Después de una serie de accidentes… como estropear el horno y quemarme, inundar la casa, romper la mayoría de la vajilla de la boda de mis padres (y todo eso en un solo día). Aquí estoy con un nuevo cap. Todo gracias a mis padres, que se lo tomaron muy bien. Me dijeron: "Solo te queda incendiar la casa, hija…"
Cap. 10
"No dejes que esto te derrumbe"
-¡Despierta Sasuke! ¡Espabila de una condenada vez!
- Sí… Llevo un buen rato despierto. Despierto del estúpido sueño que tenía en el que mi futuro consistía en vivir junto a compañeros como vosotros… atontados por la idea de la paz.
-¡Sas…!
- Por eso me marcho de la villa… ¡Por eso busco más poder!
El futuro… El futuro ya no tiene sueños que ofrecerme.
Todos mis sueños… se quedaron en el pasado.
-¡Naruto!
Abrió los ojos. Notaba las lágrimas correr por sus mejillas. Sasuke estaba encima de él, mirándolo extrañado.
-¿Estás llorando baka?
-¡Cállate!
Sentándose de pronto, se lo quitó de encima. Se limpió rápidamente las lágrimas con las manos, y miró furioso a su acompañante como si él fuera el culpable de haberlo visto… vulnerable. El otro lo miró inexpresivo.
- Solo venía a decirte que Sakura ya ha despertado. Se fue a dar un paseo.
- ¿Y tú la dejaste ir sola?
- No me mires así. También es ninja, aunque no lo parezca. Sabrá cuidarse ella solita.
Y sin decir nada más, se fue, dejando a Naruto en la solitaria habitación. Naruto oyó el portazo que dio, y sus pisadas alejándose del cuarto. Esto no era propio de él… Que sueño, ¿o debería decir pesadilla?, más raro había tenido. Incluso llegó a sentir como su corazón se desgarraba. Solo por unas pocas palabras de ese bastardo. Más que idiota.
Se levantó del futón. Estaba en uno de los cuartos de la casa del viejo Tazuna, había ido allí después de que éste se lo ofreciera. Suponía que Kakashi aún no había despertado, si no Sasuke se lo habría dicho. Miró por la ventana. Hoy hacía un día inusualmente bonito.
…
Y eso era en lo último que pensaba Sakura mientras caminaba por la senda del bosque. La luz del Sol se colaba entre el ramaje y las hojas de los interminables árboles, dejando grandes zonas en penumbra y otras iluminadas. Una suave brisa refrescaba el ambiente, y se podía oír el lejano murmullo de una corriente de agua.
No sabía cuánto tiempo llevaba caminando, si una hora o solamente unos pocos minutos, pero no le importaba. Sólo podía pensar en lo que había sucedido con Zabuza, y en lo que iba a suceder después. La batalla del puente. Sasuke-kun herido. Zabuza y Haku muertos. Y a continuación en como la había sujetado Daiki, impidiendo que se moviera y que cambiara algo de lo que había visto.
-"¿Por qué…? ¿Por qué me trajo aquí si no me va a dejar hacer nada? ¿Por qué me está haciendo pasar por esto cuando me va a detener cuando intente hacer algo?" –empezó a golpear un árbol con los puños, dejando enormes marcas en el tronco- "¿Por qué yo? ¿Por qué a mí?"
Apoyó las manos en el árbol destrozado, dejándose caer de rodillas en la hierba. El agua surcó sus mejillas, y fue a parar a su vestido, mojándolo. Oyó unos pasos detrás de ella, pero no le importó.
- Déjame en paz Naruto, ahora mismo no quiero hablar con nadie.
- Yo no soy Naruto.
Sakura se dio la vuelta bruscamente y se puso de pie. Allí estaba el causante de todos sus problemas, ese estúpido con apariencia de crío de doce años.
- Lamento si te hice llorar. No era esa mi intenc…
Un puño contra su cara interrumpió su discurso, que lo mandó a volar un par de metros y lo estampó contra un árbol, causando una gran nube de polvo. Cuando ésta se disipó, se pudo ver como Daiki se ponía de pie como si el golpe no le hubiera afectado en lo más mínimo. Se sacudió un poco para quitarse el polvo, y miró fijamente a Sakura, que se hallaba en el suelo, arrodillada, temblando. Daiki la miró con compasión.
- No me mires así, ¡no quiero tu lástima! ¡No quiero nada que ver contigo! ¡Vete y déjame en paz!
- Escúchame Sakura, todo tiene su explicación…
-¡No quiero oírla! Eres un completo imbécil. Me haces esto y ni siquiera me explicas porqué. ¡Ya no sé quién soy! ¿Soy la Sakura del futuro o la del pasado? Ya no sé… Ya no sé cómo diablos tengo que actuar. Mi cuerpo se mueve solo la mayoría de las veces, como si hubiera dos personas dentro de mí. ¡Yo no quiero esto! ¡Devuélveme a mi antiguo yo!
- No puedo hacer eso y lo sabes.
-¡No! ¡No lo sé! Ya no sé nada… Y-ya no sé nada…
Daiki se acercó a ella lentamente, mientras ésta temblaba bajo los violentos sollozos. Se arrodilló frente a ella y la tomó de los hombros. Al ver que no ponía ninguna resistencia, le levantó la cabeza, para que pudiera verlo a los ojos.
- Lo siento Sakura, lo siento mucho. Nunca pensé que esto pasaría. Pensé que nada más llevarte al pasado lo recordarías todo, pero no fue así.
- Ni siquiera estoy segura de cuáles son mis recuerdos y cuáles no…
- Todos son tuyos, tú eres Sakura y nada más. Simplemente Sakura -la miró con suavidad-. Me equivoqué, pero no volverá a ocurrir. He intentado ayudarte, pero tienes razón, tú eres la que tienes que decidir cuál es la opción correcta –cerró los ojos-. La verdad, la verdad es que creo que me extralimité un poco, sobre todo con Naruto. No creo que hacerle experimentar esa pesadilla fuera una buena idea –soltó una risita-. Aunque no me arrepiento sobre lo del sueño.
-¿De qué estás hablando?
- No importa, no te preocupes –negó con la cabeza-. Ahora quiero que cierres los ojos y confíes en mí. ¿Podrás hacerlo?
Como respuesta Sakura cerró los ojos rápidamente. Daiki sólo pudo sonreír con ternura. Con delicadeza, le puso una mano sobre el pelo, acariciándolo, y en un fugaz movimiento, la besó levemente en los labios.
Sakura descubrió sus ojos verdes. Pero no por el beso, si no por la sucesión de imágenes que desfilaban por su mente.
Daiki observó impertérrito como Sakura se retorcía en el suelo, jadeando, como si le faltara el aire. Emitía suaves sollozos mientras temblaba violentamente y la vegetación de a su alrededor empezaba a secarse y a adquirir un apagado tono marrón, al tiempo que los temblores de ella se volvían más fuertes.
Pronto, se quedó quieta. Con dificultad, se quedó a cuatro patas sobre el suelo, y se fue levantando lentamente. Daiki seguía observando todo esto imperturbable. Sakura se miró, estaba toda manchada de tierra, y estaba segura de que los lagrimones le habían dejado grandes y visibles surcos sobre la cara sucia y llena de tierra. Tendría que lavarse la cara en el río para que no descubrieran que había estado llorando.
- Gracias –murmuró quedamente.
Daiki asintió, y contempló como la chica se iba cabizbaja, como si tuviera un gran peso sobre los hombros. Incluso cuando ésta desapareció, siguió allí, sintiendo la brisa sobre su rostro, el movimiento de los árboles, el sonido de los habitantes del bosque. Cerrando los ojos, susurró al viento:
- Te escogí a ti, Sakura, porque eres la más fuerte. Sasuke se habría vuelto a hundir en la oscuridad, y Naruto al final acabaría descubriéndolo todo, no sabe actuar. Pero sé que tú podrás soportarlo. No dejes que esto te derrumbe.
Y nada más decir esto, se desvaneció. Y el bosque se quedó quieto durante unos instantes, para luego seguir actuando con normalidad, como si allí no hubiera pasado nada…
Continuará…
…
..
.
Err… Pues… ¡Uf! A mí las adivinanzas se me dan fatal. Vamos a ver… (Si es una estupidez no te lo tomes a mal Yu-kun XD):
¿Era una pistola de agua?
¿El tipo era un atracador?
¿El cliente tenía hipo?
Ay… No tengo ni idea…
