Yo siempre estaré contigo
11 El recuerdo de la dulce infancia I
Esos ultimas semanas han sido una locura, Sasha es una pollita que no se queda quieta, no puedo dormir bien por que debo de darle mi calor, y a veces la aplasto con mi peso al dormir, y debo nada mas cuidándola toda la noche, y con Albert no digamos que es la gran gloría, le da lata al pobre de Hagrid cada vez que puede, y para acabarla esta creciendo cada vez mas y se esta encariñando demasiado con migo. Un día tuve que quedarme en la cabaña por que Albert no me dejaba salir. Al parecer, Dumbledore estaba muy bien informado al igual que la profesora McGonagall, por que me ayudan a cuidar a Sasha, supongo que James debió comentarles algo.
Aun seguimos en la sala común, Remus no puede dejar de sonreír al tocar los libros que se ríen, Susan se la pasa mirando a Sirius, como si quisiera decirle algo, pero Black no lo nota, ya que sigue mirando la varita que nos entregaron junto con Albert, los libros entre otras cosas. Por lo que puedo ver, Arthur ya se le declaro a Molly, por que ahora están hablando muy contentos apartados un poco del bullicio que se forma en la sala común a esta hora, yo tengo a Sasha entre mis manos, Peter, bueno.....no sé dónde este, me parece algo extraño.
Suspiro levemente, como extrañaba a James......eso me recuerda......¿por qué tendrás las vendas y la capa llenas de sangre? Eso también me lleva a otra pregunta........¿cómo le hace James para impregnarme su colonia cada vez que estoy con él? ¿Se baña con ella? Y ¿cómo se acuerda de ponerse colonia estando tan apurado?
-Eso es un misterio Lily-me dijo Remus mirándome con una dulce sonrisa
-De que hablas Remus?-pregunte confundida
-Tus preguntas-me dijo con calma-Acabas de preguntar por que James siempre te deja su colonia impregnada en la ropa-
-Yo......acaso eres adivino a que? Eso estaba pensando-dije algo acalorada
-Tal vez no lo supiéramos-dijo Sirius mirándome-Si no hicieras tus preguntas en voz alta-
Los colores se me subieron al rostro, ¡qué pena! Ni cuenta me di cuando pregunte en voz alta, Sirius al notarlo no pudo evitar reírse, al igual que Remus y Susan, yo apreté un poco mis dedos avergonzada
-No es para reírse-dije algo enojada con la cara ardiéndome
-Lily, amiga mía, si dejaras de apretar a la pobre de Sasha no estuviera chillando como loca-me dijo divertida Susan
Mire mis manos, que descansaban en mis piernas, estaba apretando demasiado a Sasha, me avergoncé y deje de apretarla, la pobre aun se quedo haciendo unos leves chirridos. Sirius se guardó la varita en la túnica y me miro con una dulce sonrisa, lo cual me pareció extraño, ya que él no suele sonreírme así.
-Veras Evans-me dijo con suavidad-Como sabes, James y yo estuvimos juntos en un barrio muggle, aun que el gusto no nos duro mucho, a nuestros ocho años, mi padre estuvo obligado a llevarnos nuevamente al mundo mágico, lo que significaría perder contacto con James, pero bueno ese es un detalle sin importancia-dijo levantando los hombros como si eso no importara-El punto al que quería llegar, era que cuando íbamos creciendo, James tenía un aroma muy especial, muy dulce pero a la vez maduro, yo creo que era algo hereditario, ya que su madre tenía un aroma natural de rosas...aun que James nunca olió a rosas, no, el tuvo una roma mas varonil, por así decirlo, casi siempre que estábamos juntos, me pegaba su aroma, tanto que todas mis cosas comenzaban a oler como él, por eso es que cada vez que estas con él, te queda su aroma-
-A sí? Entonces, no se pone colonia?-dijo Susan mirando a Sirius sorprendida
-No, es su aroma natural-dijo Sirius mientras se rascaba la mejilla derecha con un dedo-Pero bueno-dijo sacando nuevamente la varita
-Pues que tanto le ves?-dijo Susan algo molesta-Es solo una varita-
-Lo sé-dijo mirando la varita de arriba abajo-Pero me da la impresión de haberla visto antes, en algún lado-la examino bien
-No crees que sea de James, verdad?-dijo Remus mirándolo con seriedad
-Por supuesto que no-dijo ofendido Sirius-La de James es más grande, esta mide por lo menos 23 o 24 cm, la de James mide 28 cm-la agitó levemente
Unas chispas violetas salieron por la punta de la varita, Susan y yo las miramos entretenidas, se veían bonitas, curiosas y comenzaban hacer formas de animales, Remus sonrió levemente cuando un conejo se formo en las chispas, Sasha se emociono un poco, o eso sentí por que movió sus pequeñas alitas algo excitada. Pero mi sonrisa dejo en su lugar, una cara de preocupación al mirar el rostro de Sirius, estaba realmente sorprendido, como que no creía lo que veía.
-No puede ser-se limito a decir aun sorprendido
-Que no puede ser Black?-dijo Susan mirándolo preocupada
-Esta varita-dijo tomándola como si fuera algo extremadamente delicado-Esta varita-su expresión cambio por completo-Es de.....-
Sirius no termino lo que iba a decir, ya que puso su varita en su pecho, mientras cerraba los ojos, me dio lastima verlo, parecía que deseaba recordar algo que añoraba con ganas. Suspiro levemente y miro la varita, parecía que estaba recordando.
-Esta varita-nos dijo mirando a la varita con una dulzura que nunca pensé ver en Sirius-Es de mi segunda madre, a la segunda mujer que quise y no la odie-sonrió dulcemente como un niño mirando a su madre mientras cantaba-Esta varita pertenece a la madre de James-dijo cerrando los ojos
************************Inicio del Flash Back*****************************
Dos niños jugaban en el lodo, un inocente juego, en el cual se aventaban todo el lodo posible, no era de extrañarse en el mundo muggle, ya que era muy normal que los niños de su edad jugaran de ese modo. Uno de los niños tenía el cabello rebelde, de un negro profundo que ahora tenía residuos de lodo, sus gafas un poco manchadas y una sonrisa dibujada en el rostro, el otro niño, con su cabello algo largo, pero no se notaba mucho por el lodo que le escurría en las puntas, algo azulado y una sonrisa inocente.
Era la primera vez que Sirius jugaba algo así, ya que a él no le agradaba hacer tonterías, pero ¿cómo resistirse cuando tienes a un niño muy revoltoso de amigo? Otra bola de lodo por parte de James, no podían evitarlo, era una pequeña guerra entre ambos.
-James....Sirius....que bueno que........¿qué están haciendo en ese lodo?-dijo una voz dulce pero a la vez preocupada
-Jugando mama-dijo James mirándola con su sonrisa
-Están locos?-dijo molesta-Mírense nada mas, cubiertos de lodo de pies a cabeza, basta de juegos y metanse a la casa-dijo Catherin poniendo sus manos en sus caderas en tono molesto
-No seas aguafiestas amor-dijo sonriendo Dan, que llegaba del trabajo-Son solo niños-
-Pero Dan, no sabemos si en este mundo se vea normal que dos niños jueguen en el lodo, en nuestro mundo solo van a compara artículos de broma, como las bombas que se prenden con la humedad-dijo encogiéndose de hombros
-Vamos, he visto a niños haciendo lo mismo-dijo Dan sonriendo-No puedes prohibirles divertirse-
-De acuerdo, pero no voy hacer yo quien bañe a estos niños-la chica se cruzo de brazos-No señor, no les quitare yo ese lodo y nada me hará cambiar de opinión-
Ahora Catherin se encontraba en el cuarto de baño, dejando fluir la llave en la tina para bañar a los niños, los cuales estaban sentados en el piso jugando con lo que parecían soldaditos muggles.
-No puedo creer que lo este haciendo-dijo Catherin poniendo una mano dentro del chorro de agua-No sé como me pudo convencer Dan para bañarlos yo-sintiendo el agua tibia-Bien niños a bañarse-
-No señor-dijo James levantándose tirando mas lodo por el cuarto de baño-No pienso bañarme-dijo cruzándose de brazos
-Ni yo tampoco-dijo Sirius levantándose y cruzando los brazos apoyando a su amigo
-Eso si que no-dijo Catherin enojada-Ustedes se van a bañar y después a la cama-
-No puedes obligarnos-dijo James sonriendo
-Claro que puedo-dijo Catherin sonriendo de forma desafiante
-No puedes-dijo James sonriendo a un mas-Corres demasiado lento-
Catherin lo miro de manera amenazadora, Sirius miraba a su amigo con curiosidad, debía saber por que la estaba provocando, por que él juraría que le estaban saliendo llamas en los ojos a la dulce mujer.
-Como me dijiste, James Potter-dijo con poca paciencia
-Lenta-dijo con picardía
-Te doy tres-
-Sirius-dijo mirando a su amigo-¿Corres rápido?-
-Uno-dijo cerrando los ojos sin paciencia
-Sí, ¿Por?-pregunto el niño con inocencia
-Dos-
-Pues, por que correrás lo más rápido que puedas-le toma de la mano-Solo tienes que seguirme he ir a mi paso-
-Dos y media-
-Pero....-
-No hay peros, tu solo corre y sígueme-dijo sin quitar su sonrisa
-Dos octavos-
-Cuando ella legue a tres, corres, ¿entendido?-Sirius asintió-Prepárate-
-TRES-dijo abriendo los ojos mientras veía como Sirius y James se salían del cuarto de baño
James corría por toda la casa con una gran sonrisa, seguido muy de cerca por Sirius, que por alguna razón, no podía dejar de reírse, era divertido saltar por los muebles, esquivar cosas como estatuillas y esconderse de Catherin cada vez que quedaban encerrados. También lo que se le hizo extraño a Sirius, era que Catherin corría bastante rápido.
-James-dijo Sirius intentando igualar la velocidad de James-Tu dijiste que tu madre era lenta-
-Como crees-dijo sonriendo-Lo hice para provocarla-sonrió aun mas-Es que me gusta correr antes de dormir-
-Pero...no crees.....que corre muy rápido??-pregunto Sirius con dificultad ya que le faltaba el aire
-No por nada mi mama fue la mejor golpeadora de Ravenclaw-dijo mirando a Sirius-No dejaba que ninguna bubbler tocara a su equipo, y siempre estaba para marcar a los lanzadores-
Sirius miro extrañado a su amigo, perdiendo un poco la velocidad que tenía, James, al notar esto, lo tomo de la mano y lo hizo correr a su ritmo
-REGRESEN AQUÍ PEQUEÑOS NIÑOS MALCRIADOS-grito Catherin cuando estaba apunto de atrapar a James, de no ser por que dio una vuelta inesperada y solo pudo atrapar al viento-NADIE SE BURLA DE CATHERIN POTTER-grito furiosa
-Tu....mama.....si.....que.....se.....enoja-dijo Sirius con dificultad
-Lo se-dijo con naturalidad James-Gracias a ella puedo soportar mucho tiempo corriendo-
Sirius suspiro fuertemente, para tomar un poco mas de oxigeno, ya que pensaba que iban a estar corriendo por un buen rato hasta que.....
-Ya llegue.......¿pero que demonios esta pasando aquí?-pregunto Dan mirando su casa
James se detuvo en seco, mirando a su padre sorprendido y asustado, Sirius choco con él y ambos de cayeron, Sirius encima de James, y como Catherin no se esperaba que se detuvieran los niños, ni se esperaba que estuvieran en el suelo, no tuvo tiempo de detenerse y se tropezó con los niños, cayendo a pocos centímetros mas adelante que los niños con las piernas recargadas en la espalda de Sirius
-Hola cariño-dijo sonriendo nerviosamente Catherin-No te esperaba tan pronto-
-Y yo no me esperaba tan pronto ver la casa regada y llena de lodo-dijo con entrecejo fruncido
-Hola papa-dijo James sonriendo-Solo estábamos haciendo un poco de ejercicio-
-¿Un poco?-miro a su alrededor levantando la ceja izquierda-Esto es mas que un poco James-dijo enfadado
-Papa, si te enojas ahora, no sabes lo que pueda pasar mañana, tal vez te puedas arrepentir, será mejor que llames a mi tía Annie y le digas que no vaya a trabajar hoy-
-¿Annie?-preguntó aun con el entrecejo fruncido-¿Tu tía Ana?-
-Ella papa-dijo sonriendo a un mas-La quiero mucho, por favor háblale y dile que mañana no vaya a trabajar-
-¿y por que he de hacerlo?-alzo de nuevo la ceja-No me tienes muy contento James-
-Si no lo haces tu, lo voy hacer yo, te lo repito la quiero mucho, aun quiero tener tía-dijo sonriendo pero con un tono de voz en forma de suplica
Dan miro su casa, estaba llena de lodo, los muebles estaban llenos de lodo, gran parte de la decoración estaba en el suelo, pisadas llenas de lodo por todos lados, pero luego miro a su hijo (que técnicamente estaba siendo aplastado por Sirius y su esposa) sus ojos, eran los de su madre, de los que se había enamorado. Suspiro fuertemente, no sabía por que lo iba hacer, pero algo dentro de él le dijo que lo hiciera, fue a la mesita donde se suponía que debería estar el teléfono
-Esta debajo de la mesita papa-dijo James mirando de reojo a su padre
Dan no le dio tanta importancia, se agacho y tomo el teléfono, marco un número y espero pacientemente a que contestaran
-Bueno......Ana? soy yo Dan.......pues estoy bien, si quitamos que mi hijo con su amigo jugaban al gato y al ratón con Catherin................no nada serio en realidad, ellos están bien, solo la casa esta llena de lodo......................pues no sé, haber si la podemos limpiar con magia...................es cierto, el motivo de mi llamada es por James.........si, el esta bien...........lo que pasa es que me pidió que te digiera que te diga que ahora te digo que.......de acuerdo perdón.........el mensaje es que James no quiere que vayas mañana a trabajar...........lo sé, es algo estúpido, pero hazle caso......si.......también te manda saludos......nos vemos-colgó el teléfono
-Gracias papa-
-De nada-dijo evitando mirarlo-Y ahora, se bueno y deja que tu madre los bañe-
Catherin parpadeo confundida, era la primera vez que Dan se tranquilizaba de repente sin darle una buena regañada a su hijo, tal vez, pensó, que su esposo ya se había cansado de regañarle a cada rato. Catherin con algo de dificultad se levanto, cargó a la fuerza a Sirius y a James y los metió al cuarto de baño, donde el agua comenzaba a enfriarse.
-Que lastima mama-dijo James mientras Catherin lo dejaba en el suelo-No vas a poder bañarnos con el agua fría-
-¿Y quien dice que no?-dijo sonriendo-No te asuste Sirius-dijo al mirar el rostro de espanto del niño-Yo sería incapaz de bañarlos con el agua fría, solo la voy a calentar-
Catherin miro a todos lados, cerro la ventana y la puerta, busco en las bolsas de su chaleco hasta que lo encontró. Una varita de 24 cm, hecha de roble y al parecer muy bonita, la miro y se volvió a cerciorar que nadie estuviera cerca, después susurro '¡Temperator!' y mágicamente el agua comenzó a calentarse
-Ahora vamos a desvestirlos-dijo sonriendo mientras guardaba su varita
Fue con James, lo primero que hizo, fue quitarle sus gafas y ponerlas en una mesita que se encontraba cerca, después le quito la sudadera que traía, dejándolo solamente con la camisa, le desato los tenis, dejándolo a un lado de la tina, le quito los calcetines enlodados y los aventó a un cesto de ropa sucia cerca, después le quito la camisa y los pantalones, hasta que termino por desvestirlo, lo cargó y lo metió a la tina
-Ahora te toca a ti-dijo volviéndose a Sirius
El chico se ruborizo y se alejo un poco de la madre de su amigo, ella intento quitarle algo, pero no se dejo, al poco tiempo Catherin dejo de hacer esfuerzos y se puso a pensar un rato, mientras miraba a un Sirius que no dejaba su sudadera por nada
-Ya entendí-dijo sonriendo-Te da pena que te vea, no es así?-
-Perdóneme señora-dijo apenado Sirius-Pero no acostumbro a que mi madre me bañe, ni me vea-
-Entiendo, no te preocupes, me hubieras dicho, así le diría a Dan que los bañara como la otra vez, mira, hagamos esto, yo le comienzo a quitar el lodo a James mientras tu te desvistes-
Sirius asintió mientras Catherin se daba vuelta y miraba a su niño, que no dejaba de sonreírle. Catherin comenzó a quitarle con mucha dificultad el lodo que traía su hijo, mientras Sirius se cercioraba que la mujer no volteara a verlo, al terminar Sirius de desvestirse, tomo una toalla cerca y se puso a lado de Catherin, que enjabonada a su hijo con mucha fuerza, ya que el lodo se había pegado
-¿Ya terminaste cielo?-preguntó mirando de reojo al niño, que asintió-No pude hacer mucho con James, pero algo es algo, dime, ¿quieres que te ayude o que James lo haga?-
-Pues.......-
-Tengo una idea, metete en el agua-dijo levantándose y dándole la espalda a Sirius
Sirius se quito la toalla y se metió en la tima, que tenía ligeros rastros de lodo y estaba lleno de jabón, al ya estar adentró, James le habló a su madre, la cual no volteo pero si sonrió. Nuevamente saco la varita y apunto hacía los niños y susurro unas palabras que ninguno de los dos niños entendieron.
De la varita salieron unas cuatas chispas violetas, no hicieron ninguna forma en especial, pero se parecían mucho a unos animales, se metieron al agua y comenzaron a limpiar a los niños, haciéndoles cosquillas. Al poco rato, los dos niños quedaron limpios y Catherin dijo otras palabras mágicas, señalando unas toallas cerca, las cuales se movieron mágicamente y secaron a los dos niños.
-Bien, vallan a su cuarto a cambiarse, en unos minutos estaré ahí-dijo Catherin saliendo del cuarto guardando celosamente su varita
-Si que eres muy penoso Sirius-dijo sonriendo James mientras abría la puerta de su dormitorio
-Ya te lo dije, no estoy acostumbrado-dijo con vergüenza el niño mientras entraba al dormitorio de James
En silencio, ambos niños se cambiaron poniéndose su pijama, entraron en la cama y comenzaron a platicar, aun que eran unos niños, no podían evitar platicar para conocerse mejor, parecía que tenían mas de 5 años, casi 6. en eso, alguien toco la puerta, era Catherin que traía dos toallas secas y una charola con galletas y leche.
-No pensaran dormir con el cabello mojado-dijo dejando la charola en la mesita del dormitorio-Ven James-
James se puso en las piernas de su madre, mientras que le secaba el cabello, para secárselo mejor, le quito los lentes, Sirius nada mas los miraba, nunca había dejado que su madre lo consintiera, como que era algo frío con ella, pero con Catherin era diferente, al parecer ella no descansaba hasta que lograba lo que se proponía
-Vamos Sirius-dijo sonriendo la joven mujer-Toma un vaso y comete algunas galletas-dejo la toalla en el cabello ya seco de James-No las he envenenado ni nada por el estilo-
Sirius tomo una galleta y se la comió de un solo bocado, tomo la leche y le dio un gran sorbo, después dejo el vaso semi lleno en la charola, Catherin tomo la otra toalla
-Ven Sirius-dijo sonriendo-Te toca a ti-
Sirius negó con la cabeza rehusándose, Catherin dejo salir una sonrisita, tomo a Sirius por la cadera y se lo puso en las piernas, mientras le secaba su cabello, dejándolo sorprendido.
-James, déjale algunas galletas a Sirius-dijo algo molesta-No seas tan glotón-
-No soy glotón, es que solo estoy viendo cual tiene mas chocolate-dijo sonriendo inocentemente
-Déjate de tonterías y siéntate bien, o vas a tirar la leche-Catherin tomo el vaso de Sirius y unas cuatas galletas-Toma-dándoselas a Sirius-Si no te comes estas, no te quedaran nada, James es un glotón, come mucho-
Sirius no dijo nada, solo comenzó a comerse las galletas dándole sorbitos a la leche, ¿cómo era posible que una mujer pudiera ser tan amigable y amable mientras él era frió y cortante con ella? Una sonrisita paso por su infantil rostro, debía dejar de cuestionarse mentalmente o James iba a adivinar lo que estaba pensando. A los pocos minutos, Sirius solo había dejado una galleta y el vaso vació, Catherin ya había terminado y le quito la toalla de la cabeza a ambos sonriendo dulcemente.
-Y ahora a dormir-dijo sonriendo-Que mañana será un gran día-
Le quito el vaso a su hijo, y le limpió dulcemente la boca, la cual tenía bigotes de leche, lo metió en la cama, lo mismo hico con Sirius, pero no le limpió la cara, al parecer tenía mas cuidado que su hijo.
-Ya es hora de dormir-dijo arropando a los dos con aire maternal-Deben cerrar esos ojos suyos y descansar para tener energías para molestarme e irritarme-esto ultimo lo dijo en tono burlón
-Mama, no podemos dormir-dijo algo emocionado James-Es la primera vez que vemos una varita en meses-
-Les emociono ver mi varita?-preguntó alzando la ceja con curiosidad
-Si-dijo sonriendo James-Ya hacía meses que no veíamos una-
-Bueno, cuando tengan 11 años les compraremos una-dijo con el entrecejo ligeramente fruncido
-Pero para eso faltan siglos-dijo James algo alterado
-Yo no puedo esperar tanto-dijo Sirius apoyando a su amigo
-No podemos dormir-dijo James cruzándose de brazos
-Conque no, ¿eh?-
-No-dijo Sirius cruzando también los brazos-Nos has emocionado mucho-
-Yo conozco una manera para que se duerman, mi madre siempre me hacía eso antes de dormir-
Catherin saco su varita y la agito ligeramente, del extremo salieron unas chispas violetas, formando animales mágicos frente de ellos, los niños se en maravillaron al mirar las figuritas que se formaban y al poco rato, James se quedo dormido mirando a los unicornios que saltaban por una barda, Catherin con un aire maternal, arropo a James y le acaricio el cabello con cierta dulzura.
Sirius comenzaba a adormecerse, se acostó y siguió mirando a las 'veelas' que estaba bailante ante sus ojos, estaba apunto de perderse en un hermoso sueño, cuando recordó la última galleta que le sobraba, la saco y se le dio a Catherin con una sonrisa
-Toma-le dijo con cansancio-Gracias por todo-
Catherin la tomo dándole una sonrisa maternal al pequeño, acaricio el cabello de James con dulzura nuevamente y beso su frente diciéndole Buenas Noches después fue con Sirius y repitió lo mismo, beso su frente, pero Sirius recordó a su madre, que antes de caer enferma solía darle un beso de las buenas noches
-Buenas noches Sirius-dijo sonriendo
Eso fue lo ultimo que escucho antes de quedarse profundamente dormido, soñando con su madre y Catherin
************************Fin del Flash Back*******************************
-Maldita sea-dijo Sirius después de su relato-Odio que James siempre me de todo lo que yo conocí de él-
-No sabía que habían vivido tantas cosas juntos-dijo Susan mirándolo con una sonrisa
-Nadie lo sabe, bueno....ahora ustedes-sonrió divertido-Pero bueno, el gusto no nos duro mucho, cuando su padre regreso, se mudaron a otro barrio muggle, mi padre había insistido en ir con él, pero se había negado, al poco tiempo me entere que mi padre había muerto y que.......es decir.....yo.....bueno......miren la hora que es......debí estar haciendo mis deberes de Aritmacia, me ayudas Lunático?-dijo Sirius algo alterado por cambiar de conversación
-Claro Canuto-dijo Remus sonriendo algo confundido
Sirius se levanto de golpe como si hubiera tenido un resorte en el sillón y se fue con Remus a otro lado, apartado de nosotras
-Te diste cuenta?-dijo Susan sorprendida-Nos iba a decir algo, pero cambio la conversación, creí que nos iba a contar todo, ya que sabemos mucho mas que todas ellas-dijo mirando a unas chicas que no paraban de cuchichear y miraban a Remus y Sirius que estaban sentados en un rincón
-Lo sé-dije mirando a Sasha, que movía las pocas plumas que tenía-Supongo que hay cosas que no nos puede contar libremente, debemos ganar su confianza-dije para animarla
Ella me sonrió, y miro a Sasha, la verdad es que me muero de ganas por saber que era lo que iba a decir Sirius, acaso......no....Sirius no puede tenerle ningún secreto a James......¿o sí?.......bueno tal vez.....ya que yo le escondo uno que otro secreto a Susan y supongo que ella me esconde una que otra cosa.......pero espero estar equivocada.
Suspire débilmente mientras Sasha se alborotaba un poco, pellizco suavemente mi dedo y movió sus alitas para acomodarlas mejor, ahora que recuerdo, no he ido a visitar a Albert, pero.....¿cómo lo puedo hacer seguido si no nos permiten salir de la sala común? Aun que lo he lograda gracias a los Merodeadores con su Mapa del Merodeador, no creo que puedo hacerlo por mas tiempo. Como quisiera que James estuviera aquí, pero bueno...algo dentro de mí, me dice que esta aquí........
Continuara.................
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Notas de la autora:
Espero que les allá gustado, por que a mí si me gusto mucho, la iba hacer más grande, pero no, iba a ser eterno este capitulo xD gracias por los reviews, apenas 10 capítulos y ya tengo 101 MUCHISIMAS GRACIAS!!! Espero que me dejen mas ^^
