Capítulo 11-El ataque

Pasaron varios días, y llego otro emisario de Drake a dar la noticia:

-¿Qué dice ahora? Hemos perdido mucho tiempo-Dice el caudillo enojado.

-Tranquilo, me dijo que ya vayan atacando la ciudad, que el vendrá con la flota acompañado de Hawkins.

-Ya era hora, todos hacia la ciudad-Ordena.

En el momento en que el numeroso ejercito de indígenas avanzaba, Nail y los demás lograron ingresar a la ciudad, y según por el plan de los corsarios, planeaban poner bombas en el fuerte y en el palacio de gobierno, con el objetivo de desmoralizar a los soldados.

Afuera de las murallas, los corsarios preparaban algunos cañones escondidos en la vegetación para disparar contra la artillería de defensa, mientras que otros estaban en carabelas y en un galeón veloz, listos para disparar contra el fuerte.

Lo que iban a hacer era lo siguiente: preparar los barriles y encender las mechas para volar en los lugares indicados, del cual lo hacían con mucho cuidado.

Sin perder más tiempo, los corsarios dispararon los cañones escondidos (que tenían muñecos para burlar a los defensores) contra las murallas, al mismo tiempo que estos dispararon contra estos. Y así, las naves dispararon contra el fuerte.

En ese momento, el gobernador de la ciudad que era de la misma raza de Kiwi, ordeno mandar soldados a las murallas y al fuerte, además que el mismo se dirigió hacia allá para dirigir la defensa.

Sin embargo, Picoro se puso al frente y les dijo a todos:

-Atención todos, es la hora de acabar con Freezer y su imperio ¡Al ataque!

Los numerosos indígenas se dirigieron a la muralla siguiendo a su caudillo y entraron a sangre y fuego; como los guardias cerraron las puertas, tuvieron que escalar a las murallas, y aunque disparaban flechas y hondas, varios encontraron la muerte, pero algunos lograron ingresar y unos pocos fueron a abrir las puertas.

Al abrir las puertas, un gran ejército compuesto por indígenas y esclavos rebeldes ingreso en compañía de los corsarios blandiendo sus armas. Pero Moori, Dende y los ancianos se quedaron:

-Dejemos que se encarguen de todo el trabajo-Dijo Moori.

En el fuerte, el gobernador comenzó a discutir con un soldado de su misma raza por temas de ciega obediencia al Gran Freezer, pero algunos arcabuceros le dispararon y la autoridad dijo a todos los presentes:

-Escuchen, Freezer nos guiará a la gloria, cuando venzamos a Drake y sus piratas, iremos contra la Reina y destruiremos su reino, y así nadie tendrá quien oponerse a nuestro Gran Imperio.

Lo que no hacían, era que un corsario encendió una mecha y esa llevaba al polvorín, cuando este huyo, los guardias se dieron cuenta pero ya era tarde, del cual provoco una gran explosión; el gobernador y varios presentes se dieron cuenta tarde y al momento de escapar fueron aplastados por los escombros que se les vinieron encima.

Al ver la explosión que destruyó una parte del fuerte, los que estaban en las naves vieron el momento de desembarcar y avanzar a la urbe.

Cuando Picoro y los demás avanzaban a toda furia, los civiles ingresaban a sus casas para no enfrentarse a aquel numeroso ejército, ya que no tendrían piedad.

Algunas patrullas y escuadrones de soldados que iban a resistir, chocaron con las de los indígenas en un callejón estrecho en donde combatieron salvajemente cuerpo a cuerpo, mientras que otros soldados ingresaban a algunas de las casas para huir del enemigo, pero otros, como los corsarios, ingresaban a los edificios con la intención de asaltarlas.

En ese momento, los indígenas y los corsarios ingresaban a las casas de los miembros de la elite y los atacaban salvajemente, aunque algunos se resistieron encontraron la muerte.

En las calles se llenaban de cadáveres, no solo de los militares que defendían la ciudad, sino que a veces de civiles que trataron de defenderse.

Cuando Nail vio a Picoro llegar con su ejército, ordeno a sus compañeros de hacer volar el palacio de gobierno, y al encender las mechas, varias parte de la edificación se vinieron abajo:

-Qué bueno que llegaste Picoro, los estamos venciendo.

-Eso lo que quería saber-Dijo Picoro.

-Pero igual, trataremos de tomar el control de la ciudad.

-Claro, continúen y sigan luchando-Ordeno el caudillo.

A estas alturas, indígenas y las huestes corsarias ya se apoderaban de la ciudad, aunque los soldados que resistían ya se andaban rindiendo, por lo que dieron del aviso de la rendición de los defensores.

Ya si nadie que se les oponga, los corsarios arriaron las banderas de Freezer e izaron las de la Reina, demostrando que la ciudad ya era suya.

Mientras que en la costa, los indígenas avistaron algunas naves: era la flota de Drake y de Hawkins, combinada con la de los mercenarios.

Un emisario se acercó hacia la nave de Drake y le dijo:

-Señor, Picoro ya pudo apoderarse de la ciudad.

-¡Qué bien! Ahora iré a felicitarlo.

Después de desembarcar, Drake, Hawkins y otros capitanes se presentaron ante Picoro y les dijo:

-Por hacer este trabajo, los devolveremos a las tierras en donde pertenecen y ahí expulsaremos a los invasores.

-Gracias, pero solo quiero vencer a Freezer-Contesto Picoro.

-Ya nos ocuparemos de eso, ahora vamos a celebrar por la victoria.

Así, los indígenas y corsarios celebraron en las calles, aunque sin la participación de los civiles.