Histeria: Enfermedad nerviosa caracterizada por la fuerte ansiedad y reacciones agudas, que puede provocar ataques compulsivos, parálisis y otros trastornos. Estado de alta excitación nerviosa.
Histeria.
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Un suspiro ahogado y la yerba quebrándose bajo nuestros pies, era lo que se escuchaba.
─Naruto…¿Cómo se te ocurre salir a media noche? ─ le pregunté mientras caminaba tras él. La luna alumbraba un poco el camino, con ayuda de las lámparas.
─Así es más emocionante─ Aclaró con su sonrisa optimista mientras nos miraba de reojo. Parecíamos idiotas caminando en medio del bosque, estábamos a unos 50 km de la ciudad, habíamos dejado encargadas las camionetas en una hacienda cercana al bosque y habíamos comenzado a caminar. Algo totalmente ilógico, íbamos a acampar "ala buena manera", así que caminando entre la maleza y con todo nuestro equipaje en las espaldas íbamos como peregrinos a media noche, hacia un calor infernal cuando salimos de la ciudad, Hinata y yo llevábamos short, pero cuando estábamos caminando, íbamos temblando de frio y la yerba y mosquitos nos picaban las piernas.
En una fila india, donde Naruto era el guía, ibamos Hinata, Kiba, Shikamaru y los dos más jóvenes konohamaru y moegi, caminábamos mientras la luna alumbraba también el camino.
─Aquí acamparemos…─ dijo Naruto y era un plano lleno de pasto y rodeado por las montañas y unos cuantos arboles. ─Chicas ustedes descansen un poco, somos suficientes hombres para poner las tiendas de campaña─
Nos sentamos en un tronco viejo que había, mientras los hombres se apuraban a poner las tiendas de campaña.
─Shikamaru…¿Dónde esta la segunda tienda? ─
─¿Yo?...yo solo eche la primera, le dije a Kiba que guardara la segunda porque ya no cabia en mi maleta.
─Pues no esta─ dijo Kiba con algo de enojo.
─Ni loca dormiré con ustedes…─ dije mientras los miraba y es que habían cometido el error de no echar la segunda tienda, donde se suponía dormiríamos nosotras.
─Tendremos que dormir afuera chicos…las chicas necesitan su espacio─ dijo Naruto mientras nos miraba titiritando de frio a mi, Hinata y la pequeña moegi en medio de nosotras.
─Claro que no…no pienso dormir afuera con este frio tan perro─ dijo Shikamaru.
─Ok…chicos, nadie puede dormir afuera a esta temperatura, dormiremos todos adentro solo esta noche…mañana podemos ir Sakura-san y yo por la tienda faltante─ Dijo Hinata con aquella voz tan dulce que no había captado aun su plan de verme a solas en el camino con ella.
─Estoy deacuerdo con Hinata-san…─ murmuró Moegi.
Después de poner la tienda, hicimos una fogata para calentarnos un poco. La vida fuera de la ciudad no era tan cómoda, pero si tranquila y fresca. Estuvimos contando anécdotas de niños, de escuela, profesores, novios y hasta uno que otro tema medio indecente que hacia sonrojar a Moegi y Konohamaru. Alrededor de las 3:30 am, nos fuimos a dormir.
El primero en la fila para dormir fue Kiba, después le seguía Konohamaru, que no quiso dormir alado de naruto excusando que dormía muy mal, luego con mucha flojera Shikamaru y por ultimo Naruto. Una almohada fue la barrera y seguía yo, después Hinata y al ultimo la pequeña Moegi.
Antes de dormir, creo que todos tenemos la costumbre de pensar un poco, ya sea en lo que paso a lo largo del día, del futuro, de un problema o un sueño por cumplir. Mi mente como de costumbre era un buen revoltijo de ideas y de "problemas" que yo solita me inventaba y buscaba de igual manera.
"¿Qué habrá pasado con la pobre de Shizuka?...Nisiquiera le llamé a Sasuke para saber como estaba, y tampoco llamé para confirmarle que salía por prácticamente una semana, esperó que estén bien"…La noche en el bosque si que era fría, así que me acurruque más en las cobijas.
─Sakura-chan…¿Sigues despierta? ─ escuché el murmuró de Hinata.
─Si…─ conteste de igual manera para no despertar a los demás. A penas y podía verle la cara, pero la débil luz de lo que quedaba de la fogata y la luz de la luna que formaba espectros inanimados y sombras en la tienda me hacían que a forzadas mirada observara los ojos de Hyuga.
─¿Puedo dormir abrazada contigo? ─ Me quede unos segundos sin contestar, miré a Moegi que nos daba la espalda totalmente dormida.
─Si…─ entonces ella por debajo de las cobijas se acurruco a mi lado, y me echo el brazo por la cintura. Fue ahí, cuando ella estaba tan cerca de mis labios de nuevo, volvió a cerrar los ojos y acercarse lentamente, pero esta vez no selo permitiría.
─No Hinata…no me hagas esto más difícil ¿Quieres? ─ le dije lo más sutil, ella no dijo nada y se acurrucó junto conmigo. Como lo había dicho, esa sensación loca por estar con ella me la había quitado Sasuke con su presencia. Hinata paso dormida a mi lado prácticamente todo el tiempo, podía sentir su aliento en mi barbilla y sus brazos rodeándome, un calor un poco usual me invadió, metió una de sus piernas inconscientemente entre las mías al transcurso del sueño. Y lo que nos despertó fue algo que nos sorprendió como si de un flash se hubiera tratado.
─Oigan chicas…ya es hora de levantarse─ Abrí los ojos y me encontré levantado frente a nosotras a Naruto, mirándonos mientras había una sonrisa de oreja a oreja que dejaba ver sus dientes blancos, y en su mano derecha tenia mi celular.
Todos los demás seguían dormidos, y nos sorprendió el hecho de que Naruto fuera el primero en levantarse.
─¿Qué hora es Naruto-kun? ─ preguntó Hinata alejándose de mí un poco.
─Las nueve de la mañana─ Y seguía con aquella sonrisa…estaba segura que había echo algo, o había imaginado algo.
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Los sollozos de Shizuka era lo único que se escuchaba.
─¿¡Qué putas hiciste Itachi? ─ le grité asustado de ver el charco que se empezaba a formar en el piso. Shizuka lo soltó y se puso a mi altura detrás de él.
─¡Ah!...¡Carajo duele!...¡Ahhh!... ─gritaba el desgraciado de Orochimaru. Y es que Itachi le había dado dos balazos en la pierna derecha, dejándolo inmovilizado y tirado en el piso desangrándose. Y supe en ese momento, que Itachi no lo quiso matar, porque él tenia un tino perfecto, si lo hubiera querido matar, lo hubiera echo de un plomazo en la cabeza.
Tayuya estaba en la esquina con un gran barrote de acero en las manos, dispuesta a atacar después de escuchar el disparo y ver la escena.
─¡Si!...¡si! ¡Tayuya! Mi amor, me iré contigo…─ dijo Itachi a lo que escuché perfectamente como Shizuka dejo de respirar por un momento y abrió los ojos aún más. Yo hice lo mismo que ella ¿Itachi se había vuelto loco? ¿Asi de cruel era mi hermano?
─Pero la has salvado…─ dijo Tayuya que estaba temblando del miedo en aquella esquina con el metal en sus manos. Iba vestida con unos vaqueros ajustados negros, una blusa blanca con escote y unos botines rojos al igual que su cabello.
─Era mi deber…pero yo a la que en verdad amo es a ti…Tayuya querida…ella jamás se va a comparar contigo como mujer─¡Se estaba volviendo loco! ¿Realmente era cierto? ¿Quería a Tayuya? Un enojo gigantesco me invadió, una impotencia y más que nada el coraje que arrastraba desde situaciones anteriores hicieron que me fuera abalanzar a golpes contra Itachi, que estaba al menos a dos metros de nosotros, y di una larga zancada rápida, cuando sentí como la mano de Shizuka tomo mi brazo fuertemente deteniéndome. La mire a los ojos y la expresión que vi…sinceramente no tengo nombre para ella, demostraba un dolor infinito y el miedo aún, aquella visión me hizo parar en seco, vi que aun seguía con esos trapos desgarrados y le di mi chaqueta.
─Tayuya…escapemos…¡escapemos juntos lejos de todos ellos! ─ Tayuya sonrió plácidamente y fue corriendo al encuentro con Itachi, aventando el barrote. Hice que Shizuka retrocediera al igual que yo. Se abrazaron tan emotivamente mi hermano y esa mujer que las ganas de apalearlos a los dos renacieron con más fuerza, pero la mano de Shizuka apretando la mía me retenían.
Tayuya tomo del rostro a Itachi, se miraron como unos dignos amantes, y entonces frente a nosotros se besaron como si no hubiera un mañana claro, como si fueran a morir en ese preciso momento.
Si para mi aquella escena representaba un golpe, no quería conocer el daño psicológico que todo esto le había causado a la pobre mujer de mi lado. ¿Por qué Itachi debía de ser así?...ella era demasiado buena. Entonces voltee a mirarla, y sus lagrimas parecían goterones de un grifo, mantenía los labios apretados en una mueca de autentico dolor y la mirada gris fija en aquellos dos.
Se dejaron de besar por un momento y Tayuya giro los ojos chocolate para mirar a Shizuka con una sonrisa victoriosa en los labios mientras se los relamía un poco y acariaba la espalda de Itachi y este la tenia de las caderas. Mientras se esuchaban los jadeos de orochimaru que estaba tirado en el piso tomando su pierna y tratándola de apretar.
─Vámonos Shizuka…─ le dije con la voz enronquecida debido al coraje que se albergaba en mi, ella como una autómata dio la vuelta y apenas hubimos dado un paso cuando se escuchó otro sonoro disparo que hizo que volteáramos enseguida.
─¡Ahhhh! ─ chilló lastimeramente provocando el eco de un alma adolorida.
─Eso te lo mereces por zorra asquerosa─ le grito Itachi. Mi cuñada y yo nos quedamos con la boca abierta, Tayuya sangraba de su hombro derecho manchando rápidamente aquella blusa.
Orochimaru aun se quejaba y Tayuya gritaba de dolor. Itachi sacó su celular y rápidamente marco un número de memoria.
Comandante Uchiha Itachi…estoy en la antigua procesadora de alimentos en el mirador, mándame 4 refuerzos más y pide una ambulancia, tengo dos heridos de bala, en pierna y hombro.
Colgó y nos miró, pero en especial a Shizuka.
─Lo siento…pero tenia que hacerlo─ Ella bajó la mirada, Itachi se acercó y limpio sus lagrimas con sus dedos pulgares, pegó su frente con la de ella y mirando hacía abajo escuché claramente cuando le dijo.
─Te amo…─ y la trajo hacia sí para abrazarla fuertemente…─A los dos los amo─ Shizuka calmó su llanto con un suspiro y muy a lo lejos se escuchaba ya el sonido de las sirenas y ambulancia. Itachi la soltó y se quito el chaleco, la hizo que se lo pusiera sustituyendo mi chaqueta que realmente no cubría bien lo que en verdad queríamos que cubriera.
Y un miedo me inundó al verla con el chaleco de policía. Había sido como si cambiara totalmente, como si nunca hubiera existido en ella la mujer que hace un rato lloraba; hizo tronar sus huesos de un estirón y sonrió de una manera que me hizo erizar la piel.
Camino con paso firme hacia donde estaba el jadeante y casi inconsciente Orochimaru, hizo resonar los botines en el piso viejo y desvencijado de lo que había sido su reclusión.
─Hola cariño…─ dijo a Orochimaru que parecía una víbora arrastrándose entre la suciedad debido al dolor.
─Maldita…mil veces maldita tu y ese idiota policía─ balbuceó. Ella sonrió y su mano le dio palmaditas a donde estaba la herida provocando que Orochimaru se retorciera.
─Ay mi vida…¿No me digas que te duele?...hace un rato estabas tan vigoroso…─ Y como si fuera una regresión en su mente, las imágenes que se volvieron cicatrices psicológicas en ella aparecieron en sus recuerdos, provocando que esa sonrisa se borrara y frunciera el ceño y esas palmaditas se volvieron limpios puñetazos en la herida.
─¡Ahh!¡ Por favor….para por favor! ¡para! ─le gritaba. Yo mire a Itachi, mi reacción fue de perplejidad, un cambio radical…lo que verdaderamente hacia la venganza y el odio era dulcemente crueles.
─¿Parar?...pero si vamos comenzando lindura…─ dijo ella, levantándose suntuosa sobre él. Y ahí entendí todo…ella le estaba devolviendo las palabras.
─No…no, ¡duele!... ─ le imploro con la voz lastimera. ─¡AAAAAAHHHHHH! ─ lanzó un grito salvaje aquel pobre desgraciado. Y al ver lo que Shizuka le hizo, me causo un asco y podía decir que hasta a mí me había dolido. Le había dado una fuerte patada en el miembro, provocando que se arqueara de dolor y que sus manos arrugadas y viejas trataran de aliviarlo, pero lo peor fue cuando Shizuka se apoyo con una mano en la pared y con el tacón de su botín un poco más arriba, en los testículos, ejerciera toda la fuerza que tenía en patadas limpias y después le remolió la carne con su tacón como si de un insecto se tratase aquella parte tan intima y sensible de un hombre.
Su sonrisa desquiciada y desencajada, además de la mirada de placer al ver sus actos, hicieron que Itachi echara a correr donde ella, y la quitara.
─Ya Shizuka…lo queremos vivo─
Orochimaru seguía gritando del más puro dolor. Shizuka se soltó de los brazos de Itachi y camino hacia Tayuya, ella que había mirado la anterior escena tan dantesca, se horrorizo al ver como Shizuka se agachaba para quedar a su altura, y es que Tayuya estaba sentada recargada en unas viejas cajas tratando de tapar el agujero y jadeando de dolor.
─¡no!...¡no me hagas daño! ¡porfavor! ─ Shizuka le sonrió tiernamente, se agacho para verla directa a los ojos, hizo un mechón de su cabello rojizo aun lado y la tomo de la mejilla, tan cerca como si la fuera a besar.
Yo miraba extrañado la escena…era una conducta deliciosa que me dieron ganas de estudiarla muchísimo. Shizuka realmente danzaba entre la locura y la cordura. Era una dulce Histeria la que le había poseído, una ansiedad por venganza y ataques compulsivos al cuerpo de sus secuestradores.
Estuvo apunto de besarla, pero decidió que el beso sería en la frente, mientras puso su mano apoyándose sobre el hombro herido de Tayuya a lo que ella gimió de dolor.
─No te vuelvas a acercar a Itachi-san…si lo haces… te mato─ le dijo al oído mientras apretaba la herida. Se levanto y suspiro no sin antes echarle una mirada que calaba en el alma.
─ ¡Comandante ya estamos aquí!...¿Donde están los heridos? ─ entró rápidamente una mujer, era una delas de sección Anbu.
─Yugao…quiero que inspeccionen el área, necesito que me lleves a estos dos al hospital, no los dejen salir, están detenidos, cuando se recuperen, hablaré con ellos─
─¡Si!...Shizuka-senpai…ya vienen los de la ambulancia…espere un poco más─
─Descuida Uzuki, yo personalmente la llevare al hospital─ Dijo Itachi. Entraron los paramédicos por los heridos, Itachi y yo tomamos la maleta con el dinero y rompimos el acta, mientras entraban los demás policías.
─No le pasará nada malo al bebe…¿verdad? ─ preguntó siempre serio Itachi a su mujer que iba de copiloto y yo detrás, rumbo al hospital.
─Esperemos que no…soy fuerte, no dejare que le pase nada a nuestro bebe─ dijo más tranquila mientras cerraba los ojos y fruncía un poco el ceño.
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─ ¿Por qué tan temprano Naruto?...déjanos hasta las doce al menos─ rezongue mientras me acostaba de nuevo.
─Ustedes dos dijeron que iban a ir por la tienda faltante…es una hora de aquí a la hacienda donde la dejamos…cuando regresen será medio día, pero si se van más tarde, regresarán cuando este oscurecido…anda chicas, levántense ya─ Maldije la hora que Hinata había dicho que íbamos.
─Esta bien…sirve que desde allá le habló a Sasuke─ dije sin pensarlo, Naruto y Hinata me miraron extrañados.
─¿Quién es Sasuke? ─ preguntó Naruto agachándose para quedarse a mi altura y mirarme fijamente a los ojos con algo de cuestionamiento en los ojos.
─Ah…es mi…mi…─ ¿Cómo decirles que tenia un psicólogo…peor aun, ¡un psiquiatra! Y aún más jodida…¡mi novio! ─mi…─
─Novio…─contesto Hinata y salió de la tienda, la mire y luego volví a mirar a Naruto que no me quitaba el ojo de encima.
─¿Es verdad? ─ dijo Naruto medio asustado.
─Si, es verdad, Sasuke es mi novio, lo siento, pero es que desde ayer lo somos, no se los había podido decir─ Respondí algo nerviosa pero tratando de sonar lo más regia posible
─Descuida sakura-chan…se quien es Sasuke, mi padre hace negocios con el suyo, pero si llega a hacerte algo ese "doctorcito" se las vera con Naruto Uzumaki ¡deveras! ─
Sonreí y lo abrace. ─Gracias Naruto-kun─ él salió de la tienda y me cambie rápidamente, a unos pantalones ajustados, una blusa medio holgada y unas botas planas…esta vez la yerba tenia todas las de perder conmigo.
─Vamos Hina-chan…─ le dije, y emprendimos camino, con el mapa que Naruto nos había dado.
─Ni siquiera desayunamos…─ dijo ella mientras se tocaba el abdomen.
─No hay problema, desayunaremos más rico en la hacienda, descansamos un poco y regresamos─ Le dije, en lo que yo guardaba mi celular, recordando porque en la mañana lo tenía Naruto. Me había olvidado de preguntarle.
─Esta bien─ dijo vacilante y comenzamos a caminar de nuevo por la vereda tan llena de vida y fresca. Caminamos en silencio, ya que hablar mientras caminábamos en aquellos caminos de tierra seca, donde hasta el aire era caliente, le secaban a uno la boca.
Caminábamos y caminábamos sin parar, pensaba que estaba más cerca pero me di cuenta que la noche había distorsionado el tiempo ayer. Yo iba delante y Hinata tras de mí. Nos hicimos hora y media hasta que vimos a lo lejos, entre los arboles la hacienda donde habíamos dejado las camionetas.
─Al fin…─ dije y Hinata suspiro. Nos dejaron pasar y buscamos la tienda, no nos tomó ni 5 minutos encontrarla. Nos sentamos en el pequeño comedor mientras una señora muy amable nos traía una limonada.
─Se ven muy acaloradas chicas…─ dijo mientras ponía los vasos con aquel liquido verduzco y los hielos flotando haciendo un ruido exquisito que me secó por un segundo –si es que se podía más- mi boca gracias al antojo.
─Si que lo estamos…muchas gracias por la limonada─ Dije y tome un gran sorbo, sentí como la frialdad bajaba por mi estomago, Hinata hizo lo mismo y sin siquiera pedirlo la amable mujer nos trajo Dango y bolas de arroz con demás guisados.
El punto fue que estuvimos descanzando ahí alrededor de dos horas, acabamos de comer y tomar no se cuanta limonada…nos sentamos y ya nos había ensordecido el ruido de los grillos.
─Es hora de que nos vayamos…─ Dijo Hinata mirando su reloj y es que ya eran la una de la tarde.
─Si…─ pero antes de salir recordé la llamada que quería hacer. Saqué mi móvil y vi que afortunadamente si había señal ahí.
─Diga…─
─Hola Sasuke…me enteré de lo que le paso a tu cuñada…¿Cómo están las cosas? ─
─No del todo bien…¿Dónde estas? ─ se escuchaba tan frio y secó como siempre lo había sido.
─Ah, se me había olvidado hablar bien de eso contigo…estoy de campamento con unos cuantos amigos…estamos en el bosque de las afueras de la ciudad─
─¿Dormiste con Hinata verdad? ─
─¿Qué?...¿Co…Como lo sabes? ─
─No te hagas la ilusa, tuviste el descaro y te haces la inocente…mira sabes que, es tu vida, puedes hacer lo que quieras, yo no te diré nada, pero no quiero que me estés fastidiando estos días, disfruta de tus vacaciones, yo estoy en el hospital con Shizuka y mi hermano, ahorita mismo no tengo tiempo para tus jueguitos de niña rebelde, hay cosas más importantes…Hablamos cuando llegues…Adiós─ Colgó y me quede atónita…¿Qué le había pasado?¿Como sabia que Hinata y yo habíamos dormido juntas?
─¿Nos vamos saku-chan? ─
─Ahh…sí, si vamonos─
Echamos a andar de nuevo con la tienda en mi mochila, no sin antes darle las gracias a la amable mujer. Esta vez el calor y el ruido ensordecedor de las cigarras me empezaron a irritar, llevábamos ya una hora caminando en un silencio sepulcral, yo iba pensando en las palabras de Sasuke ¿Qué había echo para que se enojara así…o para que me contestará así?.
─Saku-chan…descansemos un poco…me duelen ya los pies─ dijo Hinata mientras tomaba asiento en una roca, yo me senté a su lado. ─¿Pasa algo?... ─
─No…nada─ constaste de manera cortante.
─Sakura-chan…por favor, dame tan siquiera la oportunidad de demostrarte que realmente te amo, anoche no quisiste, y tu me lo prometiste cuando hicimos tus maletas…¿Acaso no lo recuerdas? ─ Habló sacando todo su estrés y mirándome como reproche.
─Si lo recuerdo…pero no, no Hinata, anoche te dije que no quería las cosas más difíciles─ Trate de decirle sutilmente, aún pensando en la rabieta de Sasuke. Ella se levanto y se acercó otra vez con esa manera insinuante hacia a mí, me tomo del rostro y volvió rozar sus labios con los mios…yo nisiquiera reaccione, aún pensaba en él.
─Porfavor Sakura-chan…quiero hacer el amor contigo─ susurró lentamente, a lo que al fin, esa había sido la gota que derramó el vaso.
─¡No!...¡No Hinata Hyuga! ¡Yo amo a Sasuke!...¿piensas que con besar y poner ojitos bonitos caere?...Ya estoy harta de tus insinuaciones, ya estoy harta de que quieras sustituir a Naruto conmigo, yo no soy ese tipo de mujer…No hagas más daño a todo esto Hyuga…yo no puedo…no quiero hacerlo─
La había empujado y le había gritado a la cara, me habían dado ganas de acomodarle una cachetada, una infinita ansiedad por alejarla de mi… con esto ella se había quedado atónita. Hubo uno de esos silencios que sacan todos los sentimientos a relucir y el remordimiento me ganó.
─Lo siento Hyuga…pero entiéndeme…yo quiero ahora a Sasuke, él…él puede ayudarme…además dale otra oportunidad a Naruto, se que es un idiota pero se que te ha sido fiel, es un buen chico y te quiere y tu lo quieres─
─Lo que quieres es alejarme ¿verdad? ─
─¡Claro que no!, yo quiero que tu y Naruto sean felices…los dos se quieren ¿Para que hacerse un daño inútil?... ─
Se quedó callada y bajo la cabeza. ─Sakura-chan…gracias─ Dijo y emprendió de nuevo el paso, esta vez yo iba detrás de ella y me di cuenta…que hacia un rato me había puesto Histerica.
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Cuando puso su pie en la acera se arqueó y gracias a Itachi no calló al piso.
─Con cuidado…─ le dijo el distante de mi Hermano. Ella se sobaba el vientre.
─¿Te duele? ─ le pregunté.
─Si…─ dijo asintiendo con la cabeza y frunciendo el ceño debido al dolor. Mire a Itachi y los nervios se hicieron presentes, la idea de que el bebe corriera peligro taladraba la mente de los tres.
Rápidamente entramos y le dieron una silla de ruedas, Itachi y yo solicitamos que Tsunade-sama, la mejor doctora del hospital la atendieran y gracias a que ella era la doctora de la familia rápidamente se hizo presente.
─Buenas noches chicos…─ nos saludo sin vernos y fue donde Shizuka, le toco el vientre y esta echo un pequeño gemido.
─Llévala rápidamente a mi consultorio y avisa que quiero a Shizune para la revisión─
─Si─ se llevarón a Shizuka rápidamente. Itachi y yo vimos cuando quebró hacia la derecha en el pasillo y nos miro temerosa antes de desaparecer.
─Tsunade-sama…esta en sus manos─
─Haré todo lo que pueda…─ dijo y partió con el mismo rumbo. Nosotros nos sentamos a esperar afuera del consultorio. Se veía tan lastimero el hospital, totalmente frio a pesar de que hubiera gente, era frio con sus pasillos prácticamente donde caminaban los cuerpos deambulantes de enfermos y heridos.
Vi a Itachi nervioso, al igual yo, estábamos hechos un manojo de nervios, me dio miedo el saber que Shizuka podría perder al bebe. Desde que nos habíamos enterado que estaba embarazada todo había sido un relajo y problemas, pero aun así eso no era excusa para no querer al bebe, al contrario, mis padres, en especial mi padre se habían alegrado tanto, pensaban que con esto Itachi sentaría cabeza.
─ ¿Quieres que vaya por un café? ─le dije, eran ya alrededor de la una de la mañana.
─Vamos…─ se levantó y compramos el café. Volvimos rápidamente ala espera frente al consultorio, ni porque nos quedábamos callados casi sin respirar escuchábamos algo. El frio de la noche en aquel pasillo se hizo presente, que nos erizo la piel.
Sentíamos que había pasado una eternidad, ya habíamos jugueteado con los vasos vacios del café, ya habíamos cotilleado y suspirado un buen, ya habíamos visto ala noche por la venta, y la luz de la luna en una batalla contra la eléctrica del pasillo; cuando salió por fin aquella voluptuosa y bella doctora.
─Tsunade-sama…¿Qué pasó? ─ Nos levantamos rápidamente y nos pusimos frente a ella, mi hermano había sido quien había preguntado, su mirada marrón no auguraba nada bueno, entonces un escalofrió me invadió al ver la forma tan lastimera en que nos miraba.
─Tengo malas noticias…Shizuka esta muy delicada…tiene varios golpes y moretones en el abdomen─ se quedo en silencio por un segundo en lo que tragaba saliva.
─Tiene gran posibilidad de que aborte, de echo es casi nulo que sobreviva el bebe…lo más probable es que lo aborte al transcurso de la noche…no podemos intervenir porque podemos causarle un gran daño a ella─
Itachi se llevó su mano al puente de su nariz y cerro los ojos masajeando aquella parte con la yema de sus dedos, tomo aire y lo contuvo dentro para sacarlo después en un gran suspiro. Yo sentí una opresión en el pecho invadirme ¿Por qué a ella?...¿Porque carajos a ella?, sentí una impotencia brutal prolongarse en mi cuerpo.
─Pero hay posibilidad de que no aborte al bebe ¿cierto? ─ le dije mientras la miraba fijamente a los ojos.
─Muy pocas…es muy riesgoso, si sobrevive hasta al menos mañana por la noche, tendremos mucho cuidado con ella─
─Tsunade-sama…haga lo necesario, pero mi hijo no…no deje que muera─ dijo mi hermano, a pesar de sus palabras, aquella voz seguía siendo la seca de siempre.
Y supe por fin que mi hermano era fuerte contra aquel sentimiento de ansiedad, porque por dentro, a mí, me daban unas ganas insaciables de matar al hijo de puta de Orochimaru…el niño era inocente y no merecía morir gracias a un depravado como él…di un fuerte puñetazo mientras lanzaba un grito agudo, a la pared…me estaba volviendo Histérico.
N/A: hOLa banda.! Ahh...neta que yo si no tengo madre, hahaha otra vez, mil disculpas x no acutalizar pero es que bien "inteligente"su escritora, el capi lo tenia ya desde el lunes -y ese dia lo subiria- pero con gran cerebro se fue a comer y segun ella guardo el capitulo en su memoria y borro el de la pc...y no habia guardado nada en su memoria. Haha, si me enoje y no decidi escribir hasta el jueves en la noche, pero pues x algo pasan las cosas, me gustó más este hoho. Bueno aun azi gracias por comprender :D Gracias x leeRme apesar de las deficiencias que he tenido como escritora.
Que poca lo de shizuka, es la maria magdalena del fic...la desahuseada hahaha :D. Hinata toda entrada con sakura, ¿Naruto que habra echo con su celular de Sakura? ¿Y sasuke porque estaba enojado con ella?...lo veremos en el siguiente capi.
Comentario,sugerencia, cRitica, reclamo, chizmee, chiste, mentada de madRe.! en reviews.! Me alientan mucho a seguiR... :D ya que estó que hago es para ustedes fanses del Sasusaku.! Uhhh! hahaha :D
SayonaRa.! ¡ Cuídense banda!
