HOLA... NO SE K DECIRLES ASI K ...

CAPITULO 11: LO SIENTO.

-Señorita Weasley, despierte.- Ginny escuchaba lejanamente la voz.- Vamos señorita Weasley despierte.- la chica abrió los ojos y vio a la enfermera.- Puedes irte cuando quieras.

La muchacha se levantó y salió de la enfermería dirigiendo una última mirada a la cama de Celeste, cubierta nuevamente por una cortina.

Ginny vagó durante las horas de clases y para la hora de almuerzo entró al gran salón y buscó a su hermano.

- ¡Ginny! – Hermione le hizo una seña para que se acercara

- ¿Que tal chicos?- respondió la pelirroja

- ¿Cómo te sientes?- preguntó Ron

- Bien, bien. Chicos, les tengo que contar algo.- Ginny les contó lo que sucedió en la noche. Al terminar su relato, Ron y Anne estaban pálidos y cara de consternación. Harry y Hermione no se convencían de lo que oían.

- Después de clases iremos a verla- determino Harry. El resto asintió y se dispusieron a ir a clases.

Una vez que bajaron de la sala común después de clases Anne, Harry, Hermione y Ron fueron a la enfermería. Llamaron a la puerta.

- Disculpe señora Pomfrey, queríamos ver a Celeste.- dijo Harry.

- Lo siento muchachos, no creo que puedan verla. Pero les puedo contar que recuperó la conciencia y que se encuentra mucho mejor. Le mandaré sus saludos, ahora vuelvan a...

- Yo creo que es tiempo de que la vean Poppy.- dijo Dumbledore interrumpiendo detrás de los chicos. Estos se sorprendieron pero inmediatamente sonrieron al director y entraron con cuidado a la enfermería.

Vieron a Celeste en una cama, durmiendo. Los chicos rodearon la cama. Harry no lo podía creer. Su amiga estaba tal cual la había descrito. Harry sintió una rabia profunda, no sabía quien lo había hecho, pero quería matarlo en ese mismo instante por causarle dolor a la única persona que era capaz de entregarle lo mismo que Sirius. Anne soltó un sollozo. Su amiga casi muere y ella le había dicho que no la quería ver más. Hermione quería saber que le había sucedido a su amiga y Ron no respondía. Muchas cosas pasaban por su mente y muchos amaros recuerdos de su charla con ella. No quería perderla y tal vez ya era muy tarde. El chico se puso pálido.

- ¿Que le sucedió profesor?- preguntó Hermione

- Ella respondió a un llamado del Ministerio. Por lo que me contaron tuvo un enfrentamiento con un grupo de mortífagos. Por suerte no pasó nada más, me alegro de que Celeste tenga tal resistencia.- Dumbledore demostró su preocupación

- ¿Y por qué ella?- Harry quería saber.

- Al parecer Celeste pidió ser asignada a alguna misión y mientras hacía su trabajo se encontró con los mortífagos.

Un llamado a la puerta rompió el silencio que se había producido

- ¡Profesor Lupin, que alegría verlo!- exclamó la enfermera al abrir la puerta.

- También lo es para mi señora Pomfrey.

- Sígame por favor.

Harry se extraño acerca de la presencia de Remus Lupin en la enfermería. No había motivos para que él estuviera allí.

- Remus, me alegro que hayas venido- dijo Dumbledore.

- Vine inmediatamente después de recibir su carta.- respondió el antiguo profesor de defensa.- Hola Harry, ¿cómo estas?.

- Bien, gracias- contestó el muchacho.

- ¿Y ustedes chicos?

- Bien también- dijo Hermione. Ron aún seguía pálido y sin decir una palabra. Dumbledore los miró y dijo:

- Muchachos, creo que deberían volver a sus asuntos. Sé que ella les agradecerá la visita cuando despierte.- y con un amable gesto les pidió que salieran.

Los chicos cerraron la puerta de la enfermería cuando Anne interrumpió el triste silencio.

- ¿Quién era ese hombre?

- Remus Lupin.-dijo Hermione- fue profesor de defensa cuando estuvimos en tercero. También era amigo del papá de Harry - el muchacho de lentes asintió.- pero no entiendo que hacía allí.

- Yo tampoco- Ron finalmente había reaccionado.

- ¡Brown!- una voz petulante se escuchó del otro lado del pasillo.

- ¿Y ahora que querrá este?- dijo Anne visiblemente molesta. Sonrió a sus amigos.- Nos vemos en la sala común.- y se alejó con su cara de molestia aumentando a medida que se acercaba a Draco.

- Aquí no, ven- le dijo este tomándola del brazo y entrando a una sala vacía.

- ¿Que quieres?- la chica seguía enojada por lo sucedido entre Draco y Celeste. - Preguntarte por que estas enojada conmigo.

- Ya te dije, no tengo por que darte explicaciones.

- ¡Y como quieres que me disculpe si no sé que hice que te molesto!

Anne quedo anonadada. ¿Malfoy le estaba tratando de pedir disculpas aún sin saber por que ella estaba molesta?. Después de salir rápidamente de su asombró la chica contestó.

- Estoy molesta por lo que le hiciste a Celeste.

- Ah, te contó.

- Sí.

- ¿ Y por que te molestó eso?- Draco se acercó y sonrió picaramente.

- Porque... – Anne dudó un segundo. Se había molestado por que a ella le gustaba Malfoy y él besó a Celeste. Si le explicaba se dejaría en evidencia y eso no era bueno.- Por que tu pasaste a llevar a mi amiga.

- No diría pasar a llevar exactamente.- rebatió el muchacho.

- Lo hiciste sin que ella aceptara. Con eso basta para sentir que la heriste y por ende me dañaste a mí.

Draco se quedó en silencio unos segundos y se acerco un poco a Anne..

- Mira, si fue tan importante para ti, lo siento.- Draco se sentía extraño. Que él recordara, esta era la primera vez que pedía perdón a alguien que no fuera su padre o su madre.

- De acuerdo- respondió la chica. Lo abrazó, le dio un pequeño beso en la mejilla y salió del salón.

Draco se sintió de maravillas. Tenía a Anne de vuelta a su lado. Tenía que admitir que mientras ella estaba molesta se veía preciosa. Pero ahora estaba más feliz porque lo había perdonado.

Al salir del salón Anne pensó que tal vez debió haber dicho el verdadero motivo de su enojo. No, en realidad lo que hizo estaba bien. No quería ser rechazada por Draco y tampoco quería que el se enterara del poder que podría tener sobre ella, concluyó.

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BUENO, OTRO CAPITULO QUE LLEGA A SU FIN... SITUACIONES QUE SE ARREGLAN Y OTRAS QUE AÚN ESTAN PENDIENTES...

ADIOS.

REVIEWS!