¡WOW! ¡Qué vieja me siento! ¡2009! FELIZ AÑO NUEVO, aunque tarde. Espero que la hayan disfrutado la navidad y el año nuevo (ahora vengo para hacerlos sufrir con mi historia _). Que este año 2009 sea de bendiciones, alegrías y provecho para todos los lectores de este sitio. Gracias por visitar mi historia una vez más. De verdad: ¡¡¡¡¡ARIGATOU!!!! xD
Aquí los dejo con otro capítulo. Siento no haber actualizado, pero ya he recuperado mis fuerzas. Vamos a seguir hasta terminar la historia. Creo que esta vez este Fanfic será tres veces más largo que mis dos historias anteriores llena de sorpresas, lágrimas, risas y boberías. Pero todo a su debido tiempo. Sin más que decir los dejo con el copyright, si quieren lo leen los que no, bajen más para ver el capitulo xD:
Estaba, yo, sentada en mi casita viendo Naruto cuando se me ocurrió una idea fantástica. Me apresuré al teléfono y marqué:
- Buenas tardes ¿Esta Masashi Kishimoto sensei?
-Sí, él habla.
- Buenas tardes mi nombre es K...a B...a A.K.A: Emily Rain. He tenido una grandiosa idea: dame tu copyright de Naruto y yo te doy a mi cahorra... no, mejor te doy mi osito de peluche.
- A ver, el oso de peluche ¿es de oro?
-MMM... pues, creo que el oso es de peluche.
-Esta bien, pero con una condición.
-¿De verdad? ¿cual?
-Que dejes de ver a Les Luthiers toda tu vida y no digas más chistes que no son graciosos.
-¡Pero son los unicos que me sé! Y además Les Luthiers... NOOOOOOOOOO T_____T
-Está bien, no hay trato. La próxima vez llama cuando aprendas a hablar japonés porque no entendi ni "P" ni "Pa"
Luego me colgó. Debí haberlo imaginado. Me quedé sin copyright y con una punzada en el pecho. MORALEJA: No combinen gaseosa con dulces mientras hagan ejercicio, produce eruptos. ____
"Después de la tormenta… la carta y luego..."
Capitulo 11
En el capitulo anterior...
Naruto, quien estaba sacando a su mejor amigo del auto, al escuchar su nombre se lo dejó a cargo del taxista quien estaba ayudando y se fue directo al otro carro para ver qué le pasaba a SAkura. Al llegar a donde ella se encontraba, la tomó de los brazos y la agitó para sacarla de la hipnosis. Ella se cubría su boca y las lágrimas salían de sus ojos que se perdían con el agua natural de la lluvia.
-¡SAkura- chan! ¿Qué pasa?, ¡Sakura- chan!
-Es…tá… Está muerto. – Sakura lo abrazó y comenzó a llorar.
-No Sakura-chan, debe estar… debe ser una broma…
-Toqué su pulso, está muerto. ¡Itachi se murió!
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
HORA: 9:32 a.m. En la estación de policía.
-…¿qué sucedió después? – preguntó un policía a la chica de cabello negro quien tenía sus mejillas rojas y sus rostro enjugado en lágrimas.
-E…ellos…. tenían muchas diferencias…- sollozaba – una de esas… d…diferencias era… Sakura-san… ¿la conoce?
-¿La supermodelo?
-Ella misma, Itachi-san… hasta donde sé, estaba enamorado de ella. La carrera con su hermano tambien era en ese terreno.
-Entiendo – dijo el hombre que estaba sentado frente a Hinata. Llevó el cigarrillo encendido a su boca para aspirarlo.
-Tuvieron una pelea y luego Sasuke-kun salió corriendo, solo escuchamos el motor de su auto. Itachi-san dijo que no debió haberlo hecho enojar… tomó sus llaves y siguió a Sasuke-kun. Yuiko-san se despertó y le explicamos, no tardamos en llamar un taxi para ir en busca de ellos.
El oficial con aspecto delgado, se acomodó en la silla. Después de un rato de silencio.
-Lo demás, es lo que vimos: el choque. – se limpió las lágrimas de sus mejillas – Pero no entendemos nada de lo que pasó.
El policía suspiró.
-Le contaré esto a usted porque no le podemos hacer perder la calma a la esposa de… Itachi – dijo viendo el informe que tenía en la mesa - a esas horas ya estaba comenzando a llover y el pavimento estaba mojado. El auto de Sasuke-kun como a 110 kmph cuando otro auto se le atravesó en el camino. Suponemos que al frenar los neumáticos se deslizaron para impactar justo de frente, el otro conductor se dio a la fuga, creemos que el otro auto fue impactado por detrás por eso le dio tiempo de huir pero. El auto de Itachi iba a casi la misma velocidad no pudo detenerse a tiempo, al frenar, el auto patinó y terminó en la vía contraria. Otro conductor impactó el lado del conductor golpeándole directamente a Itachi, lastimosamente también se dio a la fuga. Aunque supongamos que fue un accidente no lo creemos del todo. ¿Cómo cuatro autos chocan de esa manera y dos de ellos se dan a la fuga? Sin mencionar que a esa hora no hay autos.
-Entonces… ¿fue planeado?
-No estamos seguros. Pero es demasiada coincidencia como para dejarlo como un accidente de tránsito regular.
-Arigatou...
-Asuma, Sarutobi Asuma, y no agradezca, es mi trabajo.
-Hinata se retiró.
HORA: 9:00 a.m.
Parecería como si las sombras blancas se pasearan en toda la habitación como quienes hacen galanteo de sus saberes. Tres personas estaban en los asientos de la sala de espera. Nadie hablaba, nadie se atrevía a hacerlo. Sakura estaba aún muy afectada por todo lo que pudo haber pasado: "¿Y si hubiera sido Sasuke-kun?", pensaba la pelirrosa; mientras que la esposa de Itachi, trataba de mantenerse en calma y no llorar, tal y como su amado esposo le había expuesto hace años cuando platicaron de lo que tenía que hacer en un caso así: no perder los estribos porque tenía que pensar en sus bebés; en ese momento, Naruto no quería hablar, algo lo tenía pensativo, se mantenía fijo mirando y jugando con un pedazo trapo que le había arrancado a la vestimenta de Itachi cuando lo bajó del auto.
La mujer era rubia de cabello largo, con curvas exageradas. Su aspecto denotaba 30 primaveras en ese cuerpo. Pasó enfrente de los desolados quienes hicieron caso omiso de las acciones de la mujer. Se fue directo hacia la recepción y luego se dirigió adonde las esperanzas escaseaban. Traía un carpeta con un montículo de papeles. Los revisaba al mismo tiempo que se acercaba a ellos. Naruto no logró despegar su vista del pedazo de camisa que sostenía en sus manos, de su ex manager temporal, hasta que la mujer sensual llamó a la familia Uchiha. El chico de ojos azules reaccionó, no porque les haya llamado sino por su voz.
-¿Tsunade-no-baachan? – dijo sorprendido
-¿Naruto?, ¡no me llames baachan! – regañó mientras Naruto se encogía de hombros y cerraba un ojo.
-¿Usted es la que atendió a Itachi-san? – dijo Yuiko con ojos preocupados y reteniendo agua en sus cuencas.
Al ver la reacción de la mujer, Tsunade le hizo una seña para que le acompañara hasta el pasillo.
-¡No!, ¿Por qué se van a ir? – Objetó el chico – nosotros también tenemos derecho saber qué es lo que vas a decir, porque somos los que le sacamos del carro, dattebayo. Además, te invité a mi concierto especial y no pagaste ni un solo cinco creo que me debes una.
-¡Naruto, este es un asunto serio! No puedes compara un asunto con el ot…
-¡Ja! Entonces no te doy pases para el concierto de mi nuevo álbum… - dijo cruzándose de brazos, inflando sus mejillas y haciendo un puchero: como un niño que no le hace caso a su madre cuando le regañan.
Tsunade, sin pensarlo ni siquiera:
-Todo determina que Itachi murió a causa de una perforación en los pulmones. Curiosamente es lo único que le valió para que su corazón se detuviera.
-Comprendo – dijo Yuiko tratando de mantener sus lágrimas para cumplir el deseo de su fallecido esposo.
-Lo siento tanto, Yuiko-san – compadeció Tsunade.
-No importa, Tsunade-sama, al menos tengo dos partecitas de él aquí dentro y sé que él me amó aunque fuera un poco, a pesar de su historia – tocó su vientre abultado mientras miraba a Sakura con sus ojos llorosos, mas no derramaba lágrimas.
-¿Y Sasuke-kun? – Preguntó la prometida del chico.
Tsunade suspiró decepcionada como si fuera más difícil decir el estado de Sasuke.
-Sasuke… se golpeó la frente en el ojo izquierdo – hizo una pausa – Le dañó un nervio que se conecta a la retina y se cortó varios vasos sanguíneos al contraminar en el timón.
-¿Qué quiere decir eso? Quiere decir que… - preguntó Sakura.
-Quiere decir que con el tiempo, quedará ciego de su ojo izquierdo.
El silencio protagonizó la escena durante un momento.
-Tsunade- no-baachan, ¿Sasuke va a quedar ciego?
-¿No hay alguna cura? – dijo Sakura preocupada.
-De eso también les quería hablar.
Comenzó a hurgar entre la pila de papeles que tenía en sus manos. Los demás se impacientaban. Cuando encontró lo que buscaba decidió explicarles lo que sucedía.
-Hace tiempo, Itachi firmó unos papeles en donde especificaba que donaría los órganos que le quedaran intactos, pero especificó que solo permitiría que le tocaran su cuerpo a cambio de que la persona que estuviera convaleciente y quien necesitara esa transfusión fuera su hermano menor, ya que su sangre es compatible.
El rostro de los presentes fue de asombro y extrañeza. Sus ojos estaban abiertos y quedaron totalmente perplejos por la conmoción. No daban crédito a lo que escuchaban. Siempre habían pensado que los hermanos Uchiha de verdad tenían una obsesión por ganar, por ser el mejor, por llegar primero a la cima; cualquier otro sentimiento que no fuera de orgullo no estaba permitido, al parecer, todos estaban equivocados.
-El problema es… Yuiko, Itachi también afirmó que no lo haría si tú no accedieras a la transfusión. De hecho, la firma de quien lo permite quedó vacía y en efecto lo especificó en la carta. En lo personal, quizás pensó que iban a estar toda la vida juntos por eso quiso que tú y solamente tú tuvieras la última palabra. – hizo una pausa al ver que ella respiraba agitadamente sin que las lágrimas brotaran, cosa que le conmovió – A veces, el llorar puede hacernos más fuertes.
-Le prometí que no lo haría. Dijo que le haría mal a mis bebés y aún cuando ellos estuvieran mayores, dijo que no tenía que…
-Yuiko, piensa que tú y tus bebés son una sola persona. Si te tragas las lágrimas, tus hijos las llorarán.
Sus ojos no pudieron retener las lágrimas que estaba guardando. Comenzó a llorar desconsoladamente. Era un llanto silencioso pero que su expresión en su rostro y la cantidad de agua que salía por sus orificios eran suficientes para decir que estaba sufriendo por la partida de su amado.
-Tsunade-sama, yo sé que Itachi daría todo por su hermano, creo que así fue, dio su vida por él. No quiero que lo toquen… - Hizo una pausa mientras Sakura y Naruto la veían conmovidos – Pero… sé que Itachi me odiaría que yo le detuviera en hacer algo que podría hacer por Sasuke-kun. – Hizo otra pausa – Sasuke lo era todo para Itachi, incluso se alejó de él para no lastimarle, sabiendo que le era difícil por… porque amaban a la misma persona… pero su hermano menor era lo más importante para él… Y no puedo ir en contra de sus últimos deseos… Adonde firmo, Tsunade-sama.
La doctora le indicó adonde pondría su marca de reconocimiento y firmó cada una de las hojas. Al firmar la última hoja, ella seguía llorando.
-Yuiko-san, yo he tratado con cada uno de la empresa de los Uchiha, he atendido a sus artistas, a sus dirigentes y a todos, los conozco a todos. Ellos tenían confianza en mí, Itachi no era la excepción. Él dejó muchas cosas inconclusas y jamás podrá ver a sus hijos, pero se quiso asegurar de que ellos tuvieran una vida feliz junto a ti. Itachi jamás fue desheredado, de hecho, se fueron a vivir a un lugar tranquilo porque no quería involucrarte con su familia porque son unos… ya debes saber cómo son los Uchiha.
-Lo sé.
-Cuando se casó… bueno un tiempo después, Itachi me dejó una carta. Dijo que era parte de sus votos, ya que no los expresó completamente, sabes cómo era él. Además de que toda su herencia te la dejaba a ti.
-¿Pero no se supone que la carta la tendría que dar el abogado?
-El abogado tiene otra.
Tsunade sonrió y le dio la carta que Itachi había legado ante la mirada sorprendida de su mujer. La tomó y se fue a leerla en un sillón de la sala de espera. La abrió y…
"Uchiha Yuiko:
Si estás leyendo esto, yo ya no estoy contigo.
Sé que es una frase repetida, pero es la unica para
expresar lo que sucede.
desde que te conocí mi vida no fue la misma.
Llegaste en el momento adecuado, al lugar indicado.
Te juro ante el cielo que si yo volviera a ver a Sakura, me quedaría
totalmente fuera de lugar. Me dolería. Sabes quien fue ella para mi, pero
tú, tú iluminaste mi camino, me dijiste por dónde tenía que ir, me alentaste a
enfrentar el mundo entero, me enseñaste a ser más humano.
Ojalá pudiera ver todos los días tu rostro cuando te levantas,
tus mejillas sonrojadas cada vez que te enojas, tus ojos soñadores.
Me hubiera encantado ver a nuestros hijos correr por el jardín de la casa,
sabiendo que nos regañabas mientras nos ensuciábamos en el lodo.
Me hubiera gustado, o mejor dicho, complacido, encantado, como sea,
verte jugando con nuestros niños en la playa.
Despedirnos de ellos cuando vayan a la primaria.
Regañarlos, mimarlos, reír, jugar, cantar con ellos por las noches.
Que fueran a la secundaria y que estuviéramos compartiendo con lo que hacían
las cosas que nunca disfrutamos cuando éramos jóvenes.
Ver que se graduaran de la Universidad y que decidieran qué
quisieran hacer con su vida.
Asistir a su boda y luego, después de un tiempo, ver a nuestros nietos.
Y luego… mucho después, envejecer a tu lado.
Estar contigo viendo cómo tus arrugas se fueran marcando en tu
rostro, en tu cuerpo y en tus manos. Sentirme vivo cada vez que
te mirara. Estar contigo. Pero tengo que hacerle caso a los votos: Hasta que la muerte nos separe
Pero espero verte cada día, supongo que lo haré desde el otro mundo y si no es así,
yo me escaparé de donde esté y me acostaré contigo cada noche,
me levantaré contigo cada mañana y espero que
esté en tu pensamiento cada segundo, cada minuto, cada hora del día.
Mi esposa, mi amante, mi compañera, mi confidente, mi amiga y sobre todo
Fuiste, eres y serás mi amor.
Si quieres, puedes serme fiel toda tu vida, pero no quiero atarte.
Que encuentres a alguien que te ame, te venere, que te adore,
Cada rincón de tu pensamiento, cada milímetro de tus cualidades,
Cada pulgada de tu cuerpo, como yo lo hice, o más que yo, jamás bajes esa
expectativa.
A mis hijos:
Los amé con toda la fuerza que tenía, con toda la fuerza
que acumulaba, con toda mi respiración. Cuiden
a su madre cada instante como si fuera yo quien estuviera con
ustedes presionándolos.
Ustedes fueron lo que más deseé de su madre. Ustedes son el resumen de nuestro amor, de nuestra pasión. Cada vez que miren a su madre
piensen que de alguna forma estoy dentro de ella. No me conocieron,
no los conocía pero los amé y los amaré siempre.
Si pudiera daría mi muerte por ustedes, mis bebés,lo haría por pasar cada minuto a su lado.
Solo tú sabes daría mi vida por mi hermano, pero no te has dado cuenta que
daría mi eternidad por ti, Yuiko.
Ella quedó enterrada y fuiste tú la que me enseñó lo más hermoso de la vida: me enseñaste a vivir.
Siempre tuyo, el que te amó:
Uchiha Itachi.
P.D.: esta carta ha sido escrita este día 25 de agosto del presente año. Año de nuestro primer aniversario. Te amo. Siempre será un hasta luego."
Itachi… nadie me dará felicidad o me amará más o igual que tú. – Susurró mientras sus lágrimas cayeron en su vientre. En ese momento dos pataditas se hicieron presentes. Ella… no estaba sola. Sonrió.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Los primeros rayos de sol se acercaban curiosos en las ventanas para ver sin ser vistos. ¿Cuánto tiempo había pasado desde aquella triste madrugada? Talvez dos días, talvez tres. No sabía porqué, pero sentía una rabia inmensa, aquella rabia que le había hecho despertarse de mañana tirando cosas como loco y que enturbiaba la fresca mañana.
Habían tratado de calmarlo sin resultados aparentemente buenos. Así pasaron media mañana. Hasta que se calmó. Estaba confundido. Definitivamente no le gustaba nada tener el ojo vendado. Le dolía como demonio. En ese momento, solo quería la muerte. Después de mantenerse calmado y en cama, alguien tenía que tomar el papel de decirle lo que había pasado la madrugada de hace dos días.
-¿Sasuke-kun?, ¿Cómo te sientes? – dijo tímidamente triste.
-¡Sakura! – exclamó mientras trató de reincorporarse cuando la vio entrar – Sakura, siento mucho si escuchaste mis gritos y todo pero nadie me quiere decir qué fue lo que pasó y además me arde el ojo.
-¿Lo que pasó?
-Sí, lo que pasó con el accidente, solo recuerdo eso. Dime ¿Qué pasó despues? ¿E…. e Itachi? ¿Cómo está? ¿Se encuentra bien? Y ¿qué me hicieron?¿por qué tengo el ojo vendado?
Sakura no quiso contestar a la ráfaga de preguntas que su prometido lanzaba. Su silencio se tragaba la tensión que existía en la habitación del hospital. El silencio conocido por esos momentos de rigidez. El chico pareció cambiar su rostro de calmado a furioso.
-¡¿Quieres hablar de una maldita vez?! – gritó.
La chica se acercó lentamente para tomar asiento en la silla especial para visitantes. Luego de sentarse, nerviosa, tomó la mano de Sasuke. Él se tensó.
"¿Es que acaso tiene que estar ocultando lo que pasó? Esta mujer me molesta tanto… ¿Por qué guarda este silencio? ¿pòrque me toma la mano? ¿Por qué…?¿Por qué tiene esa mirada?¿por qué…?¿Por qué no dice nada?¿Porqué me está mirando de esa manera?... ¿Por qué… Por qué está llorando?... No… no puede ser… no es posible… él no puede…"
-Sakura, - Interrumpió el silencio - ¿qué le pasó a Itachi? Di…dime que él se encuentra…
-Sasuke- kun – llamó sin darle el rostro mientras bajaba más su mirada hacia sus piernas. – Itachi-san… Itachi-san…
-Itachi no sobrevivió – dijo la doctora de la gran familia de los Uchiha.
La primera reacción de Sasuke fue quitar su mano de un solo tiro de su prometida y…
-¡No quiero verte!
-¿Sasuke-kun? ¿qué pasa? ¿Qué hice?
-¡Vete! ¡No quiero verte, Sakura! ¡No vuelvas a aparecerte en mi vida! ¡Nunca!
-¿Qué te pasa? – preguntó preocupada.
Se le acercó para tomarle de nuevo de su mano, pero Sasuke reaccionó de manera brusca golpeándole la muñeca de la chica
-¡Qué te vayas! – reclamó.
-Pero, ¿Por qué?...
Sasuke bajó su cabeza y parecía haberse calmado de su enojo, sin embargo, era solo eso, apariencia:
-Si tú nunca te hubieras aparecido en mi vida… en nuestra vida… Itachi estaría vivo. Vete de aquí – dijo tomando con fuerza las sábanas de su cama.
Sin entender lo que pasaba, desconcertada y triste, Sakura se alejó de la habitación.
-Creo que eso fue cruel para ti y para ella, Sasuke. – reclamó la doctora.
-¡Callate, Tsunade, quiero estar solo!
En ese mismo instante, en un parque de Shibuya:
El horizonte parecía como si estuviera en llamas que iluminaban esa tarde en el parque. La misma banca que había presenciado tantos reencuentros, peleas, sonrisas, llantos y desilusiones, estaba teniendo otro tipo de presencia, otro tipo de significado para aquella chica que no derramaba lágrimas por aquel que fue como su hermano mayor. Para ella, esa banca no solo tenía un significado de momentos de felicidad, esa banca atrapaba más de la mitad de su vida: el primer día horroroso de clase, la vez en que su padre le prohibió su sueño, la muerte de su madre, las lágrimas que derramó por su primer amor, el rechazo de sus compañeros de clase, los regaños por parte de maestros, su padre y de personas de la familia; hasta sus repetidos intentos suicidas… ahora, toda su vida parecía menos importante. Todo lo que había pasado en esa banca, lo había pasado junto a su mejor amigo, su manager.
"·!Qué ironía!… Ahora, cuando más te necesito… no estás…" pensó mientras veía pasar la tan desolada tarde.
Entre recuerdos de pequeños regaños, caricias en su cabeza, a veces coscorrones de su manager, Hinata pensaba que en cualquier momento aparecería su amigo brindándole su característica fría sonrisa con tan cálida mirada.
" Tal vez sea un mal sueño", trataba de explicarse.
Jugaba con las cicatrices que poseía en sus muñecas. Aquellas cicatrices auto provocadas, que reflejaban la turbulencia de una vida destrozada por las diferentes personas que estaban a su alrededor, simplemente por ser distinta.
Después de mirar con tanta intensidad sus suturas, sintió aquel incontrolable deseo que le hacían comportarse de esa manera que tanto odiaba de su ser. Los pensamientos auto destructivos comenzaron a acumularse en su pensamiento, de nuevo. La forma de luchar en contra de todos aquellos sentimientos y resentimientos, era contarle todo a Itachi. De su bolsillo del pantalón sacó una pequeña navaja… no era para menos: después ver a su madre cómo era asesinada enfrente de sus ojos; luego de ser rechazada y subestimada constantemente por su padre; más tarde el odio recibido de su primo cercano por ser alegar que era la "preferida"; posteriormente la aparición del amor no correspondido; a continuación del alejamiento con su familia; consecuentemente la traición de quien consideraba su hermana. Estas entre otras situaciones más, se apilaban en la mente de la inquieta chica que le hacían actuar de manera inconcebible.
En las veces anteriores, sabía que nada iba a pasar a segunda base, porque siempre estaba su amortiguador de caídas: Itachi. Pero él ya no estaba allí. Sabía que no vendría en su auxilio, probablemente, un día de estos… ella… conseguiría teñir su muerte en su cuerpo. Lo que no sabía era que…
¿Hinata?
La chica saltó de su asiento como si fuera a escaparse de un malhechor o un secuestrador, al escuchar su nombre. Talvez fue porque tenía la navaja en la mano y necesitaba esconderla, talvez porque tenía miedo a que la secuestraran, o porque tenía la posibilidad de ser un paparazzi, o talvez porque la persona quien dijo su nombre era Naruto. Metió su navaja multiusos en su bolsillo.
-Calma, no quise asustarte. – expresó el rubio.
-N…no… yo… - guardó disimuladamente la navaja.
-Quiero hablar contigo. – dijo seriamente.
El muchacho de ojos azules se sentó en la misma banca en la que ella estaba. Su rostro era totalmente serio. Por su semblante, no era nada bueno, así que decidió sentarse a la par suya, aunque a distancia prudente para que él no notara su nerviosismo, que, por alguna razón, era muy palpable cuando estaba junto a él.
-D…dime…
-¿Por qué te sientas lejos de mi?... no voy a hacerte nada.
-Pe… pero…
-Si no quieres yo me acerco a ti – dijo acercándose, sin cambiar la expresión de su rostro.
"Na… Naruto-kun está muy cerca de mí… ¡Oh no!... Mi rostro… siento que va a estallar…siento que me sonrojo… Me siento mareada… sofocada… Na… Naruto-kun está muy cerca de mí"
"Ja, ja, ja… se ha puesto toda roja… se ve tierna… pero ¿tendrá fiebre?"
-Hinata… ¿te encuentras bien, dattebayo?- expresó poniendo una mano en la frente de la muchacha.
Naruto quiso reir con fuerza cuando se percató que la mirada de la chica se volvió más desconcertada y su sonrojo se acentuó más de lo normal. Pero se detuvo, ya que tenía asuntos más importantes que investigar.
-Hinata… Yo quiero preguntarte algo muy importante…
-S…sí, te escucho… - dijo tímida pero seria.
-Es que Tsunade me dijo algo que me hizo reflexionar y es que quería saber, si era posible que… me dieras la receta de Miso Ramen Especial. Es que como a mi me gusta quería saber si me la podías decir. – expuso sin vergüenza con una gran sonrisa.
Después de que Hinata vagara por su cabeza y asimilara la pregunta "seria" tan absurda, intentó ver rastros de bromas y reformulación de la pregunta de Naruto, pero hablaba en serio. Eso era una información valiosa para él.
-¿e… eso era todo… lo… lo que querías decirme?
-Si, ¿Por qué? – contestó sinceramente.
-Me… imaginé que era… algo de…
-¿Itachi? … Naaa. Él está muerto, ¿o no? Solo debemos recordar lo que nos ha enseñado, los momentos en los que ha estado con nosotros y estará en nuestra vida cada día. – le sonrió.
-Eso fue muy cruel.
- ¿Tú crees? Lo que pasa es que tenemos que aceptar ese hecho ¿o no? Si no lo olvidamos, jamás se irá de nuestro lado. Cuando mi abuelo murió, mi madre me dijo que se parecía al sentimiento de estar enamorado pero no ser correspondido. Mientras no olvides a esa persona no puedes decir que se ha ido y eso es imposible. Papá simplemente decía que se forma un vínculo con las personas a tu alrededor aún si solo las has visto una vez. Esa frase se volvió tan famosa que hasta CLAMP la tomó para hacer XXXholic (1).
-XXX...¿holic?
-Ahm.... olvidalo. El punto es que las personas que se van siempre quedan en el pensamiento.
Después de un pequeño silencio:
-Quisiera ser como tú…
"¿Eh? ¿Qué acaba de decir, dattebayo?"
"¿Qué… a…acabo de d…decir? ¡Díganme… q…que no lo dije en voz alta!..."
-¿En serio, dattebayo? – preguntó sorprendido.
-Q…quiero decir… eres muy positivo a diferencia mía.
Los dos hicieron una necesaria pausa después de la tremenda confesión.
-¿De verdad… crees eso?
-S…sí… a… a pesar de que no tenías nada para el álbum que estás grabando…se…seguiste creyendo en que todo saldría bien… y… en… en estos momentos… tu disco está a punto de… lanzarse. Y con lo de Itachi-san... pues...
- Pero… eso solo es por épocas, el ser positivo. No sé porqué, pero, últimamente me siento muy inspirado que hago poemas de amor aún sin sentir nada parecido por nadie. Antes, solo tenía de despecho. Es una sensación extraña. Y así no debe ser un cantautor
-Yo… yo creo que te apegas mucho a… las teorías. Pero, tú… eres un maravilloso cantautor, y ti… ti…ti…tienes…una vos tan… linda. Es cierto, que… un cantautor debe sentir lo que canta, pero… también la interpretación hace que uno sienta lo que canta… - hizo una pausa – eso creo.
Naruto, por un momento, se quedó prendado de esos ojos casi blancos que le miraban y se escurrían cuando topaban su mirada.
-¿Sabes? – llamó la atención de Hinata – Itachi me dijo que eras extraña, pero creo que lo dijo porque eres una persona muy… muy… mmm… muy…
-¿Muy?- dijo emocionada.
-Muy depresiva. – Pausó al ver que ella se incomodaba con el término - Pero, ¿sabes una cosa? Siento como que si esto, como si este momento, siento como si tú… si nosotros, ya nos conociéramos. Talvez nos hayamos visto porque eres la prima de… una persona que conocí. Pero no es eso. Siento como si te hubiera conocido, en otro mundo, en otro universo, en donde toda la fantasía se vuelve realidad.
Hinata, sonrojada más que un tomate, miró sus piernas en señal de timidez. Pero había algo extraño: ella sentía lo mismo que Naruto. Talvez… solo talvez, se habían conocido en algún otro lugar.
-¿Quieres seguir con la idea de hacer el dueto, Hinata?
-Po…por supuesto – dijo exaltada por la pregunta.
-Trataré de convencer a Sasuke. De todas formas, a Itachi siempre le gustó esa idea.
-Supongo que sí.
El silencio se apoderó de ellos, ya que recordaban no solo a Itachi, sino a algo misterioso que había pasado cuando estaban escribiendo los poemas unos minutos antes de que el accidente sucediera. Algo que les extrañó, algo que se les cruzó por la mente en ese momento.
¿Qué habrán recordado?... ¡No se pierdan el próximo capítulo!
(1) Lo de las CLAMP, obviamente no es cierto. xD
Gracias por aquellos que me han presionado para seguir con este pequeño proyecto. Dejen sus comentarios xD
