CAPITULO 11
"LA PIEZA FALTAN TE"
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Hinata guio a la quinta Hokage a la habitación en la que se encontraba su esposo, no tenía ningún plan y esta situación la tomo completamente por sorpresa, pero ella no era cualquier persona, era Hinata Uzumaki, la esposa de séptimo Hokage.
- Esto es demasiado fuerte para usted, necesito que tenga la mente abierta y escuche por favor.
Respiro profundo y suspiro, había sido buena idea enviar a los niños a la casa de su padre para traer a Himawari.
Se arriesgaría, nada podría empeorar después de todo.
- Tsunade- sama, la razón que viniera a mi casa a estas horas es por Sakura ¿verdad?, la rubia estaba cruzada de brazos frente a ella y a la mención de la pelirosa sus ojos se llenaron de sorpresa, mas no dijo nada y dejo que Hinata continuara su relato. - Usted conoce las pocas posibilidades de que Naruto se recupere, ahora que Sakura no está.- comenzó en dirección a la cama matrimonial, en donde su esposo estaba inconsciente.- Sé que recuerda ese detalle de nuestra última conversación.- respiro profundamente antes de continuar- ninguna de las dos noto a mi hijo y Sarada- chan escuchando ese detalle. No se cómo lo hicieron, pero…
- Me trajeron para ayudar.- ambas sorprendidas por esa voz, giraron para encontrarse con una Sakura más joven. Los ojos de Tsunade iban de Hinata a esa versión antigua de Sakura, parada en la puerta; ojerosa y con los parpados un tanto inflamados.
Se levantó aun sin poder creer lo que veía. Alargo su mano solo para tocarla, para sentir que era real, que era ella y no una ilusión… ella camino para encontrarla y cuando su mano toco su hombro, dejo caer gruesas lágrimas y el nudo que tenía en la garganta se aflojo un poco. La atrajo hacia ella y el abrazo con fuerza. Su mano derecha acunaba su nuca, la imagen se interpretaba como una madre que había encontrado a su hija perdida…
- Sakura…- hablo tan bajo y con la voz rota, solo para asegurarse que realmente era ella de quien se trataba, su cabeza y su raciocinio aun no daban crédito a todo.
- Aquí estoy Shishou – y también la abrazo, encontrando ambas un poco de consuelo ante la extraña situación.
Hinata las dejo ser, ambas habían sufrido bastante y juntas calmaban toda la tristeza acumulada. Miro a su esposo aun inconsciente, desde la llegada de Sakura había algo que la molestaba, algo dentro de ella avisaba que algo pasaría pronto, algo malo. Pero no estaba segura aun y a romper el momento de las mujeres frente a ella, prefirió guardar silencio, ya llegaría el momento para hablar de eso.
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- ¿Así que necesitas mi ayuda? Volvió a preguntar la pelirroja frente a él. Estaban dentro del gran despacho en donde el símbolo de espiral adornaba gran parte.
- Si- volvió a repetir el, ya la había contado con lujo de detalles la situación, y al parecer había algo que no le permitía aceptar. Karin se levantó de su silla y avanzo donde había varios pergaminos acumulados.
- Hace unos meses, llegaron unos forasteros a pedir residencia en la aldea. Cuando los entreviste y note que no tenían ningún tipo de lazo con nuestras raíces dude en dejar que se quedaran. – El moreno la observo con interés – se quedaron por unos días, los expulse luego de que intentaran robarnos información, buscaban esto.
Rápidamente realizo unos sellos y apareció un pergamino.- esta es toda la información que hemos reunido acerca de la técnica Fūinjutsu del clan Uzumaki.
- ¿La técnica de sellado?- pregunto Sasuke. ¿Cómo es que esto se conecta con lo que él le había dicho?
- Exacto, esta técnica es capaz de sellar cualquier cosa. Además mis hombres encontraron informes sobre tu clan.
Ok. Eso sí lo tomo por sorpresa. Espera. – Karin estos sujetos llevaban consigo una máscara de serpiente…?
Aunque la pelirroja quedo asombrada, con cara de terror se acercó a su escritorio y del primer cajón, saco la misma mascara que Sasuke le describió.
- Esa mascara, la llevaban puesta esos bandidos que secuestraron a mi hija.
Ahora todo tenía sentido, ¿pero para que necesitaban a Sarada? … y si la necesitaban ¿por qué no habían vuelto por ella?
- Te ayudare.- soltó de repente Karin.- pero no lo hare por ti.
- Se lo debo a tu esposa… Claro, mientras el dejo que muriera Sakura la había salvado.
En ese entonces la muerte era algo muy simple para él y pensar que si en verdad su esposa no hubiera curado las graves heridas de Karin, todo el avance de esa aldea no sería más que una ilusión y ahora no tendría como encontrarla si Karin muriera.
Se levantó de la silla y dirigiéndose a la puerta del gran salón, la miro por el rabillo del ojo.
- Saldremos en 2 horas más.
Tenía que volver a Konoha, encontrar porque antes necesitaban a Sarada y ¿Por qué ahora no?
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Lejos, Tsunade, Sakura y Hinata observaban los avances que la pelirosa tenía acerca del contraveneno…
- Necesito que la velocidad de acción sea más rápida, la potencia al parecer no es suficiente pero no tengo los implementos para poder hacerlo.- exclamo dubitativa la ojiverde.
- No es necesario, has avanzado lo suficiente como para probarlo en Naruto.- aunque lo que su maestra dijo era verdad, tenía que asegurarse de que funcionaria. No había lugar para errores y no permitiría que por su impaciencia surgiera un error mayor o peor aún complicar más la salud de Naruto.
- Este veneno esta degradado y ya dentro de su sistema, la extracción no es una opción. La única alternativa es eliminarlo desde dentro, no hay lugar para pruebas ni errores Tsunade – sama.
- Entonces te ayudare, dime que necesitas y lo traeré.
- Gracias!- exclamo feliz, se giró hacia Hinata y la abrazo susurrando en su oído.- si todo sale bien, en la tarde tendré el antídoto para Naruto.
La morena se le aguaron los ojos de felicidad y volteo a ver al rubio, inconsciente de todo lo que pasaba a su alrededor.
"Pronto, Naruto".
La puerta de la casa se azotó con un fuerte Paf!, y se sintieron pasos acelerados en el primer piso, reafirmando la llegada de los niños.
- Mamá! Himawari ya está en casa!- era su hijo mayor que gritaba desde la entrada.
- Oh ya llegaron, disculpen- se limpió la cara con sus manos, eliminando todo rastro de las lágrimas que habían amenazado con salir y con su mejor sonrisa bajo las escaleras rápidamente. Al llegar al primer piso encontró a los 3 niños sentado en la sala conversando amenamente.
- Hija.- la llamo acercándose
- Mama! Te extrañe mucho.- la abrazo fuertemente y con esa sonrisa que heredó de su padre, le beso la mejilla.
- Mi amor, ¿Cómo está el abuelo?
- Bien, pero mama…
- Dime…
- ¿Papa sigue enfermo?.- observo a su hijo mayor y a Sarada, ambos movían la cabeza de una lado a otro, "ellos no le habían dicho"… entonces…
- ¿El abuelo te lo conto verdad?.
- Si.- respondió mirando hacia el suelo.- me puse muy triste y llore un poco, pero el abuelo me dijo que tenía que ser fuerte como papá…
Su padre, aun con sus obligaciones se dio el tiempo de explicarle a Himawari la difícil situación. Abrazo de nuevo a su hija y acaricio su cabello. Se levantó y miro a los 3 niños con solemnidad.
- Somos ninjas… y ustedes los hijos de los ninjas que pelearon en la gran guerra. Demuestren ese valor y esa fuerza que les hemos heredado. Nunca se rindan.
Ella la esposa del Hokage nunca permitiría que la nueva generación se sintiera débil e insegura. Había que seguir luchando y esta nueva generación tenía todo para dejar su propia marca en esos nuevos tiempos.
Mientras que en Sarada sus palabras colaron a fondo, recordó a su madre, a su padre en las veces que salían de misión y ella esperaba por su regreso. Las incontables heridas que habían sufrido defendiendo la aldea, a las personas que querían, a ella misma…
Su padre estaba dándolo todo para que su madre volviera a casa junto a ellos, y "Sakura Haruno" no paraba de trabajar en la cura para su tío. Quería ayudar pero se sentía tan inútil…
Miro al suelo y entrelazo sus manos apoyándolas en el mentón, pensativa….
¿Cómo podía ayudarles?
La reacción de la morena no pasó desapercibida por Boruto. Pero antes que dijera nada, Su madre los llamo a la cocina. Después de almorzar tendría que explicar esa cara de preocupación.
"hump" piso fuerte antes de seguir a las morenas a la cocina.
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Sai continuaba su camino de vuelta a la aldea, a este paso llegaría en unas horas.
Saltando de rama en rama, lo único que ocupaba su mente eran las palabras del monje.
La avecilla
Tres días
Utilizar a la avecilla, sabía que a los secuestradores les interesaba Sarada, pero se frustro su secuestro y se habían quedado sin sujeto. Entonces ¿Qué papel jugaba la avecilla?
Tenían 3 días, lo que dejaba 2 días para planear una estrategia.
Pero primero había que entender sus planes.
Se detuvo y con su pergamino en mano se dispuso a realizar su jutsu de tinta para poder ganar tiempo y viajar más rápido. Pero dos figuras llamaron su atención. Se acercó y rápidamente salto para posicionarse frente a ellos.
- No pensé en encontrarte por aquí Sai.
- Nunca me habia alegrado tanto por verte, tengo importantes noticias para ti, Sasuke - san.
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NOTA: la aldea del remolino se acabo, pero su gente no, es por eso que hay gente uzumaki por todo el mundo ninja repartidos por alli. por esa misma razon Kushina (la madre de naruto) llego a Konoha.
Gracias por sus review, espero que me puedan decir que tal va la historia.
adelanto:
en el prox. capitulo aparece sasuke del pasado. c:
los quiero! 3
