Viajábamos de vuelta hacia Forks, con Rene en la parte trasera del automóvil y su equipaje en el maletero. Tan pronto nos vio en el aeropuerto corrió hacia mi y me envolvió en un abrazo, cómo me hacía falta uno de esos abrazos, luego, se volvió hacia Edward e hizo lo mismo, sin mucho protocolo, simplemente lo abrazo y explicó que en vista de que sería oficialmente mi esposo en unos días y además de ser el padre de su nieto no quedaba mucho espacio para prejuicios. Edward solo sonrió y devolvió el abrazo suavemente, en seguida las manos de mi madre buscaron instintivamente el bulto en mi vientre. Desde que se había montado en el auto no había dejado de hablar y contarme como estaba Jacksonville y Phil, y contarme sobre todas las cosas interesantes que le habían ocurrido. Muchas le parecían chistosas a Edward aparentemente porque no dejaba de sonreír. Edward trataba de mantener una velocidad promedio en el automóvil y aunque esto lo frustraba se encontraba bastante entretenido con las historias de mi madre, y en algún momento me miro sonriente y dijo en una voz muy baja que ya veía de donde venía mi torpeza.
Pronto estuvimos entrando al pueblo.
"Nunca imagine que volvería a este pueblo para ver a mi hija casarse" dijo Rene pensativa mirando por la ventanilla.
"Nunca imagine que eso ocurriría tampoco, pero la vida da muchas vueltas" respondí.
"¿Van a vivir en Forks?" preguntó dirigiéndose a Edward.
"Por ahora sí, hasta que el bebé nazca, luego nos mudaremos a Providence porque Bella y yo estamos aplicando por Darmouth, si somos aceptados estaremos residenciados allí hasta que nos graduemos." Respondió mirándola por el espejo retrovisor.
"Me tranquiliza mucho saber que van a continuar sus estudios" manifestó complacida.
"Por supuesto" respondimos Edward y yo al unísono mirándonos a la cara.
Pronto estuvimos en casa de Charlie, él se encontraba en la estación. Solo dejaríamos las maletas e iríamos a casa de los Cullen para que mi madre les conociera. Edward subió las maletas hasta mi habitación, mientras yo le ofrecía un vaso de agua a Rene. Mientras Edward no se encontró con nosotras mi madre pareció aprovechar la oportunidad para hacer las preguntas que se moría por hacer.
"Bella, ¿él no se había ido? Eso me había dicho tu padre. ¿Por favor no me digas que volvió a casarse contigo solo porque estas embarazada?"
"No mamá, cuando volvió no conocía mi estado. Y esa no es la razón por la que nos estamos casando, lo estamos haciendo porque nos amamos." Le dije con un tono tranquilizador o al menos eso intenté.
"Esta bien, pero Bella si en algún momento sientes que no puedes hacer esto o no quieres hacerlo, no te sientas obligada, tienes todo mi apoyo para ayudarte a escapar." Agregó con una tierna sonrisa y un guiño pícaro.
"Gracias, pero no creo que necesite de tus servicios" dije entre risas. Ambas reímos por varios segundos, luego recordé que la llevaríamos donde los Cullen y debía prepararla un poco ante lo que vería. "Mamá, ahora vamos a casa de Edward" ella asintió, "bien, debes saber que toda su familia son… cómo él…ummm…hermosos"
"Eso debió sacarlo de alguna parte" agregó sonriente.
"Esme y Carlisle lucen un poco jóvenes para ser sus padres, Edward y todos sus hermanos son adoptados, esa es la razón." Rene asintió. "Alice es su hermana menor, ella esta organizando todo esto de la boda, es un poco enérgica con ese tema, ella y Esme están ansiosas por conocerte y mostrarte todo lo que tienen preparado para ese día."
"Genial, eso me gustaría verlo"
"Deje todo arriba" dijo Edward interrumpiéndonos y entrando en la cocina. "Nos vamos."
Rene estuvo impresionada con solo mirar la residencia Cullen a lo lejos, la gran casa blanca en medio del bosque. Los Cullen dieron su mejor actuación como humanos normales, aunque lucían demasiado perfectos para ser simples humanos, gracias al cielo mi madre es algo despistada y se le escapan ese tipo de detalles. Alice y Esme le dieron un tour por la gran casa y luego reunidas en la cocina le enseñaron un poco sobre la organización. Yo por mi parte estaba muy distraída pensando aún en Jacob, tenía que llamarlo, pero no podría hacerlo aquí. Cualquiera de ellos podría escuchar mi conversación desde varios metros de distancia. Tendría que esperar llegar a casa y usar el tiempo que le tomaría a Edward devolver el auto a su casa y volver a la mía. Había escuchado a mi padre estos días sin mucha atención, pero recordaba que me había hablado sobre unos grandes osos que merodeaban el bosque estos días, y algo sobre excursionistas extraviados, que quizás tendrían algo que ver con esos osos. No había dado mucha importancia a eso antes porque estaba muy preocupada estando ansiosa por mi boda, pero ¿y si Jacob tenía algo que ver con todo eso? Es un hombre lobo.
Pronto anocheció y se hizo hora de volver a casa de Charlie. Edward nos condujo de vuelta, mi madre estaba impresionada con su familia y no paraba de hablar de lo hermosa que era Esme y lo hermosa que era la casa. Al llegar a casa de Charlie, mi madre se bajo del Volvo despidiéndose de Edward, dándonos unos minutos para despedirnos.
"Volveré tan pronto deje el auto en casa" dijo tomando mi mano.
"Si quieres toma un tiempo más, para así tener un rato con Rene"
"Está bien, volveré a la hora de dormir" respondió guiñando un ojo, luego se acercó y me besó, como cada vez que lo hacía, todo lo que me rodeaba desaparecía por completo excepto él, "Deberíamos esperar hasta que estemos casados" dijo con una sonrisa poniendo un poco de distancia entre nosotros.
"Que reglas tan aburridas" respondí entre risas. "Te veo más tarde, te necesito para poder dormir"
"Lo sé, tu ansiedad te puede tener despierta toda la noche dando vueltas"
Entre a la casa, donde mi madre ya comenzaba a preparar la cena, sería interesante, hacia muchísimo tiempo que no probaba uno de sus fallidos intentos de comida. Yo me excuse con ir al baño. En seguida saque mi teléfono celular y mientras subía comencé a buscar el nombre de Jacob en la agenda.
"Bella…" escuché luego de que repicara solo una vez.
"Jake…"
"¿Lo descifraste?" preguntó impaciente interrumpiéndome.
"Si"
"Voy para allá"
"No puedes, Rene está aquí… Jacob, ¿Cómo te has vuelto…eso?" supongo que pronuncié de mala gana la palabra eso.
"No fue mi decisión Bella, solo ocurrió"
"¿Las historias de los grandes osos merodeando el bosque?"
"Si, me temo que somos nosotros"
"¿Nosotros?"
"Sí, bueno somos más bien una pequeña manada Bella. Durante este tiempo que te has distraído jugando a la familia feliz con tu novio han pasado muchas cosas…Quill y Embry también han entrado en fase y ya había otro pequeño grupo antes que nosotros." Respondió con amargura.
"Pero Jacob….eso no esta bien, ¿no puedes dejar de hacerlo?" pregunté alarmada, ¿cómo podía admitir con tanta frescura ser parte de esos osos que estaban matando excursionistas?
"¿Qué? ¿No soy la clase correcta de monstruo?" preguntó molesto.
"No Jacob, no se trata de eso."
"Tu querido chupasangre nunca será mejor que ninguno de nosotros" agregó con resentimiento en la voz.
"Cuando menos ellos han encontrado la forma de no herir personas, ¿cómo es posible que admitas con tanta tranquilidad haber asesinado esas personas?"
"¿Cuáles personas? Yo no he asesinado a nadie." respondió confundido.
"¿Los excursionistas?"
"Hemos tratado de protegerlos, pero siempre llegamos un poco tarde. Nosotros somos ahora lo que somos gracias a la presencia constante en el pueblo de tu adorada familia… aunque ahora hay una hembra que no había visto antes causando todas esas muertes"
"¿Una hembra?"
"Si, una pelirroja" la piel se me puso de gallina… Victoria.
"Victoria" dije casi en un susurro. Todos los sueños de mi futuro inmediato los vi hecho pedazos por la sola idea de Victoria acercándose a mí o a Edward. Gemí de sorpresa en el teléfono.
"¿La conoces?" pregunto ansioso. "Aún no sabemos exactamente que esta buscando, porque siempre la perseguimos hasta fuera del estado, pero sigue regresando. ¿Sabes que busca?"
"A mi… o a Edward, no puedo estar segura, pero es a uno de los dos." Dije aún hablando casi conmigo misma.
"¿Por qué?" pregunto incrédulo.
"Edward mató a su pareja. Así que supongo que quiere venganza."
"Maldita sea… Bella, mientras estén los Cullen el Forks no te puedo proteger"
"No necesito que te involucres tu también en esto Jacob, no puedo permitir que te lastimen a ti también. Tengo suficiente con preocuparme por Edward, mi bebé y yo misma" dije algo molesta eso no podía permitirlo. "De cualquier forma pronto estaré viviendo en una casa llena de vampiros, será imposible para ella llegar a nosotros." Cuando termine de hablar escuché un sonido estrepitoso del otro lado del teléfono, Jacob había tirado algo.
"No puedes proseguir con esa estupidez…maldita sea…yo puedo protegerte mejor, ¿necesitas un padre para tu hijo? Entonces ven y cásate conmigo, nunca podrá alcanzarte en La Push tampoco…De cualquier forma tampoco deberías proseguir con ese embarazo, es una estupidez de tu parte y de parte del maldito chupasangre ese. Lo único que quiere es verte muerta, o quizás muriendo para poder finalmente acabar contigo sin que le culpen directamente por ello."
"Calla, es mi vida, son mis decisiones y es mi familia. Te amo Jacob pero si no vas a apoyar mi decisiones entonces mejor déjame en paz." grité
"Entonces te dejo en paz" al terminar de decir esto cortó la llamada.
¿Que debía hacer ahora? Estaba aterrada, nunca en mi vida había sentido tanto miedo como ahora. Mi perfecto futuro junto a Edward ahora se veía empañado por el regreso de Victoria. Ella podría lastimarlo, ella podría lastimarme, aunque esa idea podía soportarla mejor, aunque al mismo tiempo, si me lastimaba a mí implicaba lastimar a nuestro bebé. No había forma, tenía demasiado miedo, me encontraba sentada en la cama, deje caer el celular al piso y me aferre con fuerza a los bordes de la cama, de pronto una voz me interrumpió.
"¿Ocurre algo querida? Te escuche discutir al teléfono" la voz de Rene me hizo voltear enseguida hacia la puerta de la habitación, de donde provenía. "¿Está todo bien con Edward?" como pude controlé mi cuerpo y mis emociones, fingí una pequeña sonrisa.
"Si mamá, todo bien. No hablaba con Edward, hablaba con Jacob. ¿Lo recuerdas? Te he hablado de él en mis correos." Mi madre asintió con una sonrisa y con el rostro algo más aliviado de saber que no era con Edward con quien discutía. "Jake no está de acuerdo con mi boda, es todo."
"Ah… A veces los amigos no están de acuerdo con las cosas que decidimos, porque solo desean lo mejor para nosotros, tienes que ser un poco comprensiva con él hija." Asentí en silencio "Bien, cálmate. Voy a terminar la cena, tienes mucho tiempo sin comer algo que tu madre te prepare." Agrego con una sonrisa y luego se volteo y bajo de nuevo las escaleras.
De pronto estuve consciente de mis manos aferradas a los bordes de la cama, me dolían por lo fuerte que estaban apretadas. Las solté con lentitud, y me di cuenta que tenía muchas más cosas por las que preocuparme, mi padre y ahora mi madre estaban dentro de esta casa en la que ahora me encontraba. Sus vidas corrían peligro junto a la mía.
