Disclaimer: Five nights at Freddy's es propiedad de Scott Cawthon.

Advertencias: Capítulo con algún que otro lenguaje obsceno.

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Día 11. "Orgullo".

Se encontraba cruzado de brazos, con la espalda y un pie apoyados contra la pared, su expresión molesta mostraba un entrecejo fruncido y sus labios encurvados hacia abajo notablemente, como un niño haciendo puchero por algún capricho no concedido por sus padres. Un rítmico golpe en la entrada de la oficina hizo que reaccionara al dirigir sus ojos azules profundos hacia el recién invitado no agradable e inmediatamente frunció sus cejas aún más, como si eso fuera posible.

—Ah, eres tú —habló con sarcasmo—. ¿Qué es lo que desea, mi capitán?

Foxy estaba parado en la entrada con una sonrisa divertida, casi burlona, que al propio Toy Freddy le dieron ganas por un momento de borrársela de un puñetazo; sin embargo, se contuvo, sabía muy bien de antemano que si comenzaba un pleito entre ambos, él no iba a salir beneficiado.

—¿Te enojaste por lo de hace un rato? —fue lo que atinó a preguntar el pirata, esperando una respuesta por parte del cantante. Freddy 2.0 le gruñó en respuesta, haciendo que el semblante alegre del pelirrojo cambiara a una más seria—. ¡Qué carácter!

—¿Por qué tienes que ser tan molesto? —le respondió destilando veneno para luego voltear a mirar a otro lado.

—Si vamos a hablar de quién es más molesto, fuiste tú el que comenzó a tocarme los cojones. Así que no te vengas ahora a hacerte el ofendido.

—Me importa una mierda lo que digas —se giró a verle nuevamente, directamente a los ojos—. ¿Por qué no mejor te largas, zorro?

Foxy estuvo a punto de estallar en cólera y tomarlo por el cuello para arrastrar su cara contra las paredes de toda la pizzería, pero inmediatamente mantuvo la cordura y decidió intentarlo nuevamente.

—¿Al menos quieres dejar de ser tan imbécil por un momento y escucharme?

Toy Freddy extendió su mano hacia el rostro del contrario haciendo un ademán como si estuviera manejando un títere y exclamó—: Háblale a la mano.

Foxy le miró perplejo, no podía dar crédito a la situación ridícula que se le estaba haciendo presente con aquel estúpido oso, por lo que frunció el entrecejo y se dió media vuelta para marcharse por donde había venido.

Chica al verle llegar al salón principal, detuvo su andar al pararse abruptamente frente a él.

—Ey, ¿ya te disculpaste con él?

—¿Que si me disculpé con Toy Freddy? Oh, claro que si. Es más, hasta nos hemos hecho mejores amigos. —respondió con sarcasmo, a lo cual la rubia le miró sería.

—Eso suena a un no.

—¿Y qué crees? —dijo con expresión molesta, mirando hacia cualquier otro lado menos a ella.

—¡Pinche zorro cabrón, dijiste que ibas a...!

—Lo hecho, hecho está. Que él no quiera aceptar mis disculpas no es culpa mía. Allá él con su estúpido orgullo. —terminó de decir para luego querer retirarse; sin embargo, la rubia lo tomó de repente por las orejas y lo llevó a la fuerza donde estaba el castaño. Llegando a la oficina, empujó a su compañero casi encima de Toy Freddy para luego tomar a este por el cuello de la camisa y estamparlo contra la pared.

—¡Escúchame bien, oso de pacotilla! Lo diré una vez y no lo volveré a repetir: o hacen las pases en este mismo instante los dos o sino...

—¿Sino qué? —inquirió con una mirada de desafío.

—Les extirparé a ambos sus partes íntimas con mi cuchillo de cocina. —respondió con una sonrisa maquiavélica, misma que hizo que ambos se mirasen para luego mirarla a ella con horror.

—¡N–no! —atinó a decir Foxy entre que Freddy 2.0 tragaba grueso—. ¡Si lo haces, mi novia y yo ya no podremos tener nuestras horas felices!

—¡Ah claro! ¡Como si fueras el único en toda la maldita pizzería que puede coger a cualquier hora del día! —exclamó con tono algo molesto el cantante de sonrojo.

—Bueno, no siempre lo hacemos a cualquier hora. Ni que fuéramos animales en celo.

—Zorro culero, tu si pareces animal en celo. No entiendo cómo a la pobre Isabella no la has dejado en silla de ruedas aún.

—¡YA BASTA! —gritó Chica haciendo que ambos se callaran—. ¡Hagan las paces de una maldita vez! —ambos se miraron con cierto aire de desprecio que duró por unos segundos para luego darse la mano en señal de disculpa—. Así me gusta, y que sea la última vez que escucho que estén peleando, par de orgullosos.

El pirata y el cantante volvieron a mirarse mutuamente; luego miraron a la cocinera, ambos con una ceja alzada y cruzándose de brazos los dos, exclamaron al mismo tiempo—: ¿Orgulloso? ¡Nah!

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N/a: ¡Si! Por fin terminé este maldito capítulo. Ahora sólo me faltan... *busca la lista y se pone a contar cuántos le quedan* ¡Virgen de la Macarena! Mejor sigo con los demás.

P/d: SoFiLeXa, si lees esto, estoy cada vez más cerca de que escribas lo que tanto anhelo *cof cof Bella x Foxy Tsundere cof cof* (?).