Capítulo 11.- by Lily de Wakabayashi.
Los gerentes del hotel entero se pusieron a buscar al causante de tanto lío por cielo, mal y tierra. Manabu no estaba preocupado en lo más mínimo, ya que él tenía otro asunto del cuál preocuparse... Según se había enterado, la boda sería dentro de dos días y él tendría que apresurarse si en verdad quería impedirla. Nadie le hizo mucho caso, ya todos estaban empezando a hacerse a la idea de que Manabu había perdido más de un tornillo...
Por su parte, Lily hablaba con Misaki, queriendo esclarecer lo que él le había dicho de que había besado a Alisse. Y por su parte, Taro quería saber el por qué Manabu andaba diciendo que Lily quería a Genzo.
Lo de Alisse fue un accidente, pensé que habías sido tú.- dijo Taro, algo enojado.- Solo la vi de espaldas y pues te confundí... ¿Pero por qué anda diciendo Manabu que tú amas a Wakabayashi?
Eso no es cierto.- replicó Lily.- No sé que se trae ese loco, Bere lo ha de tener todo traumado, porque yo no quiero a Genzo. Tú sabes que solo te quiero a ti, Taro... ¡Pero tú besaste a mi mejor amiga!
¡Ya te dije que fue un accidente!.- gritó Misaki.
La pareja continuó discutiendo otro rato, hasta que se aparecieron Genzo y Alisse y entonces entre los cuatro intentaron arreglar el asunto. Al final, después de una buena sesión de gritos, insultos y reclamos, los cuatro se dieron cuenta de que el causante de todo el asunto no era otro que Manabu, al cual ya querían tirar por la ventana. Él había sido el que había corrido el rumor de que Genzo y Caro iban a casarse, lo cual no era cierto.
¿Pero quién sería el Wakabayashi que iba a casarse, sino era Genzo? Bueno, después de cierto tiempo, todos se enteraron, menos el propio Manabu que estaba muy ocupado por tratar de impedir esa dichosa boda. Bere estaba preocupada por su osito y se preguntaba por qué estaba tan preocupado por la boda de dos personas que apenas conocía.
¿No se habrá vuelto loco.- preguntó Lily a su amiga.- Tu novio está bastante trastornado.
No hables así de mi osito.- protestó Bere.- Es solo que creo que el calor le hizo daño.
Entonces deberías llevártelo de aquí.- sugirió Alisse.- O va a terminar en el manicomio.
Hablaré con él en la noche.- suspiró Bere.- Intentaré convencerlo de que busque ayuda, aunque la verdad quisiera quedarme a la boda...
Pues quédate y nomás lo amarras.- dijo Caro.
A un ahuehuete.- completó Lily
Qué graciosas.- Bere las miró con cara de "hello con tu hello".
O las tiras a un barranco.- sugirió Yukari.
¡Oye, ésa es mi frase, no me la copies!.- gruñó Lily.
No sean tan crueles con Manabu.- pidió Sanae.- Es mi amigo de la infancia y sé que no es mala persona, simplemente creo que tuvo un mal sueño.
Yo creo que su comportamiento fue mucho más que un mal sueño.- gruñó Alisse, recordando todos los malentendidos causados por el muchacho.- Por culpa de ese desgraciado casi me peleo con Tsuby mi amor.
Oye, no le digas así a mi osito.- reclamó Bere.- Yo amo a mi osito y no dejaré que lo trates mal.
(Jajaja, me van a odiar por esto XD)
Bueno, ya.- dijo Yoshiko.- No se pongan así, mejor veamos en qué manera podemos ayudar a Manabu.
Sí, creo que eso sería lo mejor.- suspiró Bere.
Tranquila, verás que todo sale bien.- dijo Yayoi.
Y sino, siempre había la posibilidad de un plan B. En el caso de que Manabu se pusiera muy alborotado, no intentarían amarrarlo a un ahuehuete ni tirarlo por un barranco, sino intentarían algo muy diferente pero igual de efectivo...
Los días que faltaban para la boda se pasaron sin sentir. Manabu estaba buscando nuevas formas de arruinar la boda, sin éxito. En una, intentó confundir al sacerdote para que se equivocara de fecha y no casara a la pareja, pero para su mala suerte, la pareja decidió contratar a último momento a un juez de paz; después, Manabu descubrió el sitio en donde se guardaba el vestido de la novia e intentó llenarlo de polillas para que se comieran la tela del vestido, pero para su desgracia, a las polillas se les antojó más la ropa que traía puesta y lo atacaron a él. Después, Manabu quiso destruir todos los arreglos florales echando a perder el clima del invernadero en donde se guardaban, e incluso estuvo a punto de conseguir su propósito ya que al ver que las flores se habían echado a perder, se corría el rumor de que la boda sería cancelada... Hasta que un pariente lejano de los Wakabayashi propuso poner todos los arreglos florales...
¡Me quiero volver chango!.- protestó Manabu, desesperado.- ¿Cómo demonios voy a impedir esa boda?
Era la noche previa al casamiento y Manabu ya no sabía qué hacer. Él intentó hablar con sus otros amigos pero si bien todos parecían querer decirle algo importante, Manabu no le hacía caso a ninguno al ver que ninguno quería ayudarlo a detener la boda. Así pues, él no tuvo oportunidad de enterarse de que las personas que se iban a casar no eran quienes él creía...
Osito, me estás preocupando.- le dijo Bere a Manabu.- Estás actuando muy raro...
No me pasa nada.- dijo Manabu.- Solo quiero que alguien me haga caso...
Soy tu novia, Osito, yo te puedo hacer caso.- Bere se acercó mucho a Manabu y lo abrazó.
¡Ése es el problema!.- gritó Manabu.- ¡Tú no eres mi novia!
¿Qué te pasa?.- preguntó Berenice, repentinamente dolida.- ¿Por qué me dices todas esas cosas feas?
Porque es la verdad.- replicó Manabu.- No eres mi novia, nunca lo fuiste y nunca lo serás, aunque quiera.
¡Qué cruel eres conmigo!.- Bere se echó a llorar y salió corriendo de la habitación.
La chica corrió por los pasillos del hotel y sin querer golpeó a Izawa en el camino. Éste se volteó a ver a Bere, muy enojado.
Fíjate por donde vas.- dijo él.
Fíjate tú, baboso.- replicó ella, echando a andar muy digna.
Sin embargo, cuando Izawa se perdió de vista, Bere echó a correr nuevamente rumbo a la habitación de Alisse y Lily y entró en ella sin tocar. Ahí, Berenice vio a sus amigas continuar discutiendo, mientras Caro las miraba con cara de "este par son unas mensas". Yukari, Yayoi, Yoshiko y Sanae también se encontraban ahí, sin saber si meterse en la discusión o mantenerse alejadas de ella.
Ya te dije que no me interesa tu novio en lo más mínimo.- le decía Alisse a Lily.- Deja de jorobar.
Pero seguro que no te molestó que te besara, ¿no?.- gruñó Lily.
Ni sabía que era yo, babosa.- replicó Alisse.
No me llames babosa.- protestó Lily.- Babosa lo será tu cola...
¡Lily!.- exclamó Carolina, avergonzada.
... ción... .- completó Lily.- Ella empezó.
Y tú que le sigues.- replicó la chica Farfán.
Ay, parecen un par de niñas.- gruñó Caro.- Peleándose las dos por Misaki, ni que estuviera tan bueno...
Alisse apoyó, Lily protestó y Caro empezó a hacer berrinche (na, ella ni sabe XD) y entonces Bere se hartó.
¿Quieren callarse ya?.- gritó ella, enojada.- ¡Llevo parada aquí al menos unos siete minutos y nadie se ha dado cuenta de que estoy llorando!
¿Qué te sucede?.- le preguntó Lily, al instante.
¡Es que mi Osito acaba de terminar conmigo!.- gimoteó Bere, echándose a llorar.- ¡Manabu ya no me quiere!
¿Por qué te dijo eso?.- preguntó Caro.- ¿Ya se habrá dado cuenta de que estás reloca?
Lily le dio un codazo a su amiga, mientras todas rodeaban a Bere, quien contó lo ocurrido con Manabu y lo que éste le había dicho. Ninguna de las chicas entendía el comportamiento del muchacho, de verdad que ahora sí se había vuelto loco. Las chicas hicieron lo que pudieron para ayudar a Berenice e incluso Yukari le dio una salida a su amiga: pedirle al médico del hotel que le diera una inyección que lo tranquilizara un poco. Bere no estaba muy segura de aceptar esta sugerencia, pero las demás insistieron en que quizás era eso lo que Manabu necesitaba...
Mientras tanto, el mencionado se encontraba planeando ya su nueva maldad cuando se encontró con Wakabayashi, Ishizaki, Tsubasa, Misaki y Matsuyama. Los cuatro últimos se quedaron con cara de "What?" cuando Manabu intentó meterle una zancadilla a Genzo, sin conseguirlo. El portero se mantuvo firme, mirando a Manabu como si se hubiese vuelto loco.
¿Se te zafó un tornillo o qué?.- le preguntó Matsuyama.- ¿Por qué golpeaste a Wakabayashi?
Porque me siento con ganas de pelear.- replicó Manabu, poniéndose en guardia.- ¡Vamos, denme todo lo que tienen!
Tsubasa, Misaki, Matsuyama y Wakabayashi se miraron entre sí y después miraron a Manabu como quien mira a un perro haciendo trucos. Solo Ishizaki llegó a querer seguirle la corriente a Manabu, pero los otros cuatro lo miraron horrible.
Manabu, mejor te llevamos al bar a tomar algo.- propuso Matsuyama.
¿Bromeas?.- gruñó Genzo.- Ves que así andando sobrio anda idiota, andando ebrio estará peor.
Vamos, golpéenme.- Manabu estaba seguro de poder noquearse a Genzo de un solo golpe y dejarlo así imposibilitado para casarse.- Vamos, Wakabayashi.
Mejor de veras que te llevamos al bar.- gruñó Wakabayashi.
¡Vamos, no seas gallina!.- insistió Manabu.
Suficiente para Genzo. El portero esquivó el golpe del muchacho y le dio un golpe leve a Manabu en el estómago, haciéndolo caer hacia atrás. En realidad, el golpe no fue tan fuerte pero el muchacho estaba en pésima condición física y además no estaba bien parado, de manera que esto afectó más a Manabu que el propio golpe. Bere en ese momento llegaba con sus amigas y al ver a su Osito en el suelo, puso el grito en el cielo...
Se hizo un gran escándalo, gente corriendo por todos lados, gritos, reclamos, golpes... Manabu no sabía qué estaba pasando, nomás de repente sintió que alguien lo acostaba en una cama.
Le pondremos algo para descansar.- dijo un doctor joven.- Algo que lo relajará...
¡No, no me haga eso!.- pidió Manabu, desesperado.- ¡Debo detener una boda!
Ya, tranquilo, necesita descansar.- replicó el doctor.- Después podrá detener todas las bodas que quiera...
¡No, usted no entiende, es que...!.- comenzó a decir Manabu, pero lentamente fue cayendo en la inconsciencia...
Manabu no supo más de sí por esa noche... Y al día siguiente, el día de la boda, cuando Manabu abrió los ojos, se dio cuenta de que pasaba del mediodía. ¡NO! ¡La boda debía estarse realizando en esos momentos! ¡Debía impedirla a como diera lugar!
En ese preciso momento, la novia iba llegando al altar y le ofrecía al novio su brazo para que al fin ambos pudieran darse el sí, jurándose amor eterno...
Manabu corrió como desesperado por medio hotel, tropezando con gente que no tenía relación alguna con la boda. Un par de guardias de seguridad intentaron detenerlo, pero Manabu se les escurrió. Estaba desesperado, necesitaba detener a esa boda a como diera lugar... En la huida, el pobre Manabu cayó sobre la alberca, después tropezó con un camarero y el muchacho fue a dar a la mesa del bufé del restaurante, después Manabu se equivocó de camino y fue a dar a la playa, en donde se tropezó con un castillo de arena.
Mientras tanto, el juez de paz llegó al punto culminante del momento... Los presentes estaban a la expectativa y muy emocionados por la ceremonia, aunque no lo estaban tanto como los novios, que esperaban el momento preciso para declararse amor eterno...
Si hay alguien que se oponga a esta boda, que hable ahora o que calle para siempre.- dijo el juez de paz.
¡Yo me opongo!.- gritó Manabu, lleno de arena, comida y moluscos de mar.
Todos voltearon a ver a Manabu, sorprendidos, mientras el muchacho caminaba hacia el altar y le ponía una mano al novio en el hombro.
¡Wakabayashi, no te debes casar, estás cometiendo un error!.- gritó Manabu, haciendo que el novio volteara a verlo.- ¡Ahhhh!
Obvio, el que se iba a casar no era Genzo, pero entonces, ¿de quién se trataba? ¡Cuál no sería la sorpresa de Manabu al darse cuenta de que se trataba de Ken Wakashimazu!
¿Wakashimazu?.- Manabu abrió mucho los ojos.- ¿Tú eres el novio?
Hasta donde sé, sí.- respondió el aludido, mirando a Manabu con cara de "hello con tu hello".
¿Pero cómo?.- Manabu seguía sin comprender.- ¡Si yo escuché que se iba a casar un Wakabayashi!
Claro, yo.- respondió la novia, que resultó no ser otra que Hana, la hermana de Genzo.- ¿Por qué? ¿Cuál es el problema?
Los invitados murmuraban entre sí, sin entender lo que sucedía; Bere palideció al ver el "oso" que hacía su "Oso" XD, pero el que estaba harto fue Genzo, el cual no iba a dejar que Manabu impidiera la boda de su hermana.
¡Ya fue suficiente!.- gritó Genzo, lanzándose sobre Manabu.
Éste intentó correr, pero se tropezó y fue a dar de bruces contra el suelo, quedando momentáneamente inconsciente... Pobre Manabu... La cabeza le daba vueltas y todo se le confundía... Las parejas estaban al revés, como no debían ser, era lo único que él sabía...
Manabu, despierta.- le dijo a Manabu una voz femenina.- ¡Despierta ya!
El muchacho lentamente empezó a abrir los ojos y enfocó los rostros de Sanae Nakazawa y de Yukari Nishimoto, sus amigas. Manabu parpadeó varias veces y se incorporó.
¿En dónde estoy, qué pasó?.- Manabu no comprendía.
La tuviste buena anoche, ¿eh?.- se burló Genzo, parado a pocos metros de él.
Te advertimos que no tomaras tanto.- le dijo Misugi.- Mira nada más como estás.
Pero le entraste duro al vodka.- suspiró Matsuyama.
Aquí hay café.- dijo entonces Berenice, apareciendo en el campo de visión de Manabu, junto con Lily.- Tómalo y te sentirás mejor.
¡Aléjate de mí, ya te dije que no eres mi novia!.- gritó Manabu.
Los demás, incluida Bere, se miraron entre sí, con cara de "¿Y a éste que le pasa?". Manabu se alejó lo más que pudo de la chica.
No eres mi novia.- dijo Manabu, decidido.- Y no me llames "Osito".
¿Y por qué habría de hacer ella eso, Manabu?.- cuestionó Yukari, sin dejar de mirar con extrañeza a su amigo.- Bere únicamente le llama así a Izawa.
Y eso porque es mi novio.- completó Bere.- A ti apenas te conozco.
Manabu la miró sin comprender. ¿Acaso estaban jugándole todos una broma? El chico pasó la mirada por todos los presentes y se detuvo en Wakabayashi.
¿Qué no se acuerdan?.- exclamó Manabu.- ¡Todos andaban con quien no debían! ¡Misugi andaba con Yukari y Matsuyama con Yayoi! ¡Y Sanae con De Sousa! ¡Y Tsubasa con Alisse! ¡Y la hermana de Wakabayashi se iba a casar! ¡Y yo quería detener la boda porque pensaba que él se iba a casar con Carolina!
Al escuchar esto, Lily volteó a ver muy enojada a Genzo y le propinó una buena bofetada.
¿Cómo que me estás poniendo el cuerno con mi amiga, desgraciado!.- gritó Lily.- ¿Cómo te atreviste a serme infiel?
¡Pero eso no es cierto!.- se defendió Genzo.- ¡Lily, amor, tú eres a quien amo, no tendría por qué ponerte el cuerno con nadie, mucho menos con Ledesma!
¿Cómo que Tsubasa anda con Alisse?.- le cuestionó Sanae a Manabu.
¿Yo, andar con Misugi?.- preguntó Yukari, con cara de franco desconcierto.
Yayoi es muy linda, no te lo niego, pero yo amo a Yoshiko.- dijo Matsuyama.
Y además, Yayoi es mi novia.- intervino Misugi.
¿Qué estaba pasando? ¡Ahora todos lo reclamaban a Manabu por estarlos cambiando de parejas! El pobre Manabu quiso desaparecer o que se lo tragara la tierra... ¿Qué acaso se había vuelto loco?
Notas:
Bueno, ahora sí, el último capítulo será el final. Y habrá un epílogo también, espero.
