Hola, aquí con otro capítulo, que es más largo, así que vayan por algo de palomitas y cerveza, mucha cerveza okay no, vayan por juguito de manzana o uvita, sin más ¡A leer!
Nota al final.

Advertencia: AU Occ drama
Disclaimer: Inuyasha no me pertenece si no a su creadora la maravillosa Rumiko Takahashi, a excepción de los creados por mí.

Capitulo XI

Estaba sentada en su auto, toda su treta se había ido al carajo, él la había descubierto y peor aún, se lo recriminaba, como si él fuera algo de ella, lo odiaba, pero a la vez sentía algo tan fuerte por él, que le era imposible, sentir aquel rencor que carcomía el alma, con decisión metió la llave, iría a casa a pensar, dentro de pronto se casaría y comenzaría a formar una familia.

—Amor ya llegue—no recibió respuesta y al dejar el maletín sobre la mesa de centro encontró una nota "Discúlpame amor, hoy no podré ir a cenar, había olvidado una junta, pero sabes que te amo y te lo compensare" suspiro derrotada, al menos a si tendría más tiempo para pensar y con el moreno lejos, no se sentiría tan abrumada, fue a la habitación y se desnudó, llevaba todo el maldito día fastidiada, boto los tacones tan lejos como puso y tomo un camisón de seda para dormir, se sentía abatida.

El me hacía feliz— pensó mientras comía un poco de tarta de manzana—Le di mi virginidad, y todo el amor que se me permitió" —dio otro bocado, era tan endiabladamente agobiante—Sin en cambio, aun siento algo por el—aquello era malo, y demasiado, no podía pensar en casarse mientras amaba a otro hombre que no era su prometido—Bankotsu por su lado, es tierno, amable, detallista, romántico—aquello le había hecho mella en su corazón, pero es que no lo amaba, solo le tenía cariño y nada más—Nunca le podre amar, no con el cerca, no con el recuerdo de sus malditos besos—dejo el tenedor sobre el platito negro, se levantó y fue a cepillar sus dientes, se tumbaría un rato y esperaría a que llegara Bankotsu para comenzar a planear la luna de miel.

—Lo lamento mi amor, se me había olvidado por completo—ella negó y se abrazó a el—No importa, lo que me importa es que estas aquí—el sonrió y poso sus labios sobre los de ella—Ya pensaste en ideas para la luna de miel—ella murmuro en asentimiento— y bien ¿A dónde quieres ir? —ella lo pensó de nuevo, entre más lejos estuviera del ambarino sería mejor—Quiero ir a Brasil, a Roma, a Ámsterdam, México, incluso quiero ir a Argentina—el rio, esa mujer era una caja de monerías, no era como todas las mujeres que deseaban irse a pasar una romántica luna de miel a Paris—Bueno, te llevare a donde desees, siempre y cuando, prometas recompensarme como se debe—ella sonrió al saber de lo que se trataban sus palabras, pero a la vez se sintió vacía, no sentía ese calor recorrer su cuerpo al pensar que se entregaría a él, a que él le haría el amor, nada de eso le causaba emoción, hasta creía que le causaba más emoción el ir a viajar y ver a los animalitos, eso era demasiado frustrante.


Mes y medio después

—Que se siente que en dos semanas, vas a dejar de ser soltero—el rio—Pues la verdad, se siente de maravilla, no saben cuánto la amo—todos sus amigos rieron, estaban todos muy contentos de que él se encontrara tan feliz—La verdad, es que no hay mejor mujer para ti Bankotsu, son el uno para el otro—él se llevó la copa de Whisky a los labios y dio un sorbo—Ella está hecha para mí—todos murmuraron en asentimiento, todos menos su mejor amigo, estaba que moría de celos, él la quería para él, y si tan solo no hubiera sido tan estúpido para haber hecho esa apuesta, el seria tal vez quien se casara, pero no, si tan solo hubiera sido como Bankotsu hace tres años, y se hubiera fijado en su forma de ser y no es su físico, hubiera conocido la felicidad y el amor, tal vez ella seria suya eternamente, peor no ahora era una mujer ajena, era intocable, y el simple hecho de traicionar a su amigo era desgarrador y algo imperdonable.

Con pesar se levantó del sillón y fue al bar a tomar otra copa, justo estaban haciendo su despedida de soltero y justo un viernes en la noche, el único viernes que todos los amigos habían tenido disponible, pidió al barman una bebida más fuerte, quería emborracharse hasta perder la razón, de olvidarse de esos ojos chocolate tan bellos que siempre lo perseguían, una mujer se acercó a su lado y comenzó a hablarle al oído, espero su bebida y con molestia regreso a donde estaban sus amigos.

— ¿Y tú que tal Miroku? —el sonrió orgulloso—También, dentro de pronto le propondré matrimonio a Sango—todos rieron— ¡Acaso el gran Miroku, dejara de ser el libidinoso, y por fin se acabara la maldición de su mano! —Aclamo Inuyasha, todos rieron aún más, al imaginarse al mayor pervertido que habían conocido contraer nupcias—Vamos, creo que Bankotsu nos ha inspirados a todos, no es así—todos asintieron—Un brindis por nuestras bellísimas mujeres—todos alzaron sus copas y las chocaron, el alcohol, los ponía así.

— ¿Por qué la despedía es hoy? —Ella bufo de nuevo—Ya les dije, es el único día que tengo libre, las dos semanas siguientes estaré ocupada, entre los ensayos y el trabajo, todas asintieron, después de todo saben que su amiga era una adicta al trabajo— ¿Y que, ya lo hicieron? —la azabache se ahogó con su champan, no sabía que sus amigas podían ser tan pervertidas— ¡Claro que no! —todas rieron—Tu no te dejas, o él no se deja—ella rio—Ninguno de los dos, estamos aguardando para la noche de bodas—las mejillas de las mujeres se tiñeron de rojo, al pensar un sinfín de posibilidades—Kagome, eres una pilla—ella negó con la cabeza y gimió cuando sintió las manos de la masajista recorrer su espalda de una forma tan deliciosa—Creo que me podría acostumbrar esto—menciono Ayame con los ojos cerrados—Ven que no era tan mala idea de traerlas a una sesión de spa y después tomarnos unas buenas copas en la habitación—todas asintieron en afirmación al mismo tiempo, después de todo no habían dejado de ser mujeres.

— ¿Estas lista? —ella asintió, después de todo estaban en el primer ensayo para la boda, se sentían nerviosos y sobre todo el moreno, no podía esperar a la hora que fuera el día, ya solo faltaban diez días y por fin serian uno, hasta que la muerte los separara, el entro primero a la iglesia donde seria todo, y después de un rato, cuando escucho la marcha nupcial entro a paso, y lo que vio le inquieto un poco, ahí estaba su prometido al lado del hombre al que no dejaba de pensar, los dos se susurraban algo y la mirada de los dos se posaba en ella, nunca se había sentido tan nerviosa, tomo el brazo que le ofrecía su abuelo y comenzaron con el ensayo.


—Ya solo una semana mi amor—asintió, tenía que decirle ahora lo que había pasado con Sesshomaru, o si no nunca se perdonaría el ocultarle algo tan importante—Bankotsu, tenemos que hablar—el asintió y se sentó en el sillón con ella al lado—Sé que te lo debí contar hace mucho, pero no me sentía segura—él la miro interrogante—Hace cuatro años, cuando aún estaba en la universidad, yo comencé a salir con Sesshomaru—lo observo y vio como sus ojos se abrían por la sorpresa—Yo había estado enamorada del, desde que había comenzado la carrera, y en el último año comenzamos a ser novios, solo estuvimos juntos cinco meses—sintió las manos temblarle—Pero en esos cinco meses yo enserio fui feliz, pero cometí un error, yo…yo…me acosté con el—aquellas palabras dejaron de piedra al moreno, lo miro y sintió unas ganas inmensas de llorar—Kagome, como…fuiste capas—ella negó—El me chantajeo diciendo que entonces no lo amaba, y yo lo amaba muchísimo, me entregue a él pensando en que era algo correcto—lo observo ponerse de pie molesto—¡¿Cómo puedes decir eso?! Nosotros en tres años nunca lo hemos hecho porque yo te respeto y ahora resulta que te acostaste con mi mejor amigo a los cinco meses, me das vergüenza—las lágrimas escaparon de sus ojos— ¡El solo estuvo conmigo por una apuesta! —

Poso su mirada en ella—El aposto cincuenta mil a que yo me acostaba con él en menos de un año—él se acercó a ella y tomo su rostro entre sus manos—Es verdad—ella asintió, pero en el fondo de su corazón se arrepintió ¿Qué había hecho?

— ¡Detente! —el negó— ¡No lo hagas Bankotsu, eso fue ya hace tres años! —el negó y la empujo haciendo que callera, estaba ciego de la ira, no podía creer que su mejor amigo le hubiera hecho eso a la mujer que más amaba, tomo su teléfono y marco—¡Maldito, espero que estés listo! —Ella se levantó como pudo, pero el dolor en su espalda la hizo detenerse— ¡No lo hagas! —el tomo las llaves de su auto y salió cerrando de un portazo.

Observo la herida en su espalda y se alarmo, estaba sangrando, volvió al salón y se alarmo por lo que vio, había olvidado que ayer en la noche había estado recortando con los estiletes y su exacto y todo lo había dejado en el piso, y si varios estaban llenos de sangre, ¡¿Por qué demonios tenía que tener tantos?! Con miedo tomo una toalla y la coloco en su espalda, la sangre no dejaba de salir, con miedo puso un cinturón tomo las llaves de su auto y salió.


—Bankotsu, contesta por favor—los ojos estaban llenos de lágrimas— ¿Qué? —Contestaron al otro lado de la línea— ¿Dónde estás? —El rio—Voy rumbo a casa de tu amor—sus palabras la molestaron— ¡Imbécil! Eso eres, ¡Por tu culpa estoy lastimada! —El rio, en su tono se podía notar el enojo— ¿Qué acaso rompí tu corazón como tú el mío? —Ella gruño— ¡No, estoy lastimada, cuando deliberadamente me empujaste caí encima de mis estiletes y tengo muchos cortes, no me deja de salir sangre! —escucho el cómo frenaba— ¿Qué? —las lágrimas se le acumularon al sentir una punzada de dolor— ¡Si, voy al hospital! —y entonces todo fue caos.

— ¡Bankotsu! —grito al momento de escuchar el chirrido de las llantas, escucho el ruido de dos autos chocando y el grito de dolor del moreno, las lágrimas se acumularon, con desesperación lo volvió a llamar, pero no obtuvo respuesta alguna—Bankotsu—llamo con miedo, escucho los murmullos de las personas, tapo su boca para poder escuchar lo que decían— ¡Llamen a un ambulancia! — Se escuchaba el caos, sentía el caos y miedo— ¡Chequen su pulso! —rogo por que el estuviera bien—No siento nada—un jadeo salió de sus labios—Salió disparado de la camioneta—colgó antes de escuchar algo aún más doloroso, busco entre su agenda y llamo a Sesshomaru— ¿Bueno? —Se escuchaba molesto— ¡Sesshomaru, tienes que ir a buscar a Bankotsu! —El bufo molesto— ¿Por…—no lo dejo terminar—Tuvo un maldito accidente, búscalo, yo, yo…—el peli-plata tomo las llaves de su auto—¡Kagome! —no obtuvo respuesta, algo malo sin duda había sucedido.

11:02 p.m 11/08/15 ¿Reviews?

Espero que les guste, díganme que sintieron, tristeza o frustración, no lo sé, les dije que me iban a odiar por esto, pero no me importa, y el ya dos más y acaba así que estén pendientes, y como me pidieron un lemon de Kagome y Bankotsu, les subiere un one-shot de ellos, espero acabarlo pronto, y que quede bien porque si soy bien mala para los one-shot, pero bueno, y gracias por desearme cosas bonitas para mis tramites, la verdad es que fui al banco y fue bien lindo porque no me tarde ni veinte minutos pagando, pero cuando fui por mi certificado médico fue horrible ¡Tres horas! Formada solo para pagar y ¡Una hora más! Para que me pasaran con el médico, no se llegue súper enojada, porque eso no es justo, había como cinco médicos y de los cinco solo dos estaban atendiendo ósea que no mamen, discúlpenme por esas palabras pero que desconsiderados, sé que se cansan y todo pero no bien conchas platicando los demás, no se espero que cuando yo ya sea médico no haga esas cosas tan feas, pero sin más les mando besos con musho musho cansancio y enojo y nos leemos pronto.