Negación

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Una nueva vida para salvar otra vida, es lo que se repetía Rachel constantemente para aceptar la drástica decisión que había tomado y no sentirse tan culpable ni tan sucia. En el fondo de su alma ella sabía que lo que iba a hacer era denigrarse de manera absoluta pero a final de cuentas lo iba a hacer para ayudar al único ser sobre la tierra que la amaba incondicionalmente y con suerte al traer una nueva vida al mundo, no sólo salvaría a su padre, también ella se salvaría de esa soledad infinita de la que últimamente era presa, sus amigas estaban haciendo su vida y eso estaba bien, ella debía hacer la suya pero a veces se le hacía más difícil de lo que hubiera querido, odiaba pensarlo porque la idea la convertía en un ser dependiente e inseguro pero era la verdad: ella necesitaba alguien a quien sujetarse para obtener esa fuerza impulsora de sueños, si ese no era su papi ,seguramente, hasta el último de sus días, lo sería su hijo… se convenció entonces que no había ninguna culpa mortal en aferrarse a ello, en defender la vida con uñas y dientes, ser mamá por esa causa no era lo ideal pero tampoco era lo peor…

Al llegar al banco se sorprendió al ver la cantidad de dinero que estaba a su nombre, por lo que le había explicado Finn, sabía que era bastante pero nunca imaginó tanto. Le alcanzaría para pagar la operación completa y sobraría. Si no lo necesitara con tanta urgencia hubiera pensado en regresar el excedente pero imaginó que la recuperación post-operatoria también requeriría gastos. Hizo la transferencia bancaria a la cuenta de su papi, llamó a la mamá de Tina y ajustaron detalles de la operación, el enfermito sería trasladado a la capital de Ohio donde lo operarían el viernes por la tarde. Pidió con toda su alma que funcionara, que cualquier paso que hubiese dado ya sea falso o certero trajera el objetivo de sanar a su papi, para que todo valiera la pena, después se estresó pensando cómo escapar de Finn todo el fin de semana sin contarle nada sobre la salud de su papi, ya era suficiente con todas las humillaciones que iba a tener que pasar como para encima causarle lástima.

Al salir del banco, el viento gélido de la ciudad luchaba contra la cruda realidad en la que se había metido por voluntad propia y que le quemaba por dentro. La culpa se había disipado por el momento pero la confusión se había instalado en su cabeza y no pensaba mudarse, el ogro movía algo muy en lo profundo de su alma y eso era algo tan abrumador que sentía morir. Quiso hablar con alguien para sacar al aire toda su confusión, tal vez si alguien la oyera, sus turbios pensamientos se aclararían, pensó que tal vez Tina tendría un espacio para platicar y tal vez para darle un consejo, era la más joven de sus amigas pero la más sincera y la de más experiencia en situaciones del corazón ya que su timidez jamás fue impedimento para ser muy enamoradiza. Sí, ¡eso haría!, comería con su amiga, la verdad es que aunque le había prometido a Mercedes intentar llegar a comer con Finn ella quería evitar verlo mientras sus sentimientos fueran tan confusos. Recordó las miradas de Finn, sus besos, sus labios y sus manos apenas manteniendo un leve toque con ella y se estremeció ¿es que acaso el ogro Hudson era mejor actor que ella? Si era eso, deseó ser como él, tan talentosa como para hacer sentir calor donde sólo había frío.

Le habló a Ti-ti para preguntarle si tenía tiempo y agradeció que si lo tuviera. Llegó hasta el hospital donde su amiga hacía su interinato médico, en cuanto se vieron Tina corrió a sus brazos y se soltó a llorar...Rachel suspiró, evidentemente alguien estaba peor que ella…

- ¡Che-chel!- balbuceó su amiga en medio del llanto

- ¿qué pasa nena?-dijo Rachel preocupada, su amiga se veía fatal

- ¡qué bueno que viniste a verme, creo que voy a explotar!

- haber Ti-ti, cálmate ¿sí?, vamos a comer algo y ahí me explicas ¿vale?

- Sí – contestó su amiga si bien no tranquila respirando con más normalidad

Fueron a una pequeña cafetería enfrente del hospital después de ordenar comenzaron a hablar de nuevo

- Ahora si cariño, ¿Qué pasó?

- ¡creo que no hay manera de que yo sea un gran médico!

-No digas tonterías loquita, es tu sueño desde que tenías 5 años y eres la mejor alumna de tu generación en Medicina… ¡vas a ser la mejor pediatra!… ¿qué pasó para que ya no pienses ser eso?

- pasó el maldito doctor Michael Robert Chang-dijo Tina furiosa

- ¿quién es ese doctor? ¿Por qué le das tanta importancia?

-Por el momento es mi jefe y es una "maldita-eminencia-demonio-cardiólogo-asiático"-di jo Tina sin respirar-

- Guau! ¿Todo eso es al mismo tiempo?… ¿Cardiólogo?…Espera… haber ¿qué hace un cardiólogo siendo tu jefe si tu especialidad va a ser pediatría?

- nos rotan de especialidad para que estemos seguros de qué elegir… estoy en cardiología por el momento… pero ya no lo aguanto… ¡es odioso! te lo juro Rach, no deja de criticar cada paso que doy, piensa que todo lo que hago está mal, me corrige y no me deja respirar

- tal vez es su técnica de enseñanza

- si eso fuera haría eso con todos, pero sólo lo hace conmigo

- bueno pues tal vez eso lo hace para sacar más de ti, recuerda a Casandra July, mi odiosa maestra de baile en NYADA, al final resultó que su odio eran ganas de exigirme porque sabía que yo podía dar más

-¡no es lo mismo!

-¿parecido?

-¡para nada!… tú… ¡tú no te acostaste con Casandra July!-confesó Tina mientras escondía la cara

-¡Tina!- Rachel se quedó boca abierta, por lo visto, no era la única en líos con jefes ¿qué demonios les pasaba? tal vez era una enfermedad que sólo padecían ellas… abría que preguntar a Santana si tenía algún síntoma

- Rachel yo no sabía que él iba a ser mi jefe… - justificó Tina sacándolas del silencio

- ¿Y nada más porque no sabías que iba a ser tu jefe te metiste con él?-reprochó Rachel

-No nada más… verás, Es guapísimo, alto, baila súper bien y es muy altruista, hace viajes a lugares muy pobres en el mundo para prestar sus servicios de médico, además es el único otro asiático en todo el hospital, los primeros meses mientras tenía otra jefa, él era el único que me hablaba, nos empezamos a llevar bien, una cosa llevó a la otra y… pasó…

- ¡tu doctor es todo un estuche de monerías! Pero entonces ¿qué pasó? no me digas que sólo se acostó contigo, consiguió lo que quería y te empezó a tratar mal

-¡no!

-¿no? ¿Entonces?

-al revés

-¿cómo que al revés? Tú fuiste la que lo dejó…

- Sí Che-chel con Mike, sin querer comprobé la teoría de Santana

- ¡no me asustes!

- la que dice que a veces la atracción es más fuerte que los sentimientos, fui contra corriente y por fin terminé de entender que a veces los impulsos y el deseo te pueden llevar más lejos y más rápido que estar enamorada eternamente

Rachel se quedó analizando…y si lo que sentía por Finn era eso… ¿sólo atracción? Sí… ¡eso! Su ogro era muy guapo hasta con esa pancita graciosa por su mala dieta y vida sedentaria

- Ti-ti ¿por qué no me habías contado todo esto?-Después de sumergirse en sus pensamientos, Rachel regresó a su amiga

- porque tienes suficientes problemas…

- Pues sí pero eres mi amiga no por tener mil problemas me va a dejar de importar lo que te pase… entonces ¿qué pasó? ¿Por qué terminó la "atracción"?

- porque yo pensé que teníamos muy clarito que lo nuestro era sólo sexo, pero siempre alguien no entiende el juego de la atracción, no te puedes enamorar, él no entendió, me dijo que me quería y me pidió ser su novia

- ¡hay nena! ¿Y la "atracción" no te fue suficiente para decir que sí? ¿Cómo fue que se empezaron a odiar?

-No, no fue suficiente, nunca lo es Rach, le dije que no, que yo estaba enamorada de alguien más

-¡pero eso no es cierto!

- ¡sí lo es!

-¿de quién?

- ¡Sam!– dijo Tina inocentemente pero cargándole una piedrita más a su amiga que de alguna manera con todo lo pasado intuía que él no era bueno

- Yo…yo pensé que lo de Sam no iba en serio- dijo Rachel

- no iba pero ya lo va, en la universidad pasa todos los días por mí, me trae al hospital y a veces viene a comer conmigo… de repente se interesó mucho en mi… es perfecto Che-chel siempre pregunta por ti…

-¿por mi?-dijo Rachel en un gesto molesto al suponer a qué iba todo ese interés

- Sí, al principio preguntaba por Na-ná pero como últimamente no hablo mucho con ella no tenía nada que contar y te dejó sólo a ti…por cierto dice que cualquier cosa que necesites o si tienes un problema con tu jefe que no dudes en llamarle, a la hora que sea, para ponerlo en su lugar

- gracias, supongo-pero bueno regresando a ti… si estás enamorada de Sam ¿por qué demonios te acostaste con el doctor?

- Ya te dije Rach, Mike es guapísimo, Sam es el amor de mi vida…

- hay Ti-ti te juro que quiero entenderte

- Mike me atrae, pero una cosa es la atracción y otra el amor…

Cada cosa que su amiga le decía implicaba más telarañas en la cabeza de Rachel, de pronto sintió lastima por el cardiólogo

- ¡Hay Tina! con razón ¿Mike?...

-¡Si Mike!

- se enojó contigo

- ¿estás de su parte?

- él fue sincero contigo, tú le diste alas para que creyera que tú también lo eras y vas y le dices que quieres a alguien más

- él piensa que lo utilicé- dijo Tina empezando a llorar de nuevo- cree que yo sabía que sería mi jefe y que por eso me acosté con él… para obtener beneficios

- ya, ya no llores, mejor intenta hablar con él, decirle que no lo sabías

-no puedo Che-chel está tan enojado que ni siquiera me permite dirigirle la palabra fuera de nuestro trabajo

- bueno entonces esfuérzate y no le des motivos para que te regañe

-Eso intento pero hay veces que no puedo… como hoy, falleció un paciente, no fue culpa de nadie, pero no puede evitar entristecerme…lloré y me regañó porque dice que tengo que tener el corazón duro o si no, no sirvo y para castigarme me mandó a dar la noticia a los familiares

- Hay cariño, lo siento…

- Sí Rach… por eso te digo ¡no sirvo para ser médico!, me solté a llorar como media hora antes de ir con su familia… es que era tan joven, tenía 35 pero era un adicto al trabajo, nunca se cuidaba, se alimentaba muy mal, estaba todo el tiempo estresado… un infarto, llegó aún con vida, pero su corazón estaba demasiado dañado…nadie se lo esperaba era tan joven

A Rachel se le fue el color de la cara al oír la descripción del paciente

- lo siento, lo siento Che-chel…. ¡Tu papá!…soy una tonta, el murió de un infarto, no quise recordártelo – dijo Tina abrazándola pero Rachel no había pensado en su papá muerto, estaba angustiada por cierto señor Hudson que de no ser porque tenía 28, bien pudo haber sido el paciente de su amiga, se sintió egoísta por eso, por no pensar en alguien que la había amado toda su vida y en cambio ¿por qué se preocupaba por él?

- soy una tonta-volvió a hablar Tina mientras Rachel seguía recriminándose- tú con mil problemas y yo contándote mis tonterías

- no cariño, para eso somos las amigas-dijo Rachel aún intentando recuperarse de la impresión

- Mi mami me mandó un mensaje, dice que conseguiste el dinero, yo ya estaba pensando en vender varias cosas… digo para ayudar con algo… pero me alegra que hayas obtenido el préstamo

- sí a mi también-dijo Rachel aún sumergida en sus pensamientos

-¡cuánta alegría Rachel!... tienes que ser positiva, ya no te preocupes…él va a estar bien, tu papi es fuerte… le enseñé una copia de sus estudios médicos a uno de mis maestros y dice que conoce al doctor que hará la operación, está en las manos adecuadas todo va a salir perfecto

- Lo sé… así tiene que ser

-¿qué pasa Che-chel?

-na… nada

-¿cómo nada? Tontita… tú tienes algo más aparte de lo de tu papi ¿cierto?

Rachel asintió con la cabeza y explicó lo que según ella pasaba, evidentemente no contaría los detalles, hablar del contrato ¡ni imaginarlo! Si lo hacía no tardaría en ver a Santana escandalizada y regresándose de Japón exclusivamente para matar a Hudson

- Creo que a mí también me "atrae" alguien- susurró

-¡Rachel! ¡Eso es genial!-Tina pegó un gritito y por primera vez sonrió - ¿él te corresponde?

- Sí pero no es tan genial

-¿Por qué no? Tiene mucho que no andas con nadie, eres hermosa

- ¡el jamás me va a querer!- dijo sin pensarlo, simplemente soltando su mayor problema con Finn, el temor a enamorarse y no ser correspondida

- De eso se trata Rach… ya te lo expliqué, si es sólo atracción no involucres el corazón, déjate llevar y punto, una experiencia más antes de encontrar al verdadero príncipe

-no es tan fácil- dijo Rachel bajando la mirada

- ¡Claro que no es fácil Che-chel!-dijo entendiendo y abrazándola- ya decía que este tipo de cosas no era para ti, eres demasiado sensible… antes de jugar, ya perdiste el juego de la atracción…lo quieres… te conozco, se ve en tu carita… hay mi Rach… ¡te enamoraste!

-¡NO!- dijo Rachel con fuerza para callar a su amiga ya había decidido que no estaba enamorada

Tina la observó y se resignó sabía que cuando Rachel se ponía así de tajante y negativa nadie la haría cambiar de parecer – está bien, como digas, pero si estuvieras… sólo si estuvieras enamorada no habría nada de malo ¿entendido? Y él tendría que estar loco como para no enamorarse de un ser tan bello como tú…

Rachel afirmó con la cabeza y agradeció el cumplido cuando oyó que sonaba el localizador de su amiga… -¡vete Ti-ti… yo pago!

- es Mike, una emergencia… si no fuera así no te dejaría

- ¡corre… ve!

Increíblemente la maraña de Tina había servido, Rachel se sintió tranquila, claro que platicar servía, había descubierto la diferencia entre atracción y amor… y contrario a lo que su amiga pensaba ¡no estaba enamorada!, eso le producía una infinita paz, ahora no quedaba más que ser inteligente para no terminar como el pobre doctor Mike. Tenía que ser astuta, precavida, no abrir su corazón y disfrutar de aquella sensación que le despertaba su ogro, sin enamorarse.

Se dirigía a la caja del pequeño lugar para pagar pero instintivamente volvió a leer el menú… a cierta persona no le caería nada mal una ensalada… no era demasiado tarde para obligarlo a comer… sin pensarlo pidió comida para llevar…

-no señor ogro a usted no le va a dar un infarto se lo prometo…no mientras sea mi novio… ¡menos cuando sea el padre de mi hijo! - dijo hablando a la nada sin pensar realmente lo que implicaba su promesa

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Después de que Mercedes saliera de su oficina, Finn no pudo evitar sonreír al recordar la "travesura" de atrapar la mano de Rachel, había sido un toque simple que le permitió sentir como ella se había estremecido de pies a cabeza, incluso le notó un leve rubor, ese simple gesto había llenado su alma y lo había impulsado a besarla. Su razón le decía que parara, que ella era una fantástica actriz haciendo su trabajo, probablemente, algún día la vería ganar un Óscar, sin embargo, escuchar la voz de la razón puede implicar el esfuerzo más difícil si no dejas de escuchar al corazón palpitar más fuerte, más rápido y con más pasión de la habitual y eso era justo lo que le pasaba al corazón de Finn Hudson cuando estaba al lado de su novia, si, porque esa pequeña mujercita con carácter de acero era su novia, bajo las circunstancias que fueran, era suya y eso lo hacía perder el control. Nadie lo había hecho sentir así ¿sería eso amor? ¡No!…lo que sentía por Rachel no podía llamarse amor, el conocía el amor y esto debía tener otro nombre… sumergido en sus pensamientos, sólo escuchó a su estruendoso amigo Puck entrar a su oficina, sin llamar a la puerta, como era su costumbre

-¿problemas con el contrato?-soltó Finn de modo grosero, estaba molesto, necesitaba descifrar la telaraña en la que lo había metido Rachel y lo habían interrumpido

- ¿qué hay hermano? ¿Yo estoy bien y tú?- contestó Puck irónico

- ¡déjate de rodeos!

- Vine a comprobar que eres el imbécil más imbécil del mundo

-¡ese eres tú!

- ¿por qué no estás con tu llaverito aprovechando el tiempo para hacer bebitos? Ya es oficial yo que tú estaría haciéndola pagar cada centavo que le diste…no te puedes quejar, elegiste bien…insisto es muy chiquita para mi gusto pero está buenísima ¿te fijaste tiene buen cuerpo? ¡eh!…está bien proporcionada- decía Puck mientras con las manos simulaba una silueta de mujer

Finn se puso rojo de ira sólo la breve consciencia de que Puck era su mejor amigo lo contuvo para no darle un golpe… ¡claro que se había fijado en el cuerpo de Rachel! era perfecto, pero que el imbécil que tenía enfrente se expresara así de ella le hizo hervir la sangre

- ¡Quieres dejar de hablar así de ella!

-¿hablar cómo?

-Como si ella fuera una cualquiera, una de las tantas tipas con las que te revuelcas

-Yo creí que era peor hermano… mis tipas sólo buscan el placer que les doy pero no mi dinero…tu llaverito se vendió

- ¡No le digas así! – dijo Finn furioso, de momento entendió a Rachel. Puck era el único que sabía del trato y ya la juzgaba de esa forma

-uy perdón ¡que geniecito!… insisto deberías estar con ella haber si te baja los humos-dijo Puck

-pues no estoy con ella y eso es algo que no te importa-Finn gritó

- guau… ¿te enamoraste? -Dijo Puck tratando de entender las reacciones de Finn, abandonando su tonito burlón y siendo serio

-¡NO!

-¿por qué no?- Puck estaba en su papel de amigo preocupado y no en el de sarcástico oficial, algo había cambiado en Finn y eso era evidente

- ya lo dijiste… se vendió, a ella como a todas la mueve el dinero…

-Sí, lo hizo pero te has preguntado el motivo ¿en qué va a emplear el dinero?... todas tienen un porqué… una casa, un auto…

- no sé, no me interesa

- yo que tú lo investigaría, eso diría mucho de ella

- Tú… la investigaste, tú deberías saber- dijo Finn curioso, era cierto, no sabía en qué iba a emplear el dinero, tal vez si supiera entendería eso que tanto le indignaba de la personalidad de ella

- Ni idea, la investigué antes del contrato

-claro que debes de tener una idea, la conoces más que yo… ¿alguna pista? ¿Alguna hipótesis?

- Es súper talentosa, sueña con actuar en Broadway pero por alguna razón no ha encontrado nadie que crea en su talento…tal vez se va a producir… luchar pos sus sueños sería un buen motivo ¿no?-supuso Puck

-¿En qué momento te pusiste de su lado?… ¿no que era peor que tus amiguitas? Para mí luchar por su tonto sueño de triunfar en Broadway es igual de egoísta que comprar un auto…tal vez si me dijeras que va alimentar a los pobres del mundo…

- antes bromeaba… de hecho Rachel me cae bien pero me encanta tu cara cuando te enfadas ¡es divertida!… y quiero que entiendas que el egoísta eres tú… no es malo luchar por tus sueños, es más… tú deberías de tener uno

- tengo un gran emporio ¿qué más crees que necesite?

- Tú… deberías saber qué es lo que necesitas… pero está bien, soy buen amigo… ¡odio ser buen amigo! Finn Hudson, hermano, muy a mi pesar no eres como yo, tú eres un hombre de familia necesitas alguien que esté a tu lado, que te ayude a borrar para siempre a Queen, que te haga vibrar, que te haga sentir el hombre que no te dejó ser la vieja arpía

-¿Rachel?-Finn rió irónico

- No yo no dije ella, cualquiera está bien… si tú dices ella… Hudson, poner tus intereses en una sola mujer no es malo, no es mi estilo pero no es malo, menos para un tipo como tú y si es Rachel pues deja que pase, no te hará daño…además no es como que sea un gran sacrificio… ya te dije ¡está buenísima!- Puck volvió a ser burlón pero a Finn ya no le costaba tanto recordar por qué era su amigo

- Sí… ¡es hermosa! Y sí, su cuerpo es perfecto-cerró los ojos mientras la imaginó-… pero lo que más me impresionan son sus ojos…Tiene unos ojos increíblemente expresivos y es… es tan autoritaria… cuesta decirle que no-dijo por fin sincerándose y con un tono que creyó olvidado, el tono de la ilusión.

-pero ya sabes Hudson no la juzgues, olvida por un instante el contrato, conócela, trata de entenderla y no des todo hasta no estar seguro de quién es… hermano no quiero volver a recoger pedazos de ti…

- tampoco creas que soy tan imbécil, no estoy enamorado, sólo la voy conocer…

Puck sólo sonrió, claro que su amigo estaba enamorado…

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-¡hola Mercedes! ¿No me digas que no fuiste a comer?

-¡Por supuesto que fui Rach!...ya regresé

- ¿sabes si mi ogro salió a comer?

-no creo, antes de irme estaba con el licenciado Puckerman, cuando llegué me encontré con él y a penas se estaba yendo… o sea que no ha salido para nada

-¡hay Finn Hudson, eres imposible!-dijo Rachel a modo de reproche, Mercedes solo se encogió de hombros mientras veía a su amiga entrar a la oficina del jefe, la escucho saludar

- ¡Hoooola mi amor! ¿Me extrañaste?

Finn estaba tan concentrado en sus estadísticas que casi pega un brinco al techo al oír el grito de Rachel

-¿qué nadie sabe tocar la puerta? Estoy haciendo algo importante- gruñó Finn

- ¡Shhhh! Bájale a tu tonito-ordenó Rachel- No seas enojón… Mercedes nos está oyendo-dijo con una sonrisita sincera, Finn cambió su cara, de verdad que esa sonrisa lo derretía…

-¿qué haces aquí aún no son las seis?- dijo él empezando a pasar la vista por sus estadísticas aunque no las entendía… solo eran numeritos bailando en una hoja de papel, todo valía sombrilla mientras esa sonrisa fuera vista por sus ojos

-te traje de comer- dijo Rachel seria, no sabía cómo iba a reaccionar el ogro y merecía cautela de su parte

-¿comer?

- supuse que no habías salido

-no, no he comido, hay cosas más…más importantes, no tenías que molestarte-dijo Finn en el mismo tono

-pues lo hice y no tienes opción más que aceptarla

-¿Por qué Rachel?-Finn estaba desconcertado nadie antes le había llevado comida sin que él la pidiera…nunca

- porque eres un ser humano ¿creo? A menos que tenga razón y seas un ogro-divagó- pero para el caso es lo mismo…necesitas comer no todo puede ser trabajo

-¿me vas a envenenar Rachel?-pudo parecer una pregunta grosera pero a Rachel le pareció divertido ver su cara de desconcierto… ¡pobre ogrito!, quién lo había tratado tan mal para que pensara que con un simple acto como llevarle alimento, significara un intento de homicidio

- Tal vez- contestó ella divertida

-¿tal vez?

- traje ensalada, vegetales y si los amas tanto como a la fruta… sí, tal vez sean veneno para ti

-No me gusta la ensalada-dijo Finn categórico

- está muy rica, la tienes que probar, ¿te gusta el aderezo?-preguntó, pero en realidad ya había abierto la charola y empezado a condimentar la comida, al terminar su labor se sentó en el escritorio justo al frente de Finn que la miraba atónito por tanto atrevimiento, tomo un poco de vegetales con el tenedor y los puso enfrente de la boca del ogro, Hudson no sabía qué hacer o cómo reaccionar, Rachel sintió ternura por él

- ¡por favor!- volvió a hacer su tonito de niña mimada

-¡yo como solo!-dijo Finn autoritario quitándole la comida de las manos ¿qué le estaba haciendo esta mujercita? Por qué lo sacaba de sus casillas y hacía lo que ella le ordenaba… conócela…conócela se repitió a modo de mantra recordando lo que había platicado con Puck… la ensalada le estaba gustando, de verdad tenía hambre, ¿cómo es que no se había dado cuenta?

Rachel se había quedado quietecita aún sentada en el escritorio, sólo habló cuando vio que él llevaba más de la mitad del platillo

- Ves, ¿no está tan mal?

- No-dijo él en una vocecita apenas audible y agregó- aunque no hubiera estado nada mal un trozo de carne... ¿pollo tal vez?

Rachel sonrió triunfante…una batalla ganada

-Lo debí tomar en cuenta... ¡eres un ogro! no lo pensé antes porque soy vegetariana

-¿ogro?-Finn pensó en voz alta, era la segunda vez que se lo decía pero apenas caía en cuenta

- si ogro…eso eres ya sabes, grande, mal geniudo, comes carne… -dijo ella despreocupada, ¿en qué momento habían entrado en tal confianza como para decirle su apodo secreto?

Finn la miró molesto pero no le dijo nada prefirió…conocerla y de paso cambiar de tema

-¿desde cuándo eres vegetariana?

-desde siempre…mis papás me educaron así… pero entiendo a quienes son carnívoros

-entonces no me vas a obligar a comer hierbitas siempre

- no si me prometes que de ahora en adelante vas a comer saludablemente y a tus horas…

-No puedo, hay mucho trabajo…

-pero…

-¡NO!-dijo él voluntarioso, si cedía siempre ante ella ¿qué iba a ser de él? Rachel bajó la mirada…Finn se sintió mal, como si su corazón se hubiera roto ¡Por Dios! Odiaba verla agachar la mirada, trago saliva…

- no me evadas Rachel-suplicó muy bajito alzándole la barbilla, entonces ella, movida por la ternura que veía en sus ojos y justificada en su supuesta y sana sólo atracción, se abalanzó sobre él, lo empezó a besar con miedo pero él la sostuvo de la cintura dándole seguridad. Si antes el corazón de Finn se escuchaba por sobre su razón ahora dos corazones latiendo desbocados distraían su mente, la apresó a sí mismo, quería fundirse con ella, la jaló del escritorio y la sentó sobre sus piernas. Rachel sintió el cuerpo de él reaccionando y sintió un enorme deseo de tenerlo dentro de ella. Nunca le había pasado eso con nadie…si atracción, pura atracción y deseo carnal- se repitió en su propio mantra…

-¡Creo que no puedes pasar Kurt!- Escucharon gritar a Mercedes a modo de advertencia pero ninguno de los dos se separó, no entendieron ni una palabra, era más urgente besarse, saciar la sed que no sabían que tenían

Kurt acostumbrado a ser el centro de atención abrió la puerta, miró pero nadie lo miró a él, con cautela volvió a cerrar

- no Mercedes…creo que no podía entrar- dijo en una sonrisa enorme

¿Cómo están? Espero que muy bien, no saben lo feliz que me hacen sus comentarios, hoy los leí y me hicieron sonreír porque pasé un fin de semana y lunes horribles y ustedes llegan y alegran mi martes.

Lilian… sentí muy lindo por tu comentario a "AUSENCIA" mi otro Fic… justo lo que tu sentiste es lo que yo sentí al escribirlo.

Este capítulo es muy largo ¿no? Generalmente son de 2500 palabras y este salió con 4500!… ¡espero no aburrirlos! pero bueno, había mucho que decir:

Tina descocada y Puck serio

cabo suelto...Sam

personaje nuevo. Mike...amo a Mike...¿ya les había dicho?

Rachel con su "atracción" y Finn con su "conocer"

Aparición: Kurt

¿qué pasará?

nos leemos pronto.

Besos.