Bueno se que demoré mucho, pero aquí por fin esta mi cap, espero que disculpen mi tardanza y ojala que haya valido la pena esperar

gracias a mi hermana por sus consejos!


Sus cuerpos desnudos reposaban placidamente en el sofá, el de él precisamente sobre la delicada figura de Bulma que yacía boca abajo recibiendo en la suavidad de su espalda, el fornido pecho de su amante.

Giró levemente su cabeza, para quedar su rostro de lado facilitándose así la vista del de Vegeta, que reposaba apacible, como nunca lo había visto antes, sobre su hombro. Este al notar el movimiento alzó su azabache mirada encontrándose de pleno con los azules ojos de la joven, quien le sonrió tiernamente. Inmediatamente cambio de semblante, frunció el seño y se incorporo sobre sus rodillas para luego pararse, desconcertándola…

-que…-empezó a emitir titubeante, siendo cortada en seco por las palabras de él…

-debo irme –comentó sin inmutarse mientras se vestía nuevamente.

-¿irte?... ¡¿a que juegas Vegeta?!-espetó. Denuevo sucedía, como de costumbre desde que se conocieron aquella vez que chocaron entre si, terminaban sus encuentros sin explicaciones, en gritos o desprecios; aun a pesar de que la relación que sostenían había cambiado de simples conocidos a novios. Porque claro, ellos nunca pasaron por una etapa "amical" y a fin de cuentas¿Quién podría recorrer aquella etapa con un hombre tan obstinado, prepotente y frío como él?

-hmp¿A que juego? –repitió alzando una ceja. Cruzó ambos brazos a la altura de su pecho y sonrió cerrando los ojos…- ¿me parece o robas mis diálogos mujer?

-ushh que no me digas así! Y Me interesa nada tus "diálogos", así que no te hagas más el desentendido y respóndeme…

-escucha bien, MUJER –enfatizó para molestarla aun más- tú no eres quien para darme ordenes. Debo irme y punto, no pienso decirte más – acto seguido tomó su chaqueta y colgándola tras su espalda por encima de su hombro, se marchó.

-estúpido – musitó. ¿Como se atrevía hablarle de esa forma, a decirle tales palabras? Se sentía una tonta, hacía escasos minutos que nula de fuerzas cayó rendida a él envuelta en sus brazos…dejándose poseer, para que luego éste simplemente le dijera prácticamente que no era NADIE- ¡maldito estúpido! Si se piensa que lleva las riendas y que estaré a su disposición siempre¡está muy equivocado!- se levantó del sillón y tomando sus ropas recorrió el departamento en busca del cuarto de baño. Una vez que lo halló se introdujo en él, colgó sus prendas en los percheros empotrados junto a la ducha y se dispuso a asearse.

Pasó casi una hora dentro de la ducha, dejando el agua deslizarse por su piel, recorriendo el mismo camino que poco antes las manos de Vegeta habían transitado. Estaba furiosa pero debía admitirlo, jamás pensó poder sentir tanto placer y mucho menos ansiarlo, como lo hacía con él. Pero se estaba dejando llevar, estaba perdiendo esa esencia que la caracterizaba, ese orgullo del que era dueña y que tan peculiar la hacía. Acostumbrada a ser siempre el centro de atención, a ser asediada por jóvenes apuestos que aun a pesar de los desplantes que ésta en su coquetería les hacía, seguían tras ella luchando por lograr enamorarla. ¿Y ahora¿Que sucedía con ella? No existió chico que la doblegara, y no sería Vegeta el primero en lograrlo, peor aun de esa forma en la que él se comportaba. No, ella es Bulma Briefs, y nadie, mucho menos un arrogante como lo era aquel joven, domaría ese carácter impetuoso que la definía. De eso estaba segura, y se lo demostraría a como diera lugar.

Sonrió satisfecha por su conclusión y relajada, salió de la ducha. Se envolvió en una toalla, caminó unos pasos hacia el lavamanos, se paró frente a él y observo cuidadosa su reflejo en el espejo ubicado delante suyo. Deslizó sus dedos entre sus cabellos dirigiéndolos hacia atrás, tomó su ropa y abandonó el cuarto de baño. Inspeccionó todo el departamento, admirando cada detalle en la decoración del mismo, simplemente era espléndido. Los muebles, cuadros, adornos, etc... Todo de muy buen gusto. Sus papas eran algo "excéntricos" y le quedaba claro que ellos no habían sido quienes decoraron el lugar, seguramente, contrataron a un experto en lo que a decoración de interiores se refería y ésta persona se había esmerado en hacer el mejor de los trabajos, a cambio claro de una muy buena paga- Vaya, este lugar es precioso –se decía a si misma absorta en la belleza de su nuevo departamento. Una vez terminada la inspección, se dirigió a la habitación principal, entró en ella y se recostó en la cama- Uhm, llamaré a Milk para que me haga compañía, mientras menos tiempo este sola, menos pensaré en ese tonto de Vegeta.

Se incorporó sobre sus muslos y rebuscó los bolsillos de su short, encontrando en uno de ellos su móvil. Marcó el número de su amiga y, tras invitarla y sostener una breve charla, cortó la comunicación- Bien, ya está. No creo que demore mucho, así que será mejor que me cambie y la espere lista.

Se vistió con calma, se sentó frente al tocador y sacó un lápiz labial de color rosa de su bolso para darle un ligero color a sus labios. De igual forma obtuvo el peine, con el que dio orden a sus cabellos húmedos, contempló su imagen reflejada y sonrió- Siempre me veo hermosa –enunció sin modestia de forma divertida- pero si es demorona, de su casa acá en coche no son más de 10 minutos – tomó su móvil, revisó la hora de la ultima llamada hecha y suspiró…- bueno ya pasó casi media hora, será mejor que pida algo de comer –sentenció mirando por la ventana y notando como la tarde se desvanecía, para darle paso al anochecer.

Poco después, un llamado a la puerta atrajo su atención. Caminó hacia la entrada y la abrió- Milk, que bueno que llegaste, pasa – hizo un ademán con la mano invitándola a ingresar. La de morena cabellera asintió y entró, observando inquisitiva la nueva estancia de su afortunada amiga…

-Si que es precioso este lugar Bulma, te felicito. Estaba ansiosa por verlo.

-Gracias, la verdad que estoy muy contenta.

-Y no es para menos – sonrió- Bueno, cuéntame ¿encontraste a Vegeta?

-si, lo encontré…

-¿Dónde estaba? –interrumpió

-pues, estaba acá…

-¿acá?

-pues si, ayer se quedó con mis llaves, y bueno lo encontré aquí…

-no termino de entender bien…

-la verdad es una larga historia que prefiero obviar – interrumpió la ojiazul sonriendo fingidamente

-bueno…-respondió un tanto perpleja por la actitud de su compañera- supongo que no está ¿verdad?

-no, no está.

-me lo imaginaba

-¿Cómo?-cuestionó algo confundida, últimamente parecía que Milk sabía más de Vegeta que ella misma- ¿Te lo imaginabas?

-y si, es que tenía entrenamiento. Lo se porque Gokú me lo dijo, es por eso que demoré…ya ves, como él no podía traerme tuve que tomar un taxi, y suelen ser algo lentos…-explicó tranquilamente.

-oh…entiendo – si que entendía. Se había comportado como una tonta, recriminándole a Vegeta su partida, sin siquiera saber sus razones. Aunque claro él también tenía algo de culpa por no explicarse a tiempo. "Supongo que tendré que hablar con él y aceptar mi error" pensó para luego soltar un profundo suspiro

-¿Bulma?

-ah, si si, discúlpame Milk ¿Qué me decías?

-Últimamente me ignoras mucho eh –le recriminó, a la vez que cruzaba los brazos

-perdóname amiga, es que han sucedido tantas cosas en tan poco tiempo, que aun no termino de asimilarlo todo

-bueno, esta bien no te preocupes –dijo relajando la pose que había adoptado- te comentaba que…

Un pequeño golpeteo se hizo presente en la puerta, interrumpiendo la charla que la morena trataba de retomar

-disculpa Milk –se excusó la de cabellos azules poniéndose de pie para atender el llamado

-no te preocupes –respondió intrigada girándose levemente y siguiéndola con la mirada. La menor de los Briefs abrió la puerta lentamente y se asomo a ver de quien se trataba, encontrándose con una bien formada masa muscular frente a sus ojos. Subió la mirada y divisó el rostro del dueño de tan bien formado cuerpo

-que bueno verte denuevo, preciosa –dijo en tono seductor

Bulma se quedo observando como el de larga cabellera negra le sonreía sin intención alguna de disimular su interés por ella, y después de unos segundos, recobrando la compostura, le respondió lo sgt:

-Raditz ¿verdad? –cerrando los ojos y cruzando los brazos en son de indiferencia total

-que bueno saber que tampoco tú me olvidas…

-¿perdón? –posó ambas manos sobre sus caderas y arqueó una ceja fastidiada por el comentario del muchacho

-aquí está tu pedido –dijo dando un giro de 180º a la conversación y entregándole una caja de pizza.

-y… ¿el chico que lo trajo? –Cuestionó sacando la cabeza al pasillo y mirando a los costados de forma curiosa- ¿Dónde está?

-se fue

-¿se fue? Pero, tengo que pagarle…

-no te preocupes primor, ya lo hice yo –se dio la vuelta y caminó rumbo al ascensor y lo abordó – buen provecho -dicho esto las puertas del elevador se cerraron llevándose a su ocupante a la primer planta.

-¿Qué fue todo eso Bulma? –cuestionó la invitada haciendo reaccionar a la joven que se había quedado estática tras lo acontecido

-nada... llegó la pizza… -respondió un tanto ida

-¿la pizza?, por un momento al escuchar la voz pensé que se trataba de Raditz… -dijo sonriendo tranquila

-¿Cómo?... Si, era Raditz ¿lo conoces?

-¿si era él? Vaya…-hizo un breve silencio y prosiguió- si lo conozco, es el hermano mayor de Gokú

-¡¿Qué?! No lo puedo creer…

-¿y qué hacia el acá¿De donde lo conoces? –Detuvo el interrogatorio y posando una mano en su barbilla dijo pensativa- que yo sepa no trabaja repartiendo pizzas…

-no, él no es el repartidor, pero trabaja acá en el edificio y bueno, pago la pizza y la trajo hasta aquí

-vaya…que "atento"

-¿a que te refieres?

-pues lo conozco poco, pero igual se que es un rebelde y no hace nada amable si no es por conseguir algo a cambio –explicó mientras tomaba un pedazo de la pizza y le daba una pequeña mordida- dejó la universidad y su papá el Sr. Bardock, lo puso a trabajar para que supiera lo que era ganarse la vida, puesto que Raditz estaba acostumbrado a la vida fácil.

-entonces este edificio…

-debe pertenecer a una de las propiedades del papá de Gokú

-ya veo… ¿Y te llevas bien con él?

-¿con Raditz? Nunca lo he tratado, y la verdad prefiero no hacerlo. Mejor cambiemos de tema ¿no?, me parece una perdida de tiempo hablar sobre ese tipo.

-si, tienes razón.

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En los camerinos del campus universitario dos jugadores del equipo de fútbol americano sostenían una charla mientras se duchaban…

-que entrenamiento duro el de hoy

-es cierto, seguro que en cuanto llegue a casa me tirare sobre mi cama y quedare profundamente dormido

-igual yo, el único raro es ese nuevo que aun sigue entrenando

-si, creo que busca quitarle el puesto a Vegeta jajajaja

-les recomiendo que mejor se callen, si no quieren meterse en problemas por andar diciendo tanta tontería –dijo tranquilamente un castaño muchacho mientras guardaba sus pertenencias en su maletín

-Raiyu, jeje pensé que te habías ido ya –respondió uno de los jóvenes

-ya ves que no –tomó su maletín, lo colgó en su hombro, hizo un ademán con la mano despidiéndose de los dos muchachos y abandonó el lugar

-¿crees que le diga algo al capitán?

-lo dudo, Raiyu no es ningún soplón, además no dijimos nada malo…

-cierto tranquilamente puede ser la verdad.

-si, Vegeta y él se gradúan este año y alguien tendrá que ocupar su lugar a fin de cuentas

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-Nos vemos compañero –clamó Raiyu a unos cuantos metros del campo de entrenamiento donde se encontraba Vegeta haciendo unas cuantas planchas. Por su parte el de cabellera negra siguió concentrado en lo suyo sin prestarle mayor atención.

-nos vemos Raiyu – enunció Gokú acercándose por detrás al capitán del equipo- descansa

-nos vemos Gokú –respondió el risueño, dándose media vuelta y continuando su camino tumbo a su hogar.

-Vegeta¿piensas quedarte aún? –cuestiono el ingenuo muchacho del alborotada cabellera mientras se secaba el sudor con una toalla

El aludido detuvo sus ejercicios secamente y se incorporó sobre sus pies para terminar encarando a su colocutor- cuantas veces debo decirte inepto que cuando te dirijas a mi lo hagas como tu capitán- dijo severamente

-bueno, capitán… pero no te enojes –contestó achicando los ojos a media hasta

-grr –apretó los puños y con una venita marcada en la frente prosiguió- ¿Qué demonios quieres?

-eh¿yo? Jaja –posó una mano tras su nuca y sonrió torpemente- pues nada, es solo que pensé que irías a ver a Bulma, y como Milk esta ahí se me ocurrió que podríamos ir juntos –soltó inocentemente

-yo contigo no voy a ningún lugar insecto, ahora vete y deja de molestarme.

-como quieras –musitó arrugando la boca y girándose para dejar solo al malhumorado capitán

-Kakaroto –dijo en un tono de voz apenas imperceptible mientras se cruzaba de brazos

-uhm¿Si?

-el partido será en un par de días, y tu estarás como titular ocupando el lugar de Mirato, así que será mejor que mañana te tomes el día para descansar, no quiero que arruines lo que tanto esfuerzo nos ha costado para lograr llegar a la final del campeonato -concluyó posando su mirada sobre el de desordenados cabellos, quien asintió con la cabeza sonriendo confiadamente…

-así lo haré Vegeta, este…jaja capitán –corrigió notando como su compañero volvía a arrugar los labios como muestra de su desagrado, e inmediatamente se marchó corriendo para no escuchar los acostumbrados gritos del mismo

-grr, ese estúpido de Kakaroto…-contuvo su enojo y tras exhalar en forma de resignación, decidió dar por culminado su entrenamiento. Al fin y al cabo, él también debía descansar antes del tan esperado partido, más aun siendo el líder del equipo.

Recogió su remera del suelo, se encaminó a los camerinos, se duchó y salió de la ciudad universitaria. Ese día había decidido no llevar ningún tipo de transporte puesto que a su parecer le era necesaria una buena caminata para despejar su mente.

Se puso la chaqueta del equipo y ocultó sus manos en los bolsillos de la misma, para protegerlas del frió que, acercándose el cambio de estación, ya se estaba haciendo notar sobre todo en las noches.

Caminaba prácticamente por inercia, estaba absorto en sus pensamientos. Quería por sobre todas las cosas formar parte de un equipo de fútbol americano profesional, desde muy joven tuvo esa afición a los deportes, sobre todo a aquellos agresivos, como lo era ese que practicaba con tanto ahínco. Conforme creció, su pasión por el fútbol americano también lo hizo, llegando a ser reconocido por la División I-A de la NCAA (National Collegiate Athletic Association ) como uno de los mejores jugadores. Y ahora estaba a tan solo un paso de lograr su objetivo, simplemente debía dirigir a su equipo como hasta ahora y tratar a toda costa de conseguir la victoria, y con ella adueñarse del titulo de campeones. Sin embargo, algo lo aquejaba, aquella muchachita que se había cruzado en su camino y que, aun después de haber luchado por evitarlo, formaba parte de su vida. ¿Qué pasaría si lo contratase un equipo extranjero? Bulma apenas estaba cursando los primeros años de su carrera universitaria, mientras que él estaba a pocos días de graduarse, era imposible siquiera concebir la idea de llevarla consigo. Aquello no tenía cabida entre las casi nulas posibilidades, que se limitaban a un escaso número de dos:

1. Renunciar a la idea de aceptar cualquier oferta de un club fuera del país.

2. De recibir tal propuesta, marcharse y esperar que ella acabara su carrera para por fin poder plantearse un futuro, como pareja.

-¡Que absurdo!-gruñó entre dientes¿Cómo podía afectarlo tanto una mocosa que apenas conocía? Sin embargo... si bien eso era cierto, no podía negarse a si mismo que también lo era la singularidad de la misma, las sensaciones, emociones y pensamientos que solo ella pudo generar en él. Tanto que lo hacía dudar sobre sus metas trazadas, sobre su futuro, el cual tenia tan bien planificado, al menos hasta ese entonces en que parecía que todo al lado de ella pasaba a un segundo plano. Se odiaba por ello, se sentía débil y patético, "los sentimientos no son mas que estupideces"…como resonaban en su cabeza aquellas palabras que su padre tanto le repetía, y que ahora, parecían tener más sentido que nunca. Pero¿Cómo luchar contra ello?, cada vez que estaba cerca de aquella joven parecía olvidar quien era él, dejaba de ser el tipo frió y calculador, y se convertía en uno al que simplemente le interesaba satisfacerla a ella, incluso dejándose de lado así mismo. Algo que nunca antes, por nadie, aun por su propia familia, habría hecho. ¿Qué demonios debía hacer¿Cómo debía actuar?, esas pregunta lo aquejaban constantemente. En una ocasión Bulma le había dicho que lo amaba, después de habérsele entregado por primera vez, y él supo en aquel momento desviar el tema, sintiéndose incapaz de responderle de la misma forma, no precisamente porque no lo sintiera, sino porque no se lo permitía, su orgullo y la forma fría en la que fue criado se lo impedían. Pero, de repetirse ¿Qué haría? Sabía que ella a parte de ser bella, era una joven inteligente y no dejaría pasar denuevo aquel hecho, de ser así ¿Qué le respondería? Apretó los puños dentro de sus bolsillos y gruñó- mujer tonta ¿es que acaso no le basta con los hechos?- se dijo a si mismo. No podía pedirle más, ya bastante había doblegado su orgullo por ella, claro que a su manera, pero lo había hecho y no estaba en sus planes volverse en un sentimentalista cursi, esos a los que tanto repudia por sus ridículas "muestras de afecto"- son estupideces –musitó

-miren a quien tenemos aquí –dijo una voz femenina atrayendo la atención del crespo muchacho- pero si no es nada mas y nada menos que Vegeta

-hmp¿Que demonios quieres?-cuestiono toscamente a la mujer que se había parado frente suyo interrumpiéndole el avance

-no seas agresivo Vegie, hace un tiempo que no nos vemos ¿y me hablas de esa forma?

-no tengo tiempo para tus jueguitos, si lo que buscas en un saludo pues ahí te va: HOLA. –Contestó secamente- ahora si no te importa- dio un paso al lado y trató de continuar su camino, pero se vio interceptado nuevamente por la joven que imitando su acción había vuelto a plantarse frente a él.

-vamos Vegie, tú y yo sabemos que tenemos formas mas "afectuosas" de saludarnos cuando estamos solos – dijo seductora acercándose a él y deslizando su dedo índice por el pecho y abdomen del muchacho que permanecía sin inmutarse.

-creo haber sido claro contigo la última vez que se podría decir "conversamos" –sentenció cerrando los ojos y sonriendo de lado

-si fuiste claro en algunos puntos, excepto uno –susurró acercando su rostro al de él- y es ese punto el que me gustaría aclarar por mi propia cuenta –culminó robándole un fugaz beso al joven, para luego darse vuelta e iniciar su andar con un incitante movimiento de caderas.

Vegeta permaneció observándola unos segundos, y tras dibujar una ladeada sonrisa habló:

-veo que no has cambiado, y nunca lo harás

La joven volteó al oír esas palabras y se acercó nuevamente a él a paso lento- eso quiere decir…

-que no entiendes por ningún medio

-bueno sabes bien como soy y…si quieres recordar viejos tiempos, sabes donde ubicarme, o quizás quieras que yo vaya a tu departamento

-suena bien para mi –respondió sonriendo maliciosamente, tomándola de la cintura y atrayéndola hacia él

-al parecer no soy la única que no cambió

-te parece bien –dijo seductoramente. La jovencita trató de besarlo, pero éste con un rápido movimiento de cabeza la esquivó- no seas apresurada, todo a su momento, ya sabes "como en los viejos tiempos"-acto seguido la liberó de su agarre y continuó su andar.

-vaya, vaya, vaya…-se decía orgullosa y satisfecha mientras lo veía alejarse- al parecer me espera un noche bastante agitada, y yo que pensé que no volvería a tener uno de esos encuentros tan excitantes con Vegeta, pero bien dicen "genio y figura, hasta la sepultura"

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-¿Le diste la dirección a Gokú?

-si, no te preocupes –respondió la morena acercándose por detrás a su amiga que lavaba en la cocina algunos vasos de la amplia colección con la que sus padres habían abastecido el lugar- ¿te ayudo?

-no es necesario Milk, eres mi invitada –dijo amablemente volteándose a verla a la vez que tomaba una toallita para secar los mismos- además cuanta ayuda se puede necesitar para secar unos cuantos vasos –sonrió.

-¿y se puede saber que haces tú acá? –cuestionó descortésmente el de larga cabellera.

-Raditz, no imaginé encontrarte aquí

-pues ya ves, hermanito –respondió en tono burlesco- aquí es donde nuestro "querido" padre me ha puesto a trabajar- cruzó los brazos y se acercó a Gokú que permanecía quieto observando alerta cada movimiento de su mayor- ¿Qué pasa Kakaroto¿Por qué esa mirada, no te da gusto acaso volver a ver a tu hermano después de tanto tiempo?

-tú te fuiste de casa y…

-¡¿Qué yo me fui?! –exclamó acercándose a él rápidamente y tomándolo por el cuello de su playera- ¡¡fue el mal nacido de nuestro padre quien me echó, ese desgraciado que se las da de muy justo y me dejó a mi suerte, para que según él entendiera lo que es ganarse la vida!

-tranquilízate Raditz –enunciaba el sujetado, sin mostrar cambio alguno en su tono de voz y sin modificar tampoco su semblante tranquilo pero inquisitivo.

-¿Qué me tranquilice¡¿Quién demonios te crees tú para decirme que hacer y que no?!

-no es lo que pretendo, pero si es aquí donde trabajas no creo que sea conveniente esto –enfatizó, a la vez que hacia alusión con la mirada al agarre del que era victima.

-grr…-deshizo el agarre y giro180º para terminar dándole la espalda tratando de contener su rabia- escúchame bien, ni se te ocurra decir que me viste y mucho menos que hablaste conmigo. Lo que menos quiero es tener que soportar verle la cara a ese…

-es nuestro padre de quien hablas- interrumpió el melenudo- y no te preocupes que no le diré nada. Sabes bien que yo tampoco tengo un buen lazo con él.

-ese no es mi problema, me basta con que te mantengas callado y punto- concluyó iniciando su andar y dejando solo a su hermano en el living del edificio. El mismo que luego de permanecer inmóvil unos segundo hasta que la figura de su hermano desapareció tras cruzar una de las puertas, se decidió a continuar su camino en busca de su novia y su mejor amiga.

Abordó el ascensor y en él se dirigió al 6to piso donde se ubicaba el departamento de Bulma. Una vez que llegó, tocó la puerta con los nudillos de su mano y aguardó a ser atendido.

-¡Gokú! Pasa… -invitó amablemente la anfitriona a la vez que le abría paso para permitirle ingresar

-jeje hola Bulma –saludó sonriente arqueando ambos ojos hacia arriba

-te demoraste un poco –comentó la de morena cabellera mientras caminaba hacia la pareja de amigos

-es que extendí un poco mi entrenamiento, tuve una breve charla con Vegeta y otra un tanto mas amplia con mi hermano-se explicó taimadamente

-¿con Vegeta? -¿con Raditz? –preguntaron al unísono Bulma y Milk respectivamente

-eh? Si, con los dos…-respondió mientras varias gotitas se formaban alrededor de su cabeza. ¿Por qué serian tan curiosas las mujeres¡El y su bocota! Hubiera sido mejor decir lo del entrenamiento y listo, se hubiera ahorrado el contar todo con lujos de detalles.

-¿Qué hablaste con Vegeta?-cuestionó la ojiazul interrumpiendo las reflexiones de su amigo

-eh… pues nada, solo del partido final que será pasado mañana

-¿cómo¿Tan pronto?...

-¿es que acaso Vegeta no te lo dijo? –cuestionó la de negros ojos haciéndose participe de la conversación

-pues…-agachó la mirada sintiéndose ridícula al hacerse tan notoria la falta de comunicación con su pareja y prosiguió- no, no me lo dijo- Sonrió fingidamente ocultando su estado de animo y cambió de tema- ¿quieres pizza Gokú?

-¡si! –exclamó esbozando una sonrisa de oreja a oreja

Bulma sonrió dulcemente ante la infantil reacción de su amigo e invitándolos a que la sigan, caminó hacia la sala. Los tres tomaron asiento y el de sexo masculino, no dudó en coger un pedazo de la pizza que reposaba sobre la mesa de centro y engullirla tan rápido como podía, mientras las dos chicas lo observaban anonadadas por el voraz apetito del que éste era dueño.

-Bulma, seria buena idea que hicieras una pequeña reunión en tu departamento

-tienes razón, yo también lo pensé amiga, me encantaría que pudieran venir…-hizo una pausa pensando el día que sería indicado y luego exclamó- ¡mañana!, mañana seria perfecto ¿no crees?

-si, me encanta la idea, mañana podríamos venir todos y pasar un buen rato…

-yo…no puedo… -decía con dificultad el de melena negra, mientras masticaba la comida en su boca

-¿no puedes¿Por qué? –interrogó un tanto molesta su novia, logrando que se tragara de una sola todo el contenido en su boca, lo que ocasionó que se atorará.

-cof cof –tosió mientras se daba golpes en el pecho para terminar de digerir la comida- lo que pasa cof, es que como en dos días es el partido final, Vegeta nos ha dicho a todos que mañana nos dediquemos solo a descansar

-¿y ese quien se cree para decir que deben hacer ustedes o no? –prosiguió Milk de mala forma arrugando el seño

-lo que pasa es que deben descansar para rendir en el partido –explicó Bulma saliendo en defensa de su novio, por puro impulso. Ya para cuando se había dado cuenta, trató de desviar nuevamente el tema…-pero, podemos hacer una reunión únicamente de chicas, es más una pijamada –propuso

-bien¡me gusta la idea! –Clamó su compañera- y como el día siguiente será libre por lo del partido, no tenemos de que preocuparnos. Esta bien –se puso de pie y sonrió emocionada- entonces será mejor que nos vayamos y ya mañana te veré, si gustas puedo venir antes para ayudarte Bulma.

-seria perfecto –contestó imitando la acción de su amiga

-Gokú¡vamos!

-pero Milk, aun queda un pedazo…

-puedes llevártelo para el camino Gokú –dijo amablemente la ojiazul divertida por el comportamiento de su amigo, mientras Milk simplemente con la cabeza gacha negaba en son de desaprobación

-¿en serio?, gracias Bulma –tomó el trozo de pizza y se puso de pie.

Se dirigieron a la puerta y tras despedirse abandonaron el lugar dejando a la ojiazul sola…

-bueno, al parecer no veré a Vegeta, al menos no hasta después del partido…- suspiró- en fin, será mejor que me concentre en la reunión de mañana, tengo que tener todo muy bien preparado.

Recogió la caja vacía de pizza que estaba sobre la mesa de centro y la llevo al basurero de la cocina. Luego se dirigió hasta el baño, se lavo las manos, el rostro y salió rumbo a su habitación, donde se dejó caer pesadamente sobre la cama. Giró en ella para terminar acostada de lado y observó el reloj que colgaba de la pared…

-las diez de la noche…me pregunto ¿Qué estará haciendo vegeta?

Mientras tanto, una sonriente muchacha se encaminaba en su coche al edifico donde quedaba el departamento del jugador de fútbol, donde había quedado en encontrarse con él…

-esta será una noche inolvidable –se dijo- nuevamente estaré en brazos de Vegeta –sentenció alegremente acelerando su marcha.


Ojala les haya gustado, y espero no demorar tanto en el próximo cap, no lo creo porque aquí en mi pasa (cerebro) están las ideas ya del próximo capitulo.

Les pido un tanto mas de paciencia si? y bueno agradecerles or sus reviews! a todas! y por leerme!

me hacen sentir rebién

un beso enorme y nos vemos en la continuación

atte

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