Estaba nervioso. Sentía las miradas de todos los presentes sobre él, esperando una respuesta. Pero, se centró justamente en un par de ojos castaños que miraban al suelo y cuya dueña, se encontraba realmente avergonzada a juzgar por su sonrojo. Y sin poder evitarlo, sonrió.. Adoraba esa faceta de chica tímida e inocente que a veces salía a relucir, adoraba también esa faceta de chica dura, en fin.. Adoraba todas y cada una de las facetas de la chica. Podía ser atracción física, tal vez simple obsesión, pero esa chica lograba cegarlo y aún sin saberlo, podía manejarlo a su antojo. Aunque, estaba seguro de su decisión no sabía si proclamarlo ante toda la preparatoria fuera conveniente.

Estaban Shampoo y Kodachi presentes, y son capaces de vengarse y hacerle mal a Akane, también estaba Ryoga quién, en más de una ocasión había dejado en evidencia sus sentimientos hacía la menor de las Tendo. Y él… Su acercamiento hacía ella al principio había sido por venganza, pero todo se había salido de control y accidentalmente había acabado por interesarse en la joven de una forma... Diferente.

-Yo…

-¡Eres un cobarde, Saotome!-Se burló Kuno-No tienes ninguna excusa para que no pueda acercarme a Akane..-Dijo dirigiendo la vista hacía la muchacha de mirada baja.

-¿Ukyo, qué te pasa?-Preguntó Mei, en susurro. Finas lágrimas recorrían las mejillas de la chica..

-A Ranma… Le gusta Akane.

-Pero, él es tu novio. Tienes que hacer algo..

Ukyo negó con la cabeza.

-No hay nada más que hacer..

-¡Oye Akane, te lo estoy pidiendo de una buena manera… SAL DEL CAMINO!-Gritó Ranma, mirando con furia a su enemigo.

-¡NO!-Gritó la chica, levantando la mirada y clavando sus ojos castaños en los grises de él. Aunque, estaban a una prudente distancia podía ver la furia que habitaba en ellos.

-Akane querida, eres tan tierna que haces esto para protegerme pequeña, pero debes entender que yo sé muy bien cómo defenderme..-Sonrió Kuno de forma egocéntrica.

Ranma frunció exageradamente el ceño.

-¡Akane! ¡¿Prefieres estar de lado de un aparecido a que estar apoyándome?!-Exclamó Ranma con dolor en sus palabras. Akane lo miró sorprendida, y él prosiguió-Pues, muy bien… veo que te encanta darle la espalda a las personas cuándo lo necesitan-Sonrió-¿Pero, sabes qué? ¡No necesito de tu tonto apoyo! Pero, lo único que te pido es que no interfieras en dónde te llaman…

Akane no supo interpretar en esos momentos lo mucho que le habían dolido esas palabras, dichas con tanto desdén y desprecio.

-¡Eres un idiota Ranma Saotome!-Exclamó la chica-¡Y yo que pensé que habías cambiado, siques siendo el mismo imbécil a quién conocí el primer día que llegué aquí!-Luego sus ojos se comenzaron a empañar-¡Eres un tonto!-Iba a salir del lugar cuándo sintió la mano de Kuno en el hombro contrario a su lado, y luego la pegó a su cuerpo, envolviéndola en sus fuertes brazos.

-Tranquila dulzura, puedes llorar en mi pecho… Ese idiota de Ranma no te merece, eres demasiado para él-Dijo abrazándola con más fuerza.

Ranma miró la escena con desprecio y justo cuándo iba a decir algo, la campana de la preparatoria se dejó oír anunciando el inicio de clases.

Todos se juntaron y comenzaron a avanzar a la entrada del edificio reclamando su mala suerte.

-Ranma… Esa Akane es una ofrecida-Dijo Kodachi, llegando en compañía de Shampoo al lado del joven.

-¡Cállate Kodachi, no metas más leña al fuego!-Exclamó Ryoga acercándose. Estaba serio y distante-Ranma, vayamos a clase…

El joven asintió, serio.

-¿Dónde está Ukyo? La vi esta mañana..-Dijo Akane, en voz baja. Mei que estaba atrás de ella, respondió en el mismo tono:

-Sí pero, no sé que le pasó… Me dijo que tú le gustabas a Ranma, se puso a llorar y se fue. Se le veía bastante afectada.

La culpabilidad volvía. No podía evitar dejar de lado lo acontecido el día anterior… Y tampoco la manera en la que Ranma se dirigió a ella aquella misma mañana.

Posó su mejilla en la palma de su mano. Se sentía triste, y eso era algo notable en sus ojos castaños. Le dolió la forma en que Ranma la miró, la forma en que la habló y las palabras dichas con tanto desprecio. Ukyo era su amiga y se sentía una completa traidora. Sentía miedo por lo que la joven Kuonji podría revelar en un arranque de rabia y venganza contra ella…

Suspiró. Demasiados sentimientos se agolpaban en su corazón.

La primera hora transcurrió lenta…

Hasta que al fin la campana anunciando el receso se dejó oír. Otro receso al pie del árbol, ninguna conversación importante, sólo temas triviales. Sin embargo, Akane no participó en ella. Se dedicó a admirar el cielo, de vez en cuándo oía comentarios de Kisha sobre lo ocurrido esa mañana pero, ella no prestaba mayor atención.

Una voz la sacó de su contemplación del cielo, una voz conocida...

-Mi bella Akane… Nada se compara a tu belleza-Oyó decir. Y una pequeña sonrisa se formó en su rostro al saber de quién se trataba.

-Kuno-Pronunció.

Lu, Mei y Kisha se quedaron mudas ante la escena.

-¿Qué sucedió esta mañana? No quería preguntártelo antes porque estaba… Perpleja con lo que sucedió..-Dijo Shampoo.

-Nada, Kuno con sus idioteces-Dijo el chico desinteresadamente.

-¿Por qué no conteste cuándo Kuno te preguntó si te gustaba Akane?

Ranma desvió la mirada, la cuál paseo por el patio.

-Shampoo, no estoy de humor para escenas de celos..-Dijo, y de pronto su vista se detuvo en una escena que no le agradó nada ver. Kuno dándole la mano a la chica que estaba sentada al pie del árbol, ésta con una sonrisa gustosa la acepta y se coloca de pie frente a él-Ese kuno…-Dijo entre dientes.

-¿Qué sucede?-Preguntó Kodachi y miró a dónde miraba el chico de forma peligrosa.

-E… Es Akane con kuno-Dijo Ryoga, que había permanecido en silencio.

-Entiendo… sientes celos de Kuno, ¿Verdad? Porque Akane y Kuno se están llevando bien… ¿No es así?-Dijo Shampoo, mirando al chico con odio, quién no despegaba la vista de la escena-¡Idiota!-Exclamó-¿Vámonos Kodachi? Veo que nuestra grandiosa presencia sobra en este lugar..-Y sin más, ambas chicas se fueron indignadas.

-Eres tan hermosa..-Susurraba Kuno, apretando con más fuerza la mano de la chica.

Akane sonrió levemente, bajando la mirada.

-¡Ese idiota está demasiado cerca de Akane!-.Exclamó Ranma mirando la escena con rabia.

-¡Yo opino lo mismo, Ranma!-Exclamó Ryoga-Vayamos, lo separamos de Akane y te doy permiso para que lo golpees, ¿Qué te parece?

-¿Y por qué no lo golpeas tú?

-No es que le tenga miedo, noo.. que va!-Sonrió nervioso-Pero, es que soy muy, muy generoso y quiero darte ese placer a ti..

-No quiero que parezca a celos-Dijo aún sin despegar la vista de la escena, podía ver a Akane sonrojarse y bajar la mirada incómoda.

-¿Y no estás celoso?-Dijo secamente.

-¿Y tú?

-Akane es una chica… Indefensa, hay que protegerla.

-¿Indefensa?-Rió-No tienes idea..-Luego vio que Kuno se acercaba al rostro de ella-¡Ah no!-Exclamo y se dirigió rápidamente al lugar.

-¡Espera!-Exclamó Ryoga, siguiéndolo.