Buaaahh, pasó tanto tiempooo! Perdón, no me maten! T_T Esta vez no tengo ninguna escusa, sólo fui vaga P:
Pero hey! Al menos les traje el último capítulo y más largo eh! Pero basta, no más palabrería lo voy a dejar para las notas finales. Espero que lo disfruten! :)
Capítulo 11
El viento soplaba liviano y los faroles a los costados de las calles comenzaban a encenderse conforme el cielo oscurecía. Dos jovencitas caminaban hacia la colina en la que se alzaba el festival mientras parloteaban entre sí.
- ¡Hey! ¿No creés que aquél esqueleto se parece a Soul King?- comentó de repente una de ellas, señalando al otro lado del camino.
- ¿¡Eh!? ¡Kyaaaa, tienes razón!- contestó la otra, de cabellos cortos.- Pero... no conozco a sus acompañantes.. ¿Serán nuevos miembros de la banda?
- ¿Banda? ¿Soul King no había dejado de cantar? Como sea, ¡tenemos que pedirle un autógrafo!
. . .
Cuatro piratas caminaban rumbo a la posada que habían decidido como punto de reunión. No era que se dedicaran a escuchar conversaciones ajenas, sino que las chicas estaban conversando tan alto que cualquiera que caminara a esa distancia hubiera podido oírlas.
- Sí que eres popular, ¿eh Brook?- comentó Franky guiñándole un ojo.
- ¡Yohohoho! Me alegra seguir teniendo fans que me reconocen a donde vaya...
- Debió ser difícil abandonar toda esa fama- acotó el más pequeño, con voz penosa.- ¿No extrañas cantar frente a tanta gente?
- Claro que sí, Chopper-san. Pero no se compara con cuanto los extrañé a ustedes después de esos dos largos años.
El resto lo miraron y sonrieron un tanto avergonzados por la sinceridad del mayor. Todos sabían lo duro que había sido estar alejados por tanto tiempo.
- Hey, ¿no creen que sus ropas son un tanto extrañas?- preguntó Usopp en voz baja.- No solo ellas, muchas otras personas también.
- Tienes razón, incluso los hombres.- observó el cyborg.- Parecen vestidos extraños.
- Oh, se acercan.
Las adolescentes se debatían nerviosas entre hablar o no hacer nada. Finalmente, una de ellas tomó la iniciativa. Sus ropas eran de un color rosa pálido decorado con dibujos de flores rojas y tenía el pelo sujeto en dos rodetes atados con cintas color carmín.
- Disculpa... ¿eres tú el famoso Soul King?- aventuró la mujer, sonriendo tímidamente.
- Bueno, al menos lo fui hasta mi último concierto en el Archipiélago Sabaody.- contestó alegremente Brook.
- ¡Kyaaaaa! ¡En serio eres él!- gritó la chica de cabellos cortos. Vestía unas ropas similares a la otra pero estas eran de color gris humo con flores amarillas. Ambas tenían una faja ancha atada en la cintura, de color plata y detalles en dorado.- ¿Nos darías tu autógrafo?
- ¡Yohohoho! Estaría encantado de hacerlo, pero no tengo con qué.
Las muchachas se miraron un tanto decepcionadas, hasta que a una se le ocurrió una idea.
- Entonces... ¿podrías mostrarnos tu famoso "45 grados"?
Brook asintió, caminó hacia la pared más cercana y apoyó su cabeza contra ella formando un ángulo perfecto de 45°.
- ¡Wahhh, sorprendente!- chillaron emocionadas.
- Ahora, ¿podrían contarme qué vestimentas son esas?- preguntó cortésmente el esqueleto.
- Oh, ¿nunca los han visto antes? Se llaman kimonos, y son los trajes típicos de esta isla. Siempre los usamos para la feria.
- Hey, disculpa que te interrumpa mientras estás charlando con tus fanáticas, pero deberíamos irnos, ya está oscuro.- dijo Usopp.- Ya sabes como es Nami...
- Oh, cierto. Bueno, queridas damas, tengo que irme.
- Soul King, ¿volverás alguna vez a dar conciertos?
- ¿Quién sabe? Quizás alguna vez lo haga. Quizás alguna vez...
El cielo, ya oscurecido, se encontraba impregnado de brillantes estrellas. Era una noche fresca, mas no fría. Ellas veían la gente salir a través de la puerta y dirigirse hacia lo más alto de la colina, donde podía apreciarse una multitud de gente a pesar de la distancia.
- Qué bonitos trajes... Me pregunto cómo se llamarán.- murmuró Nami, con la mirada algo perdida.
- ¿Oh? Si no mal recuerdo, aquellas son las vestimentas típicas de esta isla y son usados por tantos hombres como mujeres. Si bien todos son "kimonos", hay distintas variantes y cada uno se usa en situaciones especiales.- empezó Robin, llevándose el dedo índice al mentón, simulando que necesitaba de un esfuerzo para recordar.- Dada la ocasión, estoy segura que esta vez visten las llamadas "yukatas".
Nami la miró y abrió su boca para comentar algo, cuando fue interrumpida por una señora de rostro amable.
- Disculpen jovencitas, ¿desearían beber un poco de té? No se preocupen, es a cuenta de la posada.- pronunció la mujer.
- Oh, estaríamos encantadas.- replicó Robin. Nami asintió.
- En ese caso volveré en un momento.
Ambas la observaron alejarse en dirección a las cocinas hasta desaparecer detrás de las cortinas.
- Estos idiotas están demorando demasiado.- murmuró fastidiada la pelirroja, mientras dirigía su mirada hacia la puerta, con gesto impaciente.- ¡Terminaremos siendo los últimos en ir!
La mayor sólo rió por lo bajo. Por el rabillo del ojo, vio regresar a la mujer con dos tazas de barro.
- Aquí tienen, gracias por esperar.- dijo la señora mientras apoyaba las bebidas en la mesa.- Espero que lo disfruten.
Las jóvenes le agradecieron y dieron un sorbo al líquido, pero la mujer parecía tener algo más que decir.
- Ehm, espero disculpen mi insolencia..- empezó educadamente la mayor.- pero, señoritas, ¿no tienen pensado visitar el festival? Hoy es el último día, y el cierre es de lo más bonito.
- ¿Eh? Ah, jeje.. por supuesto que vamos a ir pero.. ehm.. - contestó Nami, y tomando una bocanada de aire, terminó rápidamente.- losidiotasqueestamosesperand oaúnnollegan.
La posadera sonrió comprensivamente y con una sonrisa amable, tomó la palabra nuevamente.
- Si es así, entonces les pediré que me sigan, por favor. No piensan ir vestidas de esa forma, ¿o sí?
Ambas se miraron durante unos segundos y sonrieron. Bebieron los últimos tragos de té, y se levantaron de sus asientos para seguir a la mayor hacia una habitación.
Llegó a la posada completamente agotado, con algunas gotas de sudor recorriéndole el rostro. Tiró al chico directo al suelo, sin una pizca de delicadeza, como si no le importara en lo más mínimo si se pudiera haber lastimado. El muy estúpido seguía roncando, así que no se preocupó en lo más mínimo. Pasó por encima del cuerpo y se encontró con los otros cuatro que habían vuelto antes que ellos, muy cómodamente sentados alrededor de una mesa redonda, bebiendo té ofrecido por los empleados del lugar.
- ¿Dónde están Robin y Nami?- preguntó a nadie en particular.
- Oh, Sanji, te has tomado tu tiempo..- habló Usopp.- Nos dijeron que estaban con la dueña de la posada y que tardarían un tiempo.
- Deberías tomarte un SUPER baño.- se quejó Franky, agitando una mano frente a su nariz.- Apestas a sudor.
- ¡Yohohoho! No hay problema, Sanji-san. Tienes algo de tiempo.
- En ese caso, iré.- comentó el rubio.- Ah, y que alguien se haga cargo de Luffy. Está en la entrada.
- Y este es el toque final.
- ¡Uohhhh! ¡Es hermoso!- exclamó la pelirroja, emocionada.- ¡Muchísimas, muchísimas gracias!
- Es realmente elegante.- comentó la morocha.- Lo ha hecho usted, ¿no es cierto?
- Oh, me asombra que hayas podido notarlo.- se sorprendió la señora.- Bueno, pues. Yo me iré yendo, no quiero perderme los fuegos artificiales.
Se despidieron y avanzaron hasta el recibidor del lugar, donde pudieron ver a los chicos ya reunidos. Cuando se percataron de su presencia, un "Ohhh~" se escapó de sus bocas, todos asombrados de lo bellas que lucían en ese momento.
Robin lucía una elegante yukata color negro, con flores en plata, haciendo juego con el color del obi. Su pelo estaba recogido en un rodete alto, adornado con una hebilla de flores blancas. Nami, por su parte, vestía una juvenil yukata color durazno, con detalles color verde pálido, similar al de su obi. Su pelo suelto caía en bucles sobre sus hombros.
- ¡MELLORINE~!- gritó Sanji, completamente extasiado.- ¡MELLORINE, MELLORINE, MELLORINE!
- ¡Sanji, cálmate!- dijo Chopper, comenzando a preocuparse.- ¡Oh, no! ¡Si esto sigue así, Sanji se desmayará de la hemorragia otra vez! ¡Rápido, será mejor que nos vayamos ahora antes que se torne peor!
- Sí, mejor empezamos a irnos..- asintió Nami.- Ehm.. ¿eh? ¿Dónde está Luffy?
- Luffy-san dijo que tenía hambre y no quería esperar.- contestó Brook.- Así que a penas se despertó, salió corriendo al festival. ¡Yohohoho!
- ¿Y qué hay de nuestro espadachín?- preguntó la morocha.
- ¿Zoro? Él está en.. en... ¿eh?- el médico miró a su alrededor, buscándolo.- ¿Dónde está Zoro?
- No vino con nosotros.- acotó Franky.- ¡Seguro está SUPER perdido!
- ¡Mellorine~!- seguía Sanji, ajeno a toda la conversación.
- Ése idiota...- Nami suspiró, frustrada. ¿Por qué siempre tenían que pasar estas cosas?- En fin, nosotras iremos al festival, ya esperamos demasiado por ustedes. Busquen a Zoro y si lo ven a Luffy, díganle que lo busque él también.
Usopp estuvo a punto de quejarse pero se detuvo a ver la mirada que le dirigió la navegante. Las mujeres se despidieron y Chopper las siguió arrastrando a Sanji luego de unos minutos.
Franky, Brook y Usopp se miraron. No les quedaba otra opción más que buscar a Zoro.
Un chico con sombrero de paja corría de un lado a otro con brillos en los ojos, emocionado como un niño pequeño que visita por primera vez un parque de diversiones, a pesar que ya era casi un adulto. Dos chicas lo miraban desde lejos y reían tontamente, cautivadas por la inocencia del morocho.
- ¡Suge~!- decía exaltado mientras observaba a un niño jugar en uno de los puestos de entretenimiento.- ¡Todo se ve tan divertido!
. . .
- ¿Ara? ¿No es ése Luffy? Fue más fácil encontrarlo de lo que creí... ¡Oi~, Luffy~!
- ¿Mhn?- el capitán se volteó instantáneamente, respondiendo al llamado. Levantó su pata y el otro sonrió, corriendo a su alcance.- ¡Chopper! ¿Qué sucede?
- Sólo quería avisarte que ya hemos llegado.- contestó el reno.- ¡Ah! Por cierto, Zoro está perdido, ¿podrías ayudar a buscarlo?
- Shishishi, ¿Zoro se perdió otra vez? Qué idiota.- sonrió burlonamente el de chaleco rojo.- Y Chopper.. ¿Está bien Sanji?
Señaló al rubio desmayado que el médico estaba arrastrando. De su nariz chorreaba sangre a borbotones, pero su rostro reflejaba satisfacción total.
- Oh, no te preocupes, estará bien.- replicó el pequeño restándole importancia.- Bueno entonces, espero que lo encuentres.
- ¡Hasta luego Chopper!
- Ya estuvimos buscándolo durante más de veinte minutos.. ¿No podemos ya parar? ¡Yo también quiero disfrutar el festival!
- ¡Yo estoy SUPER cansado, pero al menos tenemos que preguntar a los otros si lo encontraron!
- Oh, ahí está Chopper-san. Preguntémosle si sabe algo ya.
El animalito estaba sentado sobre una banca comiendo felizmente un algodón de azúcar. A su lado, el cocinero estaba todavía inconsciente, pero parecía encontrarse en mejor estado.
- Oi, Chopper, ¿has encontrado a Zoro?- preguntó Franky.
- ¡Oh, hola chicos!- saludó alegremente el otro.- No, no lo he visto, pero me encontré con Luffy y le he dicho que lo busque.
- ¡Chopper! ¡Franky! ¡Todos!- los chicos se voltearon para ver a las chicas acercarse a ellos.- ¿Y? ¿Saben algo de Zoro?
- Estábamos hablando de eso, lo siento pero no.- respondió Usopp.
- Luffy-san fue a buscarlo.- acotó Brook.
- Ughh, ¿dónde se habrá metido ese idiota?- murmuró furiosa la más joven.
- ¿Quizás está en el bosque?- preguntó tranquilamente la arqueóloga.- He escuchado que hay un lago en el centro, pero es difícil encontrarlo. Espero que no se haya ahogado.
Todas las miradas se ubicaron en ella y el silencio reinó por minutos.
¿Por qué no lo pensaron antes?
- ¡Ohhh! ¡Con que aquí estabas! ¡Por fin te encuentro, Zoro!
- ¿Luffy?
El chico fue corriendo hacia donde estaba acostado y se abalanzó sobre él.
- Nos tenías preocupados, ¡te buscamos por todas partes!
- Disculpa, yo... me quedé dormido.
- Shishishi, eso pensé.- sonrió el chico.- Estoy feliz de que estés bien.
Luffy se apartó de encima suyo y se sentó a su lado.
- Es un lugar muy tranquilo, ahora entiendo por qué te dormiste.- murmuró cerrando los ojos.- Me dan ganas de dormir a mí también.
El espadachín se quedó mirando el perfil de su capitán. La luz blanquecina proveniente de la luna brillaba sobre su piel, dándole a sus facciones un aspecto más delicado.
- Luffy, en realidad.. Estuve pensando en algunas cosas y...- el morocho se volteó para verlo, demostrando su atención.- Hay algo que quiero decirte.
- ¿Sí? Dime Zoro, estoy escuchando.
- Ehm.. Hace tiempo nos conocemos y.. pasamos muchas aventuras juntos... y...
- Zoro.
- ..desde que te conocí me pareciste una persona extraña, pero no en el mal sentido... Yo..
- Zoro.
- Espera, espera. Al principio no confiaba tanto en ti, pero luego me fui dando cuenta que nunca abandonarías a alguien, no importa si es amigo o no...
- ¡Zoro!
- ¿¡Qué!?
- Me gustas.
- ... ¿eh?
- Que me gustas. No como un amigo, me gustas. Mucho.
Se quedó mirándolo fijo, como esperando un indicio de que todo era una broma. Pero claro, su capitán nunca mentiría con algo tan serio. Sonrió y lo abrazó, atrayéndolo hacia él.
- Quería ser yo quien lo dijera primero, pero esto también me sirve.- susurró en su oído.- Luffy... te amo.
Se separaron unos centímetros y Zoro sostuvo el rostro del menor con sus manos. Poco a poco fueron acercando sus labios y...
- Oh, una última cosa.- dijo levantándose del suelo y tironeando a Luffy hacia él.- ¿Cuánto tiempo más piensan estar ahí escondidos?
Detrás de unos arbustos, siete cabezas se asomaron.
- Ups, nos descubrieron.- comentó Robin.
- Jejeje- rió nervioso Usopp.
- ¡Yohohoho! ¡No sean tímidos ahora, no nos dejen esperando!
- Oh, vamos. No es como si no supiéramos nada sobre esto.- exclamó malhumorada Nami.
- ¡Nami-swan~, yo te amo a ti!
- Jijiji
- No se preocupen por nosotros, ustedes continúen con lo suyo.- los alentó Franky, sonriendo pícaramente.
Los dos chicos intercambiaron una mirada y sonrieron. Luego, Zoro volvió a tomar el rostro de Luffy entre sus manos y lo besó, bajo la luz de los primeros fuegos artificiales que indicaban el final del festival.
- F I N -
Y así termina todo. Muchas gracias a todas/os (leen chicos también? Sería genial..) por leer hasta ahora! Estoy feliz de que haya gente que se haya interesado por mi escritura y haya leído hasta el final. Estoy inmensamente agradecida :) Realmente espero que no se hayan decepcionado con el final porque en serio di mi mayor esfuerzo! (En serio!) Y disculpen por las demoras.. soy una persona perezosa u.u
Estoy también orgullosa de mí misma por haber podido terminar y no haber dejado todo por la mitad. Es una satisfacción tremenda. Es mi primer fic, así que me alegro aún más de haber tenido tan buenos resultados! Voy a seguir escribiendo, lo prometo! Así que esperen mi próxima historia!
Felices fiestas a todos y les deseo un feliz final e inicio de año.
¡Nos leemos!
