¡Hola! Como os prometí he tardado poco en subir el siguiente capítulo. Este es el último y me da pena despedirme de esta historia que tanto me ha gustado y tanto me ha dado. Quizás después de mi OS ''Mi ex mujer'' esta sea mi historia favorita.

Aunque sea el último capítulo no puedo dejar de agradeceros la inmensa cantidad de reviews que he recibido, GRACIAS, GRACIAS y mil GRACIAS. No sabéis lo feliz que me hace saber que el tiempo, las ganas y la ilusión que dediqué al escribir esta historia han llegado hasta vosotras y os ha gustado. De verdad, el mejor pago vuestros comentarios.

En fin, no voy a enrollarme más que sé qué queréis leer este capítulo.

¡Disfrutad!

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-No Bella- dijo tajante.

-¿Qué?- preguntó Bella extrañada.

-Noto que estás intentando acabar la conversación, mirando el reloj, nerviosa… estás contando los minutos para irte pero antes de que te vayas quiero hablar contigo. Sabes que tenemos una conversación pendiente.

Bella se limitó a asentir.

-Lo que pasó en el hospital fue… fue cosa del momento- La mirada de Bella en este punto era de asombro e incredulidad total- ¡joder! No, me refiero a que la situación me llevó a ello y… - dijo Edward ofuscado por no encontrar las palabras para expresarse.

-¿Quieres decir que te acostaste conmigo por la situación de estrés en la que te encontrabas?- pregunta firmemente Bella.

-No- suspiró Edward- quiero decir que me acosté contigo en ese momento porque estaba asustado y cuando tienes miedo las cosas dejan de tener tanta importancia. Así que en ese momento el no estar juntos no tenía importancia para mí porque quería, deseaba y necesitaba estar así contigo- se explicó finalmente.

-Oh- dijo simplemente Bella.

-Sé que no fue la mejor manera de hacer las cosas, pero Bella llevo meses trabajando para llegar a este punto. Cuando me dejaste Rose se puso de tu parte, me dijo que si me sorprendía el hecho de que me dejases después de todo lo que había pasado en nuestra vida. Cuando llegó Sienna sabía que te estaba poniendo en un compromiso…

-No fue así, yo tuve miedo al principio pero poco a poco fui aceptando a Sienna- se explicó Bella.

-Sí, pero ella cambió nuestra relación y yo no supe ver eso. Quería seguir manteniendo nuestra relación, con nuestros planes y nuestros sueños y meter a Sienna en ellos. Me equivoqué en eso porque claramente Sienna me iba a imponer otros planes y era yo el que tenía que adaptarme a ellos y no ella a los míos. Ahora sí lo puedo ver claro.

-Sienna nunca fue el problema. Te lo dije Edward.

-Lo sé. También ahora veo que me equivoqué muchísimo con Irina. Quería tener con ella una relación lo más buena posible por el bien de la niña y se aprovechó de eso. Para colmo yo la traje a vivir a casa cuando tú me pediste que marcase un espacio entre ella y nosotros. No te consulté si quiera, te impuse a Irina cuando aun estabas adaptándote a Sienna. Y tenías razón, habíamos dejado de ser una pareja porque la falta de organización y de costumbre de ser padre me llevó a dejarte a ti como última prioridad en muchas ocasiones. Me ha costado un tiempo darme cuenta, pero lo he hecho finalmente.

Los ojos de Bella estaban abnegados en lágrimas recordando esos meses en los que veía como Edward y ella cada vez se distanciaban más.

-Rose me dijo que te dejase marchar. Que organizase mi vida como padre con Sienna, que diera el lugar que le corresponde a Irina y que después viese si hay lugar para ti en mi vida como algo más que mi amiga. Bien, lo hice. En cuanto te fuiste eché a Irina de casa, ella empezó a acusarme de mal padre y durante dos meses casi no me dejó ver a Sienna.

-Oh Edward yo no quise nunca que…- comenzó a decir Bella arrepentida.

-La llevé ante un juez, él estipuló un régimen de visitas para que ninguno pudiésemos negar al otro el ver a la niña. Sienna está conmigo dos semanas al mes y las otras dos semanas la veo solo los fines de semana. Irina ya no viene aquí a penas, se ha echado un novio o algo así y él es el que se encarga de traer a Sienna la mayoría de las veces. Dedico mi tiempo a Sienna pero sin duda me queda tiempo para ti. Sé que me queda tiempo para ti porque después de tantos meses separados sigo echándote de menos al llegar a casa o al irme a dormir, porque pese a que casi nunca estoy solo, todos los días hay momentos en los que me siento solo. Y eso se debe únicamente a que tú no estás aquí y a que te amo.

Bella llevaba ya un buen rato limpiándose las lágrimas sin intentar ocultarlo.

-Edward yo me sentí desplazada de tu vida, es cierto. No soportaba a Irina. Ella llegó de la nada y tenía un vínculo mucho más fuerte contigo, teníais una hija juntos, ¿qué hay más fuerte que eso? Veía como cada vez erais más cercanos y respecto a mí cada vez nos alejábamos más. La noche en la que os vi besándoos tan solo vi lo que mi cabeza llevaba diciéndome varios meses, nos habíamos perdido el uno al otro. Vivíamos juntos pero no estábamos juntos. Necesitaba un tiempo alejada de todos estos cambios y estos meses me han venido bien, me han ayudado a madurar y a ver las cosas como son realmente. Edward, cuando Sienna llegó yo te prometí que iba a estar contigo, a tu lado y al suyo, y no lo cumplí. Me hubiera gustado tener entonces la confianza y la determinación que tengo ahora, pero sin estos meses separados nunca hubiese podido alcanzarlas. Estos meses me he dado cuenta de que pese a que nunca más volvamos a ser nosotros dos solos, y que Irina esté presente en nuestras vidas…. yo… quiero volver.

Edward sonrió complacido. Al fin.

-¿Quieres volver aquí, conmigo?- preguntó Edward sonriente mirándola con los ojos más brillantes que nunca.

-Si tú quieres, sí- respondió cautelosa pero sonriente Bella.

-Yo quiero que vuelvas. Quiero que vuelvas y no te vayas nunca más nena- dijo levantándose de la mesa a la vez que Bella y a medio camino cuando se juntaron se besaron con la necesidad que habían padecido estos meses.

-No me vuelvas a dejar Bells. Eres mi otra mitad, ¿entiendes?- le dijo separándose tan solo unos milímetros de sus labios.

-No voy a dejarte, no puedo ni quiero hacerlo. Te quiero.- dijo volviendo a besarle.

Estuvieron un rato besándose y abrazándose hasta que el frío veraniego hizo estremecer a Bella.

-Vamos dentro- dijo Edward- ¿te quedarás esta noche no?

-Debería avisar a Alice, pero sí, me quedo- dijo abrazando a su novio otra vez.

Entraron al salón y se tumbaron abrazados en el sofá donde continuaron besándose y haciéndose promesas el uno al otro. Eran casi las dos de la mañana cuando Edward se despertó sobresaltado del sofá y encontró a Bella dormida abrazada a él. La cogió en brazos y la llevo hasta su habitación, a la cama de ambos. Esa noche Edward volvió a ocupar su lado de la cama correspondiente, ya que llevaba meses durmiendo en el lado que había pertenecido a Bella.

A la mañana siguiente cuando Bella se despertó eran cerca de las 10 de la mañana. Se levantó extraña, no era su cama habitual ni olía su colonia. Olía a la colonia de un hombre, de su hombre. Sonrío sin abrir los ojos recordando donde estaba y la conversación que habían tenido ayer. Por fin se sentía completa, por fin volvía a estar en su casa con su novio, de donde no debió haberse ido jamás.

Un suave beso en el hombro hizo que se girase hacia el otro lado para ver a Edward.

-Hola- dijo él sonriente.

-Mmmm buenos días- respondió ella besándole.

Edward acercó una bandeja con el desayuno. Había café, bacon, queso crema, pan y mermelada de frambuesas.

-¿Tú quieres verme gorda cariño? Después de la cena de ayer y ahora este desayuno…- dijo sentándose en la cama.

-Yo quiero verte feliz y sé que cuando pruebes el bacon extra crujiente que he preparado serás feliz- dijo cogiendo una loncha de bacon con el tenedor y acercándoselo a la boca- abre.

Bella abrió la boca y comenzó a masticar el crujiente bacon que había preparado su novio. Estaba muy bueno pero al tercer mordisco comenzó a sentir un extraño sabor, demasiado fuerte y asqueroso para seguir comiendo. Miró a Edward dejando de masticar y se estiró para coger un pañuelo de papel de la mesilla de Edward. Escupió el bacon en el papel inmediatamente intentando sacar ese asqueroso sabor de su boca.

-¿Qué haces?- preguntó sorprendido Edward.

-Está malo- le dijo mientras se limpiaba la boca con el pañuelo.

-Está delicioso- rebatió.

-Pruébalo-

Edward se metió un trozo de bacon en la boca y al saborearlo no apreció ningún tipo de sabor extraño.

-Está bueno, Bells. ¿Es que te has vuelto vegana en estos meses?- preguntó bromista.

-No, pero…- comenzó Bella. Entonces lo recordó. El motivo por el que tenía que hablar con Edward y por el que la comida le sabía rara.

-¿Qué pasa?- preguntó Edward sentándose frente a ella en la cama. Vio como Bella se quedaba mirando un punto en la pared muy concentrada, perdida en sus pensamientos.

-Ayer vine a contarte una cosa- comenzó apartando la comida a un lado.

-Sí, que querías que volviésemos a estar juntos. Lo sé- sonrió cogiéndole la mano.

-A parte de eso- dijo ella sonriendo.

-Cuando estuvimos juntos en el hospital… tú no te pusiste un condón ni nada por el estilo. Y a los dos meses de dejarlo se me acabaron las píldoras, así que dejé de estar protegida. No se me pasó por la cabeza en ese momento, pero el sábado me hice pruebas y…

-¿Y qué? ¿Has estado con alguien más… en este tiempo?- preguntó preocupado Edward.

-¡No! ¡No he estado con nadie más! ¿Cómo puedes pensar eso?- preguntó ofendida Bella.

-No estábamos juntos, cabe la posibilidad.

-No, no me he acostado con nadie estos meses salvo contigo. ¿Me traes mi bolso?- le pidió.

Edward bajó al salón donde el día anterior Bella había dejado el bolso. Cuando se lo dio sacó un papel doblado en 4 partes y se lo enseñó.

-El resultado que pone ahí positivo es lo importante.

-Sí- dijo mirándolo confuso- pero yo no sé qué significa.

Bella sonrió y después sacó la prueba de embarazado casera que se había hecho en el baño.

-¿Y esta? ¿Esta la entiendes? Porque las dos significan lo mismo- dijo mirándole sonriente mientras le daba el predictor en la mano.

Edward se quedó alucinado mirando el palito blanco con las dos rayitas rojas. Nunca había visto de cerca una prueba de embarazo, pero había visto suficientes películas y anuncios para saberlo. De todas las posibles cosas que Bella podía haberle dicho, jamás se imaginó que sería esto.

-¿Tú…?-preguntó Edward mirando la prueba aun.

-Sí.

-Oh- dijo simplemente.

Después de unos segundos sin reacción por su parte, Bella le movió el brazo para llamar su atención.

-¡Edward!

Él salió de su ensoñación y por fin fue consciente de lo que pasaba.

-Bella- dijo sonriente abrazándola al fin- estás embarazada. Vamos a tener un bebé.

-Sí- dijo ella emocionada- vamos a tener un bebé.

-¡Oh dios! No lo esperaba, ni si quiera se me había pasado por la cabeza pero ahora quiero y necesito tener un bebé contigo- dijo besándola.

-Tengo muchas ganas de tener un hijo tuyo Edward- le contestó antes de volver a besarle- pero tendrás que enseñarme cómo funciona esto de la paternidad, yo no tengo demasiada experiencia con niños.

-¿Bromeas? Eres genial con los niños. Me dejaste anonadado cuando ''quitaste'' el dolor a Sienna en el hospital. Si eso no es saber tratar con los niños, no sé qué más puede ser. Y de todas formas no tengo mucha idea de bebés, cuando conocí a Sienna ya tenía cuatro años- dijo acostándose de nuevo con ella en la cama.

Edward comenzó a besarla con pasión poniéndose encima de ella.

-Dime que no tienes que trabajar- pidió mientras la besaba el cuello.

-Sí tengo que trabajar, pero esta noche.

-¿Guardia de noche?- preguntó mirándola serio.

-Sí.

-Cariño, no soy de esos novios que quieren que su mujer se quede en casa guardando reposo todo el embarazo, pero sin duda quisiera que dejases de trabajar por las noches y de hacer turnos de 24 horas. Necesitas dormir, el bebé te lo pide- dijo acariciándola el abdomen.

-Lo sé. Tengo que cambiar mis turnos pero de eso nos ocuparemos luego. Ahora estábamos en algo mucho más interesante- terminó la conversación a la vez que una de sus manos acariciaba el pene de Edward por encima de su pantalón de dormir.

Edward bajo las braguitas y le quitó el vestido, única prenda con la que había dormido Bella, para descender por el cuerpo de su novia hasta llegar a su bajo vientre donde repartió varios besos llenos de suavidad y ternura, pues ahí era donde estaba formándose su futuro hijo o hija. Después los besos comenzaron a bajar hasta llegar al pubis. Una vez ahí comenzó a acariciar el clítoris con su lengua, suavemente y después metió su dedo índice haciendo que Bella no parase de gemir. Un incontrolable orgasmo se hizo con ella y se dejó ir entre gemidos.

No se había terminado de recuperar aun cuando su novio comenzó a quitarse el pantalón del pijama junto a los calzoncillos. Bella se levantó de la cama y tumbándose boca abajo aprovechó que Edward estaba de rodillas en la cama para introducir el miembro de su novio en la boca. Chupó y lamió incansable mientras Edward la agarraba la cabeza y movía sus caderas marcando el ritmo. Antes de correrse, Edward la apartó y la hizo tumbarse boca arriba, abrir las piernas e introducirse en su interior. Y en ese momento supo, de nuevo, que era con Bella con quien tenía que estar. Era su forma de besar, sus abrazos, su calidez, su voz, su olor lo que el necesitaba para vivir. Y ahora también necesitaba a su hijo, necesitaba el hijo que Bella iba a darle.

Cuando Irina apareció hace ya un año en su fiesta de cumpleaños informándole de la existencia de Sienna, él aun no se había planteado tener hijos. Ahora, un año más tarde y después de haber estado separado del amor de su vida durante meses, tenía todo lo que deseaba en casa. Tenía a su preciosa hija durmiendo a unos metros de él, tenía a su mujer debajo de él moviéndose al compás que su miembro marcaba mientras gemía levemente y tenía a su futuro hijo o hija en el vientre de su mujer.

Si había una definición de felicidad para Edward y Bella, tenía que ser precisamente ese momento.

FIN

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Ahora sí, final de la historia.

¿Qué os ha parecido la reconciliación? ¿Os ha gustado? ¿Qué creéis que va a ser el bebé, niño o niña? ¿Cómo reaccionará Sienna ante la noticia de un nuevo hermanito o hermanita? ¿E Irina?

Ya sabéis que me gusta leer vuestras respuestas a las preguntas que os hago, así que por favor contestadme en un review. Y como siempre el review será recompensado con un adelanto… PORQUE AUN QUEDA EL ÉPILOGO!

Sí señores, hay epílogo. Inicialmente la historia acababa aquí pero cuando la subí la primera vez la gente me decía que se había quedado con ganas de más así que la semana pasada escribí un epílogo para la historia.

Nos leemos en el próximo capítulo, que ya sí que sí será el último. ¡Ay que penita!

Bella Bradshaw