piensas hacer? – Le miro intrigado-
Hiei: Puedo ayudarte. –No estaba del todo seguro de lo que decía.-
Tamaki: ¿A que exactamente? – Hiei en ese momento recordó que realmente no podía hacer precisamente nada por aquellos que tenían poderes.-
Hiei: Bueno… Solo es una sugerencia… pero deberías dejar de utilizarlos.
Tamaki: Me lo imagino. Yo suelo intentar no usarlos… Pero cuando me encuentro en peligro se me activan de forma inconsciente.- Tamaki medito unos segundos.- Es como un instinto de supervivencia.
Hiei: Quías es cierto… Si solo los empleas cuando te apalizan sería lo normal… - Insistió.- Pero debes dejar de utilizarlos.
Tamaki: ¿Qué sabes mi poder?
Hiei: Bueno… Se que si se emplean muy continuamente el usuario acaba mal parado.
Tamaki: ¿Pero que? ¿Qué ocurre? ¿Has visto a alguien que le ocurriese algo?
Hiei: Bueno yo… - Recordó que eso de que los humanos acababan convirtiéndose en monstruos solo era una advertencia del mundo espiritual y que era posible de que realmente no estuviera del todo certificado.- Es solo un consejo… aunque tu hermano parecía interesado en que perdieras tus poderes.
Tamaki: Eso es porque… - Calló… Parecía recordar una mala experiencia vivida en primera persona.- A él, por su fuerza monstruosa, le ocurrió algo malo…
Hiei: Ikata estaba interesado en que no hablara contigo, pero le llamo a su teléfono y no responde.
Tamaki: ¿Te dio su número de móvil? Seguramente lo ha perdido o lo más posible es que lo haya roto por que le estresaba… Él es así. – Se notaba que evadía el tema anterior; lo ocurrido por la fuerza monstruosa"- Todo lo que le molesta lo destruye casi sin miramientos. Normalmente es muy calmado pero cuando se enfada es lo peor que hay…
Hiei: Hummm… ¿puedo preguntarte una última cosa?
Tamaki: Dime.
Hiei: ¿Tu hermano es humano? – Hiei lo miso seriamente.-
Tamaki: ¿eh? – Lo miro sorprendió, pero luego cambio su rostro por otro más cómico- ¿me tomas él pelo? El es tan humano como lo puedas ser tu.- Tamaki lo decía porque no sabía que era Hiei realmente.- ahora me toca a mi hacerte una pregunta. ¿Sabes algo de esa Fiona?
Hiei: ¿Por qué me lo preguntas?
Tamaki: Bueno, según vi, vives con los profesores. Pensé que ese asunto se hablaría en tu casa.
Hiei: Bueno… Según tengo entendido ella será expulsada de la universidad.
Tamaki: ¿A si? – Lo miró preocupado. –
Hiei: ¡Ey! ¿Has olvidado que intento estrangularte?
Tamaki: No… Pero me da la sensación de que ella lo debe de estar pasando mal… A veces pienso que la conozco de algo.
Hiei: ¿hn? –Le miró extrañado- ¿tu no eras de Francia?
Tamaki: Si. Pero hace, hummm… - Contó con los dedos.- Creo que diez años… Yo vine de visita a Japón muchas veces. Y cuando mi hermano decidió vivir aquí, prácticamente venía cada verano. Por eso es posible que la haya visto antes.
Hiei: Bueno… Hay mucha gente en Japón…
Tamaki: Eso también es verdad. –Sonrió más tranquilo. Luego levanto la vista y levanto un dedo en señal de una idea.- Oye, si quieres hablar con mi hermano, puedes venirte a mi casa mañana. ¿Recuerdas? ¡Es fiesta!¡Hemos terminado el primer trimestre!
Hiei: Oh… Cierto… - EN cierta forma se sintió mal…- El tiempo pasa volando.
Tamaki: ¿vienes mañana a mi casa entonces? – De repente a Tamaki le brillaron los ojos.- ¡Puedes quedarte a dormir si quieres!
Hiei: Bueno… Yo… - Se sentía en una situación comprometida. Yukina ya había ido muchas noches a casa de Milard y Miyu… Aunque eso también le recuerda de que últimamente la chica no le mira nunca directamente a la cara… El caso era que para él una noche con un humano… Era demasiado… - No lo se…
Tamaki: Bueno, yo te doy mi numero de móvil, que a diferencia de mi hermano, yo si que atiendo al teléfono. – Le entrego un papelito que más bien aparentaba la tarjeta de una oficina.- Me llamas esta noche y me dices algo para mañana – Sonrió muy felizmente.-
Después de esto, Hiei se dirigió a su hostal. Ese día, todos acabaron de trabajar muy temprano, así que tanto Mukuro como Klarth no tardaron en llegar y para sorpresa, Yukina vino acompañada de Kuwabara.
Klarth: Vaya, es la primera vez en mucho tiempo que no venias por aquí, Yukina.
Yukina: Si… He estado con mis amigas de la universidad.
Klarth: Que envidia. Una habitación toda llena de mujeres jóvenes y hermosas. Lo que todo hombre desea alcanzar algún día.
Hiei: Habla por ti… - Apunto con mala cara-
Klarth: Oh, hace rato que te lo quiero preguntar pero… ¿Qué llevas atado en el cinturón? – Señalo a Hiei, con indiferencia.-
Hiei: ¿Qué? ¿En el cinturón? – Hiei se miro de frente sin encontrar nada. –
Mukuro: Date la vuelta
Hiei: ¿Pero que demonios?- Hiei cogió una rosa que colgaba de su cinturón por la parte de atrás. La rosa incluía dos notas; la primera, de Tamaki, diciendo por escrito "Esta rosa es para aliviar tu convivencia con la profesora que tanto admiras. Hazle entrega de esta rosa y un poema que incluyo en la otra nota."
"Tienes la culpa de mi deseo,
posees la intriga de mis sentimientos,
eres dueña de todas mis pasiones,
eres plena de los sueños de querernos,
eres señora de cada uno de mis placeres,
y no lucho, no me resisto
¿Para qué, si contigo soy feliz?."
Hiei no sabía que cara poner exactamente al leer el dichoso poema, cutre a más no poder… - Maldito imbecil…- Rompió en pedacitos la nota y el poema –
Mukuro: ¿Qué ponía la nota?
Hiei: Tonterías a más no poder… - Le entregó la rosa sin muchos miramientos.- Quédatela tu, yo no pienso hacer nada con ella. – Inició la marcha a otra habitación.-
Klarth: ¿A dónde vas?
Hiei: Ha hacer una llamada. – Estaba dispuesto a cantarle las cuarenta a cierto rubio mujeriego.- Por cierto. ¿Podría quedarme mañana a casa de un… - ¿amigo? Dichosa palabra. No le sonaba mal, pero tampoco bien. -… humano?
Klarth: Vaya, ¿tu también empezaras a salir con los amigos para luego mirar de forma extraña a la gente que conoces? – Con los ojos señalo a Yukina.-
Yukina: ¿Qué…? Yo… - Estos últimos días, desde la excursión en la nieve, Yukina mantenía un fuerte vínculo con Milard, Miyu y Sheena. La cosa era que normalmente cuando quedaban Miyu entraba en su web "el sector oscuro" el cual contenía fotos trucadas de algunos chicos de la clase. Ese no era el mayor problema, las fotos solo eran un tanto picaras pero nada más… El mayor problema era que Miyu era muy fan del yaoi, mundo que Yukina antes desconocía absolutamente, y tenía imágenes, cómics y fanfics sobre chicos de la clase hechos por ella. Quizás ese era el motivo por el cual no veía a los chicos de la misma forma de antes… Y aunque ella misma lo negase, las parejas que más le atraían eran entre Hiei y Silver o Tamaki junto a Ulbrecht. –
Hiei: Solo voy a quedarme en casa de Tamaki.
Klarth: Vaya tonto, ¿para una vez que sales y no vas a ligar con ninguna chica?
Hiei: No las necesito, ya me va bien quedar solo con chicos. Últimamente estoy descubriendo que ese género es muy complicado para mí.
Yukina: ¿Con Tamaki? ¿Vas a dormir… Con Tamaki…? – Por suerte Hiei no acabo de entender a la primera lo que Yukina le dijo.- ¿Y las chicas no te interesan para nada…? – ¿Esta vez quizás debía preocuparse por la salud mental de su hermana? Prefirió pensar que ella no era esa clase de personas y que con el tiempo ya se le pasaría…-
Hiei: Bueno… yo… Voy a llamarle.
Hiei se fue al cuarto de baño para realizar la llamada, cosa que a Yukina todavía dejo más en blanco. Ahora el que estaba preocupado era Kuwabara al ver que la mirada de Yukina era… ¿extraña? ¿Intimidante? … Temía pensarlo… ¿Yaoista?
Mientras Hiei marcaba el número de móvil de su compañero.
Tamaki: ¡Hoooooola! – Se notaba que Tamaki se sentía emocionado.- ¿vas ha venir mañana, Haing?
Hiei: Hola… - Iba a contestar a la pregunta de Tamaki, pero primero debía resolver una cuestión.- ¿A que demonios ha venido lo de la rosa y el poema?
Tamaki: ¡oh! ¿La has visto? ¿Verdad que es hermosa? ¿Qué te ha parecido el poema?
Hiei: El poema era horrible… ¿No se te a ocurrido algo menos ñoñoso?
Tamaki: ¿entonces, solo ha fallado el poema?
Hiei: Ejem… -Rectifico su pequeño fallo.- La rosa también era horrible. De hecho toda tu idea era estúpida.
Tamaki: Oh… - Realmente Tamaki no parecía decepcionado – eres demasiado tímido.
Hiei: No soy tímido. Y tampoco un sentimental.
Tamaki: Bueno si no te gusta ese poema… que me dices de este; "Deseo tocar tu piel, recorrerla con mis labios llenos de deseo hacia ti, rodearte de caricias dulcemente, alcanzar el centro de tu pasión... pídeme que te ame." -Dio la sensación de que posiblemente Tamaki se abrazase a si mismo mientras lo recitaba-
Hiei: Eso es más horrible todavía…
Tamaki: No es nada ñoñoso.
Hiei: No, es sumamente depravado…
Tamaki: Hummm… -Siguió pensando.-
Hiei: Déjalo estar Tamaki, tampoco se lo voy a recitar. Volviendo el tema de tu pregunta. Si, seguramente voy a venirme mañana a tu casa…
Tamaki: ¿Enserio? ¡Que gran alegría saberlo! Haces que mi corazón palpite aceleradamente por la emoción.
Hiei: Deja que circule el aire entre tu y yo.
Tamaki: Esto si que será una experiencia divertida. – No quiso escuchar para nada a Hiei.- ¿Oye, a que hora vendrás?
Hiei: Hummm… No se… Cuando a ti te vaya bien.
Tamaki: Deja que yo te venga a buscar a las cuatro de la tarde en tu hostal.
Hiei: Vale… Ya me va bien, tampoco se donde vives.
Tamaki: Tampoco debes saberlo. Cuando entres en el coche deberemos taparte la cabeza para que no sepas donde vivo.
Hiei: ¿¡Que! – Ese tipo de cosas solo pasaba algunas películas de Zelos. En las cuales el lugar era altamente secreto por infligir la ley o ser la ley. -
Tamaki: Es broma.
Hiei: Estúpido.
Tamaki: Hasta mañana entonces.
Hiei: Si, si…
Tamaki: ¡Oh! Por cierto, estará mi hermano por allí ¿no te molesta cierto?
Hiei: No, para nada.
Tamaki: Entonces todo arreglado. ¡Adiós! ¡Amigo entre los amigos! ¡Apasionante salvador de…! – Hiei colgó el teléfono. Estaba seguro que el rubio no se sentiría para nada ofendido.-
Suspiro con aire, sin quererlo, alegre. Pero rectifico su acción reincorporando su cuerpo hacía delante y mostrando una cara serena antes de salir.
Una vez fuera, se topo de frente con Mukuro y Yukina.
Hiei: ¿estabais… Espiando?
Yukina: Para nada. ¿Qué te lo hace pensar? – Una respuesta demasiado rápida para ser mentida…-
Mukuro: Yo simplemente quería hablarte seriamente de un tema. ¿Me acompañas a fuera unos segundos? – Solo salieron fuera de su habitación en el hostal.-
Hiei: Dime.
Mukuro: He de suponer que ya has hablado con Tamaki.
Hiei: Todos los días que le veo.
Mukuro: Me refiero a lo de sus poderes.
Hiei: Oh, de eso también le he hablado.
Mukuro: ¿Y que piensa hacer al respeto?
Hiei: Bueno… El me ha dicho que ya intenta no utilizarlos. Pero ¿recuerdas que era capaz de endurecer la piel?
Mukuro: Perfectamente, nos lo verificó Shigure.
Hiei: Él no utiliza sus poderes para mal.
Mukuro: Pensaba haberte dejado claro que eso era muy poco importante para la misión.
Hiei: Ya… Pero acaba de escucharme. Tamaki activa sus poderes inconscientemente.
Mukuro: ¿Y tu te lo has tragado? – Le miró con simpatía.-
Hiei: Yo creo en… Agg… Digamos que le creo. Además es muy posible que no mienta ya que los activa solo cuando esta en peligro. – Le defendía de forma muy arraigada.-
Mukuro: Por instinto… Si eso fuera cierto, ¿sabes que destino le pertoca a Tamaki, cierto?
Hiei: ¿A que te refieres?
Mukuro: Según el protocolo "a los humanos que se resistan o no se comprometan debidamente a no usar sus poderes, se les implantara un parasito demoniaco en su interior".
Hiei: Pero eso…
Mukuro: Le acorta la vida. Lo se.
Hiei: No podemos implantarle nada de eso a Tamaki.
Mukuro: Pero no podemos hacerle nada…
Hiei: Yo si. Yo are algo al respeto. – Sin darse cuenta se coloco la mano en el pecho.- Me ocupare personalmente de que Tamaki no use sus poderes.
Mukuro: Entiendo que aprecies a tu amigo… Pero no puedo ocultar esta información a…
Hiei: Por favor… - Quiso cogerle la mano, e inició un movimiento de muñeca que quedo a medio recorrido por no saber como reaccionar exactamente. Devolvió sus brazos hacía abajo. – Te… lo pido… como amigo…
"Haz lo que quieras", finalizó Mukuro dándose la vuelta y entrando ha su habitación. Hiei estaba seguro de que la mujer lo había entendido a la perfección. No fue hasta unos segundos que Hiei se percato del grandísimo teatro que había montado por un humano… Bien pensado quizás es mejor que se le implante el dichoso parasito y que… No… Todo estaba mejor así. Es más, Hiei podía respirar un aire tranquilo al pensar que Fiona podía ser un perfecto conducto para llegar al final de todo aquel asunto. Así que se relajó pensando que lo más probable era que encontrase alguna solución… ¿Debería existir un antídoto? En las películas de Zelos, siempre había una salvación… Un antídoto, una operación, un objeto que cumplía deseos imposibles… Podía dar con algo parecido para los humanos…
… … …
No, mejor dicho… Para sus amigos…
Continuara…
Hola! Esta vez voy recuperando el ritmo ^^
Siento que el capitulo se me haya quedado corto pero también me estaban quedando muy largos últimamente :P
Bueno esta vez, la ficha de estudiantes tendra que esperar, ya que no quiero adelantar presentaciones de personaje que todavía no conocemos del todo…
Eso si, he hecho algun dibujo más :D
Uno es para yoistas XD
He hecho una pequeña recreación de Yukina leyendo un fanfic de Miyu de Hiei y Silver.
Y también un dibujo de Tamaki e Itaka cuando se peleaban de pequeños. An quedado monisimos :D
La lástima es que no los he pintado, pero ya lo hare algún día de estos ^^
He de decir que he cambiado el sitio web por comodidad, así que solo han de entrar en mi home pag e irán a parar a ImageShack i allí mismo irán viendo los dibujos que voy poniendo.
También pueden encontrar dibujos de Hiei i Mukuro (algo "eróticos") i una posible pareja que esta al caer de Silver :)
Y hablando de parejas, espero que haya gustado el Himuku de este capitulo ;D
Oooh! I tambien he de decir que estoy muy contenta de haver superado los diez capitulos =D
No lo ubiera conseguido si no fuera por los reviews de apoyo, aunque tambien agradezco a la gente que lo lee i no dice nada (sufre en silencio su espera _ XD)
Esto hay que celebrarlo! Que alguien abra una botella de Hiei! Quiero decir... de wisky!
Hasta entonces :D
