Yo Alexis les traigo el penúltimo capítulo. XD mueran de envidia, he leído el inicio del 12… claro que aun está en discusión lo que está escrito. Aunque Kero esta rondando a mí alrededor, yo quería presumir que he leído el 12 X3 no me iba a dejar pero le preste mi juego de gears of wars 2.

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece.

Capturando un Corazón

Round 11

Fate vestía una enorme y pesada chamarra de cuero y unos desgarrados pantalones de mezclilla, la chica se veía peligrosa… si no fuera por su infantil gesto al comer helado con chispitas de colores. Ella estaba recargada contra la pared de su cuarto mirando la mochila negra que descansaba sobre su cama. También miraba su brazo, aun adolorido pero sin vendas, le resultarían muy estorbosas para lo que pensaba hacer.

- Lamento el retraso, Fate-san – dijo Erio entrando al cuarto – he confirmado que estamos solos en la planta alta. Caro nos hará saber cualquier alteración del estado actual

- Estupendo – le sonrió tomando la mochila y abriendo su ventana – ahora subamos a instalar esto

- Aguarde

Erio salto a la cama de Fate metiendo sus manos entre las almohadas hasta extraer el preciado triangulo amarillo.

- Bardice bloquea a todos menos al equipo relámpago. No puedes aceptar ningún mensaje o dar tu posición hasta nuevo aviso

Sir

- Has lo que dice

Order confirmed. Mode Lightning.

Fate sonrió pensando en que nunca escucharía a Bardiche entrar en ese modo. Solo Caro y Erio podrían comunicarse con Bardiche.

No espera. Signum también es parte de mi equipo.

- Bardiche, olvídate de ese modo. Solo Erio, Caro y Arf tienen permiso. Al resto bloquéalos

Yes, sir.

Estuvo cerca. Bien, ahora subamos al techo a instalar el nuevo juguetito de Erio.

Una vez en el techo, Erio apenas tuvo tiempo de cerrar la ventana antes de que Hayate entrara a la habitación. Ninguno de los dos se movió esperando diez minutos para asegurarse de que la castaña no los escuchara caminar por el techo.

Cuando Caro confirmo que Hayate estaba nuevamente abajo, Erio se puso a trabajar con la laptop mientras Fate colocaba un proyector para que apuntara al patio. Poniéndolo a prueba con su hermano. Fue muy divertido ver a su hermano gritar como niña al ver a tres Fate trasparentes seguirle por el patio hasta entrar a la casa.

- Fate-san necesito ayuda – dijo Caro subiendo al techo asistida por Erio

- Debiste dejarla salir cuando entraste al cuarto – reprendió Erio volviendo a su laptop – nos faltan dos reflectores

- Me hare cargo

Claro, dejen a la princesa relámpago cargar su peso en la orilla del techo. Es un trabajo perfecto para ella, porque si la vuelven a poner a montar cosas que se reflejen, su madre terminara pagando años extra de terapia para su Onii-chan.

Haciendo a un lado sus pensamientos subió el saco salvándose por muy poco de caer, cosa que no pareció perturbarle en lo más mínimo. Estaba por abrir el saco cuando escucho el rugir de la moto de su prima, arrastro el saco al otro lado con ayuda de Caro.

- Creo que me vieron – dijo Erio avergonzado – tenemos que irnos ahora

- ¿Terminaste?

Erio afirmo con la cabeza ayudando a las chicas a bajar al saco usando una cuerda que el chico siempre llevaba consigo. Arf los esperaba recargada contra su moto terminando de asegurarse que estaba en buen estado.

- Quiero mi moto devuelta en perfectas condiciones – Fate asintió poniéndole el casco a Erio

- Caro se queda contigo y el saco – dijo Fate antes de ponerse el otro casco y subiéndose a la moto – regresare a la hora acordada

- Caro y yo nos haremos cargo del resto – le sonrió a su prima golpeándola en el hombro – no me convence prestarte mi moto con ese brazo malo

- Confía en mí, primero me mato antes de causarle algún daño a tu motocicleta

- ¡Fate-san!

La rubia hiso caso omiso del reclamo de Caro, poniendo en marcha la moto sonriendo ante el apretón que le dio Erio al comenzar a aumentar la velocidad.

Rayos, que complicado es ser la princesa relámpago… Fate, no comiences a desvariar. Erio me necesita aquí para no salirme del camino…

- ¡Mira Erio un gato! – la voz de la rubia llego a Erio por el comunicador del casco

- Tomemos un atajo, Fate-san

- Bien

¡Estoy en la moto de Arf! Como quisiera que este fuera mi regalo de cumpleaños, así podría llevar a Nanoha-chan y según leí, puedes haces hacer cosas pervertidas aquí.

Recorreré los caminos a una velocidad abrumadora y quitare a todo aquel que se atreva a meterse en mi camino… Qué curioso, acaba de salir el pensamiento y un payaso salió volando al golpear la moto, lástima que sus globos se salvaron. Oh, Erio logro atrapar uno.

No sé porque Arf temía prestarme su moto. Hasta la he lavado, más o menos, solo entre a la fuente, me moje un poco. Lo que me tiene intrigada es ¿Qué hacían esos niños dentro de la fuente?

Tengo sed… ¡Qué suerte!

Fate sonrió arrebatándole una botella de agua a un señor mientras salía del parque al que entro para evitar el tráfico. Notando que con el casco puesto no iba a poder beber, tiro la botella subiéndose a la calle para lograr meterla en un bote de basura. Fue cuando noto que había olvidado algo importante.

- ¿Hacia dónde iremos Erio?

- Dos calles después del cementerio, justo al frente del parque de diversiones abandonado

Fate reprimió el deseo de frenar, pensando que muy seguramente Erio había olvidado que dicho parque era la razón por la cual ni ella ni Caro pasaban por esa zona. Tomo aire reafirmando su decisión por llevar a cabo su labor. Pasara lo que pasara iba a conseguir los últimos accesorios para su vestimenta aunque esta estuviera en el centro de un cementerio y el vendedor tuviera una risa malévola acompañado de una sombra con vida propia.

Hoy he perdido mi título de princesa. A partir de que ponga un pie en ese local de cosas exóticas seré conocida como Guerrera.

Podría vestirme como Xena… ¡Eso! Princesa Guerrera Relámpago… está muy largo, le pediré a Hayate que me ayude a reducirlo.

Repasemos la lista de cambios. Mi hurón por unos patines de lujo, los patines para Subaru para que me dé el dispositivo de su hermana, el dispositivo para Shari y ahí obtendré la serie de Ultra Maniac, luego esa la intercambio con Suzuka por uno de sus gatos, ese gato se lo presento como regalo a Arisa y así saldare mi deuda con ella por no haber asistido a su casa, además de cambiar códigos de seguridad. Suponiendo que ella conozca el de la caja fuerte de Suzuka, chantajeare a esta para que me enseñe a bailar.

- ¿Te hiciste cargo de Yuuno? – pregunto Fate dando una vuelta muy cerrada a gran velocidad

- Lo amarre y ate como Ca… ahem – soltó una fuerte carcajada provocando que la rubia casi perdiera el control de la moto - ¡Claro! Yuuno, el hurón. Está en la mochila con un moño rosita y Caro lo recogió de la veterinaria – esbozo una sonrisa de la que Hayate hubiera estado orgullosa – Yuuno ha sido castrado, Fate-san

- Ese fue el único requisito que Carim me pidió para el intercambio

Obviamente, Fate no se dio cuenta del doble sentido de las palabras de Erio. Quien por cierto mantenía su sonrisa.

Esto parece un juego de búsqueda de objetos. Nota mental: Jugar con Onii-chan búsqueda de objetos. Mi hermano es lindo, juega aunque no le diga. Solo tengo que cambiar de lugar sus cosas. Lástima que el juego inicia solo cuando quiere usar dicho objeto. Quizá debería de decirle que yo escondo sus cosas para agilizar el inicio del juego.

- Fate-san – la voz de Erio resonó en el casco de una manera que le resulto curiosa – este no es el camino al cementerio

- Primero tenemos que ir a pedir un favor

- Hoy es día de favores – dijo Erio apoyando su cabeza en la espalda de Fate

- Este es especial

- ¿Y qué tiene de especial?

- Para este no tendremos que dar nada a cambio o intimidar, ni siquiera necesitare nombrar a Hayate y lo mejor de todo ¡No me arrepentiré de haberlo pedido!

Erio no tardo en reconocer el camino por el que Fate lo llevaba.

- La persona a la que le pediremos el favor ¿Trabaja en el hospital?

- No exactamente

Erio metía una caja dentro de la mochila de Fate mientras esta se frotaba su adolorido brazo. El esfuerzo de conducir con su brazo a medio sanar hacia que este palpitara de dolor en protesta. Por suerte se le ocurrió aprovechar su visita al hospital. La pomada y pastillas que le dieron evitarían la hinchazón además de atenuar el dolor.

Eran cerca de las tres de la tarde y habían terminado con todos los intercambios. Razón por la cual se encontraban sentados en la calle descansando. Unos minutos después Caro les dijo que Aria y Lotte finalizaron su trabajo y el traje de Catgirl estaba en su cuarto de recuerdos.

Qué bien que aceptaron viajar juntas en el saco. Su presencia hubiera alertado a la Comandante Kitsune y nuestra misión es estrictamente secreta. Bueno, para este entonces alguno ya debió darse cuenta de que los relámpagos desaparecimos dentro de la casa.

Solo espero que Aria y Lotte puedan contenerse y no hacer de mi Onii-chan un rehén. Por alguna razón siempre olvidan donde lo ataron y a mi es a la que terminan regañando.

Sir, Reinforce insists contact you.

- Sigue negando acceso

Yes, sir.

- Hayate está muy insistente – suspiro cruzándose de brazos, soltando una maldición cuando el dolor le recordó que aun tenía su brazo fracturado – mou las consecuencias de hacer de súper héroe

- Necesitaría un disfraz si decide dedicarse profesionalmente – observo Erio sosteniendo la mochila negra de Fate – por cierto, este traje está muy bonito

- Ciertamente es el mejor trabajo de Shari

Shamal era quien hacia sus trajes para cosplay, pero si Fate quería usar algún otro tipo de vestuario acudía a Shari. Y en este caso necesitaba usar contactos externos a Hayate, contando solo con su equipo… menos Signum.

- Ya he elegido la canción – dijo Erio quedándose viendo el pequeño libro que Fate sostenía

- No estoy siguiendo los pasos que dicen aquí – dijo Fate encogiéndose de hombros – todos los libros de cita dicen que debes de ser uno mismo

- Entiendo por eso se le declarara a Nanoha-san de esta manera

Fate asintió sonriéndole con ternura. Esa no era la razón… no completamente. Solo que fue la mejor manera que se le ocurrió mientras hablaba por teléfono con Arisa.

- Lastima que mi piloto se enfermo, si no hubiera comprado unas flores y me hubiera arrojado al patio de su casa con un corazón en el pecho que diga "Te amo"

- Lamentable – suspiro Erio estando totalmente de acuerdo – eso hubiera sido mucho más romántico

- Aja, y Arisa-chan se enojara si cambio de piloto. Ella me ha dicho un sinfín de veces que una vez que elijo a mi piloto de confianza no es buena idea cambiarlo por mucho que quiera saltar

- Bueno, pues vallamos a donde Suzuka para que nos enseñe ese baile

- ¿Lo aprenderás conmigo?

Erio solo se encogió de hombros restándole importancia.

- No me viene nada mal aprender a bailar algo exótico – luego le vino a la cabeza una idea tan deslumbrante como la de Fate - ¡Puedo bailar con usted!

- Ahora que lo mencionas… - Fate miro pensativamente el cielo – no estaría mal tener bailarines extra

- Podría decirles a Aria y Lotte, ellas seguramente querrán participar

Toda una coreografía… lástima que las necesite para otras cosas. Solo Erio y Caro podrían bailar conmigo. Lo malo es que también a ellos los necesito fuera de escena… si tan solo Arf pudiera hacerse carago del programa de Erio…

Hey, tal vez deba llamar al equipo estrella… no. Nanoha me matara por hacerlas parte de esto, y lo que yo quiero es vivir para que me ame. Así que Subaru y Teana quedan fuera. Además que mi objetivo es que tenga su atención sobre mí, no dispersa viendo a los extra.

Bien, Aun así no estaría mal que Erio y Caro aprendieran este baile. Podría servirles.

- Solo llama a Caro y dile que nos vea en casa de Suzuka – pidió Fate cerrando sus ojos

- Ahora que lo pienso... si vamos a regresar los tres…

La rubia abrió un ojo mirando la moto de Arf. Sus protegidos eran pequeños y aun así no estaba segura de llevarlos en la parte de atrás. Sonrió de medio lado volviendo a cerrar su ojo. Esa acción relajo a Erio y comenzó a ponerse de pie. Tenían muy poco tiempo para aprender ese baile. Aun contando con la ayuda de Aria, Lotte y Arf en casa, solo él sabía utilizar el programa y para activarlo tenía que estar en casa de Fate.

- Podemos retrasarnos… pero apenas una hora de lo acordado – Dijo Fate calmada – recuerda que tenemos el elemento sorpresa

- ¡Cierto!

Elemento sorpresa. Me pregunto si ella se considera un elemento sorpresa. Como sea, estoy a unas horas de distancia de efectuar esa linda danza con ese extraño traje. Me muero por ver la cara de Nanoha cuando me vea.

Qué bueno que Arf instalo la cámara para grabar mi monumental declaración de amor… la pregunta es ¿Qué respuesta saldrá de la boca de Nanoha cuando termine?

Si me rechaza Arf dejara caer la lona sobre ella y yo podre escapar antes de ponerme a llorar.

No pienses en eso. Ahora eres una guerrera y debes de permanecer firme hasta el último golpe. La ultima de pie…

Suspiro colocándose de nueva cuenta el casco y una vez que los brazos de Erio la rodearon, emprendió el camino hacia casa de Suzuka. Deseando poder encontrar un buen refugio por si era rechazada. Por un momento pensó en su madre biológica… negó moviendo la cabeza luchando por aferrarse a lo que tenía enfrente.

Concéntrate en aprender el baile. Cuando llegue el momento no corras hasta que Nanoha hable. Dependiendo de lo que diga actuare.

Quizá así se sentía Hinata al estar cerca de Naruto. Debería de ir vestida de Hyuuga y convencer a Arf de que vista a Nanoha de Naruto… oh, sí. A ella no le gustaría esa idea… ¿Haruno?... No… ¿Kurenai? Hinata y Kurenai… No, Nanoha es mas como Anko, si, Anko con Hinata.

- Erio…

- ¿Si, Fate-san?

- Cuando bajemos patéame – Erio encontró divertidas sus palabras – en serio. Estoy pensando en cosas extrañas

- ¿Cómo Chikane y Souma juntos como pareja?

Fate se quedo en silencio unos segundos antes de reír junto con Erio desasiéndose de todas sus inseguridades y temores.

- Olvida la patada – dijo Fate entre risas – los nervios me están jugando sucio

- Ja, traidores – bufo el pelirrojo – Si pudiera los patearía por jugar con su seguridad

- Gracias Erio

- No hay de qué. Solo recuerde cuando empezó a entrar a los concursos de Cosplay. Dioses queridos, nunca vi a alguien bailar tan sensual como usted

- ¿Te refieres a mi segundo Barried Jacket? – Sintió a Erio asentir contra su espalda – oh… cierto, después de hacer eso, esto no debería ser nada difícil

Ahora si ya estoy correctamente ubicada.

- ¿Podemos comprar un helado de camino? – pregunto Erio

- Yeap ¿Tu llevaras el helado de Caro?

- Podría intentarlo, pero es posible que manche la chamarra

- No importa, de cualquier modo me voy a cambiar de ropa

- Hay que asaltar el armario de Zafira mas seguido

A mi madre podría darle un infarto si me ve con esto. Si cuando salí de conejita de Play boy me hiso usar las faldas de Nanoha por meses… Menos mal que Nanoha ahora usa la ropa que Hayate le regala.

Hayate estaba en los brazos de Rein viendo a Nanoha ir y venir por la sala. Fate se comportaba muy fuera de habitual. Primero, ahora vestía una camisa purpura y unos pantalones negros. Conjunto que detestaba y estaba en lista de ser donado. Lo más raro era ver a Bardiche colgando del cuello de la rubia con una T negra en el centro.

Ahora mismo estaba poniendo orden en sus dos habitaciones. Ellas solo la escuchaban intercambiar cosas entre los dos cuartos con ayuda de Arf y Chrono. También se negaba a contestar preguntas sobre lo que estuvo haciendo en el día y no parecía nada afectada por la preocupación que Nanoha y Hayate mostraban. Ni siquiera sonrió cuando Rein le dijo su relación con la castaña o sobre que dicha relación se dio en su cuarto.

Y lo que más resaltaba del extraño comportamiento de la rubia era que no reacciono cuando Nanoha propuso estrenar el videojuego que Rein había traído.

- Sera que ya no nos quiere – dijo Nanoha al borde del llanto

- También puede ser una rabieta – gruño Hayate resistiendo el impulso de ir tras la rubia y exigir una explicación – démosle un minuto más antes de amarrarla y torturarla hasta que diga todo lo que queremos saber

- Pero es Fate – suspiro Rein – no pueden hacerle lo mismo que a Vita

Hayate se cruzo de brazos molesta. Rein tenía razón. Pero si Fate se seguía comportando de esa manera sin dar una buena razón, Hayate estaba dispuesta a fingir que la rubia era la pequeña Vita.

- ¿Salimos a jugar? – Pregunto Fate sosteniendo una manopla y una pelota – Erio-kun se ha encargado de iluminar el patio para jugar de noche

- ¿Por qué iríamos a jugar contigo cuando tu no quisiste jugar Halo? – pregunto Hayate poniéndose de pie

- Ok – alzo sus manos caminando hacia la cocina – puedo batear yo sola

Fate tomo un bate que estaba escondido en la cocina y salió al patio. No paso mucho antes de que las chicas la escucharan batear, y Nanoha no tardo en salir seguida de una resignada Hayate, casi arrastrando a Rein.

Al salir se encontraron en una isla. Para ser precisos, el holograma de una isla. Lo único verdadero ahí era Fate. Sentada a mitad del patio, sus pies descalzos y su cabeza gacha.

Entonces las puertas tras las tres chicas se cerraron y una peculiar canción comenzó a sonar.