Hola...

Por fin he podido dedicarme al 100% a terminar el capitulo :D

Muchisimas gracias por los comentarios (todos debidamente respondidos), los favoritos, los follows.

El capitulo transcurre en el 2003, 2004 y 2013.

Creo que esto debe ir así que. Advertencia: CAMBIO DE PERSONALIDAD. Espero que para ustedes allá una justificación.

Ojala les guste

Saludos & Besos...


Disclaimer; los personajes de esta historia pertenecen a J. K. Rowling, excepto los que han sido creados por mí.


Capitulo 11. Una conversación, una consecuencia

Jueves 16 de octubre del 2003, 18:00 p.m.

Mordió sus labios fuertemente cuando una contracción se hizo presente. Su respiración se agito y sintió como un líquido se deslizaba por sus piernas. Estaba sola en casa y el bebe estaba por venir.

Con pequeños pasos logro moverse hasta el sillón de la sala y sus manos temblaron cuando tomo el teléfono ¿A quién llamar? ¡Merlín! Ginny aun no se recibía de su carrera y cursaba el tercer año. Ron estaba en el ministerio, su teléfono no funcionaria por la magia.

Sus dedos se movieron rápidos y aguantando otra contracción espero hasta que alguien le contestara.

-Diga… -contesto alguien en un susurro.

-¿Draco? -pregunto mordiéndose los labios.

-Sí… con quien hablo.

-Soy… -suspiro un par de veces- Luna, soy Luna…

-¿Luna? ¿Por qué me llamas estoy, realmente, ocupado? -le dijo algo molesto.

-Mmm -solo ahí la rubia recordó que no tenía nada de comunicación con su hermano y que solo se habían visto pocas veces- estoy en trabajo… de… parto…

-¡¿Qué?!

-Eso… ¡Oh Merlín! -exclamo tan fuerte que casi le rompió el tímpano al rubio- v-ven por… -suspiro, le dolía demasiado- favor.

-Egh… yo… -un momento de silencio en donde lo único que se podía escuchar era la respiración agitada de Luna- oh… bien, bien. Abre la red flu voy en un segundo.

Luna dejo caer el teléfono y apenas pudo activar la red flu. A los segundos Draco Malfoy pisaba, por primera vez, el suelo de casa del matrimonio Weasley. Se movió rápidamente hacia ella.

-Bien… debemos ir al hospital ¿Puedes caminar?

-Draco paso uno de sus brazos por la cintura de la chica- No… me duele -susurro apretando los brazos de Draco.

Con cuidado la alzo en brazos. Tenía dos opciones la red flu o la aparición, cualquiera de las dos eran riesgosas. Se movió hacia la chimenea y la bajo un momento para tomar los polvos. La agarro fuertemente y exclamo:

-Hospital de Wellington, sección mágica.

.

No supo por quien fue recibido, pero le desprendieron a Luna de los brazos. Antes de ser consciente que se movía por autonomía propia, alguien le llamo:

-¡Malfoy! -exclamaron

Su mirada se encontró con la verde de Potter.

-¿Potter? -no sabía que Potter fuese medimago de allí- ¿Dónde está Luna?

-Se la han llevado ¿Porque la has traído…

Se cayó cuando el rubio sin hacerle caso comenzó a caminar, nuevamente, buscando al jefe de la unidad mágica.

-¡Malfoy! -exclamo Harry detrás del- ¡Malfoy! ¡No puedes estar… entrar ahí!

Una sala exquisitamente decorada llego a la vista de Draco cuando abrió la puerta. Hizo una mueca cuando no fue lo que espero, jamás había pisado esa sección del hospital.

-¿Dónde está tu jefe?

-No te diré… ¿Qué haces aquí? ¿Por qué trajiste a Luna, tú?

-Escucha Potter. No tengo ánimos de hablar y menos contigo, me quitas mis preciados minutos ¿Dónde está tú jefe? -repitió un poco irritado por la pregunta.

-¿Draco Malfoy?

Un hombre mayor de bata color verde apareció frente a ellos.

-¿Cómo está Luna? -pregunto el rubio ignorando a Potter.

-el hombre junto con ser el jefe de la unidad era el encargado de recibir a los bebes- Bien… ya hemos controlado su estado -luego miro a Harry- necesito que llame al esposo de la señora Weasley. Lo ha pedido ella sanador Potter.

-Claro… voy enseguida.

El médico hizo un asentimiento y desapareció.

-¿Malfoy?

Draco no respondió y camino hacia las escaleras. Él no debería estar allí.

-¿No esperaras a que nazca el bebe?

-el rubio se detuvo y giro- No… para que… encárgate de llamar a Weasley.

Harry no quiso perseguirlo, en cambio llamo de inmediato a Ron y a todos los Weasleys.

&.&.&.&.&.&.&

Sábado 17 de octubre del 2003, 12:00 p.m.

Casi sin hacer ningún ruido se introdujo en la habitación -¡Gracias a Merlín!- privada de la chica. Dejo un ramo de rosas blancas en un florero aun lado de la cama y un pequeño paquete con regalos sobre la silla.

Un llanto imperceptible se escucho, es que era tal el silencio que solo se escuchaba una respiración acompasada nada más. En unos cuantos pasos Draco estuvo cerca del cunero. Era un niño, pelirrojo, los pequeños ojos se abrieron y eran de un evidente azul, la tés del pequeño proclamaba por ser blanca. Su manos se movieron solas acariciando la cabecita del bebe… su sobrino, a pesar de todo.

-¿Draco? -una somnolienta voz le llamo.

-alejo la mano rápido y se giro- ¿Cómo estás?

-Bien… -luego su cabeza se giro hacia las flores y los regalos- ¿Lo has traído tu?

-Sí… para tu mini-coma… Weasley -se rectifico.

-Gracias. Me alegro que estés aquí.

-el asintió- Debo irme…

-ella sonrió triste- Dime ¿Por qué después de tantos encuentros, no podemos llevarnos bien?

-Draco cerró los ojos- Tú sabes porque… eres -suspiro- el error de mi padre.

-los soñadores ojos de Luna se oscurecieron ante esas palabras- Vete… -susurro girando su rostro.

-el rubio apretó los labios- Yo…

-¿Qué hacer tú aquí? -pregunto Ronald Weasley entrando al lugar, mirando molesto a Draco.

-Ya se iba -interrumpió Luna queriendo evitar cualquier pelea.

-Vine a visitar a una amiga -le respondió Draco mirando la reacción de su cuñado- a una vieja amiga -le dijo arrastrando las palabras.

-¿Qué carajo has dicho? -pregunto acercándose amenazadoramente a Draco.

-Ya me has oído -le dijo como toda respuesta.

Ron estuvo a punto de sacar la varita cuando Ginny entro al lugar.

-Uhm, lo siento ¿Interrumpo? -pregunto al ver la tensión en el lugar.

-Draco puso los ojos en blanco al verla- Era de esperarse… ¿No me digas que todos los Weasley están aquí, Ginny?

-Ron gimió al oír el nombre de su hermana en la boca de Malfoy- ¿Ginny? Le has dicho así… -entonces su mente proceso algo que su hermana se negaba a decirles- ¿No me digas que es él?

-dos pares de ojos, femeninos, le miraron desconcertados- ¡Oh, no, no, no! -exclamo Draco- ni lo pienses…

-¿Ginny? -pregunto el pelirrojo exigiendo una explicación.

-la pelirroja se ruborizo aun no les confiesa a su familia que mantiene una relación con Theo- Sí…

-Oh joder -pronuncio con asco el pelirrojo viendo al rubio y retrocediendo- jamás pensé que caerías tan bajo con el hurón.

-Que… no, no, no… -se apresuro a decir ella antes de que Draco hablara- no me has dejado terminar, Ron -hizo una pausa pidiéndole al rubio con la mirada no decir nada- no es él… ¡Dios! Draco solo me ha ayudado a entrar al mundo muggle medico.

-¿Qué… -pregunto no entendiendo.

Draco suspiro para sus adentros harto de estar allí. Sin decir palabra alguna se movió a la puerta, pero una fuerte mano sobre el brazo le detuvo.

-¡Suéltame Weasley! -exclamó soltándose y apuntándole con la varita.

-Draco, por favor -susurra Luna mirando a su bebe que estaba a un metro de ella y se estaba removiendo.

-¿Luna? -el pelirrojo la mira interrogante.

-Draco fue quien me trajo al hospital -le confesó, la quijada del pelirrojo cayó al piso- Ron… él es mi hermano. Soy una Malfoy.

.

Algunos días después Ginny le confesó a su familia que mantenía una relación con Theodore Nott desde hace algunos años. Si no lo había hecho antes fue solo porque en el proceso de la relación Theo y ella se habían dado un tiempo.

Harry, a su vez, concreto que estaba saliendo con Pansy Parkinson. Si Ron aquella tarde no sufrió un ataque cardiaco o algún desmayo fue solo porque ya sabía lo de Harry y lo de su hermana ciertamente lo sospechaba.

A las semanas después… y por propia boca de Luna, todos los pelirrojos supieron que Draco Malfoy fue quien la había ayudado a ingresar al hospital, por supuesto, Harry comprobó ese hecho. También les dijo que el rubio era su hermano y que si de ella dependía haría que todos se llevaran civilizadamente.

&.&.&.&.&.&.&

Lunes 13 de mayo del 2013, 14:00 p.m.

Superstición o no. Definitivamente el día 13 era una mala señal para ella.

50 minutos antes…

Había pedido adelantar su sesión de hoy con Christina, ya que en la tarde planeaba otras cosas. Su doctora no se opuso y en unos minutos le explico: todo sobre la nueva poción, que debía tomársela luego de cada sesión y que la ayudaría a enlentecer las reacciones del cuerpo para con el tratamiento. Le sugirió también que pidiera hora a la nutricionista, a la ginecóloga para asegurarse de estar completamente bien.

Y así lo hizo pidió una hora para la nutricionista e iba a por la de la ginecóloga en el tercer piso. Apenas las puertas del ascensor se abrieron Hermione pudo sentir un ambiente relajado. Las paredes pintadas de blanco llenas de dibujos infantiles… al parecer era toda el área de la maternidad.

Reprimiendo cualquier sentimiento maternal, se acerco a la recepcionista.

-Buenas tardes.

-Buenas -contesto una mujer mayor- ¿Qué desea?

-Vengo de parte de la doctora Barnes pidiendo una hora con alguna ginecóloga.

La mujer asintió y tecleo la computadora.

-Clarisa, estoy agotada, toma puede ponerlos en la estantería -una mujer pelirroja irrumpió no dándose cuenta de la persona que estaba a su lado.

-la mujer mayor le sonrió- Claro… -contesto tomando las cosas- señorita hay una hora disponible dentro de dos días ¿Cuál es su nombre?

-Hermione Granger.

Ginny que aun estaba allí, se le helo la sangre y giro su cabeza quedando frente a su amiga o a la que fue su amiga.

-Listo… el nombre de la ginecóloga…

Pero Hermione no le escucho nada.

-Hola, Hermione -le dijo con algo de hostilidad Ginny. Recordaba perfectamente la conversación con Harry y todo lo que él le había contado.

-Ginny.

-Sígueme, debemos conversar.

Acto seguido comenzó a caminar sin esperar respuesta. Hermione, por supuesto, la siguió y ambas entraron a la consulta de Ginevra Nott.

-Ya Harry me dijo que habías venido -comenzó ella recargándose en su escritorio mirándola fijamente- ¿Qué haces aquí? ¿A qué has vuelto?

-la ex castaña frunció los labios- Volví, porque nunca debí haberme ido -susurro- ustedes cometieron tantos errores sin mí.

-Ginny jadeo con sorpresa y evidentemente conmocionada ante la arrogancia de ella- ¿Errores que cometimos? ¿Podrías señalarme cual fue mi error o el de cualquiera de nosotros? -le pregunto con molestia.

-Claro… primero Harry se caso con la zorra de Parkinson.

-Pansy no es una zorra. No sabes nada.

-Por supuesto que sí -rebatió- tú debiste casarte con Harry. Él debió ser auror y tú jugadora de Quidditch.

-Y tu debiste casarte con Ron… -Hermione no supo que pensar antes eso- pero evidentemente ninguno hizo lo que estaba "planeado".

-Harry se equivoco… al casarse con ella -dijo simplemente.

-Entonces yo también me equivoque al casarme con Theodore Nott -le informo.

-¿Qué… tú…

-Sí, yo me case con Theodore Nott: ex mortifago, ex seguidor del Voldemort y toda la mierda que quieras, pero, sabes, lo amo y no… voy a dejar que nadie le insulte.

-Te equi…

-No… no me digas que me equivoque… porque no fue así. Theo fue lo mejor que me pudo haber pasado. Si yo me hubiese casado con Harry, como todos querían, seria infeliz y él también.

-Pero los Slytherins y Gryffindors se odian.

-Ja, no se trata de casas Hermione ¡Dios! Ya no estamos en Hogwarts. Incluso el último año fue tan tranquilo que todos pudimos ponernos a pensar en el futuro y yo elegí el mío.

-No puedo creerlo… ¿Qué dijeron tus padres?

-Odiaron la idea. Se los dije a los años después, pero ahora lo quieren como un hijo más.

Ginny miro a la ex castaña y la descripción que le había dado Harry calzaba claramente con esta nueva Hermione.

-¿Por qué te fuiste? -pregunto queriendo saber, aunque hubiese querido preguntar ¿Por qué has cambiado tanto?

-Yo… -trago como decirle que se había ido de allí por culpa de Malfoy y por miedo a la reacción de sus amigos al enterarse de la relación que mantuvieron en Hogwarts- necesitaba irme -dijo simplemente.

-ella asintió para nada conforme con la respuesta- Has cambiado. Bueno todos lo hemos hecho, pero tú… más que nadie.

-¿Malfoy? -pregunto desviando la conversación.

-Draco… -dijo Ginny extrañada- ¿Qué pasa con él?

-¿Qué, que pasa? -pregunto- ustedes, es decir Harry y tú… se llevan perfectamente bien con él. Si en el pasado nos odiaba.

-Tú lo has dicho, pasado. Han pasado más de diez años Hermione ¡Dios! Te das cuenta que estas actuando infantil -Hermione frunció los labios y Ginny continuo:- no podría decirte porque los demás se llevan bien con él, pero yo sí. Fue el único que apoyo mi relación con Theo, junto con Pansy, él me convenció de que debía decirle la verdad a mis padres.

-Eso no cambia nada…

-Por supuesto que sí -la corto ella.

-ella negó- ¿Qué hay de Ron, él y Malfoy siempre se odiaron?

-Ron y Draco… se llevan mejor. No bien, bien, pero lo suficiente como para estar en el mismo lugar ¿Sabías que Draco es el padrino de mi hija Caroline? -pregunto como si nada.

-¿Qué…? ¿Tienes una hija?

-Claro, que creías que me casaría y no tendría hijos.

-Pero es Nott.

-Y yo soy Ginny. Hermione ¿Qué ha pasado contigo? -le pregunto con algo de lastima- ¿Qué has hecho todo este tiempo? ¿Te casaste? ¿Tienes hijos?

-Nada ha pasado conmigo. Solamente veo la vida de otra forma y por supuesto que no tengo hijos y menos me he casado.

-Lastima… te has perdido lo mejor a no tener un hijo.

-He podido crecer profesionalmente y ser la mejor abogada.

-Te felicito por eso -le dijo sinceramente- no voy a negar que yo tuve demasiadas oportunidades que rechace por mi hija, pero no me arrepiento. Soy una buena ginecóloga y obstetra, tengo muchos cursos y soy feliz ¿Lo eres tú? -se atrevió a preguntar.

-Claro que si lo soy -o eso creía, pensó Hermione.

Ginny asintió no creyéndole, pero lo dejo pasar.

-No te importa el pasado de tu esposo. Asesino gente, torturo… y todo eso.

-la pelirroja se sentía un poco cabreada de todo eso- ¡Fue absuelto! -exclamo algo agitada y sintiendo un dolor en el vientre- él no quería tomar la marca.

-Tiene un pasado oscuro -señalo.

-Habla la que estuvo desaparecida más de trece años. Además él… -Ginny se cayó al sentir un líquido por sus piernas- ¡Oh Merlín! ¡No! -exclamo asustando a Hermione.

-¿Qué pasa? -le pregunto alarmada al ver la cara de angustia.

-Estoy sangrando -Hermione no entendió- en mi bolso hay un beeper pásamelo.

La chica visualizo el bolso en el sillón y rebuscó hasta que encontró el beeper. Se lo entrego a Ginny, quien comenzó a escribir.

-¿Qué hago?

-Vete -susurro- solo… vete Hermione.

-No… Ginny no te dejare así…

-Yo no debí hablar contigo -le dijo tocándose el vientre- vete…

Hermione solo tuvo que sumar algunos puntos para darse cuenta de que Ginny estaba embarazada y que estaba teniendo un aborto.

La puerta sonó y ninguna de ellas respondió.

Draco Malfoy entro y con ojos sorprendidos vio a Ginny recargada en el escritorio. La pelirroja sabía que estaba más pálida de lo normal y respirando agitadamente.

-Oh Merlín, Ginny -se acerco a ella- ¿Estás bien?

-ella negó- Estoy sangrando… -susurro inaudiblemente- no puedo moverme.

-¿Hace cuanto? -le pregunto mientras tocaba su frente y le tomaba el pulso.

-Cinco minutos por lo menos -contesto una voz tras Draco.

El rubio se giro.

Frente a él estaba Hermione Granger igual de pálida que Ginny y Draco se hizo a la idea de que algo tenía ella que ver con el estado de la pelirroja.

Solo pudo mirarla preguntándose porque cada vez que la veía sentía una energía extraña alrededor. Se giro hacia Ginny y con un hechizo no verbal detuvo el sangrado, que ya era evidente en la ropa. La tomo en brazos y salió de allí con ella.

&.&.&.&.&.&.&

Sábado 16 de octubre del 2004, 17:00 p.m.

Llegar allí fue fácil, pero estar allí era lo difícil.

Cissy se acurruco en su pecho bostezando. Draco camino decididamente por el pasillo hacia la casa. Jamás había estado allí y, realmente, no contaba la vez que había ido a la casa para llevar a Luna al hospital.

Toco la puerta un poco vacilante. Sabía que la fiesta solo la habían realizado allí por él, bueno Luna lo había decidido así. Hugo cumplía un año.

Digamos que se llevaba mejor con la rubia, no la había visto mucho. Trabajaba con Ginny aunque en sectores diferentes y no se había topado con Potter que hacia su pasantía de medimago en el primer piso.

Ron Weasley abrió la puerta sonriente, pero eso decayó al ver al rubio.

-Malfoy -susurro fríamente.

-Weasley -le contesto de la misma forma.

-Ron… ¿Quién… -entonces miro a Draco- ¡Draco! -le dio un beso en la mejilla.

-Hola Ginny.

Ron frunció el seño ante la escena. Odiaba que su hermana tuviera esa especie de cercanía con él.

-Pasa… -luego miro a su hermano- quítate Ron -el pelirrojo a regañadientes lo hizo.

La fiesta estaba más animada. Pudo ver a todo el clan Weasley, a Potter solo -maldito, pensó- y a Ginny también sola.

-Hola, Draco -saludo Luna y cargando a su pequeño hijo se acerco a él- ¿Duerme? -pregunto refiriéndose a Cissy.

-No… que va… -dijo y los pequeños ojos grises la miraron.

-Hola, Cissy.

-Hola -murmuro la niña mirando a su alrededor, tenía cuatro años. Draco la bajo cuando ella comenzó a removerse.

Cissy se adapto muy fácil al lugar porque estaban además los hijos de los Weasley.

Draco se sintió fuera de lugar casi en toda la fiesta. Tenía la esperanza de que alguno de sus amigos viniera, pero no fue así. Algunas miradas hostiles eran dirigidas hacia él.

-Tienes una hija preciosa -le dijo cortésmente Molly Weasley tendiéndole un vaso de jugo o de algo- ¿Tu esposa?

-Gracias señora Weasley -le dijo por cortesía- Astoria se ha quedado en casa no se ha sentido muy bien.

-Oh es una lástima -le dijo sinceramente.

En ese momento una cabellera castaña llega corriendo hacia él.

-Papi… pelo -dice impaciente señalando su pelo suelo revuelto. Algo enmarañado.

-Draco suspiro tomando el pelo de su hija, peinándolo, y llevándolo a una coleta alta- Listo… princesa, ve a jugar.

El silencio fue tan evidente, que solo se podían escuchar los pasos de Cissy hacia un lugar desconocido. Todos han mirado aquella escena, algunos sorprendidos ante la calidez con la que ha tratado a su hija, otros burlonamente.

-Eres un buen padre también -le dice susurrante Molly.

Draco lo sabe. Lo ha intentado y al parecer lo ha logrado. Jamás repetiría lo que su padre ha hecho con él.

&.&.&.&.&.&.&

Lunes 13 de mayo del 2013, 18:00 p.m.

La sala esta llenada de pelirrojos y un cabreado y nervioso castaño que se pasea como perro enjaulado.

Ginny ha estado casi cuatro horas adentro y nadie ha salido a informarles nada.

Draco y Harry separadamente y a diferentes horas han entrado al lugar. El segundo sale terriblemente nervioso. Las preguntas no se hacen esperar, pero no alcanza a decir nada porque detrás del sale Draco.

El rubio no sabe aun que hace allí. Él no es ginecólogo y menos obstetra, pero si le ha pedido al médico que se ha encargado de Ginny hablar con su familia.

Theo se le acerca tembloroso y terriblemente asustado.

-¿Cómo esta? -logra articular.

-Draco y Harry comparten una mirada- Estable -dice simplemente mirando a su amigo- Theo necesitamos hablar a solas -le dice.

-Lo que debas decirme puedes hacerlo delante de todos -dice Theo.

-Draco cree y sabe que eso no es buena idea- Theo, es necesario -le dice seriamente.

El castaño mira a los demás y asiente.

Sigue a Draco hacia una pequeña sala del quinto piso. Ambos entran y el silencio inunda la habitación.

-Dímelo -susurra nervioso.

-Lo siento Theo, de verdad, pero Ginny ha perdido el bebe.

Los labios le tiemblan y sus ojos se inundan de lágrimas.

-¿Cómo… -susurra sin terminar.

-Escucha, Ginny hace algunos días presento un sangrado… que ella misma se controlo -el asintió sabiéndolo- pero hoy, hoy ha sido diferente el sangrado leve se ha convertido en una hemorragia. Aun le están haciendo pruebas para saber la causa más exacta -le dice Draco mirándolo y entendiendo el dolor de su amigo- hay algo mas…

-¿Qué cosa? -su voz suena extraña ante el llanto contenido.

-La hemorragia ha dañado el útero. Theo, es posible que ella no pueda tener nunca más bebes.

Llorar. Llorar es liberador y a veces reconfortante, pero Theo no puede sentirlo así. Las lágrimas descienden silenciosas y sus hombros se sacuden rítmicamente. Sus manos por inercia viajan hacia su rostro y un sollozo ahogado se escucha.

Draco no dice nada. Siente la pena de su amigo como la suya propia.

Sabe que lo único que puede hacer es darle palabras de apoyo, por eso lo abraza y deja que el castaño llore, porque luego necesitara ser fuerte delante de su esposa.

Cuando ella despierte y sepa la verdad.


.

.

.

Aclarar que yo jamas he tenido un aborto ni nada... por esa razón investigue (pero no conseguí muchas respuestas) y no se si todo lo que yo he puesto es así.