CAPÍTULO 10
El sol comienza a salir dando pie a un nuevo día, los hombre-mariposa se colocan su armadura y ungüentos que elaboran para cualquier eventualidad, los demás comienzan a desarmar el campamento, ahora se dirigen a una gran batalla de la que no saben si será la última o no, antes era rescatar a Sango, pero ahora es recuperar a Rin.
-¿Cómo se encuentra Sesshomaru?- Pregunta Kagome a su prometido.
-Cuando lo fue a ver todavía seguía inconsciente-
-¿Podremos ir a una batalla sin él?-
-Es verdad que la presencia de mi hermano es importante, pero igual lo son nuestros aliados, los hombre-mariposa y los exterminadores a pesar de no parecer tan fuertes han demostrado una valentía que no se veía siglos atrás, por lo que yo creo que si podemos ir sin mi hermano-
-Es verdad, nunca me hubiera imaginado lo temible que se pueden volver los humanos-
Irasue se encuentra de frente a una tumba que tiene una roca gigante con las inscripciones haciendo referencia al gran general Inu no Taisho.
-¿Hace cuánto tiempo no vengo aquí querido?- Irasue observa la tumba con resentimiento –La última vez que vine fue cuando yo misma cave la tumba y deposite tu cuerpo- Los ojos de la mujer no cambian se mantienen estáticos en la tierra como esperando que algo saliera de allí para matarlo.
El cuerpo de sango que se encuentra dentro de la única tienda que no fue retirada junto con el de Sesshomaru que aún no despierta.
En alrededores los humanos y los hombre-mariposa hacen pequeñas ofrendas y realizan rezos.
-Es tan patético que recen a un Dios que no existe-Esboza Inuyasha viendo lo que pasa.
-No seas imbécil Inuyasha- Dice enojado Kouga –Para los humanos hoy es un día muy importante, no te has dado cuenta pero el tiempo no es lo mismo para los humanos que para nosotros, ellos envejecen más rápido muchas de sus fuerzas ya han alcanzado una edad en la que combatir es muy complicado, otros ya se han retirado, por lo que han desarrollado un sistema de conocimiento avanzado de la astronomía, agricultura entre otros, y hoy ocurrirá un evento impresionante, por lo que tengo entendido ocurrirá que el mundo de los muertos y el de los vivos se conectarán, es por eso que hacen esos altares y rezos, están pidiendo la ayuda de sus antepasados para ganar esta batalla-
-¿Cómo es que sabes todo eso Kouga?- pregunta intrigada Kagome.
-He convivido mucho con ellos desde que el clan se unió con los humanos y hombres-mariposas, así que he estado en contacto con sus tradiciones y creencias-
Inuyasha sigue viendo incrédulo la escena que ofrecen los humanos al seguir rezando.
-Me había prometido a mí misma nunca regresar aquí, pero esto es algo importante- El silencio se oye, mientras que Irasue deja de hablar esperando alguna respuesta – Nuestro hijo está en problemas- La brisa rodea a la mujer acariciando sus cabellos plateados- Pero yo sé que debes de estar feliz con esa humano un el otro mundo- El viendo se detuvo abruptamente – ¿Por qué?- Irasue comienza a llorar -¿Por qué?- repite una vez más antes de romper en un llanto profundo y agudo, y cae de rodillas.
-¡Preparen todas la fuerzas!- Se oye gritar a sus súbditos Naraku – ¡Los enemigos no deben tardar en llegar!-
-Padre que te hace creer que ahora atacaran, eso habías sospechado la última vez pero, ¿Por qué ahora es diferente?- Pregunta incrédulo Bankotsu.
- Hijo aun tienes mucho que aprender del arte de la guerra- Naraku ve a sus fuerzas moverse desde lo alto del castillo.
-Señor ha llegado el líder de las pulgas- habla un sirviente mientras hace una reverencia-
-¡Perfecto! ¡Hágale pasar!-
-Como usted ordene mi señor- El sirviente se retira dando paso a una pulga que apenas alcanza el medio metro y horripilante mente gorda.
-Es un gusto verle pulga Mioga –
-¿¡Todas las fuerzas están listas!?- Kouga grita desde la punta de los árboles a todas las unidades que tiene –Vamos directo al castillo a recuperar algo que nos pertenece, algunos buscan la gloria, otros recuperar a Rin, otros obtener riquezas inimaginables… Todo eso nos pertenece. ¡Vayamos por ellos!- Todos los seres vivos que presenciaron las emotivas palabras gritan de júbilo.
Sesshomaru se despierta ante tales gritos de guerra ve a su alrededor ve el cuerpo de Sango e inmediatamente recuerda todo lo sucedido la tarde del día anterior, se levanta del futón y camina directo al escándalo, al salir de la tienda los gritos se detienen todos ven expectantes a su principal líder, esperado algo. Con todo su orgullo saca su látigo y de un brinco de coloca al lado de su homónimo, el viento abraza su cuerpo dando la inspiración necesario- Está es una pelea que a durado siglos entre gatos y perro, desafortunadamente muchos de ustedes se han visto envueltos en una batalla que nos les pertenece, les agradezco la ayuda que me han brindado, de no ser por ustedes llegar hasta aquí nos hubiera tomado siglos y tampoco hubiéramos recuperado a Sango tan rápido… Ahora necesito nuevamente su apoyo para recuperar a Rin… ¡Vamos juntos no como aliados si no como miembros de un mismo clan, sin diferencias de sangre o de marcas, es momento de unirnos completamente y la recompensa será la más grande de todas!- Todo el público escucha emotivamente las palabras del hombre que se le han robado a su prometida, e inmediatamente el escandalo se escucha de nuevo y más fuerte. Sesshomaru se da media vuelta y comienza a caminar hacia el castillo.
Kouga mientras da indicaciones – Dos personas de cada tribu se quedarán a proteger a Sango ¡los demás vamos a la batalla!- Solo se ve como la ola de guerreros comienza a caminar.
-Hace muchos años que te arrebataron de mi lado- Es la madre de Sango y Rin la que comienza a llorar delante de la tumba de su esposo. –No sé cómo este el frente de batalla, ni sé si están bien nuestras hijas… soy todo un fracaso como madre- al terminar la oración el llanto de hace más fuerte- Por favor Ginta protege a una nuestras hijas, protege a Kouga- Se puede ver como Kaede adornó la tumba con hermosas flores del campo y sobre todo se encuentran bien cuidadas.
El sonido de los mil pasos se oye a cada centímetro que todos los guerreros caminan para la batalla, un encuentro programado por el destino donde la eterna batalla de caninos y felinos tiene un momento cumbre en la historia.
Los minutos pasaron hasta que llegó el momento en que todos se detuvieron y se podía ver a lo lejos el imponente castillo de los gatos monteses, los soldados observaron el momento, ese momento que marcaría un antes y un después en sus vidas y en las vidas futuras de su especie, en donde solo hay una conclusión, o ganan y salen victoriosos o pierden y ser avergonzados para la posteridad.
-¡Compañeros, hemos llegado a nuestro destino!- comienza a gritar Kouga para animar antes de la batalla – ¡Es momento de honrar a todos nuestros antepasados, ahora es el instante para demostrar nuestra valentía, es el tiempo de ganar!- Al terminar las palabras de aliento Kouga alza su puño, los demás gritas esperando que se den las órdenes para atacar el castillo.
Mientras tanto los inquilinos del castillo los gatos y las pulgas corren por los pasillos ocupando los sitios específicos para la batalla que se les había asignado anteriormente, las pulgas ocuparían los techos para un ataque sorpresa, envenenarían a los oponentes y solo los más resistentes sobrevivirían, en cambio los gatos serán las línea de defensa y por último sus esclavos demonios en forma de serpiente serán la primera línea de ataque.
Naraku ve todo el alboroto desde lo alto de su castillo, y puede escuchar a lo lejos como sus enemigos ya están a unos pasos de invadir su castillo, una leve sonrisa sale de su rostro- Vengan aquí perritos… vengan para exterminarlos de una vez por todas- murmura con satisfacción.
-Padre ya todos han ocupado posiciones, estamos listos para la batalla- El joven primogénito de los señores del castillo hace una reverencia ante la presencia de su padre.
-Perfecto hijo, estamos a minutos de conseguir una gloriosa victoria para los gatos- Dice Naraku dando una vuelta para ver su hijo- Por fin terminaremos con todo esto, demostraremos una vez más, quien debe dominarlas tierras- Naraku comienza a reírse maléficamente- ¡Por fin… las tierras del oeste serán mías!-
- Así será padre-
-Y tu hijo mío reinas en las tierras de oeste como el nuevo dueño y señor… el reinado de los Taisho ha llegado terminado- Bankotsu baja la cabeza, ahora no está tan interesado en poseer dichas tierras. -¿Qué pasa hijo…? ¿Acaso no te interesa reinar en tan hermosas tierras?
-No me mal interprete padre, lo único que quiero ahora es recuperar a Sango- Su padre comienza a reír a carcajadas.
-¿Por una mujer estás así? ¡Se un honorable gato y ya quítatela de la cabeza! ¡Ahora tienes su hermana! ¡La que sería prometida del gran Sesshomaru! ¡Ahora tienes a su hembra y después sus tierras!- otra carcajada vuelve a salir- ¡Ya me imagino la cara de ese estúpido perro cuando te hagas de todo lo suyo! ¡Esa tal exterminadora ya no vale la pena! ¡Por lo que ya no quiero volver a escucha r que extrañas a ese ser incompetente!- Naraku sale de habitación al terminar de hablar y el joven de la larga trenza crispa las manos.
Kagura está en la misma habitación que la niña Rin, su deber es cuidar y velar por su vida, es el trabajo más patético que le ha tocado hacer, observa cuidadosamente a esa niña como ya está teniendo cuerpo de mujer -¿Por qué no la mato de una vez y termino con todo esto?- murmuro-Es completamente una inútil… ella no merece ser la esposa de mi Sesshomaru- No se escucha voz alguna que le responda sus ataques.
De pronto un fuerte ruido se oye en la puerta des castillo-¿Qué fue eso?- se pregunta-¿Ya inició el ataque?- sale corriendo de la habitación para ver qué es lo que pasa.
Se observan como rápidamente unos gatos controlan a los demonios en la puerta de la entrada principal del castillo para atacar, Kagura abre rápidamente su abanico para estar a la defensiva, seguidamente se ven como unos gatos con trajes morados salen por arriba de las ventanas… son los mismos gatos entre nados en pirotecnia que atacan con bombas, que en dos ocasiones han servido en ataques al campamento que habían instalados sus enemigos en las afueras de su palacio.
En pequeño murmullo se oye en la habitación, Kagura alertada por este sonido regresa al cuarto donde la pequeña está en un futón, al parecer se está despertando por el ruido
-Es imposible que se despierte en estos momentos, mi madre le dio un fuerte veneno para dormir-
-¡No se rindan y luchen con valentía!- repetía Kouga, mientras todos los soldados a su cargo matan a demonios.
Rápidamente se ve como uno a uno caen los demonios en la entrada al jardín del palacio, y poco a poco se retiran dentro del castillo.
-Si seguimos así pronto estaremos dentro del castillo y esos gatos exterminados- comenta Miroku
De pronto salen gatos atacando de frente, los lobos los toman y lazan al castillo golpeando sus paredes y causando un gran ruido, demostrando que han llegado para conquistar, de momento unos demonios serpiente salen de la puerta principal y los logran exterminar por parte de Sesshomaru sin mayor problema.
-¡La mitad entrará al castillo y la otra mitad estará en los jardines!- Ordena Sesshomaru dividiendo con sus manos a su gran ejército, y todos obedecen valientemente. Desde lo alto del castillo aparecen los gatos con trajes morados que tienen bombas Sesshomaru los ve y de un solo golpe de su látigo fulmina a la amenaza de bomba.
Naraku ve como sus líneas de ataque van cayendo poco a poco, sus sirvientes son aniquilados y observa como los muertos de su castillo tienen sangre de gato… apesta a sangre de gato por todos lados.
-¡Bankotsu!- ordena Naraku- Manda a traer todos los gases tóxicos existentes en el castillo y tiren una cortina de humo sobre esos desgraciados-
-De inmediato padre-
Naraku regresa su mirada sobre la de sus enemigos y como los gatos de bombas salen al ataque y son exterminados por un poderoso rayo de luz –Ese maldito de Sesshomaru, cree que podrá ganarme está pelea que desde hace meses ya tiene un ganar… ¡Y ese ganar soy yo!-
Un llanto se apodera del cuarto donde está Rin, es Kagura que está llorando, está tan confundida con lo que debe de ser y con lo que le ordenaron hacer, odia a la persona que está a su cargo por el simple hecho de que es más feliz que ella, pero… y si simplemente siendo Kagura no hace feliz a Sesshomaru… ya que ella quiere hacerlo feliz… entonces ¿Debe liberar a Rin para poder hacer feliz a Sesshomaru? O ¿Simplemente matarla para tratar ella misma de hacerlo feliz? Entiende que los gatos nunca podrán aceptar que una integrante de ese linaje se una con el de los perros, y menos con el que posee las tierras del oeste.
Una cosa es segura… el ataque sigue por lo que tiene que alejar a esa niña de ese lugar, ya lo que decida hacer con ella es otro asunto, por lo que toma el delicado cuerpo inconsciente y sale por una venta, se oculta en frondoso bosque de cerezos que se encuentran retoñando.
Aun costado des castillo mientras Kagura huye da vuelta a su cabeza 45 grados para ver la batalla que se da en la puerta principal y en el jardín y ve como el amor de su vida lucha valientemente contra su familia, por un instante parecía que luchara para poder casarse con ella y poder formar una familia con ella y así unir dos grandes familias que han luchado eternamente, de pronto una lágrima cae en su mejilla, la realidad es la misma, solo que el objetivo ha cambiado… no lucha por Kagura… lucha por Rin… un impulso instantáneo hace que Kagura quiera ahogar con sus manos a la joven mientras caen más lágrimas de sus ojos… ¿Por qué simplemente no puede ser feliz?
Sesshomaru intenta olfatear el cuerpo de Rin y solo logra percibir una pequeña esencia dentro del castillo, aún no está muy seguro de su ubicación, pero si se encuentra dentro.
La batalla avanza al parecer en favor de los canes, humanos y mariposas, no han tenido bajas considerables, en cambio los gatos pierden todos sus demonios y algunos gatos de sangre pura, Sesshomaru está seguro de ganar está gran guerra y demostrar de una vez que los gatos jamás les ganará.
Los últimos gatos guardianes de la puerta principal del castillo han caído, llegó el momento de invadir el castillo, y apenas Sesshomaru pone un pie en la mansión el humo invade la entrada envolviendo a todos los enemigos de los gatos, muchos ya se han adaptado a combatir en esas condiciones a lo largo del tiempo.
Un sonido que Sesshomaru había olvidado invade sus oídos… el sonido a garrapata.
Kagura sigue observado al ser que tiene en sus brazos su llanto no cesa… Odia con todas sus fuerzas a Rin, pero ella no se tiene la culpa... así que la abraza para poder despejar su mente, pro muchos ruidos se escuchan, debe de escapar de ese lugar inmediatamente, Rin está en peligro y cada vez está más segura de lo que debe de hacer, por lo que inicia la huida corriendo rápidamente entre los cerezos que están retoñando una escena fantástica de ver.
Cuando Kagura deja de escuchar ruidos extraños se detiene y deja el cuerpo acostado debajo de un árbol mientras convoca a demonios para que protejan el área donde se encuentran.
Bankotsu puede sentir como el olor de su rehén se pierde con velocidad ¿Qué habrá hecho Kagura?
Baja con velocidad y ve que la habitación donde estaban está completamente vacía… ¿Puede que hayan atrapado a Kagura y a Rin?
-Les ordeno que vaya en búsqueda de mi hermana y de la joven Rin… solo me importa que Rin esté viva, ojalá no hayas cometido una tontería hermanita- terminó murmurando para si
Sesshomaru entiende que todo su ejército está en peligro, se siente tonto por no haber pensado antes en los antiguos aliados de los gatos, ahora saber que si no extermina pronto a esas pulgas su victoria estará perdida, la visibilidad es casi nula, el olfato igual está bloqueado.
La caída en inminente, de un momento a otro el ruido que producían las garrapatas se silencia hasta que el primer grito interrumpe la tranquilidad de ambiente seguido de múltiple gritos que dolor.
Ahora Sesshomaru sabe que si no piensa rápido no solo perderá su ejército ni su victoria si no que perderá para siempre a Rin, el perro siente como absorben su sangre en su cuello en la parte trasera, de pronto otro dolor en el brazo derecho, y después de este en el brazo izquierdo, la sangre pura de un ser ancestral como lo es Sesshomaru se le está escapando.
-¡Nunca creí poder alimentarme de una sangre tan deliciosa!- festeja una pulga.
Ahora el orgullo de perro peli-plateado se pierde a medida que le succionan su sangre, pero algo pasa, intenta moverse para arrancarse a los parásitos pero le cuesta moverse.
-¿Qué pasa gran Sesshomaru? ¿No te puedes mover?- se mofa otra garrapata
Naraku observa toda la escena a lo lejos todo está saliendo según lo planeado, muy pronto todo lo que ha soñado por fin será de él.
-Malditos… pusieron veneno… en mi sa… sangre- El perro de sangre pura se da cuenta de la trampa que cayeron, ahora él y todo su ejército de élite no se pueden mover.
-Así gran señor de las tierras del oeste, pusimos un veneno inmune a las pulgas en nuestros picos para que al momento de succionarles toda su sangre ya no puedan moverse… ¿Ya no se siente tan poderoso?-
En los jardines del castillo Kouga y Ayame lideran el ataque y la defensa de sus tropas respectivamente, las exóticas flores se ven pisoteadas en los suelos del pasillo
Kagura voltea su rostro algo anda mal con Rin puede sentirlo en el ambiente algo está saliendo mal, de pronto el olor a mucho gatos aparecen dejándose ver entre las ramas de los árboles.
-Hay dos chicas aquí jefe- murmura un gato
Kagura frunce el ceño sabe que está en grande problemas, logra contarlos sabe que son 5 los gatos que lentamente sacan sus cuchillos y amenazan la vida de las dos, pero Kagura igual sabe defenderse saca un abanico de sus mangas.
-Ustedes no son gatos que pertenecen al castillo-Habla Kagura.
-Así es señorita… nosotros fuimos desterrados de las comodidades del castillo desde varias generaciones arriba de la mía… puedo notar que usted forma de la gran elite, puede secuestrarla y pedir una gran suma de dinero… lo que yo no entiendo es por qué tiene a un ser de tan bajo nivel entre ustedes… bah una loba con sangre de mariposa no creo que le sirva de mucho-
-Eso no es de su incumbencia- musita la joven
Los gatos comienzan a correr con tal de atrapar a Kagura y llevarse a la otra
Sesshomaru sabe que algo anda terriblemente mal con Rin… puede sentir la sangre de la joven mezclado con lavanda pero tiene un aroma muy peculiar… solo sabe que tiene que estar inmediatamente con ella si no algo malo podría ocurrir, el perro de sangre pura con un látigo de luz se deshace de las garrapatas que tenía encima observa todo a su alrededor, la mayoría de sus guerreros de élite han muerto, da la media vuelta en dirección a la puerta para seguir el rastro de Rin
-A donde tan deprisa señor Sesshomaru- Se oye una voz desde las alturas del castillo. Sesshomaru inmediatamente identificó la voz… era la voz del jefe de una de las tribus más poderosas de las pulgas, al alzar la vista observa a una gigantesca pulga, mucho más grande las que había visto antes.
-Debes de ser la pulga Mioga- Dice el dueño de las tierras del Oeste
-Has acertado gran Sesshomaru, aun tienes una batalla que ganar, ¿acaso se está retirando de la guerra?-
Sesshomaru no pronuncia respuesta alguna, sabe que debe de rescatar a Rin está en un gran peligro.
Un gato es asesinado en la intención de atacar a Kagura, tres de los gatos de la élite del castillo de Naraku aparecieron justo a tiempo. Kagura sabe que esto puede complicar sus planes, ya que ahora está completamente decidida a entregar a Rin a Sesshomaru.
Un gato salvaje empieza a correr entre los bosques, ahora solo quedan 3.
-Tal parece que ahora estamos parejos- comenta uno de los gatos salvajes. Kagura puede sentir como el olor de Rin comienza a intensificarse.-Una vez que acabe con ustedes tomaré a esas dos mujeres-
La batalla inicia enfrente de los ojos de Kagura toma inmediatamente a Rin y comienza a correr escapándose de lo que pueda ocurrir, corre entre las flores de cerezo esperando ir a un lugar neutral donde no puedan encontrarlos.
-¿A dónde cree que va señorita Kagura?… no puede tomar tan fácilmente el objeto del señor Bankotsu- se oye la voz de uno de los gatos de la guardia real del castillo de Naraku, toma el brazo de Kagura por atrás, en cambio ella con su abanico y con un solo movimiento corta su mano. Se oyen los gritos del gato y sui instinto hace que lloriquee advirtiendo a sus compañeros de una amenaza y que deben venir a rescatarlo.
Kagura le da el golpe final terminando con su sufrimiento y se va adentrando más al bosque.
Sesshomaru escucha los llantos de un gato herido en dirección al olor de Rin, entiende que debe darse prisa que algo malo para su prometida puede empezar a ocurrir. Él corre entre las flores de cerezo esperando encontrar al amor de su vida, poder verla a los ojos y rescatarla de cualquier peligro.
Tras el horroroso grito los guardias de Élite del castillo se apresuran a matar a los gatos salvajes para ir en rescate de su compañero, pero saben por el olor que toda su sangre se encuentra derramada.
Apenas terminan con el último gato salvaje corren al encuentro de su compañero, pero al llegar notan que la vida de su compañero se ha ido.
-Son las navajas de la señorita Kagura –
-Sí, ella nos ha traicionado, debemos capturarla con vida, para que sea castillada por el señor Naraku-Menciona el líder.
Kagura nota que el olor de Rin es más fuerte y solo hay una explicación para eso.
Rin se despierta con un dolor en el abdomen y comienza a gemir.
-¿Ya te has despertado?-
-¡Dejame ir!-Grita Rin.
-Ni intentes escapar… nos están buscando a las dos- Rin intenta pararse, pero siente el dolor de su abdomen y se lleva las manos.
-¿Cómo sé que puedo confiar en ti?- Rin trata de contener una mueca de dolor.
-¿Quieres que quieres volver a ver a Sesshomaru?-
-Claro que si-
Rin siente como un líquido baja por sus piernas, ella se siente extraña, ya que no tenía ganas de orinar, se empieza a quitar las ropas de los gatos y pasa su mano por su entrepierna, pero al sacarla puede ver un material líquido y viscoso de color rojo.
-Ya ha empezado…- comenta Kagura al ver a Rin.
-¿De qué estás hablando?-
-Ahora ya no eres una niña, eres toda una mujer que puede dar cachorros… ¿Tu madre nunca te hablo de eso?- Rin comienza a recordar el día que su hermana estuvo con su mamá solas en un cuarto, y cuando salió su madre le dijo que cuando a ella le llegará el día hablaran sobre eso.
