Hola :D

Espero que les guste el capitulo.

Kung fu panda pertenece a Dreamworks, no a mí

Capitulo 11: Plan maestro.

Las lágrimas asaltaban sus mejillas, sus ojos enrojecidos por el dolor y la frustración. Luna gimoteaba, pataleaba, daba golpes en el pecho de Tomas, el lobo de pelaje oscuro parecía no darse cuenta.

Tomas se dejaba golpear con gesto impasible. Luna seguía dando puñetazos al abdomen y pecho del canino mientras gritaba cosas que tenían que ver con su madre, el día que nació y con su madre otra vez.

-¡Eres un maldito infeliz!- gritaba la loba con las lagrimas cayendo mientras golpeaba al lobo.- ¡Un desgraciado maldito hijo de…!

Tomas sujeto las manos de Luna y no las soltó hasta que la loba se tranquilizo, un poco.

-Me dijiste "maldito" dos veces- observo Tomas.

Luna se retorció hasta quedar libre, entonces lo encaro con la mirada más fría y colérica que Tomas jamás había visto.

-Porque eres doblemente maldito, malnacido, desgraciado perro…

-Soy un lobo- aclaro Tom sin sonreír a pesar de su broma.

-Da igual- se indigno la loba. Luna se dio la vuelta y salió de la habitación dando un portazo sonoro. Tomas suspiro cansinamente y se dejo caer en la cama de mugrientas sábanas.

En la noche previa al arresto de las maestras, Luna estaba en su habitación, pensando, cuando escucho que alguien tocaba la puerta. Ella se volvió, no tenía que ser adivina para saber de quién se trataba.

-Entra, Po- dijo la loba sentándose en la cama y acomodándose el pelaje de la cabeza.

El panda gigante deslizo la puerta con delicadeza y entro. En sus garras sostenía una bandeja con dos platos de fideos humeantes que, debía admitir Luna, olían deliciosos. Luna sonrió y Po le devolvió el gesto.

-No fuiste a cenar- se excuso Po sentándose en la cama con las sopas sobre las piernas.

La loba sonrió con ternura ante la amabilidad del panda, ella jamás le pidió que le diera nada de comer, el panda lo había hecho por gusto, y eso es lo que inquietaba a Luna. Inconscientemente, una sonrisa de gratitud se había colado en su rostro cuando el úrsido acerco una cuchara a su boca.

-Es deliciosa-dijo Luna.

Po sonrió con los ojos. La loba se quedo mirando aquellos hechizantes ojos de esmeralda que brillaban con el leve resplandor de la luna llena.

-Te amo, Po- dijo ella recuperando su cordura. Susurro en el oído del panda de manera suave y prolongada para finalmente darle un beso en la frente.

-Y yo a ti, Luna hermosa- Po abrazo a la loba y comenzó a darle una serie de besos en el cuello y el rostro.

La loba sonrió satisfecha y correspondió el abrazo del panda. Acaricio su espalda con las garras, como tantas veces había hecho con otros, y le devolvió algunos besos en la boca. Rozaba sus labios con tan delicadeza y ternura, pero al mismo tiempo tan deseosa que casi aprecia algo real.

-Eres diferente, Po- dijo ella después de un prolongado beso.

-¿Por qué?- pregunto él pasando sus brazos esponjosos por el cuello de Luna, dándole un abrazo desde atrás y repartiendo una sarta de besos en el cuello blanco de la canina.

-Porque no eres como ellos- dijo Luna sin responder a las continuas caricias del guerrero dragón. Aun así el panda no se detuvo, siguió escuchando a Luna sin dejar de acariciar su pelaje blanco y esponjoso.- Tú eres tierno, amable y considerado, aun si yo no te lo pido, haces lo que quiero, sin necesidad del poder. Sé que tú jamás me lastimarías.

Po apenas oía lo que la loba le decía, estaba concentrado en acariciar su cuerpo.

-Tampoco dejare que nadie te haga sufrir más, Luna- murmuro Po con una voz grave y suave, penetrante como un ronroneo.- Jamás.

Luna se volvió y fijo sus amatistas en los brillantes ojos de jade. Ambos se miraron hasta que, repentinamente, Luna se soltó a llorar. Lagrimas traviesas que, de alguna forma imposible de creer, solo lograban que se viera más hermosa.

Po le enjugó las lágrimas y le miro fijamente en el silencio de la noche, a la luz plateada de los astros. La loba sonrió y le dio un beso en los labios, apenas un roce suave.

-oo0oo-

Tigresa despertó sobresaltada. A su lado estaban Víbora y Mei Ling, ambas con rostros aburridos y molestos. La felina se froto la cabeza, rayos, pensó, duele como si...

-Anoche te golpearon con una sartén.- dijo Mei Ling, quien estaba mirándose las garras disimuladamente.

-Sabia que Luna no traía nada bueno- dijo Tigresa para sí misma poniéndose en pie.

-Aun no logro entender porque los chicos la siguen- dijo Víbora, expresando sus inquietudes en voz alta.

-Eso es sencillo- comento Mei Ling trazando dibujos en la tierra, como si en realidad no le importara estar encerrada mientras aquella loba hacia quien sabe que para dominar al mundo.

-¿A qué te refieres?- Tigresa arqueo la ceja, como ya le era costumbre.

-Uh- Mei levanto la mirada y respondió:- Ah, pues es fácil: los hombres son unos ingenuos.

-Sigo sin entender- dijo la felina de ojos carmín.

-Mira, lo que sucede es que hacen lo que sea cuando les gusta una hembra- explico Mei Ling- hace cualquier cosa por ella, se rebajan e incluso se humillan como no tienes idea.

-¿Cómo sabes eso?-dijo Tigresa, escéptica como siempre.

-Por experiencia propia- respondió la felina encapuchada, sin atreverse a dar más explicaciones.

-Y si eso es cierto, ¿Cómo es posible que Luna los controle a todos?

-Obvio, todos están enamorados de ella.

Tigresa lo pensó, tal vez Mei Ling tenía razón. Desde que Luna había llegado al valle habían sucedido cosas en realidad extrañas, el comportamiento de los chicos entre ellas. No solo los maestros, cada habitante del género masculino en el valle había estado babeando por la loba, cosa que Tigresa no se había explicado hasta entonces.

-Bueno, entonces vámonos ya- dijo Tigresa acercándose a la puerta de hierro.

-Amiga, no sé si ya lo notaste, pero estamos encerradas en una celda- dijo Víbora.

-Por supuesto que lo sé- respondió la felina recargando la espalda en los barrotes.

Mei y Víbora se miraron confundidas.

-Ustedes digan, ¿nos vamos o no?

Las dos maestras se miraron una vez más, ahora preocupadas por el estado metal de Tigresa.

-Tigresa, ¿Cómo planeas salir de aquí?-dijo Víbora- que yo sepa, Shifu reforzó estas celdas, así que no las podrás tirar de una patada.

La felina de pelaje anaranjado chasqueo la lengua.

-Que violenta, Víbora- dijo Tigresa sonriendo- ¿Por qué no mejor usamos la llave?

-oo0oo-

Song subía los mil escalones del palacio de Jade, ya comenzaba a sentirse cansada por el esfuerzo de recorrer aquella distancia vertical en mitad de la tarde.

-Espero que valga la pena, porque la matare si esto no funciona- se quejo la leopardo.

-oo0oo-

-Enviaremos a un grupo de apoyo, llegaran un día después que usted arribe al valle.

-Muchas gracias, Maestro Buey, y Maestro Cocodrilo- se inclino Shifu a modo de respeto. Los maestros le devolvieron la reverencia y se despidieron.

Sin precedentes, habían dicho los miembros del consejo. No había en realidad ningún hecho del pasado que pudiera explicar lo que se vivía en el palacio de jade. Shifu se había esforzado por explicar aquella sensación de adormecimiento de sus sentidos cuando vio a la loba blanca, estaba seguro de que ella había tenido algo especial, pero hasta descubrir que no era maestra de kung fu, se había puesto a indagar acerca de la loba. Shifu había investigado un poco sobre aquella capacidad imposible, y era realmente imposible, ya que ella no era capaz de controlar la mente…

-oo0oo-

Sus ojos violetas estaban fijos en el sendero que permitía la entrada al valle de la paz. Tenía las garras cruzadas detrás de su espalda, esperando mientras sus nuevos soldados cuidaban el lugar, solo uno había permanecido junto a ella.

-Esto, Po- dijo Luna sin despegar la mirada del camino-Es el futuro.

Frente a ella apareció un grupo de animales varios. Gorilas, Lobos, Leones, Leopardos y otros animales que vestían armaduras de cuero y portaban armas diversas, desde katanas afiladas, bastones y espadas, hasta hachas, mazos y otros equipos.

-¿Quiénes son ellos, Luna?- gruño el panda acercando a la loba con un gesto posesivo.

-Tranquilo, panda- dijo ella- son el nuevo ejército.

El guerrero dragón miro fijamente a un Lobo negro de ojos tan verdes como los suyos. Ambos se quedaron mirando como si fueran a matarse con los ojos.

-Hola, Tom- dijo Luna componiendo una sonrisa exagerada de felicidad.

-Señorita, Luna- dijo el lobo negro haciendo una reverencia.

-Oye, Tommy, podría jurar que eran más soldados- observo la loba. El ejercito original era de unos cien soldados, sino es que mas, pero ahora se veía como de apenas sesenta hombres.

-Algunos enfermaron, tuvimos que dejarlos, nos alcanzaran pronto.

Luna gruño y miro con desprecio al general. Sus manos se crisparon sobre su túnica morada al tiempo que comenzaba un tic en su oreja.

-¿Están graves?- pregunto la loba sin el menor indicio de preocupación.

-Sí, pero cuando lleguen estarán en condiciones de…

En ese momento Po sujeto la garganta del lobo, la canina de ojos violetas sonrió complacida al ver a aquel lobo sometido y vulnerable, de inmediato ordeno a Po que lo soltara, porque, le gustara o no, necesitaba a todos.

Luna dio un beso al panda y luego se fue de ahí contoneando la cadera y moviendo la cola con aquellos movimientos provocadores a lo que tanto se había acostumbrado.

-Tenía diez años la primera vez que me forzaron- confeso la loba, dejando que sus recuerdos la inundaran, casi podía volver a sentir el dolor y la desesperación, escuchar la carcajada de aquel soldado cuando la penetro.

De pronto se vio transportada a aquel lugar que tantas lágrimas le había arrancado. Su mente recordaba con todo detalle ese cuarto de perdición. El olor nauseabundo de la sangre y los fluidos que no habían sido lavados de las sabanas y colchones. Su vestido grisáceo, manchado de tantas cosas que ni siquiera lo recordaba. Sus garras se habían aferrado a la cabecera de madera húmeda desde el momento en que la obligaron a entrar ahí.

Sentía su corazón latir desbocado, a punto de salírsele del pecho. Jadeaba, a causa de los nervios y el sudor. De pronto, el chirrido de la bisagra la hizo dar un respingo. El soldado entro a la habitación con una sonrisa grotesca en el rostro.

Luna se quedo cayada, apretujada en la esquina de la cama mirando como aquel hombre se acercaba a ella con la misma mueca enloquecida que su padre solía dedicarle justo antes de golpearla.

-Tranquila, niña- el soldado ensanchó su sonrisa al pronunciar la última palabra.

Luna temblaba, se hizo un ovillo, pero eso no impidió al soldado acercarse. En cierto modo, le recordaba a su padre, la mirada, el aroma de la bebida fermentada y los gestos, la única diferencia, es que este hombre era más joven y tenía el pelaje negro como la noche, con unos ojos tan verdes como el jade.

Ahora sí, seguro se están preguntando qué es lo que hará Luna… No les diré :p, pero de momento contesto los reviews:

Leonard Kenway: Muchas gracias. No, jamás me olvidaría de eso :D

Jeffersongongora: Ok, la verdad es que ya me asuste. Fuera de eso, apoyo a Dark ¡Más rápido, mas rápido! Hm, fuera de eso, si jeje, pero Luna no es tonta, como dije antes, esta traumada XD, y si que Tigresa tenía razón. Bye

Mafergt9: Muchas gracias. Jeje, por eso ni te preocupes, Patch es todo tuyo :D. Gracias :3.

BrisTigressandPo: No importa, que bueno que los hayas podido leer :D. Entiendo que Luna te caiga mal y tienes razón, pero por algo Luna es la villana. Si, Song ya está en el palacio de Jade, en cierto modo ya sabe que algo sucede, pero no sabe que es… Hay, no quisiera decirte, es que sería como un spoiler. Tus dudas serán resueltas muy pronto, descuida, Bye.

AlienHeart1915: Gracias, espero de verdad que Po pueda escucharte XD. Bueno, gracias por tus reviews :D

Mimi-chan: Wow, tranquila XD. La verdad es que tienes razón, no lo justifica, pero le da motivos de sobra para hacer lo que hace. Gracias :3, oye, yo siempre le sonrío :D. Y que la suerte este de tu lado .lll.

Gracias a todos los lectores, espero que les hayas gustado el capitulo :D

Hasta luego.