Bueno capitulo nuevo, y no tan malo para la familia... Espero que les guste y gracias a los que leen y comentan, se que no he contestado a los mesajes sorry. Bueno leean y luego me dicen que les parecio.


El almuerzo ya estaba listo, Kate lo había preparado, tiempo después de haber llegado a la casa, los niños ya estaban despiertos y se encontraban jugando con Rick en el jardín de atrás, cuando término de colocar la mesa, fue hasta donde ellos.

-Hey chicos, es hora de comer- Anuncio mientras se acercaba, su esposo y su hijo, protestaron al instante, haciendo un gesto idéntico, Kate sonrió- A ver Rick ¿cuál es el adulto aquí?

-¿Tu?- respondió el.

-Pues como soy la adulta aquí, no habrá piscina después de comer.

-¿Qué? No cariño, no, Max di algo.

-¿Qué?- miro a su padre.

-Mami dice que no habrá piscina- Max simplemente camino hacia su madre y la tomo de la mano- Kate extendió su otra mano libre a su hija, que hizo lo mismo que su hermano.

-Bueno Rick, ellos acaban de demostrar que tu, eres el niño aquí.

-Tramposos- le dijo con una sonrisa y se acerco a su esposa, y juntos fueron a almorzar.


-¿Segura que no se ven mucho?- le pregunto Esther a Kate, que había terminado de ayudarle a ponerse el traje de baño y la niña está preocupada por algunos moretones que tenía en su cuerpo.
-Segura, mejor intentemos no mirarlos- aunque para ella era difícil ver a su hija así- y concentremos en disfrutar de la playa- la niña sonrió a medias- me habías dicho que nunca has ido- Esther asintió- pues aquí tenemos una muy cerquita de la casa que a donde vamos a ir ahora.

Esther se emociono a escuchar eso, siempre había querido ir a ver el mar, y ahora con esas personas con las que se había cruzado realizaría uno de sus sueños. Salieron de la habitación en donde estaban y se encontraron con Max y Castle que ya estaban listos , Rick tenía una video cámara colgando de su cuello, quería grabar la reacción de su hija al ver la playa y no tener solo en la memoria es recuerdo, además también quería mostrárselo a sus familiares.

-¿Vamos?- pregunto al verlas.

-Si- respondieron las dos a la vez.

Cuando se hubieron acercado lo suficiente, Esther se soltó de la mano de de kate y comenzó a dar vueltas mirando todo a su alrededor, Castle ya tenía la cámara encendida.

-Es hermoso- dijo y algunas lagrimas se deslizaban por sus mejillas- Es muy azul- se giro y miro a Kate- Gracias- dijo llorando- Siempre quise ver el mar- la abrazo por la cintura.

-De nada cariño- dijo muy emocionada.

-Gracias señor Rick- ahora lo abrazo a él- Y gracias Max- el pequeño sonrió, no entendía porque Esther lloraba, pero se acerco a ella y la abrazo como ella había hecho con sus padres, ante la atenta mirada de orgullo de sus progenitores.

-¿Quién quiere ir al agua?-pregunto Richard y ambos niños alzaron sus brazos. Caminaron hasta la orilla, las olas iban y venían haciendo su peculiar sonido, Kate y Rick observaban la enorme sonrisa de su hija contemplando la gran masa de agua. De vez en cuando se agachaba y comenzaba a salpicar el agua y en algunas ocasiones su hermano menor la imitaba.

-Me encanta verla así- dijo Kate a su esposo que estaba al lado de ella, ambos estaban vigilando a sus hijos, a solo unos centímetros de ellos.

-A mi también- tomo una foto de sus hijos jugando- esta ha quedado perfecta- se la mostro, la imagen mostraba a los niño huyendo de las olas.

-Me encanta- dijo ella al ver la fotografía, luego acerco sus labios a los de Rick y le dio un tierno beso. -Por qué mejor no vamos al agua con los niños un rato, luego tomas mas fotos y quizás podemos ir un rato a la piscina, seguro que también les gustara- le dijo cuando se separaron.

-Me parece perfecto.- dijo, dejo la cámara en el lugar donde tenían sus cosas y se acercaron a sus hijos, cada uno tomo a un niño en brazos y se adentraron al agua, estaba un poco fría pero era soportable.


Disfrutaron como nunca lo habían hecho, en familia, los cuatro, juntos como siempre lo habían soñado los adultos, tener a su dos hijos con ellos, juntos, les hacia enormemente feliz. Luego de jugar un rato haciendo castillos de arena, con los niños, decidieron ir a la piscina que había en la casa y después de graduarla a una temperatura agradable, Castle se sumergió con los niños en el agua después de, haberles colocado chalecos salvavidas inflables a cada uno, mientras Kate estaba en la casa preparando algunos bocadillos para todos.

-Increíble señor Rick- aplaudió, Castle había cruzado la piscina sumergido y Esther se había emocionado al verlo.

-Si papi hurra- dijo Max.

-¿Te gustaría intentarlo?- le pregunto.

-Sí, pero es que yo no sé nadar- dijo.

-Eso no importa, puedes hacer como Max- se acerco a su hijo y le quito el chaleco- Mira y luego me dices si quieres intentarlo- le sonrió- Listo campeón- el niño asintió y tomo una bocanada de aire antes de que su padre se sumergiera con él, salieron a la superficie, los dos con una sonrisa en su rostro- ¿Estás bien?- le pregunto al niño y este asintió, siempre le encantaba sumergirse con algunos de sus padres.

-Bueno, cariño, te animas- sentó a Max en el borde de la piscina y volvió a colocarle el chaleco.

-Si – dijo Esther y Castle hizo el mis procedimiento que había hecho con su hijo menor.

-¡Si!- grito Max al ver a su padre y a Esther bajo el agua, cuando salieron el niño comenzó a aplaudir.

-Me ha gustado señor Rick- Castle sonrió emocionado, a ver la reacción de sus hija y como se dirigía a él le hacía gracia, aunque lo que más deseaba era que ella le llamara papá.

Minutos después Kate apareció con una bandeja en las manos, la coloco en una de las mesas que había.

-¿Alguien quiere comer algo?- pregunto mirando a su familia jugar en el agua, su hijo giro su cabeza hacia ella y asintió efusivamente, Kate se acerco al borde y Rick alzo al niño para que ella lo tomara, luego hizo lo mismo con su hija, cuando ambos ya estaban fuera, les quito el chaleco y Max tomo la mano de su hermana y la guio hasta la mesa, Kate se quedo mirándolos a ambos feliz, cuando Rick salió del agua, la sorprendió abrazándola por la espalda.

-Soy tan feliz- le dijo.

-Yo también lo soy, soy la mujer más feliz del mundo en estos momentos, te tengo a ti- se giro para besarlo y los tengo a ellos- unas lagrimas salieron de sus ojos- a pesar de todo, estoy feliz, soy feliz y solo cambiaria una cosa de todo lo que hemos vivido y ya sabes que es, lo cual estoy segura de que tu también harías lo mismo.

-Kate, amor no quiero que llores- le limpio las lagrimas- Y si, se a que te refieres y también haría lo mismo.

-Cariño lloro de felicidad, porque… hoy…la he visto muy feliz, a los dos, a ti- ustedes son lo más importante para mí.

–Ustedes también son lo más importante para mí- la beso.

-Mamá – grito Max desde su asiento- que tengo hambre.- La pareja se separo riendo por lo que dijo su hijo.

-Este niño, no se cansa- dijo Rick- sonriendo.

-Me pregunto a quien habrá salido- dijo Kate, mientras se acercaban a la mesa.

-Esa misma pregunta me la hago yo, no es curioso.

-Pues, yo tengo muchas pruebas de que ha sido a ti.

Estaban todos sentados en el sofá Max estaba sobre las piernas de su madre, Esther en medio de Kate y Castle quien estaba leyéndoles un cuento.

-Y de repente apareció un gran…

-No mas monstros papi- interrumpió el pequeño Max.

-No campeón, no fue un monstruo lo que… apareció- miro a su esposa.

-Ah…

-Bien…- dijo y continuo leyendo, claro cambiando la parte de monstruos, que si había en la historia.
Minutos después de haber terminado de leerles a sus hijos, estos aun no se había quedados dormidos.
-Chicos, ya es hora de dormir-Max se quejo diciendo que aun no tenia sueño a, todo lo contrario a Esther que no protesto, aunque tampoco tuviera sueño.

-Vamos cariño, ya es tarde- le dijo Kate tomándolo en brazos ya que el niño no se movía de donde estaba.

-No mami, que no tengo sueño- siguió quejándose.

-¿Quieres un poco de leche?- le pregunto, ya que siempre le ayuda a conciliar el sueño.
-Si- dijo al mismo tiempo que asentía.

-Tu sube con ellos, yo preparare la leche ¿Esther, tu también quiere un vaso de leche?- la niña asintió.

-No vaso papi- dijo Max.

-¿La quieres en tu vaso especial?
-Sí.

-Está bien, ahora suban a costarse, con mamá- miro a su esposa- en unos minutos estoy con ustedes.-Dijo y vio como su familia desaparecía por las escaleras.


Esther recorría el pasillo que dirigía a una pequeña estancia, se quedo asombrada al llegar al lugar, una gran ventana de cristal daba vista a la playa y podía ver la luna reflejada sobre el agua, los recuerdos de cómo había disfrutado ese día provocaron una sonrisa en su rostro, no se había sentido así nunca. Miro a su alrededor y vio una gran repisa llena de fotografías, se acerco y pudo ver quienes estaban, reconoció a Kate, Rick y al pequeño Max en una de ellas, una, de cada uno, también había una de Rick y Kate, pero en esta había una niña con ellos, se quedo mirando detenidamente esa fotografía preguntándose quién sería esa niña, a los tres se les veía muy sonrientes, siguió mirando mas fotos y volvió a ver a la niña, pero en esta iba sola, la pequeña tenía una sonrisa en su rostro, mostrando sus pequeños dientes.

A diferencia de su casa en la ciudad, esta tenia fotos de su hija en alguna estantería o colgada en la pared, las que tenían su casa las habían guardado, en unas cajas que estaban en la habitación de la niña, sin embargo ambos padres tenían una cada uno, Rick tenia la de el despacho que tenía en su casa y Kate en la mesita de noche de su habitación, dentro de una de sus gavetas, había sido muy duro para ellos guardar todas las cosas de su hija, pero necesitaban, comenzar de nuevo, aunque su intención nunca era olvidarse de su hija.

Siguió mirando más fotos, hasta que llego a un portarretratos que estaba vacío, y se pregunto porque estaría así.

-Aun no hemos tomado la foto que corresponde al que este vacío.

Esther dio un brinco al escuchar la voz de Kate, esta la había estado observando desde que se acerco a la repisa, y decidió quedarse en silencio.

-Lo siento, no quería asustarte- dijo preocupada y se acerco a su hija colocándose a su altura- ¿Estás bien?- la niña asintió.

-Si, solo me asuste un poco, pero… eras tú…- coloco su manos en las mejillas de Kate ambas con su mirada fija en la otra, segundos después Esther miro las fotografías y luego a Kate nuevamente. ¿Quién es la niña de las fotos?- pregunto, Kate respiro hondo y luego soltó aire.

-Ella… ella, es…

-¿Kate?- la voz de Rick la interrumpió.

-Hey- le sonrió-¿Qué haces despierto?- en fondo agradecía a que el apareciera, quería que fueran ambos los que le dijeran que ella era su hija, pero para eso aún faltaban tres días.

-Eso mismo podría preguntarle yo a ustedes- se agacho junto a sus chicas- ¿Qué hacen aquí? Son las dos de la mañana.

-Bueno… fui a ver a los niños, pero, esta señorita- toco la nariz de su hija haciéndola reír- no estaba en su cama y me la encontré aquí.

-Ah… y ¿qué hacías despierta- le pregunto a Esther- esta agacho la cabeza mirando sus pies.
-Es… que…

-¿Qué?- preguntaron preocupados.

-Sí, me duermo… soñare feo… ya no quiero hacerlo. -La pareja se miro, desde que habían encontrado a Esther, no había una sola noche en que esta tuviera pesadillas y la noche anterior había mojado la cama.

-Bueno… comenzó Rick yo conozco algo que pueda ayudarte, en ocasiones me ayudo mucho.
-¿Tú también sueñas feo?

-Sí, pero sabes que hago para no soñar cosa feas pienso en todas las cosas buenas que me gustan.

-No.

-Por ejemplo, hoy te vi muy feliz y si piensas en las cosas que te gustan que te hicieron estar así, antes de dormir a lo mejor no sueñas feo. A ver ¿qué es lo que más te gusto?

-El mar…

-¿Qué más?

-Es… estar contigo, con la señora Kate y con Max, porque ustedes son muy buenos y no me pegan.
-Nunca te vamos a pegar- Dijo Kate y la abrazo – ¿por qué piensas que vamos a pegarte o que otra persona lo hará? ¿Qué es lo que tanto te hicieron ara que tengas tanto miedo? - Esther se encogió de hombros- Esta bien, si no quieres hablar no hablaremos de eso se uso de pie, pero ahora es muy tarde, así que mejor vamos a dormir.

-Señor Rick. ¿Me puedes leer otro cuento? -lo miro- por favor.

-Claro que sí, todos los que quieras -le dijo y los tres fueron hasta la habitación que era de Esther ahora.