Amado Enemigo
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Disclaimer: La historia y personajes de Hotel Transylvania le pertenecen a Sony Pictures Animation, no ha mi. TT^TT
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Wola! He vuelto y aunque esta vez me sorprendió los pocos comentarios, seguire con la historia mientras aun haya un solo comentario de un lector! ;)
Aunque me este quedando pobre TT^TT , vamos! Dejar un comentario no cuesta nada. ;D
En fin… disfruten!
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Pero antes…
Ya lo saben! Agradecimientos a sus fabulosos Comentarios. :D!
KaTmAi: Me alaga que hayas estado siguiendo este fic, lamento los horrores en mi escritura y espero te guste el capitulo.
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El descanso es esencial, nuestro el cuerpo lo necesita durante un cierto periodo de tiempo y solo lo requiere cuando se estas cansados, pero, si el cansancio es extremo el cuerpo toma ese descanso sin pedirlo.
Mavis despertó sin conocer cuando había quedado dormida, se sentía cómoda y su cuerpo había descansado lo suficiente. Alguien la sacudió un poco, fue entonces que Mavis abrió los ojos y observo frente a ella tela pelusita color rosa y sonrió al alzar la vista.
-Buenos días cariño.- Eunice le sonreía retirando su brazo de alrededor de Mavis quien se puso de pie. -Días?- Eunice se puso de pie a lado de Mavis. -Si cariño, dormiste el resto de la tarde y toda la noche.- Mavis sonrió algo apenada pero enseguida observo la puerta de la enfermería.
Viendo esto Eunice coloco una mano en el hombro de la joven vampira que volteo a verla.
-Vamos Mavis, debes comer algo. Todos fueron al comedor.- Mavis volvió a ver la puerta. -Pero…- -Lo sé cariño…- La interrumpió Eunice. -En cuanto desayunes y tomes un baño, podremos entrar. Las brujas nos indicaron que en unas horas podríamos verlos pero solo uno por uno. Está bien?- Mavis volvió a verla y la abrazo, Eunice enseguida sonrió y devolvió el abrazo.
Mavis siempre agradecería tener una gran y diversa familia divertida y amorosa, aquella que siempre estaba para ella. Un claro ejemplo era su tía Eunice. Ambas caminaron hacia el comedor para encontrarse con los demás.
-Tía Eunice?- Eunice volteo a ver a su sobrina. -Si, Mavis?- Ella volteo a verla con una gran sonrisa. -Eres muy cómoda.- Ambas se vieron antes de comenzar a reír.
Sus ojos se abrieron en un reflejo ante el dolor en su cuerpo, Jonathan trato de levantarse pero el dolor en su hombro y en su pecho se lo negaron rotundamente.
-Oohh… Nggaahhh…- El joven humana gimió de dolor en cuanto su cuerpo hacia el mas mínimo movimiento, incluso el más vital como respirar.
Una bruja escucho los quejidos de dolor, de hecho, la única bruja que se encontraba en el lugar. Se acerco a él, en cuanto Jonathan la observo supo que no era cualquier bruja ya que ella tenía la apariencia de una anciana pero de un verde más claro de piel y que no utilizaba un uniforme de sirvienta sino de una enfermera antigua.
-Me sorprende su resistencia Joven Jonathan.- Jonathan la observo mientras ella se acercaba a la cama. -D… Donde, donde estoy? Quien es usted?- Jonathan le pregunto a la anciana, ella toco el hombro herido de Jonathan que siseo de dolor. -Mi nombre es Maika y está en la enfermería del hotel, Joven Jonathan.- En cuanto conoció el lugar donde se encontraba, Jonathan observo a su alrededor y sus ojos cayeron en el dueño del hotel, a unas cuantas camas de distancia, su cama era rodeada por una delgada tela.
Jonathan P.O.V
Me paralice por completo y un hueco en mi pecho apareció instantáneamente devorando mi corazón dejando vacio mi pecho.
-Fue real?- Susurre sin esperar respuesta alguna… había sido real.
Aquellos sueños o visiones, o lo que hayan sido… fueron reales?! No! No podía creerlo! Acaso yo provoque todo esto? Yo… yo…
-Tuviste sueños muy extraños e incluso estos últimos sueños no lograbas recordarlos…-Despegue la mirada de la cama donde Drácula permanecía, volteando a ver a la anciana. -Los pocos momentos de esos "sueños" que recuerda, Joven Jonathan… como puede ver, sucedieron.- Evite la urgencia de volver a mirar hacia Drácula. -Por qué…? Como pude hacerlo…?- Susurre, mi voz se ahogó en mi garganta.
La anciana se acercó más a mí y coloco una mano en mi pecho que aun por el dolor que sentía, no mostré gesta alguna de dolor, mi cuerpo y mente estaban sumidos en la culpa y en el vacío que ahora sentía dentro.
-Usted no lo hizo, ni siquiera piense que eso Joven Jonathan.- Maika obtuvo de nuevo mi atención. -Pero yo lo vi! Yo le hice daño!- Alzo la voz pero no lo suficiente para que se escuchara fuera de la enfermería. -El hecho de que usted haya visto su cuerpo hacer esas acciones, no quiere decir que usted haya tenido la intención de hacer esas mismas acciones.- Maika me respondió y fue entonces que recordé aquella voz.
Aquella voz, aquella voz que siempre aparecía en mis sueños.
-Aquella voz… la voz de un hombre siempre aparecía en mis sueños.- Maika afirmo retirando su mano de mi pecho. -Joven Jonathan… debe escucharme y escucharme muy bien. Por favor no me interrumpa ni haga preguntas hasta que termine de hablar.- La observe confuso pero de una cosa estaba seguro… no me gustara lo que voy a oír.
El desayuno fue tranquilo pero se hablaba de lo sucedido, además de que no podían salir del castillo debido a la barrera de luz que no solo rodeaba la única entrada/salida del hotel sino que formaba un campo a todo lo ancho y alto del hotel.
-Aun me cuesta creer lo que está sucediendo.- Suspiro Wayne comiendo de su plato, Wanda a su lado y sus cachorros, que para sorpresa de muchos se encontraban tranquilos desayunando en una gran mesa. -A todos nos cuesta creerlo.- Frank observo a todos que afirmaron. -Sí, ni que lo digas.- Confeso Griffin que alzo la mirada. -Pero fue sorprendente que en ese instante tu esposa llegara y golpeara justo en el rostro a Shani que derribo a ese tal hombre.- Todos voltearon a ver a Eunice que solo rodo los ojos a un lado.
Frank rodeo la cintura de su esposa con un brazo y la acerco a él con orgullo y una gran sonrisa.
-Esa es mi nena.- Frank sonrió un poco complacida. -Pero Eunice, como entraste al hotel si el castillo es rodeado por una barrera blanca?- Eunice volteo a ver a Wanda. -Esa tonta barrera no me impidió entrar y solo camina hasta aquí.- Todos en la mesa se quedaron callados sin creer lo que Eunice les había dicho. -Qué?- Respondió Griffin tan confundido como los demás.
Estando en ese ambiente tan familiar Mavis sonrió aunque aún seguía muy preocupada por su novio, su padre y su amiga. Recordando a Shani, Mavis reviso en su vestido sacando la cruz que poseyó Helsing.
-Tio Murray, Cleo…- Ambas momias voltearon a ver a Mavis que les alzo la cruz, Cleo jadeo sorprendida, enseguida tomo la cruz observándolo a este y a Mavis. -Mavis, donde lo obtuviste?- Antes de que respondiera Frank interrumpió al ver la cruz en la palma de Cleo. -Pero si esa cruz es de ese hombre.- Dijo en un susurro para que los demás monstruos en el comedor no los escucharan.
Antes de seguir decidieron retirarse a un lugar más tranquilo y sin monstruos que pudieran oírlos, así que salieron al cementerio. En el camino Eunice se separo de ellos ya que tenía que checar algo en su habitación y les dijo que los alcanzaría.
-Quieres que vaya contigo, nena?- Frank le pregunto pero Eunice negó. -No Frank, estaré bien, además tú debes de escuchar todo para que me cuentes de lo que me pierda. Y debo de irme a duchar, tratare de no tardar.- Aun que no quería, Frank acepto y se retiro con los demás.
No podía creerlo, tanta fue su sorpresa que pareció haber entrado en un estado temporal de shock del que por suerte solo tardo unos minutos en recuperarse.
-Ese hombre si existió?- Maika afirmo. -Así es Joven Jonathan. Si su Eminencia, el Conde Drácula existía en mitos era de esperarse que ese cazador también fuese real. Ese hombre es un verdadero monstruo, un ser maligno y despiadado.- Jonathan la escucho atentamente. -Entonces yo soy la reencarnación del hombre que… que le arrebato a Drácula una de las personas más preciadas en su vida.- La culpa incremento reviviendo el momento en que el Conde le conto sus penas, un gran dolor en su pasado. -Eso no quiere decir que tú seas como él, o que tengas que cargar por sus crímenes. Tú tienes corazón mientras que ese hombre no lo tiene.- Jonathan sonrió levemente.
Tenía miedo por lo que le estaba ocurriendo y por lo que le ocurriría a los demás por el hecho de que Helsing estuviera en su cuerpo, manipulándolo a su antojo. La mirada de Jonathan cambio, ya que aunque tenía miedo eso no quería decir que no podía pelear de regreso.
-Como puedo sacarlo de mi cuerpo? Sea lo que sea, lo hare. No dejare que vuelva a lastimar a los seres monstruosos que amo.- Maika sonrió a la tenacidad y valor del humano. -Por cierto, donde está Shani?- Maika suspiro pero aun sonreía. -Ella se encuentra en la parte más profunda del hotel, es retenida por un fuerte hechizo para evitar que ambos elementos de luz y oscuridad en su cuerpo no desequilibren, porque si su elemento oscuro supera por poco al de luz, estaremos en serios problemas. Pero ahora, veremos qué podemos hacer con tu situación, en estos momentos las brujas trabajan buscando una solución a tú situación.- Jonathan afirmo y le sonrió en cuanto Maika le ofreció agua.
La habitación estaba vestida en blanco, sin ventanas y con una sola entrada/salida. Shani suspiro observando el blanco techo, estaba cansada y su cuerpo aun se resentía por las oscuras descargas eléctricas que Helsing le provoco para perder la conciencia para así, su lado negativo tomara posesión de su cuerpo. Pero aquello no le importaba mas, su mente y preocupación solo se encontraban e le Conde. No conocía el por qué, pero no podía dejar de preguntarse como se encontraba después de lo que Helsing le había hecho.
-Dios… por favor, ayúdalo.- Oró en silencio cerrando los ojos, tal vez él la había rechazado del cielo pero eso no quería decir que no la escuchara.
Escucho la puerta abrirse y por ello termino su oración abriendo los ojos, observando hacia la puerta. La sorpresa se reflejo en su rostro pero esta desapareció y una leve sonrisa apareció.
-Señora Frankenstein… Ha pasado mucho tiempo.- La voz de Shani reflejaba melancólica. -Que fue lo que ocurrió? Porque no volviste?- La observo acercarse hasta estar a un lado de la cama en la que ella se encontraba acostada. -Porque él me atrapo… olvide a quien protegía y quienes conocía. No recuerdo bien lo que hice pero por ello fui arrojada del cielo.- Una lagrima se derramo en su rostro hasta ser seguida por más. -Pero que fue lo que sucedió? Cómo fue posible que ese hombre te atrapara?- Eunice se detuvo en sus preguntas dándose cuenta de un momento, hace muchos años. -Por él… fue por él que aquella noche desapareciste?- Shani afirmo.
Estando solos en el cementerio sin nadie que los escuchara o viera, Cleo saco de sus vendajes la cruz que Mavis le había otorgado y la observo con detalle.
-Esto no en una cruz.- Dijo Cleo sin dejar de inspeccionar el objeto. -Qué? Si no es una cruz, entonces qué es?- Pregunto Wayne consternado, Cleo no respondió y toco el centro de la cruz donde había incrustado un diminuto cuarzo blanco.
Cleo lo observo con más detalle y volteo a ver a Frank.
-Podrías aplanar el centro con uno de tus dedos?- Frank no entendía del porque de aquella petición pero aun así lo hizo.
CRACK
El cuarzo se rompió y la cruz comenzó a brillar, Frank enseguida retiro su dedo y todos observaron como cambiaba a la figura de una estrella dentro de un círculo.
-Pero si es un…!- Murray exclamo y Cleo lo interrumpió. -Pero no es cualquier Pentagrama Murray, es un Pentagrama Blanco.- Aclaro Cleo. -Pentagrama Blanco? Porque ese hombre tenía esto con él?- Mavis le pregunto confusa y Cleo suspiro. -Porque esto es un amuleto de protección y este es muy poderoso.- Todos escuchaban con atención a Cleo, mas aun Murray que la miraba embobado, en verdad que su chica era muy lista además de hermosa y atractiva.
Cleo sentía la mirada de Murray en ella tratando de no sonrojarse por esa clase de atención.
-Este amuleto actúa como un escudo contra deseos malignos y maldiciones, devolviéndolos contra su origen. Protege mientras se hace magia, previniendo de no adentrarse en conjuros peligrosos.- A cada palabra todos se impresionaban por el pequeño objeto. -Ósea que ese humano puede hacer magia sin sufrir los estragos que la magia provoca?- Pregunto Griffin sin creerlo, Cleo afirmo. -Así es.- -Y como es que conoces tanto de estos artefactos, querida?- Wanda le pregunto y Cleo sonrió. -Bueno, he leído y estudiado mucho sobre ellos, en el Antiguo Egipto éramos muy curiosos en cuestión de supersticiones y protecciones de los males.- Confeso Cleo. Griffin arqueando uno de los lentes de sus gafas y observo a Murray aun en su mundo. -Pues no creo que todos hayan sido muy curiosos.- Murray entro en sí y frunció el seño molesto. -Ey!- Trataron de no reír a la situación.
Mavis pensó en todo lo que Cleo les había explicado pero aquello aun no le ayudaba a entender cómo era posible que Shani hubiera sido manipulada por Helsing. Y eso lo quería averiguar, tenía que saber.
-Pero lo más peligroso de este amuleto es que le permite al poseedor llamar a las fuerzas malignas, atraparlas, y tener poder sobre fuerzas sobrenaturales.- Mavis enseguida observo el pentagrama en la mano de Cleo.
El que ella había ayudado a Helsing a entrar en el cuerpo de Jonathan, el descontrol de Shani y de que ella la atacara, además de que casi perdía nuevamente el control en la Sala de Eventos.
Mavis P.O.V
Esa cosa! Todo ha sido por culpa de Helsing y ese…! Ese objeto!
-Pero ahora, tal vez si lo destruimos Helsing no tendrá voluntad sobre Shani nunca más!- Pensé y no pude evitar sonreír. -Como podemos destruirlo?- Le pregunte a Cleo y ella me observo sorprendida. -Quieres destruirlo Mavis?- Enseguida le respondí esa pregunta. -Por supuesto! Recuerdan aquel momento en que Shani se levantaba del suelo tras recibir esa fuerte descarga?- Las gafas de Griffin se elevaron. -Pero por supuesto, quien olvidaría eso? Eso nos saco de onda.- Confeso enseguida y afirme. -Eso ocurrió porque Helsing la estaba controlando. Al dejarla inconsciente, Helsing despertaba la oscuridad de Shani!- Frank se sorprendió como todos los demás. -Y así el controla esa parte de Shani con ese amuleto!- Exclamo Frank, comprendiendo al igual que todos.
Todos volteamos a ver a Cleo quien nos sonrió con una gran sonrisa, sabíamos que ese hombre caería. Y caería duro, muy duro. Fue entonces que nos explico que solo un ser de luz podría romperlo y mi sonrisa no pudo crecer aun más, Shani, Shani seria quien se daría su propia libertad. Todos regresamos al castillo y en uno de los pasillos hacia la enfermería nos encontramos con Maika, una de las dos brujas más antiguas de todas las demás. Me sonrió y me pidió que las siguiera mientras los demás me esperarían. Me llevo hasta la enfermería donde al entrar observe a Jonathan sentado en la orilla de su cama, se veía débil y su hombro estaba completamente vendado. Jonathan me observo y me sonrió como solo él lo hacía, no pude evitar soltar unas lágrimas.
-Hola Mavis.-
Con su gran velocidad Mavis llego hasta él y lo abrazo evitando tocar su hombro herido, tomado por sorpresa quedo Jonathan pero no tardo en regresar el abrazo. Mavis lloro un poco en su cuello, Jonathan siguió abrazándola acariciando su espalda y susurrándole al oído que estaba bien y que todo se arreglara.
-Se que no es mi culpa pero debo quiero disculparme…- Mavis se confundió. -Pero Jonathan tu no… - -Yo. Yo podía ver todo lo que ocurría y no pude hacer nada.- Confeso Jonathan tratando de no llorar, Mavis le sonrió comprensiva y acaricio su mejilla. -Pero tú ayudaste a evitar que Helsing no matara a mi padre.- Ella recordó el instante en que Helsing se detuvo en el golpe final.
Hablaron un poco antes de voltear a ver hacia donde el Conde se encontraba acostado, Mavis ayudo a Jonathan recargándolo contra ella y se acercaron a la cama. Maika los observo todo el tiempo y sintió simpatía por la joven vampira que al ver que tras pasar la cortina que rodeaba la cama de su padre, Mavis abrazo a Jonathan llorando a la imagen de su padre.
-No te preocupes por él, podemos terminar su sufrimiento... ese demonio debe morir.-
Jonathan no dejo de abrazar a Mavis aun por aquella voz en su mente y el dolor de cabeza que comenzaba a aparecer. Sin notarlo uno de los ojos de Jonathan se pigmentaba de color verde.
-No tenemos mucho tiempo…- Pensó Jonathan confortando a Mavis ignorando la voz de Helsing en su cabeza.
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Lamento haber tardado, fueron los exámenes. Cúlpenlos a ellos! :P
Bueno, dejen comentarios! Porque los amo y me alegran mucho!
Además de que me anima a escribir mucho más! :D
Gracias por leer y no olviden pagarme con un comentario! :3
Vamos! Pasemos de los 50 Comentarios! ;)
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