Como un No muerto has vivido, como un Elegido fuiste seleccionado por tus defectos y virtudes, como Cazador te adaptaste al ambiente y como un Héroe serás recordado por tus acciones desinteresadas a lo largo del trayecto
Ohayo, muy buenas a todos y aquí estoy para darles la bienvenida a esta nueva actualización. Me alegro de que ya todos se estén acostumbrando a que yo suba luego de largos periodos de tiempo, aunque tampoco es como si durara un mes, ¿qué?, ¿prefieren que suba cada semana?, pues creo que saben que eso es imposible XD, ya quisiera pero qué puedo decir, el tiempo no es mi aliado. Ahora responderé a los comentarios del anterior capitulo y luego comenzamos, aquí vienen:
Blackpackager: Jaja, quizás sea por eso, aunque eso no quita que siga siendo vulnerable a los encantos Midoriya XD.
Rex559: Bueno amigo, creo que ya sabrás que subí un One-Shot de ellas hace unos días, asi que esperó que sea de tu agrado.
MegaChari45: Mmm, como decirlo, escoge tu Team, sin embargo ya dejo claro que al final Fuyumi se quedará con él, no quiero dar falsas esperanzas, y no habrá Lemon, trataré de mantener esta historia todo lo Family Friendly posible, de verdad, aunque si me pongo a pensar es curioso como Izuku y Manami con la diferencia de altura tan notable pues… tu sabes, ¿la rompería XD?.
Sebas602: Jaja, si Fuyumi se la pasó en grande. Shoto, es un misterio lo que pasa por su mente, ya sabremos que piensa tarde o temprano. Espero que te guste este capitulo ya que como dices Shoto abrirá la boca frente a las chicas de la clase, espero lo disfrutes.
Prime: Bueno, es lo que tiene que haya sido más desarrollada a lo largo de los capítulos, y fíjate que todavía no has visto lo que pasó en el pasado y lo que pasará, solo puedo decir que seguro tu fe por el Team Izuyumi va a ser mucho más potente que ahora. Con respecto a fics de Melissa y Mei, si los he pensado y efectivamente los tengo anotados para escribirlos, la cosa es… el tiempo, en el momento en que escribo este capítulo tengo 4 One-Shots en mente para publicar este mes, la cosa es si el tiempo que tengo me deja escribirlos Y publicarlos, ya será cosa de si más adelante pueda escribir alguna historia de ellas dos. Pero si te sirve de algo saberlo, uno de los One Shots que tengo planeados para este mes es de Tsuyu.
Silverstein Ravenfang: Que bien amigo, me alegro de que ellas hayan sido de tu gusto, pero aviso que por el momento en este capítulo vamos a darle un descanso a ellas dos.
Ahora sin alargar más esto comencemos de una vez… Go.
Disclaimer: Los personajes de Boku no Hero Academia le pertenecen a su creador Kohei Horikoshi, por lo cual escribo sin lucro alguno y solo por diversión.
Capítulo 11: Un Reto de Enseñanza
Es una preciosa mañana de lunes, el follaje de los arboles ondulaba a causa de las frescas brisas del aire, los pájaros revoloteaban en parvada por el cielo y las nubes blancas del cielo complementaban el hermoso panorama de un Japón pacifico.
Nos movemos a la prestigiosa academia de Héroes, Yuuei, donde concretamente nos centramos en la clase 3-A, la generación de aspirantes a héroes que se encontraban en su salón charlando entre ellos, pues habían llegado todos un poco antes de la hora de la campana y esperaban la llegada de su maestro asignado.
-Entonces allí fue cuando le dije que no me importaba ganar el viaje sino las camisetas del segundo premio-, les decía Mirio con una sonrisa a los amigos que estaban a su alrededor escuchando la historia que aconteció el sábado.
-E-Entonces por voluntad propia rechazaste el primer premio del puesto… ¿verdad?-, preguntó Tamaki tímidamente encorvado en su asiento y con sus manos en sus bolsillos viendo a su mejor amigo.
-¡Correcto Tamaki!, esas camisetas son muy cómodas, si quieres te presto una-, exclamó Mirio alegre al pelinegro mientras levantaba un pulgar en alto, había estado caminando en la calle y al ver las camisetas en ese puesto de tiro decidió participar, como recibió varias no tenía problemas en compartir con su mejor amigo.
Shinso que escuchaba la historia de pie al lado del asiento del rubio suspiró divertido. -Mirio, como siempre logras asombrarme de distintas maneras-, comentó el pelimorado ojeroso con una leve sonrisa, de verdad su amigo que era el estudiante más fuerte de la academia podía ser un poco extravagante.
-¡Lo consideraré un cumplido!-, respondió Mirio alegre y con un buen humor característico de él.
Nejire por su parte soltó una pequeña risa. -Eres raro Togata-san, ¿nadie ganó el primer premio luego?, ¿el vendedor sigue allí?, ¿yo puedo ganarlo?-, le preguntaba la peliazul a su amigo rubio con una gran sonrisa y notable curiosidad.
-Quizás, después te doy la dirección Nejire, está cerca de mi casa-, le contestó Mirio a su amiga con más calma, dejando a una complacida Nejire ya que trataría de ganar el primer premio de ese puesto que él les había contado.
Tsuyu que escuchó la historia se giró a ver a Jirou que estaba de pie a su lado. -¿Si ganaras con quien querrías ir al viaje, Kyouka-chan?, el premio incluye un viaje para 7 personas a la playa con todo pagado, Gero-, decía la chica rana de la clase con curiosidad viendo a su amiga que se puso pensativa.
-Mmm, invitaría a Yaomomo, a Saiko, a ti, a Uraraka, quizás a Nejire y por supuesto llevaría a mi mamá, supongo que le vendría bien un descanso del trabajo-, respondió Jirou con una ligera sonrisa en su rostro luego de pensarlo por unos momentos, no sonaba mal un fin de semana en la playa con sus amigas y su madre.
Mina llegó desde atrás para sujetar de los hombros a Jirou. -¡Qué mala Kyouka-chan, te olvidaste de invitarme a mí!-, se quejó la pelirosa de manera infantil viendo a su amiga que la dejó por afuera del viaje.
Kyouka entrecerró los ojos y la vio con un poco de molestia. -No te llevaría porque no me has devuelto el dinero que te presté y te lo gastaste todo en la máquina de gancho-, contestó Jirou para luego cruzarse de brazos y darle la espalda a su amiga.
-¡Pero eso fue por un bien común!, imagina si atrapaba ese conjunto de Cerdito y Pingüino, ¡estoy segura de que la siguiente lo logro!-, exclamó Mina con una gran sonrisa decidida mientras que alzaba un brazo en el aire con determinación, esos peluches serian suyos.
-Pues no cuentes con que "la siguiente" te voy a prestar dinero-, agregó Jirou dejando en claro que no volvería a prestarle dinero para que lo pierda en esa máquina diabólica, solo es una trampa para que gastara su dinero pero su amiga pelirosa es demasiado necia para entender a razones.
Nejire luego de escuchar la conversación de ellas se acercó al puesto de Uraraka. -¿Y tú, Uraraka-chan?, ¿a quién invitarías al viaje?-, le preguntó la chica a su amiga castaña con una gran sonrisa y curiosidad, dejando a Ochako un poco pensativa.
-Emm, pues… supongo que a Iida-kun, a Todoroki-kun, a Shinso-kun, a Tamaki-kun, a Mirio-kun y a ti Nejire-chan-, respondía Uraraka alzando los dedos mencionando a sus amigos, dejando contenta a Nejire que aplaudió un poco al estar incluida.
-¡Esos son demasiados chicos!, eres toda una loquilla Uraraka-chan-, decía Toru sorprendida al lado de ellas dos para luego darle unos golpecitos con el codo a su amiga con un renovado respeto por ella, no pensaba que fuera tan picarona como para ir a la playa con los cinco chicos que no es por nada, pero son atractivos y todos tienen muy buen físico.
Uraraka se sonrojó ante la acusación de su amiga invisible y se puso un poco nerviosa negando con las manos. -N-No es eso, Toru-chan-, decía Ochako tratando de defenderse, los invitaba a ellos porque bueno, son sus amigos, son todos como un grupo desde primer año, además… a ella solo le interesaba estar con una sola persona, y ese es su profesor peliverde.
Shinso con tranquilidad le colocó una mano en el hombro a su amiga castaña para calmarla. -Aun asi te agradezco la intención Uraraka, pero no me gusta mucho la playa-, le dijo el chico a Uraraka, no le gustaba mucho el caluroso sol, el agua salada, la arena que se mete en todos los sitios, las personas y etc.
-A mi t-tampoco… la gente juzgaría mi cuerpo endeble y pálido-, decía Tamaki decaído y con un aura de inseguridad alrededor de él mientras agachaba la cabeza para mirar su escritorio, lástima que el pobre no tuviera autoestima para reconocer que es uno de los chicos más deseados por las chicas de la academia.
-¡Te preocupas por nada Tamaki!, ¡seguro puedes ligar mucho!-, le dijo Mirio a su amigo con entusiasmo mientras le palmeaba la espalda repetidas veces sin medir mucho su fuerza, haciendo que Tamaki adolorido dejara caer su cabeza sobre su escritorio sin salir de su aura depresiva.
Iida desde su asiento se arregló los lentes con calma. -Yo por mi parte prefiero disfrutar de una piscina, hay más reglas e instrucciones que seguir-, decía el diligente estudiante con una pequeña sonrisa mirando a su amiga castaña que amablemente le hubiera invitado a la playa.
Mina se colocó las manos en la cintura. -Bueno, yo si pudiera ganar invitaría a Midoriya-Sensei y a Eri-chan-, dijo la pelirosa con una sonrisa amplia y alegre captando la atención del resto de sus amigos que no pudieron evitar escucharla y prestarle atención.
-Eres muy sincera, Ashido-, comentó Kaminari desde su asiento en el fondo con una sonrisa bromista, aunque así es su amiga, de aquellas que van al grano sin rodeos.
Ella sin verse afectada sonrió orgullosa mientras se cruzaba de brazos. -Oigan, me preocupo en que nuestro maestro pueda tener un tiempo con su hija en la playa, eso a mí me parece una buena intención-, respondió ella cerrando los ojos y emocionada de solo pensar en su atractivo maestro jugando en la arena con la pequeña niña adorable.
Bakugou estaba sentado en su asiento con los pies en la mesa como siempre y se carcajeó con una sonrisa mordaz. -De no ser porque tú también tendrías tus planes-, comentó el rubio cenizo conociendo muy bien a su amiga pelirosa y este comentario hizo saltar una alarma en el resto de chicas presentes que miraron intensamente a Mina que se sonrojó un poco.
-Eso es un secreto-, respondió Mina guiñando un ojo y sonriendo con un dedo al frente de sus labios sin intención de contar sus planes, sus labios estaban cerrados, claro… a menos que su maestro quiera lo contrario.
Algunas tuvieron inquietud ante las claras intenciones de la chica pelirosa, entre ellas Momo que un poco sonrojada se aclaró la garganta con un poco de seriedad. -Deberías tener en consideración lo que pasaría si Midoriya-Sensei quisiera que la madre de Eri les acompañara-, comentó la presidenta de la clase tratando de hacer caer los planes de Mina.
-Gero, es cierto, Midoriya-Sensei dijo el primer día que no tenía pareja, quizás esté divorciado pero aun así quiere que Eri comparta con su mamá-, secundó Tsuyu entrando en cuenta de lo que podría ser la situación familiar de la pequeña hija de su profesor.
Shinso chasqueó los dedos cuando algo le vino a la mente. -"El símbolo de la paz es padre soltero de su hija luego de su divorcio", eso da para título taquillero de noticias-, dijo el pelimorado con tranquilidad siendo escuchado por el resto de sus compañeros.
-Eso suena triste, Midoriya-Sensei es un gran profesor y es muy bueno con nosotros, esa mujer debe ser estúpida para dejarlo ir-, comentó Toru un poco molesta, quizás no tuviera detalles de la situación pero aun así le enojaba la idea de que esa mujer abandonara a alguien tan amable como su profesor.
Uraraka sentada en su asiento miró con un poco de seriedad sus manos. -Y-Yo nunca me separaría de él y Eri-chan-, dijo Ochako con seguridad y en voz baja mientras se sonrojaba ligeramente.
Shinso sonrió divertido y se acercó disimuladamente a su amiga para hablarle en voz baja. -Uraraka, trata de mantener tus pensamientos dentro de tu mente, tienes suerte de que solo yo te haya escuchado-, le dijo Hitoshi a su amiga que se sonrojó hasta las orejas avergonzada de verse descubierta, agachó la cabeza tímidamente y asintió teniendo en cuenta el consejo de su amigo.
Todoroki que trataba de leer un libro hasta el momento suspiró ante el alboroto de sus amigos y bajó su libro. -No monten un drama, Midoriya-Sensei no es divorciado-, les dijo el calmado chico de cabello bicolor a todos que se enfocaron en él.
-¿Cómo lo sabes, Todoroki-kun?-, le preguntó Saiko desde su asiento a Todoroki con calma que encubría su curiosidad, pues aunque lo negaría también estaba "un poco" interesada en la situación familiar de su profesor.
-Porque mi hermano dijo que Midoriya-Sensei adoptó a Eri-, respondió Todoroki con completa serenidad y calma en su sitio causando gran impacto en el salón de clase, gran parte de los presentes se sobresaltaron por la sorpresa y algunos solo ensancharon los ojos ante la revelación.
Nejire completamente impactada corrió al lado del puesto del chico para sujetarlo de los hombros y comenzar a zarandearlo. -¿¡En serio!?-, preguntó Nejire con mucha, pero mucha curiosidad al Todoroki que era sacudido violentamente.
Él con tranquilidad en su rostro respondió -Sí, el sábado cuando fui a la piscina mi familia compartió mesa con Midoriya-Sensei-, dijo el chico causando otra oleada de sorpresa en sus compañeros, pero esta fue significativamente menor a la primera.
Iida se levantó de su asiento con seriedad mirando a sus compañeros. -¡Es cierto!, Shinso-kun, Uraraka-kun y yo somos testigos de eso-, les dijo para respaldar a su amigo, entonces Shinso y Uraraka asintieron confirmando lo dicho por el chico mitad-mitad.
-¿Entonces qué pasó?-, le preguntó Jirou a Todoroki que dejó de ser sacudido por Nejire y en estos momentos se sujetaba la cabeza un poco mareado.
-No sé mucho ya que no estuve mucho tiempo en la mesa, solo cuando teníamos que tratar una hemorragia nasal de Uraraka-, respondió Shoto con calma mirando a su compañera y de esa manera ella y las demás chicas del lugar se voltearon a ver a Uraraka que al mismo tiempo desvió la mirada sonrojada para silbar fingiendo inocencia.
Ella vio algo, todas lo sabían, las palabras "Midoriya-Sensei", "Piscina" y "Hemorragia Nasal" hablaban por si solas y las presentes dedujeron casi de manera instantánea lo que sucedió, por ello la fulminaban con la mirada y ella algo nerviosa las miraba de reojo.
-Vas a darnos detalles más tarde-, le ordenó Mina a su amiga castaña señalándole con un poco de envidia y las demás asintieron coincidiendo con seriedad, no dejándole más alternativa a la castaña que aceptar apenada, esperaba que ellas no se acordaran pronto.
Momo luego se aclaró la garganta para tratar de retomar el curso principal de la conversación. -Entonces Midoriya-Sensei adoptó a Eri, eso tiene sentido-, dijo ella con calma para cruzarse de brazos pensando en lo que les había dicho Todoroki, después de todo la niña y el mayor no guardaba ninguna característica física similar.
Saiko al lado de la pelinegra tenía una mano en su mentón y asintió de acuerdo. -Cierto, además si ella teniendo 5 años fuera su hija biológica entonces él teniendo 22 la hubiera concebido a los 17 años, él sería demasiado joven-, dijo la chica de monóculo con tranquilidad dando a relucir ese dato de importancia que antes no tuvieron en cuenta, fue un fallo suyo al no pensarlo a fondo.
-Muy bien, déjenme que tengo otro título taquillero, "Símbolo de la paz adopta niña huérfana como su hija"-, dijo Shinso con una leve sonrisa mientras que con sus manos hacia énfasis en la frase que pensó.
-Eres bueno en esto, Shinso-kun-, felicitó Iida a su amigo pelimorado con una sonrisa mientras le ofrecía la mano para estrechársela, le iría bien en el mundo de las noticias.
Luego de eso se pudieron escuchar unos sutiles sollozos y Tsuyu preocupada se percató de que provenían de Hagakure. -¿Qué te sucede, Toru-chan?, Gero-, le preguntó Tsuyu a su amiga invisible acercándose a ella para colocarle una mano en el hombro, el resto de la clase también se preguntaban qué le sucedía a ella.
-N-Nada, es solo que… *Snif*, me conmueve que Midoriya-Sensei cuide tan bien a Eri-chan y se preocupe por ella a pesar de que no es su hija biológica-, respondió Toru superada por el actuar tan tierno y conmovedor de su profesor peliverde por el cual ahora le valoraba muchísimo mejor que antes si es que cabe.
Los demás no negarían lo que Toru dijo, pues es cierto que es admirable lo paternal que es el símbolo de la paz con la pequeña e inocente niña a pesar de no ser su propia hija, en lo poco que pudieron ver en el gimnasio Gamma cuando la conocieron por primera vez podían asegurar que el amor de su profesor por la pequeña era la de un padre de verdad.
Kirishima con varoniles lagrimillas en sus ojos golpeó su pecho con un puño y una gran sonrisa. -¡Ahora tenemos más que confirmado que Midoriya-Sensei es un hombre entre los hombres!-, exclamó el viril pelirrojo con un renovado respecto y admiración por su héroe favorito que como persona no dejaba nada que desear.
La puerta del salón se desplazó captando la atención de todos que observaron como Izuku entraba con las manos dentro de su bata, a lo cual todos los que estaban fuera de sus sitios se fueron a sentar.
-Buenos días, chicos-, les saludó Izuku con una tranquila sonrisa a sus estudiantes mientras caminaba directamente a su escritorio, al no recibir respuesta de ellos les observó y notó que ellos le miraban de manera un poco extraña. -¿Qué les sucede?-, les preguntó el joven profesor a sus estudiantes que tenían una distinta variedad de miradas puestas en él.
Kirishima tosió un poco rascándose la cabeza. -S-Solo que hizo un gran trabajo deteniendo el robo a un banco ayer, Sensei-, le dijo Kirishima sonriendo un poco nervioso tratando de que su maestro no descubriera que todos estaban hablando de su vida privada.
-Oh, gracias Kirishima, solo estaba de paso pero es bueno que estuviera allí en ese momento-, respondió Izuku sonriendo tranquilamente a su alumno mientras recordaba lo sucedido el día anterior.
Era mediodía y decidió salir a comprar ingredientes para hacer el almuerzo, Eri se quedó en casa con Manami y él con calma realizó sus compras, tuvo que firmar unos pocos autógrafos y se tomó fotos con unos fans que se lo pidieron. Luego de camino a casa pasó al lado de un banco y observó de casualidad que adentro había criminales amenazando a los civiles y él con serenidad entró y a los 7 minutos la policía llegó para apresar a los villanos inconscientes.
-Es triste que los noticieros no llegaron a tiempo para grabar la acción-, dijo Kaminari un poco decepcionado recordando la noticia donde solo entrevistaban a los civiles involucrados con respecto a lo que pasó.
-Será porque el héroe Deku actuó muy rápido-, comentó Shinso sonriendo ligeramente de lado y con su cabeza apoyada en una mano mientras mira de forma acusadora a su profesor, varios también se le sumaron a esa mirada.
-Solo tenía un poco de prisa por regresar a hacer el almuerzo-, respondió Izuku con sencillez para que dejaran de mirarle de esa manera, ¿Qué se supone que debía hacer?, ¿ir lento?, necesitaba regresar a casa ya que su hija podría tener hambre.
-Creo que usted es el único que trata algo tan genial como algo cotidiano-, comentó Shoji con sus varios brazos cruzados y con calma desde su asiento y todos mentalmente le dieron la razón, solo el símbolo de la paz pensaría en hacer el almuerzo cuando está deteniendo un robo a un banco.
En eso Izuku suspiró un poco y metió su mano en uno de los bolsillos superiores de su bata para sacar 7 boletos. -Además un hombre que estaba entre los rehenes fue muy insistente en darme estos boletos como agradecimiento-, dijo el héroe peliverde con calma lo que el hombre le dio, se le olvidó sacarlos del bolsillo ayer y se los trajo en la bata sin darse cuenta.
Mirio ensanchó los ojos y se levantó de su asiento abruptamente captando la atención de todos. -¡Esos son los boletos del premio del que les hablé!-, exclamó el rubio sorprendido señalando los boletos que estaban en la mano de su profesor, esto causó que todos se sorprendieran notablemente por la coincidencia de que justamente su maestro los tuviera.
-¿Premio?... ah, ahora que recuerdo mencionó algo de que era un viaje todo pagado a la playa-, dijo Izuku viendo los 7 boletos que tenían un diseño playero. -De cualquier manera no los necesito-, agregó con desinterés ya que no es que tuviera ganas de ir a la playa si el sábado fue a la piscina.
Ante sus palabras varios de sus alumnos se levantaron de sus sitios con las manos alzadas.
-¡M-Me los puede dar a mí, Sensei!-, exclamó Mina con una gran sonrisa y un pequeño sonrojo en sus mejillas, necesitaba esos boletos, pues valga la redundancia son los boletos para comenzar su plan de llevarse a su profesor a la pequeña Eri a la playa y allí hacer su jugaba para ganarse a la niña albina y enamorar al peliverde.
-¡No Sensei!, ¡démelos a mí!, ¡esta es mi oportunidad para iniciar mi Harem!-, exclamaba Mineta desesperado levantando la mano y con lágrimas de felicidad en su rostro al tener frente a él la oportunidad de cumplir su sueño de estar en una playa un fin de semana con seis bellezas de su clase.
Asi como ellos dos habían unos tantos más que también pedían los boletos del viaje, Kaminari y Sero por ejemplo deseaban pasarla bien con sus amigos en la playa y con música, Kirishima deseaba algo parecido pero también hacer un entrenamiento playero para hacerse más varonil, de esa manera el salón se vio dominado por la insistencia de varios.
-Okey Okey, tranquilos todos-, les decía Izuku a sus estudiantes con un poco de autoridad para que se calmaran y así lo hicieron para guardar silencio. -¿De verdad tanto desean estos boletos?-, preguntó él con una pequeña sonrisa de lado mostrándoles los boletos en su mano.
-¡SI!-, respondieron los interesados en el boleto con miradas decididas, fueran cuales fueran sus planes era inaudito dejar pasar la oportunidad de tener esos boletos en su posesión.
-Pues creo que podemos llegar a algo entretenido-, dijo el joven maestro con un poco de diversión cruzándose de brazos causando intriga en sus alumnos.
-¿Qué tiene en mente, Sensei?-, le preguntó Momo a su profesor con una pequeña sonrisa teniendo curiosidad sobre lo que planeaba él, pues con el símbolo de la paz cada cosa era especial y seguramente esto no sería la excepción.
-¿Qué les parece ganárselos?-, preguntó Izuku con tranquilidad mirando a sus alumnos. -Desde el día de hoy hasta el viernes tienen que demostrarme durante las clases mediante su rendimiento quien se las merece más, si quieren algo, gánenselo con méritos, eso es lo que deben aprender-, les dijo el joven hombre a los jóvenes estudiantes con una mirada desafiante.
Los más espabilados supieron reconocer que su profesor quería enseñarles el valor del trabajo duro, que debían esforzarse para obtener lo que quieren y demostrar con acciones que son merecedores de la recompensa que deseaban.
-Tch, eso es aburrido, exijo un premio más-, bufó Bakugou con fastidio desde su asiento mirando con seriedad a Izuku, sabia lo del trabajo duro y bla bla bla, pero sin embargo él es de los mejores sino el mejor de la clase asi que al tener certeza de su victoria quería una recompensa mejor que un estúpido viaje que no deseaba tener.
-¡Cállate Bakugou, no juegues con nuestra suerte!-, le gritó Sero a su amigo de alborotado cabello cenizo para que no enojara a su profesor, varios estaban por callar también el rubio y un enfurecido Mineta estaba por volverse agresivo si por culpa del explosivo rubio no tendría su Harem, le daba igual si era de los Tres Grandes.
Izuku desde su escritorio soltó una pequeña risa que captó la atención de los presentes, él le sonrió levemente a Katsuki. -Está bien Kacchan, quien gane obtendrá los boletos y tendrá derecho para retarme en una batalla uno a uno-, le dijo el peliverde al rubio y de esa manera Bakugou, Todoroki y Mirio sintieron ganas de participar.
Bakugou ensanchó su sonrisa de lado de forma amenazante. -Eso ya suena más emocionante-, dijo el chico con una emoción naciendo en su interior por ganar el derecho de pelear contra el símbolo de la paz, quería una revancha por haber perdido en el gimnasio Gamma por culpa de los estorbos de sus amigos.
Mirio por su parte ahora deseaba participar por el premio, no se quedó satisfecho por haber perdido con tanta facilidad contra su profesor, estaba emocionado por volver a enfrentarle y demostrarle lo que en verdad puede hacer como el futuro héroe que salvaría un millón de personas.
Todoroki en cambio también quería probarse de mejor manera contra su profesor, de verdad tenía la impresión de haberlo conocido antes y quizás si le ganaba a su maestro le diría el motivo de esto, además los boletos del viaje no sonaban mal, quería llevar a su madre a la playa, podría llevar a sus hermanos, a Iida, a Shinso y también a Uraraka.
-Claro que es opcional retarme, asi que sin presiones, como ya dije tienen desde hoy hasta el viernes así que será mejor que comencemos la clase-, les dijo Izuku a todos sus alumnos con una sonrisa tranquila guardando los boletos de nuevo en el bolsillo de su bata para luego proceder a escribir el tema de hoy en el pizarrón.
Los estudiantes de pie se sentaron en sus asientos para ver la clase, los que estaban interesados en la victoria de ese reto que les propuso su profesor se pusieron serios con un solo pensamiento en sus mentes.
(Debo ganar esos boletos), fue el pensamiento de los interesados en los boletos y también de los que querían pelear contra el símbolo de la paz, varios tenían distintas intenciones en mente pero la meta era la misma, tener que ser reconocido como el ganador.
Mientras tanto en Little Heroes nos encontramos con Eri, Fuyumi y Manami, las tres se encontraban dentro de la guardería y todavía faltaban por llegar los demás niños. Es el primer día de Manami como maestra de Eri y los demás, asi que Fuyumi les recibió y le estuvo dando algunos consejos a su Kouhai.
Luego de unos cuantos minutos de conversación, Fuyumi se dirigió al closet del salón, de allí fue de donde sacaba su delantal que ya tenía puesto y adentro se encontraba esta vez un delantal de menor tamaño de color rosado intenso.
Fuyumi con una sonrisa lo tomó y luego se giró a ver a Manami detrás de ella. -Entonces aquí tienes, Manami-chan-, le dijo Fuyumi a su Kouhai con amabilidad pasándole el delantal rosado que tenía bordado en el medio "Manami-Sensei" en color blanco y había corazones sobre los puntos de las "i".
Manami con calma lo recibió de Fuyumi y se lo comenzó a poner encantada. -Gracias Fuyumi-Senpai, ¿Cuándo bordaron mi nombre?-, preguntó Manami con una sonrisa revisando como le quedaba y efectivamente estaba a la medida, le dio un poco de miedo pero lo dejó pasar.
-Ni idea, Nezu-Sensei se habrá encargado de eso-, contestó Fuyumi un poco intrigada con el tema, pero decidió no darle importancia a las maquinaciones del director.
Manami dio una vuelta sobre sí misma y luego miró a Eri al lado suyo. -¿Cómo me queda Eri-chan?-, le preguntó la joven mujer a la niña con alegría.
Eri sonrió ampliamente. -¡Es muy bonito!, es como el de Fuyumi-Sensei-, dijo la adorable niña con una linda sonrisa hacia Manami que satisfecha abrazó a la pequeña para mimarla mientras que Fuyumi sonreía divertida.
Luego de eso sonó el timbre de la entrada captando la atención de las tres, a lo cual Manami decide liberar a Eri de los mimos para poner su mirada sobre Fuyumi.
-Oh, yo voy, tengo que presentarme a los padres-, le dijo Manami a su Senpai con tranquilidad mirando a la Todoroki, después de todo al ser nueva tendría que conocer en persona a los representantes de los niños a pesar de que Fuyumi ya le haya dicho sus nombres.
Fuyumi recordó que se le olvidó informarle a Manami sobre los trabajos de los representantes y lo importantes que son, Kiritsugu un asesino profesional, Renji y Arima como dos líderes importantes, uno de los barrios bajos de la sociedad y otro de la policía, Spirit un guardaespaldas, personas adineradas y de familias importantes como la familia Einzbern y Evans y por ultimo Eto Yoshimura como escritora galardonada.
Fuyumi le colocó una mano en el hombro a Manami antes de que se fuera. -Te deseo buena suerte-, le dijo Fuyumi a su Kouhai desde lo profundo de su corazón ya que sabía de primera mano la primera impresión que causaban en persona, ella apenas se estaba acostumbrando a hablar con ellos sabiendo sus oficios así que le deseaba la mejor de las suertes a la pelirosa.
-¿Okey?-, dijo Manami un poco extrañada por el agarre un poco fuerte de Fuyumi en su hombro, algo le estaba ocultando, pero no tenía tiempo para pensar en eso, debía recibir a los niños así que se fue caminando a la entrada dejando a Eri con Fuyumi.
Ella se detuvo al frente de la puerta de la entrada y respiró hondo para formar una amplia sonrisa amigable y al estar preparada abrió la puerta solo para que una gran sombra la cubriera, ella abrió los ojos y se quedó tiesa al ver frente a ella a un hombre alto y grande de cabello blanco y de ropa oscura mirándole con una expresión estoica pero intimidante.
-H-Hola, buenos días-, saludó Manami sonriendo un poco intimidada por la presencia del hombre al frente suyo, diría que es igual de alto que Izuku pero sin duda el aura que imponía era más oscura como si fuera un criminal peligroso.
-Buenos días-, saludó Renji con tranquilidad mirando a la pequeña mujer que abrió la puerta de la guardería, seguramente era la profesora nueva de la cual habló Touka.
-M-Manami-Sensei-, dijo Kaneki captando la atención de la mujer pelirosa que bajó la cabeza para verle a él y a Touka frente a ella.
Ella hizo lo mejor posible para calmarse y tomar la compostura. -Hola Kaneki-kun, Touka-chan, vengan pasen, son de los primeros en llegar-, les dijo Manami a los dos adorables pequeños con amabilidad y los dos aceptaron y entraron a la guardería despidiéndose brevemente del hombre albino. Luego Manami con más valor levantó la vista hacia el hombre. -Disculpe por no presentarme, soy Manami Aiba y hoy es mi primer día aquí-, se presentó ella tratando de tolerar la intimidante expresión estoica de Renji.
-Mi nombre es Renji Yomo, tío de Touka, un placer-, respondió Renji de forma calmada y sencilla siendo un hombre de pocas palabras. -Te la encargo a ella y a él, adiós-, le dijo Yomo a la pelirosa refriéndose a su sobrina y a Kaneki para luego agachar la cabeza educadamente y luego irse caminando de allí.
Manami un poco aliviada cierra la puerta y se da la vuelta para soltar un suspiro. -E-Es un hombre un poco intimidante-, dijo Manami para sí misma con una sonrisa un poco nerviosa.
Luego cuando estaba por irse con Fuyumi y los niños el timbre vuelve a sonar y ella se detiene, al parecer llegaron otros niños y con eso en mente ella se volvió a acercar a la puerta para abrirla con una sonrisa amigable.
De nuevo una gran sombra la vuelve a cubrir y ella ve al frente suyo a un hombre de cabello rojo y traje, no desprende el aire de peligro de Renji pero sin embargo tenía una notoria presencia imponente, se notaba que era mejor no hacerlo enojar pero al menos Manami podía hablar con más naturalidad.
-Buenos días-, saludó Manami de forma cordial y amigable al hombre al frente suyo y también a Soul y a Maka que estaban frente a ella.
Spirit al ver a la pelirosa de baja estatura sonrió de forma inocente mientras que se agachaba a su altura. -Que tal pequeña, ¿Dónde está Fuyumi-Sensei?-, le preguntó Spirit a Manami dando por sentado que es una niña, cosa que tocó en una fibra sensible a la heroína.
-Papá, Manami-Sensei es una adulta-, le dijo Maka a su padre con un poco de enojo mientras le jalaba de la corbata para que le hiciera caso.
El padre pelirrojo le sonrió a su pequeña rubia con diversión. -Ajá, claro Makita, será toda una mujer como tú algún día-, le dijo Spirit a Maka acariciándole la cabecita, esto solo irritó más a Manami que se aclaró la garganta con una sonrisa gentil.
-Es cierto señor, a partir de hoy trabajo aquí junto con Fuyumi-Senpai para cuidar de su hija-, decía Manami con tranquilidad mirando al hombre que sonrió divertido por unos momentos hasta que vio la expresión de la pelirosa y vio que seguía sonriendo de esa manera tan… escalofriante.
-U-Un momento, ¿es enserio?-, preguntó Spirit en lo que su sonrisa se borraba y se transformaba en una mueca de incredulidad que hizo que Soul riera divertido con las manos detrás de su cuello.
-Je, deberías ver tu cara, viejo-, le dijo Soul a Spirit con diversión al ver su cómica cara de sorpresa, esto también divirtió a Maka que se cubrió la boca divertida.
Manami los miró a ambos con amabilidad. -Maka-chan, Soul-kun, entren con los demás, Fuyumi-Senpai les espera-, les dijo la joven heroína y maestra a ambos niños que asintieron y entraron a la guardería sin despedirse de Spirit que seguía incrédulo mirando a Manami.
-¿C-Cuántos años tienes?-, le preguntó el pelirrojo a la pequeña mujer con nervios mientras que inevitablemente sus ojos al fin se percataron de las Dos Grandes razones por la cual ella no podía ser una niña, es que el delantal no ayudó mucho.
Manami se cubrió de brazos con una mirada digna. -21 años señor Albarn, ahora si me disculpa-, respondió la pelirosa sintiéndose ofendida para luego cerrar la puerta bruscamente en la cara del hombre.
Ella le dio la espalda a la puerta y suspiró cansada, pues esta vez se llevó un mal sabor de boca con el señor Spirit, a ella le molestaba cuando la confundían con una niña aunque comprendiera que unos pocos lo pensaran, pero el pelirrojo le molesto de sobremanera por hablarle de esa manera infantil además de que luego le miró directamente los pechos, fue muy maleducado y no comprendía como la educada y linda Maka es hija de ese hombre.
El timbre vuelve a sonar y Manami sin controlarlo suspira. -Dios, espero que el siguiente padre me dé una mejor impresión-, pidió ella casi en plegaria para luego acercarse de nuevo a la puerta y forzar la mejor sonrisa que podía en esos momentos mientras abre la puerta. -Buenos di-, pero es interrumpida en su saludo cuando una cegadora luz la deslumbra y ella se cubre los ojos.
Al frente de ella se encuentra una hermosa y elegante mujer de vestimenta blanca con decoraciones rojas y algunos adornos de oro, de largo cabello blanco, ojos rojos y de una gran belleza, sencillamente verla es como ver a una santa radiante y rebosante de pureza, desprendía un aura magistralmente opuesta a los otros dos representantes.
-Ara, tú debes de ser la profesora nueva de la cual Shirou y Artoria me han hablado-, dijo Irisviel sonriendo amablemente mirando a la joven mujer de cabello rosado que había abierto la puerta.
-L-La misma, mucho gusto, soy Manami Aiba-, respondió Manami agachando la cabeza educadamente ante la mujer con un poco de nervios, el simple hecho de bajar la cabeza parecía inadecuado, frente a la mujer lo más sensato parecía arrodillarse y jurar lealtad.
-¡Manami-Sensei!-, exclamó Shirou alegre captando la atención de Manami que miró al adorable niño de cabello rojizo y a su lado estaba Artoria calmada como de costumbre.
-Buenos días, Sensei-, saludó Artoria con una pequeña sonrisa a su nueva maestra que conocieron el viernes pasado y le agradaba.
Manami recuperó la compostura de su admiración por la madre de ellos dos y les sonrió. -Hola Shirou-kun, Artoria-chan, los demás ya están adentro, pasen-, le dijo Manami a ambos que alegremente asintieron y se despidieron de Irisviel para luego entrar a la guardería.
-Le deseo suerte en su primer día-, le dijo Irisviel a la pelirosa con tranquilidad y gentileza teniendo ambas manos juntas al frente.
-Muchas gracias señora…-, agradeció Manami con una sonrisa hasta que se dio cuenta de que no recordaba el nombre que le dijo Fuyumi, era extranjero pero no lograba recordar.
La mujer albina soltó una pequeña risilla. -Irisviel Von Einzbern, pero puede llamarme Irisviel a secas, Aiba-san-, le dijo Irisviel a la nueva maestra de sus hijos con amabilidad y Manami asintió de acuerdo
-Es un gusto conocerla-, le dijo Manami a la amable y generosa mujer que por el momento era la que le dio la mejor impresión de la mañana, de verdad verla sencillamente es increíble, como una santa de una iglesia que sostiene entre sus manos un Santo Grial, de ese tipo de pureza habla La Brava.
Irisviel miró detrás de ella y Manami le imitó para ver un auto negro lujoso. -Aquel hombre en el auto es mi esposo Kiritsugu, él los vendrá a buscar-, le dijo la hermosa mujer a Manami mientras señalaba al hombre que se encontraba en el asiento del conductor fumando un cigarrillo y con el brazo sobre la ventanilla.
Manami se sintió repentinamente intimidada por la apariencia de Kiritsugu, sabia por experiencia lo que es estar cerca de la muerte por su carrera como heroína, pero a simple vista le fue sencillo deducir que su experiencia no era nada a lo que se hombre tiene, despedía un aura tan imponente que ella empezó a sudar un poco, ¿Cómo es que ese hombre es esposo de una santa como Irisviel?, ¡parecen polos opuestos!, él va de negro y ella de blanco, él parece estoico y serio mientras que ella es amable y su sonrisa es hermosa, ¡es muy confuso!.
-Bueno, será mejor que me vaya, adiós Aiba-san, por favor cuida de mis pequeños-, le dijo Irisviel a Manami con gentileza y cordialidad haciendo una leve reverencia.
-C-Claro, señora Irisviel-, respondió Manami sonriendo un poco tensa también haciendo una reverencia a la amable mujer que luego comenzó a caminar al auto lujoso.
Manami de nuevo cerró la puerta con ella adentro todavía sintiéndose intimidada por la inherente presencia del padre de Shirou y Artoria. Luego ella recordó el aura del señor Renji y un poco lo peligroso que parecía Spirit a pesar de ser un idiota, ellos parecen tres hombres a los cuales un profesional promedio no puede vencer, no sabía si tenían Quirks pero estaba segura de que con ellos o sin ellos eran igual de peligrosos.
Manami suspiró llevándose las manos al corazón. -Haa, Izuku-kun, dame fuerzas para hacer un buen trabajo, quizás muera si algo le pasa a los niños-, dijo la joven mujer pelirosa esperando hacer un trabajo esplendido para no poner su vida en peligro, no lo sabía, pero presentía que cada uno de los representantes tenían trabajos o cargos peligrosos
La puerta sonó nuevamente tomándola por sorpresa. -¡Eeek!-, chilló ella sintiendo una presencia aterradora del otro lado de la puerta, con temor ella se acercó a abrirla y una sombra grande la cubrió y al frente de ella había algo… ¿azul?.
-A Shirou se le olvidó su Bento en el auto-, le decía Kiritsugu a la pequeña mujer con una mirada estoica y tranquila mientras le extendía el bento azul de su hijo, Manami un poco incrédula lo recibió en sus manos y el hombre se recompuso en toda su altura. -Que tenga buena suerte en su primer día-, le dijo Kiritsugu a la pelirosa con una pequeña sonrisa para luego darse la vuelta e irse caminando al auto.
Manami esperaba cerrar esa puerta por última vez y ahora tenía el Bento de Shirou en sus manos. -Bueno, parece ser una buena persona-, opinó Manami para sí misma un poco más tranquila en cuanto a la imagen que tenia del esposo de Irisviel.
Luego La Brava tratando de mantener su buen ánimo con una sonrisa tranquila se fue caminando a donde estaban los niños y Fuyumi para por fin comenzar su primer día como profesora de las 7 ternuras de las cuales Eri es su favorita sin duda.
Más tarde en el Gimnasio Gamma nos encontramos con el grupo de la clase B que será instruido por Izuku, dentro del lugar estaban Kendo, Honenuki, Tetsutetsu, Kinoko y Setsuna, estando los cinco vistiendo sus trajes de héroes mientras conversaban tranquilamente entre sí esperando al símbolo de la paz.
Las puertas del Gimnasio se abrieron un poco captando la atención de los cinco estudiantes que se voltearon a ver al joven profesor cerrar las puertas al entrar. Luego él con las manos en su bata con tranquilidad comenzó a caminar en dirección a ellos con una ligera sonrisa.
-Veo que ya todos están listos-, dijo Izuku con calma viendo al grupo de 5 a los cuales les enseñaría en este tiempo que tenía libre antes de su última sesión con la clase A.
-¡Estaré a su cargo, Midoriya-Sensei!-, exclamó Tetsutetsu con varonil emoción haciendo una reverencia exagerada mientras muestra una sonrisa con sus filosos dientes.
-¡L-Lo mismo digo!-, dijo Kinoko un poco nerviosa haciendo lo mismo que su amigo e hizo una reverencia ante su tutor temporal que se tomaba la molestia de enseñarles a ellos, lo agradecía mucho.
Izuku llegó junto al grupo de adolescentes con serenidad. -Gracias por reunirlos a todos, Kendo-san-, le agradeció el peliverde a la presidenta de la clase B con una pequeña sonrisa, causando que la mencionada se sonroje levemente pero niegue educadamente con la cabeza.
-No hay problema Sensei, no fue difícil-, respondió Kendo con una sonrisa restándole importancia, pues el héroe le habló cuando salieron de su clase con Kan para que reuniera al grupo y les dijera que se cambiaran y fueran al gimnasio, ella solo siguió sus órdenes.
Izuku con calma los miró a todos y les dio una pequeña sonrisa. -Muy bien todos, para comenzar debo ver de primera mano sus habilidades en una batalla-, les dijo a los cinco estudiantes con calma causándoles un poco de sorpresa.
-¿Vamos a pelear?, preferiría no hacerlo, vi en primera fila como les pateaba el trasero a la clase A-, dijo Setsuna un poco en desacuerdo mientras apoyaba su peso en una pierna, ella si tenía cerebro para evitar un conflicto si es posible contra el héroe número uno que derrotó a los Tres Grandes como si no fueran nada.
-Es cierto, si pudo vencer con tanta facilidad a toda la clase A entonces no tenemos oportunidad-, secundó Honenuki con su casco puesto y con tranquilidad viendo a su profesor, además está el hecho de que ellos eran solo cinco contra él, no había caso en pensar que tenían una oportunidad de vencerle.
-Tranquilos, no hará falta llegar hasta ese punto, solo esquivaré sus ataques, ataquen como quieran, si en grupo o por individual, estaré bien-, les dijo Izuku a ellos con tranquilidad para que se relajaran, no iban a combatir ni nada parecido, no era cruel para pedirles algo así.
-P-Pero…-, decía Kinoko un poco incomoda e insegura de si aceptar eso, pues todavía tenía un poco de nervios con respecto a atacar al símbolo de la paz.
Kendo miró a sus amigos con un poco de firmeza y severidad con las manos en la cintura. -Oigan, Sensei está gastando su tiempo en enseñarnos a nosotros, debemos cumplir con sus expectativas-, les dijo la pelinaranja a sus compañeros ya que debían ser obedientes con su profesor.
Tetsutetsu chocó sus puños con emoción. -¡Bien dicho Kendo, sonaste muy varonil!-, exclamó el peligris dándole un ¿cumplido?, es difícil tomarlo como uno cuando ella es una chica pero ella comprendía lo que quería decir su amigo y no le dio importancia.
Izuku sonrió complacido con el liderazgo de Kendo y con tranquilidad caminó hacia atrás hasta estar alejado 3 metros de ellos. -Muy bien, cuando quieran-, les dijo el héroe Deku a sus estudiantes mientras que mantenía sus manos dentro de los bolsillos de su bata.
-Entonces… ¿Cómo lo atacamos?-, le preguntó Setsuna a sus amigos con curiosidad, ¿hacían un plan o atacaban a lo loco?.
Honenuki y Kendo estaban por comenzar a planear una estrategia, pero Tetsutetsu convierte su cuerpo en metal. -¡Yo primero!-, exclama el peligris con una sonrisa desafiante corriendo hacia Izuku con un puño preparado para atacar.
Izuku sonrió tranquilamente esperando a Tetsutetsu y con serenidad esquivó el golpe moviendo la cabeza a un lado, luego dio un paso hacia atrás para evitar un golpe que iba a su costado, luego dio un paso lateral a la izquierda para esquivar una patada frontal del chico y luego siguió evadiendo con absoluta facilidad los golpes que Tetsutetsu propinaba consecutivamente esperando impactar alguno.
No importa que tanto le persiguiera Tetsutetsu, ninguno de sus golpes llegaron a rozar a Izuku que seguía sonriendo tranquilo mientras esquivaba, hasta en cierto momento sacó una mano de su bata para solo enseñar su dedo índice y con él desviaba los golpes que Tetsutetsu le dirigía a su torso y rostro, todo esto sin One For All, solo era una pequeña demostración de habilidad, ver el "encuentro" es como ver a un bebé en pañales tratando de ganar un combate contra un boxeador profesional con años de experiencia.
Duraron así 6 minutos seguidos sin descanso y el único que se veía afectado era Tetsutetsu que estaba sudando por encima de su metálica piel y sus movimiento se hicieron más torpes y lentos, como si tratara de atacar desesperadamente para acertar aunque sea un solo golpe, pero sin embargo Izuku estaba como si nada esquivando y desviando los ataques con un solo dedo.
-Si te cansas solo tienes que decirlo, solo es un análisis-, le dijo Izuku a su estudiante peligris con una pequeña sonrisa esquivando un golpe a su cabeza al inclinarla un poco a un lado.
Tetsutetsu cansado y jadeando recuperando el aire se quedó apoyándose de sus rodillas, luego de unos segundos logró volver a recomponerse en posición de combate con una sonrisa cansada. -Podría hacer esto todo el día-, dijo el chico haciendo una buena referencia y preparando sus puños al frente suyo.
Pero las agigantadas manos de Kendo le sujetan contra su voluntad para que se quedara quieto. -Pero no tenemos el tiempo para esperar a que dejes de ser tan terco, ve tú, Honenuki-kun-, le dijo la pelinaranja a su amigo de armadura con calma mientras ella retenía a un cansado Tetsutetsu que buscaba protestar y liberarse pero al poco tiempo se rindió.
-Espero no dejarme en vergüenza-, dijo Honenuki con calma flexionando un poco los brazos mientras comenzaba a caminar para ponerse al frente de su profesor, ahora era su turno.
Honenuki no esperó para tocar el suelo con su mano derecha y lo ablandó utilizando su Quirk hasta dejarlo en un estado semilíquido, se sumergió en esta blandura para nadar rápidamente y se dirigía en dirección a Izuku que veía esto con tranquilidad.
-Ablandar las superficies, diría que es algo muy útil-, dijo Izuku con una pequeña sonrisa quedándose de pie en su mismo lugar hasta que la blandura del suelo llegó a sus pies y él con calma levantó su brazo al techo para utilizar Black Whisp y un látigo negro despegó de su mano para enlazarse a una de las vigas del techo, haciéndolo colgar sobre la semilíquida superficie.
Honenuki no se esperó eso, pero aun así trataría de atacar a su profesor como si fuera un tiburón dentro de un tanque de agua, con eso en mente nadó alrededor del peliverde y se lanzó varias veces hacia arriba para tratar de impactarle algún ataque ya que estaba inmóvil, sin embargo esto no influyó en nada a Izuku que con su mano libre desvió los ataques de Honenuki sin problemas.
El joven lo intentó cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez veces y aun asi no había resultado, aunque el profesor estuviera colgando del techo y solo utilizara un brazo para defenderse seguía teniendo superioridad pese a estar inmóvil.
-Desviste tener en consideración que así como tu utilizas el entorno a tu favor, yo también puedo hacerlo, Junzo-kun-, comentó el peliverde sereno mirando a su estudiante que estaba incrédulo en el semilíquido suelo.
Honenuki decidió rendirse y salió de su blandura para de nuevo solidificar el suelo en el cual "nadó", su plan era atrapar a su profesor dentro del concreto y salir, pero al parecer fue todo un fracaso, de cualquier manera solo se colocó al frente de su profesor que desactivó su látigo y aterrizó en el suelo lentamente con las manos en los bolsillos de su bata.
Izuku con una pequeña sonrisa se acercó al chico y le colocó una mano en el hombro. -Ten en cuenta esto Junzo-kun, tu ventaja es tu movilidad dentro de tu blandura, pero asegúrate de tener contramedidas contra oponentes que no entran en tu territorio-, le dijo el peliverde al joven con amabilidad y Honenuki asintió con la cabeza.
-De acuerdo Sensei, muchas gracias-, respondió el estudiante con una sonrisa debajo del casco, tomaría el consejo en consideración.
-Por cierto, tu traje es muy genial-, felicitó Izuku con un poco de emoción dándole un pulgar en alto al chico, fuera como fuera, desde joven siempre fue un Otaku de los héroes y sabia apreciar un buen traje cuando lo veía.
Entonces Honenuki agradecido con el cumplido se dio media vuelta y se fue caminando hacia sus amigos mientras que Setsuna se acercaba y ambos chocaron las manos en forma de relevo. La estudiante de cabello verde oscuro se colocó al frente del héroe número uno con una sonrisa relajada mientras que se estiraba un poco.
-Hay algo que me he estado preguntando Sensei, ¿por qué lleva bata?-, preguntó Setsuna con su sonrisa tranquila pero a la vez curiosa, pues él es un profesor de Yuuei, podía vestir de manera formal o con su traje de héroe pero aun así elegía vestir con pantalón y camisa oscuro y su bata blanca.
-Oh, esto, es una historia graciosa-, dijo Izuku sonriendo un poco divertido sujetando su bata, esto le picó la curiosidad a la joven que comenzó a separar las extremidades de su cuerpo que comenzaron a separarse en distintas direcciones para rodear al símbolo de la paz.
-Puede contármela mientras luchamos-, dijo la cabeza sin cuerpo Setsuna con calma para que luego su mentón se separara y su cabeza también hiciera lo mismo hasta que su cuerpo se dividió en 50 partes como máximo.
Luego de eso todas las partes de Setsuna comenzaron a atacar al peliverde desde todos los ángulos posibles de manera rápida y caótica pero él se cruzó de brazos y con una expresión pensativa esquivaba perfectamente cada parte sin moverse mucho.
-De acuerdo, fue como hace 3 años, cuando estuve viajando por el mundo…-, dijo Izuku aceptando contar la historia con una pequeña sonrisa mientras seguía esquivando. -Luego de patrullar por la mañana volví a mi agencia y mis amigos me dijeron que Eri estaba un poco enferma, por suerte solo fue una fiebre y le atendí para acostarla a dormir, pero me puse a pensar, ¿qué haré si se enferma de algo que no sé tratar?-, relataba el peliverde con tranquilidad mirando a ninguna parte en particular mientras inclinaba su cabeza varias veces para esquivar unos pies y partes del muslos que iban a su rostro.
-¿Ho?, ¿entonces decidió hacerse doctor?-, preguntó Setsuna divertida, o por lo menos su boca preguntó eso fugazmente mientras que sus ojos que también atacaban miraron al profesor con diversión.
Izuku divertido soltó una risita mientras que con los ojos cerrados hacia su cuerpo a un lado para esquivar varios ataques. -Jaja, no señorita Tokage, solo contacté a un doctor americano amigo mío y le pedí que me diera un asesoramiento para poder ampliar mi conocimiento de medicina y primeros auxilios-, respondió el héroe Deku con una pequeña sonrisa en lo que volvía a abrir sus ojos. -Con él tuve que utilizar bata en el hospital, luego él me envió con un doctor alemán y después ese me envió a un doctor coreano y en el lapso de 3 semanas tomé la costumbre de en ocasiones utilizar bata, me hace sentir cómodo-, contaba el peliverde mirando su bata con calma mientras que con completa naturalidad esquivaba los ataques con los brazos cruzados.
-¿Entonces se hizo doctor en 3 semanas?-, preguntó Setsuna intrigada mientras que las partes de su cabeza se juntaban durante el incesante caos de ataques que no llegaban a acertar.
-No, no hay manera en que pueda igualarme a ellos, solo me aseguré de tener todo el conocimiento posible en cuanto a cómo tratar las enfermedades que pueda tener Eri, qué tratamientos darle, qué pastillas debe tomar, cada cuento dárselas, ese tipo de cosas-, respondió Izuku con sencillez como si eso no fuera la gran cosa, pues para él no lo era, pensaba que era lo mínimo que debía hacer por el bienestar de su hija y que debía estar preparado todo el tiempo.
Setsuna con su cabeza completamente armada se mostró un poco asombrada. -Vaya, a mi mamá me dice que con dormir y comer me curaré de todo-, dijo Setsuna con diversión, luego para su sorpresa su cabeza es sujetada delicadamente por las manos del héroe que le atrapó y le giró para que le viera a la cara.
-No está del todo equivocada, pero hay más detalles-, dijo Izuku con una pequeña sonrisa tranquila mirando a Setsuna que se sonrojó levemente al ser cargada (su cabeza) por el peliverde y esto hizo que las partes de su cuerpo cedieran el ataque.
Ella logró tranquilizarse y suspiró un poco, de cualquier manera no es que esperara lograr algo en contra del más grande héroe, ella es hábil, pero tampoco tanto, por lo menos pudo aprovechar el "encuentro" para charlar un poco y logró aclarar su duda con respecto a la bata.
-Supongo que terminó mi turno, al menos dígame, ¿Qué tanto aprendió de esos doctores?-, le preguntó Setsuna a su maestro con una sonrisa relajada para hacer tiempo en lo que sus partes divididas se agrupaban para armar de nuevo su cuerpo.
-Pues… a realizar unas pocas cirugías, una transfusión de sangre, primeros auxilios para atender heridas de bala, dislocamientos, fracturas y unas cositas más, pero como te dije me concentré en aprender más sobre las enfermedades que Eri pueda llegar tener-, respondió el joven hombre con sencillez ajeno al asombro que sus palabras causaban en la chica y en los otros cuatro que le estaban escuchando.
-Vaya, entonces el "héroe doctor" Deku estará al rescate de Eri-chan-, comentó Setsuna con un tono bromista al salir de su asombro y su cuerpo se terminó de armar y amablemente le pidió la cabeza a Izuku que se la dio tranquilamente, después el cuerpo de la chica se colocó la cabeza y Setsuna ya se encontraba completa de nuevo.
-La buena nutrición es excelente para de prevenir enfermedades, asegúrate de comer de forma balanceada, señorita Tokage-, le aconsejó Izuku a la hermosa joven de la clase B con tranquilidad y Setsuna soltó una pequeña risa divertida cubriéndose la boca con una mano.
-No me diga que también habló con un nutricionista-, dijo Setsuna de forma bromista y un poco burlona viendo a su profesor que lo que faltaba es que también preocupado por qué cocinarle a Eri fuera con un especialista para que le enseñara.
Izuku se sonrojó un poco avergonzado y sonrió ligeramente nervioso rascándose una mejilla. -E-Esa es una historia para otro momento-, contestó el joven profesor peliverde viéndose pillado por la suposición de Setsuna que un poco incrédula reventó en carcajadas mientras se alejaba hacia sus amigos.
Setsuna chocó las manos con Kinoko que con una sonrisa y un ojo descubierto se puso a 2 metros de Izuku. -¡Supongo que ahora me toca a mí!-, dijo Kinoko alegre y con sus dos pistolas rociadoras de agua en ambas manos mientras miraba al héroe.
-Parece que tienes mucha confianza, señorita Komori-, comentó Izuku con tranquilidad y con las manos en sus bolsillos viendo a la castaña que efectivamente cambiaba su forma de ser al estar en un combate, ahora parecía más animada y confiada.
Komori comenzó a rociar agua alrededor de ella para aumentar la humedad en el ambiente y ella comenzó a liberar sus esporas. -¡Vamos amigos!, muéstrenle a Sensei lo que pueden hacer los hongos gos gos-, decía Kinoko emocionada y de forma infantil mientras que en el suelo comenzaban a crecer varios hongos y los demás de la clase B tomaban distancia para no verse afectados.
Izuku mantuvo la boca cerrada, se quitó su bata con calma y la hizo una bola para lanzarla con un poco de fuerza a donde no pudiera ser alcanzada por las esporas, luego él vio como en su brazo creció un pequeño hongo verde y él con un golpeteo de su dedo medio lo arrancó de su piel despegando con un "Blup", de esa manera comenzaron a aparecer unos cuantos más hongos en su piel e hizo ese mismo proceso mientras que comenzaba a caminar hacia Kinoko.
-¡Crea un hongo en su sistema respiratorio, Koko!-, le exclamó Setsuna a su amiga para que utilizara esa táctica que si podría servir en él ya que se supone que las esporas de ella habrán llegado al interior de cuerpo mediante la respiración.
Kinoko no vio de otra que hacerlo ya que era lo único que podría hacer contra él, pero observó como el profesor seguía inmutable mientras que se seguía acercando a ella. -¿N-No puedo hacerlo?-, se preguntó la castaña un poco descolocada ya que no podía crear hongos dentro de su maestro que finalmente se detuvo frente a ella.
Izuku tranquilamente le dedicó una amable sonrisa a la castaña manteniendo los labios juntos y entrelazó las manos detrás de su espalda, Kinoko solo pudo entender esto como que él esperara a que ella se rindiera y la castaña suspiró un poco frustrada.
-De acuerdo, me rindo-, dijo Kinoko agachando un poco su cabeza y haciendo un puchero, pero observó que Izuku seguía mirándole con un poco de insistencia como si no le creyera completamente y ella suspiró. -No intentaré nada, Sensei-, aclaró la pequeña chica levemente decepcionada de no haber logrado nada.
Izuku abrió la boca y enfocó su atención en los cuatro que estaban alejados. -Bien, aquí les tengo que dar un consejo a todos-, decía el peliverde tranquilamente captando la atención de todos. -Si se topan con cualquier Quirk que tenga influencia en el aire o en gases entonces aguanten la respiración lo más que puedan hasta asegurarse de que estén a salvo, este tipo de Quirks son muy peligrosos una vez entran a tu sistema y pueden tener efectos mortales-, les aconsejó Izuku sabiamente a los cinco adolescentes que necesitarían saber eso para cuando sean profesionales.
-¿Entonces usted no respiró?-, preguntó Kinoko un poco sorprendida viéndole ya que pudo calcular que él estuvo caminando hacia ella quitándose los hongos por más de dos minutos sumado a lo que esperó a que ella se rindiera y dejara de emitir sus esporas, ahora tiene sentido de que ella no pudiera crear hongos dentro de su sistema respiratorio.
Izuku le sonrió levemente a la castaña de la clase B. -Les dije que me informé de sus Quirks y sus batallas, conocer a tu oponente y preparar contramedidas es parte de ser un buen estratega, en batalla esto les resultará muy útil-, respondió con calma mientras que un brazo de Setsuna que se separó de su cuerpo le traía la bata a Izuku que agradeció el gesto y la recibió para ponérsela. -Como consejo para ti señorita Komori, trata de encontrar una manera de utilizar tu Quirk para la defensa o aprende combate cuerpo a cuerpo, en una batalla real estas en vulnerable en un combate cercano y debes estar preparada para todo-, le dijo Izuku con gentileza a la chica que se sonrojó ligeramente por la amabilidad en el tono de él.
-S-Si Sensei-, aceptó Kinoko agachando la cabeza avergonzada y sintiendo sus mejillas arder de la vergüenza.
Luego ella se alejó mientras que Kendo se acercó hasta estar al frente de Izuku donde se puso en posición de combate. -Ahora me toca a mí, Sensei-, dijo la presidenta de la clase B con una sonrisa desafiante en su rostro para luego acercarse rápidamente para atacar de forma hábil a Izuku que comenzó a evadir los ataques.
Izuku observaba minuciosamente los movimientos de la pelinaranja mientras los evadía. -Velocidad, fuerza, técnica, todo está muy bien pulido-, decía él inclinándose hacia atrás para esquivar un GRAN puño que pasó al frente de su rostro. -Y sabes cuándo activar tu Quirk, lo has adatado muy bien a tu estilo de pelea-, agregó con una pequeña sonrisa recuperando la compostura para evadir varias patadas de la chica peleadora.
-Gracias Sensei, pero todavía no he acabado-, dijo Kendo con una sonrisa de lado en su rostro para luego aumentar la intensidad de sus ataques y la frecuencia con la cual agrandaba sus manos, esto a la vista daba a entender que le puso el combate más difícil al héroe pero Izuku seguía tan sereno y natural esquivando los ataques.
-Me resulta un poco fácil decir qué estilos utilizas, parece que manejas mucho el Karate, pero noto algunas técnicas de Judo, muy buena combinación-, elogió Izuku con tranquilidad mirando a la pelinaranja mientras que estudiaba el patrón de ataques y los movimientos a los cuales él ya se enfrentó incontables veces.
-¿Usted también sabe de artes marciales?-, le preguntó Kendo a su maestro con un poco de asombro mientras se alejaba un poco para recuperar el aire.
Izuku se dio cuenta de que quizás habló de más y sonrió un poco tenso. -S-Será mejor que dejemos ese tema de lado-, dijo él esperando quitarle la curiosidad a su alumna para que no preguntara más con respecto al tema, este era un entrenamiento, no era momento de que él estuviera hablando de su vida.
-Vamos Sensei, dígame-, le pidió Kendo con un poco de insistencia al peliverde ya que de verdad tenia curiosidad, como artista marcial estaba muy interesada en si él héroe número uno también era un luchador.
Izuku estuvo un rato dudando de si hablar pero la mirada de la joven acabó por ganarle y suspiró. -De acuerdo, antes de entrar Yuuei ingresé a un dojo muy… mortal, en él seis maestros me enseñaron artes marciales hasta que me gradué-, dijo el joven profesor con una pequeña sonrisa recordando aquellos momentos.
-¿¡6 maestros!?-, preguntó Kendo impactada e incrédula, pues lo normal era tener un solo maestro o dos cuanto máximo ya que los métodos de enseñanza variaban de persona a persona y eso le dificultaba el aprendizaje al alumno o por el contrario le daba un mejor entendimiento.
Izuku se colocó las manos en los bolsillos mientras levantaba la mirada al techo. -Me enseñaron Karate, Jiujitsu, Muay Thai, Kempo Chino y Manejo de una gran variedad de armas-, decía él con un poco de nostalgia mientras que Kendo nuevamente se sobresaltó.
-M-Muy bien, trataré de no sorprenderme mucho-, dijo Kendo con una sonrisa un poco tensa, pues era difícil no sorprenderse con lo que escuchaba, el héroe Deku aprendió más de 4 estilos de artes marciales y era culto en el manejo de armas, eso ella no se lo esperaba, además es casi imposible aprender tantas artes marciales en una vida, pues hay maestros que duran toda una vida en alcanzar la perfección de sus estilos, ¿acaso él era un prodigio?.
Izuku en cambio estaba en una línea de pensamiento abismalmente distinta a la chica, es cierto que recordaba con alegría aquellos momentos donde entrenaban con sus maestros en Ryozampaku, sin embargo esos tres años de entrenamiento fueron un infierno en la tierra para él, tuvo que dividir su tiempo entre el dojo y su vida en Yuuei. Sus 6 maestros eran gentiles, sí, pero sin embargo también podían ser infinitamente duros al darle un entrenamiento tan infernal que cualquiera desearía estar muerto antes que durar otro día en ese dojo, lo peor es que según ellos, él tenía 0 talento para las artes marciales así que tuvo que esforzarse lo que no se había esforzado en toda su vida para estar a la talla.
Y eso no es todo, se vio sometido a la muerte varias tantas veces que no podía contarlas, algunas por culpa de ellos que no sabían contenerse contra él, otras veces fue a causa de que ellos le llevaban en misiones clandestinas muy peligrosas donde se enfrentaba a villanos con Quirks peligrosos y con conocimiento de artes marciales, fue una suerte que ellos se las arreglaran siempre para evitar que él se metiera en problemas con la policía hasta que el finalmente pudo obtener su licencia provisional de héroe.
Aunque el peliverde recuerda con diversión como inició todo, cuando obtuvo el One For All de en aquel entonces su mentor All Might su cuerpo necesitaba ser un contenedor a la altura, además no él tenía conocimientos de combate y pelear a lo loco no le convencía para nada, entonces de casualidad se encontró con un dojo extraño y al entrar se intimidó por las presencias tan abrumadoras de los 6 maestros y estos le ofrecieron entrenarle luego de escuchar su sueño, cuando All Might se enteró le dio permiso para practicar allí sin descuidar los 10 meses en los que entrenarían el One For All en la playa Dagobah.
Al final resultó en que Toshinori al conocer a los maestros no se llevaron muy bien al principio ya que All Might y ellos criticaban al otro por su método de entrenamiento en él pero al final se hicieron amigos y entre los 7 le entrañaban para ser un héroe y un peleador.
-¿Qué pasó con sus maestros?-, le preguntó Kendo a Izuku despertándolo de sus pensamientos y él bajó la cabeza para ver a la chica pelinaranja.
-Oh, luego de que los superé decidieron disolverse diciendo que su trabajo terminó, no los he visto en unos pocos años pero seguro estarán bien, son unos monstruos-, respondió Izuku sonriendo feliz y confiando en que sus 6 inhumanos maestros estarían bien donde sea que estuvieran.
Kendo se sonrojó un poco apenada mientras que miraba tímidamente a su maestro. -E-Entonces si no es mucha molestia… ¿¡puede enseñarme una técnica que haya aprendido!?-, preguntó Kendo mostrando repentina emoción que no es muy usual ver en ella para sus amigos pero para ella es más que justificable, tiene a un maestro de las artes marciales frente a ella.
Izuku sabía bien que esa emoción no se le quitaría así que se resignó a contestar. –Ya he estado mostrando una Kendo-san, contra Junzo-kun, la señorita Setsuna y también contigo, la he estado utilizando desde el principio-, dijo el peliverde con una pequeña sonrisa notando el rostro de confusión de la chica y los demás. –Fíjate en mi radio de ataque Kendo-san, deberías notarlo, ¿cierto?, una esfera en la cual puedo desplazar mis brazos-, dijo el hombre con calma y la chica entrecerró los ojos para concentrarse.
En eso en su mente pudo hacerse una idea de lo que él hablaba, lo comenzaba a ver a través de sus ojos, una líneas invisibles dibujadas en el aire que formaban una esfera alrededor de su profesor como si tuviera un campo de fuerza o fuera una clase de barrera en la cual solo estaba él adentro de la esfera.
-Tokage-san, Tetsutetsu-kun-, dijo Izuku con calma captando la atención de ambos mencionados. -Por favor únanse al combate junto a la señorita Kendo, yo prometo no moverme de este sitio así que atáquenme con todo entre los tres-, ordenó el peliverde con una pequeña sonrisa serena y ambos incrédulos aceptaron y fueron junto con Kendo.
Setsuna separó su cuerpo nuevamente en 50 partes y Tetsutetsu cubrió su cuerpo de metal, Kendo por su parte se puso en posición con una ardiente emoción que es su espíritu como artista marcial, sabía que estaba a punto de ver algo increíble digno del símbolo de la paz.
-¡Vamos a ello!-, exclamó Tetsutetsu chocando sus puños para que luego tanto él como Setsuna y Kendo fueran al ataque simultáneamente contra Izuku, lo bueno es que los tres ya habían peleado en equipo muchas veces y estaban acostumbrados a coordinarse muy bien para no herirse los unos a los otros.
Los tres jóvenes llegaron a la esfera invisible que rodeaba a Izuku que sacó ambas manos de sus bolsillos. -Seikuken-, dijo Izuku y lo siguiente que sucedió parecía mágico a ojos de Kinoko y Honenuki que observaban desde lejos.
Izuku con una mirada apacible desplazaba sus manos dentro de esa esfera a una velocidad tal que dejaba imágenes residuales mientras que bloqueaba y desviaba cada ataque sin excepción con sus manos desnudas.
No había punto que no pudiera defender cuando los ataques entraban en la zona de la esfera invisible que le rodeaba, no había ningún punto ciego para él, los ataques de los trozos de Setsuna que iban a su espalda eran bloqueados ágilmente por un brazo de él que ni siquiera se daba la vuelta para observarlos, es como si supiera con completa precisión donde seria atacado y tuviera una defensa absoluta.
Esto ya no era ni siquiera un entrenamiento para los chicos, era un espectáculo para la vista, un despliegue de habilidad, velocidad y técnica que Izuku estaba acostumbrado a hacer hasta con los ojos cerrados.
Luego de cinco minutos de esa forma sin descanso, Kendo, Tetsutetsu y Setsuna se alejaron rendidos para dejarse caer en el suelo cansados y sudando, ya no había caso, ninguno de sus ataques logró impactar a su profesor que con completa naturalidad los bloqueó y desvió todos.
Izuku les sonrió levemente a los tres mientras que Honenuki y Kinoko se acercaban. -Esto es una técnica consiste en ser capaz de detectar y repeler todo alrededor de mi cuerpo, como una corriente de agua que fluye a mí alrededor, es una técnica de luchadores Sei donde puedo sentir el Ki de cada ataque dentro de mi rango aun si no los veo-, le explicó Izuku específicamente a Kendo que sería la más beneficiada con la información.
-¿Acaso eso no es como La Zona?-, preguntó Honenuki sin su casco con curiosidad mirando a Izuku ya que recordaba lo que les había explicado la hermana de Todoroki durante la pelea de la clase A contra el símbolo de la paz.
Izuku se llevó una mano al mentón de forma pensativa. -Mmm, Cómo explicarlo, diría que La Zona está en un nivel superior al Ryusui Seikuken-, dijo el peliverde tratando de darse a entender, pero solo causó confusión en los jóvenes.
-¿Ryusui Seikuken?-, preguntó Kendo confundida por la nueva técnica mencionada por el héroe Deku.
Él recordó que ellos no sabían de artes marciales, asi que procedió a explicar. -Es la forma completa del Seikuken, una técnica de alto nivel donde 1: puedo prever los movimientos del oponente, 2: puedo combinar sus movimientos con los míos propios y 3: por ultimo puedo superarlos con mis propios movimientos-, explicó Izuku con una pequeña sonrisa mientras levantaba tres dedos al frente suyo por cada nivel que contaba.
Tetsutetsu no aguantó más y se llevó las manos a la cabeza. -¡Haaaa!, ¡toda esta información hace que me duela la cabeza!-, exclamó el peligris frustrado por no entender la mayoría de lo que estaba diciendo el símbolo de la paz, ¿Seikuken?, ¿Ki?, ¿luchadores Sei?, no entendía nada de esas cosas complicadas, ¿por qué solamente no hablan de Quirks?, eso por lo menos no parecía tan complicado.
Kendo al escuchar la explicación del Ryusui Seikuken se emocionó y se puso de pie con una gran sonrisa. -¡Por favor muéstremela, Sensei!-, pidió la presidenta de la clase B casi como una niña que quiere un juguete nuevo, no podía evitarlo, como artista marcial quería aprender todas esas técnicas.
Izuku sonrió divertido por la adorable emoción de Kendo con la cual se identifica de cuando era un estudiante, se acercó a ella y le colocó una mano en la cabeza. -Quizás otro día, por ahora tenemos el tiempo contado-, le dijo él a la chica que se mostró un poco decepcionada y agachó la cabeza, a lo cual él se agachó un poco para verle a la cara. -Tranquila, no me iré a ningún lado, tarde o temprano quizás te enseñe a utilizar el Seikuken-, le dijo el símbolo de la paz a la joven peleadora que al escuchar esas palabras se entusiasmó y asintió con la cabeza.
Luego él se alejó unos pasos de ellos cinco para luego cruzarse de brazos con una sonrisa amable. -Ahora vamos a continuar con la clase, escuchen atentamente-, les pidió Izuku a sus 5 estudiantes a los cuales se aseguraría de enseñarles apropiadamente a mejorar en combate, después de todo Kan los había dejado bajo su mando y debía cumplir con sus expectativas.
Los cinco adolescentes respondieron con sonrisas de emoción y asintiendo con la cabeza, entonces esto era estar bajo la enseñanza del héroe más grande de todos los tiempos, sin duda se asegurarían de aprender directamente del mejor del mundo, le tenían un poco de envidia a la clase A por tenerlo como maestro todo el tiempo.
Unas horas más tarde ya las clases habían terminado y los estudiantes se encontraban saliendo de sus respectivos salones, Izuku por su parte estaba levantándose de su escritorio tranquilo mientras que sus estudiantes se despedían de él y salían del lugar.
-Adiós Midoriya-Sensei-, se despidió Jirou de su profesor con una sonría mientras que Saiko y Momo a su lado hacían un gesto con sus manos para despedirse de su profesor peliverde.
Izuku les sonrió amablemente a sus tres alumnas. -Hasta mañana, que tengan buena tarde chicas-, se despidió él de igual forma de ellas mientras inclinaba la cabeza ligeramente a un lado, las tres chicas un poco nerviosas asintieron con las cabezas y se fueron del salón dejándolo en el lugar silencioso.
El símbolo de la paz procedió a sacar su teléfono y ver la hora, luego se quedó un rato viendo su fondo de pantalla con una pequeña sonrisa, en la foto se encontraba Eri con su pijama del héroe Deku mientras sonreía a la cámara y hacia el símbolo de la paz con una mano.
Luego él guardó su teléfono en un bolsillo y ya se encontraba listo para irse, pero al darse vuelta se encuentra con la sorpresa de que estaba Nemuri apoyada del marco de la puerta y de brazos cruzados.
-Hola Midoriya-kun-, le saludó Nemuri con una pequeña sonrisa al peliverde al cual estaba viendo desde hace un minuto cuando estaba absorto viendo la foto de la pequeña Eri, ese gesto le enterneció a ella y no quiso interrumpirle.
-Kayama-san, hola, ¿qué hace aquí?-, le preguntó Izuku a su colega luego de un cordial y amigable saludo, ya habían terminado las clases y lo normal es que ellos como docentes se reunieran en la sala de profesores o se fueran directamente, es extraño viniera hasta este salón.
-Quería hablar contigo en privado-, respondió Nemuri con una linda sonrisa recomponiéndose para comenzar a caminar hacia Izuku que se mostró un poco intrigado.
-¿En serio?, entonces dígame que necesita, la ayudaré en lo que pueda-, dijo Izuku con amabilidad a su compañera y amiga, aunque ciertamente no le sorprendería recibir alguna insinuación coqueta de ella como de costumbre, no es que lo aprobara, es solo que así es ella y la dejaría ser.
Nemuri caminó hasta estar al frente de Izuku denotando la diferencia de alguna entre ambos mientras le miraba a los ojos. -Me gustaría que vinieras hoy a tomarte un café conmigo-, dijo Midnight con una dulce sonrisa y cerrando los ojos, esto causó un poco de sorpresa en el peliverde.
-Hmm, ¿tiene que ser hoy?-, preguntó Izuku sonriendo un poco tenso tratando de zafarse de la propuesta, no es que le desagradara la idea, es solo que… bueno, no es tonto, sabe a dónde quiere llegar su ex maestra con esto y la verdad él no estaba preparado para… esto, además tenía que ir a recoger a Eri para irse a casa.
Nemuri supo que él se quería escapar, pero ella no flaquearía, no ahora y le sujetó suavemente de la bata arrinconándole contra el escritorio. -Sí, recuerda que me debes una por llevar a Eri con tus padres-, le dijo la pelinegra al peliverde pecoso con una sonrisa un poco depredadora.
-Es cierto-, dijo Izuku recordando aquel favor que ella le hizo y luego bajó la cabeza viendo como ella le estaba arrinconando contra el escritorio, podría liberarse e irse tranquilamente evadiendo su deuda o podría seguir fiel a sus principios, es obvio lo que iba a elegir. -Bueno, supongo que no suena mal charlar un poco, pero déjeme hacer una llamada primero-, respondió él con una pequeña sonrisa para satisfacción de Nemuri que no pudo evitar esbozar una gran sonrisa feliz.
La heroína soltó la bata del peliverde y se alejó unos pasos de él sin borrar su sonrisa. -Por supuesto Midoriya-kun, voy a cambiarme, busco mi auto y nos vemos en la salida-, le dijo Nemuri a Izuku con notable felicidad para luego irse caminando de allí hasta salir del salón, luego Izuku desde su escritorio pudo escuchar un grito de victoria que se fue alejando por los pasillos.
Izuku estaba algo en conflicto con lo que acababa de aceptar pero trató de convencerse de que no es tan malo. -Estoy en deuda con ella, además tampoco me va a matar tomar un café-, se dijo el chico así mismo con más calma en lo que saca su teléfono y marca un número y se lo coloca en la oreja.
Estuvo marcando por unos segundos hasta que finalmente se contestó la llamada. [¿Aló?, ¿Izuku-kun?], era la voz de Manami del otro lado de la línea con curiosidad.
-Hola Manami, ¿llamo en un mal momento?-, preguntó Izuku con calma caminando un poco alrededor de su escritorio.
[No, para nada, solo los niños están jugando con Fuyumi-Senpai y conmigo], respondió Manami con notable buen humor en su tono, Izuku se sintió feliz al hacerse una imagen mental de la situación en su mente.
-¿Cómo lo está pasando Eri?-, preguntó Izuku con una ligera sonrisa en su rostro al solo pensar en su hija, esperaba que lo estuviera pasando genial.
[Ella se está divirtiendo mucho, tomaré unas fotos para enseñártelas después], le dijo La Brava al peliverde con notable diversión y el peliverde no pudo evitar soltar una pequeña risa, su mejor amiga le conocía muy bien.
-Te lo agradecería… sabes, también te agradecería otra cosa-, dijo Izuku sonando un poco sospechoso y sonriendo un poco tenso, necesitaba sutilmente guiar la conversación para que Manami llevara a Eri a casa, sería complicado, pero debía lograr que su amiga no sospechara que él necesitaba de verdad que ella le hiciera ese favor.
[¿Qué necesitas, Izuku-kun?], preguntó Manami un poco seria del otro lado de la línea a Izuku suspiró derrotado, o él era demasiado predecible o ella le conocía muy bien, de cualquier manera ella le acaba de ahorrar mucho trabajo.
-Puues… necesito que vayas a casa con Eri sin mí, voy a salir un rato-, le dijo el símbolo de la paz a su mejor amiga con un poco de nervios esperando que no se alterara.
Se escuchó un jadeo de sorpresa.[¿¡Qué!?, ¡se supone que haríamos un pastel todos juntos para celebrar mi primer día como maestra de Eri-chan!], reclamó la pelirosa del otro lado de la llamada e Izuku alejó un poco el teléfono de su oreja por su alto tono de voz.
Luego él con una pequeña sonrisa volvió a acercar el teléfono. -Lo sé, eso no se cancela, solo llegaré un poco tarde, estaré allí antes de que sea de noche, lo prometo-, decía Izuku tratando de sonar lo más calmado posible para tranquilizar a su amiga, solo es un café y charlar un rato, eso no es más de una hora, él tiempo pasaría volando y estaría de nuevo en casa.
Izuku solo escuchó un bufido del otro lado de la llamada.[Hmpf, está bien], dijo Manami aceptando de mala gana, esto divirtió un poco al peliverde que se la pudo imaginar haciendo un puchero adorable. [¿Se puede saber a dónde vas?], preguntó La Brava con más calma e Izuku se alarmó un poco.
No podía responder que estaría con Nemuri, eso sonaba como un mal plan, pues Manami sabía que él y ella tuvieron una fugaz relación en el pasado y podría sacar malas conclusiones de saber que saldrían juntos por un mísero café, lo que Izuku menos quería eran malentendidos, quería mucho a su mejor amiga, pero es muy dramática.
-Un compañero de trabajo me invitó a tomar algo y charlar-, respondió Izuku con una respuesta ingeniosa, después de todo no estaba mintiendo en ningún aspecto, aunque le sabia mal ocultarle algo a Manami.
[Oh, es algo normal, pensé que te irías a patrullar o algo así], dijo Manami sonando un poco incrédula, lo cual ofendió un poco a Izuku, aunque tampoco la culparía de pensar eso de él. [¡Manami-chan Manami-chan!, ¿Estás hablando con Papi?], Izuku se alegró al escuchar la linda y tierna voz de Eri del otro lado de la línea. [Si Eri-chan, ¿quieres saludarle?], le dijo Manami a la niña e Izuku se mantuvo en silencio esperando hablar con su hija.
[¡Hola Papi!], exclamó Eri alegre del otro lado de la llamada e Izuku sonrió ampliamente mientras se acercaba a las ventanas del salón.
-Hola Eri, ¿Cómo estás, princesa?-, le preguntó el cariñoso padre a su hija con calma mientras veía el cielo a través de la ventana haciéndose una imagen mental de la pequeña albina de grandes ojos rojos.
[¡Muy bien!, Fuyumi-Senpai y Manami-chan están jugando a las atrapadas con nosotros], respondió Eri emocionada y el peliverde imaginó divertido como ambas adultas jugaban con los 7 niños, bueno, al menos Manami casi podía hacerse pasar por una alegre niña.
-Me alegro, diviértete y ten cuidado de no lastimarte, ¿vale?-, le dijo Izuku a su pequeña con afecto esperando que estuviera divirtiéndose de forma segura, aunque no le pasaría nada con Manami y Fuyumi presentes, confiaban en ellas para cuidarle.
[Si Papi, voy a tener cuidado], respondió Eri con ternura e Izuku se sintió complacido de escucharlo directamente de ella.
-Y Eri…-, dijo el joven hombre con calma bajando la cabeza para mirar el horizonte. -Te amo, sabes que te amo, ¿cierto?-, le preguntó el afectuoso peliverde a su hija con cariño y una pequeña sonrisa, no hacia mal recordárselo cuantas veces hiciera falta.
[¡Si lo sé!, ¡Yo también te amo Papi!, ¡adiós!], se despidió Eri notablemente feliz y soltaron una adorable risita para que luego su voz se fuera alejando mientras que Izuku se daba la vuelta para caminar hacia su escritorio. [¿Izuku-kun?, ¿sigues allí?], preguntó Manami del otro lado de la llamada con calma.
Izuku se tomó unos momentos para hablar. -Por favor cuida de mi hija, Manami-, le pidió él a su mejor amiga con suavidad confiándole a su hija en lo que él no estaba.
[Claro que lo haré, es Eri-chan de quien hablamos, trata de volver temprano, ¿de acuerdo?], le dijo Manami a su mejor amigo con un tono amable y feliz del otro lado de la línea e Izuku esbozó una pequeña sonrisa.
-Sí, lo haré, adiós-, respondió Izuku un poco más tranquilo para luego colgar, ahora al menos tenía la seguridad de que su hija estaba en buenas manos mientras que él salía con Nemuri por ese café.
Sin más él guardó su teléfono en un bolsillo y caminando tranquilamente salió del salón para dirigirse al frente de Yuuei, ¿Nemuri dijo que buscaría su auto?, entonces ella conduce, es normal al ser una adulta y le serviría para llegar más rápido a la academia y lo podía estacionar en el aparcamiento de maestros.
-Mmm… un auto-, dijo pensativo el peliverde en lo que continuaba caminando por los pasillos, estaba analizando una idea que le surgió, pero lo dejaría en el aire por el momento, ya pensaría en eso más tarde, quizás le preguntaría a Nemuri sobre el tema.
Ya varias horas después era de noche en la casa del símbolo de la paz, cerca de las 10 de la noche y ya Manami, Eri e Izuku habían cenado, bueno, si un pequeño pastel de fresa contaba como una cena pero al final quedaron satisfechos y lo dejaron así.
Izuku efectivamente volvió a casa antes del anochecer y por suerte no fue interrogado por Manami de cómo le fue con su "compañero de trabajo". Luego ambos se pusieron a hacer repostería con un poco ayuda de la pequeña Chef Eri para hacer el pequeño pastel de fresa que se acabaron para celebrar el primer día de Manami en Little Heroes.
Ahora en estos momentos Izuku se encontraba sentado en el sofá de la sala frente al televisor, Eri estaba a su lado recostada de él y estaba notablemente con sueño ya que cada poco se tallaba los ojitos con una manita, pero estaba interesada en ver como Ai-chan salvaba al mundo otra vez.
Izuku tomó el control del televisor con calma. -Será mejor que nos vayamos a la cama-, le dijo el joven hombre a su hija en lo que apagaba el televisor y Eri bostezó con ternura.
-Yawww, pero Papi, Ai-chan estaba ganando-, se quejó Eri somnolienta mirando a su padre que la cargó con cuidado y se puso de pie con ella acostando su cabecita de él, la pequeña ya tenía su pijama de Deku puesta y él ya tenía ropa cómoda para dormir, pues hace una hora se bañaron y bajaron a ver el programa infantil favorito de Eri.
El peliverde sonrió divertido mientras se dirigía a las escaleras con su hija medio dormida en sus brazos. -Ai-chan va a seguir ganando mañana, ahora es momento de que tú y yo vayamos a dormir-, le dijo Izuku a su hija con tranquilidad mientras que subía las escaleras al segundo piso.
Al llegar caminaba hasta la última habitación del pasillo que era la suya, pero la puerta del baño se abre y de ella sale Manami con su pijama puesta y con su largo cabello rosado cayendo en cascada hasta tocar el suelo, su piel y cabello un poco húmedos por apenas salir de haberse bañado.
La Brava miró a Izuku cargando a una Eri con los ojos cerrados. -¿Ya se van a la cama?-, le preguntó Manami al peliverde con una pequeña sonrisa, aunque lo esperaba, ella también se iría a dormir dentro de un rato.
-Sí, ¿y tú?-, le preguntó Izuku a la pequeña mujer con tranquilidad y ella negó un poco con la cabeza mientras que acomodaba su toalla blanca sobre sus hombros
-Voy a llamar a mis padres, querían saber cómo me va como maestra a pesar de ser solo mi primer día-, dijo Manami sonriendo levemente mirando a su mejor amigo. -Seguramente me dirán que me quede en ese trabajo en vez de como heroína-, agregó Manami con un poco de molestia al pensar en algo que si podrían decirle sus padres.
-Pues los comprendo, estarás más fuera de peligro-, comentó Izuku tranquilo comprendiendo el punto de vista de los padres de su amiga, son muy buenas personas, además siempre se han preocupado por ella y le deseaban una vida tranquila, pero ella se graduó como heroína y pues… el resto se entiende solo.
Manami esbozó una linda sonrisa viendo a Izuku a los ojos. -Yo estaré donde tú y Eri-chan estén, ya sea como maestra o como heroína-, dijo La Brava mirando con afecto a su mejor amigo que se sintió conmovido.
-Manami, agradezco lo que haces por nosotros-, le dijo Izuku a la pelirosa con sincera gratitud ya que ella es su mejor amiga, le ha apoyado en las buenas y en las malas, le ha ayudado mucho desde que se unió a su agencia y además es muy buena con Eri hasta el punto en que la pequeña la consideraba parte de la familia, Manami había hecho mucho por ellos y él estaba enormemente agradecido.
-No me agradezcas Izuku-kun, soy muy egoísta, así que hago lo que quiero-, decía Manami sonrojándose un poco con una dulce expresión mirando al peliverde. -Y lo que quiero es estar con ustedes dos-, agregó ella con afecto en su tono dirigido a Izuku que se sonrojó ligeramente.
-M-Manami-chan-, dijo Izuku un poco tomado por sorpresa por las sinceras y potentes palabras de la pelirosa.
Manami miraba sin vacilación con sus grandes ojos rosados a Izuku. -Estaré esperando a que sientas lo mismo por mí-, dijo ella con cariño dirigido al joven padre que solo observaba un poco sorprendido como Manami caminaba hacia las escaleras. La joven mujer de largo cabello rosado se giró a ver a Izuku por última vez para darle una cálida y gentil sonrisa. -Te amo-, dijo La Brava con pureza desde su corazón para luego bajar las escaleras al primer piso.
Izuku ligeramente sonrojado sentía su corazón un poco acelerado y quería taparse la cara pero las manos las tenía ocupadas cargando a su dormida hija, entonces él caminó hacia su habitación ligeramente avergonzado.
-Dios, si me dice eso de esa manera no voy a poder dormir fácilmente-, se decía el símbolo de la paz un poco afectado por los sinceros sentimientos de su mejor amiga, de verdad tenía no podía seguir de esta manera, pronto tendría que decidir qué hacer con respecto a ella, como dijo su madre no podía seguir jugando con sus sentimientos y hacerla esperar a pesar de que ella dijera que esperaría.
Pero ya pensaría sobre eso mañana y los días siguientes, por ahora no podía pensar muy bien con sueño, asi que él entró a su habitación y cerró al entrar, su hija y él tenían que despertarse temprano para comenzar otro día mañana.
*Fin del Capitulo*
Y eso ha sido todo amigos. No tengo muchos detalles que contar aquí abajó, bueno, si hay un tema que quiero tocar, creo que un bajo porcentaje de los que leen esta historia conocerán de la serie Kenichi, pues los que lo conozcan deben de saber que hice claro énfasis en que Izuku fue entrenado Ryozampaku, por lo tanto es un maestro de las artes marciales, y como ya pueden suponer es el maestro más fuerte del planeta al ya ser el hombre más fuerte, ya sea por su habilidad o por el One For All, eso lo dejo a su criterio, pero hago énfasis en que Izuku es el más poderoso del planeta y eso debo hacerlo notar.
Ahora esto ya es general para todos los lectores, seguro pensarán que estoy haciendo a Izuku cada vez más poderoso gratuitamente pero créanme que no es así, pues aclaro que él entrenó desde los 14 años en Ryozampaku para combatir como se debe y además es el noveno usuario del One For All, por lo cual lógicamente sería mucho más fuerte de lo que fue All Might en su mejor momento, y hay que tomar en cuenta de que All Might en el Spin Off Ilegals se menciona que levantó un estadio con todo y personas dentro.
All Might solamente con los vestigios del One For All venció a All For One, ahora imagínense lo que puede hacer Izuku adulto con todo el One For All en su cuerpo perfectamente saludable, con esto quiero decir que no debe haber dudas en que Izuku es el humano/artista marcial/héroe/hombre/padre más fuerte del planeta, superando a All For One y a Hayato Furinji de Kenichi que es conocido como el súper hombre invencible.
¿Maze, por qué muestras a Izuku tan poderoso?, pues es una pregunta comprensible, si no tenemos un peligro en la historia entonces no hay emoción, lo comprendo, pero consideren que esta no es una serie de peleas, acción y aventura, es solo una historia familiar con un poco de romance en medio, no es como que vayan a llover batallas y momentos de tensión a cada momento. Ahora, no digo que no van a haber peleas, aparecerá Shigaraki y la liga de villanos y All For One, solo tendrán que ser pacientes, ¿de acuerdo?. Creo que ya he dicho todo lo que quería decir.
Espero que les haya gustado el capítulo y si es así comenten en los Reviews. Sin nada más que decir me despido hasta la siguiente… Sayonara.
