Errantes II
"¡Cuidado!"
El gigantesco filo de una espada de mármol cae en el lugar dónde yo me encontraba hasta hace un instante.
Sin tiempo a reaccionar observo una vez más las esculturas. El rubí de su cabeza ahora brilla con una fiera intensidad y símbolos grabados en sangre recorren todo su cuerpo como una red. La espada es preparada para una segunda acometida.
A una velocidad aun más inhumana que la de la estatua, Ciel entra en acción con tres espadas llameantes en cada mano. Las seis llaves negras se clavan en el brazo que sostiene la espada.
El fuego se disipa al contactar con la piel pétrea de la figura. Aun así, la fuerza sobrenatural de Ciel es capaz de hacer que las finas espadas se claven profundamente en la piedra, cambiando la trayectoria de la estocada del gigante.
La segunda escultura de mármol entra en acción con un tajo horizontal que Ciel esquiva agachándose hasta que su cabeza esta un centímetro del suelo.
Pronto las dos estatuas se unen para acosarla. Sean lo que sean estos seres, demuestran cierta inteligencia intentando aislar y hostigar a un enemigo por vez.
Ciel sólo consigue mantenerlas a raya gracias a su elasticidad, doblando su cuerpo y haciendo continuos giros y fintas sobre si misma.
De vez en cuando consigue arrojar una o dos espadas, pero da igual su brillo, sólo se clavan en los gigantes de piedras sin producir daño real.
Es evidente que no podrá acabar con ellos ella sola.
"¡Hisui, Kohaku, fuera!"
A mi orden, se colocan detrás de mí, cerca de la salida de la habitación. Lo bastante lejos para no interferir, pero negándose a abandonar la estancia.
Tch, últimamente nadie sigue ninguna de mis órdenes.
Entonces vuelvo a centrar mi concentración en el combate. Sólo que esta vez no observo simplemente.
Mi habilidad está profundamente relacionada con lo que puedo ver, es como tejer una red alrededor de mi enemigo usando mi vista y mi imaginación. Una vez tendida la red, el calor empieza a fluir del enemigo hacia mí, con una sensación agradable. Puedo ejercer mi habilidad en cualquier superficie sin excepción, ya sea metal, piedra o carne.
Y es por eso que nada encaja. La red esta tendida y el calor no fluye, la sensación no aparece.
Me siento… impotente.
Lo único que ha conseguido mi ataque es hacer que la estatua se percate de mi presencia. La espada vuelve a apuntar en mi dirección.
Y no puedo hacer nada, nada por defenderme a mí misma, nada por defender a Hisui y Kohaku que confían en mí y nada por defenderle a Él…
El ojo rojo de la estatua es como un sol sobre mi cabeza. La gigantesca espada cae sobre mí…
Escucho el sonido de un cascabel.
El frio invade mi cuerpo.
Y un hermoso escudo de hielo tan perfecto que podría ser un espejo se interpone entre mi enemigo y yo rodeándome.
La criatura deja caer su arma mecánicamente una y otra vez mellando el escudo de hielo.
El cascabel suena una vez más.
El polvo de diamantes se forma alrededor del ídolo de mármol. Pero la capa es demasiado frágil para contener mucho tiempo a un blanco tan grande. Además, las habilidades sobrenaturales no hacen demasiado efecto sobre estos seres.
Con un sonoro estallido la figura se desprende de los fragmentos de hielo que caen al suelo.
Una vez más en movimiento, el caballero de piedra blanca carga espada en mano contra la diminuta figura negra de Len.
"¡Aléjate de ella!"
Como un torbellino, Yumizuka-san se arroja sobre la estatua con suficiente fuerza como para obligarla a ponerse de rodillas. La estatua responde con un sólido manotazo que la hace rodar varios metros hasta llegar cerca de mis pies.
Inevitable, la estatua vuelve a incorporarse una vez más.
El cascabel resuena con más fuerza que nunca. De las manos de Len surge un cono de frio puro, tan helado que la propia piedra se resquebraja.
Pero esto ni siquiera le detiene. Ha fijado como su objetivo de mayor prioridad al blanco con mayor fuerza física, Yumizuka Satsuki, no se detendrá ni siquiera para rematar a otros rivales.
Escucho los ecos del combate entre Ciel y el otro ídolo, detrás de la estatua Len trata de reunir la energía para formular su siguiente hechizo, Yumizuka-san intenta levantarse sangrando profusamente por todo su cuerpo…Y yo aun sigo escondida detrás.
¿Tan frágil soy?
De ninguna manera
¿Hasta aquí llegaban mis convicciones?
De ninguna manera.
¿Quizás… Lo que es débil es mi ansía de proteger a los míos?
"¡De ninguna manera!"
Lo veo todo rojo, pero eso no es una molestia en este momento. Mi furia no hace más que aumentar y cada vez siento cada vez más calor. A mi alrededor la pared de hielo se funde.
El mundo a mi alrededor es diferente ahora. El color rojo lo tiñe todo y los sucesos ocurren a menor velocidad, pero mi mente está más clara.
Haré lo que tengo que hacer, no hay más que hablar.
Me interpongo entre la estatua y su objetivo, la espada baja lentamente…Y erra completamente el golpe. En este momento mi cuerpo emite tanto calor que las figuras a mi alrededor son borrosas e imprecisas.
El fallo ha dejado el pecho de la estatua completamente expuesto. Sin piedad, castigo la zona con todas mis fuerzas. Ante mis garras, la piedra se derrite y se destroza.
Para cuando vuelve a levantarse, el poderoso ídolo de mármol tiene su corazón al descubierto, desprovisto ya de su pétrea coraza. Un hermoso rubí, del tamaño de una cabeza humana.
Una figura negra salta por encima de mí, hasta la cabeza de la estatua.
"¡Akiha-san, cambio!"
El arma de la otra escultura pasa silbando cerca de mi cabeza.
Esa mujer siempre pidiendo cosas imposibles.
El estado de esta escultura es deplorable. Asaeteado por decenas de llaves negras y con un brazo prácticamente separado del cuerpo. En un esfuerzo patético intenta levantar su arma en mi contra.
¡Conoce tu lugar!
"¡A mis pies!"
Concentro toda mi atención en la estatua destartalada. En mi mente forjo una red que envuelva a mi enemigo, sus filamentos están templados con el hierro de mi voluntad y el fuego de mi furia.
Impotente, la figura se derrumba ante mí con un sonido pesado.
"Tu obéiras mes ordres comme bergère du peuple élu, cela c'est le désir de la grande volonté"
Ciel recita esta letanía con voz autoritaria.
A mis espaldas la estatua comienza a moverse una vez más. Sin darme tiempo a reaccionar, baja su espada.
Y la hunde hasta la empuñadora en el pecho de su escultura gemela.
La escultura cae sin vida, después del ataque del cual no tuvo tiempo de responder. Su gran fuerza sucumbe ante nosotras.
"Y así acaba"
Una vez pasados los efectos de la adrenalina, me encuentro terriblemente agotada.
"Aaah…"
Suspiro, y veo como Yumizuka-San se coloca de pie temblorosa.
"¿Ya…Acabó? ¿Qué eran esas cosas?"
Ella recibió el golpe directo de esa estatua, y aun con un cuerpo tan inhumano su malestar es visible.
"Golems, las criaturas de Scholem. Un ser animado creado usando materia inanimada, diseñadas para servir a los altos sacerdotes. Armas vivientes que siguen la doctrina de la cábala"
Ciel suelta el torrente de información de manera automática. Sin importarle cuanto de él podamos asimilar los demás.
"Este se encuentra bajo mi control ahora. Podemos continuar"
Lo dice con una sonrisa tranquilizadora. De vez en cuando recuerda actuar como una senpai.
Ahora la zona es segura.
Llevo mi mano a mi cabeza soportando el mareo.
"Akiha-sama"
Reuniendo fuerzas les indico que estoy bien. No es nada.
"Golem, permanecerás aquí hasta que retorne. Sólo seguirás mis órdenes o las de cualquiera de las que están en esta sala"
Siguiendo el largo pasillo entramos a una habitación completamente circular. Diferente a todas las otras del castillo.
En el techo hay una pequeña abertura por la que entra la luz de la luna roja. Y en las paredes hay grabados que no conforman ninguna figura, como hechos por un pintor demente.
Aunque no hay ningún otro mueble o característica a destacar en el lugar, hay un aura sagrada o tal vez sacrílega en él.
"Extraño…"
La voz de Ciel resuena con eco en la habitación, mientras contempla toda la estancia con admiración e intriga.
"Ah… Haa… Kh…"
Yumizuka-san cae de rodillas mientras se sujeta el pecho. Mientras tiembla en el suelo solloza y respira entrecortado.
Len se acerca a ella con una mirada de preocupación. Coloca su mano izquierda en el hombro de la chica, y con su mano derecha limpia el sudor de su frente.
"Kuro-Neko san…. Ahh… Gracias…"
Resistiendo sus impulsos, se coloca de pie con mayor dificultad que antes, mientras sonríe a Len, soporta el dolor de su sed.
Len camina por toda la estancia, palpando lugares determinados en el grabado.
"¿Qué es lo que intentas hacer, súcubo?"
Camina lentamente hasta el centro de la estancia y nos mira con atención.
Ejecuta unos elegantes pasos de danza, y entonces, el delicado sonido del cascabel. Decenas de pequeños se forman y bailan alrededor de ella, hasta alcanzar posiciones alrededor de la estancia.
La luz pasa a través de estos, e ilumina las imágenes en los muros, los cuales empiezan a moverse.
"Increíble…."
Es lo único que soy capaz de decir. Len está manipulando el hielo con sus manos, mostrando eventos como si fuera una película. ¿Qué querrá que veamos ahora?
"Len-sama, ¿Que significa esto?"
Len no se detiene ni para mirar a Hisui. Sus manos no paran de ejecutar los movimientos.
Abro mis ojos al ver las figuras moverse de forma tan natural como si estuviesen vivas, mostrando la imagen de un Reino que no es de este mundo.
….
Muestran un mundo lleno de vida, de seres con una belleza ultraterrena y ojos amenazadores. Muestran al rey de esas gentes, temido y amado al mismo tiempo. La belleza del reino era igual a la del rey, y juntos son capaces de crear hermosos objetos más allá de la imaginación.
Todo en ese mundo es hermoso perfecto y eterno. Y de ese mundo surge el Rey. La gloria de su astro y el más grande de su gente.
Pero el reinado del rey es uno triste. El mundo comienza a morir el día de su nacimiento, quizás el nacimiento de un ser tan perfecto consume todas las energías de su planeta o tal vez el propio planeta considera terminada su labor una vez dio a luz a su ser definitivo.
El esfuerzo del rey es grande y en su naturaleza no hay lugar para el error. Durante largo tiempo es capaz de contener el cáncer, y llevar a su gente al esplendor. Juntos, caminan por senderos que nadie ha transitado, siempre buscando la salvación.
Sin embargo, no hay esperanzas para el Reino de la Luna. Lo único que es capaz de hacer es ver como su mundo se marchita lentamente hasta no ser más que una esfera deforme, y como su gente se retuerce de dolor y de hambre a sus pies, aun admirándolo y sonriéndole hasta que dejaran de moverse.
Pero antes de caer, se le hace un último presente. El último deber del rey. Con el deseo de sus súbditos de vivir, y el deseo de la Luna por permanecer hermosa, se forja una espada única que carga con el peso de muchas vidas.
True World.
Y entonces, el rey se quedo sólo. Mucho tiempo estuvo en soledad con la única compañía de la espada que había en su corazón.
Un arma que simboliza la verdad sobre un mundo. Aquello que es realmente el Reino de la Luna. El deseo de recrear una esfera, y para eso, es necesario otra que aun este con vida.
Gaia. El sustituto de la Luna.
El deseo del Rey. El deseo de La Luna después de su muerte. El deseo de su gente después de su sacrificio. Las almas de todos los que lo admiraron, siempre lo siguen en esa espada.
Un arma más allá de toda comprensión, conectada al significado de la Vida en sí. Algo capaz de sobrepasar toda regla.
Más que un arma, es la Leyenda de Luna.
….
Las imágenes se detienen tan repentinamente como empezaron.
"¿Qué…Qué ha sido eso?"
El torrente de información me ha dejado confusa. A las imágenes las acompañaban sentimientos e información ajenos a mí. Como un testamento vivo, que hace participes de los momentos finales de ese extraño lugar a cualquiera que lo vea.
"Esto…Esto es…"
Pero la voz de Ciel no suena confusa. Lo que refleja su voz es incredulidad.
"Entonces…The Sixth…"
Girándose hacia Len, Ciel coge a la pequeña por su abrigo negro.
"¿Por qué nos has enseñado esto ahora, súcubo? ¿Qué necesidad había de que viéramos esto ahora?"
Sin ninguna emoción, Len le devuelve la mirada.
"Y dónde se encuentra ahora esa estúpida vampiresa ¿Dónde está ahora Arcueid Brunestud?
…
Saludos a todos.
Sé que igual es demasiado Tsuki, pero hay aquí varias cosas que necesito dejar atadas.
Otra cosa es que no se si mostré demasiado aquí y dejé demasiado claras mis intenciones XD.
