Jelou pipol! ¡Uy que ingles tengo! Denle las gracias a Wachu(?

Wherever, acá les dejo su capítulo nuevo, disfrútenlo, gosenlo, y denme mucho hamorsh si quieren que siga publicando(? Es joda, hasta luego :*


CAPÍTULO 11:

A Veces Creemos Que Vernos Vencedores Es Suficiente Para Vencer, Sin Embargo, La Lucha Es La Parte Más Importante Para Conseguir La Victoria, Solo Espero Que Todos Mis Esfuerzos Alcancen Para Ganar La Guerra Que Debo Afrontar Para Conseguir Tenerte.

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El viento soplaba con fuerza en la aldea oculta entre las hojas. Tres ninjas, de pie en el edificio del Hokage se disponían a partir, la quinta les miraba con cierto enojo en su rostro.

—¿Estás seguro de esto, Naruto? —preguntó la rubia al exhokage mientras sacudía su pantalón.

—Claro que lo estoy, ¿cuándo he dudado de las decisiones que tomo? —respondió estirando los brazos.

—Hora de irnos —anunció Sasuke y los otros dos asintieron.

—Tengan cuidado —pidió con voz monocorde Hiashi.

—Y por favor traigan a mi hermana a salvo a casa —dijo esta vez Hanabi en plena reverencia.

—Sí, lo haremos —aseguró Sakura respondiendo a la reverencia.

—Yo aún estoy enojado con el viejo —bufó Naruto—. Pero haré lo que sea por traer de vuelta a Hinata.

—¿El mismo drama armaron cuando yo me fui? —preguntó Sasuke con burla.

—Cállate, teme —el cuerpo del rubio fue cubierto por chacra amarilla y se dispuso a partir.

—¡Naruto! —se escuchó un grito y los tres se frenaron en seco.

—Esa voz… —susurró Sakura enfocando la vista.

—¡Naruto, espera! —gritó de nuevo en plena carrera—. ¡Cuánto tiempo, Naruto!

—¿Quién es esa? —preguntó el azabache con la mirada fija en la rubia que respiraba agitada frente a ellos.

—¡¿Shion?! —exclamó Naruto con fuerza—. ¡¿Shion, que haces aquí?! —preguntó sorprendido. El chacra en su cuerpo desapareció.

—Quería verte, Naruto —respondió sonriendo y saltó a su cuello, robando un casto beso a sus labios.

Los ojos de Naruto se abrieron de par en par, Sasuke rió por lo bajo, Hiashi enarcó una ceja, Hanabi tenía la boca abierta y una vena hinchada de rabia y Sakura, bueno, no estaba muy sorprendida.

—¡¿Q-q-q-q-q-q-qué fue eso?! —el rostro del rubio era toda una obra de arte.

—Un beso de amor —respondió con tranquilidad la rubia.

—No, me refiero a ¿por qué hiciste eso? —estaba avergonzado, sorprendido y muchas cosas más—. ¡¿Estás loca?!

—¡No digas que estoy loca! —rodó los ojos y apretó los puños—. ¿Quieres acaso que te diga cuándo vas a morir?

—N-no se te ocurra hacerlo —había comenzado a sudar con solo recordar eso.

—Cuánto tiempo, Shion-san —saludó Sakura reverenciándole.

—Oh, es la fea sin tetas —dijo con sorna, viéndole solo con el rabillo del ojo.

—¿Q-qué dijiste…? —de no ser por su gran auto control le habría saltado encima.

—¿Y tu quién eres? —preguntó la joven rubia enfocando la vista en el azabache—. Eres muy lindo —aseguró con las manos frente a su rostro—. Pero yo prefiero a Naruto.

—Yo soy Uchiha Sasuke —dijo sin inmutarse.

—¿Quieres saber cuándo morirás? —el Uchiha arqueó una ceja—. Bueno, si te me acercas demasiado lo sabrás —le mostró la lengua como la inmadura niña que solía parecer ser.

—Tranquila J-Lo, tengo novia —aseguró el azabache encogiéndose de hombros y señalando a Sakura.

—Oh —suspiró con pesar—. Ahora entiendo, tienes malos gustos. Bueno, siempre escuché decir que los chicos lindos se quedaban con las feas.

—Maldita… —susurró con ira Sakura.

—¡Shion! —escucharón un fuerte grito y todos se volvieron a ver en la dirección de la que antes había venido la chica.

—¿Y ese quién es? —preguntó por la bajo Naruto a Sakura.

—Ni idea —respondió ella en el mismo tono.

—¿Sí, qué pasa? —preguntó la nombrada una vez que el hombre estuvo lo suficientemente cerca.

—¿Por qué saliste corriendo de esa manera? Estaba preocupado —retiró la capa y el sombrero de su rostro y tanto los ojos de Sakura como los de Tsunade y Hanabi brillaron.

—Qué hermoso —susurraron las tres al unísono.

—Lo siento, lo siento, estaba emocionada por ver a un viejo conocido y… —el castaño enarcó una ceja y ella guardo silencio—. Lo siento, Daisuke-dono.

—¿Daisuke? —susurrarón Sakura, Hanabi, Tsunade, Naruto y Sasuke a la vez.

—Oh, otou-sama —susurró el castaño reverenciando a Hiashi.

—Por favor levántese, Daisuke-dono —el silencio era sepulcral.

—Para mí es un honor hacerlo, y por favor, no se sienta cohibido de llamarme hijo —dirigió su mirada hacia Tsunade—. Usted debe de ser la quinta —la aludida asintió—. Es un placer conocerla, disculpe, quisiera hacerle una pregunta.

—¿Qué pregunta? —los ojos dorados de la rubia estaban fijos en aquel joven—. ¿En verdad es el hijo del Daimyo? Pero si ese hombre es horrible y este chico es…

—¿Me indicaría donde puedo encontrar al Sexto Hokage? —ella asintió y todos los presentes señalaron al rubio.

—¿Qué quieres conmigo? —bufó Naruto—. Además, acabo de renunciar a mi puesto.

—Ya veo —dijo el castaño acercándose hasta el rubio, y Naruto le miraba hacia arriba, pues lo superaba en estatura—. Eso solo aumenta mi ventaja.

—¿Ventaja sobre qué? —preguntó el rubio con el rostro descolocado.

—Sobre el corazón de Hinata-hime, obviamente —dijo con sorna.

—¿Princesa? —esta vez resonó la voz de Sakura.

—Sí, desde que se volvió mi prometida la llamo princesa, después de todo al casarse conmigo se convertirá en una —sonrió triunfante—. En fin, es obvio que llevo mucha ventaja —dijo mirando de pies a cabeza a un muy cabreado Naruto.

—Daisuke-dono —irrumpió Hiashi.

—Por favor llámeme hijo —pidió de nuevo galante.

—Sí, bueno, verá, sobre la boda… —Sasuke se detuvo en medio de los dos castaños.

—Se tendrá que cancelar —dijo Sasuke.

—¿Perdón? —Daisuke dio un paso atrás—. ¿Quién eres y por qué dices tan graves tonterías?

—Soy Uchiha Sasuke —bufó, estaba arto de presentarse—. Y se cancelará porque Hinata no se encuentra en la aldea.

—Hinata-sama —dijo el castaño—. Acostúmbrate a llamar con respeto a la futura esposa del proximo Daimyo.

—Sí, como sea, igual no está, se fue, ha sido acusada de asesina y es poco probable que consigamos traerla de vuelta —levantó el pulgar y comenzó a caminar en dirección contraria a la torre—. Y aunque la trajéramos de vuelta, ha sido acusada de un crimen, así que no creo que se puedan casar.

—¿Dudas de mi poder, Uchiha-san? —preguntó haciendo que el azabache le mirara con interés—. Tsunade-sama —la nombrada le miró—. Exijo, como futuro Daimyo del país de fuego, que se retiren todos los cargos en contra de mi futura esposa.

—Pero…

—¿Está dudando de realizar mi petición? —sus ojos rojos se clavaron con fuerza en la rubia—. ¿Acaso debo de molestar a mi padre pidiéndole que él mismo venga a hablar con usted?

—No señor, no es necesario —miró directo a los ojos a Hiashi—. Su hija será relevada de toda acusación.

—Gracias, es hora de buscar a Hinata-hime —pidió tronando los dedos frente a Sasuke.

—Adiós —dijo Naruto dedicándole una rencorosa mirada a Daisuke.

—Alto —los 3 ninjas voltearon—. Iré con ustedes.

—¿Disculpa? —dijo Sakura con asombro.

—Lo que escucharon, iré con ustedes —reafirmó comenzando a seguirles.

—Lo siento, pero vamos a una peligrosa misión, no vamos a pasear al parque —bufó Naruto intentando zafarse del agarre de Shion.

—Yo también quiero ir, Naruto —pidió la rubia colgada a su brazo con fuerza.

—No, Shion, no puedes venir —dijo esta vez Sakura.

—Tú no te metas, tabla —se aferró con más fuerza a Naruto—. Yo iré contigo.

—Es hora de irnos —dijo con fuerza Daisuke adelantándose—. Seré el líder, iremos a buscar a Hinata.

—Disculpe señor, pero no lo entiende, es peligroso que venga a una misión de ninjas y… —la pelirosa fue interrumpida.

—No soy ningún debilucho, señorita, si les digo que iré es porque tengo como defenderme en el campo de batalla —tronó los dedos y Shion corrió hacia él para entregarle un par de pergaminos—. He entrenado muy duro desde que conozco a Hinata-hime para poder estar a su altura.

—¿Y qué harás si aparecen enemigos? —preguntó en burla Naruto—. ¿Golpearles con el pergamino hasta que mueran, o leerles alguna historia aburrida?

—Es usted muy idiota, Naruto, cada vez siento más ventaja —él rubio fruncía el rostro—. Cómo he dicho, es hora de irnos.

—¿Yo también puedo ir, Daisuke-san? —preguntó Shion, recibiendo un asentimiento de cabeza por parte del castaño.

—Sí, necesitaré alguien de mi confianza durante el viaje.

—¡Oh por Dios! —se quejó Naruto—. ¿Es en serio? —preguntó frustrado—. ¡¿Ambos vendrán?!

—Pero, Naruto —dijo Shion, volviendo a su brazo y haciendo un puchero—. Creí que estarías feliz de verme.

—No se trata de… —la rubia le interrumpió robándole otro beso—. ¡Deja de hacer eso!

—Interesante —susurró Daisuke desde el frente—. Esa información de seguro le interesará a Hinata-hime.

—¡Tú también deja el fastidio! —estaba arto—. ¡A ver si puedes seguirme el paso, payaso! —exclamó para emprender su carrera.

—¡Naruto, ¿piensas dejarme aquí?! —gritó la rubia enfadada, haciendo que el nombrado se detuviera.

—¿Dejarás de joderme si te llevo? —la rubia asintió—. Bien —la subió a su espalda y retomó su carrera.

—¿Podrá ir a nuestra velocidad, Daisuke-dono? —preguntó Sakura manteniendo un perfil bajo por respeto.

—Claro, ya lo he dicho antes, me he preparado para estar al nivel de la mujer que amo —dicho esto volvió a cubrirse con la capa y el sombrero y arrancó a velocidad para alcanzar a su oponente en el amor.

—¿Crees que esté bien que esos dos vengan? —cuestionó la pelirosa a Sasuke comenzando a avanzar a una velocidad moderada.

—Claro, Naruto va al frente y él se encargará de que a esa mocosa no le pase nada malo —dijo refiriéndose a Shion—. En cuanto al Daimyo, va al frente de nosotros, así que solo debes de mantener tus ojos abiertos y nos será fácil cuidar de él. Recuerda que nosotros tres no somos ninjas precisamente comunes y corrientes.

—Tienes razón —Sakura sonrió y afirmó una vez más la vista en el joven que los acompañaba.

—Por cierto, tengo una duda —su acompañante le miró—. ¿Quién es esa chica que besó al dobe?

—¿Shion? —Sasuke asintió—. Es la sacerdotisa de la Aldea Demoniaca. Cuando la conocimos era peor que ahora así que no le hagas mucho caso a sus tonterías —Sakura rió con nostalgia—. En el fondo es una buena chica, solo está algo loca.

—Bien, espero que podamos salir rápido de esto —Sakura le miró y asintió—. Sobre todo porque tenemos muchos preparativos aun pendientes para la boda —dijo guiñándole el ojo y consiguiendo un sonrojo de parte de su novia.

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Continuará…


Notas de Autor: Bueno, llegamos a un momento crucial, como les dije, Daisuke me gusta mucho, y pues amo a Shion, ay Dios como amo a esa rubia malasangrosa! Jajajaja En fin, de verdad espero que les haya gustado, y quiero invitarlos a unirse a ese maravilloso grupo que me tiene enamorada: Mundo Fanfiction NaruHina. Ahora me voy en mi nube~~

Gracias por leer, gracias por los reviews, los quiero! Besos~~ FanficMatica :*