Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.
Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.
UGLY SIDE
Capitulo 11: Perdiendo el Control…
Había pasado una semana desde que Edward había hablado con Bella, pero las cosas no habían cambiado como el esperaba, por que aun Bella, pasaba casi todo su tiempo con Carlisle, realmente el único tiempo que pasaba con el era cuando el medico estaba en el hospital. Pero ese poco tiempo que estaban juntos el intentaba que fuera lo mejor posible para ella, pero por alguna extraña razón podía sentir que ella no era feliz… ya no era feliz con el, aunque fuera duro de aceptarlo.
Fue a buscarla aunque sabia que debía estar con Carlisle que había vuelto del hospital hacia como una hora, bajo las escaleras hasta encontrarlos en el estudio del medico. Cuando entro vio como Bella esta recostada sobre el regazo del medico con los ojos cerrados, mientras este leía una revista de medicina, los dos sin hacer ningún ruido, y Edward al ver la cabeza de su padre, pudo notar que realmente estaba concentrado en su revista que ni atención le prestaba al cuerpo que estaba enroscado en su regazo.
-Hola- saludo Carlisle notando la presencia de su hijo.
-Hola, Carlisle, solo quería hablar con Bella- Dijo aun analizando la imagen, y pudo ver como Bella le apretaba sutilmente con su mano la rodilla del medico.
-Oh, lo siento Edward pero Bella esta soñando, pero seguramente en una media hora se despertara- Le informo el medico como si fuera lo más normal, aunque sabia que los vampiros no podían dormir.
-¿Soñando?-Cuestiono el vampiro incrédulo.
-Es algo que se invento Bella, ya que no podemos dormir, pensó que era una gran idea, además tu la inspiraste- Le comento el medico pasando algunas hojas de la revista, para finalmente dejarla a un lado.
-¿Yo la inspire?- Volvió a preguntar Edward, pero Carlisle no tuvo tiempo de responder, por que inesperadamente Bella se levanto del regazo del medico.
-Definitivamente ustedes hacen tanto ruido, que no se puede soñar- Dijo fingiendo que se estaba desperezando.
-Me alegro de que despertaras, Edward quiere hablar contigo, además, creo que es un buen momento para salir a cazar, ya creo que necesitas sangre- Dijo el medico levantándose de el gran sillón.
-Me gusta mucho la sangre de carnero ¿podrías traerme de esa?- pregunto gentilmente la joven sentándose adecuadamente en el sillón.
-Claro, como diga la princesita- Dijo Carlisle haciendo una reverencia antes de salir a buscar a la familia.
-Así que aun te niegas a salir a cazar- Dedujo el vampiro caminado hasta sentarse junto a ella.
-La verdad es que no me interesa para nada eso de cazar, antes comía carne, pero no por eso iba y mata yo la vaca, además quería pedirte un favor- Dijo la joven bajando la mirada.
-Que es lo que quieres que con mucho gusto te lo concederé- Dijo amablemente el vampiro acercándose cada vez más a Bella.
-Quiero que me enseñes a tocar el piano- Dijo con una extraña sonrisa, sabia perfectamente lo que Edward amaba ese piano, y ella tenia unos maravillosos planes, para darle comienzo seriamente a su venganza.
-Por supuesto que te enseñare si quieres comenzamos ahora- Se ofreció Edward emocionado, pensando que ella quería pasar más tiempo con el, pero no sabia como; no podía estar más lejos el vampiro de la verdad.
-Es una gran idea- Dijo ella levantándose, y el la siguió hasta que se encontraron todos en la sala.
-Ya nos vamos, esperamos no demorarnos, pero con lo complicado que ha estado el clima últimamente… no se sabe- Explico Carlisle acercándose a Bella, y depositando un suave beso sobre su frente-No te preocupes te traeré tu sangre de carnero- Le susurro bajito.
-Gracias- Dijo ella mientras con un dolor enorme veía como se alejaba de ella, para pararse al lado de Esme- Por favor se cuidan, además cuando regresen, me gustaría que Alice y Rose, me ayudaran a elegir ropa, por que hay demasiado y yo no necesito tanta- Dijo la joven pensando que si se iba a vengar de Edward, no toda la familia tenia que pagar por eso, además aun podía sentir como Alice estaba enojada con ella, pero sabia que si se armaba de paciencia y por una tarde era el maniquí de Alice, ella volvería a ser su amiga.
-¡¡Esta bien!!- Contesto una eufórica Alice, dando unos salticos sobre el suelo.
-No se demoren- Dijo la joven despidiéndose.
-Más bien pórtense ustedes bien- Dijo Emmett con una extraña sonrisa, que hasta Bella que no leía la mente había entendido, y sonrió para si misma; lo que pensaba Emmett y toda la familia, era algo que jamás iba a pasar con Edward, ya tenia que soportar demasiado con los besos, como para llegar más lejos, era inconcebible.
-Adiós- se despidieron todos al unisonó saliendo de la casa. Aunque Carlisle mientras salía se sintió algo celoso, ahora no había ningún impedimento para que Edward y Bella pudieran estar juntos plenamente, era lo normal, pero una fibra en su interior le decía que no era lo correcto que ella no era para Edward, pero agito su cabeza y saco inmediatamente la idea de su cabeza.
Bella y Edward caminaron hasta el amplio salón donde se encontraba el precioso piano del vampiro, Bella fue la primera en sentarse, y el hombre la contemplo de pie al lado de la cola del piano.
-¿Edward alguna vez pensaste en volverme a buscar? Si no hubiera pasado lo que paso ¿me abrías buscado otra vez?- Pregunto sorpresivamente la joven. El vampiro se quedo unos instantes en silencio analizando la más correcta respuesta.
-Por supuesto, incluso, estaba pensando seriamente en volver a buscarte y rogarte que me dejaras volver- Dijo con plena convicción el vampiro.
-¿De donde sacaste este piano?- pregunto inconexamente la joven mientras sus dedos pasaban por las finas teclas de marfil creando un sonio uniforme.
-Me lo regalaron mis padres cuando tenía ocho años- Respondió el vampiro algo extrañado por el cambio tan abrupto de tema.
-¿Y lo aprecias mucho?- pregunto la joven pasando nuevamente sus dedos por las teclas.
-Es una de las pocas cosas que me quedaron de mis padres- Respondió sentándose al lado de la joven el la banca.
-¿Me lo regalas?- Pregunto inesperadamente la joven con una extraña mirada esperando ansiosamente la respuesta.
-¿Para que lo quieres?-Pregunto el vampiro para sorpresa de la joven.
-Me lo regalas ¿si o no?- pregunto más sombríamente la joven dejando a un lado la amabilidad que días atrás la había caracterizado.
-Si realmente lo quieres… es tuyo- Dijo con un sonrisa el vampiro sin imaginar las verdaderas intenciones de Bella.
-Como es mío, pudo hacer lo que yo quiera con el ¿verdad?-Pregunto nuevamente la joven levantándose de la banca y sentándose sobre el piano.
-Es tuyo, puedes hacer lo que quieras- le confirmo Edward levantándose también de la banca y acercándose a los labios de Bella.
-Y si lo vendo ¿no te importaría?- Pregunto otra vez la joven acordando la distancia entre sus labios y los de Edward pero solo rosándolos con los suyos sin besarlos.
-En lo absoluto- Le respondió roncamente el vampiro ansioso por sentir tan cerca los labios de la joven. Pero ella inesperadamente lo empujo hacia atrás y se levanto de piano. Camino unas cuantas veces alrededor del piano hasta llegar nuevamente a la parte delantera.
-Odio este piano, no me gusta- Dijo la joven y tomo una de las teclas y la desprendió del piano con suma facilidad, y la lanzo al suelo, y así una a una hasta comenzar a desnudar el fino instrumento, ante la mirada atónita y adolorida de Edward, ese piano lo había acompañado toda la vida y su existencia como vampiro, los pocos recuerdos que guardaba de sus padres estaban en ese piano que ahora Bella destruía con gran maestría. La joven no le importaba la mirada de dolor que tenia Edward quería verlo sufrir, además eso no era nada a comparación con lo que le tenía planeado; Bella se estaba tomando su tiempo para desmenuzar el piano, que lentamente perdía su formar original y quedaba reducido a partes inconexas, sin sentido. Ninguno de los dos supo exactamente cuanto tiempo había pasado, pero Bella había despedazado totalmente el piano, que había quedado inservible. Finalmente se giro y camino hasta donde se encontraba Edward y lo vio por unos largos instantes.
-¿Por qué lo hiciste?- Pregunto algo horrorizado.
-Por que no quiero nada que te pueda distraer- O hacer feliz pensó la joven con un sincera sonrisa -… te quiero solo para mi-Finalizo al ver la sorpresa en el rostro de su novio.
-Realmente quería a ese piano… era algo de mi pasado- Dijo Edward aun en shock.
-Es hora de que olvides el pasado, cómprate uno nuevo, y solucionado el problema- Dijo acercándose y depositando un suave beso en la boca de Edward que no respondió- Voy a saludar a la familia que acaba de volver- Dijo la joven antes de salir corriendo del salón cerrando la puerta; para encontrase con Carlisle. Edward se acerco a los restos de su piano y se quedo allí congelado, y confundido por las palabras de Bella que aun no lograba entender.
Bella llego rápidamente a la sala, encontrándose con toda la familia que reía a causa de una broma de Emmett, en ese momento la joven sintió una profunda envidia, ellos aun podían sonreír a ella le tocaba fingir cualquier emoción, cualquier sentimiento, por que en su interior no sentía nada que no fuera la sed de venganza que la obligaba a continuar con su plan.
-¿Cómo les fue?- pregunto Bella fingiendo una simple sonrisa que en realidad le costaba demasiado sacar.
-Bien, el clima ha mejorado mucho, los animales nuevamente están saliendo- Respondió Esme mirando de reojo buscando a Edward –¿Y Edward?-
-Esta en el salón de música con su piano- Respondió la joven con gran cinismo sin un ápice de culpa por lo que había hecho.
-Entonces será mejor no molestarlo- Dijo Carlisle acercándose a la joven- Aquí esta tu sangre de carnero, esta fresca- Dijo el medico entregándole el recipiente.
-Tómatela por el camino, hay mucho que hacer- Dijo abruptamente Alice tomando de la mano a Bella, mientras Rosalie las seguía.
Después de pasar toda la tarde y gran parte de la noche con Alice midiéndose toda la ropa que había en el closet, finalmente decidió cual era la ropa que iba a utilizar, aunque la pequeña mujer insistía que se quedara con toda la ropa, Bella le había explicado que era algo exagerado, finalmente Rosalie la convenció para que se quedara con más de la mitad del extenso closet, y Bella sin más remedio acepto, ya que no soportaba medirse una cosa más, estaba aburrida y quería buscar a Carlisle, para empezar su plan por ese lado, ya que no podía descuidar ninguna parte de su estrategia.
Bella camino lentamente por los pasillos de la enorme casa, hasta llegar al estudio de Carlisle que extrañamente se encontraba cerrado, aunque el estaba solo, con mucho cuidado, la joven toco la puerta. Inmediatamente escucho la voz del medico del otro lado.
-Bella, pasa- Dijo el medico sin ocultar la emoción en su voz. La joven abrió la puerta y la volvió a cerrar a su paso, y vio que Carlisle estaba sentado en la misma silla, en la que siempre se sentaban juntos, con aquella magnifica sonrisa que le encantaba.
-¿No te interrumpo?- pregunto la joven sentándose al lado del medico y recostando su cabeza en el hombro de este.
-Nada importante, solo estaba adelantando trabajo- Contesto el medico dejando el expediente a un lado, para concentrarse en Bella, que olía tan embriagadoramente, que solo podía intentar llenarse lo más posible de aquel perfume. Por su lado la joven hacia lo mismo.
-No se si alguien te ha dicho, pero hueles a nuez con bosque- Dijo repentinamente la joven con una extraña satisfacción que ni ella entendía.
-¿A que huele un bosque?- pregunto extrañado el medico sin entender e inconscientemente extendiendo más su sonrisa.
-No se, a hiervas y flores frescas, a resina de roble combinado con otoño y primavera… no se a bosque- Reitero la joven levantando la cabeza para enfrentar la mirada del medico; sus ojos se conectaron con los del el y algo magnético paso… ella lentamente se comenzó acercar al vampiro, con una fuerza tan poderosa que era imposible de ignorar, a el le paso lo mismo, y los dos dejaron sus labios a unos cuantos centímetros.
Bella busco en sus ojos algo que le indicara algún asomo de engaño, pero no había nada, aquellos ojos eran dos espejos dorados, que podía leer perfectamente y en ese momento no mentían, la deseaban a ella, tanto como ella lo deseaba a él. La joven no pudo pensar más cuando sintió aquellos exquisitos labios sobre los suyos, y nuevamente aquello que antes se había movido en el fondo de su ser convulsiono, empujado todas aquellas emociones que gritaban por salir pero que estaban sometidas por el odio, la obligaron a contestar el beso con mayor pasión y necesidad, jamás había dado un beso como este en toda su vida, podía sentir la electricidad en el aire e instintivamente la joven enredo sus brazos alrededor del cuello del medico y lo atrajo más hacia ella, necesitaba tenerlo cerca, Carlisle paso sus manos por la cintura de Bella y profundizaron aquel beso.
Pero algo en la cabeza de Bella le alerto sobre la cercanía del alguien, y se separo de inmediato de Carlisle, lo suficiente para recuperar el aliento, y fue en ese momento que la puerta se abrió.
-Carlisle, tu celular no ha dejado de sonar- Dijo Esme acercándose a Carlisle para entregárselo, y viéndolos detenidamente-¿Pasa algo?- Pregunto tras el silencio, pero Carlisle simplemente leyó el mensaje que había.
-Debo irme, hay una urgencia en el hospital y necesitan toda la ayuda posible-Dijo el medico levantándose se giro y le dio un suave beso el la frente de Bella- Después seguimos hablando- Dijo aun atónito por lo que había pasado se acerco a Esme y le dio un beso en la mejilla, y salió del despacho.
-¿Paso algo?- Volvió a preguntar Esme más seria, su instinto le gritaba que algo no andaba bien, aquella mujer que estaba frente a Esme parecía una extraña, nada que ver con la dulce joven que había conocido en Forks, pero nadie parecía darse cuenta.
-Le dije a Carlisle que quería ver a mi padre aunque fuera de lejos, pero no le parecía una buena idea- Dijo mecánicamente Bella intentando convencerse que había besado a Carlisle por su venganza, no por que realmente lo deseara, todo era parte de su plan-Voy a ver a Edward- Anuncio la joven saliendo rápidamente del estudio y caminando hasta el salón de música, hecha un completo embrollo, ¿Estaría perdiendo el control? ¿Qué le estaba pasando con Carlisle? ¿Se estaría ena…? Inmediatamente negó con la cabeza, la sola pregunta era absurda, todo era parte de su plan, simplemente que no estaba acostumbrada hacer esas cosas, si debía ser eso, y solo eso.
CONTINUARA…
NA: Aquí nuevamente, el próximo capitulo es "La Sospecha" Bella tendrá dos enemigos, más peligrosos que los mismo Laurent y Victoria para su plan.
Hasta el próximo capitulo!!
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