Nueva Tradición

Orihime no estaba segura si a su novio le iba a gustar lo que estaba haciendo, pero ella todos los años decoraba y ese año sentía más emoción de hacerlo. Era la primera navidad que pasaban en el nuevo departamento donde ambos habían empezado a vivir, quería que él encontrara el lugar cálido y ameno.

Sacó varias cajas de la habitación donde aún estaban algunas de sus cosas por desempacar, ahí conservaba algunos adornos, luces y decoraciones. Las dejó en la sala y sonrió al observar el nuevo árbol que había adquirido en una vieja venta de garaje cerca del lugar donde se realizaba su exposición de arte.

El árbol era sintético pero daba la ilusión de ser real, estaba muy bien conservado, tanto que parecía nuevo. Comenzó a decorarlo con emoción, quería que quedara aún más bonito que las veces que lo había hecho para su departamento solitario. Esa era la otra razón por la que estaba muy ilusionada, era la primera navidad que pasarían en un lugar que ahora podía llamar hogar, donde la pasaría con su pareja, y no sola o siendo una invitada en una casa ajena.

Había decidido darle esa sorpresa al ver en el candelario que ese día era primero de Diciembre, sabía que él no era muy apegado a esas celebraciones, pero quería motivarlo a amar la navidad, a crear una nueva tradición para ellos, para su nueva vida juntos. Empezar a crear bellos recuerdos en su nuevo hogar.

Las guirnaldas, las cintas y luces fueron colocadas dándole ese aire y calidez navideña a su hogar. El árbol que había conseguido esa mañana ocupaba una esquina de su sala, junto al televisor y los muebles, todo se veía perfecto exceptuando por algo, algo que estaba empezando a molestarla. Un árbol tenía que tener una estrella y ella no encontraba en las cajas la suya.

Exasperada, ordenó las cajas de nuevo en la habitación asignada para ellas, al salir sonrió al observar la sala, le gustaba mucho como estaba quedando pero seguía insistiendo que faltaba esa estrella. Decidida, fue por sus llaves y salió del departamento. Su novio no tardaba mucho en regresar de su trabajo, así que se tenía que apresurar en conseguir aquel adorno y hacer la cena para ellos, quería que fuera especial, además quería insistirle de invitar a sus amigos para navidad, quería celebrar en su casa.

Al llegar al centro de la ciudad, se dio cuenta que no era la única que tenía la fiebre navideña, ya las tiendas estaban decoradas y en las calles se veían a las personas llevar arreglos y compras navideñas. Localizó una tienda donde se exhibía un bonito árbol y entró, pero no encontró lo que buscaba, le sucedió en los tres locales siguientes.

Logró encontrar lo que buscaba cuando ya estaba empezando a atardecer, y se apresuró de regreso al departamento, abrió con rapidez y dejó las cosas que aprovechó de comprar a parte de la estrella en el sofá. Y empezó a cocinar lo que sería la cena, debía aprovechar el tiempo.

Su gran sonrisa no abandonaba su rostro, tarareaba una suave canción navideña, al terminar dejó la mesa colocada. No debía faltar mucho para que su novio llegara, por lo que debía terminar con el árbol. Tomó la estrella de su caja, y notó en ese momento que el árbol era un poco más alto para ella, y por más que se alzara en puntillas no podía llegar. Fue por una caja donde se pudiera subir, le daba algo de altura pero aún se debía parar en puntilla, colocó la estrella en la cima y cuando estaba por bajar, su piel trastabillo con el borde de la caja y no pudo sostenerse de nada más que el árbol, tumbándolo.

Quiso llorar cuando escuchó en ese momento la puerta abrirse, había hecho desastre todo lo que quería mostrarle a su novio, dirigió su vista a la puerta encontrándose con una mirada esmeralda. Ulquiorra Cifer veía con sorpresa a su novia, no había esperado encontrarla en el suelo con todo un desastre a su alrededor, se acercó a ayudarla a ponerse de pie, cuando logró hacerlo, notó como ella tenía los ojos llenos de lágrimas.

—¿Te lastimaste? —preguntó mientras retiraba las lágrimas de su rostro, ella bajó la mirada.

—No…yo solo quería sorprenderte

—Pues lo lograste —Ella alzó la mirada y dio una mini sonrisa, no era normal que su novio dijera algo gracioso. Golpeó su hombro con un puchero.

—Hablo en serio, es nuestra primera navidad viviendo juntos, quería sorprenderte con la decoración —estaba frustrada y él podía notar que era muy importante para ella lo que esta fecha significaba.

—Si lo deseas podemos acomodarlo

Ella asintió con más tranquilidad, la ayudó a poner el árbol de nuevo de pie y Orihime comenzó a tratar de reacomodar todos los adornos, la chica poco a poco empezó a de nuevo sonreír. Ulquiorra le pasaba los adornos mientras ellas los colocaban en el sitio y se sintió aún más hogareño. Cuando ella estuvo satisfecha de como quedó, le dio a Ulquiorra la estrella.

—Esta fue la causante de mi caída, quiero que este en la cima —señalo la punta del árbol.

—De acuerdo

La colocó en el lugar y ella aplaudió como una niña emocionada por un regalo, se acercó a abrazar a Ulquiorra y besarle la mejilla, él la estrechó mientras apoyaba su cabeza en su cabello, realmente ella era como las luces de navidad, parpadeantes, llenas de vida, y él sentía que cada día iluminaba más su vida. A él no le gustaba esa época del año pero con la bella sonrisa que estaba mostrado su novia, tal vez eso estaba por cambiar. Realmente quería verla sonreír siempre de esa manera, y así él tuviera que llenar todo el departamento con guirnalda y adornos, lo haría con tal de mantenerla sonriendo.

—Quiero pasar navidad en nuestra casa, quiero que nuestros amigos vengan —Ulquiorra la vio algo en contra, no le gustaba que los amigos de ambos alteraran la paz que respiraba en su hogar pero Orihime lo estaba viendo con mucha ilusión, y él había descubierto hace mucho tiempo que no podía contra eso.

—Está bien

—¡Bien! Será una nueva tradición —dijo Orihime mientras llevaba a Ulquiorra de la mano a la cocina. Él solo esperaba que la tradición no incluyera siempre invitar a sus amigos.


¡Gracias por leer!

Una historia algo random pero mientras ayudaba a decorar mi casa, se me vino a la mente esta historia y decidí escribirla. Me gustó, así que espero que ustedes también la disfrutara. Con esto empiezo la nueva temporada de estos relatos navideños

Recuerden dejar un review, sean lindos con la escritora jajajaja

¡Hasta la próxima!