Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer. Por lo tanto aunque quiera Edward Cullen no me pertenece, ni Bella, ni Jacob, ni cualquier hombre guapo de la saga Twilight. ¿Injusto? Sí, lo sé. De modo que lo único personal aquí es la trama. Ni modo.
Capitulo largo, ¡gracias por ser pacientes y esperar actualización!
Mire al frente y quise gritarle que lo amaba y que recordaba todo.
Pero no pude. Solo me deje caer en la hierba desmayada con la esperanza de que me vieran y supieran que estaba ahí. Que había recordado y que no quería perder más el tiempo.
Culpable
Capitulo 10 "Caramelo y chocolate"
POV Alice
¿Dónde se habían metido? No los podía encontrar por ningún maldito lado ¿Es que estos dos estaban confabulando en mi contra para que me salgan canas verdes? Eso me daría estilo, pero no lo podía permitir.
Estaba inspeccionando cada sala del edificio, tarea nada fácil ya que eran tres pisos de pasillos muy largos. Pero a pesar del cansancio obvio y la preocupación asfixiante tenía un presentimiento que no sabía como identificar… bueno y a la vez malo.
Lo único que sabia con certeza era que alguien sufría…
Estaba desesperada y frustrada porque lo peor de todo era que no podía saberlo a ciencia cierta.
Dando la vuelta a un pasillo paso veloz y despreocupado, choque con alguien quien venia en mi dirección contraria, me iba a disculpar y seguir con mi frenética búsqueda cuando su mano tomo mi antebrazo y me ayudo a levantarme tiernamente.
-¿Estas bien? – me miro y sus ojos azules me inspeccionaron cuidadosamente - Te ves muy … angustiada – dijo Jasper con el rostro crispado por la preocupación. ¿Estaba preocupado por mi?
- Sí, digo no….O sea. estoy bien. No te preocupes – dije soltándome de su agarre y limpiando mi ropa de suciedad inexistente.
-Me dejaste preocupado en la fiesta, te fuiste después que buscábamos a tu amiga…sin decirme nada –
-Lo siento, Edward se tenia que ir – le respondí mirando el suelo. No podía decirle que me había ido para darle su espacio con María ¿o sí? Bueno eso era en parte verdad y en parte mentira, también me sentí incomoda con la disque escena romántica que ellos parecían tener.
-¿Edward? Él es tu amigo… ¿Verdad? – pregunto como si quisiera comprobar algo. ¿Sabia que era mí hermano?
-Digamos que sí – Note como empuñaba sus manos y su quijada se tensaba. - ¿Estas bien? – Le pregunte yo en esta ocasión, se estaba poniendo rojo y la verdad no entendía el porque. Me asustó.
No alcanzo a responderme cuando apareció María, con su pelo negro largo y sedoso, sus ojos oscuros y su piel morena desde el pasillo. Nos inspecciono con la mirada, especialmente a mí y después sonrió. Su sonrisa me parecía falsa, hipócrita -Como la que me mostraban mis padres biológicos cuando me pedían algo o me obligaban a hacer cosas que no quería- ¿Dónde estaba la amable chica de la fiesta? Parecía que hace un minuto quisiera matarme lenta y dolorosamente, hasta que se encontró con la mirada del chico rubio y todo en ella cambio. Ahora mostraba una mirada dulce, delicada, tierna y hasta coqueta.
Estaba arrepintiéndome de querer que ella estuviera con Jasper me daba incluso hasta miedo que me hubiera mirado así, me hizo recordar cosas que creía olvidadas, pero ¡Rayos! No tenia pruebas para dejarla pasar para él. Después de todo era de su status social, linda y al parecer amable.
Todo lo contrario a mí.
Era lo que él necesitaba para ser feliz. Y yo quería que el lo fuera, de verdad lo deseaba.
-Jasper ¡Que bueno que te encuentro! – dijo acercándose y tomándole posesivamente el brazo – No me vayas a dejar plantada. Recuerda que nuestros padres tienen una reserva en el restaurant. – Continuo sin mirarme o saludarme y teniendo solo ojos para el chico rubio- Tenemos que ir juntos y ahora. No pierdas tu tiempo -
No se porque me sentí fuera de lugar y con una herida lacerante en mi pecho. ¡Que extraño no tenia ninguna herida ahí, ni siquiera me había pegado! Lo deje pasar y aproveche el descuido de ambos para escaparme y seguir buscando.
-Nos vemos – Moví mi mano para despedirme.
-¡Ey! Espera – él trato de detenerme sin éxito porque me escabullí hábilmente, las ventajas de ser pequeña, grácil y tomar clases de ballet.
El siguiente destino era la biblioteca.
Quizás Bella estaría ahí, en su lugar favorito, y donde estuviera Bella estaría Edward cerca, lo sabía.
POV Edward
La manta que me cubría no me protegía del dolor y mucho menos de las enormes ganas de desaparecer. Ni siquiera cumplía su función; calentar. Estaba frío y sin vida.
De lo único que fui consiente fue del sonido agudo que escuche.
Rosalie grito desesperada, supuse que se había tapado la boca porque el sonido se ahogo al instante de ser emitido. Pero eso no me sobresalto…todo ya carecía de significado para mi, hasta respirar ya no tenia sentido.
Emmet se alejo de mí y corrió tras su esposa. ¿Corrió? Demasiado tarde gire a ver a donde se dirigían. El gran Emmet traía en sus brazos a una chica de pelo marrón, ondulado y…
Isabella… ¡¡Bella!!
Me levante como pude, tropecé varias veces pero no me vencí. Llegue a su lado con los ojos muy abiertos y la respiración entrecortada no por la carrera sino por el miedo a que algo malo le hubiera pasado a ella. Mis ojos no me engañaban era ella, desvanecida en los brazos de mi amigo estaba Bella ¿Qué rayos le había pasado? Mi corazón quería salirse de mi pecho, mi dolor había sido sustituido por un pánico insoportable.
¿Qué tenía? ¿Porque estaba desmayada aquí, tan lejos del instituto? ¿Estaba bien? No sabría que haría si ella… si ella estuviera herida o incluso muerta. Tampoco quería siquiera imaginarlo.
Al parecer Rose se percato de mi pensamientos, quizás mi palidez imposible o mis ojos grandes y vidriosos porque me empujo hacia la cabaña donde la llevaban.
Yo no reaccionaba, me había quedado ahí mirándola. Era un inútil.
-Solo esta desmayada – Me aseguro cuando habíamos cruzado el umbral de la cabaña pero no podía tranquilizarme no si n antes verla bien, sonreír o incluso gritarme que me odiaba. Cualquier cosa.
Emmet la dejo caer en su cama con delicadeza. Me arrodille a su costado y comencé a acariciar su rostro comenzando por su frente bajando a sus mejillas mojadas por lágrimas y terminando en sus labios entreabiertos. Me pregunte porque estaría llorando.
Sentía su respiración suave, su pecho subir y bajar y sus ojos moverse tras sus párpados. Tome su muñeca y le tome el pulso delicadamente; lo tenia normal… lento pero regular y fuerte.
Elimine todo el aire de golpe, estaba bien. Sin embargo no me dejaba de cuestionar el porque.
Me había dicho que me odiaba, que no me quería en su vida… y eso me hacia pensar que obviamente jamás me recordaría y había hecho todo mal; desde el trato, las tutorías, las obligaciones de novio. Todo.
Sin embargo ya nada me importaba, si me quería fuera de su vida…lo estaría. Con tal que ella estuviera bien, tranquila, sonriendo, despierta…viva.
No me había dado cuenta que Rosalie y Emmet nos habían dejado solos. O quizás fueron en busca de ayuda. No importaba precisamente ahora, porque yo no me iría de su lado hasta que ella despertara y me digiera de su propia boca que me vaya.
Tome su mano nuevamente y la acerque a mi mejilla, sintiendo su contacto en mi piel y cerrando los ojos antes la sensación. Quizás seria la última vez que pudiera hacerlo.
La última vez que podría sentirla cerca y conmigo.
No me di cuenta cuando cerré los ojos y me dormí, con los ojos hinchados y el corazón tranquilo por estar con ella aunque sean solo unos minutos.
POV Jasper
No se porque me despegue del brazo de María. Mis padres y los suyos eran amigos y socios, por lo que nos conocíamos desde siempre. Ella era como una hermana para mi, nada más. Aunque me hubiera confesado sus sentimientos muchas veces y yo siempre le daba la misma respuesta. Me era imposible mirarla diferente, especialmente hace unos meses cuando la había conocido a ella.
No sabía mucho de Alice, pero su mirada soñadora, su humildad y su jovialidad eran suficientes para mi. Todo el ella me hacia sentir yo mismo, sin apellidos, sin tarjetas de crédito, sin nada. Y sabía que aunque solo tuviera mi guitarra ella seguiría siendo mi amiga y seguiría a mi lado.
Lo sabía.
Por eso irremediablemente me había enamorado de ella, sin proponérmelo en realidad. Me gustaba estar con ella en la sala de música, la buscaba sin saberlo y la recordaba por inercia. Todo me la recordaba.
No se lo había contado a nadie, porque notaba como ella me escabullía siempre. Quizás ese Edward con el que se fue en la fiesta sea algo mas que su amigo ¿Había perdido mi oportunidad sin siquiera jugármela por ella? En la vida lo tenía todo, era cierto. Pero juro que si me dieran a elegir entre mi vida sin ella y una vida con ella, mi respuesta estaría mas que clara.
Era como elegir una vida con sentido y propósito por una vida vacía.
La elegiría a ella.
-Adelántate. Tengo unas cosas que hacer – le dije a mi amiga con la mirada pérdida en la dirección donde Alice se había ido.
-¡Vamos Jasper! Vámonos juntos- hizo un puchero, pero no podía dejarme convencer quería ir tras ella – Por favor – me acaricio la palma de la mano con sus uñas.
-Lo siento – me solté y camine en dirección a la biblioteca. Sentí a María gruñir por lo bajo e irse a regañadientes.
Llegue a la entrada pero no la vi, seguí caminando hasta llegar al fondo del gran salón, donde los ventanales daban al patio o bosque. Puse mis manos en la Baranda y suspire.
Siempre se me escabullía tan rápido y sencillo. Era como el agua que no puedes retener en tus palmas…siempre encuentra una forma de escaparse. De verdad que en la fiesta la había seguido preocupado por ella y hasta le había ayudado a buscar a su amiga. Pero apenas llego María con nosotros no me di ni cuenta cuando Alice ya no estaba ahí. Me había preocupado mucho pero mi amiga me había asegurado que se había ido y que no debía preocuparme por una chiquilla como esa.
Otro suspiro.
Gire mi rostro hacia la derecha y luego hacia la izquierda lentamente y entonces la vi. Con la mirada perdida en el ventanal que daba directo hacia el bosque. Tenía una de sus manos en su mejilla y su mirada se notaba triste. Me acerque sigiloso, después de todo había venido por ella.
¿Estaría esperando a alguien?
-Alice – La llame bajito y ella giro un tanto asustada.
-Jasper ¿Qué haces aquí? ¿Y María? – Me pregunto apresuradamente y yo solo pude sonreír ante la rapidez de su dicción.
-Le dije que se fuera sin mí. Me dejaste preocupado, te veías muy preocupada, asustada. Quería asegurarme que estuvieras bien –
- Lo estoy, no te preocupes. No dejes a María sola, de seguro te necesita –
-Ella es mi amiga, estoy seguro que tú me necesitas mas que ella – Me acerque lentamente hasta quedar enfrente de su hermoso rostro iluminado por la luz que provenía del ventanal - ¿Estas bien? –
-¿Cuántas veces tengo que decirte que me encuentro bien? – Dijo esbozando una sonrisa – Eres muy testarudo- trato de parecer enojada pero no podía hacerlo.
-Te conozco. Sé que ese día en la sala de música te pasaba algo muy malo pero lo deje pasar, quizás era algo muy personal y yo no soy nadie para exigirte que confíes en mi – tuve la osadía de levantar mi mano y acariciar su mejilla – Pero ahora estas muy angustiada… esta vez no dejare que te escondas de mi, Quiero ayudarte. Perdona mi osadía pero dime que te pasa-
-Si confió en ti Jasper – cerró sus ojos ante mi contacto, lo cual hizo que mi corazón girara dentro de mi pecho gozoso.
-Entonces dime- exigí haciendo que me mirara.
-No encuentro a mi amiga, ni a Edward y tengo un presentimiento muy malo. Quizás algo les paso-
- Ese chico de nuevo… ¿Te gusta? – Ella me miro con diversión, como si hubiera hecho alusión a un chiste privado.
-No, como crees. Bella y Edward son novios ¿No lo habías escuchado? – Si claro que lo había escuchado, todo el instituto lo sabia que desde hace un mes que ellos salían o algo así. No era que me interesara la vida de los demás, bueno solo la de ella por obvias razones – Simplemente los quiero mucho a los dos, son como mis hermanos – Termino esbozado una de esas sonrisas que me gustaban tanto y que hace tanto que no le veía.
-Ya veo- Dije sin perder el contacto, Ella se removió inquieta y se separo de mi. Me dolió pero lo entendí. Jamás me había permitido el tocarla sin excusa, como buscar la guitarra o hacerlo por "accidente"
-Pensaba que estaban aquí, pero me equivoque. Los he buscado por todo el instituto y nada. De verdad que ya estoy desesperada.-
- Te ayudo, estaré contigo hasta que los encuentres. No te dejare sola –
-Jasper, no hagas esto. No es necesario, María dijo que tus padres te estarían espe…-
-No me importa, tú eres más importante para mí en estos minutos-
Se sonrojo y me miro asombrada. Luego su mirada se clavo en el piso, impidiéndome verla. Nadie hablo, era extraño porque de mi boca salieron esas palabras sin pensarlas. No era algo que no pensara realmente… ni sintiera sino todo lo contrario.
Lo sentía y ya que había dado el pie hacia una declaración, no daría vuelta atrás.
-Me importas mas de lo que crees y no porque somos amigos. Sino porque ...-
-No. No lo digas por favor- Me interrumpió colocando su mano sobre mi boca. La separe delicadamente con mi mano colocándola sobre mi pecho, se sentía fabuloso.
-¿Por qué no?- Le pregunte.
-No soy lo que crees. No hagas esto más difícil, por favor-
-Claro que eres lo que creo. Eres la chica mas linda que he conocido, la que no le importa mi apellido para ser mi amiga, o para sonreírme, para conversar temas sin importancia, la que me hace sentir completo y feliz solo con su presencia, la que le da un sentido a mi vida…eres justamente la persona que yo creo que eres –
-No lo soy- dijo y vi que sus ojos se humedecían.
-Sí, lo eres…Eres de quien me he enamorado…No me importa nada más-
-Jasper – dijo ahogadamente – No conoces mi pasado..yo..-
-Conozco tu presente y eso es todo lo que me importa ¿De que tienes miedo Alice?-
Podría ser que ella no me quisiera y yo lo aceptaría. En este momento lo único quería era que ella supiera que yo lo amaba y que quería llegar a ser para ella alguien especial. Alice se tapo el rostro con sus manitos y yo no aguante más y me acerque y la abrace. Juntos caímos al suelo abrazados. No la soltaría.
-Mereces a alguien mejor que yo, no soy buena para ti –
- Si no me quieres, solo dímelo. No me romperé ni nada, pero no me pidas que me aleje o que deje de luchar, porque no lo haré-
-No es eso- su voz sonaba mas silenciosa de lo que estaba, mi pecho hacia un efecto amortiguador en ella y también me producía cosquillas cuando su aliento chocaba en mi camisa.
¿Existía la remota posibilidad de que ella sintiera algo mas que amistad por mi? La sola posibilidad me dejo extasiado.
De pronto su mano separo mi pecho de ella, se levanto y oculto su mirada en el paisaje. Sus ojos se abrieron de par en par, al parecer algo vio que la dejo en ese estado. Me levante y dirigí mi vista en la dirección que ella miraba y note como un señor corpulento corría hacia el instituto.
Mi pequeño ángel me miro suplicante y luego emprendió una carrera hacia fuera. Sin pensarlo la seguí, ya no podía separarme de ella…aunque me lo pidiera. No la dejaría ir.
POV Bella
Muchos colores descendían a mis ojos, un arcoíris multicolor que me rodeaba con ímpetu y jovialidad.
De pronto los colores se tornaron en anaranjado profundo – diría mas bien un color familiarmente cobrizo-, y se dirigieron directamente en mis manos haciendo que una sonrisa se dibujara en mi rostro. Sentí como algo de la misma intensidad rozaba mi piel y provocaba una sensación familiar en mí.
La luz inundo mis ojos e hizo que me estremeciera al sentir la realidad tan potente con la fantasía de los sueños.
Mi mano estaba aprisionada por la mejilla de Edward y su propia mano. Era increíble, tan natural, tan cálido y tan tierno. Sus ojos estaban cerrados y su respiración acompasada. Esta durmiendo tranquilamente, me asuste al notar su posición estaba arrodillado a un costado de la cama pero su expresión no era de incomodidad sino todo lo contrario, era una expresión tranquila y en paz.
No aguante y lleve mi otra mano a acariciarle su mejilla libre. Tenia marcas de lagrimas secas, que estaba segura yo era culpable. Como siempre, culpable del dolor de las personas que más amaba. Pero hoy no seria así, me decidí a dejar de ser el motivo de tristezas. Desde este momento viviría mi vida para hacer que él fuera feliz y recompensar de cierto modo los años perdidos.
Mi mano viajo ahora a enredarse en su desordenado cabello, tal y como lo recordaba con ese color tan parecido al caramelo que me hacia querer probarlo. Deje que mi rostro se acercara a olerlo, y mis labios se posaron en su sien. Aquel movimiento fue suficiente para que Edward se removiera inquieto y despertara posando sus orbes verdes en mi mirada café.
Estaba confuso, desorientado, asustado y expectante.
-Hola- Le dije asustada también de su reacción. Mi rostro estaba un poco inclinado hacia él pero teníamos una distancia prudente.
-Bella… ¿Estas bien? ¿Estas herida?- Me pregunto alejándose de mi con recelo. Sentí un golpe ante su rechazo pero comprendí que no podía ser de otro modo si yo anteriormente le había dicho que lo quería fuera de mi vida y había sido tan estúpida esto dos años que no… sabía lo importante que era para mi.
-Estoy en perfectas condiciones – esboce una sonrisa. Supe que el no sabia como interpretar este gesto en mi por lo que decidí seguir hablando yo- Edward, yo lo siento mucho. No debí decir eso-
-Bella esta bien. Fui…soy un estúpido nunca debí obligarte esta bien si quieres que me aleje, si con eso eres feliz, yo …-
Como pensé, el estaba sacrificándose por mi otra vez. ¡Dios!.
-¿Cómo te voy a querer lejos de mi vida cuando eres lo mas importante en ella? Lo recuerdo todo y me siento tan estúpida por haberte olvidado. De verdad…- lleve mi mano a mi pecho donde se albergaba el dolor de lo sucedido – Fuiste el único que estuvo conmigo siempre y tal y como me lo prometiste me cuidaste a costa de todo y de todos. Lo siento tanto por favor Edward perdóname –
No me di cuenta cuando de nuevo las lágrimas cayeron por mis mejillas que tenían el camino marcado por el llanto anterior. Sin embargo este era diferente porque me sentía libre. Estaba diciéndole todo lo que guarde en mi subconsciente todo estos años… tenia que seguir no podía parar ahora que el estaba paralizado escuchándome.
-Mas estúpida me siento al recordar las veces que intente alejarte estas semanas. Mi subconsciente me decía que no debía hacerlo pero tenia miedo de lo que sentía porque no lo entendía – Alargue mi mano y acaricie de nuevo su rostro – gracias por intentar estar conmigo de nuevo…gracias yo – sus labios me silenciaron de forma lenta.
Era como el reencuentro anhelado de ambos. Cuando, ahora por fin estábamos al tanto de todo lo que nos unía y de todo lo que nos pertenecíamos. De todo lo que nos amábamos.
De pronto una duda me golpeo ¿Y si Edward se había aburrido de esperarme? ¿Y si ya no me quería como yo lo quería a él? Jamás me había dicho que me amaba desde que me escucho esa tarde, desde que me ofreció el trato. La verdad era que yo tampoco…pero se lo había demostrado ahora ¿no?
Cuando nos separamos para respirar aproveche para decírselo con mi voz entrecortada y mis manos a ambos lado de su rostro.
-Te amo, tanto o más que hace dos años. Sigues siendo el niño del pelo de caramelo que tanto quiero – sin abrir los ojos espere, espere que se alejara pero no ocurrió.
-Yo también te amo, niña del pelo color chocolate- dijo risueño a centímetros de mi boca. Sentí su aliento acariciarme y sonreí mas al escuchar nuestros apodos secretos, "caramelo y chocolate" – te amo –
Me repitió volviendo a unir nuestras bocas en un beso urgente. Con esto estaba segura que dejábamos todo atrás, todas las malas palabras, los malos momentos…todo. Se acomodo sobre la cama con sus rodillas en el colchón y atrayéndome consigo en un fuerte abrazo, sin dejar de besarme. Mis manos recorrían su espalda, reconociendo todo otra vez.
No recuerdo que nos hubiéramos besado así antes, pero lo necesitábamos.
Nos separamos consientes que si no lo hacíamos podríamos no poder detenernos. Lo sabíamos porque sé que ambos lo deseábamos. Por eso nos quedamos abrazados por incontables minutos, solo sintiéndonos, volviéndonos a encontrar y recordando aromas y texturas que con el tiempo a pesar de que no lo habíamos olvidado, lo añorábamos con locura.
De pronto la puerta de abrió de golpe trayendo consigo un torbellino de pelo color negro. Nos separamos un tanto asustados pero al reconocer a Alice tras el umbral de la puerta, junto con el hombre grande y fuerte y su esposa rubia, más otro chico rubio – Jasper recordé –solo pudimos sonreír.
Sus rostros se suavizaron, al vernos con vitalidad. De seguro antes parecíamos dos muertos vivientes, pero ahora estaba segura irradiábamos felicidad.
-¿Están bien? ¡Rayos! Me tenían muy preocupada ustedes dos- nos reprendió con una sonrisa sincera. Eso no se podía catalogar como regaño pero me alegraba que mi pequeña amiga estuviera ahí, sentía como si la familia estuviera completa.
Edward se alejo de la cama y camino al umbral. Le susurro algo a la pareja y estos le sonrieron y lo abrazaron tiernamente. Alcance a escuchar un "Eso es estupendo muchacho, solo era cuestión de tiempo" pero nada mas llego a mis oídos. Alice me abrazo cálidamente antes de que pudiera siquiera tratar de escuchar el resto.
-Bella, me dijeron que perdiste la conciencia- Pareciera que fuera a llorar en cualquier momento ¿Cuándo me había rodeado de personas que me querían tanto y yo no me había dado cuenta de ello? Ahora si me consideraba una verdadera estúpida.
-Estoy bien, duende- le dije desordenando sus cortos cabellos azabache-Más que bien –
-Más te vale. Isabella Marie Swan. ¡Jamás vuelvas a hacerme algo así! Eres como mi familia –
- Tú también lo eres para mi Alice-
-Lo sé, soy una hermana perfecta-
-Sí, lo eres- dije soltando una risita que ella acompaño gustosa.
-Bella me gustaría decirte algo, contarte algo en realidad. Pero no ahora, solo quiero que sepas que de verdad eres mi mejor amiga y como tal no te ocultare nada más-
Se puso seria y se separo de mí. Por un momento me asuste de lo que dijo, pero después comprendí que por fin mi pequeña amiga confiaría en mi, tal y como lo deseaba. Además acababa de recordar que teníamos una "noche de chicas pendiente", así también podría confiar en ella mis secretos, lo que acaba de recordar y lo que a conciencia quería dejar atrás.
-Yo tampoco Alice, podremos ponernos al día en nuestra pijamada solo de chicas –
Alice dio unos brinquitos cerca de mí y casi me hizo caer de la cama. Como pude trate de levantarme. Me di cuenta que estábamos en una casa que no conocía en lo absoluto, y que, por supuesto, menos conocía a sus dueños. Edward llego a mi lado al instante y me sentí un tanto avergonzada ante las atenciones que él me daba. Era extraño recordar como lo rechazaba antes y como ahora recibía cada caricia con desesperación. Me ayudo a permanecer de pie sin que mi precario equilibrio me supusiera algún problema. No era que no pudiera caminar pero me sentía algo mareada al hacerlo. Con su mano entrelazada con la mía camine hacia los dueños de casa. Mis mejillas se encendieron cuando intente hablarles.
-Siento muchísimo todo esto. No quise abusar de su hospitalidad, muchas gracias- dije con mi mirada en Rosalie, según recuerdo, y mas avergonzada me sentía, al recordar mis celos idiotas para con ella
-Edward es nuestro amigo y tú eres importante para él. Por lo tanto también lo eres para nosotros- dijo la mujer sonriendo amablemente.
Un sentimiento cálido me inundo, solo pude sonreír y asentir. Edward apretó mas su agarre y me infundio confianza.
-Sí, además has hecho que pase algo interesante en este bosque – agrego alegremente el hombre grande.
-Cállate Emmet – le reprendió su mujer y no pude evitar reír ante el golpe que le propino y la mueca que hizo "Emmet".- No le hagas caso, nació así –
-Amor- alego con un puchero y todos nos reímos. El ambiente se había aligerado considerablemente.
Nos quedamos conversando largo rato con ellos, y nos olvidamos del mundo exterior, era una burbuja de tranquilidad que no queríamos abandonar. Me llamo la atención lo bien que conocían a Edward y lo mucho que conocían de nuestra historia. De seguro ellos habían sido el soporte de Edward todo este tiempo y no pude sentirme más feliz por comprobar que ellos eran excelente personas. Alice se reía siempre de todo y a veces acotaba historias graciosas o comentarios sin sentido. Jasper se mantenía al margen, no parecía incomodo mas bien parecía a gusto pero con miedo. Era un chico muy vez en cuando miraba a Alice y esta se ruborizaba al darse cuenta.
Cuando nos fuimos yo no podía dejar de tocar a Edward. Era como si no pudiera dejarlo ir jamás. Además me sentía muy bien, el dolor de cabeza había aminorado de forma considerable hasta hacerse soportablemente ligero, de seguro un poco más de sueño y un analgésico harían lo suyo. Lo único que me preocupaba era Edward ¿Cómo se sentiría con esto? ¿Seria tan extraño para el como para mi?
El parecía feliz, su sonrisa no se le iba por nada del mundo y estaba segura que la mía tampoco …hasta que llego el momento de separarnos. El me llevo a mi casa, como de costumbre Charlie todavía no llegaba, por lo que le invite a pasar.
-¿Cómo te sientes? – le pregunte asustada.
-Mejor que nunca y ¿tú? ¿Aún te duele la cabeza? Creo que es mejor que vayamos a ver a mi padre él puede hacerte exámenes y ver si…-
-Shh- le dije – estoy bien. De verdad un poco de sueño y estaré como nueva. Pero me preocupas-
-¿Por qué? – pregunto esbozando una hermosa sonrisa tranquila.
-¿Cómo será nuestra relación después de todo lo que ha pasado? ¿Te sientes bien conmigo? – recordé lo pasado con James y me estremecí. Tenia que enfrentarlo tarde o temprano- Después que viste como él…él me tocaba ¿Aun así quieres estar conmigo? No lo entiendo, no es que no quiera que estés a mi lado, Te necesito pero me siento tan sucia… no te merezco me has esperado tanto tiempo y yo…- escondí mi rostro de él, avergonzada.
-Bella, mírame – me dijo haciendo que nuestros ojos se encontraran – Olvidémonos de eso ¿ya? No me importa, yo te amo y para mí, eres la mujer más hermosa del planeta y la más pura. Tu misma lo dijiste, te he esperado tanto que ahora que por fin estamos juntos Yo no te dejare ir –
Tomo mi cara entre sus manos y acerco sus labios susurrándome sobre los míos.
-¿Acaso tú me quieres abandonar por ser un matón?-
¡Oh si!, recuerdo lo de su fama y ahora entiendo el porque de ella. La obtuvo por protegerme. Me reí y el me acompaño con su melodiosa risa. Negué con mi cabeza y el me beso. Nuestros labios tenían un ritmo acorde a nuestros sentimientos, ternura, añoranza, amor. No pasamos la línea de lo correcto para las circunstancia solo nos estábamos saboreando, nada más. Ya habría tiempo para descubrirnos, por ahora solo quería sentirlo cerca y mío.
Tan mío como debió serlo todos estos años.
NDLA: yaaa.. que lindo!.. jajajaa.. los amo! si!!... ahora.. ¿se arreglo todo? Jasper..tan decidido!... y bueno emmet es emmet no?
Aprovecho para darles las disculpas pertinentes. No actualize por amplias razones, una de ellas es que estaba muy ocupada con el pre estreno de New Moon por que les cuento que soy parte del fanclub en mi ciudad,por lo que estabamos afinanado los detalles. Salio todo muy bien. Me disfrace de Bella, pero ni me parecia XD.... jajajaja sin comentarios de eso. Y bueno como recompensa me extendi un poco. 4 hojas mas de las que acostumbro a escribir. Ademas estamos a fin de año..me quedan tres pruebas!! XDD dios morireee.
ya les di la lata, lo siento U.U
Espero las hayan disfrutado.
Espero que les haya gustado el capitulo, suelo no avisar cuando se caban los fic solo porque me olvido. en serio!.. pero no ocurrira aqui...espero. jajaja no en serio.
Aviso: Si hoy me inspire y continue con un oneshoot que tenia. "MIA" No se si lo han leido. Pasense por ahi si tinene tiempo. lemmon asegurado y bueno me diverti escribiendolo. XD
saludos y abrazos de oso estilo emmet!!!
Enichepi
