El viernes por la mañana…

-Mimí! Levántate! Llegaremos tarde a la primera clase – dijo Zoe mientras intentaba quitarle la manta a Mimí.

-Yo no voy hoy a clases. Tengo cosas que hacer y me duele el estómago– la castaña se escondió bajo la manta.

-Y que le diremos a los profesores?

-Díganles que no me sentí bien después del zumo de zanahorias de anoche.

-Ese zumo tenía una pinta extraña. Nadie lo bebió. Bueno, solo tu – dijo Sora.

-Solo ella puede beberse ese zumo toxico. – dijo Juri.

-Te conozco lo suficientemente bien como para saber qué vas a hacer tu rutina de belleza. – dijo la rubia - Pero esta vez voy a hacer como si te creyera. Nos vemos después de clases. – las chicas cogieron sus mochilas y salieron de la habitación.

Mimí se levantó de la cama de un salto y empezó a estirarse.

-Si supieran que ese zumo fue el mejor que he bebido en mi vida. Bueno, ahora toca ir a buscar lo necesario para salir – sonríe traviesamente mientras sale en silencio de la habitación.

Con las chicas…

-Creen que va a estar bien? – pregunta Sora preocupada.

-Mimí? Claro que sí. Esa chica tiene un estómago de hierro.- dijo Zoe.

Sora aún no estaba muy tranquila.

-Porque esa cara? – pregunto una voz a su lado derecho.

Las chicas se sobresaltaron y giraron a ver a Tai y a los demás caminando a su lado.

-Hacia dónde vais? – Zoe frunció el ceño – Por aquí solo está el aula de química. Y estoy muy segura que a nosotras nos toca esa clase.

-No lo sabéis? Hoy se suspenden las clases. El director ha llamado a todos los alumnos al auditorio para hablar sobre el baile – dijo Tai.

- Donde esta Mimí? – pregunto Takuya al no verla.

-Le duele el estómago. Solo a ella se le ocurre beber ese veneno de zanahorias.

-Ya la conoces Zoe. A ella todo lo comestible le gusta – dijo Mike divertido.

-Sí.

Un rubio al oír que su castaña no iba a venir a la junta, se separó en silencio de los demás y salió rumbo a la habitación de esta.

-No entiendo para que nos quiere reunir a todos en el auditorio. Ya sabemos que tenemos permitido hacer y que no – bufo Yolei.

Los demás le dieron la razón.

Con Mimí…

La castaña había llegado hace un rato a la habitación. Fue muy fácil conseguir las cosas que necesitaba para escapar esa noche.

Y ahora a ponerme guapa.

Vas a ponerte sexi para ese dios griego?

Dios griego?

El rubio de ojos azules, el que está más bueno que un pancake.

Aaaaa. El engreído de Ishida. Claro que no. Voy a ser guapa para mí misma. Una chica debe quererse primero a ella y después a los demás.

Ni tú te lo crees cariño.

Nadie pidió tu opinión.

Y bien que ahora me dejas hablando sola. Eres un cielo.

Mimí bufo y empezó a arreglarse. Primero se encargó de su cabello. No le gustaba hacer grandes moños sobre su cabeza, así que decidió hacerse una coleta alta y ondular las puntas. Cuando termino, empezó a maquillarse. Un maquillaje sencillo que no llame la atención. Había demasiado silencio en la habitación, así que cogió su teléfono y le dio play a la canción ¨Eternamente bella bella¨ de Alejandra Guzmán. Se estaba quitando el pijama cuando empezó a sonar el estribillo. Y para Mimí Tachikawa era imposible no bailar en el estribillo. Con movimientos sensuales se quitó el pijama. Al estar en ropa interior empezó a bailar moviendo mucho las caderas y la cabeza. Todo sin observar que unos ojos azules la miraban atentamente desde la puerta semiabierta.

-Eternamente bella bella, con un hechizo de gitana, seré la princesa encantada que te amara por siempre…. - canto a pleno pulmón mientras bailaba. Pero a dar uno de sus giros, sus ojos miel chocaron con los azules del espía.

El chico trago en seco.

Mimí sonrió juguetonamente al intruso y se acercó a él con un paso sensual y una mirada picara. Abrió la puerta y metió dentro a su nueva víctima. Lo acóralo contra la pared. La castaña se divertía un montón al ver la cara roja del chico y como este no paraba de sudar.

-No me gustan los espías, Yamato. – dijo Mimí juntando su frente con la de él.

Al ver como el chico se ponía más rojo por la cercanía que tenían, sonrió traviesa. Se estaba divirtiendo muchísimo con ese don juan. Empezó a dejar cortos besos desde su nariz hasta su oreja derecha.

-Así que nosotros vamos a tener que poner ciertas reglas por aquí- le susurro suavemente en el oído.

Y volvió a mirarlo a la cara. Rápidamente atrapo el labio inferior del rubio entre sus dientes. El chico se sobresaltó por la repentina acción de la castaña. Mimí le soltó el labio y le sonrió traviesa.

-Regla numero 1…. Nunca entres sin tocar a mi habitación- Mimí le sonrió y en dos segundos lo hecho fuera de la habitación. – Adiós rubio- la chica le guiño un ojo y cerró la puerta.

Yamato estaba rojo y respiraba con dificultad. Esa mujer es el mismísimo diablo. Voy a caer en el infierno por su culpa. Y estoy seguro que hasta allí me torturaría con esa sonrisa y ese cuerpo de infarto.

Y no era nada para sorprenderse. Al ver a Mimí bailar en ropa interior y hablar con tanta sensualidad lo hacían excitarse. Y a qué mujer le quedaba bien la ropa interior rosa? Porque a aquella castaña le quedaba endemoniadamente bien.

El rubio no tuvo más opción que irse con ganas de más. Tal vez en la noche lograría algo con ella….

En la habitación….

Al oír los pasos alejarse, se echó a reír.

-Pobre, creo que lo espante con mi repentina forma de actuar- Mimí se secó algunas lágrimas- Este juego se puede jugar en dos Ishida- sonrió traviesamente y volvió con lo que estaba haciendo.

Con los chicos…

-Que aburrido – Zoe bostezo.

-Mejor nos hubiéramos quedado con Mimí en la habitación- dijo Sora.

- Me muero de ganas de ver tu disfraz Sora - Tai le guiño un ojo.

Sora se sonrojo.

-Nos vemos en la noche – se despidieron.

Las chicas se fueron todas a prepararse en la habitación de Zoe y las demás.

-Eh? Y Mimí? – pregunto Yolei al no verla.

-Donde se habrá metido esa niña? - Zoe negó con la cabeza vencida.

En la noche…

Debían reconocer que hicieron un buen trabajo en la decoración del gimnasio. Todo está decorado hermosamente en colores otoñales. Hasta la comida tenía forma de hojas o manzanas.

-Esto es mejor que lo del año pasado – dijo Tai.

Mucho habrían pensado que este año se disfrazaría de algún jugador de futbol famoso pero no fue así. Él era nada más ni nada menos que el Jocker. Y tenía sus razones para usar ese disfraz.

-No te pareces en nada al Jocker- se burló Matt de él.

-Cállate perro.

Matt gruño. Usaba un disfraz de lobo gris, sin mangas y con capucha. La capucha tenía unas orejas. El material del disfraz era uno muy blandito, haciendo que pareciera verdaderamente pelaje de lobo.

-Soy un lobo.

-Es lo mismo canino.

Matt quiso defenderse pero Kouji lo interrumpió.

-Ya paren. Estáis llamando la atención.

-El policía hace su trabajo – dijo Tai divertido.

Y era cierto. Kouji tenía un traje azul de policía.

-No es mi culpa que ella haya decidido disfrazarse de ladrona.

-De qué están vestidos esos tres? – pregunto Izzy sorprendido mirando hacia la puerta del gimnasio. Él tenía solo una bata blanca, unas gafas redondas y el pelo alborotado. Era un científico, según él.

Los chicos giraron sus miradas hacia la puerta. Y no sabían si reír o no. Parecían pijamas en vez de disfraces. Tal vez se habrían esperado esos trajes de Takuya y Mike, pero Takato? El trio llamaba mucho la atención. Sobre todo de las chicas.

-Awwww! Que monos.

-Están tan guapos.

-Yo quiero bailar con Pikachu.

Y muchos comentarios así. Y la verdad es que si eran muy monos.

Takuya venia vestido con un disfraz/pijama de una pieza de Doraemon. En los pies tenía unas deportivas azules. Hasta tenía un cascabel en el cuello.

Mike tenía un disfraz/pijama de Minion con todo y las gafas redondas. Loa zapatos negros y los guantes del mismo color completaban perfectamente su traje.

Y por último y el más mono, Takato. Era un verdadero Pikachu con cola y orejas. Y las mejillas pintadas de rojo. Era el más adorable.

Los tres se acercaron a los demás que aún se contenían para no reír.

-Una sola carcajada y juro que os arrepentiréis – amenazo Takuya.

Y esa fue la gota que derramo el vaso. Los chicos empezaron a reír. Ver a Doraemon amenazar a alguien era muy… adorable?

-Eres tan mono – dijo Daivis entre carcajadas.

-Ja ja ja. Muy divertido Thor – respondio sarcásticamente Mike.

Daivis no era el mejor Thor del baile, pero gracias a su cabello destacaba más que los demás.

Al grupo se unieron Tk que venía disfrazado de vampiro, Ken del famoso compositor Beethoven, Cody de samurái y Joe de médico. Hablaron un rato hasta que unos murmullos llamaron su atención.

-Que estará pasando? – pregunto Tk.

La puerta del gimnasio se abrió y como si fueran modelos profesionales, las chicas desfilaron con sus hermosos disfraces.

La primera era Yolei que estaba disfrazada con un hermoso vestido morado, largo que tenía pequeños detalles dorados. En su escote estaban unas piedras rosas que formaban una flor en el lado derecho de su pecho. Su pelo estaba arreglado en un moño. En los pies lleva unos tacones bajos dorados.

De tras de ella, Kari caminaba con timidez. Eligio un traje muy llamativo que seguro que atraería la atención de muchos. Un traje de una pieza, rosa con blanco era el que cubría su pequeño cuerpo. Tenía en la cabeza una diadema con orejas del mismo color y en los pies unos bailarines blancos. Era una verdadera pantera rosa.

La tercera en entrar era Juri. Si hoy era el día para las personas adorables, pues ella estaría entre las primeras del top. Vestía con una blusa de manga corta y unos pantalones cortos rosas. Tenía un cinturón negro alrededor de la cintura y una diadema con un moño rojo en su cabello. En los pies usaba unos simples bailarines negros y unos calcetines blancos que le llegaban hasta las rodillas. Sip. Iba disfrazada de Bombón de las chicas superpoderosas.

Detrás de ella una rubia caminaba con cuidado, como si fuera verdaderamente una ladrona. De pies a cabeza vestía de negro. Los pantalones de látex le marcaban el trasero mientras caminaba con esos tacones negros. La parte de arriba era cubierta con una camiseta de manga larga negra que se le pegaba a su figura. Y para darle un toque más a su estilo, usaba una gorra con orejas de osito. Igualmente negra.

Una Sora un poco tímida se asomaba por la puerta. Esta vestía de Harley Quinn. Los mismos pantalones cortos rojos con azul, la misma camisa blanca con detalles en rojo, la chaqueta y botas que la villana. Hasta tenía su bate de beisbol en una mano. Su cabello estaba hecho en dos coletas bajas. La pelirroja se negaba a que las chicas le pintaran el cabello, así que lo único que permitió fue que le hicieran dos coletas.

Y por último pero no menos importante, una castaña entro al gimnasio con una sonrisa divertida. Ella ya sabía que estas iban a ser las reacciones de muchos. Estaba vestida con una falda roja que le llegaba un poco más arriba de las rodillas, una camisa blanca de manga corta y unas botas de tacón rojas que le llegaban hasta las rodillas. También tenía una capa roja que le llegaba hasta la cintura. Si Caperucita roja la viera, seguro se moriría de envidia.

-Ahora vamos a divertirnos un rato…- susurro Mimí para caminar hacia cierto rubio con una sonrisa seductora.

Continuara…

Holis! Cómo están? Siento no haber publicado la semana pasada pero quede embobada con Diabolik lovers y no tenía ganas de otra cosa más que leer fics de ese anime XD Nos vemos pronto con otro fic que quiero hacer que tendrá unos 3 capítulos como máximo y será solo mimato 7w7. Espero que lo lean ^^

Review?

ABRAZOS ^-^