Otra mañana llegaba a Royal Woods prometiendo alegrías para muchas personas. ¿Y cómo podría ser de otra forma? Las aves cantan, el sol brilla… y una chica castaña despertaba sintiéndose como cenicero usado. Luan se sentía muy arrepentida de lo que le había dicho a su hermana la noche anterior. Y como si eso no fuera suficiente, la comediante sabía que su hermanita podía ser bastante rencorosa. La reconciliación no sería fácil.
—Al menos no tuve pesadillas. —Murmuró la chica mientras se ponía de pie. La imagen que la saludó en el espejo era una con la que ya estaba familiarizada y que era muy similar a la de una muerta en vida.
—¿Pudiste dormir bien, hermana? —Preguntó la rockera mientras bajaba de la litera de un salto.
—No del todo, Luna. No pensando en cómo lo eche a perder con Lynn.
—¿Entonces estaba tan molesta por ti?
—Ajá. Vi que Lincoln le estaba dando un masaje en el tobillo y pues… perdí la cabeza y le dije que a lo mejor ella le daba masajes con final feliz.
La quijada de Luna habría caído al suelo de no ser porque la tenía pegada al cráneo.
—Eso fue hardcore, hermana. Ups. Mala elección de palabras.
—Mientras mi vida no siga pareciendo una mala elección… —La comediante salió rumbo al baño con la esperanza de que no hubiera fila y pudiera arreglarse de forma que no se notara lo mal que lucía. Para su mala fortuna, había tres hermanos antes que ella, su calvario de cabellera blanca incluido. Por el lado bueno, Lynn no se veía por ninguna parte.
—Buenos días, Luan. ¿Tuviste otra mala noche?
—Algo así, Linc.
—Cielos, Luan. Luces tan terrible como tus chistes. —comentó Lola, quien estaba delante del peliblanco. —Tal vez si me dejaras maquillarte un poco, podría hacer algo para que luzcas menos como Lucy y más como alguien presentable.
—Verse como yo no es malo.
Todos saltaron al oír a Lucy… Y en serio. ¿Eso había sido un órgano y el graznido de un cuervo?
—¡¿Por qué siempre apareces de la nada, rarita?! —reclamó la mini diva que de repente estaba en la necesidad de un cambio de ropa interior.
—He estado al frente de la fila todo el tiempo. Suspiro…
La escenita había logrado calmar los nervios de la comediante, así como el repentino impulso que sentía de abrazar a su hermano. No sentía deseos de hacerle algo mas allá de un cariño fraternal, pero temía terminar oliéndole el cabello, quizás hacerle un masaje en los hombros…
"O tal vez pasar mis manos sobre su suave pecho y…"
Luan no tuvo oportunidad de reprenderse por sus pensamientos, pues la puerta del baño se abrió, dejando salir a una recién duchada Lynn. Cuando la atleta vio a su hermana mayor inmediata, su ceño se frunció notablemente.
—Bu… buenos días, Lynn. ¿Pasaste una noche buena antes de nochebuena? Jajaja. ¿Entiendes?
—Si, así fue. Lástima que mi mañana dejó de ser buena.
El corazón de Luan se sintió muy herido. Sabía que reconciliarse con su hermanita sería complicado, pero igual dolía.
—Pensé que habías dicho que no te enojarías con Luan, Lynn. —reclamó el hombre con el plan, lo que agitó el corazón de la chica de frenos.
—Y no estoy enojada. ¿Me ves invocando el protocolo de pelea de hermanas? ¿O pateándola en el mismo lugar donde me lastime? Dije que no me enojaría. Nada más.
Lynn se fue a su cuarto sin dirigirle una mirada a Luan.
—Sigo sin entender porque se molestó, pero sea lo que sea, espero que puedan resolverlo, Luan.
—Gracias, Lincoln.
—Y si necesitas ayuda con Lynn, avísame. Se que insisten que no me entrometa, pero si puedo ayudar en algo, lo haré.
La espera para entrar al baño se hizo muy larga para Luan tras haber oído a su hermanito, pero una vez que pudo entrar y quedarse sola, suspiró ante la gentileza del pequeño Linc.
—Él siempre tan considerado. No pensé que le hubiera pedido eso a Lynn. Me agrada como me defiende a pesar de saber que ella podría desquitarse con él o algo así, la muy bruta.
Pronto Luan estaba debajo de un refrescante chorro de agua tibia. Su larga cabellera suelta y llena de shampoo.
—Ella y Lincoln han sido los más cercanos por años y todo lo que hace es abusar de él, golpearlo, hacerle hornos daneses… Yo soy la que debería enojarme con Lynn. No al revés. Apuesto a que tiene a Linc tan dominado que lo obliga a masajearle la pepa a cambio de no golpearlo en…
Luan se interrumpió al escucharse. De repente sentía que no era agua lo que la bañaba, sino su propia vergüenza.
—No, no, no. Lynn no hace nada de eso. Claro que no. Fueron estos estúpidos pensamientos los que me metieron en problemas en primer lugar. Lincoln no la tocaría de esa forma. No tocaría así a ninguna de nosotras porque nos respeta… a diferencia de esa salvaje que juega auto ataque con él. Es una irrespetuosa con todos, una idiota con exceso de competitividad… y seguro en su mente el estar con Linc es una competencia. ¿Quién será la primera en quedarse con él? ¿Quién la primera en desnudarlo? ¿Quién la primera EN TOMAR SU VIRG…
La vergüenza la asaltó una vez más. Fue como si un tren la hubiese arrollado y luego hubiera marchado en reversa para repetir el proceso. Luan dejó de pensar y solo se dedicó a asearse lo más rápido posible. Seguro había fila esperándola, después de todo.
Los siguientes días fueron incómodos para Luan. Lynn apenas le dirigía la palabra. Solo lo hacía lo suficiente para evitar que se activara el protocolo de pelea de hermanas o que sus padres intervinieran. Y esas pocas palabras estaban cargadas de veneno. Al menos el fin de semana llegó y con él, un cumpleaños que necesitaba de los servicios de la chica con frenos. Era algo sencillo, por lo que no necesito asistentes y tampoco había riesgo de echarlo a perder si terminaba pensando en Linc, aunque eso último no sucedió. La fiesta resultó ser perfecta para distraer a Luan. Ver a esos niños reír con sus actos fue un bálsamo estupendo para su alma y hasta la hizo sentir mejor. Sus hermanas notaron eso en cuanto regresó del evento, incluso Lynn. Podía estar molesta con su hermana mayor inmediata, pero hasta ella se sentía aliviada de verla con mejor ánimo.
Tras cenar, Lisa llamó a la comediante a su habitación para charlar un poco sobe su situación. Luna vio a su hermanita menor entrar al cuarto de la genio y se vio tentada a invitarse a la conversación, pero había otra persona con la que quería hablar.
Lori y Leni estaban en una sesión de selfies nocturna para la cual se estaban probando varios atuendos.
—¿Verdad que este vestido me queda literalmente divino?
—Claro que si. Como que de verdad es tan retro que está de moda, y es justo tú estilo, Lori, aunque podría mejorarlo si le añado…
—¿Puedes venir un minuto conmigo, Leni? —Escucharon las mayores a Luna que hablaba desde fuera de la habitación.
—Ve, Leni. Aprovecharé para llamarle a Bobby y que vea como me queda mi nueva ropa de dormir.
—Pero Lori, aun no te has puesto tú ropa de dormir.
—Lo sé. —respondió la mayor con una sonrisa traviesa y un sonrojo. La modista salió y Luna la llevó a su cuarto.
—¿Necesitas mi ayuda con algo, Luna? Porque como que creo que puedo hacer algo por tú ropa. Las camisas rotas y los clips como aretes están a punto de dejar de estar de moda. Hay un look que te sentará…
—En realidad, quisiera hablar contigo sobre Luan.
Pocas eran las cosas que lograban poner a Leni seria y esta era una.
—Adelante. ¿De qué quieres hablar?
Luna dudó un momento por donde comenzar.
—Bueno… verás, Leni… Sabes por todo lo que está pasando Luan.
—Claro. Como que hoy la vi mucho mejor que otros días, pero no se si al fin estará bien. Así estaba hace unos días y de repente, se volvió a poner muy mal.
—¿Y nunca has pensado si ella en algún momento podría… no se… hacer algo con Lincoln?
—¿Algo como qué? —La modista lucía confundida, bueno, más confundida que de costumbre. —Ah, ya entiendo. Lo dices porque Linky no acompañó a Luan a la fiesta de en la mañana. No te preocupes. Estoy segura de que antes de lo que piensas, estarán siendo comediante y asistente de nuevo.
—No eso. —La rockera sonaba exasperada. —Me refiero a cosas… ya sabes… como las que sueña. Que pudiera intentar…
—¿Y qué tendría de malo eso, Luna? —respondió Leni. —A mi me gustaría mucho que lo que sueño con Linky se haga realidad. Una vez soñé que le hacía un conjunto que combinaba naranja para su camisa, zapatos negros y un moño super divino. Era para una cena formal.
—¡No eso! Lo otro… que sueña Luan.
—Y pues qué de lo que sueña Luan podría hacer con… —La rubia se quedó callada como por cinco segundos, su rostro mutando de una expresión confusa a una de molestia. —¿Acaso crees que Luan quiere tener sexo con Linky?
Uno siempre puede contar con Leni para decir las cosas de manera que te haga sentir incómoda, seguramente habrá pensado Luna, que ahora lucía impactada y arrepentida.
—¿Por qué piensas eso, Luna? —Leni sonaba bastante seria.
—Es que esos sueños que tiene, lo vividos que son… Pienso que quizás en algún momento va a ir al cuarto de Lincoln, bajará su guardia con algunas palabras y luego…
—No digas una palabra más, Luna Marie Loud.
Y por primera vez en años, Leni inspiró en la rockera algo que normalmente solo era provocado por sus padres o Lori: temor.
—Deberías sentirte avergonzada, Luna. Como que dudar de tú hermana cuando más necesita de tú confianza está super mal. Comprendo que lo dices porque te preocupa Linky y quieres protegerlo. Todas somos así, pero como que tú mejor que nadie deberías saber que Luan jamás haría eso y lo mucho que esos sueños la lastiman. —La rubia puso una de sus manos en la mejilla de su hermana menor. —No dudes de ella, Luna. No cuando lo que necesita es que confíes en ella.
La castaña se sentía menos nerviosa ahora. Es decir, Leni no había alzado la voz en ningún momento, pero escucharla hablar con esa firmeza era lo que de verdad la hacía lucir temible, pero el gesto que le estaba mostrando le hizo entender que ya no estaba tan molesta.
—Y tampoco dejes que tus miedos hagan volar tú imaginación. Yo se de eso. ¿Qué sería de mí si pensara todo el tiempo en… en… arañas?
—Tienes razón, Leni. Discúlpame, hermana. Mi mente vuela y me hace tener malos viajes.
—¿Acaso estás fumando mariguana o inyectándote heroína?
—¡Leni, no le entro a esas cosas!
—Ups. Perdón. Es que como que dijiste malos viajes…
Al menos eso logró que ambas rieran y todo terminara bien entre ellas. Ahora, si tan solo Luna hubiera quedado realmente convencida…
Justo cuando Leni salía, Luan regresó y venía con una sonrisa contagiosa que terminó pegándosele a la fan de Mick Swagger. La comediante estaba de un humor genial cuando se metió bajo sus sábanas. Luna estaba igualmente contenta de ver a su hermanita con mejores ánimos, aunque esa alegría se veía velada por la inquietud de que ella pudiera hacerle algo a Lincoln.
"Es estúpido que piense eso. Solo porque Luan ha tenido esos sueños, no significa que de la noche a la mañana querrá hacer algo con Linc… aunque los sueños luego nos dicen lo que de verdad queremos… Ugh… A veces quisiera olvidar que todo esto está pasando."
Para cuando Luna concilió el sueño, Luan ya tenía unos pocos minutos de haberse refugiado entre los brazos de Morfeo con la esperanza de que fueran los únicos brazos en rodearla.
A pesar de que era fin de semana, el sueño abandonó pronto a Lincoln. No había visto la hora aún, pero la falta de rayos de sol entrando por su ventana le decía que era demasiado temprano para levantarse.
—¿Por qué se me tuvo que ir el sueño tan pronto? —maldijo el chico mientras metía su cabeza debajo de su almohada. Un muy suave toquido a su puerta le indicó que alguna de sus hermanas pasaba por lo mismo y al parecer, buscaba ver si no era la única despierta en casa.
—Adelante.
La puerta se abrió y dejó ver a Lynn, quien entró calladamente, cerrando una vez que estuvo dentro.
—¿No te desperté, Lincoln?
—No. Ya tengo un rato con los ojos abiertos, o más bien, tratando de cerrarlos.
La joven se sentó en una silla y le preguntó a su hermano si había pasado una buena noche.
—De maravilla, Lynn. ¿Y qué hay de ti? ¿Tú pierna se siente mejor?
—Claro que sí. Podría competir en los 110 metros con obstáculos y ganar con los ojos vendados.
Si su hermana decía que estaba bien, entonces quizás lo estaba, aunque conociendo su amor a los deportes, tal vez solo deseaba regresar a su actividad normal. Lincoln, sin embargo, tenía otra cosa en mente.
—¿Has pensando en lo que te dije anoche? ¿Sobre Luan?
El ánimo de la joven se desinfló un poco. —Algo, Linc, pero es que lo que me dijo no fue lo que se dice cariñoso.
El peliblanco seguía sin entender que había de malo en un masaje con final feliz, puesto que ni la deportista ni sus otras hermanas mayores querían explicarle de que se trataba.
—Si tan solo me explicaras porque te molestó tanto, pero el punto es que ya llevas mucho tiempo "no enojada" con Luan y me preocupa que entre más tiempo pase, más difícil les sea hacer las paces, y no quisiera que hubiera una brecha entre ustedes.
Los ojos de Lynn se fijaron en los de su hermanito con atención.
—Se que no son las más cercanas, pero siguen siendo… como decirlo, una pareja por el orden de sus nacimientos. No me gustaría que llegue un día donde no quieras volver a hablar con Luan y sería bueno que intentaras perdonarla, o por lo menos hablar con ella sobre eso. Ella está arrepentida de lo que hizo y creo que al menos deberías darle la oportunidad de disculparse.
El único chico de la familia esperaba que sus palabras dieran en el blanco esta vez. Lynn suspiró de una manera que hasta Lucy sentiría envidia para luego verlo nuevamente a los ojos.
—Lo… lo voy a pensar, Linc, pero solo porque tú me lo dices… y porque tienes algo de razón, creo.
Eso fue suficiente para el hombre del plan, quien habría abrazado a su hermana de no ser porque seguía debajo de sus sábanas y no tenía ganas de salir de allí.
—Pareces un pequeño topo que no quiere salir de su madriguera. —bromeo Lynn al ver que Linc no se levantó ni para abrazarla. Ahora que lo pensaba, ella misma se sentía algo cansada y sentía un poquito de frío.
—Ya que no piensas salir de tú cama, ¿me permites cobijarme contigo? Te prometo que no habrá hornos daneses.
Dispuesto a creerle, y sabiendo que el resto de la familia sabía que a veces Lynn pasaba las noches con él, Lincoln se movió un poco para darle espacio a su hermana, quien se acurrucó junto a él más rápido de lo que le tomaba decir "GOOOOL".
—Se siente bastante calientito aquí dentro, Linc. ¿No habrás estado practicando tus hornos daneses?
—Ja, ja. Muy graciosa, Lynn. —Aunque el peliblanco debía admitir que el calorcito era una de las razones por las que no se había movido. De hecho, comenzó a sentir un poco más de calor. Por un segundo pensó que la castaña había roto su promesa y se había echado uno silencioso y letal, pero solo se vio rodeado por los brazos de la chica, quien lo había abrazado por detrás.
—¿Te encuentras bien, Lynn? —Algo de preocupación se hizo presente en el jovencito. Su hermana rara vez mostraba afecto y aunque bien recibido, el abrazo le llevó a pensar que algo sucedía con ella.
—Solo quise abrazarte, Lincoln. Es todo. ¿Sabes? Puede que Luan sea algo así como mi pareja de nacimiento, pero si nos vamos a eso, entonces esa pareja seríamos tú y yo. Digo, Lori y Leni, Luna y Luan… Lynn y Lincoln…
—Te entiendo. —rió el de cabellera nevada mientras daba la vuelta como podía para quedar frente a frente con su hermanita sin por ello romper el abrazo. —Y si hablamos de parejas, somos el ejemplo perfecto de opuestos totales.
—No como Lana y Lola, te lo aseguro. —dijo Lynn con una risa adorable. —Pero si que lo somos. Yo le entro a todos los deportes, me fascina comer mis submarinos de albóndigas y soy bastante ruda, mientras que tú eres un amante de los comics, disfrutas de los videojuegos y esas cosas, sin olvidar que tienes un toque bastante suave.
—¡Oye! No tengo un toque tan suave. —reclamó el hombre del plan con justa indignación.
—Si que lo tienes, Linc. Si que lo tienes… pero sabes… eso no es malo en realidad.
La castaña dejó de abrazar a su hermano para luego tomar una de sus manos entre las suyas.
—A mí me gusta sentir lo suave de tus manos. Se sienten tan bien comparadas con las mías.
Lentamente, Lynn recorrió el brazo derecho de Lincoln con uno de sus dedos, pareciendo obtener un dulce deleite en ese menester. El corazón del chico comenzó a latir con más fuerza y la temperatura de su cuerpo se incrementaba poco a poco.
—Tal vez si tengas algunos callos, Lynn, pero para mí solo prueban la dedicación que pones a todo lo que haces. Te admiro mucho por ello.
Las miradas de ambos se encontraban en una visión de túnel donde lo único que existía era el ser que estaba delante suyo. Sus rostros se acercaron lentamente como si estuvieran magnetizados, de lo cual solo se dieron cuenta hasta que sus labios se unieron tímidamente. Ambos quedaron estupefactos al darse cuenta de eso, pero la parálisis que eso ocasionó pronto se disipó como tinieblas ante la luz y sus labios decidieron unirse nuevamente. Primero como bebés dando sus primeros pasos, para al fin culminar en una carrera de pasión donde ambos chicos se deleitaban bebiendo el néctar que sus bocas les brindaban.
Ese calor pronto se tradujo en una cierta humedad entre las piernas de ella, mientras que entre las de él, algo comenzaba a erguirse en preparación a algo más profundo.
Lynn se acercó más a su compañero de lecho y al pegarse a él, noto algo picándola en el bajo vientre.
—Creo que alguien está listo para algo de ejercicio.
Ella comenzó a levantar un poco su camiseta para poder sentir mejor la virilidad de su hermano y logró que él descubriera algo.
—Y creo que alguien tomó un baño antes de venir acá.
Lincoln metió una de sus piernas entre las de Lynn y comenzó a tallar su entrepierna. Su tibia humedad le provocaba cosquilleos al hombre del plan, pero termino siendo insuficiente. En un acto de audacia impropio de él, el peliblanco giró de forma que quedó sobre su hermana.
—Parece que alguien aprendió de mis lecciones de lucha libre.
—Y alguien parece disfrutar mucho estar abajo.
—Igual que tú disfrutas estar sobre de mí. ¿Pero es todo lo que te gustaría? —Lynn no dejó que su compañero respondiera pues se abalanzó sobre sus labios para devorarlos como si fuera su última cena.
—Hay algo más. —respondió Linc en cuanto se separaron para tomar aire. —Cambiar ese "sobre" por "dentro".
—¿Y qué esperas?
No hubo necesidad de que se lo dijeran dos veces. Lincoln bajó su ropa interior y luego, la de su hermosa hermana. Acto seguido comenzó a pasar su dedo entre sus labios vaginales, así como sobre su clítoris.
—Mmmmm…
La castaña mordía sus labios para no gemir, mucho menos gritar. Cualquier sonido lo suficientemente alto despertaría al resto de la familia y no quería ni imaginar lo que sus padres les harían si los pescaban.
"Pero Linc es tan jodidamente BUENO…" —MMMMMM… Asíiiii…
El chico había desaparecido debajo de las sábanas, pero no se había ido si los mordiscos que ella sentía en su cerezo de amor eran una pista… Una pista exquisitamente rica. Cuando el peliblanco reapareció, sus dientes de castor brillaban con algo que no era 100% saliva.
—Gracias por el aperitivo, Lynn. Ahora toca que te sirva el plato fuerte. —Y esa fue la única advertencia que la preadolescente tuvo antes de sentir el pene de Lincoln clavándose en su vagina de un solo y potente golpe. Ella tuvo que morderse la mano para no gritar de placer, y vaya que tenía ganas de gritar, pues su hermano estaba siendo todo lo opuesto a gentil. La cama se movía de arriba a abajo y era un milagro que los rechinidos no hubieran atraído mayor atención, aunque eso no podría importarles menos a los incestuosos amantes, quienes estaban perdidos en su placer.
—Ahhh… A… ayúdame a quitarme la camisa, Linc… MMMM…
Sin dejar de follársela, Lincoln le quitó a Lynn su camisa de dormir, dejando a la vista esos preciosos pechitos que poseía. No eran grandes, pero aun así se sacudían al ritmo de las embestidas del pequeño macho, quien se deleitaba la vista al verlos, gozando del dulce contraste que se daba entre los pezones de su mujer, su brillante piel y las pecas que se dibujaban sobre sus hombros y que para el chico, resaltaban su belleza.
Ella también habría querido quitarle su camisa a Lincoln, desgarrársela incluso, pero entre el embriagante placer que su vagina recibía y el esfuerzo que hacía para no aullar como poseída, todo lo que Lynn pudo hacer es deleitarse con el precioso espectáculo que era ver entrar y salir la verga de Lincoln de su apretado coño, aunque hasta eso comenzó a resultarse difícil, pues estaba sintiendo tanto placer que sentía que se desmayaría en cualquier momento.
—Ya… ya no… AHHHH… AGUanto, Lynn… Me… Me vengo, me venGOOOOOOOOOO…
Varios chorros de leche masculina fluyeron dentro de la vagina de Lynn, lo que en segundos detonó el orgasmo de la castaña, sacudiéndola al igual que a su cérvix, que buscaba conducir ese esperma al interior de su útero. Quizás lo más increíble de este exquisito apareamiento fue que todo pasó debajo de las sábanas.
—E… eres todo un macho, Lincoln. Si esto pasa… porque no gastas… energía en otra cosa… jamás te obligaré… a hacer ejercicio.
El peliblanco sonrió con las pocas fuerzas que tenía, pues tras todo este sexo, volvió a darle bastante sueño. Lynn también comenzó a sentir sus párpados pesados, mitad por el cansancio postcoital, mitad por la tranquilidad de estar entre los brazos de su hermano.
Quizás por eso ninguno se dio cuenta de que ya no estaban solos.
—Maldita puta ramera.
Un dolor muy agudo atravesó el hombro izquierdo de Lynn. Alguien había jalado las sábanas de golpe para inmediatamente acuchillar a la joven Loud. Lynn trató de levantarse de la cama, pero todo lo que logró fue caer al suelo mientras sujetaba su herida. Fue allí que pudo ver a quien la había atacado.
Junto a la cama, rechinando sus dientes hasta el punto en que sus encías sangraban, se encontraba Luan. En su mano derecha llevaba un pequeño cuchillo para frutas, que es con el que había apuñalado a su incestuosa hermana y que ahora estaba cubierto con su sangre.
—¡Maldita puta ramera! ¿Por qué diablos te revolcaste con mi Linc? Prostituta barata. Eso era mío. Los espermas de Lincoln son SOLO MÍOS.
El valor de Lynn la había abandonado y en su lugar solo había miedo, pero el que de verdad lucía aterrado era Lincoln, quien se escondió debajo de sus sábanas, las cuales temblaban junto con él.
—Siempre has acaparado a mi Linc para ti sola, puta, y ni siquiera porque realmente lo quieras. Solo ves como un juguete para usarlo como se te hinchen los ovarios.
—N… no es verdad. Es solo… —Dos dientes salieron volando de la boca de la atleta. La comediante le dio una horrible patada a su hermana que la dejó sangrando profusamente.
—Y ahora quisiste usarlo como tú juguete sexual. Eres una maldita basura, Lynn. Una jodida rata almizclera, pero eso tiene remedio. Tendré que ensuciarme las manos, pero no se puede evitar eso al tratar con ratas.
Luan se abalanzó sobre Lynn para intentar apuñalarla. La treceañera logró detenerla con dificultad, pero el salvajismo de su hermana mayor era demasiado para su fuerza. El antebrazo derecho de la atleta comenzó a llenarse de rasguños y cortes debido a la lucha, y sumando a eso la herida en su hombro, ella pensó que pronto moriría.
—Escucha bien, ramera de mierda, Lincoln es mío, solo MÍO, y ni TÚ ni NADIE me lo van a quitar. Lincoln será mío le guste o no y la madre de sus hijos seré yo. ¡YO!
Al oír eso, algo tronó dentro de Lynn Loud. Quizás fue su instinto de hermana mayor, o tal vez el de la mujer que defiende a su pareja, o quizás fueron las dos cosas a la vez. Lo que haya sido, fue suficiente para que Lynn olvidara su miedo y mostrara el valor que la caracterizaba. Con toda su fuerza, la chica pateo a Luan entre sus piernas, logrando que soltara el cuchillo y haciéndole fácil arrojarla a un lado. De inmediato se subió sobre ella y comenzó a darle varios puñetazos al rostro tan fuerte como le era posible.
—Ni lo creas, demente. —exclamó la atleta. —No voy… a permitir… que una pinche… puta… loca… como tú… se acerque… a… mí… LINCOLN.
Cada palabra era acentuada con un golpe a la mayor de las hermanas, la cual apenas y podía distinguir arriba de abajo gracias a la paliza que estaba recibiendo. La deportista tenía las de ganar, pero tristemente olvidó una cosa…
… Los dementes suelen ser impredecibles.
Lynn estaba a punto de darle un golpe de conejo a Luan, cuando un fuerte dolor la hizo desconcentrarse. Aprendiendo de lo que su hermana menor le hizo, la comediante clavó su rodilla en la entrepierna de Lynn, la cual tenía la desventaja de estar totalmente desnuda, por lo que nada amortiguó el impacto.
—A eso le llamo meter un hoyo en uno. JAJAJAJAJAJA. ¿Entiendes, perra?
La joven de frenos sujetó la cabeza de su hermana menor con ambas manos y comenzó a azotarla contra el suelo una y otra vez.
—Solo has sido un desperdicio de semen desde que naciste, zorra. No eres… mas… que un… maldito… ERROR.
Lynn intentó defenderse de nuevo, pero todo fue en vano. Luan no solo siguió azotando la cabeza de la atleta, sino que clavó sus pulgares en sus ojos y no dejo de hacerlo hasta que sintió como estallaban, lo que fue seguido por el más escalofriante grito que se hubiese escuchado antes en la casa Loud.
—No debiste de haber hecho nada para que te echara el ojo, Lynn. JAJAJAJAJAJAJA. Pero tampoco me importa reventar tus ilusiones. JAJAJAJAJAJAJA.
La susodicha apenas y escuchaba. El cráneo de Lynn estaba casi reventado por detrás y varias astillas de hueso habían atravesado la suave materia gris. Incluso había algunos trozos de cerebro en el suelo.
—De haber sabido que intentarías robar lo que es mío, habría hecho todo lo posible para que te abortaran. ¡OJALÁ TE HUBIERAN ABORTADO, MALDITO ACCIDENTE!
Y Luan siguió azotando la cabeza de Lynn contra el piso.
Y siguió.
Y siguió.
Y siguió… con un niño aterrado como mudo testigo que aunque no vio nada, pudo escuchar todo.
—Basta, Luan. Ya basta… ¡BASTAAAAAAAAAAAA!
—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH!
Luna despertó gracias al grito más escalofriante que hubiera escuchado en toda su vida. Uno tan fuerte como para despertar a toda la casa.
Y provenía de la litera de abajo.
La rockera intentó bajar de un salto, pero antes de quitarse las sábanas de encima, la puerta de la habitación había sido abierta de golpe. Luan había salido a la carrera, pero a diferencia de esas veces donde corría al baño a vomitar, esta vez fue a la habitación en donde su hermana menor inmediata se encontraba. Lynn y Lucy también habían despertado ante el desgarrador grito de Luan, pero aun así la deportista fue tomada por sorpresa cuando su puerta se abrió de golpe y la comediante corrió a su cama para abrazarla con una fuerza que no imaginaba que tenía.
—Lynn, Lynn, Lynn… Gracias al cielo que estás bien. Gracias al cielo. —Y Luan lloró, lloró en silencio sin soltar a su hermanita ni por un segundo. Lynn quería seguir enojada con su hermana mayor, pero al verla tan triste y asustada, y al sentir sus lágrimas tibias empapando su camisa, no pudo hacerlo y mejor le devolvió el abrazo.
El momento sin duda era conmovedor para Lucy, así como para el resto de la familia que observaba la escena con ternura y preocupación desde el corredor.
Incluyendo a Rita y a Lynn Sr.
Y al verlos allí, cuatro hermanas supieron que finalmente habían llegado al punto sin retorno.
Vaya que ha pasado tiempo desde que actualicé esta historia. Solo diré que el bloqueo que tenía para continuar era pesado y que al fin lo logré. No quedé del todo satisfecho con el resultado, pero creo que de todas formas fue un buen capítulo. Digo, hubo desde un poco de Lynncoln hasta un poco de violencia y muerte oníricas. Había pensado en que Lynn no ofreciera tanta resistencia, pero considerando lo ruda que es la pequeña bomba de gas, y que no le di a Ronnie ninguna oportunidad de defenderse en su momento, creo que era justo que Lynn diera algo de pelea antes de su inevitable final. Y con los padres presentes al fin, las cosas tomarán un giro algo diferente. No mucho, puesto que no saben que es lo que atormenta a Luan y les puedo adelantar que no lo sabrán en este momento, pero igual ellos tomarán cartas en el asunto y a diferencia de Lisa y las demás hermanas que saben, nuestra chica de frenos no podrá decirles que no.
Con este capítulo también entramos a la recta final de esta historia. Máximo, le doy dos capítulos más antes del final. No creo demorar tanto para subir los siguientes capítulos pues el final lo tengo planeado desde que comencé este viaje. Ahora, pasemos a los reviews que tan amablemente me han dejado xD
El Caballero de las antorchas: Pues ya ves... terminé con otro bloqueo para esta historia, aunque por el lado positivo, pude comenzar una nueva, la que por cierto toca actualizar pronto. Lyla también merece algo de atención xDDD Como bien dices, Luna no está siendo de ayuda. Lo intenta, pero como salió a la luz en su charla con Leni, deja que su miedo la domine. Si eso dará problemas o no, quien sabe, sobre todo que los papás entrarán en acción y eso por si solo es grave. Por el lado positivo, Lynn perdonó a Luan por lo del masaje, así que algo bueno salió de este desmadre... supongo... NAAAAAAH xDDD
Ntian: Pues algo como lo que describiste pasó... y fue la última alegría de Lynn, asumiendo que haya tenido cerebro suficiente para recordarlo antes de morir. Al menos no se fue sin defenderse y eso debe contar para algo, al igual que su reconciliación con la muy arrepentida Luan. Su mañana no será nada agradable tras este desastre de noche, me temo.
J. Najera: El sueño terminó siendo gore y rikolino a la vez, aunque en vez de sandwich, terminamos con quesadillas de sesos lol Luna sigue tratando de ser buena hermana, pero no le es fácil. Ni el jalón de orejas de Leni bastó para lograr el cambio. Veamos si tras las reacciones de la familia a esta pesadilla algo puede cambiar, ya sea para bien o para mal.
Julex93: Las cosas entre Luan y Lynn se pusieron bastante mal y tocaron su punto más bajo con esta pesadilla. Harán las paces pero a un costo alto. Y Luna apenas y puede manejar las cosas que suceden. Sigue paranoica y aunque la charla con Leni ayudó, tampoco fue de mucha ayuda, y a eso habrá que agregar como reaccionará a esta nueva pesadilla que tuvo Luan.
Junior VB: De que la quiere, la quiere, pero está dudando de su hermana y el resultado podría no ser bueno a la larga.
El solitario: Pues la pobre ya está muy cerca del punto del colapso. Quizás no del tipo "Tirarse a Linc" pero igual está cerca de ese punto. No que haya logrado alejarse tanto antes en primer lugar xDD
Doce Espadas: Y aunque le dimos una nueva vuelta al círculo, pasaron algunas cosas a su alrededor y una más que podría afectarlo para bien o para mal. Ahora si que el final está cerca y vienen más cosas inesperadas.
Dext Belt: Ninguna hermana de las que sabe la verdad lo ha expresado abiertamente, pero Luna no puede sentirse tranquila por más que lo intenta y eso puede estallar en un momento u otro. Por el lado bueno, al menos las cosas entre Luan y Lynn se arreglaron y todo lo que hizo falta fue una situación que empezó con pura zhukulencia y terminó con algo salido de GoT xDDD
RoyDinamo: Le atinaste a lo de que me inspiré en el exquisito comic de JumpJump, aunque con el giro de que Luan no es yandere en la realidad, sino en sus sueños. Era algo que cuando comencé a publicar la historia no era común. (No creo ser el primer autor en usar el factor sueño para una historia con Luan Yandere.) Si bien la familia solo tenía idea del problema de las pesadillas (Imposible que no se note luego de varias noches de dormir mal.), no saben que los ocasiona, y si bien seguirán en la oscuridad metafórica al respecto, los papás intervendrán esta vez y eso cambiará las cosas para Luan.
lolachamba: La respuesta es si. Fecha aproximada no tengo, pero de que termino esta historia, la termino :D
: Muchas gracias por tú apoyo y tus reviews.
Y eso es todo por ahora. Como mencioné, no tengo una fecha aproximada para el siguiente capítulo, pero les puedo decir que será el principio del fin. Puede que Rita y Lynn Sr. no sepan la verdad, pero ya consideran esto como algo grave y harán lo que deban hacer. En qué forma afectará esto la dinámica familiar y a Luan, está por verse.
Y recuerden que no todos los problemas tienen que venir del interior de la casa... ;)
Les agradezco mucho el tiempo que han dedicado a la lectura y los veré muy pronto. Mientras tanto, les deseo mucho éxito y muy buena suerte en todo lo que hagan :D :D
