Capítulo dedicado a todos ustedes qué leen éste fic :3 ya viene lo bueno...creo :v-Buenos días Mika!
-Hola Sakura! Cómo estás?
-bien, aunque algo nerviosa jeje
-nerviosa?, mmmm –Mika miraba de arriba abajo a su amiga tratando de encontrar algo que le estuviera ocultando –haaaaa lo tengo!, picarona!
-que? –Sakura enrojeció por completo y puso ambas manos sobre su pecho –de-de que hablas?
-te recomiendo éste –Mika tomó el conjunto de panties y sostén verde jade – combina con tus ojos querida –dijo con una sonrisa pícara, ambas se encontraban comprando lencería nueva, Sakura sólo de paso, mientras qué Mika ya se preparaba para el cumpleaños de Naruto.
-gr-gracias Mika jeje –dijo Sakura cerrando los ojos y sudando frio –pero…la verdad no tenía pensado usarlo para alguna "situación" en especial.
-hay Sakura! Con tremendo hombre qué tienes al lado y aun nada de nada?, llevas más tiempo con él, que yo con Naruto, ya deberías pensar en eso…
-he?...osea qué tú y Naruto?
-en eso estoy –dijo guiñando un ojo – hoy es su cumpleaños y quiero darle su "regalo" por la noche- la chica no dejaba de sonreir pensando en qué por fin y a falta de iniciativa por parte de Naruto, ella tendría la oportunidad de tener intimidad con el rubio –el tontito me ha tenido algo olvidada por culpa de las misiones constantes que ha tenido, pero hoy lo hago mío!
-ajajaja –Sakura seguía sonrojada y nerviosa, la verdad era qué, había tenido ya sus "momentos" con Kenshi, pero jamás habían pasado a cosas más íntimas, aunque ya notaba a su novio algo ansioso desde hacía un par de meses y sabía que él, jamás la obligaría a hacer nada contra su voluntad, mientras Mika seguía hablando y hablando, Sakura comenzó a reflexionar sobre el tema, en verdad se sintió algo egoísta pues su novio había sido todo el tiempo muy gentil y educado con ella –creo…que tal vez…es hora…
-dijiste algo? –preguntó la peliblanca con complicidad.
-eh?...etoooo me-me dijiste qué…el verde?...
Ambas chicas salieron del lugar con sus compras y salieron del lugar hablando al respecto, y ahora más que nunca se necesitaban, pues sus demás amigas se encontraban en distintas misiones. Se sentaron en una banca cerca del parque y tocaron ciertos temas algo "complicados" para las primerizas, pero ninguna daba abasto con las miles de preguntas, y por supuesto morían de vergüenza de preguntar, asi que sin más se dirigieron a la biblioteca.
-Sakura que tal éste?
-mmm no sé…
-ho vaya! Mira esto tiene imágenes!
-eh?, ci-cierra eso! Y no grites nos van a escuchar!
-hay no pasa nada si damos una ojeada!
-mmm les recomiendo éste, viene que hacer a cada situación y como reaccionar en momentos incomodos, también tiene posiciones y tips muy útiles, se los garantizo las ayudará!
HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
-HEY! TODOS USTEDES FUERA! –gritó la bibliotecaria
Sai, Mika y Sakura fueron echados cual perro de la biblioteca y los tres terminaron sentados en la misma banca del parque.
-idiota!
-jeje lo siento
-y dime…aun tienes el libro? –preguntó Mika
-si claro, lo saqué sin qué la señora se diera cuenta, aquí tienen
-en mi vida….jamás imaginé que Sai se enteraría de esto! –Sakura molesta y avergonzada tomaba el libro
-oye! Dijiste qué lo garantizabas…no será que tu e Ino?
-asi es! –dijo con orgullo el pálido chico
-Ino cerda no me dijo nada! Que amiga!
-creo que fue porqué pasó antes de salir de misión, pero conociéndola, seguro viene a contarte en primera fila lo bien que la hice sentir
-JAJAJAJAJAJAJA –Mika o paraba de reir, por otro lado Sakura…
-cállate! Eso no se cuenta!
Las horas pasaron y acabo el bendito libro ambas se dispusieron a irse para "practicar" lo aprendido.
-pffff qué día más pesado y aburrido! Ni se nota que es mi cumpleaños, es más todos lo olvidaron, son unos malagradecidos… -Naruto completamente agotado por la misión llegaba a su casa después de estar casi dos semanas fuera, ya era tarde y lo único que quería era meterse en su cama y no saber nada del mundo, entró con los ojos cerrados a su apartamento y se hubiera dejado caer ahí mismo si no fuera porque fue recibido con alegría por su escandalosa novia.
Lo rodeó con sus brazos sin darle tiempo de replicar
-bienvenido a casa querido… -dijo de forma dulce, Naruto quien por mucho tiempo llegaba y no encontraba más que soledad al entrar por ésa puerta, no pudo más que agradecer el gesto abrazándola de igual manera…era cálido saber que alguien lo esperaba…
-estoy en casa Mika…-dijo sonriendo y estrechándola en sus brazos, pero fue ahí que sintió algo extraño, si bien no había visto que era lo que Mika llevaba puesto seguro miró un delantal…pero en su espalda…nada…-o-oye…Mika…Chan…tú…tú..ropa…
-feliz cumpleaños…Na-ru-to…-dijo en su oído con ternura y sensualidad, él rubio no hizo más que sonrojarse y sonreí. Por meses había estado evitando el tema por distintias razones, en su mente siempre fantaseó con Hinata, hasta que "ella" apareció…pero cuando Mika daba señales de querer dormir con él, bueno, su mente, su corazón, su cuerpo, había algo que se lo impedía, tal vez la esperanza de poder volver con…Hinata.
Sin embargo su realidad era otra y no podía seguir engañándose a sí mismo y mucho menos, seguir poniendo de lado a su novia. Si tenía que pasar, pasaría y olvidándose del cansancio y de todas las ideas extrañas en su mente que lo bloqueaban, se separó del abrazo y la miró a los ojos…
-eres un ángel…gracias…-la tomó por el mentón y la besó y entre aquel beso, la cargó en sus brazos hasta su habitación.
-y bien…dónde está mi regalo?-preguntó Naruto con una voz grave y profundamente sexy mientras veía a aquella Diosa vistiendo únicamente un delantal rojo.
-bueno…hoy es tu cumpleaños…tenía pensado…"atenderte" como te mereces…-respondió sonrojada y nerviosa
-y que tienes en mente? –dijo colocándola sobre la cama
-e-etoooo (esto es más difícil de lo que pensé) , bueno…que te parece si…tu yo…nos damos una ducha…debes, debes estar cansado y pues…yo podría…tallar tu…tu espalda –dijo por fin.
-eso…estaría genial –respondió con una sonrisa abierta el rubio, y haciendo caso, fue despojándose lentamente (apropósito) de su ropa. El chaleco, el suéter naranja, la camisa y por fin quedando con el torso al descubierto, sin duda ésa éra una imagen que Mika adoraba, pues además de guapo, era fuerte…tenía un hombre extraordinario a su lado pero su mente en cierto modo inocente, despertó cuando se dio cuenta de que Naruto se encontraba desabrochando su pantalón dándole un poco la espalda.
-debería…qui-quitarme esto..yo también..-dijo con timidez
-NO…déjalo…me gusta cómo te vez…
-huh?
Los pantalones se deslizaron dejando a Naruto en un ajustado bóxer azul marino y no había duda, a pesar de estar nervioso, la exitacion recorría su torneado cuerpo, expresándose en su miembro.
Mika lo miraba y por reflejo se relamió el labio inferior mientras miraba aquella zona sin darse cuenta que Naruto la miraba a ella con una mirada penetrante.
Puso sus manos en los bóxer y los deslizó también con lentitud sabiendo a la perfección que lo miraban con deseo, un escalofrío recorrió el cuerpo de la peliblanca y comenzaba a sudar frio.
-te espero…dijo Naruto dirigiéndose a la puerta del baño dejándole entre abierta, Mika puso ambas manos sobre su pecho y respiró hondo, ya había llegado hasta ahí y por nada se echaría atrás, dio un paso y siguió adelante hasta entrar al baño y cerrar la puerta.
Naruto se encontraba dentro de la tina, sentado disfrutando el agua caliente, era tan turbia que no se podía ver más allá de sus manos flotando
-ya puedes quitártelo…
-he?
-el delantal…-dijo con los ojos cerrados y con una sonrisa
-s-si…
-te ayudo…acércate…
-b-bien…-contestó sonrojada, se acercó a él y dio la vuelta apenada pues por detrás solo un listón se escondía y su blanca espalda, sus largas piernas y su trasero se encontraban al descubierto.
Naruto sin tocar un milímetro de su piel, desató el nudo y dejó caer los cordones, Mika giró y llevó sus manos hasta su cuello para deshacerse del listón en él, y poco a poco dejó caer la prenda para quedar desnuda frente a los ojos de Naruto.
Él la tomó de la mano invitándola a entrar en el agua, un pie y después el otro, la hizo girar para qué quedara de espaldas a el y la sentó sobre su importaba lo caliente que estuviera el agua, Mika no podía controlar sus temblores, cosa que odiaba pero Naruto supo que hacer, puso su mano derecha sobre su rostro haciéndola voltear y plantando sus labios en los de ella, ya unidos éstos, su mano derecha bajó hasta su pecho tocándolo al principio con cierta timidez, pero en un segundo tomó confianza y lo apretó sin medir su fuerza, comenzó a masajearlo llevando la llema de sus dedos por su pezón que poco a poco se endurecía.
Mika suspiraba entre besos, sintiendo cómo la tibia lengua de Naruto golpeaba su boca tratando de entrar a su garganta, mientras que la mano izquierda del rubio, descendía de a poco. Con los dedos apenas tocaba su piel, haciéndola erizar, llegó a su seno izquierdo, lo descubría y exploraba, cuando sintió ambos pezones firmes, guió su mano por su vientre, acariciándolo con delicadeza, mientras sentía como Mika comenzaba a disfrutarlo moviendo despacio su cadera, despertando más y más al miembro bajo ella.
La mano siguió su curso al sur y se topó con sus "labios" ante aquella sensación, Mika torció su espalda y gimió liberándose de los ardientes labios de su novio, éste no volvió a insistir, quería escucharla y así lo hizo, continuó moviendo sus dedos en su intimidad y ella gemía sin control arqueando su espalda , mientras que la lengua de Naruto humedecía con su saliva deslizando su lengua por su cuello.
Poco a poco fue adentrando uno de sus dedos por aquel lugar prohibido y desconocido hasta entonces, Mika comenzaba a jadear pidiendo "un poco más", un segundo dedo entró en ella y las sensaciones que le provocaban la hacian enloquecer mientras que Naruto, también comenzaba a perder el control, su miembro ya firme y caliente temblaba bajo el agua, comenzaba a doler.
De un movimiento sacó sus dedos de ahí y la hizo girar ahora quedando uno frente al otro, y ya con desesperación se besaban uniendo sus lenguas sin inhibiciones, Naruto colocó ambas manos en el trasero de su novia, apretándolos con fuerza mientras ella se movía insinuosamente sobre su miembro y sin poder más con aquello, la levantó un poco y la guió hasta la punta de él.
-Ya no aguanto…-dijo sin aliento el rubio
-yo…yo tampoco…-respondió mareada ella
-voy a hacerlo... – y lentamente fue adentrándose en ella mientras llevaba su boca a sus pechos chupándolos y mordiéndolos.
Mika soltó un fuerte grito y su cuerpo se estremeció pero a pesar del dolor aquello le encantaba, le resultaba dolorosamente delicioso y fue ella quien para acabar con eso de una vez se sentó con todo su peso sobre su novio, dejándolo entrar por completo en ella.
Ambos soltaron un fuerte gemido y por instinto el empezó a levantarla y bajarla sobre el tomándola de la cintura, primero lento, después más rápido hasta que tomaron un ritmo salvaje.
Los pechos de Mika iban y venían sobre la cara de Naruto mientras enloquecían de placer desbordando el agua de la tina, bastó un rápido y fuerte movimiento de ambos para llegar al clímax, dejando a la pareja exhausta en el agua caliente.
Sakura había llamado a Kenshi, lo citó en el apartamento de él, ahora era su turno de devolverle a su novio, tanto tiempo de amor y comprensión, y no es que ella no tuviera ganas pero…los negros ojos se paseaban de vez en cuando por su mente y jamás habían salido de su corazón.
-pero que carajos? Por qué estoy pensando en él?... ya no importa…y no tiene nada que ver en mi vida… el salió por su cuenta de ella…pero estoy nerviosa… Tsunade Sama me ha hablado de "eso" pero... no es lo mismo, yo…no sé que hacer…
Sakura ya se encontraba fuera de la puerta de su novio, eran las doce de la noche y hacía frio, pero los pensamientos en su cabesita rosada no la dejaban sentir ni frio ni calor.
-Sakura…
-he?
-Sakura llevó un par minutos hablándote…que tienes? Hace frio! Ven nena entra y caliéntate!
-ca-calentarme?... –dijo nerviosa
-en que estás pensando bombom? –dijo divertido el pelirrojo
-e-en nada Kenshi! Sólo qué…ya sabes…yo quería…bueno venia para…etooo
-mira Sakura…si es por lo de la otra vez, de nuevo me disculpo, yo, no quiero presionarte, será cuando tu quieras, lo sabes no? –el joven mostro una cálida sonrisa que no hizo si no golpear aun más a Sakura y a su indecisión, Sasuke no iba a volver y mucho menos con ella, quería mucho a Kenshi y si pensaba quedarse con ese hombre toda a vida, entonces debía pasar lo que debía pasar.
-Kenshi… quiero…mostrarte algo… ven…-tomándolo de la mano lo guió hasta su habitación.
-mm? Qué es?
-siéntate –ordenó ella, el muchacho hizo caso y se sentó al borde de la cama mirando con expectación a su novia, hasta que se dio cuenta de lo que ella hacía.
Sakura se levantó la blusa y la retiró frente a él, dejando ver el sostén de encaje color verde jade, después desabrochó y deslizó su falda por sus piernas dejando al descubierto las panties del mismo color.
-yo, quería saber…si…si te gustaba… -dijo ruborizada llevándose una mano al pecho y otra al vientre, Kenshi permaneció quieto mirándola de arriba abajo, deteniéndose en sus ojos mirándola fijamente.
-me encanta… -dijo con voz baja –eres la mujer más sexy que existe…te vez…te vez tan… -dijo mordiéndose el labio inferior, pero Sakura no lo dejó terminar, se sentó sobre el y lo besó, puso sus manos en su cabeza y comenzó a acariciar su largo cabello apretándolo y haciendo más profundo el beso.
-no hace falta que digas más Kenshi…gracias –dijo entre lágrimas –eres maravilloso…eres… -pero ahora fue el quien no la dejó terminar, pues se giro con ella sobre el y la puso sobre la cama quedando el sobre ella.
-Sakura…te amo…-dijo el joven volviéndola a besar, ella por su parte había sentido un nudo en la garganta, era tan simple…no podía decir que lo amaba…no era así, y fue ese sentimiento el que la hizo decidirse por hacer feliz a ése hombre, él se lo merecía y aunque lo que estaba haciendo tal vez no era lo correcto, no podía hacer más, comenzó a levantarle la playera hasta dejar ver su fuerte y bronceado torso.
Deslizó sus manos por su ancha espalda, acariciándola de arriba abajo y apretándolo más a ella, esto hizo entender a Kenshi lo que ella buscaba y pronto complaciéndola, se levantó y se quitó el pantalón de pijama que tenía puesto.
-huh! –Sakura se quedó sin palabras, sin duda esperaba ver ropa interior, pero que sorpresa, Kenshi ya estaba desnudo, no llevaba ropa interior.
-te sorprendi? –dijo ruborizado –es qué…ya me iba a dormir cuando llamaste…y no uso ropa interior cuando duermo jeje
-ha….jsnkss….YOBFKSDBCSnbsncs….etooo…yo…
-tranquila…llegaremos hasta donde tú quieras… -dijo en un susurro inclinándose hasta ella –te amo, y no hay nada malo que yo pueda hacerte…sólo quiero…verte feliz y…hacerte sentir bien… -dijo finalmente besándola con fuerza y apretando sus labios a los de ella, sin duda Kenshi Uzumaki era un gran hombre.
Los minutos pasaban y sus besos se intensificaban, y cada beso los llevaba más cerca del final, se separaron para recuperar aliento, pero no desaprovechando cada instante, Kenshi comenzó a descender por el delgado cuello de Sakura, lamiendo y besando con cuidado, hasta que tentado y llevado por su instinto mordió delicadamente su hombro dejando sus dientes clavados y lamiendo nuevamente sobre la marca recién hecha.
Esto a Sakura le había dolido pero sin duda tal atrevimiento la exitaba a tal grado que se atrevió a lo que nunca imaginó, recordando aquellas páginas que con total pena aceptó de Sai puso en práctica lo leído y dejando de lado cualquier complejo y pena decidió tomar las riendas.
Hizo uso de su descomunal fuerza y giró a su bastante bien dotado novio dejándolo desconcertado.
-Sa-Sakura qué hace…
-shhh sólo quédate ahí….
Bajó a su pecho y comenzó a besarlo, pequeños y húmedos besos que hacían sentir en las nubes a Kenshi, siguió bajando hasta llegar a su ombligo y pronto a su…
-o-oye…espera…no-no tienes por qué hacer…aggggh! –pero nada de lo que dijera iba a detenerla, comenzó a chupar la punta llevando su lengua de un extremo al otro, dejando indefenso al hombre.
Pronto entendió por los jadeos y gestos de su novio, que iba por buen camino, pero aún le faltaban cosas por hacer, decidió no darle más vueltas al asunto y lo metió en su boca, haciendo que Kenshi se estremeciera y arqueara la espalda, el llevado por la deliciosa sensación, puso su mano derecha sobre su rosado cabello con la otra se cubrió el rostro, perdiendo y dejándose llevar por lo que su novia le hacía.
Con su mano apretaba delicadamente el miembro ayudándose con ella a saborearlo aún más, podía sentir a su chico temblar y escuchaba sus gemidos, mientras que ella se deleitaba probando cada parte de él y saboreándolo.
-Sa-Sakura….me vengo….espera….
Pero Sakura hizo caso omiso a la petición continuó con lo suyo, apretando y chupando el caliente miembro de su novio. Pero éste ya no resistía más e importándole poco que ella no quisiera, se levantó y la giró quedando nuevamente el sobre ella.
-Kenshi!
-ya no puedo Sakura….lo siento… -y de un movimiento entró en ella, Sakura se abrazó a Kenshi, apretándolo con fuerza y gritando de dolor, sabía que dolería pero sentirlo era muy distinto, se tensó un poco pero Kenshi que no había dejado de lado su sentir, comenzó a besarla con dulzura para tranquilizarla. Al sentir su cálido contacto, agradeció tener a su lado a un hombre tan atento y el dolor poco a poco fue de más a menos llevándola a sentir de verdad el placer de ser uno con él.
Pasado el mal rato, Kenshi comenzó a moverse con más velocidad, sintiendo a su alrededor la apretada cavidad de Sakura, que sólo incrementaba su placer, mientras qué ella disfrutaba de tener dentro tan buen miembro, sentía calor y como era golpeada en su delicada zona, era simplemente delicioso
-Sakura…Sakura….
-Kenshi….
Se miraron a los ojos y el aliento se les fue del pecho al sentir ambos como sus cuerpos temblaban sin control ante su primer orgasmo. Terminaron fundidos uno sobre el otro, en un abrazo que los llevó a una cálida noche de sueño y descanso.
Los seis corrían sin descanso ahora fuera del bosque se adentraban a lo qué era el lago donde una vez sus pasados se unieron, donde nuevos recuerdos los inundarían.
Mientras que en el palacio de la luna, Hanabi sostenía en brazos a su pequeño bebé, se encontraba angustiada, pues la seguridad de su hijo, la de su esposo y la suya, peligraban enormemente, seguían en espera de ayuda.
Toneri…sigue desmayado…pero no sé cuánto tiempo dure…
-tranquila Hanabi, ellos vendrán pronto…-dijo Konohamaru mirando con ternura al pequeño bebé –se parece tanto a ti Hanabi…
Las esperanzas caían sobre los hombros de los seis en el lago…
Continuará :v
