Agradezco a los que están siguiendo este fanfic. Es un poco difícil pero ya me estoy acostumbrando y se hace un poco más fácil. Me gustaría que hubiera más comentarios pero creo que es cuestión de tiempo y no estoy tan desesperada.

Aún hay más de Yukiko, estoy segura que quieren saber más de ella ya que solo he puesto cosas generales. Como que es jinchuriki y tiene una hermana pero nada más, además que sus habilidades apenas han sido mostradas, debido a que sólo es genin. Estoy planeando cosas interesantes, ya lo verán.

Finalmente, gracias a los que han comentado.

Naruto NO es mío, es de Kishimoto.

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Capítulo 11: El bosque de la muerte

El equipo 7 se despidió de Konohamaru y sus amigos después de la grandiosa entrevista para el periódico de la academia.

–Este lugar se llama el bosque de la muerte y muy pronto sabrán por qué. –dice el sensor y Naruto se burló de ella imitándola. – Vaya, tenemos entre nosotros a un chico rudo.

En instante Anko le lanzó un kunai dejándole una cortada en la mejilla, corrió hacia él y se posicionó detrás para intimidarlo. Un ninja proveniente de la aldea de la hierba se colocó detrás de ella y le extendió el kunai lanzado con su lengua.

Yukiko hace una mueca de asco al verla, pensando que la gente aquí daba más miedo que el mismo bosque.

–Antes de comenzar este examen. –dijo Anko sacando algo de su chaqueta. –Hay algo que tengo que darles a todos ustedes. Es una carta de consentimiento, todos ustedes deben firmarla.

–¿Para qué? –preguntó Naruto confundido.

–Puede que algunos de ustedes no salgan con vida de este bosque y yo debo tener su consentimiento por este riesgo…De otra manera, sería mi responsabilidad. –le pasó las hojas a Naruto para que este las pasara. –Ahora, presten atención. –gritó de nuevo, llamando la atención.

–Esto debe ser una broma. –escupe la Kazahana y le pasa los papeles a Sasuke.

–No es momento para que te acobardes, torpe. –ordenó el azabache y Yukiko lo miró enojada

–Este examen pondrá a prueba sus instintos de supervivencia. Les daré una descripción general del terreno de práctica. –abrió un pergamino donde había un mapa. –La zona cuarenta y cuatro de entrenamiento para batalla tiene cuarenta y cuatro puertas de acceso cerradas, hay bosques y ríos adentro. En el centro, hay una torre cerrada localizada a 10 kilómetros de cada puerta. Es en esta área confinada donde ustedes experimentarán el examen de supervivencia. –les explica. – El examen consiste: una batalla, al precio que sea, para ponerle las manos a estos pergaminos.

Sacó dos pergaminos de diferente color, uno blanco y uno azul.

–¿Dos pergaminos? –preguntó Yukiko.

–Sí, ustedes pelearán por conseguir ambos; el pergamino del cielo y la tierra. Todos juntos, los veintiséis equipos, formaran parte de este examen. Así que, la mitad de ellos irán por el pergamino del cielo y la otra mitad tras el pergamino de la tierra. Yo entregaré un pergamino en particular a cada equipo, y es por los que competirán.

–Entiendo, ¿Cómo pasamos el examen? – preguntó Sasuke.

–Tu equipo entero debe traer ambos pergaminos a la torre.

–Eso quiere decir que la mitad de los equipos, aún más, reprobarán. –dijo Sakura con un poco de miedo.

–Nunca nadie dijo que sería fácil y una cosa más, el examen tiene un tiempo límite…deben terminarlo en cinco días. –advirtió sonriendo.

–¡¿Cinco días ahí metido?! – preguntó Ino.

–¡¿Qué se supone que vamos a comer ahí?! –preguntó Choji espantado.

–Miren a su alrededor, es un bosque…Tienen suficiente comida para alimentarlos a todos. –dijo su sensor.

–Sí, pero, no solo de eso tiene bastante el bosque, también tiene bestias come hombres y plantas venenosas. –murmuró Kabuto.

Los genin se sentían más espantados porque el examen no se veía nada fácil.

– Hay muchas formas de salir descalificado. La primera es simple, que no lleguen todos los miembros del equipo a la torre con ambos pergaminos después de cinco días. Número dos, si el equipo pierde un integrante, o si uno queda incapacitado y no puede continuar. Pero lo más importante, nadie de ustedes, absolutamente nadie de ustedes pueden ver el contenido del pergamino antes de llegar a la torre.

–¿Qué pasa si accidentalmente se abre y lo leemos? –preguntó Naruto.

–Voy a plantearlo de la siguiente manera…–dijo Anko. – Tú no quieres leer eso. –dijo separando cada palabra. –Eso es todo, ahora vayan al puesto que esta allá, canjeen sus cartas por un pergamino y, luego de eso, escojan una puerta, por donde se les permitirá entrar. –ordenó Anko, apuntando con su dedo índice a un puesto donde había unos chunin. –Y quisiera advertirles algo más, ¡No se mueran!

El equipo 7 se divide, Yukiko observa como los ninjas que iban a entregar los pergaminos cubren el puesto con una manta roja.

Eso significa que los equipos no sabrán que pergaminos tendrán otros y así nos dificultaran la búsqueda. Tenemos que atacarnos entre todos.

La Kazahana busca con la mirada a sus compañeros, específicamente a Naruto pero este había desaparecido al igual que los otros. Al único que logró encontrar es a Sasuke, estaba detrás de una roca. Yukiko se sienta a lado del Uchiha y estira su cuello para ver su carta aún no firmada.

–¿Escondido? –preguntó riendo.

Sasuke le da una de sus clásicas miradas frías y serias.

–No te importa, torpe. –responde con indiferencia.

Yukiko hace un puchero y mira hacia otro lado.

–No te creas tan importante, Sasuke-baka. –dijo con molestia la de cabellos naranja.

Los dos se quedan callados por un tiempo, Yukiko firma su carta y suelta un suspiro.

–¿Estás nervioso?, yo lo estoy. Digo, estaremos en el bosque de la muerte con otros equipos y seremos presas para todos. Somos enemigos de otros veinticinco equipos, ¿Cómo no estar estresado por eso? –admitió cruzándose de brazos y asintiendo.

–¿Hablas mucho cuando estás nerviosa? –pregunta el azabache con una media sonrisa.

–¿Te parece? –pregunta Yukiko riendo y con las mejillas sonrojadas.

El Uchiha solo la mira por unos segundos antes de volver su mirada a su carta.

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Los miembros del equipo 7 dieron media vuelta al escuchar un grito a lo lejos. Sakura se puso nerviosa y Yukiko sonrió un poco nerviosa.

–Creo que la diversión ya comenzó. –comentó Yukiko de manera casual.

–No digas eso, no me gusta este lugar. –dijo Sakura.

–¡Esto esta regalado, no hay nada que temer! –gritó Naruto y luego hizo una mueca. –¡Tengo que orinar! –avisó y corrió hacia un arbusto.

Yukiko se tapa los ojos y Sakura corrió detrás de él para golpearle la cabeza.

–¡¿Qué crees que es esto?! ¡¿Una perrera?! ¡No lo harás frente a nosotras!

Naruto se fue corriendo en busca de un arbusto. Sakura se rasca la nuca nerviosa ante el silencio incómodo, miró a Sasuke por uno segundos y suspiró frustrada. Yukiko por su lado se sentó en el suelo, mirando alrededor alerta de cualquier movimiento raro.

Después de unos minutos, Naruto sale de los arbustos suspirando de alivio.

–Escribí mi nombre completo. –dice muy sonriente.

–¡Eres un marrano! –se quejó Sakura.

Yukiko suspiró y subió la mirada, deteniéndose en la pierna de su amigo, mirando el portashuriken. De un solo movimiento, ella levantó la pierna y golpeó a Naruto en el estómago empujándolo hacia atrás y Sasuke golpeó a Naruto en el rostro con su brazo, estampándolo en un árbol.

–Chicos, no fue tan grave. ¿No están exagerando? – mencionó Sakura confundida por la reacción de sus compañeros.

–¡Si! ¿Qué les pasa? –se quejó Naruto acariciando su mejilla adolorida.

Sasuke se lanzó a atacarlo, Naruto lo esquivó saltando hacia un árbol pero el Uchiha fue más rápido y lo lanzó al suelo.

–¡Ten cuidado Sakura! ¡Se han vuelto locos!

–Entonces, ¿Qué pasó con la cicatriz de tu mejilla? –Sasuke advirtió.

Yukiko sacó un kunai y se lanzó a atacar al ninja rubio. Este la esquivo y levantó un kunai con la mano izquierda para detener el ataque de su compañera. Esa acción hace sonreír a la kunoichi de ropas púrpuras.

–¿Dónde está Naruto, idiota? – pregunta la pelo naranja.

–¡¿Qué te pasa?! ¡Yo soy Naruto! –gritó espantado y gruñó ante el golpe en la cara que le dio Yukiko.

–Dime, ¿Dónde rayos esta la cortada? –este hace una mueca. – Tu jutsu de transformación es terrible, Naruto es diestro. Usaste un kunai con la izquierda. Eres un idiota si crees que puedes engañarme con esa transformación.

–Me atraparon, ¿y qué? Aun así les quitaré el pergamino. –amenazó.

De pronto, una capa de humo cubrió a Naruto y se mostró en su verdadera forma para luego lanzarse a atacar. Sasuke dio un salto e hizo varios sellos de mano, mientras Yukiko empezaba a correr.

–¡Estilo de fuego: Jutsu flor del Fénix! –gritó y varias bolas de fuego salieron de su boca hacia el ninja enemigo.

–¡Naruto! –grita la kunoichi en busca de su amigo, no debía estar tan lejos o eso quería pensar.

–¡Yukiko-chan! – escuchó a lo lejos entre unos arbustos.

Naruto se encontraba en el suelo con los brazos y piernas atadas. Su compañera lo ayudo cortando la soga.

–Gracias. –suspiró aliviado el rubio al verse libre.

–Ahora vamos, Sasuke esta solo contra ese ninja. –dice Yukiko, ayudándolo a levantar.

Ambos corren hacia el lugar donde se escuchó una explosión, vieron a Sasuke acorralado.

–Lo siento, este examen lo van a reprobar. Denme el pergamino o mueran.– dijo el ninja amenazando al Uchiha con un kunai.

–¡Claro que no! –gritó Yukiko y lanzó un kunai contra el ninja alejándolo de su compañero.

Ella y Naruto dan un salto hacia adelante.

Sasuke transmitió un poco de chakra de su pie al kunai que estaba en el suelo y lo lanzó hacia el enemigo, dando un salto después y termina clavándole otro kunai en el pecho.

Este ninja no está solo, pero parece que no hay nadie alrededor o puede que se escondan muy bien.

–¡¿Están bien?! – pregunta Sakura, que estaba mirándolo todo desprevenida y sin protección alguna.

–¡Sakura, no te quedes ahí! ¡Este tipo no esta solo! –gritó Sasuke.

El ninja de la lluvia empuja a Sasuke y corre hacia otra dirección, huyendo.

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El equipo siete se sentó en el suelo, mientras trataban de reponerse del primer ataque. Yukiko mira a Naruto con interés.

–¿Seguro que estás bien? –preguntó la peli naranja.

El rubio asiente varias veces.

–Sí, sí, Yukiko-chan. Gracias por preocuparte por mí. –dice y sonríe agradecido, causando un sonrojo en su amiga. –¿Uh? Estas roja, Yukiko-chan.– menciona preocupado y pone una mano en la frente de Yukiko.

El color aumentó en la cara de Yukiko, ella solo atinó a ladear la cabeza para alejar la mano del Uzumaki.

–Estoy bien, es la adrenalina. –justifica riendo.

–¿Segura?, no te vayas a enfermar en un momento tan importante. –insiste Naruto.

–Tú la vas a enfermar del coraje porque no te sabes cuidar y te dejas atrapar por cualquier ninja. –interviene Sasuke.

–¡Me agarró desprevenido! –chilla el rubio.

–Eso prueba que no podemos confiar en las apariencias. Debemos continuar con la certeza que cada uno de nosotros somos quien decimos ser y no impostores con jutsus de transformación. –dice el Uchiha.

–Ya, ¿Y qué vamos hacer? –pregunta Sakura.

–Propongo una contraseña, una que solo sepamos los cuatro. –comenta Yukiko.

–En eso pensaba, una que solo sepamos los cuatro y no podemos confiar en el que no lo sepa. –explica Sasuke. – Bien, escuchen atentamente que solo lo diré una vez…La pregunta será, ¿Cuándo debe atacar un ninja? Y la respuesta es: un ninja espera a que llegue el momento indicado, cuando el enemigo duerme y baja su guardia, cuando sus armas yacen olvidadas a la quietud de la noche. Ese es el momento para un ataque ninja, ¿la tienen? – pregunta el azabache. Sakura asiente al igual que Yukiko y Naruto solo mantiene una mueca de confusión.

–¿No tienes una más cortita? – pregunta esperanzado el rubio.

–No, Naruto, esa es.

–¡Oh vamos! ¿Qué tiene? Yo ya me la sé, está realmente fácil. –dice Sakura con arrogancia.

–¿Yukiko-chan? – el Uzumaki espera el apoyo de su amiga, pero esta ríe nerviosa.

–Lo siento, tengo buena memoria. –se disculpa.

–Sí, sí, claro. Yo también, ya la tengo. –aseguró. –Pero creí que sería una contraseña, no un contra discurso.

Yukiko sonrió y negó moviendo la cabeza, Naruto no se acordaría nada y ella lo sabía.

–Muy bien, entonces yo llevaré el pergamino.

Termina de decir el Uchiha, cuando una enorme ráfaga de viento los ataca. Todos se cubren la cara con los brazos.

–¡¿Y ahora qué?! –preguntó Sasuke molesto.

Una explosión se hace presente y todos se esconden en diferentes lugares. Yukiko, detrás de un arbusto, reconoce a la mujer del equipo y hace una mueca al verla. Era la mujer de la lengua larga, su presencia era escalofriante.

Yukiko sale de su escondite y va hacia Sasuke y Sakura, que estaban muy cerca de su escondite. Sasuke le muestra un kunai, calmado pero atento.

–¿Cuándo debe atacar un ninja?

–Un ninja espera a que llegue el momento indicado, cuando el enemigo duerme y baja su guardia, cuando sus armas yacen olvidadas a la quietud de la noche. Ese es el momento para un ataque ninja. –responde.

La mira un poco dudoso pero al final asiente, dejando que ella se acerque.

Naruto aparece corriendo hacia sus compañeros.

–La contraseña. –dice Yukiko.

–Oh sí, claro. –dijo animado. – Un ninja espera a que llegue el momento indicado, cuando el enemigo duerme y baja su guardia, cuando sus armas yacen olvidadas a la quietud de la noche. Ese es el momento para un ataque ninja. –responde perfectamente, pero deja de sonreír cuando un kunai lo roza. Lo esquiva hábilmente pero mira enojado a la peli naranja. –¡¿Qué te pasa?! –chilla.

–Tú no eres Naruto. –asegura Yukiko.

–Es más rápido que el anterior. –comenta Sasuke.

–¿Qué están diciendo? ¿Qué hizo mal? Dijo la contraseña perfectamente, palabra por palabra. –reclama Haruno.

–Exacto, eso es lo que está mal. ¿De verdad crees que Naruto se acordaría de la contraseña y la diría palabra por palabra? – explica el azabache. –El Naruto que conozco ni en un millón de años. Un hámster tendría más oportunidades que aprendérsela que él.

–Oye. –se queja Yukiko.

–¿De qué te quejas?, tú también lo reconociste por eso. – responde el Uchiha con una sonrisa, haciendo enojar a la Kazahana. –La manera en que esquivo el ataque, no es un movimiento de Naruto.

–¡Sal quien quiera que seas! –grita Yukiko al falso Naruto.

Él sonríe y saca la lengua antes de mostrarse en su forma real. La ninja de la hierba pregunta porque escogieron una contraseña, Sasuke le explica que fue para ver si alguien los husmeaba y finalmente funcionó.

–Así que nunca bajaste tu guardia. – le dijo a Sasuke y mostró el pergamino de la tierra. Sakura hace una mueca y la mujer lo interpreta.– Quieren ponerle la mano al pergamino de la tierra. –La mujer envuelve el pergamino con su larga lengua y se lo traga.

Ella es tétrica, realmente asquerosa. Es muy peligrosa.

–Cuando esto acabe, uno de los dos tendrá ambos pergaminos y el otro estará muerto. –dice mostrando su ojo izquierdo.

Es un genjutsu, debo usar mi chakra pero…mi cuerpo se tensa y ese sonido. Siento como mi cuerpo es desgarrado y mis huesos se rompen, estoy sintiendo un terrible dolor al ver el kunai clavado en mi frente. Yo… no…pue…

Yukiko grita antes de que Sasuke la rodeara con uno de sus brazos, con Sakura en su otro brazo y las sacara de ahí.

Sasuke jadea y saca el kunai que aún tenía clavado en la pierna.

–Ay, Sasuke. –suspira Sakura. –Yu…Yukiko, ¿estás bien? – pregunta al verla encogida con la cabeza apoyada en las rodillas.

La peli naranja levanta la cabeza para mirar primero a Sakura que fue quien le habló y luego a Sasuke que también la miraba. Levantó su mano, sorprendiendo a sus compañeros.

–¿Qué te hiciste? –pregunta Sakura en un jadeo.

Se rompió el dedo, una medida más desesperada. –piensa el Uchiha.

El dedo anular de la kunoichi estaba doblado hacia la derecha. Yukiko suspiró y gimió de dolor.

–Sasuke, tu herida es muy…–la mano de Sasuke se posó sobre la boca de Sakura y el chico de ojos negros mira hacia atrás.

Sasuke se ve muy… desesperado. Siempre tan serio y calculador, él realmente tiene miedo. Y si él está asustado, no sé cómo debería sentirme.

La mano de Yukiko se posa sobre una de las mejillas de Sasuke, haciendo que la mirara fijamente a los ojos, azul contra negro. Yukiko acerca su rostro al de Sasuke.

–Mírame Sasuke, cálmate. –dice en un susurro. – Necesito que mantengas la calma, estás asustando a Sakura y…–se calla mirando hacia la izquierda, con los ojos bien abiertos.

–¡Una víbora! –grita Sakura.

Todos saltan a la vez, esquivando el ataque de la serpiente.

–¡Aléjate! – grita Sasuke, lanzando varios shurikens a la serpiente y esta cae muerta contra la rama de un árbol.

Del cuerpo muerto de la serpiente sale el cuerpo de la mujer. El cuerpo de la terrorífica mujer adopta el parecido de una serpiente y se arrastra, envolviéndose en un árbol pero es detenida por un kuani y un par de shurinkens.

–¡Naruto! –grita Sakura.

–¿Me repiten la contraseña? –preguntó el rubio, cruzado de brazos y mirando a la mujer de lengua larga.

Yukiko casi sonríe al ver esa presencia brillante y naranja.

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Esto es solo el comienzo.