Plática
Capítulo 11
Hola chicas, ¿Qué tal les está pareciendo la historia? Muchísimas gracias por todos los views, por los reviews, por los favoritos, por la aceptación :3 muchas gracias por leer este Fanfic, saber que a alguien le gusta lo que escribes es la mayor inspiración que hay, realmente espero que estén disfrutando esa historia tanto como yo, este será un nuevamente un capítulo algo corto, pero ya vendrán más cosas muajaja, gracias por tanto y no se pierdan la historia 3
A juzgar por el aspecto de Harry, era obvio que ya se encontraba mucho mejor, su brazo ya se encontraba bien y podría retirarse de la enfermería, Madame Pomfrey lo había dejado retirarse hace unos momentos, Hermione les esperaba a él y Ron, desde hacía un rato sus clases habían transcurrido tranquilamente y el cielo se tornaba en ese típico color que adquiría cuando era media tarde, el trío dorado decidió ir a visitar a Hagrid ya que Harry se encontraba bien.
-¡Hagrid!- Exclamó Hermione.
Hagrid se encontraba cortando calabazas de su jardín, cuando vio a Harry, Hermione y Ron acercándose hacia él.
-¡Hola chicos!- Los saludó él.- Pasen a mi casa, por favor- Les indicó.
Entrando en la cabaña Harry se sentó a lado de Ron y Hermione en un sillón individual, inmediatamente Fang comenzó a ladrar y quiso darle un lengüetazo en la cara a Hermione, pero ella lo impidió.
-Tranquilo Fang, me vas a manchar la túnica -Le decía al perro un poco divertida.
-Él está feliz de verlos chicos, pero cuéntenme qué los trae por aquí.
-Verás Hagrid, nosotros teníamos ganas de venir a platicar contigo desde hacía un tiempo, pero justo cuando planeábamos venir ocurrió lo de mi brazo.
Hagrid vio el brazo de Harry y comprobó que ya estaba mejor. -Ese Malfoy recibió su castigo, ¿No es así?- Preguntó
-Pues Hermione debería contártelo -Repuso Ron- Les tocó castigo a ambos.
-¿Qué?, ¿Cómo pasó eso?- Volvió a preguntar Hagrid algo impactado.
Hermione les contó que Snape la había castigado por algo que -Ciertamente era injusto- Por hacer un comentario y sin querer, por haber dicho algo en el momento equivocado, relató cuál había sido su castigo, y cómo al final Malfoy y ella acabaron pasando la noche juntos en esa habitación.
-¿Y quién pudo haberlos encerrado? -Preguntaba Hagrid.
-No lo sé, la verdad es que la última persona a la que vi fue a Audrey, la chica nueva de Slytherin, ella me avisó que Snape me estaba esperando en su oficina.
-Ella es Rara- Aseguró Ron.
-A mí no me convence mucho- Dijo Harry
-No lo sé Hermione, ojalá no sea así, pero a mí tampoco me da muy buena espina esa chica y su primo. Los he visto a ambos reunirse cerca del bosque todos los días y siempre parece que discuten de lo mismo. Además se está comentando que últimamente se han visto muchos mortífagos, pero que no han atacado a nadie, y eso es muy extraño.
Todos se quedaron pensando lo que había dicho Hagrid. A Ron no le parecía normal, a Harry no le daba buena espina, pero Hermione no desconfiaba de ella. Pensaba que siempre para poder juzgar a una persona antes habría que conocerla, y ella no la conocía realmente. Sólo sabía que era la prima de Jake y que anteriormente habían estado en otro Colegio de Magia, pero pensándolo bien, tampoco conocía nada de Jake, pero estar con él era muy agradable y siempre se mostraba muy amable con él, así que al menos de Jake no desconfiaba, pero tendría que conocerlos a ambos un poco más, y la ocasión perfecta era la fiesta de cumpleaños de Audrey.
-¿Crees que ellos podrían ser mortífagos, Hagrid?- Preguntó Ron.
-No lo creo muchacho, pero hay que tener cuidado, en estos días no se puede confiar en desconocidos.
-Tienes razón, Hagrid, pero ya sé qué hacer. Como Ron y yo estamos en la misma habitación que él, le hablaremos esta noche y trataremos de averiguar más sobre él y su prima.
-Sí Harry, muy buena idea, siendo compañeros de cuarto, nadie sospechará.
-Entonces nos vamos, Hagrid, tenemos trabajo que hacer.
Harry y Ron se despidieron de Hermione y se aseguraron de que entrara en su habitación. Estaban dispuestos a interrogar a Holloway y asegurarse de que Hermione y los demás estudiantes, no estuvieran exponiéndose a un peligro potencial.
De repente se abrió la puerta y Jake entró, parecía alterado.
-Hola Jake- Le saludó Harry.
-Hola Harry, hola Ron- Saludó él.
-¿Qué te sucede?- Preguntó Ron.
-Oh esto- se detuvo a tomar un poco de aire -Estaba haciendo carreras con Seamus de quién llegaba más rápido a su habitación, creo que he ganado- Dijo agitadamente, mientras se acercaba hasta su cama.
-¿No será que regresas de estar con tu novia, Jake?- Preguntó Ron.
-¿Qué? No...
-¿Entonces porque te desapareces tanto, Jake?- Preguntó Harry.
-Oh, eso...- Dijo Jake- Verán, no desaparezco por tener una novia, o por andar en malos pasos, es algo más delicado...
-¿Delicado?- Dijeron Harry y Ron al unísono.
-Sí, cómo sabrán mi prima y yo estudiamos juntos aquí. Ella tiene una enfermedad que la va matando poco a poco, en San Mungo le han dado medicina para controlarla, pero al parecer esto no tiene cura. Audrey y yo nos vemos por las mañanas y a veces en las noches para que yo le administre su medicina y pueda sentirse mejor, mi tío me ha encargado personalmente que cuide de ella y no quiere que nadie lo sepa, es por eso que les pido que no vayan a decir nada, el último deseo de Audrey era entrar a Hogwarts...-Jake tenía la mirada triste y el rostro apagado.
-Lo siento Jake- Dijo Harry- Ni Ron ni yo sabíamos de tu situación... Pero si nos necesitan pueden contar con nosotros, les ayudaremos en lo posible, y su secreto estará a salvo con nosotros.
-Gracias Harry, no desconfíen de mi chicos, el enemigo está allá afuera, al menos nosotros por ser de Gryffindor, somos una familia.
-Tienes razón.
Harry consideró que la situación de Jake debía de ser muy difícil, él sólo estaba acompañando a Audrey a lidiar con momentos muy difíciles, él conocía en carne propia lo que era perder a un ser querido y por eso lo comprendió y le ofreció su ayuda. Pero había algo que Harry estaba ignorando, las palabras de Hagrid. No eran tiempos de confiar en cualquiera, pero su corazón en ese momento fue más grande que su razón.
Draco Malfoy acababa de tener un "encuentro" con Pansy Parkinson. Intentaba desesperadamente sacar a Granger de su cabeza, pero parecía que ella había dejado una marca indeleble en lo más profundo de su ser. Pansy siempre había logrado distraerlo de todos sus males, pero estas últimas veces no habían dado resultado, sus encuentros cada vez eran más frecuentes, realmente deseaba que ella pudiera quitarle ese sentimiento y que volviera a ser el de antes, pero no era posible. Poco a poco, Malfoy se volvía loco, cada vez pensaba más en Granger, ella lograba hacerlo cambiar, esa sangre sucia estaba poniendo su mundo de cabeza, tenía que hacer algo y rápido, antes de acabar consumido en el sentimiento de atracción que tenía hacia Granger.
-No puedo permitirme seguir pensando todo el tiempo en ti, sangre sucia.
