Aviso: Universo Alternativo. Historia inspirada en la serie para televisión "Life Unexpected". Todos los personajes pertenecen a JK Rowling. Adam Pevertine pertenece a la autora.

No se porque siento que el nombre del chapter es mucho más dramático de lo que parece, but oh well, supongo que quedaba bien. Este al principio sería el final del anterior pero después decidí volverlo un chapter totalmente aparte para pode extenderme más, espero que valga la pena!

Lily Charlotte Evans: ¡Gracias! Me encanta que te encante como escribo! Bueno lamento que Adam tenga un pequeño papel en este chapter pero mientras sea novio de Lily tiene que aparecer, ya veremos si decido sacarlo de aquí o no... Espero que este chap también te guste, espero leerte de nuevo, un beso!

Naza Ford: Supongo que hemos hecho un pacto silencioso en el que yo subo chapters en la madrugada para que puedas leerlos al despertar JAJA me encanta eso! Ains, que bueno que te haya gustado tanto el anterior, de verdad tenía mucha ansiedad de que les pareciera aburrido y leer que te encanto me lleno de alivio. Ufff, entiendo perfectamente lo de morir de estres, yo mañana tengo el último examen del año y estoy que no quepo en mi de la felicidad (y el cansancio). JAJAJ Si Harry tendrá que llenarse de paciencia para lidiar con dos padres que pueden ser igual de obtusos que él, spoiler: James y Lily sorprendentemente no pelean en este chap! Me gusto mucho tu opinión sobre los padres de James y Lily, esperaba que todos los odiaran y me sorprendió mucho que a ti te cayeran bien los tres, fue una grata sorpresa porque es como dices, ellos solo quieren lo mejor para sus hijos. ¡Se revela el secreto de donde están Sirius y Harry! Aquí está mi primera vez escribiendo desde el punto de vista de nuestro amado y espero haberlo hecho bien, como se lo merece (L). Trataré de agregar más escenas de él y Marlene pronto; y aun estoy decidiendo si pondré a los Dursley en la historia, creo que le agregaría algo extra pero aun quiero planear como los agregaré, we'll see! Creo que respondí a todo, espero que te guste este chap, ya quiero leer tu super review como siempre *-* Un besote y cuídate, xoxoxo

AniiJ98; ¡Bienvenida a fanfiction! Ahora podrás saber cuando actualizo muajajaja me encanta. Y yep, siento tu odio hacia Snape en tu review y de nuevo te digo que lo comparto así que no hablemos de él por ahora sino hasta la próxima vez que salga. Obvio que Harry es más maduro que sus padres JAJAJ si estos son unos bebés, a ver cuando maduran. (Btw, también sufro de subjetividad por el apellido Potter, no te preocupes) ¡REMUS! Lo amo y si es una dulzura que merece todo lo mejor del mundo como dices ahí, me ha llenado de amor y ternura tus palabras hacia él, pronto empezaré a escribir más escenas de él porque siento que lo tengo olvidado y me odio por eso! (pd: claro que sigue siendo simpático con sus cicatrices) Y recuerda que siempre que quieras desahogarte acerca del odio hacia Peter puedes hacerlo, tienes libertad, se comprende, bring it on. Más Sirius en este chap porque se que lo amas JAJA ustedes me han hecho querer meterlo en cada chapter y los amo por eso de verdad, y es que tienes razón ese hombre es demasiado perfecto. ¡Espero que te guste este chapter! Ojala me dejes otro review, un beso y saludos, bella!

florsilvestre96: ¡Welcome! Gracias por unirte y por el review, entiendo lo que dices, justamente lo que he tratado de evitar es ponerles las cosas fácil a los personajes, quiero que las relaciones entre todos vayan evolucionando y que no sea todo amor y felicidad de una vez. Ojala te guste y espero que sigas leyendo, un beso!

Alejandra Darcy: Te extrañaba, chica! Umm, veamos si James sigue tu consejo y deja de ser tan tonto finalmente, aunque yo lo amo como sea así que... "¿ A donde llevo Harry a Sirius?" Okay eso mato JAJAJA me reí mucho. Bueno aquí podrás averiguarlo, espero que te guste y tengas tiempo de dejarme review de nuevo. Cuídate, besos y saludos, xx

Remia: ¡Aquí está el otro! Ojala te siga gustando la historia y no deje de parecerte interesante!

Se me cierran los ojos así que esto será todo por ahora, disfruten leyendo este pedazo de mi imaginación que les he traído con tanto cariño :*


10. Fugitivos.

Sirius observaba divertido como Harry devoraba su helado de manera rápida y furiosa, sabía que no era el momento más adecuado para decirle que James solía hacer justamente eso cuando estaba enojado pero igual lo divertía pensarlo.

-Hey, Bambi, cálmate, ¿quieres? –Le sugirió con una sonrisa divertida.- Vas a atragantarte.

-No, no puedo calmarme. –Respondió el chico con la boca llena de helado.- Son unos molestos e infantiles. ¡Estoy tan enfadado con ellos!

-Um, si Remus estuviera aquí te diría que no hables así de tus padres… Pero no está así que sí, estoy de acuerdo contigo. Y tienes razón en estar enfadado…

-¡Pero por supuesto que la tengo! –Exclamó Harry molesto.- ¡No puedo creer que me arrastraran a esa estúpida cena familiar! ¡Ni siquiera me preguntaron si quería ir! ¡Nunca me preguntan nada, solo deciden lo que ellos quieren! ¿Y sabes que es lo peor? ¡Fingen que sí me preguntan pero la verdad es que…!

El chico había estado en eso desde que habían llegado ahí, alrededor de 20 minutos. Sirius había decidido que permitir que se quedara por más tiempo en la casa de los Potter no sería buena idea, no si todos iban a empezar a pelearse como habían terminado haciendo, así que lo sacó de ahí y después de comprarse helados en Floreans y que Sirius los encantara para que no se derritieran, buscaron su motocicleta voladora y ahora estaban en las gradas del campo de Quidditch al que habían ido unos días antes viendo entrenar a un equipo… Bueno, Sirius los veía mientras Harry seguía quejándose de sus padres.

-¿Es que acaso no pueden estar sin pelear? –Harry puso los ojos en blanco exasperado.- Si no es entre ellos es con los demás, ¿Cuál demonios es su problema?

-Bueno, te diré la verdad: tus padres son unos idiotas. –Respondió Sirius, medio en serio medio en broma.- Pero hey, eso no significa que no se preocupen por ti…

-¡Pues no parece que lo hicieran! –Le cortó Harry.- ¡No les importo yo ni tampoco lo que pienso o como me siento!

-Wow, Harry, cálmate un poco. –Le dijo Sirius ahora serio.- A James y a Lily sí que les importas y mucho.

-¿Cómo puedes decir eso? ¿No viste como me trataron ahí? ¡Les pedí que nos marcháramos y no me hicieron caso! ¡Pensé que estabas de mi lado!

-¡Y lo estoy, de verdad que sí! –Le aseguró el mayor.- Pero vamos, también tienes que entenderlos a ellos, no se fueron porque…

-¡Porque les importa más lo que sus padres piensan que lo que pienso yo! ¡Les temen demasiado, es ridículo!

-Okay eso último tal vez sea verdad. –Aceptó Sirius.- Pero vamos, ¿no te das cuenta de que todo lo que pasó en esa cena fue por ti?

-¡Ellos quieren que parezca que es por mí pero fue por ellos!

Sirius bufó fastidiado y puso los ojos en blanco.

-No seas obtuso, Harry. –Le dijo con un tono de voz más duro.- Pero claro que fue por ti, ¿crees que alguno de esos dos hubiera aceptado ir a esa cena por otra razón que no fueras tú?

-Pues…

-La respuesta es no. No lo habrían hecho. –Lo interrumpió.- Entiendo que lo que te molestó fue que no te preguntaran si querías ir y que además no te escucharan cuando querías marcharte, pero no dejaré que pienses que fue porque no les importas.

-A veces siento que no. –Susurró el niño.- Parecía que solo estaban ahí para probarle a sus padres que maduraron.

-No te mentiré, lo más probable es que también querían eso. –Admitió el mayor en nombre de sus amigos.- ¿Pero no viste como se pusieron cuando sus padres quisieron meterse en tu vida? Estaban defendiéndote y a ellos mismos también claro, pero sobretodo a ti.

-Sí odie que quisieran intervenir así. –Respondió Harry, empezando a calmarse.- Merlín, ni siquiera me gusta que James y Lily lo hagan.

-Ellos lo saben, se los has dejado bastante claro ya. –Dijo Sirius divertido.- Por eso es que se pusieron tanto a la defensiva. Trataban de cuidarte, aunque es cierto que no supieron como hacerlo y lo arruinaron pero la intención fue buena.

Harry rió por lo bajo y Sirius se sintió algo aliviado, al menos estaba logrando calmarlo.

-Odio que peleen y odio que no me escuchen. –Harry suspiró a la vez que tomaba una cucharada de su helado.- Siento que todo lo que hacen es por ellos dos y que yo solo soy un accesorio en su extraña relación.

-Bambi, de todas las cosas que has dicho esa es la más errada. –Le dijo con una sonrisa.- Tú eres cualquier cosa menos un accesorio. Niño, desde que llegaste la vida de Prongs gira a tu alrededor.

Harry se volvió a verlo con una mirada irónica pero Sirius no cambio su expresión.

-¡Hablo en serio! –Le aseguró el merodeador.- Desde que llegaste a su vida todo es Harry esto y Harry lo otro, siempre está pensando en cosas que hacer contigo, lugares a donde llevarte, qué comprarte. –Aumentó su sonrisa.- Lo único que ese idiota quiere hacer es impresionarte y aunque puede ser irritante, la mayoría del tiempo es bastante adorable.

El rostro de Harry se fue relajando a medida que Sirius seguía hablando, al final esbozó una pequeña y casi imperceptible sonrisa que hizo saber al mayor que podía seguir hablando.

-Y no dudes ni por un segundo que Lily no es así también, Marlene me dice que es peor. –Sirius rió.- Me dijo que la sorprende si habla de algo que no sea el trabajo o tú. Y casi siempre eres tú.

Harry se sonrojó y desvío la mirada para que Sirius no lo notara pero por supuesto que lo notó, el chico era demasiado obvio.

-Tienes razón, tienen que aprender a no ser tan necios y a pelear tanto, por el bien de todos. –Sirius puso los ojos en blanco.- Y también tienen que aprender a escucharte y preguntarte que quieres… Pero eso no significa que no se preocupen por ti, porque lo hacen, Harry, créeme que no te mentiría si fuera diferente.

El chico suspiró y asintió con la cabeza, haciendo saber al mayor que había entendido y creído en lo que estaba diciendo. Me deben una, idiotas.

-Tampoco me gusta que me escondan, siento que se avergüenzan de mí. –Murmuró Harry con algo de aflicción en su voz.- James lo hizo con su padre el otro día pero Lily fue peor… En su oficina, no quería que conociera a su mejor amigo, estaba negada.

Sirius no pudo evitar sentir como se llenaba de rabia y dejo escapar un pequeño gruñido al escuchar eso. Quiso lanzarle una maldición a Snivellus por hacer que su inocente ahijado se sintiera mal, ese miserable nunca podía aportar nada bueno.

-¿Lo dices por Snape? –Harry asintió y Sirius bufó.- Harry, por él no te mortifiques de verdad, no vale la pena.

-Pero es el mejor amigo de Lily. –Le explicó el chico como si él no supiera.- Y ella de verdad no quería que me conociera y…

-Pero no es por ti, te juro que no. –Le aseguró Sirius.- O sea si es por ti pero no porque hayas hecho algo malo… Es porque eres hijo de James.

-¿Qué? ¿Y eso que? –Preguntó Harry confundido.- ¿Qué importa eso?

-Que Snape odia a James. Nos odia a los cuatro de hecho. –Respondió sin darle mucha importancia.- Pero sobretodo a James, digamos que no éramos las personas más amables con él en la escuela.

Harry le dedicó una mirada acusatoria que solo logró que soltara una carcajada.

-¡Hey, se lo merecía! La mayoría de las veces al menos. –Soltó una risita.- Agh, no te pongas así, niño, han pasado 14 años desde la graduación, debió haberlo superado ya, no es nuestro problema que no lo haya hecho.

-¿Y por que odia a James más que al resto de ustedes? –Preguntó con una mirada un tanto preocupada.- ¿Le hizo algo muy malo? ¿Él…?

-Naaa, de hecho es lo contrario. –Sirius suspiró ya sin diversión y ahora con algo de culpa debido al recuerdo.- Digamos que un día yo… Bueno, hice algo muy, muy estúpido que puso en peligro la vida de Snape y entonces James lo salvó. ¿Imaginas lo que se siente que tu archienemigo te salve la vida? No debe ser bueno para la dignidad.

El chico se le quedó mirando con mucha curiosidad y Sirius notó como tenía un debate interno, probablemente quería preguntarle como había puesto en peligro la vida de Snivellus. Pero a pesar de querer compartir con Harry, no se sentía cómodo contando esa historia, no cuando aun no se perdonaba lo que había hecho… Y cuando sabía que Remus tampoco lo había hecho. Entonces le dedicó una mirada significativa al niño como diciéndole que no iba a explicarle y por suerte éste suspiró y asintió resignado.

-Pero aun no entiendo, ¿Por qué precisamente James es su enemigo?

-Ahh, pues por Evans. –Sirius se encogió de hombros.- ¿Por qué más sería?

-¿A Snape le gustaba Lily? –Preguntó Harry sorprendido.- ¿De verdad?

-Pues si le preguntas a ella, la respuesta será no. Pero si le preguntas al resto de la población mundial… La respuesta será sí, definitivamente sí. Y no me sorprendería si aun le gusta.

-Wow. –Fue lo único que alcanzó a decir Harry, aun con una mirada sorprendida.- Todo esto… Es muy loco y… Wow.

-Sí bueno, las cosas con los padres siempre son bastante locas. –Respondió Sirius y esbozó una sonrisa amarga.- Te lo digo por experiencia propia.

Harry lo miró con extrañeza, haciendo que el otro se arrepintiera de haber hecho ese comentario, ahora iban a empezar las preguntas.

-Sirius… -El chico dudó por un momento pero al final habló.- ¿Puedo preguntarte que pasó con tu familia?

-Bueno, claro que puedes preguntar. –Respondió Sirius tratando de bromear.- La cosa está en que te responda, ¿no?

-Claro. –Sonrió Harry.- Entonces, ¿Me responderás?

Sirius suspiró y se detuvo a pensar por unos segundos. Su historia con su familia estaba en el primer lugar de temas de los que prefería no tener que hablar nunca, pero pensó que si quería seguir bromeando con el tema como siempre hacía entonces tendría que contárselo a Harry… Una parte al menos.

-Bien, digamos que mis padres, toda mi familia de hecho, no son las personas más… Amables, de todas.

-Oye, los padres de James y Lily tampoco son amables y estoy seguro de que no te refieres a esa clase de amabilidad.

El merodeador soltó una risita y le dedicó una mirada apreciativa, era un chico listo.

-Sí tienes razón, iré al grano. –Suspiró con amargura.- Los Black, Harry, son una de las más viejas y legendarias familias del mundo mágico pero no por eso son gente buena. Ellos tienen un… Aprecio realmente desagradable hacia lo que se considera "sangre pura" lo que sea que eso signifique. –Sirius puso los ojos en blanco.- Para hacerte el cuento corto te diré que no estuvieron de nuestro lado durante la guerra.

Harry lo miró atónito y también con algo de espanto, una vez más Sirius se enorgullecía de su facilidad para convertir la historia de su familia en un cuento de terror.

-¿Quieres decir que ellos…? –Harry tragó saliva.- ¿Eran mortífagos? ¿Todos?

-Bueno, mi prima Andrómeda no, ella se marchó antes que yo. –Sonrió con cariño al recordar a su prima favorita.- Pero sí, los demás eran mortífagos y de los más renombrados además.

-Pero… ¡Pero tú eres bueno!

Sirius soltó una risita y subió las cejas de manera irónica.

-Si te refieres a que no pienso que aquellos con un mínimo ápice de sangre no mágica son una abominación y merecen ser masacrados, entonces sí, podrías decir que soy bueno.

-Dijiste que tu prima se marchó antes que tú… ¿Cuándo lo hiciste?

-A los dieciséis. Odiaba demasiado a mis padres para permanecer ahí. –Se le pusieron los pelos de punta ante el recuerdo.- James siempre había dicho que podía ir a su casa cuando lo necesitara, así que me mudé ahí.

-Ah… -El rostro de Harry se llenó de realización.- ¿Por eso le dices mamá a la madre de James?

-Y por eso le digo hermano a él. –Asintió Sirius con una pequeña sonrisa.- Son la única familia que he conocido… Por eso puedo decirte que no son tan malos como parecen, no son nada malos de hecho.

Harry asintió y bajo la mirada luciendo algo culpable, probablemente por haber pensado tan mal sobre sus abuelos anteriormente.

-Lamento mucho lo de tu familia. –Susurró.

-No lo hagas. No es algo que me afecte, ya no al menos. –Sirius se encogió de hombros.- Ellos eligieron su camino, yo elegí el mío y me gusta pensar que elegí bien.

-Lo hiciste. –Le aseguró Harry con una sonrisa.- No eres como ellos, Sirius. Tú sí eres bueno.

Sirius le sonrió con aprecio ante eso, la verdad era que muchas estupideces a lo largo de su vida, una en particular, lo hacían dudar muchas veces de eso pero significaba mucho para él saber que Harry pensaba así.

-Gracias, mocoso. –Le pasó una mano por el cabello de manera juguetona.

-Y… ¿Puedo hacerte otra pregunta?

-Mientras que no sea más sobre mi familia entonces sí, seguro.

-No, no es de eso es… -Harry suspiró y bajó la mirada.- ¿Cuándo tú…? Ya sabes… ¿Cuándo empezaste a llamar mamá a la señora Potter?

Sirius supo de inmediato por donde venía aquella pregunta y sonrió divertido.

-Cuando me mude, pero había estado pasando casi todas las navidades y vacaciones de verano en esa casa desde los 11. –Se encogió de hombros.- Ya la consideraba una madre para ese entonces… No tienes que decirle así a Lily si no quieres, Harry.

El chico volvió a verlo fingiendo no saber de que hablaba pero estaba algo sonrojado, lo que le confirmó a Sirius que no se había equivocado.

-¡Yo no…!

-Claro que preguntabas por eso. –Sirius puso los ojos en blanco, divertido.- Y te repito que no, no tienes que llamarla así si no estás listo. Merlín, no tienes que llamar a nadie de ninguna manera si no te sientes cómodo haciéndolo.

Harry abrió la boca para protestar pero pareció pensárselo mejor y al final suspiró con resignación.

-Pero ella quiere que lo haga.

-Claro que quiere que lo hagas, así es Evans. –Respondió Sirius con una sonrisa.- Pero no va a presionarte. Hazlo cuando estés listo y si no lo estás nunca entonces no lo hagas.

Harry asintió con la mirada puesta en su copa de helado de manera pensativa. Sirius decidió seguir hablando.

-Hey, no te atormentes con ese pensamiento. –Le dio un codazo de manera juguetona.- Ya verás como antes de darte cuenta le estarás diciendo mamá a ella, papá a James y tío a Remus… A mí no porque soy tu padrino, no te permitiré que me digas tío.

-No creo poder llamar papá a James. –Rió Harry.- Sería muy raro.

-Cierto. –Sirius también rió.- Los papás dan miedo y son gruñones. Y definitivamente imponen más respeto que Prongs.

Ambos siguieron riéndose a expensas de James durante un par de segundos más. Sirius se sentía muy bien al saber que al menos había logrado sacar a Harry de ese estado enfadado en el que había estado.

-Entonces esto hacen los padrinos… -Dijo Harry de repente, con una sonrisita.- Te compran helado y te llevan a ver entrenamientos de Quidditch cuando tus padres se comportan como idiotas.

-Sí, creo que sí. –Sonrió Sirius.- Supongo que esto es lo que hacemos.

-Um… Me gusta.

-A mí también, Bambi. –Le dijo con cariño.- Ah, también sabemos como hacer aparecer más helado cuando se está acabando.

Harry lo miró confundido, entonces Sirius sacó su varita y la apunto a su copa casi vacía y dio varias vueltas en espiral haciendo que se volviera a llenar de helado. El chico lo miró sorprendido y soltó una carcajada.

-¡Tienes que enseñarme ese hechizo! –Exclamó entre risas.- ¡Y también como lograste que tu motocicleta volara! ¡Eso fue probablemente lo más genial que he visto en mucho tiempo!

Sirius rió con él y le aseguró que le enseñaría cualquier cosa que quisiera.

Nunca pensó que algún día le fuera a alegrar tanto que James finalmente lograra acostarse con Lily. Harry lo hacía pensar que posiblemente era la tercera persona a la que más feliz lo hacía eso.


-¡Aquí tampoco están! –Le avisó Lily cuando terminó de buscar en la cocina.- ¿Estás seguro de que no están en el bar?

-Evans, el bar no es tan grande, si estuvieran ahí los habría visto. –Respondió James bajando las escaleras.- En el piso de Sirius no están y las llaves de su motocicleta tampoco así que pudo haberlo llevado a cualquier parte.

Lily gruñó fastidiada y se dejó caer en el sofá. Era la segunda vez que revisaban el departamento de James y Sirius buscándolo a él y a Harry y aun no tenían idea de a donde habían ido, incluso habían buscado en el callejón Diagon donde la única pista que habían obtenido era que habían estado en Floreans comprando helado y luego se habían marchado y aquello realmente no era de mucha ayuda.

-¿No se te ocurre ningún lugar donde podrían estar? –Le preguntó Lily a James.- Digo es Sirius, lo conoces mejor que a la palma de tu mano, debes tener al menos una idea.

-Tengo miles de ideas de hecho pero no me convencen. –Respondió James con una mueca sentándose junto a ella.- Ninguna de ellas es buena opción para llevar a un adolescente.

Lily sacudió la cabeza, tratando de no pensar en esos lugares no aptos para menores a los que Black podía haber llevado a su hijo.

-¡Agh, todo esto es culpa de nuestros padres! –Exclamó ella enfadada.- ¿Por qué tienen que meterse así en nuestras vidas?

-No tengo idea. –Respondió él también enfadado.- No es como si les hubiésemos pedido su opinión.

-¡O como si la necesitáramos! –Lily bufó.- Lo único que hicieron fue hablar de lo mal que hacemos las cosas, algo de apoyo hubiese sido genial.

-Además, ¿como pretenden que maduremos si no nos dejan en paz? ¡Es una ridiculez todo lo que dijeron!

-¿Y puedes creer las cosas que decía mi madre? –Preguntó ella con rabia ante el recuerdo.- "Siempre estás viajando y a veces llegas tarde" ¿Qué rayos pretende? ¿Qué sea ama de casa como ella? ¡Ni loca!

-¿Y mi padre? "Ustedes no están listos para tener un hijo" ¡Pero por supuesto que no lo estamos! ¿Quién lo está? ¡No por eso vamos a arruinarlo! ¿Qué creen que haremos? ¿Qué meteremos a Harry a un horno encendido por equivocación?

-¿O que lo cambiaremos por un puñado de frijoles mágicos? –James la miró extrañado.- Es un cuento muggle, olvídalo… ¿Sabes que? Al diablo con ellos.

-Sí… Sí, Evans, tienes razón, que se vayan al diablo los tres, ¿Quiénes se creen que son?

-¿Y sabes que es lo peor? ¡Que si ellos hubieran hecho un mejor trabajo criándonos nosotros seríamos mejores criando a Harry!

-¡Exacto! –Exclamó James.- Somos un asco de padres debido a ellos, todo esto es su culpa si lo pensamos bien.

-¡Pero por supuesto que lo es!

Ambos se miraron durante unos segundos analizando lo que acababan de decir, y en cuanto a Lily, mientras más lo analizaba más se daba cuenta de que aquello no era del todo cierto. La mirada de James le dijo que estaba pensando lo mismo.

-Bueno… Tal vez sea un poco mi culpa también. -Lily suspiró.- Debí haberle preguntado si quería ir a esa cena.

-Y yo debí haberlo escuchado cuando nos dijo que nos fuéramos. –Susurró James con aflicción.- Y no debí haberle mentido a mi padre, Evans, de nuevo lo siento…

-Ya te dije que estaba bien, Potter, no te sigas mortificando por eso. –Le aseguró ella con una sonrisita amarga.- Pero definitivamente los dos debemos empezar a escucharlo.

-Y a tomar en cuenta su opinión, ya sabemos lo horrible que es que tus padres quieran decidir todo en tu vida. –James suspiró y se pasó una mano por el cabello.- No puedo creer que lo hayamos perdido por segunda vez.

-Yo tampoco. –Lily pensó por un momento antes de hablar.- ¿Sabes que es lo que más me molesta de nuestros padres? Que no pudimos hablar con ellos sobre esto, nos tomó todo este tiempo atrevernos a decirles que nuestro hijo había vuelto y es porque no nos criaron para confiar en ellos. Eso me molesta.

-Me has leído la mente, Evans. –Respondió James con una sonrisa amarga.- Se que hicimos estupideces hace años pero no deberíamos tener tanto miedo de decírselos… ¿No sería genial poder tener aunque sea un padre racional?

Lily no respondió, su mente se llenó de recuerdos de su infancia y no pudo evitar sonreír con nostalgia.

-¿Qué? –Preguntó James extrañado.- ¿En que piensas?

-Oh en nada…. Bueno, sí pensaba en algo. –Lily suspiró sin dejar de sonreír.- Pensaba en mi padre, en lo diferente que pudo haber sido todo esto si él… Bueno, si estuviera aquí.

James estuvo callado por un rato y Lily ya estaba buscando como cambiar el tema cuando él respondió.

-¿Tenía…? ¿Cáncer, no? ¿Eso era?

-Sí, de pulmón. –Recordó Lily sintiendo el pecho pesado.- De verdad me hubiera gustado que estuviera ahí hace rato. Me habría apoyado, nunca habría permitido que mi madre me hablara así y habría sido tan cariñoso con Harry.

-No se por que presiento que me habría odiado. –Dijo James divertido.

-Por supuesto que sí, embarazaste a su hijita, te habría golpeado en la cara. –Ambos rieron ante eso.- Estoy bromeando, le habrías agradado, le agradaba cualquiera que lo hiciera reír.

Lily sentía como se le hacía un inmenso nudo en la garganta mientras seguía hablando, pensar en su padre siempre la ponía sentimental pero también la hacía sonreír. Era un sentimiento agridulce.

-Se nota que era un gran sujeto, Evans. Harry habría tenido suerte de tenerlo como abuelo.

-Sí, tienes razón… Nunca te agradecí por cierto, por… Ya sabes, haberme consolado cuando murió, fue algo muy lindo.

James la miró sorprendido y ella no supo como interpretar esa sorpresa, ¿no habría pensado que se le había olvidado eso o si? Eso era ridículo, nunca podría olvidar esa noche en sexto año cuando había recibido la carta de su madre diciéndole que su padre había muerto. Había bajado a la sala común a llorar y James la había encontrado y se había quedado con ella toda la noche, consolándola.

-¿No creerás que se me olvido o si? –Interpretó su silencio como una afirmación.- No lo hice. Significó mucho para mí.

-No fue nada, Evans, era lo menos que podía hacer… Tú habrías hecho lo mismo además. –Le dedicó una pequeña sonrisa.- Esa noche significó mucho para mí también.

-¿En serio? –Preguntó ella sonriendo, extrañada.- ¿Y por que?

-Pues porque nos hicimos amigos después de eso, idiota. –Respondió como si fuera lo más obvio del mundo.- Y gracias a que fuimos amigos ese año al siguiente… Bueno, ya sabemos lo que pasó al siguiente.

Ella rió por lo bajo y se sonrojó. Nunca lo había visto de ese modo pero le gustó saber que al menos algo bueno había resultado de esa noche.

-Y hablando de amigos… No puedo creer que Black se haya robado a nuestro hijo, una parte de mí quiere asesinarlo.

-¿Y la otra? –Preguntó James divertido.

-La otra… -Lily esbozó una sonrisita fastidiada.- La otra está feliz de que lo haya sacado de ahí, supongo que fue lo mejor.

-Claro que pudo habernos dejado al menos una nota. –Dijo James con una mueca.- Imagino que Harry no quería que los encontráramos pero al menos para no preocuparnos.

-Estamos hablando de Sirius, ¿crees que le importa que nos estemos muriendo de preocupación? –Preguntó ella con una risita.

-Naaa, estoy seguro de que ni ha pensado en eso. –James sonrió.- Y no deberíamos preocuparnos, Harry está tan seguro con él como lo estaría con cualquiera de nosotros dos.

-Me gustaría llevarte la contraria en eso, Potter pero en el fondo se que tienes razón. –Lily le sonrió devuelta.- Me alegra mucho que lo tenga en su vida… Eres suertudo, ¿sabes? Por tener un mejor amigo que te apoya tanto en todo esto… ¡Merlín, tienes tres! No sabes como te envidio, James.

-¿Por qué? Tú tienes a Mckinnon, ella es genial también. Claro no tanto como mis muchachos pero…

-Cállate, es igual de genial que ellos. –Sin embargo, Lily suspiró afligida.- Pero ya sabes, quisiera…

Se interrumpió a si misma y calló. La verdad era que había tenido muchas cosas en la cabeza como para pensar en su discusión con Severus pero ahora que lo hacía no podía evitar entristecerse, no entendía porque Sirius, Remus y Peter podían ser tan comprensivos y darle tanto apoyo a James y él no podía hacer lo mismo por ella. ¿No era eso lo que hacían los mejores amigos?

-¿Puedo decir algo al respecto, Evans?

-No, preferiría que no lo hicieras. –Respondió ella con suavidad.- No se porque pero se que terminaremos peleados si permito que lo digas y aun tenemos que buscar a Harry.

-Umm… Sí, creo que será mejor que me calle. –Asintió él con una sonrisa algo amarga.- Por cierto, ¿quieres ver su habitación? Terminaron de traer sus cosas ayer.

Ella asintió sonriendo y se levantaron del sofá. James la guió hacia una puerta que quedaba cerca de las escaleras y que, Lily acababa de notar, tenía una H pintada en ella.

-Él escogió todo pero no la ha visto así que si crees que hay algo que esté mal dímelo. –Le dijo James abriendo la puerta.- Bien, ¿Qué te parece?

Lily esbozó una inmensa sonrisa cuando entro a la habitación y vio todo lo que había en ella. Lo primero que notó fue la gran cama en el medio, al igual que cuando ella misma había puesto una para el niño en su casa se sintió aliviada de saber que finalmente dormiría cómodo. Le encantó el papel tapiz de las paredes que tenía dibujos de snitches y… Bueno, todas las otras bolas de Quidditch de las que ella no sabía el nombre. Tenía un escritorio junto a la ventana y una repisa para que pusiera sus libros. La cantidad de pósters que había de jugadores de las Flechas de Appleby era tal que Lily no entendía como podía aprenderse el nombre de tantas personas.

-Y supongo que esa caja que dice "artefactos para travesuras y jugarretas"… -Dijo Lily con la mirada puesta en una caja junto a la cama.- Fue un regalo de…

-Pues la caja fue idea mía pero muchas de las cosas que tiene fueron escogidas por nuestro pequeño hijo. –Respondió James con una sonrisa orgullosa.

-De tal palo tal astilla. –Lily puso los ojos en blanco divertida.- Quedó fantástico, James, estoy segura de que le encantara.

-¿Verdad que sí? Espero que no piense que es demasiado, sabes que no le gusta que gastemos dinero en él, pienso que es una tontería pero Remus dice que tengo que darle tiempo para acostumbrarse… Espero que al menos así entienda que sí lo escuchó y que sí me importa lo que piensa y las cosas que le gustan, no quiero que viva pensando que no es así, es importante que…

-James. –Lo calló Lily.- Va a encantarle, créeme y cállate.

James suspiró y le dedicó una sonrisita agradecida. Lily lo entendía, también se había sentido muy ansiosa cuando había arreglado la habitación de Harry en su casa pero él era tan bueno que realmente le gustaría cualquier cosa. Tenían suerte en ese aspecto.

-Claro que nunca podré mostrársela si no lo encontramos.

-Cierto… Bien, creo que llegó el momento de ir a mi casa.

-¿De verdad crees que estén ahí? Sería un lugar muy obvio para esconderse.

-Lo se, pero ya se me acabaron las opciones. –Lily suspiró y se encogió de hombros.- Dudo que los encontremos ahí pero es mejor prevenir que lamentar.

James concordó con ella y volvió a cerrar la puerta de la habitación de Harry antes de seguirla hacia el piso de abajo y a la calle para poder aparecerse desde ahí.

Ninguno de los dos pudo reprimir su gruñido de fastidio cuando aparecieron en la acera del vecindario de Lily y vieron la motocicleta de Sirius aparcada frente a la casa.

-¡No puedo creer que el idiota estuviera aquí todo este tiempo! –Exclamó Lily.- ¡Por favor, Black, incluso tú pudiste pensar en algo mejor!

-Tal vez se le perdió Harry y vino aquí a decírnoslo. –Bromeó James pero a ella no le gustó y se lo hizo saber con la mirada.- ¡Es una broma! Alégrate, Evans, por fin los encontramos.

Lily suspiró y asintió a la vez que sentía como se llenaba de alivio, nunca había esperado que ser madre fuera un trabajo tan mortificador.

Entraron a la casa y lo primero que escucharon fue la escandalosa voz de Sirius desde la cocina. Fueron hasta allá y lo encontraron sentado en la barra del desayuno tomando té de lo más feliz junto a Adam.

-¡Cariño, estás en casa! –Exclamó Sirius viendo a James.- ¡Estás no son horas para devolver a mi marido, Evans!

Lily y James le pusieron los ojos en blanco, no podían entender como a veces podía ser tan fastidioso.

-Hola, cielo. –Saludó Lily a Adam con una pequeña sonrisa, se acercó a él y le dio un beso en la mejilla.- Lamento que hayas tenido que aguantar a este idiota.

-No tienes que fingir, Evans. –Le dijo Sirius divertido.- Ya tu novio sabe todo sobre nosotros.

-¿Sobre que eres un idiota que secuestro a mi hijo? –Preguntó ella con una ceja levantada.

-Y que ni se molestó en dejarnos una nota diciendo a donde irían. –Añadió James viendo a su amigo de manera acusatoria.- En serio, Padfoot, ¿en que demonios pensabas?

-¡Hey, hey! Vine aquí para pasar un buen rato y ahora me estoy sintiendo muy atacado. –Dijo Sirius fingiendo estar ofendido.

-¿Te ha estado molestando mucho? –Le preguntó Lily a Adam.-

-No más de lo normal, solo siendo Sirius. –Le respondió su novio con una sonrisa.- Y… ¿Dónde han estado todo este tiempo?

-Oh, pues buscando a Harry. –Dijo Lily algo confunda, pensó que era obvio.- Nunca imaginamos que lo traería aquí.

-Ah, claro, claro.

A Lily no se le escapó lo raro y secó que había sonado Adam al decir eso. Podía notar que algo le pasaba pero no podía entender que y le habría preguntado de no ser porque Sirius siguió hablando.

-¿Y a donde más iba a llevarlo? –Sirius bufó con fastidio.- Estuvimos un rato en el campo de Quidditch y luego lo traje, ¿Qué? ¿Creían que lo secuestraría y les pediría recompensa?

-Pensamos que lo perderías en una gran multitud de hecho. –Bromeó James.- O lo confundirías con otro niño, cosas muy tú.

-Ja, ja, que gracioso, Prongs. Yo que tú no molestaría al sujeto que tiene información sobre como hacer que tu hijo no te odie.

-¿Te dijo por que estaba enfadado? –Preguntó Lily, separándose de Adam para volver junto a James.- ¿Qué te dijo?

-Esperaba que ya se hubieran hecho una idea pero veo que son más lentos de lo que pensaba. –Sirius puso los ojos en blanco.- Pues empecemos porque lo arrastraron a esa cena familiar sin preguntarle si quería ir.

-Bueno eso ya lo sabíamos… -Susurró James.

-También está el hecho de que odia que se peleen con absolutamente todo lo que se mueva, sobretodo entre ustedes y creo que hablo por todos al decir que estoy totalmente de acuerdo con él.

Lily y James intercambiaron una mirada significativa de reojo.

-Y por último y creo que más importante aun, el chico piensa que no lo escuchan y que no les importa lo que piensa.

-¿Qué? ¡Pero eso es ridículo! –Exclamó James incrédulo.

-¿Cómo puede pensar que no nos importa? ¡Claro que sí!

-Pues creo que deberían empezar a demostrárselo, chicos. –Intervino Adam en un tono más civilizado que el de Sirius.- Lo primero que podrían hacer sería ir y hablar con él y…

-¡Y escucharlo, por amor a Merlín! –Exclamó Sirius exasperado.- ¿Es muy difícil hacer eso? El niño siempre está tratando de decirles lo que quiere pero se absorben tanto en ustedes cuando discuten que se olvidan del mundo, ¿saben lo irritante que eso es?

James y Lily suspiraron y asintieron como niños regañados, realmente eso era básicamente lo que ambos habían imaginado que le pasaba a Harry pero escucharlo de boca de Sirius era peor. A la pelirroja no se le escapó la expresión algo tensa y amarga que atravesó el rostro de su prometido al escuchar a Sirius decir eso último, ¿Cuál era su problema?

-Tenemos que hablar con él, de inmediato. –Dijo James sacándola de sus pensamientos.- ¿Dónde está ahora? No me digas que dejaste que se marchara.

-Obvio que no, Prongs, le dije que tenían que hablar y por eso lo traje. Está arriba en su habitación.

-Aww, eres casi agradable cuando actúas como un adulto, Pad. –Le dijo James divertido.- ¿Sabías eso?

-Soy agradable todo el tiempo, Prongs, lo sabes. –Respondió él con una sonrisa arrogante.- Ahora arreglen las cosas con su hijo antes de que yo mismo vaya al Ministerio y pida que me den la custodia a mí.

-Tendrías que primero dejar de estar bajo la custodia de James y Remus para eso. –Le respondió Lily poniéndolo los ojos en blanco.- Iremos a hablar con Harry y bajamos, ¿de acuerdo?

-Tómense su tiempo. –Le dijo Adam con una sonrisa.

De no haberlo conocido ya por más de cuatro años, Lily no se habría dado cuenta de que ese "tómense su tiempo" había sonado mucho más a un "Apresúrense". Ella le dedicó una mirada extrañada pero no dijo nada, podía encargarse del extraño humor de su prometido más tarde. Ahora todo lo que tenía que hacer era subir con James y tratar de arreglar las cosas con su hijo.


Harry estaba acostado en su cama leyendo el libro de criaturas mágicas que Remus le había regalado para su cumpleaños cuando escuchó la puerta de la entrada abrirse y supo que sus padres habían llegado. Suspiró, sabía que eventualmente tendría que hablar con ellos pero le hubiera gustado atrasarlo un poco.

Entonces escuchó como tocaban su puerta y esbozó una mueca, suponía que eso sería todo lo que podría atrasar ese momento.

-¿Quién es? –Preguntó a pesar de saber la respuesta perfectamente.

-Somos nosotros. –Escuchó que Lily respondía.- ¿Podemos pasar?

El chico lo pensó por un momento pero al final dejó el libro a un lado y se sentó en la cama.

-¡Adelante!

La puerta se abrió y vio entrar a sus padres con miradas cautelosas y sonrisas arrepentidas. A pesar de que quiso, al final no pudo evitar devolverles una pequeña sonrisa.

-Aquí está nuestro pequeño escapista. –Dijo James sentándose en la punta de la cama junto a Lily.- Entonces, niño, en una escala del 1 al 10… ¿Cuánto nos odias?

-Él no nos odia, Potter. –Le dijo Lily pero luego volvió a ver a Harry con algo de miedo.- ¿No nos odias, verdad Harry? No mucho al menos…

-Naa, no mucho. –Respondió Harry, divertido.- Creo que un 2.5, más o menos.

-Ja, pensé que sería un 9. –Dijo James fingiendo estar aliviado.- No es un número tan alto.

Harry rió por lo bajo y Lily le puso los ojos en blanco.

-Bueno, creo que si queremos evitar que se convierta en un 9 debemos hablar. –Lily suspiró.- Harry, James y yo queremos decirte cuanto lo sentimos.

-En verdad lo hacemos, niño. –Le aseguró James.- Sentimos no haberte preguntado si querías ir a la cena con nosotros…

-Y sentimos no haberte escuchado cuando nos dijiste que querías irte. –Lily hizo una mueca.- Créeme que después de que te fuiste nos arrepentimos muchísimo.

Harry no pudo evitar sentirse bien ante eso.

-Y sentimos que nuestros padres se hayan querido meter en tu vida. –James puso los ojos en blanco.- Y que hayan tratado de obtener tu custodia, eso fue grosero.

-Creo que grosero es poco. –Dijo Harry.- Y yo… Yo lamento haberme escapado. De nuevo.

-No te culpamos por eso, Harry. –Le aseguró Lily.- Culpamos a Sirius.

-Y a ti por haberle hecho caso. –Lily le dedicó una mirada significativa.- ¿Qué? Tiene que tomar responsabilidad por sus acciones, Evans, no puedes malcriarlo tanto.

Harry sonrió, este James le agradaba muchísimo más que el de hacía unas horas en casa de sus padres. Entonces como si le hubiera leído la mente dijo:

-Y yo siento haberte gritado, niño. –Suspiró James.- No quiero ser esa clase de padre… Merlín, no quiero ser mi padre.

-Y yo lo siento si a veces soy tan neurótica y necia como mi madre. –Lily tuvo un escalofrío ante el pensamiento.

-Pues yo lamento… ¿Ser tan infantil como Sirius?

Los tres se echaron a reír ante eso. Harry no podía explicar lo feliz que lo hacía sentir ese momento, había estado increíblemente molesto con ellos hacía casi nada y ver que podían dejarlo todo atrás y reírse de todo como si nada era algo nuevo para él.

-Bien, ahora que todos lo lamentamos… -Dijo Lily con una sonrisa.- James y yo queremos comprometernos contigo, Harry. A partir de ahora trataremos, de verdad trataremos de no pelear… Tanto.

-Y también prometemos que todas las decisiones que tomemos serán un proceso grupal. –Agregó James.- No solo seremos Lily y yo, nos sentaremos los tres y decidiremos lo que es mejor para todos.

-Algo así como… -Harry esbozó una sonrisa esperanzada.- ¿Cómo una familia?

Sus padres le dedicaron sonrisas llenas de cariño que hicieron que Harry sintiera como el corazón se le encogía. No había esperado que disculparlos fuera tan fácil como lo estaba siendo.

-Sí, Harry, así es. –Lily se movió para sentarse junto a él.- Como una familia.

Él suspiró y se recostó de su hombro, Lily pasó un brazo alrededor de sus hombros y lo apretó más contra ella. A Harry empezaba a gustarle mucho ese tipo de abrazos.

-Y yo me comprometo a no seguirme escapando. –Dijo Harry divertido.- Se que se preocupan cuando hago eso.

-Te lo agradeceríamos muchísimo, niño. –Le dijo James con una sonrisa moviéndose para sentarse en su otro lado.- No es que yo me preocupe, pero ten compasión de Evans.

-No engañas a nadie, Potter.

James rió por lo bajo a la vez que acercaba una mano al cabello de Harry para despeinarlo de una manera que al chico le pareció cariñosa, se inclinó ante el contacto y no pudo evitar sonreír cuando James no quitó la mano.

-Y chicos… -Les dijo Harry.- No se preocupen, no son como sus padres.

Ambos le sonrieron y Harry pudo sentir lo bien que les había hecho escucharlo decir eso.

-Gracias, tesoro. –Le susurró Lily.

Al ser la primera vez que alguien lo llamaba así, alguien importante al menos, Harry al principio no supo como sentirse pero después dejó que la calidez que empezaba a nacer en su pecho se extendiera por todo su cuerpo y se movió más hacia el abrazo de su madre.

Y estando ahí, entre sus padres y con una promesa grupal de intentar que las cosas funcionaran, Harry solo podía pensar en que no importaba si no era perfecta… Cada vez le gustaba más y más su nueva familia.

Tenía muy olvidado a Adam y la verdad es que creo que nadie lo extraña pero sentí la necesidad de escribir ese pedacito de él en la historia, veamos si notan que le pasa. ¡Espero que les haya gustado! Como siempre dejenme saber lo que piensan en un review, ya mañana salgo de vacaciones así que el próximo chap definitivamente debería venir antes de navidad, nos leeremos entonces! Chauuu