Todo siguió su curso de forma cotidiana.
Una mañana Shuu te busco para darte un mensaje de padre, ella debía continuar sus estudios, al parecer asistiría al mismo grupo que tú, te sorprendiste ella realmente no aparenta esa edad.

-Has notado que nuestro Padre es muy atento con ella- con su desganada voz el comentario de Shuu llama tu atención.

-Sí, he notado la presencia constante de tsukaimas-le respondiste desde que ella llego los tsukaimas de Padre han visitado constantemente la mansión.

-¿Crees que ella sea la cuarta?- parece como si Shuu leyera tus pensamientos, ambos compartíamos la sospecha.

-Si es así, solo nos queda aceptarlo- tome el uniforme que se hallaba en el divan y decidí llevárselo.

-Padre siempre ha hecho cosas raras para que lo odien- Shuu bufo al escucharte. Me retire tratando de ignorar el ultimo comentario de Shuu, pero en efecto tenía razón.

En el camino iba arreglando el uniforme, alisando los pequeños pliegues, acomodando el encaje que sobresale de la falda. Su habitación no está lejos de la tuya.
A los pocos segundos de tocar la puerta ella te respondido.
-Adelante- al escucharla giraste el picaporte y entraste.

-Buenos días- Como si de un imán se tratase tu mirada fue atraída de forma inmediata hacia su silueta. Su habitación hacia juego con ella, el hermoso tapiz, y la frondosa cama, parecía sacado de un cuento de hadas, ella lucia como una muñeca. Portaba un sencillo vestido color blanco que parecía un ligero camisón. Este hacia que su piel luciera aun mas bella, aun mas atractiva.

-Buenos días joven Sakamaki- hizo una pequeña reverencia mientras acomodaba unos libros en su estante y su voz te saco de tus divagaciones.

-Padre te ha enviado esto, continuaras con tus estudios en el mismo colegio que nosotros, si tienes alguna duda házmelo saber, con gusto te ayudare- le hable de forma sofisticada y elegante.

-Está bien…Gracias, ustedes han sido muy amables- volvió a hacer una reverencia. Su comportamiento es aceptable. Ella se acercó para tomar el uniforme. Fue la primera vez que sentí tan cerca su dulce aroma.

-Partiremos alrededor de las 8:00pm, por lo visto estará en mi grupo, me he tomado la molestia de hacer una lista de las asignaturas que se imparten, más tarde te daré el material requerido- Ella te observo sin apartar la mirada.

-Comprendo…y gracias, espero no ocasionar más molestias- su melodiosa voz salió de sus pequeños, finos y rosados labios y tomo la lista de mis manos. Ese movimiento atrajo mi vista hacia sus manos, las cuales lucian delicadas y tersas.

-Bien…con tu permiso, me retiro- Asintió mientras fijaba su mirada en el listado.
-Es agradable- Pensé al salir de la habitación, a pesar de las pocas palabras que intercambie con ella, me sentía a gusto.

El individualismo entre tus hermanos es un hecho notable, simplemente no toleras su actitud y su comportamiento, son tan inmaduros. Cada uno lleva rutinas diferentes, aun así tú estas al pendiente de ellos, después de todo sin ti vivirían de forma vergonzosa. Todos tuvimos una infancia difícil...pero eso no es una excusa para sus actos.
Al dar las 8:00pm me aliste para el colegio, ate perfectamente el nudo de la corbata, me vanaglorie de la imagen impecable, tras bajar las escaleras note una presencia en la recepción. La silueta se levantó del sofá al verme.

-Buenas noches joven Sakamaki- Ella bajo leventemente la cabeza a modo de reverencia mientras que con sus manos sostenía un maletín.

-Buenas noches señorita- Esboce una ligera sonrisa a manera de aprobación y le indique a un mayordomo que diera aviso a mis hermanos. Ella volvió a tomar asiento. El uniforme luce correctamente a pesar que lleva el pelo suelto, la imagine con una coleta, con el pelo totalmente recogido, sin duda su rostro se veía bien de cualquier forma, la observe fijamente hasta que mis hermanos bajaron. Ella parecía no importarle que la mirase, como si no lo notara.

-AHH…Bitch-chan~ luces muy bonita-La voz de Laito sonó en el interior de la recepción, este a su vez apareció delante de ella inclinándose.
Ella se sorprendió brevemente al ver el rostro de Laito tan cerca.
-Te tengo…Nfufu~-Laito susurro seguido de esa risa tan vulgar que posee al ver ese pequeño tropezón.

-Vamos, la limosina está esperando-Interrumpí su pequeña conversación debido a lo tarde que era.

-Nee~Bitch-chan ¿te sentaras a lado mío?- Salí antes de escuchar si hubo respuesta y camine hacia la limosina, entre para tomar siento mientras esperaba a mis hermanos, Subaru entro seguido por Shuu y Kanato quien hablaba en voz baja con Teddy, cada uno tomo su respectivo lugar, saque el libro que estaba leyendo minutos atrás mientras que las voces de Yui y de Ayato se acercaban, tal parece que esta vez no serían los últimos.

-Chichinasi ya te lo he dicho, ¡Tú solo debes darme tu sangre a mí!-

-¡Ayato! Yui-san no te pertenece- Kanato y Ayato seguirían discutiendo todo el camino, es algo que podría soportar.

-Hmmh ¿¡Qué estamos esperando!?-Subaru pregunto, él carece de paciencia.

-No has notado que faltan él pervertido y…ella- recargado en la ventana y con los ojos cerrados Shuu le respondió.

-No entiendo porque el retraso, yo los…- antes de terminar de hablar Laito ha entrado en la limosina, detrás de él, ella le seguía.

-Ven aquí, Bitch-chan~ te sentaras justo alado de mi- el señalo el asiento vacío que quedaba ente tú y él. Ella tomo asiento, estaba cerca de mí, tan cerca que el pliegue de su falda rozaba mi pantalón. No era habitual en ti poner atención a este tipo de detalles, era extraño.

Al cerrarse la puerta, la limusina avanzo, Subaru como siempre contenía en silencio su enojo mientras observaba a Yui, esta vez solo eran Ayato y Kanato quienes discutían. Su tercia estaba concentrada en ella, la contemplaba con esa mirada, de forma ensimismada, ella simplemente lo ignoro, y desvió su atención hacia la ventana. Al llegar al colegio todos descendimos.

-Toma mi mano bitch-chan~ no te vayas a caer- Laito le ofreció su mano para ayudarla a bajar de la limosina, me sorprendí al ver que Laito podía tener un poco de "modales", los observe de forma discreta y ella tomo su mano de manera breve, solo para bajar de la limusina. Nosotros siempre hemos atraído las miradas de los demás estudiantes, siendo hijos de un político poderoso, se considera normal, pero ahora esas miradas se han posado en ella y los murmullos empezaron a llenar la entrada principal.

Al pasar por delante de Yui, la vio de forma extraña, apuesto a que en ese momento fue cuando se dio cuenta de que es una humana. Sus pequeños gestos la delataron y cada uno tomo su camino.

-Bien, nuestra aula esta por aquí- llame su atención para dirigirnos hacia nuestro grupo, en el camino le explicaría sobre los profesores.

-Ahh… bitch-chan~ en cuanto pueda te buscare Nfufu…- intento abrazarla pero ella retrocedio.

-No es necesario joven Sakamaki, gracias por su atención- hizo una reverencia con la cabeza agradeciéndole y dejo a Laito atrás, para seguirme. Durante el camino ella dejo cierta distancia entre nosotros, contrario a sentirme incomodo, era una sensación agradable, a pesar de los murmullos y miradas que se posaban sobre nosotros. Ella parecía no prestar atencion, poco a poco disminui la velocidad de mis pasos y sin darse cuenta alcanzo mi paso, camino a mi lado de manera fugaz.

-Es aquí- le indique y abrí la puerta para que pudiera entrar.

-Gracias...y le pido una disculpa por la demora de esta noche, le aseguró que no volverá a suceder- dijo cortésmente antes de entrar. De cierta forma me complace su comportamiento. Sin titubeos ni excusas.

-Estos son tus materiales- le entregue un par de libros e ignore su disculpa y seguí hacia mi lugar. Ella sin sorpresa ante mi respuesta tomo el segundo lugar en la fila continua a la mía.

El profesor no se dilato en entrar y las campanillas anunciaron el inicio de la jornada académica. Él, así como los demás estudiantes la notaron, ella simplemente ignoro las miradas y saco su libreta seguido por su libro de matemáticas

-Veo que tenemos una nueva estudiante, señorita me haría el favor de presentarse- ella se levantó y comenzó a hablar, a pesar de estar leyendo note como los demás la observaban.

-Los hombres son tan impulsivos, ni siquiera pueden comportarse ante una dama, verla de esa forma…tan inadecuada-pensé mientras retomaba mi lectura.

-"Espero aprender mucho de ustedes, gracias"- con esa pequeña frase termino su presentación.

El profesor asintió y se dispuso a explicar el nuevo tema, no será nada complicado, ya lo había estudiado días antes.

Debido a la posición de las bancas, tenía un ángulo de atracción hacia ella, no importa hacia donde mirase ella se interponía en mi visión. La observe, su lápiz se movía rápidamente mientras el profesor explicaba.
-Es curiosidad- pensé para justificar mis actos, el profesor termino de explicar el ejemplo y ella lo observaba.

-¿Tienen alguna duda?-el profesor pregunto a la clase, a pesar del que proporcionaron en sus rostro se podían ver signos de confusión, los humanos son seres tan comunes y fáciles de leer.

Resolví el problema en tiempo record, es evidente que estos humanos no son oponentes para mí. Alcé la vista y ella había cerrado su libro, al observar su libreta y note que había terminado el ejercicio, ella tenia la mirada fija en la ventana. Al quedar tiempo de sobra continúe con mi lectura.

La campanilla sonó, las siguientes horas eran de "auto estudio" Aquella dedicada para que los alumnos aprendan a ser autodidactas, ellos simplemente lo veían como "una hora libre" pero eso te tiene sin importancia. Ella se levanto y de manera automática siguió a los demás estudiantes, tú esperaste al final para poder salir, evitando así cualquier tipo de contacto con estos humanos, a pesar de lo anchos que son los pasillos, caminan en grupos, como si de manadas se tratase, sin darte cuenta de nuevo tu mirada fue atraída sobre ella, ahora eras tú quien la seguía por detrás.

Se dirigieron a la biblioteca, al entrar ella se perdió entre los inmenso libreros, adentrándose en las ultimas letras, tomaste un libro de cocina francesa que llamo bastante tu atencion.
-¿Que comida le gustara?- sentiste de nuevo esa curiosidad sobre ella, saber que platillos son de su agrado, no solo eres un excelente cocinero sino también un buen anfitrión y Padre había dado la indicación de hacerla sentir "cómoda".
Decidiste buscarla discretamente, primero con la mirada, buscando un libro con tus manos seguiste su recorrido y la encontraste en el fondo de la biblioteca, sentada en un sofá rojo, con la espalda recta y el rostro inclinado, piernas cruzadas, con una mano sostenía el libro mientras que recargada la otra en el brazo del sofá para posar ligeramente su rostro, fijaste tu mirada sobre el libro que sostenía, era uno muy llamativo y de gran grosor, estaba leyendo a Oscar Wilde, ella simplemente ignoro tu presencia.

Tomaste un libro al azar y desapareciste. Era normal que ella despertara tu curiosidad, la relación con tu padre y su pasado, sus actos…su aroma, era solo curiosidad.

*****************************************************
Señorita lucia muchas gracias por su review jeje, y tratare de subir capitulo cada dos semanas, el colegio me mantiene algo ocupada por el momento jejeje :D