Elsa se había ido a dormir bastante desmotivada, ya había pasado una semana y Jack no volvía a aparecer, ya creía que si lo volvía a ver se echaría en sus brazos, lo había expulsado del castillo, pero sus sentimiento eran algo semejante a una tormenta invernal, solo había confusión, pero la reciente ausencia de Jack le demostraba (muy a su pesar) que realmente lo amaba, pero no era justo... él la había hecho sufrir mucho, no podía perdonarlo así por así.
Más confusión... pero en el segundo antes de quedarse dormida, un pensamiento asaltó su cabeza, o más que un pensamiento una pregunta, ¿Como seria una vida juntos...? ¿Como sera la vida de ella junto a Jack?
Pero antes de pensar en aquella pregunta, cayó dormida.
Elsa caminaba junto a un chico que apenas reconocía junto al borde de un acantilado, parecía un lugar hermoso pero simple, el chico que la acompañaba era rubio, pero no era Kristof, se le hacia vagamente familiar.
-Entonces Elsa... ¿Somos amigos verdad?- Interrogó el chico.
-Claro...- Ella sentía que debía ser eso.
-¿Y los amigos confían y se cuidan los unos en los otros?¿No?- Continuó diciendo el chico, a Elsa le gustó mucho esa frase, sobretodo porque ella tenia pocos amigos y los cuidaba como si fueran oro (o chocolate) y sabia que ellos también se preocupaban de cuidar a ella también -Yo te quiero mucho, eres como una hermana para mi, sé que hemos tenido problemas, pero eso también pasa con los hermanos... ¿No?- continuó el chico
-Si pero siempre se reconcilian- Dijo Elsa muy segura de si misma.
-Exacto... lo que yo tengo para ti es un regalo... de reconciliación...pero es difícil de entender al principio, yo solo quiero... quiero que seas feliz...- Dijo el chico, se veía un poco triste, pero también feliz, lo cual era bastante confuso.
-Realmente no estoy segura de entender lo que me estas diciendo- Respondió Elsa totalmente sincera.
-Pronto lo entenderás... cuando despiertes- Esta vez sonrió pero sonrió con mucho animo.
-¿Mañana?- Pero no pudo decir mucho más, puesto que fue empujada al borde del acantilado, pero por alguna extraña razón no tenia miedo y lo único que se le ocurrió decir fue: -¿Y no me lo puedes explicar ahora?-
-Cuando despiertes lo entenderás... solo recuerda... que el amor de nuestros seres queridos nos hace inmortales... esa es la clave- El extraño chico sonreía, mientras Elsa simplemente caía al vacío... pero no sentía nada... excepto,tal vez libertad, como un ave extendiendo sus alas para disfrutar el cielo.
-Sé libre- Dijo la voz del chico -Se libre... se libre- Continuaba sonando en su cabeza.
-Soy libre- Respondió.
Y entonces abrió los ojos.
Ya había pasado la semana, y Jack al fin podía ver a Elsa, con ayuda de Cleissy había puesto unas rosas en una maceta, había escarchado las rosas y luego las había congelado de forma que debajo del hielo aún seguían creciendo.
Se detuvo en el balcón empujando suavemente la puerta entró en la habitación, y dejó la planta en el velador, y luego volvió a salir a esperar que despertara, pero Elsa ya estaba despierta, y solo se había hecho la dormida, para ver como Jack entraba a su habitación y le dejaba ese pequeño regalo, no pudo evitar preguntarse que pasaría si ella continuaba continuaba fingiendo que estaba dormida, durante un largo rato... ¿Se aburriría Jack?, pensó para si misma.
Jack siguió sentado durante mucho tiempo hasta que finalmente comenzó a cuestionarse seriamente los horarios de sueño de Elsa. De pronto la puerta que daba al balcón se congeló completamente, el albino se levanto de golpe, se acercó lentamente al lugar y se quedó unos segundos espiando tras la puerta. Pero cuando los segundos se transformaron en minutos, el chico comenzó a alejarse lentamente.
-¿Te vas tan rápido?- Dijo una voz -Te creía más persistente- Continuo, el espíritu del invierno, sorprendido se dio media vuelta y descubrió que a sus espaldas estaba Elsa, de pie sobre la baranda.
-Elsa...- Fue lo poco que pudo decir. Ella sonreía ampliamente, su plan había funcionado, por alguna extraña razón aquel sueño le había dado toda la confianza que necesitaba.
-Recordaba haberte echado del castillo...- Dijo ella miró hacia un lado -Pero supongo que en el algún momento el invierno tenia que llegar aquí- Concluyó sonriendo.
-Claro... exacto... el invierno- Balbuceó Jack, intentando recodar si había tomado algún liquido verde, antes de salir, por que se sentía como una gelatina.
-Bueno... ¿y que haces ahí parado?- Exigió Elsa – Espero que no estuvieras espiando, no me gusta que me vean mientras duermo- Agregó
-Realmente yo... venia...- Tragó saliva- Yo veía a invitarte a pasear, hay muchas cosas que quiero hablar contigo- Dijo recobrando el valor.
-Tienes suerte Jack, los días de una reina usualmente son muy atareados, pero hoy no tengo mucho que hacer -Dijo con un tono muy diplomático, el chico se acerco a su lado y vio que había una hermosa escalera de hielo.
-Has mejorado mucho tú poder- Dijo Jack
-Lo sé- Dijo Elsa con una enorme sonrisa -Supongo que no has visto mi castillo- Continuó ella.
-Claro es hermoso, y también conozco la salida- Contesto Jack.
Elsa soltó una carcajada -No me refiero a este castillo, me refiero al castillo de hielo que construí- Respondió la chica.
-¿Hiciste un castillo de hielo?... Wow- Dijo impresionado -Debo verlo- Agregó.
-Allí vamos entonces...- Dijo Elsa caminando en esa dirección.
-Espera... ¿Porque caminar cuando podemos volar?- el chico sonrió mientras la sujetaba de la muñeca.
Ella frunció el entrecejo – Bien, pero el regreso lo haremos caminando- Respondió, aún recordaba cuando era pequeña y Jack la llevaba en sus brazos, ella no le temía a las alturas, pero le dio curiosidad como lo haría el espíritu del invierno ahora que ella no era tan pequeña.
El chico se quedó mirándola, de arriba a abajo, la única forma de lograr volar era que la sostuviera de la cintura y a su vez ella hiciera lo mismo... ahora tenia que convencerla de hacer eso.
-Bueno... ven- Dijo el chico dando indicaciones, para que se acercara a él, pero ella se quedó mirando fijamente -Bueno, si quieres volar... esta es la única opción- Dijo incomodo... tenia las mejillas de un llamativo rojo. La reina se mordió las mejillas, para no reírse ante esa imagen y finalmente acepto la invitación.
Mientras volaban gracias a los poderes de Jack, sus rostros estaban muy cerca el uno del otro, pero Elsa constantemente torcía su cuello para mirar cualquier cosa menos el rostro de Jack.
Hasta que finalmente llegaron al una parte nublada de la montaña, entonces el chico se detuvo, porque no podía volar en esa niebla, finalmente Elsa comenzó guiar a Jack al lugar donde el castillo se encontraba.
El chico se detuvo al pie de la escalera, confuso, por un lado no podía creer que estuviera a solas con ella, y que incluso fuese ella la que lo había invitado... solo la había dejado un par de días. Elsa ya estaba la mitad de las escaleras, no quería mirar atrás, pero cuando llegó a las puertas y descubrió que no sentía la fría presencia de Jack, se giró hacia atrás, el chico continuaba la pie de las escaleras... con su cabello despeinado, apoyado en su báculo y sus expresión embobado. Lo amaba, después de que el tiempo sin verlo se repitiera lo había sospechado... ahora estaba segura... pero... no le gustaba estarlo, porque en el fondo ese era el mismo chico que le había dado ilusiones y se las había roto. Maldita confusión.
-Vamos Jack, ¿Que estas esperando?- Dijo ella con voz firme.
El chico movió la cabeza hacia los lados, como para quitarse alguna idea de la cabeza -Lo siento solo contemplaba la hermosa escalera que hiciste- Se excusó el chico.
-Si te gustó la escalera, espera a ver lo que hay dentro- Sonrió coquetamente.
El chico simplemente sonrió y avanzó hacia la chica, ella abrió la puerta y se encontró con el más hermoso castillo que había visto en su vida, incluso mejor que el castillo donde Elsa vivía.
La chica alzó los brazos -¡Este es mi castillo!- Gritó dramáticamente, pero el chico había quedado paralizado en su lugar -Vamos Jack, dame tú opinión- Insistió la chica.
-Wow, Elsa... yo... creo que es tan hermoso como tú-
-Gracias Jack, pero tendrás que conquistarme con algo más una frase bien dicha-
El chico soltó una carcajada y corrió hacia la chica, ella iba a darse la vuelta para "huir" de Jack, pero el alcanzó a atraparla y la tomó de ambas manos y comenzaron a bailar, mientras nevaba a su alrededor, solo al compás de los latidos de su corazón (bueno tal vez solo al compás de los latidos de Elsa), Jack tomó a Elsa por la cintura y ambos comenzaron a elevarse.
Mientras tanto, Johannes los espiaba. Quería asegurarse de que su plan funcionaba perfectamente, y por lo que veía, todo estaba su cause.
-HOLA- dijo una voz a su espalda, era Cleissy, el chico solo con el sobresalto chocó su frente con un cristal del castillo, preocupado miró al interior para asegurarse que no lo habían notado.
-Casi me matas- Dijo el chico entre dientes
-Si... pero es malo espiar, ¿nunca te lo habían dicho?- replicó la chica, en plan de "hola solo te estoy molestando por diversión"
-No me fastidies- Se defendió el chico para continuar observando como la pareja ahora hacia una guerra de bolas de nieve.
-Pensé que te gustaba te acompañara cuando espiás a las parejas en sus momentos románticos- dijo la chica en plan "me siento mortalmente ofendida"
-Claro que me gusta, es que me diste un susto de muerte... ademas cuando lo dices así me haces parecer un voyerista-
-Creo que en parte lo eres- Continuó la chica -Están saliendo ¿hay que seguirlos?-
-Claro que sí, vamos- Respondió el chico siguiéndolos hacia afuera-
-Jack, la oportunidad del día se acabó- dijo Elsa mientras corría lejos del chico
-Elsa espera, al menos deja que me disculpe- dijo corriendo tras ella.
-NO, ellos aún no se deben separar- dijo Johannes tomando del brazo a Cleissy, ella extendió su mano e hizo que una raíz sobresaliera, provocando que Elsa tropezara, pero Jack alcanzó a tomarla en sus brazos antes de que cayera.
-Buena jugada- Felicitó Johannes a Cleissy.
Elsa se quedó unos momentos eclipsada mirando a Jack -Lo siento Elsa, me precipité demasiado, esta claro que no estabas lista- La chica volvió a la realidad y se safó de los brazos del albino.
-Jack... me gustas mucho... pero no lo suficiente para perdonarte...- Dijo Elsa finalmente, se dio media vuelta y se fue. El chico se quedó mirando como se iba, cualquiera habría pensado que eso desmotivara a Jack, pero todo lo contrario, para él eso significaba que tenia una oportunidad... una gran oportunidad.
Hola!
Nastinka: Vaya lamento haber tardado con la actualización, es que ando un poco distraida... bueno como en tres o cuatro capitulos más vas a saber que pasa con esos recuerdos :D
y bueno gracias por comentar, creo que eres la unica que esta siguiendo esta historia, así que doble gracias :P
