Holaaa, de nuevo a todos. Gracias a todos por comentar.
Gracias por tus ideas Rain in The Box.
Fluttershy se sintió preocupada cuanto Escila salió de la habitación, con todos sus amigos, dejándola sola con el draconequus Caronte.
No sabía que hacer. Era una prisionera indefensa. Recordó lo que Molly, la topo, le había dicho sobre un entrenamiento. Se sintió arrepentida de no haber empezado desde hace mucho tiempo. Si hubiera entrenado, al menos sabría como defenderse y hacer un plan de escape.
-¿Y cómo te llamas?- fue todo lo que pregunto Caronte.
Su tono de voz no parecía ser muy amenazador como solía ser. Se escuchaba algo más calmado.
-Me llamo Fluttershy- respondio la pegaso, preguntándose por qué quería saber su nombre.
-Te queda el nombre, debo decir. Delicado y rima con "butterfly", que es mariposa en inglés. Y tu cutie mark son tres de ellas- dijo Caronte desinteresado.
Fluttershy trago saliva y miro al suelo, sin decir nada.
-Mira, sé que luzco intimidante, mi carácter no es paciente y mi voz causa terror- dijo Caronte- pero no me tengas miedo. Solo quiero hablar contigo un momento. Luego, Escila vendrá por ti y te llevará con tus amigos. No te haré daño, lo prometo.
-¿Qué… qué quieres decirme?- pregunto Fluttershy.
-Quiero saber muchas cosas. Primero ¿Eres de Forestreaml, no? Y se honesta.
-Sí. Nací allí.
-Segundo ¿Tu padre es el líder guardián del clan "Fauna", lord Lion Heart?
-Sí, él es mi padre.
-Tercero ¿Quién es tu madre?
Fluttershy no sabía que decir. No conocía a su madre, Huming, aunque su padre le había contado tantas cosas maravillosas sobre ella. Sobre su hermosa voz al cantar, su amor por los animales y su dulce mirada de ojos aguamarinas. Su padre la había amado con todo su corazón, aún después de su triste fallecimiento.
Aunque no la había conocido, de potrilla la podía ver en sueños. Sus hermosas canciones y sus caricias con su melena rosa la hacían sentirse muy feliz. Pero cuando se fue de Forestreaml, no pudo volver a tener esos sueños de su madre.
-Te he hecho una pregunta, Fluttershy ¿Quién es tu madre?- pregunto Caronte.
-Yo… nunca… nunca la conocí. Falleció cuando yo era una bebé- respondio Fluttershy, dejando caer unas lágrimas. Deseaba como nunca estar al lado de su madre.
Para su sorpresa, Caronte extendió un pañuelo frente a su rostro.
-Cálmate. Sé que es duro perder a alguien muy importante, pero lo que paso ya paso. Ahora sécate el rostro y deja de llorar. A tu novio no le gustaría ver tus lindos ojos hinchados y rojos por las lágrimas- dijo Caronte.
-Gra… gracias- dijo Fluttershy, tomando el pañuelo y secándose los ojos. Se pregunto por qué era tan amable con ella, si con Escila había sido muy agresivo.
-¿No tienes más familiares?
-Bueno, lady Blood Orchid, la líder guardiana del clan "Flora", es mi tía y prima de mi padre. Tía Blood tenía una hermana, Amarilis, quien desapareció y era madre de Wild Bravery, quién es mi amigo pero también mi primo… algo lejano. Y… también tuve un hermano mayor llamado Asclepius, pero… desaparecio en el bosque cuando yo era una pequeña potranca.
-¿Y cómo eres novia de un draconequus? Eso no es algo muy común.
-Él era antes una criatura del caos que… le hizo daño a muchos ponies con su magia caótica. Fue derrotado por dos princesas, pero luego volvió y yo y mis amigas lo vencimos de nuevo. Pero, pudimos reformarlo y hacerlo nuestro amigo. Y… empecé a sentir algo por él.
-No me digas ¿Y entonces se dijeron que se amaban?
-Sí.
-Es el clásico final de un cuento de hadas. "Y todos vivieron felices para siempre". Aunque a veces, no todos acaban bien.
Ambos permanecieron en silencio unos minutos más.
-Bonita horquilla ¿Te la dio él?- pregunto Caronte.
-Sí- respondio Fluttershy, acariciando la horquilla que sujetaba su melena.
-Te queda muy bien, tu novio tiene buenos gustos.
-Eh… señor Caronte, si me permite preguntar ¿A qué viene todas estas preguntas?
-Solo quiero saber… algo de ti.
Caronte suspiro. Luego, continuo:
-Drakalia, el pueblo de los draconequus, y Forestreaml, tu pueblo, han sido enemigos desde mucho tiempo ¿Lo sabes, verdad?
Fluttershy asintió.
-Bueno, pero sé que toda esta rivalidad empezó por culpa de los antiguos líderes. Ellos iniciaron la primera batalla en la cual nosotros perdimos a muchos camaradas. Logramos escapar, pero terminamos en toda esta miseria. Mientras ustedes, ponies de Forestreaml, viven en un lindo bosque de fantasía y un palacio construido en una montaña, nosotros, los draconequus, vivimos en una fría caverna bajo tierra. Ustedes comen delicias si tienen hambre, pero nosotros compartimos migajas. Y ustedes viven en total tranquilidad ¡Mientras nosotros solo vivimos entrenando desde que aprendemos a caminar!
Caronte respiro hondo, después de gritar. Jamás se había puesto así.
Fluttershy se sorprendió consigo misma cuando decidió poner un casco sobre el hombro de Caronte. Ella también se sentía enojada por todo ese odio que se mantuvo entre ambos pueblos.
-Yo también lo… siento. Lo siento mucho. No quiero más rivalidad, ni más odio, nunca más. Quiero que se acabe- susurro Fluttershy, que derramaba gruesas lágrimas.
Caronte solo la miro seriamente. Aunque era su enemiga, no sentía nada de odio hacía ella. Más bien sentía… compasión.
Pero no podía evitar odiar a lord Lion. Él le había quitado algo por lo que había sentido verdaderos y cálidos sentimientos… de amor.
Sin embargo, había algo en Fluttershy que le hacía recordar y volver a sentir esos sentimientos.
-Ya vete- dijo por fin- espera a Escila, ella te llevara con tus amigos.
Caronte paso cerca de la larga cola de Fluttershy. Antes de que se fuera, debía resolver esa duda que aún seguía en su cabeza.
Acerco una de sus afiladas garras al extremo de la cola. Cerro los ojos y corto un pequeño mechón de cabello de la punta.
Fluttershy dio un respingo. No había visto lo que había echo Caronte, pero había sentido algo extraño.
Tocaron la puerta y Escila se asomo un poco.
-Volví, mi señor- saludo respetuosamente.
-Llévatela junto con los otros. Y si quiere saludar a su novio, déjala hacerlo- ordeno Caronte.
-Muy bien señor. Pero tengo que anunciarle que él no parece estar de acuerdo con que lo entrene- dijo Escila.
-Ya se acostumbrara. Ya llévala con los otros- dijo Caronte.
Escila llevo a Fluttershy a la salida, pero antes oyó que Caronte le susurró:
-Vuelve más tarde, necesito… que veas algo.
Escila y Fluttershy salieron y se dirigieron a las mazmorras. Caronte se quedo solo en la habitación y recogió y guardo en una pequeña bolsa, el mechón de pelo de la cola de Fluttershy. Se dirigió a su cama de pieles y sacó de la funda de la almohada una pequeña cajita. Del interior, sacó un broche de diamantes turquesas que formaban una libélula.
Se llevo el broche a su pecho, sobre su corazón y dejo caer una lágrima llena de tristeza.
-Huming…- susurró y le dio un pequeño beso al broche.
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En las mazmorras, dentro de una celda, las cosas no eran fáciles para los prisioneros. Pero, al menos, agradecían no seguir esposados.
-¡Esto es indignante! ¡Muy humillante!- lloriqueaba Rarity.
-Calma Rarity. Encontraremos una forma de escapar- la consolaba Spike.
-Ya no sé que hacer- se lamentaba Wild- si lady Blood me viera, se sentiría muy decepcionada de mí. Se supone que soy el mejor guerrero del clan. Y ahora, que podría demostrar el fruto de todos mis años de entrenamiento, no puedo pelear con el enemigo, ni salvar a la que amo.
-Oye.. eh Wild ¿Verdad?- le pregunto Spike- ¿Podríamos explicarnos que es lo que paso para que acabemos aquí?
-No es fácil de explicar- dijo Wild- solo puedo decirte que Fluttershy y yo éramos amigos de la infancia. Vivíamos en un lugar llamado Forestreaml.
-¿Pero cuál es la razón de que nos hayan capturado unos draconequus?- pregunto Spike.
-Los draconequus han sido enemigos legendarios de Forestreaml por muchos años. Pero, Fluttershy decidió estar con uno de ellos, ese Discomosellame.
-Se llama Discord- corrigió Rarity- y la noticia no me sorprende. Para mí era muy obvio. Eran muy cercanos.
-No digas más ¿Quieres?- dijo Wild, apretando los dientes- no puedo creer que ella lo prefiera a él. Digo ¿Qué tiene ese híbrido que no tengo yo?
-Pues, Discord puede ser algo molesto a veces, pero es gracioso, carismático, divertido y puede caerte bien si lo conoces más- dijo Spike.
-Y… me parece que alguien esta celoso- dijo Rarity, levantando una ceja.
-¡Pues sí, lo admito! ¡Estoy celoso! Cuando me enteré que ella volvería pronto a Forestreaml, me puse muy feliz al pensar que la vería de nuevo. Pero luego me entere que estaba con ese Discord. Me sentí extraño, como si se hubiera olvidado de mí- dijo Wild.
-Vaya, parece que sientes algo muy fuerte por ella, me recuerdas mucho a mí- suspiró Spike, mirando a Rarity.
-Estoy enamorado de ella desde que éramos potrillos. Pero parece que nunca se dio cuenta de eso- suspiro Wild- pero al fin y al cabo, creo que sería algo imposible que ella se fijará en mí. Solo soy un guerrero y ella, es la hija de un líder guardián.
-Oh, tranquilo Wild, hay muchas yeguas que les gustaría salir contigo- dijo Rarity- pareces ser un corcel muy fuerte y noble. Con esa armadura pareces todo un heroico caballero. Y tus ojos verdes, son encantadores.
-Gracias, señorita. Es un buen intento por levantar mi ánimo- suspiro Wild.
-Pero debes entenderlo, el corazón de Fluttershy le pertenece a otro. El amor es algo muy hermoso, pero puede lastimar si no es correspondido- dijo Rarity.
-¿Tú lo sientes, señorita?- pregunto Wild.
-¡Oh, por supuesto! ¡Fancy Pants es un sueño echo realidad! ¡Es el corcel de mis sueños!- exclamo Rarity, suspirando y haciendo que Spike bajara los ojos y se cruzara de brazos.
Pero en ese momento, la unicornio dio un pequeño grito de dolor.
-¡Ayyy!- grito.
-Rarity ¿Qué pasa?- pregunto Spike, preocupado.
-Me duele mucho mi casco. Creo que me lo raspé cuando nos pusieron esas horribles esposas- dijo Rarity.
-Que mal que no tengamos nada para poder curarlo- se quejo Spike.
-Tal vez pueda ayudarles- dijo una voz que venía de una parte oscura de la celda.
Un unicornio de piel color amarilla, melena color castaño oscuro algo desordenada y cutie mark de un termómetro cruzado con una espada de oro, se les acercó. Examino el casco de Rarity.
-Solo te lo lastimaste un poco. No te preocupes, por suerte mi talento es sanar cualquier herida- le dijo a Rarity.
Su cuerno emitió un ráfaga mágica color verde limón que envolvió el casco de Rarity.
-Se siente muy refrescante- dijo Rarity, dando un suspiro de alivio.
La ráfaga mágica se disolvió y el casco de Rarity no tenía ningún rastro de su herida.
-¡Muchísimas gracias, señor!- exclamo Rarity.
-No hay de qué- dijo el unicornio.
-Si logramos salir de aquí, prometo que le obsequiaré el mejor atuendo de mi boutique- prometió Rarity.
-Se lo agradezco, señorita. Pero creo que nunca podremos salir- suspiró el unicornio.
-¿Cuánto tiempo has estado aquí?- pregunto Wild.
-Creo que unos diez años o más- dijo el unicornio- crecí aquí, pues me perdí de adolescente en el bosque y los draconequus me encontraron. Al principio me asuste un poco, pero el jefe, Caronte, me hizo algunas preguntas y me llevo aquí. Me dan de comer, aunque no siempre pueden conseguir mucha comida. Y a veces, me dejan salir para ayudarlos a sanar sus heridas y a entrenar un poco con ellos. Pero, no me hacen ningún daño. Aunque a veces, extraño a mi padre y a mi querida hermanita.
-¿Eres de Forestreaml?- pregunto Wild.
-Sí, soy del clan "Fauna". Me llamo Asclepius- respondio el unicornio.
NOTA DE LA AUTORA
Espero que les halla gustado.
Aunque Asclepius desapareció en el bosque, no significaba que estuviera muerto. Sé que no se esperaban esto. Eso no es todo lo de lo que se enteraran…
Ya sabrán que es lo que esconde Caronte. Y sí, tiene que ver con Huming, la madre de Fluttershy.
Comenten, por favor. Hasta el próximo capítulo, gente bonita…
¡Feliz Año Nuevo! ¡Los quiero, mis queridos lectores!
