Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Duty Before Honor pertenece a SilverShine, yo sólo me ocupo de la traducción.
Advertencias:
Clasificación: M
El deber antes que el honor
Capítulo 11: En el que Sakura escribe su reporte
Oye, Amor,
¿Ese es el nombre que debes tener
Para que te llame?
Haruno Sakura, Reporte de la Misión #622BF-A
Equipo: 1 (Haruno Sakura, Hatake Kakashi)
Bajas: 0 (_)
Salimos de Konoha a las siete de la mañana. Acordamos salir a las seis, pero Kakashi-sensei llegó tarde. Si el clama otra cosa, está MINTIENDO.
El plan era llegar al feudo de Matsura alrededor de la medianoche, pero gracias a un realmente agradable y gentil viejo granjero y su pequeña carreta, lo hicimos en un tiempo excelente. Estaba sordo. Kakashi-sensei me dio un pequeño tubo de veneno que fue hecho especialmente por Tsunade-shishou. Una investigación adicional me dijo que era probablemente el somnífero E771. Sin olor y traslucido, se me dio el consejo de usarlo-
(En mis pechos)
-en zonas clave que pudieran-
(Ser tocadas)
(Ser manoseadas)
-entrar en contacto con-
(La boca de Matsura)
-Matsura.
Fue idea de Kakashi-sensei.
Nos detuvimos para descansar a una corta distancia lejos del feudo donde Kakashi-sensei...
La primera regla sobre escribir los reportes de las misiones era siempre poner la verdad y nunca omitir nada.
Bueno, de hecho, la primera regla era siempre checar tu ortografía y escribir de forma legible, pero la regla sobre decir la verdad era generalmente más importante. Esos reportes iban al registro permanente de Konoha para ser consultados por escolares y Hokages de futuras generaciones. Si algo se conectaba con misiones del pasado y causaba problemas, los viejos reportes sobre la misión serían la primera cosa que se utilizaría para sacar conclusiones. Si algo resultaba faltar, el autor del reporte estaría en serios problemas.
Así que siempre era buena idea contar toda la verdad y nada más que la verdad.
Pero en serio, Sakura no quería. Algunas cosas eran demasiado privadas. Y seguramente algunas cosas no eran necesarias para la misión ¿Entonces, era necesario mencionarlas?
Dependía de lo que Kakashi planeara escribir, Sakura se dio cuenta, mientras tamborileaba su bolígrafo contra el ancho alfeizar. Había visto las multitudes matutinas que pasaban en la calle sin ponerles atención. El reporte estaba tendido frente a ella, ominosamente en blanco mientras intentaba adivinar cómo iría la serie de eventos en la versión de Kakashi ¿Seguiría las reglas e incluiría todos los sórdidos detallitos de lo que había sucedido entre ellos? ¿O querría mantenerlos para él mismo? Y si incluía los detalles y ella no, Sakura se quedaría sin cabeza gracias a Tsunade por intento de omisión.
La pregunta era, ¿De verdad Kakashi era muy apegado a las reglas? Algunas veces podía serlo. Pero también había ocasiones en que se las saltaba sin pena alguna. Realmente era muy selectivo sobre cuáles reglas elegiría seguir, y Sakura no podía estar segura si sería honesto acerca del asunto de la-mano-entre-sus-piernas.
Lo mejor era dejar un espacio para esa parte y regresar a él después…
Dos de los hombres de Matsura vinieron a nosotros y fuimos escoltados al feudo debajo de la excusa de que Kakashi-sensei quería hacer una transacción de negocios.
Eran unos pervertidos.
Uno tenía un corte de cabello realmente feo.
Llegamos al feudo cerca de las 9 o 10. (Por favor, vean el dibujo adjunto del paisaje general. Los cuarteles principales de Matsura estaban entre el edificio con forma de conejo y la mancha de tinta.) Dijeron que Matsura era un hombre ocupado, juzgando por cuán rápido le vimos, de verdad tenía un montón de tiempo libre en sus manos, triste perdedor. Una vieja dama llamada Mai nos llevó a ellos.
Kakashi-sensei habló de lo mismo por un rato, diciendo que quería la ayuda de Matsura para un trabajo en una caravana el siguiente mes, y en recompensa él me entregaba. Matsura aceptó y…
Sakura soltó un suspiro y se dejó caer de espaldas en su cama, el reporte se arrugó en su mano. Era muy temprano en la mañana como para estar escribiendo el momento más traumatizante de su vida. Seguía teniendo pesadillas sobre ello. Sin Kakashi guiándola al sueño, ella apenas había dormido en la noche, incluso si estaba en la comodidad de su propia cama. Había despertado para encontrarse apuñalando su almohada con el kunai que mantenía debajo de ella.
Por primera vez en su vida, estaba muy contenta de no tener un novio durmiendo junto a ella, porque parecía que en ese momento estaría lleno de agujeros.
El reloj con alarma le enfrentó, dejándole saber que eran las ocho en punto. No tenía que estar en la oficina de Tsunade hasta que fueran las once, así que todavía tenía tiempo suficiente para escribir su reporte y conseguir algo que comer. Excepto que su refrigerador había sido vaciado la noche en que salió a la misión y, lo que fuera que quedara dentro estaba comenzando a ponerse peludo.
Y como Sakura todavía tenía que ser pagada por su gran esfuerzo, no podía salir y comprar su comida todavía. Pero esa era la razón por la que existían los amigos.
— ¡Naruto!
— ¡GAH!
De hecho estaba buscando a Ino para resolver su problema cuando se tropezó con el chico en cuestión. Él estaba, naturalmente, de mirón por los huecos que quedaban entre las vallas alrededor de los baños de mujeres. — ¿Qué estás haciendo? —Preguntó en tono reprendedor, incluso si sabía exactamente lo que estaba haciendo. Plantó las manos a cada lado de su cadera y le dio su más intimidante mirada.
— ¡Sakura-chan! Yo ¿…Dejé caer algo? —Trató penosamente, pasando su mano por el escaso césped alrededor de él hasta que su mano encontró algo. — ¡Ah ja! ¿Ves? No puedo ir a ningún lado sin mi… vara…
—Ajá. —Sakura no estaba convencida, y dejó que Naruto lo supiera, ella le jaló la oreja y lo arrastró hasta la calle. La última cosa que necesitaba era que alguien saliera por los jardines de los onsen y la viera conversando con el segundo pervertido más grande de Konoha (sólo era el número uno cuando Jiraiya se cansaba de gorrearle a Tsunade y volvía a vagar buscando 'inspiración'). Una vez que estuvieron en territorio seguro, Sakura le soltó. —No sabía que habías regresado de tu misión. —Dijo, alegrándose. —Pensé que estarías fuera por semanas.
—Regresé la noche anterior. —Le dijo, sonriéndole. — ¡Acabamos con esos Akatsuki wannabes!
Era difícil no sonreír por el entusiasmo contagioso de Naruto. — ¿Oh sí? ¿Entonces dónde está Sasuke-kun?
La sonrisa de Naruto cayó un poco. —Por ahí. No lo sé. Está siendo un bastardo, como siempre.
—Aw…—Sakura no sonó muy compasiva. Naruto estaba diciendo cosas como esas desde el día que se volvieron genin. — ¡Ya sé! Vayamos a comer juntos.
— ¡Grandioso! —Él se alegró. — ¡Como una cita!
—Tú puedes pagar.
— ¡Qué! —Él le dio una sonrisa confundida. —Oye, oye… ¿No acabas de regresar de una misión súper difícil rango A? ¡Eres una jounin- tienes más dinero que yo!
—Vaya cita que eres… —Sakura gruñó, enlazando un brazo alrededor de él para jalarlo. —Te pagaré en la tarde. Vamos, vayamos a-
— ¡Ichiraku! —Gritó felizmente.
—No. Vayamos a la casa de té. En el centro. Hacen rico tempura.
—Aw…
—Vamos.
Había un motivo interior por el que quería ir a la casa de té en el centro, y no era solo para evitar el ramen. Sakura sabía que Kakashi a veces acudía a esa casa de té para desayunar. Nunca había sido él fan del tempura, así que se recluía en la quietud que la casita de té ofrecía. Con una gran sombrilla roja para mantener el sol lejos, era el perfecto punto para leer.
Pero cuando llegaron, no estaba Kakashi.
Sakura estaba ligeramente sorprendida por cuan decepcionada estaba, pero al menos Naruto no se dio cuenta porque estaba muy ocupado pareciendo igualmente decepcionado. No tener ramen le hacía eso. Ella se dejó caer en la mesa más limpia e intentó decirse a sí misma que no estaba ahí para buscar a Kakashi. Aunque ella no podía detenerse de estar mirando a su alrededor…
—Entonces, ¿Cómo fue tu misión? —Naruto le preguntó por desgracia mientras él se sentaba frente a ella y procedía a estirarse a través de la mesa.
Sakura le quitó el brazo de la mesa para poner su bolsa. —Bien. —Dijo con forzado desapego. De verdad no quería hablar de ello. No porque no creyera que pudiera contarle sobre ella a Naruto, pero era un tema muy deprimente y no estaba de humor para tener una conversación depresiva. —Aunque tengo que tener listo mi reporte para las once.
—Ooh, qué apuro. —Naruto puso los ojos en blanco. —Podrías escribir una novela en una sola mañana si quisieras.
¡Ninja de cabello blanco a las dos en punto! Oh, espera… no, sólo un tipo viejo. Sakura se obligó a sí misma a relajarse de nuevo y prestar atención a Naruto. —Lo siento, ¿Qué? —Ella frunció el ceño.
—Deberías intentar estar atorado como chuunin. No sólo tienes que hacer reportes, tienes que hacerlos sobre misiones aburridas. —Naruto se quejó. —Está bien para Sasuke. No tiene que escribir ningún reporte.
—Sí, porque la mayoría de las suyas consisten en 'Hoy ayudé a una viejita con su lavadora y a poner algunas repisas'. —Sakura le recordó. —Tienes que sentir algo de pena por él, está atorado con ese rango a los diecisiete. Es una pena.
Ambos se rieron con crueldad, seguros de que su amigo ligeramente psicópata estaba muy lejos como para escucharlos. Cuando la mesera llegó a su mesa, se callaron con culpabilidad y ordenaron. Para Sakura era tempura y té. Para Naruto hubiera sido ramen (hasta que la mesera le dijo que no estaba en el menú) y entonces decidió pedir una soda de dieta para menguar su necedad. Para él, si no era ramen, entonces no era nada.
Mientras esperaban, Sakura sacó el reporte incompleto de su bolsa y descansó la barbilla en su palma mientras intentaba pensar en cómo continuar.
Naruto se torció para leer la línea de hasta arriba. Ella fue demasiado lenta para bloquear su mirada con el menú. — ¿Hatake Kakashi? —Leyó en voz alta, parecía muy sorprendido. — ¿Fuiste de misión con Kakashi-sensei?
Sakura se le quedó viendo con cuidado, preguntándose cómo reaccionaría. —Sí…
—Awww…—Naruto se echó hacia atrás, consternado. — ¿Por qué tú conseguiste una misión con él? Han pasado años desde que me dieron una misión con él.
— ¿Lo extrañas? —Sakura preguntó con una nota de sorpresa.
—Supongo… Quiero decir, él es muy asombroso ¿No? —Naruto le sonrió. —Siempre dice cosas súper cool e ingeniosas antes de dar el último golpe. Y con el sharingan, es como-¡Cha! ¡-Tengan eso, perdedores! Kakashi-sensei realmente es increíble. Y quiero que él vea también lo mucho que he mejorado.
—Todavía le sigues llamando Kakashi-sensei. —Se dio cuenta. — ¿Por qué?
Ahora fue el turno de Naruto para parpadear sorprendido. —Uh… No lo sé, ¿Tú no le llamas así?
—Sí, pero ese es mi punto. —Le dijo, retorciéndose en su asiento. —No ha sido nuestro maestro por años, pero le seguimos diciendo 'Sensei' ¿Tal vez debamos llamarlo sólo 'Kakashi'?
—Eso es un poquito extraño. —Naruto dijo mientras se rascaba la nuca. — ¿Qué hay de Iruka-sensei? Tengo el mismo rango que él, y tú estás por encima de él, pero ambos le seguimos diciendo sensei también. Supongo que… ¿Una vez maestro, siempre un maestro, no?
Sakura se mordió el labio. — ¿Qué si lo vieras más que como un maestro…?
Naruto se le quedó viendo. —Más que un… qué… ¡Oh! —De pronto se levantó sorprendido, su cara rígida por el shock. — ¡Sakura-chan- t-tú- no quieres decir-!
— ¡Naruto, cállate! —Siseó. Ella no había esperado que él hiciera la conexión con tanta rapidez. Ni siquiera estaba segura de si quería que supiera…
— ¡Te gusta! —Él chilló.
Un par de cabezas se giraron hacia ellos. Sakura jaló a Naruto por el brazo hacia ella. — ¡Baja la voz o me veré obligada a remover tus cuerdas vocales a través de tu ombligo! —Gruñó en un bajo y peligroso tono.
Naruto retrocedió ligeramente. —De acuerdo. —Chilló en voz baja.
Sakura lo soltó con un aire de dignidad, pero Naruto se le quedó viendo con ligero horror. —No puedo creer que te guste Iruka-sensei…
— ¡Qué! —Sakura retrocedió esta vez. — ¡No me gusta Iruka-sensei!
— ¡Oh, bien! —Naruto parecía aliviado. —Eso sería algo extraño. Pero entonces, si no te gusta él… entonces quién… oh…
Sakura quería esconderse debajo de la mesa.
— ¡OH!
El volumen estaba alzándose de nuevo. Sakura enterró la cabeza en sus brazos.
— ¡Te gusta Kakashi-sensei! —Él exclamó a través de la mano que cubría su boca. — ¡Kakashi-sensei! ¡Te gusta- oh mi dios! ¿Qué sucede contigo?
Sakura se ofendió por ello. — ¿Qué quieres decir con qué sucede conmigo? —Demandó con el ceño fruncido. — ¿No estabas diciendo qué tan asombroso es? También suena como que tienes un crush por él-
— ¡Pero, él es como un anciano! —Naruto protestó.
— ¡Sólo tiene treinta! —Oh, grandioso… ahora estaba mintiendo sobre la edad de Kakashi por él.
— ¡Pero ni siquiera sabes cómo se ve debajo de esa máscara! —Le advirtió. — ¡Podría ser realmente feo y desfigurado y ni siquiera hablemos de la posibilidad de que tenga labio leporino!
Sakura miró a su reporte dócilmente. —Él no tiene labio leporino. —Dijo silenciosamente.
— ¿Cómo podrías saberlo? —Naruto demandó.
¿Porque ella había besado aquellos perfectamente bien formados labios un par de días atrás? Ella suspiró y miró a su alrededor, deseando que su comida llegara, sólo para acabar con el interrogatorio. —Porque vi su cara. —Dijo débilmente. —En la misión. Lo vi sin la máscara.
Naruto boqueó, lo que era innecesariamente dramático en la opinión de Sakura. — ¡Viste su cara! —Él dijo sorprendido. —Ooh- ¡Tienes que contarme! ¡Dime cómo luce! Oye, oye, ¿Es por eso que estás enamorada de él? ¿Porque viste su cara? ¿Es algún tipo de jutsu, no? Toda persona que le mira se enamora de él- y esa es la razón por la que usa la máscara, ¿No?
Probablemente no estaba muy alejado de la realidad…
—Le prometí que no diría nada. —Le dijo. —Si Kakashi-sensei quiere que conozcas su cara, te la mostrará.
Una pequeña parte del alma de Naruto murió visiblemente mientras se caía sobre su asiento. —Maldición.
Sakura golpeó su mano compasivamente. —No te preocupes por ello. —Le dijo. —Es sólo una cara. Es el hombre el que importa, no el acomodo de sus rasgos faciales. Podría ser feo y no habría diferencia alguna.
Naruto le estaba viendo extrañamente. —Eso es exactamente lo que Ino dijo. —Remarcó.
— ¿Qué?
—Ino. Eso fue lo que ella dijo cuando le dijimos que estaba loca por enamorarse de Kakashi-sensei.
Le tomó un momento a Sakura para que la idea le entrara en la cabeza, pero tan pronto como se hundió en ella… — ¡Qué! —Gritó.
Naruto retrocedió por segunda ocasión.
— ¡Desde cuándo a Ino le gusta Kakashi-sensei! —Demandó saber.
—Uh… desde que decidió que Sasuke era muy incapturable. —Él puso los ojos en blanco. —Como si un viejo como Kakashi-sensei fuera a caer por ella.
— ¡Argh! ¡Es tan molesta! —Sakura golpeó la mesa con la palma. — ¿Por qué siempre tiene que ir detrás de los que me gustan? ¿Y cómo siempre sabe a quién quiero antes que yo? Juro que sólo lo hace para molestarme…
Naruto se había compuesto mucho para el momento. Él le miró con cierto malestar. —Oye, Sakura-chan… ¿Tú, de verdad, no quieres a Kakashi para ti, o sí? —Preguntó con cuidado. — ¿Es sólo un enamoramiento pasajero, cierto?
Sakura le miró e inmediatamente sintió un aguijonazo de incomodidad. —Sí… es sólo un enamoramiento pasajero. —Le dijo, aunque se estaba preguntando si le estaba diciendo una mentira blanca. —Oye, no es como si Kakashi-sensei fuera a interesarse en mí, ¿No?
Excepto por el hecho que… ¿Tal vez si lo estaba?
Pero Naruto parecía más contento, así que no lo mencionó. —Bien. —Le dijo. —Porque eso sería algo raro. Eso sería como… salir con tu papá o algo- o peor, con tu maestro.
El aguijonazo de incomodidad explotó en una forma de un cercano ataque de pánico. —Cállate, Naruto. —Le dijo abruptamente, sintiendo los vellos de su cuello erizarse. Esa era la única cosa que necesitaba escuchar. Ya era suficientemente malo que todos confundieran a Kakashi con su padre mientras estaban de misión, pero de verdad no necesitaba que Naruto también le recordara también la diferencia de edades. Y la forma en que lo había dicho… lo hacía sonar tan mal.
¿Tal vez estaba mal?
Tallándose con las manos la cara, Sakura miró infeliz su reporte. —Tengo que finalizar esto. —Dijo, más para ella misma que Naruto. —Sólo tengo tres horas.
— ¡Oh, rápido! —Naruto le apresuró. — ¡Tal vez no seas capaz de escribir todas las diez mil páginas que normalmente escribes!
—Oye, cállate…
Naruto empezó a hablar sobre esto y aquello mientras ella trabajaba. Hablaba sobre cuán cool había sido en su misión y cuán penoso había sido Sasuke por un incidente que involucraba compartir una sopa miso. Cuando la comida llegó, tomó la mayoría de lo que había en el plato de Sakura y consiguió mantener la plática que estaba teniendo él sólo. Sakura sólo medio escuchó, y ni siquiera estaba consciente del tempura que le había sido robado mientras agonizaba pensando qué detalles debía omitir en el reporte.
Encontramos el pasillo de espejos y la galería en el quinto piso. Luego de un poquito de búsqueda, localizamos el jarrón y Kakashi-sensei usó un jutsu para disfrazarlo como un kunai. Debíamos salir entonces, pero escuchamos gente viniendo. Sospechamos que uno debía ser Matsura Jin, hijo de Matsura, un hombre que posiblemente sería una gran amenaza para nosotros. Tuvimos que…
(¿Pretender que se estaban besuqueando para evitar ser descubiertos? Dios… podía imaginarse la cara de Tsunade cuando leyera eso ¿Tal vez podría ser muy vaga a propósito sobre cómo se habían escapado de esa?)
Kakashi-sensei terminó drogándose a sí mismo gracias a…
(¿Toquetearle sus desnudos pechos? ¡Necesitaba ser más vaga!)
Después de una noche larga sin nuestros suministros, viajamos hacia el sur para evitar conducir a cualquier espía a Konoha. Fuimos seguidos, pero pensamos que los habíamos perdido en algún punto mientras regresamos para despistar y llegar a un pueblo comercial. Creo que era el punto al que se dirigía el granjero sordo…
Kakashi-sensei vendió el diamante que había en el jarrón. Le rogué que no lo hiciera, pero deliberadamente negó mi autoridad. Pero conseguimos algo de dinero y algo de ropa limpia al menos. Encontré una blusa verde realmente bonita. Quería una roja, pero no podía encontrar una de mi talla, y las rosas se fruncían muy feo. De verdad, los diseñadores de ropa no piensan en personas de mi talla y forma de cuerpo. Y es como si nunca hubieran escuchado de la existencia de una cosa llamada 'cintura'. Esos pantalones café que compré se caían prácticamente a cualquier oportunidad. Muy. Vergonzoso.
Así que, como sea, nos quedamos atorados ahí. Tuvimos que compartir habitación.
(Pero nada sobre compartir una cama…)
Matsura y su hijo nos encontraron en la mañana. De alguna forma se debieron dar cuenta de lo que hicimos y nos rastrearon, o nos encontraron por pura mala suerte. Probablemente eso. Ellos capturaron primero a Kakashi-sensei. Me atraparon cuando dejé el hotel y me exigieron regresar el jarrón.
(¿Kakashi admitiría que le ofrecieron cambiar el jarrón por la seguridad de Sakura? Bueno… Sakura no lo pondría. No es que alguien pudiera obligarle a tomar esta decisión particular.)
Matsura me arrastró de regreso a la posada con el probable intento de violarme. Kakashi-sensei intentó ayudarme, pero él estaba siendo atacado por Jin. Cuando intenté pelear, Matsura intentó estrangularme.
Como recompensa, le corté los testículos y la mayor parte del pene-
Un agudo y horrorizado resuello le distrajo de su trabajo y ella tuvo que alzar la vista hacia un más que pálido Naruto viéndole aterrorizado. Ella no se había dado cuenta de que él había dejado de hablar al menos desde diez minutos atrás y ya se había acabado la comida en su plato.
Y parecía que estaba leyendo lo que estaba escribiendo ella.
— ¿Él intentó violarte? —Susurró. Entonces, en voz más alta, agregó. — ¡Le cortaste las bolas!
—Lo merecía totalmente. —Sakura le dijo. —Y realmente no tenía muchas opciones a la mano.
—Pero… wow… esa es como la venganza definitiva. —Naruto dijo, todavía parecía agitado. —Recuérdame no molestarte.
— ¿Por qué? Siempre encuentras la manera de seguirlo haciendo… —Ella dobló el reporte y lo metió de vuelta a su bolso para continuar después ahora que Naruto planeaba leer lo que fuera que ella escribiera. 'Ultra Secreto' claramente no significaba nada para este chico. Mientras subía el cierre del bolso, alguien se dejó caer de malas a un lado de Naruto. Ella echó un vistazo y brilló al instante. — ¡Sasuke-kun!
Él alzó una mano en una respuesta pasiva.
Naruto no parecía tan feliz. — ¿Cómo es que no me saludas así de bonito? —Gruñó, inclinando su barbilla en la mesa.
—Porque estabas espiando mujeres desnudas cuando te encontré. —Le recordó.
Sasuke escogió sabiamente cambiar de tema. — ¿Cómo estuvo tu misión? —Le preguntó eventualmente.
Antes de que ella pudiera responder, Naruto ya estaba en ello. —Combatió a dos diferentes ninjas de rango-S y castró a uno de ellos.
Sasuke asintió, como si eso fuera parte del trabajo de cada día. —Bajé a Tibbles de un árbol. De nuevo. —Le informó. —Conseguí un bono porque fue la décima vez de un tirón.
—Wow… eres tan duro, Sasuke. —Naruto dijo apático.
Sasuke asintió solamente. — ¿Es verdad? —Le preguntó a Sakura, su aburrida mirada afilándose hacia ella con interés. Un par de años atrás literalmente hubiera matado para que él le viera así: como si ella fuera algo impresionante y que valía los cuatro o cinco segundos que tomaba notar su existencia. Pero se había ganado su respeto y seguido le preguntaba acerca de sus misiones. Aunque sabía que no debía igualar el interés que tenía por sus misiones con el interés que tenía en ella. — ¿De verdad peleaste con dos rango-S?
—Bueno, algo así… —Se ruborizó un poco. —Uno estaba pasando la madurez y el otro era… creo que Kakashi-sensei se encargó en su mayoría de él.
—Oh, sí… —Sasuke retiró su mirada distraídamente. —Kakashi te estaba buscando hace un rato.
El corazón de Sakura dio un no solicitado latido. — ¿Oh? —Intentó sonar casual, pero podía sentir que Naruto le estaba viendo con fuerza.
—Dijo algo sobre que la hora del interrogatorio había sido cambiado. —Sasuke le dijo. —Creo que es más temprano de lo acordado.
Sakura gruñó, mirando su reloj. — ¿Qué tan temprano? —Preguntó.
Él se encogió de hombros.
—Demonios… Mejor me voy para saber qué sucede. —Ella se puso en pie y tomó un trago grande de su frío té antes de plantarle un beso húmedo a la mejilla de Naruto. —Gracias por la 'cita'. —Le dijo con dulzura.
Y para que Sasuke no se sintiera dejado de lado, también le besó la mejilla. Él no lo apreció tanto, pero ya tenía tiempo desde que se había rendido y ya no se alejaba de ella, en lugar de eso, sufría con el sombrío valor de un hombre que estaba siendo sujeto a una tortura.
Mientras se colgaba la bolsa en el hombro y trotaba hacia afuera de la casa, podía haber jurado que Sasuke decía: — ¿Cita? ¿Qué quiere decir con 'cita'?
Sakura hizo su camino firmemente hacia la torre del Hokage, preguntándole a los rostros familiares que se encontraba por Kakashi. La mayoría de las personas no, pero tuvo suerte con Shikamaru que estaba pasando el rato cerca de las puertas de la Academia con Temari.
—Sí, él estaba buscándote hace un raro. —Shikamaru respondió y encogió un hombro.
—Y no estamos en una cita. —Temari agregó.
— ¿Tienes que decir eso cada vez que alguien nos ve juntos? —Shikamaru le dio una mirada ligeramente exasperada. —Haces que la gente sospeche…
Temari bufó, y también lo hizo Sakura, pero por una razón diferente. —Oye, tengo que cobrarme algo contigo. —Le dijo, jalando a Shikamaru por el cuello del chaleco.
— ¿Eh? —Él parecía preocupado, y por buen motivo.
— ¿Por qué demonios vas por ahí contándole a Kakashi-sensei que era virgen?
Temari bufó. — ¿Eres virgen? —Preguntó incrédula. —Oye, espera, ¿Cómo sabías que ella era una virgen?
—Oye, todo el mundo en el bar se enteró de que era virgen. —Shikamaru dijo, encogiéndose de hombros. —Él se hubiera enterado eventualmente. Ino va pasando los chismes con la misma pasión que un pirómano.
—Bien, como sea. —Sakura suspiró, ahora hormigueando por el mero pensamiento de que Ino, en el momento en el que no se encontraba, tal vez había ido pasando la noticia por todo lo largo y ancho de Konoha. — ¿Kakashi dijo algo sobre un interrogatorio?
—Sip. —Shikamaru jugó con el cambio en su bolsillo. —Que había sido cambiado o algo. Dijo que iba a estar en la torre.
—Aw, mierda. —Sakura siseó, corriendo las manos a través de su cabello. —Ni siquiera he terminado mi reporte.
—Mejor apúrate.
—Como sea, gracias. —Dijo, comenzando a correr. — ¡Regresaré por tu trasero, Shika!
— ¿Cuándo será eso? —Le gritó en respuesta. —Para hacer espacio en mi agenda.
— ¡Cuando menos te lo esperes!
El equipo genin de Kakashi estaba sentado cerca de la salida de la torre del Hokage cuando ella llegó –una buena indicación de que su maestro estaba dentro. Sakura sintió una punzada de una emoción indefinible al ver a la chica: rubia, pequeña y con unos ojos castaño ahumado. Estaba retorciendo un mechón de cabello entre sus dedos y mascando goma. Alguna vez, Sakura había sido esa chica, y Kakashi había sido también su maestro.
Le hizo sentir extraña. Ni siquiera podía empezar a explicarlo.
Ella intentó caminar derecho sin verlos –no era como si les hablara de cualquier forma. Pero en el momento en que ellos le vieron, saltaron. —Oiga- ¡Llorona!
Obviamente todavía la recordaban…
— ¿Qué? —Preguntó con un poquito de reserva. Ellos eran un grupito de malcriados. Ella estaba segura de que su equipo nunca había sido así.
— ¿Conoce a Kakashi-sensei, verdad? —Uno de los chicos preguntó. —Es su novia o algo así.
La cara de Sakura se calentó. —Yo… um… ¿Qué?
—Ella no es su novia. —La chica dijo, tronando una bomba de goma. —Saltando como siempre a conclusiones, idiota…
—Bueno, no lo sé. —Dijo el chico acaloradamente. —Es una chica y es su amiga. Y ella es vieja como él.
Sakura perdía su temperamento, pero nunca con los niños. Ni siquiera con los malcriados. Ella sonrió tensa y se inclinó, despeinando el corto cabello negro del niño. —Y tú también lo serás, un día. —Le dijo con dulzura. Pero no podía negar que se sintió mejor de alguna forma. Sí, le había llamado vieja, pero le había puesto en el mismo grupo que Kakashi. Para esos niños ella era otra de los adultos. Una adulta como Kakashi.
¡Joder, sí!
—Si lo ve ahí, dígale que se suponía que nos estaría entrenando hoy. —El niño callado le dijo. —Que lo olvidó de nuevo.
—Bien. Lo haré. —Sakura les dio un saludo militar a manera de burla y procedió a entrar.
Ella se encontró a Kakashi sentado en el área de espera afuera de la oficina de Tsunade. Él estaba solo, leyendo su libro y cuando le vio le saludó con la mano. —Oh, bien. Estaba preocupado de que no te llegara el mensaje. Sasuke-kun no es el mejor de los mensajeros…
Un calor se asentó en su estómago sólo por verlo, y su sola voz era la más dulce música en el mundo. Aparentemente su corto tiempo separados le había puesto físicamente más consciente de como su presencia realmente le afectaba. Sólo su sonrisa hacía que sus rodillas se debilitaran un poquito, así que rápidamente tomó el asiento opuesto a él antes de que hiciera algo vergonzoso… como colapsar.
— ¿Cuándo es el interrogatorio? —Le preguntó con cuidado.
—En diez minutos.
Ella resolló. — ¡No he terminado mi reporte!
— Mejor te apuras. —Le dijo, haciendo el gesto de escribir con su mano libre antes de regresar a su libro.
Sakura tomó su arrugado reporte y le dio la vuelta para leer el punto en que lo había dejado. Había algunos huecos que tenían que ser llenados y Sakura necesitaba al menos dos semanas para pensar cómo escribir ciertos eventos. —Um… ¿Kakashi-sensei?
—Mm. —Gruñó.
— ¿Puedo mirar tu reporte? —Ella preguntó, agitando sus pestañas suplicante.
—Sabes que no se nos permite hacer reportes colaborativos. —Pero él ya estaba metiendo la mano en su bolsillo para proceder a sacar una hoja de papel. —Pero no puedo resistir esos ojos.
Probablemente lo decía inocentemente. Probablemente.
Sakura se levantó para tomar el papel, y un montón ardiente de mariposas y deseo se posaron en su estómago mientras sus dedos se tocaban. Sakura tuvo que hacerse hacia atrás rápidamente. Estaba segura de que la atracción no era así de mala el día de ayer. Parecía más que consciente de él que nunca antes.
Sentándose de nuevo en su asiento, ella desenrolló el reporte y lo leyó. —Esto es…
— ¿Mm? —Kakashi miró por encima de su libro.
—Esto es patético. —Le dijo, sosteniendo su reporte para que lo viera. —Esto son tres líneas.
—Va directo al punto. —Explicó.
—Fuimos, robamos, vencimos. Eso es todo lo que dice. —Sakura le dio una más que fea mirada. — ¿Y Tsunade te deja entregar esto?
—Frecuentemente.
—No es justo…
Al menos esto le dejaba libre para omitir lo que sea que ella quisiera. Ella escribió que habían escapado de la galería por un astuto uso de espejos y que Kakashi se había envenenado por lamer el veneno de su mano por accidente. Ni siquiera mencionó la noche en la posada además del simple 'dormimos ahí'. Y que en su camino de regreso a Konoha, Jin simplemente les había atrapado con su velocidad superior… y no porque simplemente se habían detenido para tener una plática casi corazón a corazón con respecto a su extrañamente torcida relación.
Sin tener que preocuparse por eso, Sakura terminó en corto tiempo, y pasó los minutos restantes para mejorar su dibujo sobre el feudo de Matsura.
Entonces algo salió de la boca de Sakura antes de que ella pudiera detenerse.
—Le gustas a Ino, sabes.
El libro de Kakashi descendió un poquito. — ¿Perdón?
— ¿Qué? —Sakura le miró como si no hubiera dicho nada.
—Mencionaste a Ino. —Le dijo inseguro.
— ¡Oh! Sí. —Sakura agitó la mano y le dio una sonrisa despectiva. —Le gustas a ella, es todo. Me enteré hoy. Aparentemente le gustas desde hace un tiempo.
—Oh. —Kakashi le miró pensativo. Entonces miró su libro. —Ya veo. —Pasó la página.
Sakura detuvo su dibujo para verlo. — ¿Eso es todo? ¿'Oh, ya veo'? ¿Qué tipo de respuesta es esa?
Kakashi bajó su libro pacientemente sobre su muslo y enlazó las manos detrás de su cabeza con un suspiro. — ¿Hay una manera específica en la que quieres que responda a eso? —Le preguntó igualmente.
—Bueno, honestamente sería bonito. —Le dijo. —Quiero decir, ¿Eso no es extraño para ti?
— ¿Qué le guste a Ino? —Él inclinó la cabeza hacia atrás. —Hum… no sé.
Sakura dibujó una pared extra alrededor del feudo sin pensar. Tsunade iba a pensar que ella rompió cuatro paredes. Pero la atención de Sakura estaba puesta únicamente en Kakashi, aunque intentó no demostrarlo. — ¿No crees que es un poquito joven para ti? —Ella preguntó.
El breve silencio marcó la sorpresa de Kakashi. No necesitaba verlo para saber que él le estaba dando una mirada penetrante.
—Eso depende. —Dijo eventualmente, su tono suave.
— ¿De qué? —Preguntó.
—Un montón de cosas.
Sakura suspiró. —No eres muy bueno dando respuestas directas, ¿No?
—Y tú no eres muy buena preguntando directamente. —Rebatió con facilidad. — ¿De verdad estamos hablando de Ino?
El bolígrafo de Sakura se enterró un poquito en su reporte, llenando la mitad del feudo de Matsura con una mancha de pegajosa tinta azul. —Sí. —Dijo con lentitud, dándose cuenta de que estaba usando el nombre de Ino como un sustituto del propio.
—Ah. De acuerdo. —Kakashi regresó a leer su libro.
Sacudiéndose mentalmente, Sakura se levantó, el reporte de Kakashi en su mano. —Toma. —Dijo, dando un paso hacia adelante para dárselo.
Él lo tomó y asintió. — ¿Quieres pasar a mi colchón?
Sakura se estremeció. — ¿Qué? —Jadeó.
Kakashi parpadeó. —Dije, dejaste un manchón. —Apuntó unas pegajosas manchas azules de sus dedos que había dejado en su reporte. —No se puede confiar en ti.
Grandioso, ahora estaba imaginando cosas. Sakura se dejó caer pesadamente, mirando a todos lados menos a Kakashi. Estaba preocupada de que si ella le miraba por un segundo, él sería capaz de sentir la intensidad de su mirada y posiblemente leer sus pensamientos. El silencio pesó en ella, aunque Kakashi estaba más que contento mientras se reía por una de las indudablemente vulgares bromas del Icha Icha.
Sakura se aclaró la garganta. —Kakashi-sensei, yo-
La puerta de la oficina de Tsunade se abrió. —Bien, están aquí. —La Hokage les llamó en corto. —Vamos, vamos. Terminemos con esto antes de que me atrase.
Sakura dio un salto para ponerse de pie y siguió a Kakashi dentro de la oficina inusualmente desordenada. El escritorio de Tsunade prácticamente estaba crujiendo bajo el peso de todos los papeles y archivos que estaban encima de él y cinco empleados estaban ocupados escribiendo a su izquierda.
—Bien… —Tsunade tomó asiento y comenzó a mover los papeles que estaban frente a ella. —Un minuto.
Sakura cambió su peso. Su hombro chocó contra el brazo de Kakashi, haciéndola darse cuenta con rapidez cuan cerca estaban el uno del otro. Discretamente se movió un par de centímetros lejos antes de que Tsunade alzara la vista y lo notara.
— ¡Ah, aquí está! —Tsunade declaró feliz mientras sostenía un folder. —Bien, sí, la misión sobre Matsura… ¿Tienen sus reportes?
Ella leyó primero el de Kakashi, lo que le tomó seis segundos. Le miró poco impresionada por encima de su reporte. —Y aquí estaba esperando un resumen del último capítulo del Icha Icha que hubieras leído. Normalmente no eres así de vago, Kakashi.
Él se encogió de hombros. Sakura tenía que preguntarse si su inusual corto reporte tenía que ver con lo que había sucedido entre los dos durante la misión…
Le tomó más tiempo a Tsunade leer el reporte de Sakura, y frunció el ceño durante la mayor para de él. Sakura se mordió el labio con ansiedad, observando la expresión de su profesora hacerse cada más seria hasta que, luego de lo que pareció una agonizante eternidad, bajó el reporte.
—Entonces, ellos saben quiénes son y de donde son. —Les regañó. — ¿Qué parte de no dejen nada que implique a Konoha no comprendieron? ¿Tienen idea del problema que esto podría causar?
—Ellos reconocieron a Kakashi-sensei. —Sakura le dijo con rapidez. —Y una vez que pelearon no nosotros, fue inevitable que atestiguaran el sharingan. No podía evitarse.
—Pero tenemos el jarrón. —Kakashi agregó. —Y se lo dimos a tus ayudantes anoche. Iruka lo recogió.
Tsunade le dirigió una mirada fuerte a él. — ¡Y tú vendiste parte de él!
Kakashi parecía ofendido. —Lo robé de vuelta…
—Y tú. —Tsunade dirigió esa dura mirada a Sakura. — ¿Castraste a ese hombre y no lo mataste? ¿Te das cuenta que de todas los tesoros de un hombre –su familia, sus amigos, su honor, sus posesiones- sus pelotas siempre van en primer lugar? Va a querer tu cabeza por esto.
—Lo sé. —Sakura dejó salir miedosa.
Tsunade de pronto se inclinó y apuntó hacia la puerta. —De acuerdo. Todos fuera, excepto tú. —Dijo, apuntando con el dedo a Kakashi.
O iba a arrastrar a Kakashi por su inadecuado reporte o, iban a discutir sobre Sakura. Los empleados salieron con expresiones de paciente sufrimiento hacia la oficina contigua. Sakura se movió hacia la sala de espera de nuevo, dándole una mirada curiosa a Kakashi antes de cerrar la puerta. Su cara era ilegible.
Ya que nadie estaba alrededor como para verla, Sakura se arrodilló y puso la oreja tan cerca del final de la puerta como le fue posible. Se aseguró de que su sombra no estuviera dentro del espacio y se esforzó en escuchar.
— ¿Leíste su reporte? —Escuchó decir a la voz ahogada de Tsunade.
— ¿Puedo?
—Sírvete.
Un largo silencio siguió. Sakura no estaba segura de sí le gustaba la idea de Kakashi leyendo su reporte, especialmente por lo que había escrito sobre lo que había sucedido entre ella y Matsura. Era suficientemente vergonzoso que Tsunade y los oficinistas que le ayudaban lo leyeran. Ya le había dicho sobre ello, pero era probable que lo único que Kakashi hubiera escuchado fuera wah-wah-wah-Matsura-wah-wah-wah todo el tiempo.
Finalmente, justo cuando las rodillas de Sakura comenzaron a doler, escuchó el ruido del papel dejado en el escritorio y la voz de Kakashi. — ¿Hay algún problema con esto? —Preguntó.
— ¿Es cierto? En su primer encuentro con Matsura, ella escribió que tuvo un pequeño conflicto con él antes de que lo pudiera envenenar.
—Ah, sí.
— ¿Qué demonios quiere decir con 'pequeño conflicto'?
— ¿Por qué no le preguntas tú? Está afuera, si quieres puedo llamarla-
Antes de que Sakura tuviera una oportunidad de levantarse y moverse, Tsunade le interrumpió. — ¿Crees que me va a decir? —Dijo. —No conoces a Sakura como yo, Kakashi. Ella es una internalizadora.
—Con todo respeto, la conozco más de lo que crees, Hokage-sama. E internalizadora no es una palabra.
—No me interrumpas, presumido, sabes a qué me refiero. Si algo malo sucede… algo realmente malo, Sakura no es el tipo de persona capaz de hablar sobre ello con libertad. Al menos no sin la ayuda de algunos tornillos mariposa, ¿Hay algo más que quieras decirme sobre lo que sucedió?
—Llegué después de que Matsura cayera. No sé más de lo que ella me dijo.
— ¿Y qué te dijo?
—No sería un buen confidente si te lo dijera.
—No voy a jugar este juego contigo, Kakashi. —Tsunade gruñó. —Esto no es sobre quién es el maestro favorito de Sakura. Si algo sucedió, quiero que me digas.
—No considero nada sobre el bienestar de mis estudiantes como un 'juego'. No estoy compitiendo contigo, simplemente te estoy diciendo que sería un mal amigo si hablo sin su consentimiento.
— ¿La lastimó?
—Un poco. Pero no creo que fuera algo tan avanzado como una violación.
— ¿Está bien?
—Ella lo está manejando mejor de lo que hubiera esperado.
— ¿Mejor que tú?
La respuesta de Kakashi fue un gruñido para nada entendible. Sakura pensó que tal vez él hubiera agregado otra cosa, pero había sido tan bajo que ella no pudo entenderlo.
—No debí mandarla a esta misión. —Escuchó a Tsunade suspirar. — ¿Sabías que era virgen?
Oh, no… Tsunade ya lo sabía.
—Lo sospechaba desde el principio. Pero ella rechazó cada oferta que le hice para que olvidara la misión. Para cuando me aseguré de ello… era muy tarde.
—Mm. Yo misma me enteré ayer. Es un rumor que corre por la aldea.
¡Oh, no! Iba a tener que matar a Ino… y posiblemente a todos los demás que supieran que era virgen. Y considerando las habilidades para el chisme de Ino, entonces tendría que matar a tres cuartos de los pobladores de la aldea.
—Pero para ser honesto, Hokage-sama. —Kakashi comenzó respetuosamente. —No creo que nadie más hubiera podido completar la misión. Cuando las cosas se ponen difíciles, ella puede protegerse, y pude haber muerto si no hubiera sido por Sakura y su… terrible fuerza.
El corazón de Sakura se calentó un poquito.
—Yo le enseñé eso, sabes. —Tsunade le recordó afectuosamente.
—Y estoy terriblemente agradecido de que lo hicieras.
—Bueno, estoy feliz de ver que regresó a salvo. Gracias por cuidar de ella, Kakashi. Sabía que podía confiar en ti…
—Sí…
—Mándala de vuelta, ¿Quieres?
Sakura se enderezó de golpe y se sentó en una silla cercana. Para cuando Kakashi abrió la puerta ella estaba mirando casualmente el techo, su pie golpeando el suelo al ritmo de música imaginaria.
—Puedes entrar. —Le dijo, y por la mirada que le dio supo lo que ella había estado haciendo momentos antes ¿Tal vez había sido demasiado casual?
Cuando Sakura tomó su lugar a lado de Kakashi por segunda ocasión, Tsunade ya estaba firmando las formas de pago. —Debido a las complicaciones que surgieron en la misión, la he subido a rango S. Tristemente no puedo ofrecerles mejor pago porque ya estaba establecido, pero al menos se verá bien en su record.
—Gracias, Tsunade-Shishou. —Sakura murmuró, sorprendida. Esta era su primera misión S.
—Te arriesgaste un montón y lo hiciste bien. —Tsunade dijo en silencio, su mirada en el escritorio—Sólo estoy asegurándome de que todo el mundo pueda verlo.
—Gracias. —Dijo de nuevo Sakura, incapaz de dejar de sonreír.
Tsunade sonrió igual mientras les tendía los formatos de pago. —No se lo gasten en un día.
Luego de eso, apresuró a Sakura y a Kakashi a salir y les gritó a los ayudantes para que regresaran a finalizar su trabajo. En la sala de espera, Sakura arrulló a su pago, viendo todos los ceros. —Voy a consentirme yendo al más caro sushi bar que encuentre y voy a comer hasta que explote. Dios, estoy tan hambrienta que podría comerme el cheque. —Ella lo besó con felicidad. — ¿Qué vas a hacer con el tuyo?
Kakashi se encogió de hombros, doblando el papel y metiéndolo en su bolsillo. — ¿Meterlo al banco? ¿Guardarlo por si hay vacas flacas?
Sakura lo miró como si fuera tonto. —Eso es aburrido ¿Sabes qué deberías hacer? ¡Comprarle la cena a tu estudiante favorito!
—Qué buena idea. —Kakashi dijo feliz. — ¿Dónde está Naruto?
Sakura le picó duro el costado.
—Ow.
—Eres cruel. —Le dijo cortante.
—Tú eres más cruel. —Él se talló las costillas.
—Entonces hacemos una excelente pareja.
Kakashi inclinó la cabeza y le miró como si estuviera calculando algo, su mirada estaba tan fuera de lugar en su conversación que ella casi se ve obligada a retroceder. Era como darse cuenta que el dócil cachorro que has estado cuidando con amor era en verdad un lobo con hambre en los ojos. Sakura le observó alejarse, no entiendo por qué su corazón estaba latiendo con tanta fuerza y tan de la nada.
— ¿Qué? —Demandó, caminando rápidamente tras de él. — ¿Qué?
—Nada. —Él estaba bajando las escaleras rumbo a la entrada.
—Oh- tal vez no quieras tomar ese camino. —Le advirtió, de pronto dándose cuenta a donde iban. —Tres calamares están esperando para saltar sobre ti y exigirte que los entrenes.
—Aw… y se suponía que sería mi día de descanso. —Suspiró con aire de gran sufrimiento. Aunque él siguió avanzando, usando su espalda para abrir las puertas sin sacar las manos de sus bolsillos. Sakura le siguió, una mano arriba para proteger sus ojos del brillante sol que blanqueaba la calle.
No había niños. Kakashi se encogió de hombros. —Debieron aburrirse. —Dijo. —Los malcriados de estos días no tienen paciencia.
Sin sorpresa alguna, él escogió ese momento para sacar su Icha Icha Caos. Pero no lo abrió. En lugar de ello, simplemente golpeó el lomo contra su enmascarada barbilla mientras veía a la distancia, como si estuviera envuelto en un profundo pensamiento filosófico. Ella misma era inteligente, pero Kakashi seguramente ostentaba el IQ más alto en la aldea –dejando debajo a Shikamaru. Sakura hubiera dado todo por saber qué pasaba en su cabeza.
—…Voy a poner suavizante de telas en la siguiente lavada. —Murmuró. —Esta ropa pica en todos los lados malos. Si me rasco, probablemente me arresten.
Aunque algunas cosas debía guardárselas.
Sakura conservó su temperamento admirablemente. — ¿Adónde vas ahora? —Preguntó en lo que ella esperaba fuera un tono casual.
Él le miró. —A casa. A leer. A dormir. A esconderme de esos niños principalmente.
Ella asintió, no escuchando de verdad. —Entonces… um… ¿Supongo que es todo?
Kakashi le vio confuso. — ¿Todo?
—Bueno, probablemente no nos veamos en un rato. —Dijo en silencio. —Estoy segura de que tienes un montón de misiones haciendo fila y estarás ocupado, ocupado, ocupado como siempre.
—Seguro. —Él inclinó la cabeza. —Pero ¿No prometí comprarte la cena?
Ella se puso rígida. —Estaba bromeando…
—Yo no. —Dijo, encogiéndose de hombros, observándole con atención.
Sakura sintió que el mundo de pronto se había oscurecido y que un reflector se había puesto directamente sobre ella ¿Una cena con Kakashi? ¿Eso no sería como… una cita? Era ella quien lo ofrecía, pero él usualmente declinaba, así que su ofrecimiento de esta vez había sido como broma. No estaba segura de qué responder.
— ¡Oye, Frentona! ¿Cómo estás?
Sakura miró al otro lado de la calle para ver a Ino pasando, acompañada por los otros dos miembros de su viejo equipo. Chouji estaba riéndose como si ella acabara de hacer una broma graciosa, mientras que Shikamaru parecía estarse escondiendo detrás de ellos, parecía decididamente nervioso.
Sakura frunció el ceño.
De pronto Kakashi alzó la mano. — ¡Hola, Ino! —Él gritó alegremente.
La chica casi se iba de boca. —Oh, ¡ho-hola, Kakashi-sensei! —Gritó de vuelta, su sonrojo visible incluso a esa distancia. Dios, ella era transparente.
Sakura le ignoró para fijar su mirada en Shikamaru. — ¡Cuando menos lo esperes, Shika! —Le recordó siniestramente.
Shikamaru se jorobó detrás de sus amigos. —Como sea, sólo no me castres ¿Sí…?
Sakura sintió su interior volverse hielo. —Oh, dios…—Naruto les había contado ¡Quién más! Ino probablemente sabía debido a su expresión de deleite (aunque esto tal vez fuera del efecto que Kakashi tenía sobre ella), y si Ino sabía, la mitad de la aldea ya lo sabía también.
Casi para confirmar esto, Genma de pronto apareció, iba saliendo del edificio detrás de ellos. Él le dio a Kakashi un gruñido que decía '¿Qué hay?' y un golpe en el hombro. A Sakura un giño e hizo un vago sonido con la lengua, sus manos haciendo como que cortaba algo con unas tijeras.
— ¡Oh, dios, todos saben! —Siseó a Kakashi mientras Genma y su senbon se alejaban en la calle. — ¡No puedo confiarle nada a Naruto!
— ¿Le contaste a Naruto? —Kakashi murmuró. — ¿Hace cuánto?
—Como media hora.
—Oh. En ese caso el chisme ya va a la mitad de su camino a Suna. —Le dijo alegremente. —Por el lado bueno, esto podría poner tu nombre en cualquier libro bingo.
—Por las razones incorrectas. —Dijo, desesperada. Había bromeado de ello con Kakashi, pero de verdad no quería convertirse en la infame Castradora de Hombres. Nunca sería capaz de conseguirse un novio con ese título. Todos estarían muy asustados de ella, como Shikamaru ya había demostrado.
Ino y equipo casi estaban lejos de su vista, pero Ino seguía siendo muy escandalosa como para no ser escuchada. — ¡Adiós, Kakashi-sensei!
Él ondeó educadamente su mano, pero suspiró y bajó la mano en el momento que ella desapareció tras una esquina. —Sabes, creo que tienes razón. —Dijo eventualmente. — ¿Tal vez si es muy joven para mí?
Sakura le observó mientras bajaba los escalones restantes y se adentraba a la calle. Ella no hizo ningún movimiento para seguirlo.
—Te diré qué. —Le dijo él, girándose hacia ella. —Olvídate de la cena. Te veré después.
Lo que era una forma de decir que no tenía planes de verla de nuevo. Para nada.
Un bulto se formó en la garganta de Sakura. —Pero… no dije que no…
O Kakashi no le escuchó o estaba ignorándola. Sakura sintió que probablemente era lo último. Y era extraño, pero observar la espalda de Kakashi mientras se alejaba le recordó otra ocasión cuando observó a alguien más alejarse de ella. El mismo sentimiento de impotencia le mantuvo quieta y se burlaba de ella. Era terriblemente sencillo pararse ahí y dejarlo pasar –mucho más fácil que confrontarlo y tomar el control. Sakura no estaba segura de tener el valor de pararse y ponerse en medio del camino. Enfrentar el golpe mortal de una espada era fácil. Enfrentar lo que fuera que había entre ella y Kakashi era algo completamente diferente.
No era como si estuviera contemplando saltar en frente de un ciento de espadas que apuntaran a su corazón. Pero decidió arriesgarse.
— ¡Kakashi! —Ella corrió detrás de él.
Él se detuvo y se giró lentamente, esperando. Sakura llegó a él y se detuvo apenas unos pasos lejos de él, llena de energía nerviosa. En contraste, Kakashi estaba calmado. Su libro seguía en su mano mientras le observaba perezosamente, entrecerrando su ojo por el sol. Estaba parado de manera casual, pero alerta. Esperando.
El valor de Sakura corrió a esconderse.
Ella tragó y miró hacia el suelo, humillada por su propia cobardía. —Fue divertido trabajar contigo, sensei. —Dijo con la voz plana. Lo que era otra forma de decir que nunca volverían a trabajar juntos. —Te veré por ahí.
¿A quién estaba intentando engañar? Enfrentar un ciento de espadas apuntadas a su corazón no era nada comparado a enfrentar a su corazón.
Ella se dio la vuelta. Él se dio la vuelta. Ambos caminaron lejos el uno del otro y no miraron atrás.
Notas de la tractora:
Iniciaré una campaña para matar a Kakashi ¿Alguien se apunta?
Muchas gracias por sus comentarios, los responderé en la semana :D Y sus favoritos.
Tifakxt: ¡Hola! Gracias, gracias -en serio- por tus palabras; poco a poco ahí vamos. Esta semana se supone que comienzan la reconstrucción de las zonas afectadas, así que esperamos que esto mejore. Respecto al fin... te diré que te sorprenderá lo de 'empezar a sentir cosas'. Este capítulo pudo ofrecernos algo, pero no, en lugar de ello tenemos a Kakashi siendo un cobarde como Sakura. Como sea, te mando un abrazo.
Oigan, en otras noticias: El domingo comenzó el Smutoberfest traído a ustedes por la comunidad KakaSaku en tumblr / discord. Se trata de un mes lleno de fanarts y fanfics llenos de situaciones candentes :D Por ahí me preguntaron si iba a participar... Realmente no sé, suelo ser un fracaso con los retos xD Y los que están llenos de situaciones sexuales me ponen en un aprieto porque soy especialmente mala.
Para participar sólo tienen que subir sus trabajos en tumblr (o en cualquier plataforma) y etiquetarlo con el hashtag smutoberfest2017 o kakasakusmutoberfest.
De momento volveré a pelearme con las traducciones... Ah, hablando de eso. Ya que voy a la mitad de este fic creo que ya puedo decirlo. Creo que Better Man se va a atrasar... Realmente quería subirlo por ahí de finales de noviembre, pero Kakashisgf no me ha respondido los últimos correos con las revisiones de los capítulos. Yo ya llevo más o menos por el diez, pero como ella está revisando cada uno pues estamos atoradas en el 2... Así que si no me dice nada en lo que resta octubre, probablemente suba antes House of Crows y luego Better Man.
Ya saben que cuento con la autorización y todo, pero la última ocasión en que hablamos estábamos discutiendo eso. Igualmente si adelanto hasta la mitad de Better Man puedo actualizar las dos historias al mismo tiempo, pero realmente no les garantizo nada.
Y creo que es todo. Como siempre muchas gracias por seguir leyendo la traducción y su apoyo.
