Disclaimer: los personajes de The 100 no me pertenecen.

CAPÍTULO 11

[Bunker del faro, Isla de Becca, tras Praimfaya]

- Clarke, despierta. Despierta! – la zarandeó ligeramente Lexa- Es sólo una pesadilla, estoy aquí…

La rubia abrió de golpe sus inmensos ojos azul cielo, lágrimas, como un pequeño aguacero que recorría sus mejillas. La Commander las recogió entre sus manos mientras intentaba calmarla.

- Te has quedado dormida sobre…sobre un montón de piezas metálicas…

Ambas se miraron a los ojos, fundiéndose al igual que el cielo se funde con el mar en el horizonte.

- Ellos…,- comenzó la rubia- ellos morían en el espacio, no alcanzaban la estación espacial…no podían abrir la puerta, yo, había tardado demasiado…Y tú...yo…yo te di por muerta, estabas muerta y sólo me quedé con la maldita Llama! Dejé que te incineraran y yo sólo me quedé con la maldita Llama! – repitió desconsolada.

- Lo-lo siento Clarke. Yo...,cuando vimos el cohete despegar, pensé que te había perdido...que había llegado demasiado tarde…

- Lo siento Lex…

Heda la abrazó fuertemente permitiendo que desahogara todo lo que lleva dentro. Ella contestó ávida del calor que le daba su cuerpo. Hubiera deseado que ese momento durara para siempre, que no se volviera a separar nunca de ella.

- Princesa, aún no estás recuperada del golpe de radiación que recibiste antes de entrar en el búnker. Deberías estar descansando en una de las habitaciones.

Wanheda asintió y dejó que Lexa la acompañará cogida de la mano. Se relajó sobre la cama y cerró los ojos mientras la morena le arropaba entre las sábanas.

- Buenas noches, espero que esta vez tengas dulces sueños.

- Lex….quédate conmigo.- le agarró de la muñeca.

Las últimas palabras que la rubia había dirigido a la Commander resonaron en la cabeza de ambas, clavándose de nuevo como un puñal en sus corazones " Que te vayas! No quiero verte, no puedo seguir escuchándote. Solo quiero estar sola."

- Madi...- la morena dudó por un momento- ella vendrá mañana, no te preocupes.

- Te quiero a ti. – le suplicó.

Lexa sonrió tiernamente mientras se sentaba en la cama y acariciaba su pelo.

- Nuestra pelea aún no ha terminado, Clarke kom Skykru.

- Espero que nunca termine. – le devolvió el gesto al tiempo que acercó su rosto lentamente junto a ella y besó suavemente la superficie de sus labios.

- Tenías razón, la vida es más que sobrevivir. – contestó la morena mientras saboreaba disimuladamente el contorno de su boca . - Ya no debemos nada a nuestra gente.

- No, no debemos nada nadie y ahora nos merecemos algo mejor. Por favor, no te vayas – volvió a rogarle.

- Siempre estaré contigo.

La Commander finalmente se tumbó junto a Clarke y sucumbió fácilmente a los encantos y deseos de la rubia, que no eran otra cosa que los suyos mismos.