¡Y al fin la última parte! Una enorme disculpa por el mega atraso pero aquí lo tienen, ¡espero les guste!

Mantengo mi mirada sobre mi regazo ante el regaño de mi madre y mi padre, hace unos minutos ellos llegaron a casa, mi padre tuvo que salir antes de su trabajo, en realidad sólo pidió una hora para hablar del problema familiar que su hija menor había generado en el instituto por haberle pegado a uno de sus compañeros. Sé qué prometí no usar mis habilidades de karate si yo aprendía, rogué mucho para que ellos aceptaran enviarme a clases con Trina y las dos hemos llegado alto pero no podía quedarme de brazos cruzados esta vez, no por lo que Beck había hecho.

Levanto mis ojos ante el llamado de mi padre, él me conoce mejor, hemos pasado más tiempo juntos y tenemos una especie de conexión, mi madre a veces recurre a mi padre cuando yo me pongo difícil, como ahora. Su mirada serie y molesta, a él nunca le han parecido los golpes para solucionar los problemas y eso fue lo primero que nos dijo a Trina y a mí cuando nos inscribió a clases de karate, ahora he faltado a su palabra y él está decepcionado.

—Quiero creer que hay algo más detrás de ese golpe, Tori —comenta mi padre tomando asiento a mi lado—. Quiero creer que no lo hiciste sólo por hacerlo, hija.

Muerdo mi labio bajando mis ojos de nuevo a mi regreso, sí lo hay, y es algo enorme pero yo no sé si pueda decirle, sé qué lo hable con Jade y que ella está en estos momentos durmiendo en mi habitación pero no puedo mentirle a mis padres, además, mi padre es policía y sabrá que hacer, puede ponerle un alto a Beck o darle un escarmiento, lo que sea, pero él sabrá manejar mejor la situación que yo, una chica con la cabeza caliente y que sólo quiere partirle la cara a su estúpido amigo.

—Hija, siento que algo pasa. —Fue el turno de mi madre, ella toma asiento al otro lado y toma mis manos—. ¿Ese chico te hizo algo? ¿Dijo algo?

Miro a mi madre, ella es tan compresiva conmigo y Trina, ella es muy tolerante y siempre busca la manera de solucionar cualquier problema usando las palabras, aunque a veces se exaspere un poco cuando se trata de Trina pero a todos nos pasa eso cuando se trata de ella, y ahora, mi madre está tratando de entender que es lo que me orillo a golpear a Beck, claro, ella lleva un camino adecuado pero no es a mí a quien le hizo algo, no, se lo hizo a la chica que está arriba en mi habitación.

Muerdo mi labio y niego con mi cabeza.

—No a mí —susurro sintiendo la necesidad de tener a Jade aquí, al menos con ella estando aquí podría pedir su aprobación—. Él hizo algo malo pero no a mí.

Y de sólo recordar como él se atrevió a pegarle a Jade, como él se atrevió a tomarla del cuello, de recordar sus palabras de odio y desprecio, la mirada de Jade... Quiero golpearlo, hacer que él sufra por lo que le hizo. Mi papá coloca su mano en mi hombro y me obliga a mirarlo, él se ve preocupado y estoy segura que mi madre también.

—¿Ese alguien es especial para ti, hija? —pregunta con cautela, pienso en todas las veces que Jade fue una mala persona conmigo, como ella me humillaba y se burlaba, las tantas veces que me queje de ella con mi padres pero fuera de todo, ella es especial para mí, además, nadie merece pasar por eso, ni siquiera ella. Afirmo ante la pregunta de mi padre y él asiente levemente con la cabeza—. De acuerdo, ¿lo que hizo es muy grave, cielo?

Muerdo mi labio recordando lo que ella me dijo el sábado por la noche, las marcas que vi, lo que yo vi, quiero gritarle que sí, quiero ir por Jade y obligarla a que confiese pero no sé qué hacer y sólo afirmo bajando mi mirada. No sé qué hará después mi padre pero sólo siento los brazos de mi madre cerrarse sobre mi cuerpo y un suave beso en mi mejilla. Tal vez no tengan idea de lo que grave signifique, pero si ellos piensan en abuso están en lo cierto.

—¿Tienes la manera de demostrarlo, hija? Y no es que no crea en ti pero sabes cómo es la ley, cariño. —Niego soltando el aire, no tengo nada más que la palabra de Jade y no sé si sea suficiente, pero debería ser suficiente, ¿no? Ella es la victima principal, pueden creer en ella, en su palabra—. Esto puede ser difícil cariño pero ten por seguro que me haré cargo de esto, pero necesito que Jade hable conmigo.

Lo miro con sorpresa, ¿cómo lo supo? Yo nunca mencioné a Jade, nunca hice referencia alguna de ella. Trago saliva con nerviosismo sintiendo el abrazo de mi madre con más fuerza.

—¿Por qué no vas ahora con ella? Por ahora, tú eres en quien más confía, Tori, ve con ella y háblalo —comenta mi madre alejándose de mí, ella toma mi rostro y acomoda un par de mechones sueltos.

—¿Cómo lo supieron? —pregunto un poco confundida.

—Cuando llegamos, te vimos muy protectora con ella, te preocupas por ella —responde mi padre para después darme un beso en mi cabeza—. Ahora ve con ella y coméntale sobre esto, nadie la obligará a nada.

Afirmo ante sus palabras, los abrazo murmurando un "gracias" y subo a mi habitación a toda prisa, tal vez Jade se niegue a hablar por temor a la amenaza de Beck pero le haré entender que no tiene nada que preocuparse, que yo siempre estaré con ella. Abro con sumo cuidado la puerta, ella sigue en la misma posición en la que la deje, abrazando mi almohada, no sabía que Jade era de abrazar pero el fin de semana que ella se quedó a dormir, descubrí importantes facetas de ella. La primera es que a ella le gusta dormir con sólo una camisa larga y la parte inferior con sólo un pequeño short, esa ocasión durmió con su ropa puesta debido al miedo. La segunda, a ella le gusta abrazar, no a mí pero sí a una almohada o peluche.

Y la tercera pero no menos importantes, le gusta dormir hasta tarde. Le gusta dormir, mucho, y ese fin de semana lo descubrí. Yo me paseaba por la habitación intentando no hacer mucho ruido para evitar despertarla pero ella no hacía caso a lo que yo hacía, se veía tan tranquila durmiendo, tan calmada y en paz, su rostro reflejaba paz y tranquilidad, no mostraba miedo ni inseguridad, y por primera vez desde que conocí a Jade me permití soñar —no literalmente— con ella.

Soñar que yo podría tomar su mano, abrazarla y besarla. Me permití pensar en eso por escasos minutos, sólo ella y yo. Tal vez estoy precipitando las cosas, estos pensamientos no los tenía antes o a lo mejor sí pero ahora salieron a flote por alguna razón.

Suspiro queriendo cerrar la puerta pero un pie me lo impide, es Trina, conozco esas botas donde sea que las vea. Abro de nuevo encontrándome con mi hermana, ella pasa a mi habitación sin preguntar si podía, no se sorprende cuando ve a Jade.

—Escuche su conversación. —Entrecierro mis ojos y me cruzo de brazos—. Después de los rumores, conseguí algo que ayudará a la bruja.

—Su nombre es Jade —digo con un poco de molestia, Trina hace un movimiento con su mano restándole importancia al asunto—. ¿Qué conseguiste?

—Daniels, el tonto de Ryder, le pareció sospechoso todo lo que se decía entonces él obtuvo algo de un chico de tercero, Bruno, creo que ese es su nombre, lo que sea, él grabó el momento donde Beck golpea a la bruja —explica Trina sacando su celular para mostrarme el video, y sí, se puede ver como Beck la golpea pero no se escucha nada por la distancia en la que están.

—¿Por qué no lo mostró antes? —pregunto regresando el video al momento donde Beck golpea a Jade, yo estuve ahí y verlo otra vez me dan más ganas de hacerle sufrir a Beck.

—Le tienen miedo a la bruja pero logré que Daniels lo obtuviera para ti.

Levanto mis ojos un poco sorprendida, no esperaba que ella ni Ryder estuvieran interesados en ayudar, menos Ryder, después de humillarlo frente a todos. Y Trina, ella nunca se ha interesado por nadie, sólo ella, ¿por qué ahora quiere ayudar?

—Papá puede hacer mucho con esto pero necesitamos más —dice ella guardando su celular y mirando a Jade quien sigue dormida, sigue estando en la misma posición, ella no se ha movido y no sé si deba despertarla para hablar de algo que no quiere, de algo que no me ha dicho a ciencia cierta pero que lo sospecho desde el día que vi sus golpes.

¿Cómo preguntarle? ¿Cómo decirle a la chica que probablemente amo que me cuente sobre lo que su estúpido, tarado y baboso novio le hizo? ¿Cómo reaccionar cuando ella está sufriendo en silencio? ¿Cómo puedo ayudarla sin tener que obligarla a hablar?

Suspiro girándome para preguntarle algo a Trina pero ella ya no está más en la habitación, vuelvo a suspirar y cierro la puerta. Miro a Jade de nuevo y muerdo mi labio, no quiero molestarla por ahora, así que dejaré que duerma un poco y yo esperare en el suelo de mi habitación para evitar incomodarla. Vuelvo a suspirar teniendo muchos problemas para estar en calma, no puedo hacerlo realmente porque sólo quiero golpear a Beck, quiero hacer que él sufra de la misma manera que sufrió Jade, quiero romper cada parte de cuerpo no importa si no lo tengo permitido.

—¿Quién diría que Victoria inocente Vega tuviera una mirada asesina?

Me sorprendo cambiando mi expresión, ¿desde cuándo Jade está despierta? Ella sonríe un poco mientras se incorpora de la cama para quedar sentada, ella abraza a mi almohada y quiero, realmente quiero no sonreír pero es casi inevitable.

—¿Qué te tiene así? —pregunta ella mirándome con encanto en sus ojos, en esos ojos que perdieron su brillo desde que él se atrevió a tocarla.

—Sabes qué es lo que me tiene así —murmuro bajando mi mirada a mis piernas, haría lo que fuera por impedir que ella hubiera pasado por esto.

—No hablemos de eso por ahora —responde Jade, levanto mi mirada queriendo decir algo más, queriendo decirle todo lo que hablar con mis padres pero no quiero hacerla sentir mal o que ella tenga que recordar todo, ¿cómo le haré para que ella pueda dejar eso en el pasado?

Afirmo levantándome del suelo y caminando hacia mi cama, ¿cómo voy a conseguir que Beck logre decir todo lo que le hizo a Jade? Él dudo que quiera hablar conmigo, en estos momentos él me ha de estar odiando y para ser honesta, el sentimiento es reciproco, lo odio. Lo odio como no creí odiar a nadie, y deseo que él tenga su merecido pero no sólo eso, yo quiero hacerle pagar, hacerle entender y ver que nadie, absolutamente nadie, tiene derecho de hacerle daño a Jade West.

Suspiro cerrando mis ojos, debo hacer algo, tengo que hacer algo, siento que es mi deber, tal vez Trina pueda ayudarme, incluso, Ryder, después de todo él consiguió ese video, él podría hacer que uno de sus amigos hable con Beck y le saque toda la información, grabarla y poder usarla en su contra para cuando mi papá quiera hablar con...

—Deja de pensar en eso, Vega, no quiero ver otra vez esa mirada llena de odio, no es característico de ti —me susurra Jade cerca de mi oído, un escalofrió recorre todo mi cuerpo—. Escuche todo, Vega, y sé qué debemos hacer algo pero por ahora, deja la venganza de lado y sólo pretendamos que somos dos chicas normales sin planes de venganza, por favor.

La miro sorprendida, ¿ella escucho todo? ¿Qué todo? Intento protestar pero su dedo índice me lo impide, y entonces me doy cuenta que todo el tiempo sólo he estado pensando y tramando hacer algo contra Beck y no he estado del todo con Jade. ¿Soy mala amiga? Ella, de las personas más vengativas que he conocido, me está pidiendo que deje la venganza. Suspiro y afirmo mostrando una pequeña sonrisa.

—Así es como tú eres, toda sonrisa —murmura ella recostándose en mi regazo, elevo un poco mis manos sin saber que hacer o donde dejar mis manos, ¿y si le incomoda que las deje sobre su cuerpo? Ella fue la primera en recostarse y por ende, no le tendría que molestar que yo ponga mis manos sobre su cintura o su cabeza, ¿pero y si le molesta?

Muerdo mi labio sin saber qué hacer, no quiero molestarla ni incomodarla, llevo mis manos a mi espalda y me quedo quieta sin querer hacer mucho movimiento, quizá si no me muevo ella piense que no éxito y yo pueda pasar desapercibida hasta que ella se duerma y así no tener que dar explicaciones o poner a Jade nerviosa porque es lo menos que quiero, o sea, yo la quiero a ella y nunca sería mi intención hacerla sentir mal porque eso no está ni estará en mis planes, y quiero dejar de pensar pero no puedo dejar de pensar.

Vuelvo a suspirar deseando poder abrazar a Jade pero por ahora, sólo estaré para lo que ella me necesite.

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Tomo la mano de Jade antes de entrar juntas a Hollywood Arts, ya paso mi castigo y realmente no sé qué es lo que haya pasado en el tiempo que no estuve aquí. Jade fue cada día de mi suspensión, me llevo los trabajos que habían dejado, los apuntes de mis otras clases a las cuales ella no asiste, me ayudó con un trabajo para la clase de canto, en esos tres días en los cuales no fui a clases, Jade estuvo toda la tarde conmigo, nos reímos de todo, hablamos de todo, esos tres días fueron eternos, bueno, yo deseaba que lo fueran. En esos tres días me acerque a Jade de una manera que jamás pensé que haría, no la besé o algo así, me refiero a un sentido más... ¿intimo? Ella me permitió estar cerca de ella, poder abrazarla, poder sentir que yo podía ganarme su corazón.

Si yo logro ganarme el corazón Jade juro que jamás voy a hacer nada para perderlo, para dañarla, para hacerla llorar.

Ayer fue el último día que pase con suspensión y ella habló con mi papá ayer por la noche, mi mamá estuvo hablando con la mamá de Jade de algo que no logré comprender y yo estuve en la cocina tomando mi juego de naranja pensando en todo lo que probablemente Jade le estaría diciendo a mi papá, todo el rato estuve metida en mis pensamientos y no me di cuenta cuando Jade había bajado. No quise preguntar nada para evitar algo, tampoco mi papá me dijo nada, sólo me miró como si yo hubiera hecho lo correcto. Después de eso, Jade se fue junto con su madre, no quería que ella se fuera, yo esperaba que pudiera quedarse conmigo y poder no sé, hablar de todo y nada a la vez, o simplemente hacernos compañía, como veníamos haciéndolo.

Y hoy en la mañana ella paso por mí para venir juntas a clases, no me sorprendió pero si me causo mucha emoción. No hablamos en todo el camino, sólo la música de la radio que para ser honesta, no estaba prestando toda la atención en ninguna canción, sólo pensaba en Jade, en como ella había reaccionado cuando mi papá solicitó hablar con ella, en como ella había contado todo y seguramente, como ella había llorado.

Veo a Beck a lo lejos, él habla con André muy alegremente como si hubiera olvidado todo lo que él le hizo, ¿cómo André puede creer en él y no en Jade? ¿Es tan buen actor Beck que logra engañar a André o André es tan tonto como para no ver la verdad? Jade sujeta con más fuerza mi mano pero no nos detenemos, no le damos mucha importancia, no le doy importancia a la mirada que él me dio.

No, ahora no haré nada tonto e impulsivo, ahora sólo voy a intentar concentrarme en Jade, en nadie más.

Jade va a su casillero y yo voy al mío, intento con todo mi ser no mirar hacia donde están Beck y André, realmente estoy intentando no mirar y sólo seguir mi camino. Es lo único que quiero hacer. Abro mi casillero ignorando todo, tomo mis cosas, lo que necesitaré para las primeras clases, aunque quiera no puedo dejar de pensar en Beck, ¿por qué decidió mentir? ¿Por qué cambio tanto con Jade? ¿Por qué se volvió un maldito infeliz?

—¡Todos presten atención!

¿Por qué Trina está gritando? Cierro mi casillero y camino hasta donde está Trina, ella está al lado de Ryder y a su lado está un proyector, ¿qué es lo que piensan hacer? Siento como sujetan mi mano provocando un pequeño susto en mí, pero al girar mi cabeza me doy cuenta que se trata de Jade, y ella está sonriendo, tiene una gran y hermosa sonrisa.

—¡Todos sabrán la verdad! —anuncia Trina con ese megáfono, ¿por qué usa uno? Su voz es lo bastante llamativa como para usar algo que aumente su tono de voz—. Ryder, haz lo tuyo.

Él sonríe y asiente, ¿desde cuándo Ryder se volvió un obediente de mi hermana? Siento un tirón en mi mano y después como soy jalada hacia un lado, ¿de qué me perdí? No estoy entendiendo nada. Miro a Jade buscando alguna explicación a lo que sea que esté pasando pero ella está mirando el suelo, busco a Trina pero ella mira hacia enfrente y es ahí cuando me decido en mirar a la misma dirección que Trina.

Beck y Jade.

Jade y Beck.

La conversación que tienen se comienza a escuchar por cada rincón de la escuela, ¿qué demonios? Suelto la mano de Jade y camino con lentitud hacia la imagen, en un intento de acercarme más a esa Jade. ¿Cuándo paso eso? ¿Cómo paso? Me sobresalto al ver como él volvió a pegarle, ¿por eso ella llegó con la mejilla roja el segundo día de mi suspensión? ¿Ese fue el motivo y no lo que ella me dijo? No fui la única sorprendida en la escuela de eso estoy segura, ¿pero por qué lo hizo?

—¡Eres una maldita! —Escucho el grito molesto de Beck y todo en mi interior se revuelve, no, él no la volverá a tocar.

—¡Tú la tocas nuevamente y te mando al hospital! —exclamo dando grandes zancadas hacia Jade y colocándome frente a ella, no voy a permitir que él le ponga una mano encima.

—¿Beckett Oliver? —Sonrío un poco al escuchar la voz de mi padre pero mi sonrisa se desvanece al ver como Beck intenta escapar pero lo tacleo cayendo al suelo sobre él, esta vez no se irá.

—Vas a recibir tu merecido, como el infeliz que eres —murmuro con desprecio, él me da un golpe en mi nariz haciendo que caiga a su lado, llevo mis manos a mi nariz intentando alejar un poco el dolor pero, ¡diablos! Duele horrible.

—Quedas arrestado por abuso y agresión contra la señorita West y por golpear a mi hija. —Me incorporo un poco viendo como mi papá y otro oficial levantan y esposan a Beck—. Cualquier palabra dicha será usada en tu contra, tienes derecho a un abogado.

—¿Estás bien? —pregunta Jade a mi lado, ella me ayuda a levantarme del suelo, yo afirmo sin querer decir que me duele pero creo que ella no me creyó porque sólo sonrió mientras me llevaba obligada a la enfermería.

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Alejo la compresa de hielo de mi rostro, toco con cuidado mi nariz, al menos no resultó rota, eso fue lo que dijo la enfermera pero tengo que aplicar hielo para bajar la inflamación. Jade se fue a clase después de dejarme en la enfermería, hace unas horas todos supieron la verdad, algunos se sorprendieron mucho porque no esperaban que Beck fuera capaz de hacer algo así, todos creyeron en sus mentiras y en su rostro de niño bueno pero no todos fueron así, gracias a Trina y a Ryder que desconfiaron en todo momento, ellos ayudaron a Jade a conseguir esa grabación pero también Sinjin ayudó y él se desmayó después de que Trina le dieran un beso en la mejilla y Jade un abrazo, hasta entonces no ha reaccionado.

Decidí no entrar a las primera horas y venirme directo al asfalto café, quería evitar preguntas y comentarios. No tardan en llegar los demás y no sé cómo es que nuestro grupo de amigos vaya actuar. Yo no tengo problemas con Cat, ella siempre ha sido muy buena con todos, nunca podría tener problemas con ella ni molestarme mucho tiempo con ella. Con André y Robbie es diferente, aunque no hicieron mucho, ellos creyeron en Beck y eso realmente me molestó. No sé cómo vamos a seguir luego de esto.

La primera en llegar fue Cat con su característico buen humor, ella realmente no le toma mucha importancia a lo que sucedió en la mañana. Ella me sonríe y me da un abrazo, un fuerte abrazo más un "gracias", sólo pude sonreír y responder a su abrazo. Con ella no puedo estar molesta.

—No, no sean estúpidos y dejen de decir tonterías. —Las dos nos giramos al escuchar la voz de Jade, pensé que estaría molesta al tener al André y Robbie a su lado pero su sonrisa me dice todo lo contrario—. Pero si insisten, pueden comprar mi comida.

Ella se encoje de hombros y los chicos celebran y corren hacia el camión de Festus. Ella tomo asiento a mi lado con mis ojos pegados en ella, ¿ahora de qué me perdí? Ella me mira y sonríe.

—Insisten en hacer algo por mí para ganar mi perdón —explica robando papas de mi plato, sonrío porque ella parece que no tiene problemas con que ellos estén cerca de nosotros—. ¿Hay problema si ellos se sientan aquí?

Suspiro y miro hacia donde los chicos están, ellos discuten con Festus sobre algo, suelto una pequeña risa al ver como Rex sale volando por los aires.

—No, no hay problema —respondo regresando mi mirada para con ella. Me gustan sus ojos, su color, su mirada, ella realmente me encanta, es tan hermosa en todo sentido y yo deseo besarla.

—¿Ustedes son novias? —Abro mis ojos de golpe y desvío mi mirada, ¿cómo es que ella pregunto algo así? ¡Oh rayos!—. ¡Yay! Tori y Jade son novias.

Jade suelta una risa mientras se recarga en mí, debo creer que a ella no le molesta, ¿o si le molesta pero no quiere decir nada porque es Cat? Oh rayos, regresa mi confusión. Decido meter varias papas a mi boca para evitar responder cualquier cosa, ahora no quiero responder o diré una tontería. Los chicos llegan y dejan la comida de Jade frente a ella, después de una breve charla, todo quedo solucionado, entre nosotros, decidimos no hablar del tema de Beck y lo sucedido y sólo concentrarnos en lo que nosotros, ya habrá tiempo de hablar y solucionar las cosas del pasado.

Entramos a la última clase con Sikowits, él realmente es... extraño, entro por la ventana con un coco en la mano y sólo nos miró a todos. Miraba a cada uno de nosotros, lo hacía como si estuviera esperando algo, una reacción, algún comentario de nosotros pero nadie dijo nada. Nadie hizo nada y él seguía mirándonos mientras tomaba agua de coco. Luego de unos eternos minutos, él decidió comenzar con la clase, actuación y como no salirnos de nuestros personajes sin importar que suceda. Hicimos un ejercicio sobre eso, entretenido y agradezco que haya sido así.

En todo el día, nadie mencionó lo de Beck y por una parte estoy agradecida, más porque eso evitó a que Jade estuviera mal, ella todo el tiempo tuvo una sonrisa y en algunas ocasiones amenazaba a todos aquel que se le quedaba mirando por más de tres segundos, poco a poco ella iría regresando. Poco a poco tendríamos a Jade de regreso, porque siendo honesta, la vieja Jade me encanta.

Subo al auto de Jade, ella suelta un suspiro cansado y yo igual, hoy fue un día donde muchas cosas ocurrieron.

—¿Tu casa o la mía? —pregunta ella después de encender el auto.

—Tu casa —respondo acomodándome mejor en el asiento.

—Si vuelvo a ver que alguna chica se te acerca no respondo, Vega. —Mi giro para con Jade encontrándome con su sonrisa—. Por si no quedo claro, eres mía.

Sonrío agachando mi mirada, me quedo muy claro ahora.

—¿Entonces somos novias? —pregunto regresando a mi posición anterior, cierro mis ojos y suelto todo el aire.

—Aún espero una proposición más acorde a ti pero sí.

Y así es como nuestro pequeño viaje inicia, ya veré que planeo para pedirle a Jade que sea mi novia sin que sea muy cariñoso o cursi. Ya veré que usaré pero por ahora, me quedo con esta sencilla proposición de ella.