Capítulo 11. Misión

Habían pasado tres días desde la última vez que lo vio alejarse; desde entonces lo estuvo buscando por toda la aldea pero no logró encontrarlo.

"Será que realmente decidió alejarse de mí para siempre", pensaba constantemente.

Ese mismo día le daban la salida a Neji y a Choji durante la mañana, por lo que se dirigía al hospital, Gai sensei se encontraba en una misión y Lee estaba en el hospital en su terapia de recuperación.

Mientras caminaba logró divisar un abanico gigante en la plaza de la Academia de la aldea.

- ¿Temari? – susurró y de inmediato se dirigió al lugar, cuando se acercaba pudo divisar a la kunoichi con algunos de los estudiantes de la Academia.

- ¡Temari! – gritó Kasumi atrás de la reja que separaba a la Academia, la rubia volvió a ver, pero cuando se percató de quien era se puso un poco nerviosa y rápidamente quitó la vista disimulando que no la había visto.

Kasumi se percató de esto, por lo que decidió saltar la reja, a pesar de que no podía usar jutsus su capacidad física no se veía afectada, ya había pensado en que si los ninjas que participarían en la misión de la flor de la sacerdotisa no lograban encontrarla podía especializarse solo en taijutsu como lo hacía Lee, incluso ya se lo había comentado a Gai, pero, este se había negado porque sabía que una vez en el campo de batalla a ella no le importaría sacrificarse por sus seres queridos.

- ¡Temari! – volvió a decir Kasumi, mientras se acercaba, pero ella no volvía a ver.

"¿Qué le pasa", pensaba Kasumi.

- ¿Temari? – le dijo Konohamaru que se encontraba a la par de ella, la rubia lo volvió a ver. - Kasumi te llama. - dijo señalando a la joven, Temari le hizo una mirada molesta a Konohamaru y no tuvo otra opción que volver a ver a la joven.

- Temari, hola – le dijo Kasumi - perdona que te moleste, pero… ¿has visto a Gaara?

Temari la miró fijamente y suspiró.

- Mira Kasumi – le contestó la kunoichi de la arena – en serio me encantaría decírtelo pero… pero él me pidió que no te dijera donde estaba.

- ¿Qué?

- ¡Temari! – gritaba Iruka sensei con una amplia sonrisa desde la entrada de un salón – Terminó el receso, continuemos con las clases.

- Lo siento, pero... se lo prometí. – le dijo Temari mientras guiaba a los niños al salón, dejando a Kasumi en el centro de la plaza inmóvil por lo que había escuchado.

No quería creer que Gaara realmente había decidido alejarse de ella nuevamente, pero, todo indicaba que así era.

- ¡Kasumi!

La joven escuchó que la llamaban, volvió a ver y pudo observar a Ino y Sakura detrás de la reja de la Academia.

Se acercó a las chicas, había logrado entablar una buena relación con ellas, se reunían y platicaban junto a Hinata, cuando tenían la oportunidad.

- Vamos al hospital a visitar a Lee y recibir a Choji y Neji, hoy les dan la salida, ¿vienes con nosotras? – le dijo Sakura.

- Sí – contestó ella mientras volvía a brincar la reja.

- ¿Qué hacías en la Academia? – le preguntó Sakura.

- ¿Ah?, no… nada. – contestó Kasumi mientras seguían caminando.

- Deja de ser tan indiscreta frente de marquesina. – le dijo Ino a Sakura cuando notó que la pregunta incomodó a Kasumi.

- ¡¿Qué dijiste Ino puerca?! – le contestaba Sakura mientras sentía que la ira recorría su cuerpo.

- Tranquilas, – les decía Kasumi entre risas al ver cómo las dos chicas discutían, - a Choji, Neji y Lee, no les gustará verlas así, eso no sería un buen recibimiento.

Las dos chicas se tranquilizaron y siguieron su camino intercambiándose miradas de enojo.

Después de caminar unos metros Kasumi pudo ver que Kankuro se encontraba en una tienda de herramientas ninjas, sin pensar lo que hacía se detuvo y se le quedó mirando, tenía ganas de ir a preguntarle por Gaara.

Sakura se percató de la mirada de Kasumi.

- Ese es el hermano de Gaara, ¿verdad? – le preguntó Sakura, Kasumi solo la volvió a ver – ¿Eso hacías en la academia?, ¿buscabas a Gaara?

- No seas tonta Sakura, ¿quién podría buscar a ese monstruo?

- ¡Gaara no es ningún monstruo! – le dijo de inmediato Kasumi muy molesta, haciendo que Ino reaccionara sorprendida y diera unos pasos hacia atrás.

- Ino… Perdóname. – dijo Kasumi muy avergonzada, percatándose de lo que había hecho.

- Entonces… sí es cierto lo que me contó Naruto – le decía Sakura – sí vienes de la Aldea Oculta entre la Arena y sí eras amiga de Gaara.

Kasumi solo bajó la mirada.

- ¿Cómo? – dijo Ino sorprendida – ¿es eso cierto?

- Gaara no es lo que piensan, él solo… ha sufrido mucho, las personas siempre se alejaron de él, lo único que tenía era la soledad, por eso se dejó llevar por el odio… pero… bueno… creo que está cambiando, al fin y al cabo vino a la Aldea a ayudar. – decía Kasumi entristecida.

- Yo te entiendo Kasumi – le dijo Sakura – Sasuke… él se parece a Gaara… su mirada y… ahora…

- Bueno, bueno – dijo Ino percatándose que la mirada de Sakura se llenaba de lágrimas nuevamente y Kasumi estaba entristeciéndose – continuemos nuestro viaje, ya estamos cerca del hospital.

Pronto llegaron al hospital visitaron a Lee quien acababa de terminar su recuperación y se dirigieron a la sala de espera donde encontraron a Shikamaru quien también esperaba con ansias la salida Choji y Neji.

En pocos minutos lograron verlos, se veían muy bien lograron recuperarse con rapidez.

Después de saludarlos y hablar unos minutos sobre cómo se encontraban, Ino, Sakura, Shikamaru y Choji se retiraron del lugar, al igual que Lee quien necesitaba hablar con Lady Tsunade sobre los avances de su recuperación.

- Gracias por venir. – le dijo Neji a Kasumi, mientras veían cómo Lee se alejaba y quedaban solos.

- No hay de qué. – le contestó Kasumi con una sonrisa – Me alegra que estés bien, estaba muy preocupada.

- ¿Preocupada?, ¿En serio?

- Claro eres uno de mis mejores amigos.

- ¡Ah!, sí… - dijo Neji un poco decepcionado, mientras empezaban a caminar hacia la salida del hospital. – ¿Tú cómo estás?

- Mucho mejor.

- Mañana partiremos a la misión, te prometo que traeré esa flor.

Kasumi lo miró confundida.

- ¿Cómo?... ¡Acabas de salir del hospital, debes descansar!, además, es una misión riesgosa.

- Ya estoy bien, la Hokage me lo autorizó.

- No creo que sea buena idea, ya irán otros ninjas.

- Yo iré, sabes que no me convencerás de lo contrario, y traeré esa flor.

Kasumi lo miró, sabía que era cierto, Neji era testarudo, orgulloso, era difícil hacerlo cambiar de opinión, en todo el tiempo que lo conocía nunca lo había logrado, solo le quedaba guardar la esperanza de que todo saldría bien y de que no volvería a salir lastimado.

Cuando salieron del hospital se percataron que Hiashi Hyuga esperaba a Neji, también quería ver cómo se encontraba su sobrino. Cuando Kasumi lo vio decidió despedirse de Neji e ir a descansar a su casa, mañana ayudaría con la restauración de la aldea.

Al día siguiente los ninjas seleccionados para la misión de la flor de la sacerdotisa se encontraban muy temprano en la oficina de la Hokage.

- Esas son todas las instrucciones que tengo que darles. Shikamaru, espero que esta misión sea exitosa. – les decía Lady Tsunade quien apoyaba sus codos en la mesa y cruzaba sus manos.

- Así será.

- Ino, tú experiencia con flores será de gran ayuda en esta misión, contamos contigo. – continuaba la Hokage.

- Sí.

- Choji, Neji, no se precipiten acaban de salir del hospital, solo les permití asistir a la misión por todo lo que me suplicaron, tómenlo con calma van con tiempo, según los cálculos la flor florecerá mañana, aunque vayan con calma llegarán hoy mismo, no tienen que presionarse más de la cuenta.

- Si eso es todo, iniciaremos con nuestra misión. - dijo Shikamaru

- Esperen, - dijo la Hokage, – alguien más los acompañara.

Todos la miraron confundidos, pronto lograron observar que alguien salía de la sombra de una de las paredes.

"Imposible, ¿cuánto tiempo lleva ahí?, no me percaté de su presencia", pensó Shikamaru.

- ¿Qué hace él aquí? – dijo Neji molestó – No lo necesitamos en esta misión, por su culpa Kasumi…

- No les pedí su opinión, es una orden. – dijo molesta la Hokage interrumpiendo a Neji, quien solo pudo bajar la mirada y apretar sus puños.

– Shikamaru Nara, Choji Akimichi, Ino Yamanaka, Neji Hyuga, Gaara del Desierto, su misión es traer la flor de la sacerdotisa, cumplidla con éxito. – concluía la Hokage, mientras los shinobis asentían con la cabeza y salían lo más rápido que podían del lugar.

- Mi Lady – decía Shizune mientras los veía alejarse - ¿Por qué aceptó que Gaara fuera?

Ante esta pregunta Tsunade empezó a recordar su encuentro con el pelirrojo.

El día anterior de la misión ella se encontraba en la oficina cumpliendo con sus deberes como Hokage, Shizune había salido un momento a traerle unos documentos que debía revisar y firmar.

Habían pasado unos cinco minutos desde que Shizune había salido y de pronto escuchó que alguien tocaba a la puerta.

- ¡Shizune, te he dicho mil veces que no es necesario que toques a la puerta! – gritó molesta.

Observó cómo la puerta se abría lentamente y pudo verlo.

- Pensé que eras mi asistente. – le dijo Tsunade sin disculparse y bajando la mirada para continuar con su trabajo – ¿Qué deseas?

- Vengo a solicitarle que me autorice ir a la misión de la flor que ayudará a Kasumi a recuperarse.

- Imposible – le dijo Tsunade sin mirarlo – No te puedo asignar una misión tan larga, esa misión está programada para tres días sin ningún impedimento, probablemente se extienda más; debes quedarte en la aldea colaborando con la reconstrucción, ese fue el trato con Sunagakure… Si eso era todo, te puedes retirar estoy ocupada.

Sin embargo, Gaara no se retiró.

- Por favor – dijo con debilidad, eran palabras que apenas se estaba acostumbrando a pronunciar – Tengo que ir a esa misión, si no me lo autoriza creo... que sabe lo que haré.

Tsunade dejó sus papeles, levantó la visto y lo miró directamente a los ojos, mostraban seguridad, esperanza, tristeza.

- ¿Serías capaz de desobedecer mis órdenes por una misión?, ¿de poner en riesgo la diplomacia entre las dos aldeas?

- No es cualquier misión.

Tsunade lo miró confundida, no esperaba una respuesta tan directa.

- Y puedo saber ¿por qué esta misión es importante para alguien que no pertenece a Konoha?

Gaara no respondió.

- Te niego que participes en esta misión. – Tsunade bajó la mirada y continuó con su trabajo.

- No es cualquier misión. – volvió a repetir Gaara, sin embargo, Tsunade no le respondió y siguió con su trabajo.

Después de algunos segundos de silencio Gaara se percató que así no la convencería, bajó la mirada y respiró profundo.

- Por mi culpa… - dijo – por mi culpa ella está pasando por esta situación, es mi deber colaborar.

- Si esa es la razón no tienes por qué preocuparte, aquí nadie considera que seas el culpable de lo que le sucedió, ni siquiera la misma Kasumi, ella tomó una decisión propia, no la obligaste.

El silencio volvió a llenar la habitación.

- Por mi culpa… - dijo esta vez cerrando los ojos y apretando sus puños fuertemente. – Por mi culpa ella perdió a sus padres, por mi culpa está a punto de perder su sueño, por mi culpa estuvo a punto de morir… solo he traído dolor a su vida.

Tsunade quedó sorprendida ante estas palabras, lo miró fijamente, conocía la historia entre Gaara y Kasumi, y había escuchado muchas historias sobre la personalidad del pelirrojo, incluso desde antes de haber llegado a Konoha, era un chico despiadado que había dejado rastros de miedo en varias aldeas que ella había visitado, por lo que, no esperaba que le dijera algo así.

- Si no traigo esa flor, si no recupera su sueño… no seré… no seré capaz de volver a mirarla a los ojos. – decía Gaara aún con los ojos cerrados, su cuerpo se había tensado.

- ¿Por qué es tan importante para ti? – esa pregunta desconcertó a Gaara provocando que abriera los ojos muy sorprendido y mirara fijamente a la Hokage, pronto quitó la vista un poco incómodo y miró hacia la ventana, era algo que no le gustaba compartir con las personas, aunque su nuevo objetivo en la vida era crear lazos con los demás, era algo sumamente difícil para él, sin embargo, si no convencía a la Hokage no le autorizaría ir a la misión y él debería desobedecerla, ocasionando problemas entre las dos aldeas

- Porque ella es mi… - decía mientras el corazón le latía rápidamente, no comprendía qué era lo que estaba sintiendo. - mi amiga… me sacó de la oscuridad, es la única persona que me aceptó desde un principio tal y como era, ella me sacó de la fría soledad, por mi ingenuidad la perdí una vez… no quiero volver a perderla.

Tsunade lo miró por algunos segundos.

- La misión inicia mañana apenas salga el sol, si no estás aquí temprano los demás ninjas no te esperarán.

Gaara la miró sorprendido, bajó la mirada y se giró para retirarse de la oficina.

- Gracias. – le dijo mientras abría la puerta y se retiraba.

- ¿Por qué aceptó que Gaara fuera? – volvía a preguntar Shizune, sacando a la Hokage de sus pensamiento

- Porque sé lo que se siente ver a un ser querido sufrir y conozco la frustración que genera el no poder hacer nada para ayudarlo, es un dolor que te destroza y del que cuesta recuperarse. – Decía Tsunade recordando a su prometido y hermano. – Además, si la leyenda es cierta, creo que su motivación ayudará en la misión.

Los ninjas ya habían abandonado la aldea.

- Descansaremos un poco en cada aldea que encontremos de camino, de esta manera, podemos investigar un poco, a ver si alguien conoce algo sobre la leyenda y si nos pueden dar información que nos ayude a construir una estrategia, recuerden que nadie debe enterarse de nuestro objetivo, eso sería un fastidio y nos puede complicar la misión. – decía Shikamaru seriamente mientras los demás lo veían y asentían con la cabeza.

Durante el camino Neji miraba fijamente a Gaara, no podía concentrarse sentía el odio recorrer sus venas, otra vez estaba ahí interviniendo.

- No sé qué haces aquí, deberías regresar a tu aldea y no volver, de esa manera Kasumi estaría mejor. – le dijo Neji de manera directa y molesto.

Gaara lo miró fijamente pero sin responderle quitó la mirada y siguió su camino, mientras Ino y Choji miraban con atención.

Al no obtener respuesta de Gaara, Neji se detuvo en seco al frente del pelirrojo, provocando que los demás también se detuvieran y observaran la escena.

- Te estoy hablando. – le decía Neji a Gaara, quien se había detenido pero no lo miraba. – Por tu culpa ella está sufriendo, por tu culpa siempre ha sufrido… le arrebataron a sus padres por tu…

- ¡Neji!, – dijo Shikamaru interrumpiéndolo para que no terminara esa frase, - es suficiente, la ayuda de Gaara es importante en esta misión, conocem…

- No importa – dijo Gaara con su característica voz, mientras continuaba el camino – Él tiene razón

Ino lo miró sorprendida y lo siguió, al igual que Choji.

- Neji, fue una orden de la Hokage debes respetarla. – le decía Shikamaru mientras observaba cómo el resto del equipo se alejaba. - Además, si Kasumi fue capaz de sacrificarse de esa manera por él es porque es importante para ella, debemos…

Sin embargo, Neji se retiró dejando solo a Shikamaru y sin dejarle continuar con su sermón.

Pronto llegaron a la primera aldea, descansaron por algunos minutos pero no encontraron ninguna información sobre la Montaña de la Catarata de Hielo o sobre la flor que buscaban, igual sucedió en los siguientes dos pueblos.

- Solo hay un pueblo más que queda camino a la montaña, es la última oportunidad de obtener información que nos sea útil para la misión.

Sin embargo, cuando llegaron al último pueblo tampoco lograron encontrar alguna información útil solo la única que ya conocían, que ningún aldeano se acercaba a esa montaña, por lo que siguieron su camino.

- Shikamaru, - dijo Ino mientras seguían corriendo – ¿Ahora qué haremos?, no logramos obtener ninguna información que nos sea útil.

Shikamaru no respondió por algunos segundos, necesitaba pensar la respuesta, una estrategia, pero, ¿cómo?, si desconocía el panorama que los esperaba.

- Nos basaremos en la información que tenemos. – dijo el joven – Según los datos de la Hokage nadie visita la montaña así que no creo que nos debamos preocupar mucho por toparnos con algún enemigo, sin embargo, no bajen la guardia. Luego, una vez que lleguemos al lugar donde nace la catarata deberíamos encontrar la flor, Ino, ¿ya has pensado en cómo reconocerás la flor?

- ¿Ah?, pues, bueno... imagino que es una flor diferente que nunca he visto, así la reconoceré.

Shikamaru la miró sin estar muy seguro de que esa estrategia fuese la más adecuada.

- Bueno, - continuó Shikamaru, - según la leyenda la flor está protegida por la sacerdotisa y solo la entregará a aquellos con las intenciones más puras, así que lo que debemos hacer mientras llegamos es ir pensando en cómo la convenceremos para que nos dé la flor.

Pronto llegaron a los pies de la montaña.

- Ya casi anochece, vayamos subiendo mientras buscamos un lugar seguro donde acampar. – indicó Shikamaru.

Así lo hicieron, pero conforme se iban adentrando más en la montaña se iban percatando que la flora del lugar era muy tupida y dificultaba el paso.

- Con este terreno se nos dificultará encontrar un lugar donde acampar, es más, se nos dificultará avanzar. – dijo Ino mientras iba quitando parte de las plantas que la rodeaban con un kunai.

- Es normal se supone que nadie ha pasado por estos lugares desde hace mucho tiempo, por lo que la vegetación tuvo la posibilidad de crecer libremente, lo más adecuado es avanzar por los árboles.

- Byakugan… A unos 300 metros a las 12 en punto hay un llano ahí podremos acampar.

Cuando llegaron al lugar se acomodaron para poder descansar y recuperar energía para lo que les esperaba al día siguiente.

- Debemos turnarnos para hacer guardia, aunque sea un lugar donde se supone no llegan más personas no debemos confiarnos. – dijo Neji.

- Tienes razón. – contestó Ino.

- No es necesario, yo haré la guardia toda la noche.

- Pero eso es demasiado, debes dormir. – repuso Choji.

- Yo no duermo.

Los cuatro ninjas lo miraron desconcertados ante lo que acababan de oír.

- Aunque no duermas, debes comer. – siguió insistiendo Choji.

- Nos turnaremos. – dijo Shikamaru, después de todo él era el líder. – Empezará Ino, luego Choji, luego Gaara, luego yo, y Neji finalizará con la guardia.

Aunque Gaara no estaba de acuerdo, decidió no perder el tiempo discutiendo por eso, después de todo aunque no durmiera igual necesitaba recuperar energía, por lo que se alejó a reposar en la rama de un árbol y se quedó ahí, solo bajó para comer.

Cuando Ino terminó su guardia, pudo verlo mirando fijamente al cielo, le tenía miedo, mucho miedo, sabía lo que era, lo que había hecho en los exámenes, no podía olvidar que cuando estuvieron en el Bosque de la Muerte para la segunda prueba del examen, lo vio asesinar a sangre fría a dos ninjas y sintió que el mundo se le acababa cuando pensaron que después de eso los atacaría a ellos. Sin embargo, no podía quitarse de la mente la frase que le había dicho Kasumi, "Gaara no es lo que piensan, él solo… ha sufrido mucho, las personas siempre se alejaron de él, lo único que tenía era la soledad, por eso se dejó llevar por el odio… pero… bueno… creo que está cambiando, al fin y al cabo vino a la Aldea a ayudar".

Respiró profundo y brincó al lado de Gaara, sin embargo, este no la miró.

- ¿Realmente no duermes? – le dijo la rubia con la intención de iniciar una conversación, pero no obtuvo respuesta de Gaara, quien seguía observando el cielo detenidamente.

- Perdona que te moleste, - le dijo Ino al comprender la reacción de Gaara, - pero, necesito preguntarte algo importante.

Sin embargo, tampoco obtuvo una respuesta del pelirrojo, lo que hizo que se empezara a molestar.

- Ok, - dijo la rubia mientras respiraba, - seré directa, ¿por qué estás aquí?

- Por Kasumi. – le contestó, lo que la desubicó, no esperaba que le contestara tan fácilmente, después de unos segundos de asombro Ino volvió a la realidad.

- Pero, ¿por qué?, ella no es de tu aldea… yo vi cómo la mirabas siempre con odio, así que ahora no me vengas a decir que la estimas, ella es nuestra amiga, si lo que quieres es interponerte en la mis…

- Yo sé que cometí un error, - la interrumpió Gaara sin dejar de mirar las estrellas, - de hecho, mi pasado está lleno de errores, pero el que más me duele es el que cometí con ella.

"¿Le duele?, pero si ni sentimientos ha de tener", pensaba Ino.

- Comprendo que no confíen en mí, - continúo Gaara, - mi comportamiento lo ha provocado, pero… ahora… todo cambió, ella es… le llevaré la flor sin importar nada.

No se sentía cómodo hablando de estas cosas de nuevo, ni siquiera comprendía por qué le estaba dando explicaciones a esa chica que ni conocía.

- Discúlpame - dijo Ino avergonzada por lo que estuvo a punto de decirle, por juzgarlo.

- No tienes que disculparte. – le contestó Gaara.

Ella solo le sonrió y bajó de la rama para poder descansar.

Al día siguiente los ninjas se levantaron muy temprano y continuaron su camino, pronto llegaron hasta lo más alto de la montaña.

- Bien Neji, busca el nacimiento de la cascada. – le solicitó Shikamaru.

- Byakugan… a las tres en punto, a un kilómetro.

Cuando iban a empezar su camino un fuerte viento los hizo detenerse.

- Aléjense… lárguense… o… morirán. – escucharon un susurro que acompañaba el viento.

Llena de pánico Ino se aferró fuerte al brazo de Gaara, quien era al único que tenía cerca, él solo la miró confundido.

- Lo… lo siento. – decía la rubia avergonzada por su reacción.

"Pensándolo bien y quitándole esa mirada asesina, no está nada mal, incluso el ser serio le queda muy bien", pensaba Ino mientras lo observaba.

- ¡¿Quién está ahí?, Sal y deja de esconderte! – gritó Shikamaru sacando de sus pensamientos a Ino.

Solo lograron escuchar una fuerte risa que se alejaba con el viento, después de unos minutos aguardando atentos a que alguien empezara a atacarlos y que no sucediera nada, decidieron seguir su camino.

- Oye Ino. – le susurraba Choji mientras se le acercaba.

- Parece que ya no le tienes tanto miedo a Gaara. – concluía de decir con una mirada pícara.

Esta última frase dejó helada a Ino.

- ¡Cállate! – gritó, mientras le propinaba un fuerte golpe a Choji que lo dejó tendido en el suelo con una gran chichota en su cabeza.

El grito provocó que todos volvieran a ver, menos el pelirrojo quien seguía su camino tranquilo.

- ¡Que fastidio! – concluyó Shikamaru mientras ayudaba a Choji a ponerse de pie. – Sabes que no debes molestar a Ino, todas las mujeres están locas y…

- ¡¿Que estoy qué?! – gritó Ino mientras golpeaba a Shikamaru y también lo dejaba tendido en el suelo junto a Choji mientras la rubia continuaba su camino molesta siendo seguida por Neji.

"Así solo duraremos más", pensaba Gaara, "le prometí a Temari volver en tres días, para evitar problemas con Sunagakure".

- ¡¿Qué vas a hacer qué?! – le gritaba molesta Temari a Gaara después de que este le contara que iría a la misión de la flor de la sacerdotisa.

Kankuro solo miraba con atención, era la primera vez que Temari le gritaba a Gaara, por lo que la situación se estaba poniendo interesante para él, talvez, ya no sería el único que tendría que aguantar los gritos de su hermana.

- Perdóname Gaara… no debí gritarte. – le decía Temari mientras cerraba los ojos y respiraba profundo para tranquilizarse.

Una gran gota recorrió la frente de Kankuro.

- ¡¿Por qué con él sí te disculpas y conmigo nunca lo haces?! – le reclamaba a su hermana.

- ¡Tú cállate, es porque no eres más que un idiota! – le gritaba Temari mientras le propinaba un golpe en el estómago que lo dejaba sin aire.

- Gaara… sabes que si te pasa algo en esa misión, habrá problemas con Sunagakure. - le decía la joven ahora con una voz serena y dulce.

- Lo sé.

- Entonces, ¿por qué lo haces?, ya organizaron a un equipo que irá por la flor, si la Hokage los eligió es porque tienen la capacidad de cumplir la misión con éxito, no tienes de qué preocuparte, ellos traerán la flor.

Gaara no le respondió solo la miró fijamente, provocando que Temari recordara la vez que ella le preguntó por cómo había conocido a Kasumi y la sonrisa de Gaara, la primera sonrisa que veía en su hermanito.

- Por favor, promete que volverás en tres días y que volverás sano y salvo. - decía Temari suspirando profundo.

Gaara asintió con la cabeza y se retiró de la habitación.

Al recordar esto Gaara empezó a correr para llegar más rápido al lugar, al percatarse de esto, los demás ninjas hicieron lo mismo.

En un par de minutos llegaron a la catarata y con facilidad encontraron el lugar donde nacía.

- Ino, ¿ves la flor? – le preguntó Neji.

Ino miró alrededor.

- Hay… hay tres tipos de flores que no conozco.

- ¡Que fastidio!, sabía que esto iba a suceder.

- Shikamaru, ¿ahora qué haremos? – preguntaba Choji.

- Llevaremos las tres flores.

- ¡Que raro! – dijo Ino de pronto, ignorando el comentario de Shikamaru.

- ¿Qué sucede? – le preguntó Neji, mientras Gaara solo la miraba, lo que la puso nerviosa.

- Pues… no… es solo que… ¿no se supone que en este momento debería aparecer la sacerdotisa para proteger la flor?

- Es cierto. – dijo Choji.

- Bueno, talvez se percató de que nuestras intenciones son buenas y por eso no aparece. – dijo Shikamaru.

- O tal vez, no existe, los fantasmas no existen, es solo una leyenda que alguien inventó para evitar que las personas se acercaran a la montaña. - dijo Neji.

- Dejen de perder tiempo. – dijo Gaara molesto mientras se volvía a Ino. - ¿Cuáles son las flores?

- ¡Ah!, pues… - tartamudeaba la rubia.

"Estas quedando como una tonta, Ino", pensaba la chica.

- Esas. – dijo señalando con seguridad.

Neji se acercó a las flores y arrancó primero unas de color blanco, luego se dirigió a agarrar unas que tenían el mismo color de las rocas que rodeaban la naciente del agua, incluso se podían camuflar con facilidad, cuando estuvo a punto de tocarla, un fuerte viento lo empujó hacia atrás golpeándolo contra un árbol y provocando que todos se pusieran en posición de defensa.

Pronto lograron ver cómo el agua de la naciente empezaba a salir de manera ascendente, formando una figura humana.

- Debe ser la sacerdotisa. – dijo Ino – Quiere decir que esa es la flor, por eso la protegió.

- ¿Por qué no se fueron cuando se los advertí? – escuchaban una voz que venía de todas las direcciones.

- Necesitamos la flor. – dijo Neji mientras se ponía de pie con dificultad. – No nos iremos sin ella.

- La flor es solo para personas de intenciones puras.

- Nuestras intenciones son puras, esa flor ayudará a nuestros amigos, la necesitamos. – dijo Ino recordando no solo a Kasumi, sino también a Lee.

- ¡No les creo! – gritó la voz muy enojada, mientras unas filosas gotas de agua atacaban a los ninjas quienes lograron esquivarlas y Gaara simplemente se protegió con su arena.

- Si fueran puras, - continuó la voz más tranquila, - no hubieran venido con un asesino, en su corazón solo hay odio, oscuridad.

Todos quedaron paralizados por lo que oyeron.

Gaara sabía que se refería a él, por lo que sintió que su cuerpo temblaba, había ido a ayudar y ahora él era el culpable de que la sacerdotisa no les diera la flor.

"Neji tenía razón, lo mejor que puedo hacer es alejarme de ella para siempre", pensaba mientras se agarraba la cabeza y se arrodillaba, el fuerte dolor que llevaba semanas sin sentir volvía a retumbar en su cabeza, de nuevo estaba escuchando aquellas risas oscuras que lo habían acompañado durante toda su vida. La figura de agua se le acercó y empezó a rodearlo.

- Tú nunca serás digno de la flor, no eres más que un asesino, el odio y la soledad es lo único que hay en tú corazón… rencor… "Amarte solo a ti, vivir solo por ti", esa es tu verdadera existencia, ¿no?… en tu arena hay mucha sangre que no se podrá limpiar tan fácilmente.

Terminaba de decir la voz mientras el agua se lanzaba a atacar a Gaara, quien se encontraba paralizado por lo que había oído, no era capaz de reaccionar todo su cuerpo temblaba