Hola, esto… no estaba muerta y tampoco de parranda ¬¬
En verdad lamento como no tienen idea el haber tardado tanto en actualizar, pero es que hasta parecía que este capitulo tenía alguna clase de maldición, primero cuando estaba ya solo para ajustar los ultimos detalles me roban mi celular (en donde el archivo estaba guardado en la memoria externa) así que tuve que empezarlo de cero. ¡¡15 hojas para re-escribir y con mi mala memoria!!! (insertar aquí cara de pánico)
Después mi nivel de estrés aumentó ( que novedad ¬¬) lo que ocasionó un terrible bloqueo y para rematar justo cuando de nuevo solo me faltaban ajustar algunas cosas del capitulo¡¡¡SE ME DESCOPONÉ MI COMPU!!!
La pobre tarjeta madre de mi computadora estuvo casi 2 meses en coma, pero por fortuna el técnico logró despertarla n.n
Lo pensé subir la semana pasada, pero estuve muy ocupada con lo del Informe (Consecuencia de ello, le agarre rencor a los telefonos)
Muchas gracias a : Caami, Ariadna, Silvia, Kerosenvergil ansem, Breshaphantom (gracias por tus 4 reviews), Dark-lord 32, -.Rikzu.-, dark juanpotter, una diva sin nombre, katty-kateNade-san, Guaduchi, Kari Hiwatarijerras'Katherine-Potter-Lupin'blackstarshineSligererRaven SakuraEl pajaro de Fuegoanita-moonEl angel de la oscuridad, EmmaRouse, cibermandy91NightStar.007, Kokoro No Tsuki, azeret-m.L., Rely y johnn23
Ahora, espero que este capitulo sea de su agrado.
Capítulo 11
Dolor y Sufrimiento
-Te... di-dije... q-que te... detuvieras- murmuró la joven entre jadeos, sosteniéndose de la entrada.
-¿Qué rayos esta pasando aquí?- preguntó exasperado Relámpago, ayudando a su hermano a ponerse de pie.
El silencio se hizo presente en ese momento de tensión, en donde los titanes dirigían continuamente sus miradas hacia Dark Star y Slade para después dirigirlas hacia la joven que se encontraba apoyada de la puerta.
La joven se acercó de forma cautelosa, tratando inútilmente de aminorar el dolor de cada movimiento, pero que era visible en las expresiones de su rostro, la capa oscura sobre sus hombros y su cabello extrañamente húmedo oscilaron suavemente ante las brisas heladas causadas por el choque del starbolt de Dark Star contra uno de los pilares.
El humo y vapor causado por los recientes ataques, finalmente se disipó por completo, el ambiente frío había regresado, trayendo como consecuencia que los titanes se ajustaran mejor sus gruesos abrigos y que la joven con capa oscura temblara.
El Chico Maravilla abrió los ojos con sorpresa al reconocer esa capa oscura que la joven se ajustaba tratando de protegerse del frío, esa capa él ya la había visto durante varias ocasiones en el pasado al igual que a la persona que la portaba.
Slade entrecerró los ojos, reflejando su atención y molestia hacia la joven, se giró hacia su aprendiz, quien asintió para volver su vista hacia la chica y lanzarle un starbolt.
-NOOOOO- gritó aterrado Robin corriendo para tratar de salvar a la joven, aun sabiendo que la distancia que los separaba era mucho mayor que el tiempo con el que contaba para ayudarla.
La segunda en reaccionar había sido Argent quien lanzó dos vigas escarlatas de energía contra el starbolt, haciendo que al chocar ambas energías explotarán causando que el humo volviera a aparecer.
Dark Star no se inmutó y lanzó una lluvia de starbolts contra Argent y contra la joven, el vapor, los escombros y el humo de nuevo obstruían la visión de los demás.
Robin se puso de pie, uno de los starbolts lo había golpeado y lo había estampado contra un muro, que extrañamente no se rompió, agudizó la vista y los oídos intentando ver y escuchar a su alrededor para localizar a la joven, pero no podía ver nada, además los sonidos de los escombros cayendo y de los starbolts chocando contra Dios sabe qué, impedía que diera con el paradero de la joven de capa oscura.
-AHORA- escuchó Robin la voz de Raven.
Los sonidos de la batalla de los demás titanes contra Slade y quizás contra Dark Star llenaban la habitación que hacía algunos días había sido usada como cámara de tortura contra la titán tamaraniana.
Los rayos de energía, flechas, agua, entre muchas otras cosas volaban por toda la habitación sin piedad alguna.
-Te encontré- dijo una voz masculina entre el espeso humo gris que rodeaba gran parte de la habitación.
-Suéltame- escuchó Robin la débil voz de la joven.
-Maldita sea, a este paso jamás la localizaré- maldijo por lo bajo Robin, tosiendo por octava vez a causa del humo, se volvió a cubrir la boca y nariz con su capa acelerando el paso para encontrar a la joven
Una extraña ventisca apareció haciendo que Robin se cubriera para evitar salir volando, abrió los ojos encontrando al responsable de disipar el humo y causante de esa ventisca, Chico Bestia convertido en terodáctilo le hizo una seña con la cabeza, para que observara a su derecha, el líder así lo hizo arrojándose al suelo, evitando un starbolt de Slade, al levantarse se dio cuenta de que el humo desaparecía por completo y posteriormente revelaba a un chico vestido de negro cargando en sus brazos a la joven, quien continuaba forcejeando con él.
-TÚ, MALDITO INFELIZ, SUÉLTALA- gritó furioso Robin.
-Bien hecho aprendiz, tráemela- ordenó Slade.
Los puños de Robin se cerraron con fuerza sobre el bo de acero antes de lanzarse contra el chico, sin embargo él adivinando su movimiento se hizo a un lado, evitando el golpe, aunque sin despegar la vista de la joven que sostenía en brazos.
-Por... favor... su-suéltame, te-tengo q-que...- pidió ella.
-SUELTALA- gritó Robin atacándolo de nuevo.
-Si continuas atacándome, puedes lastimarla- dijo el chico aun sin apartar la vista de la chica de piel pálida.
-Dámela- ordenó Robin, pero Red X ni lo miro.
-Dark Star, acaba de una vez por todas con ellos- ordenó Slade, la pelirroja sin emociones obedeció, golpeando primero a Raven y después a Kole aprovechando que ambas estaban demasiado pendientes de su líder.
-Entrégamela- ordenó Slade una vez que había llegado junto a su actual aprendiz quedando a unos pasos del líder de los Jóvenes Titanes.
Red X abrazó de forma protectora a la chica y retrocedió un par de pasos, sorprendiendo a Robin y a Slade.
-Entrégamela- repitió Slade denotando la rabia en su voz.
-No permitiré que le hagas más daño-respondió finalmente Red X.
-¿Por qué rayos hay dos Starfire?- preguntó Chico Bestia, Bee que luchaba junto a él simplemente se encogió de hombros como respuesta para después arrojarse contra Cyborg, salvándolo de un starbolt que se dirigía hacia él.
-Gracias- murmuró el chico mitad máquina.
-Mantente alerta, sé que Starfire es como tu hermanita y no la quieres dañar, pero si te descuidas podrías acabar muerto- respondió Bee.
-ERES MI APRENDIZ, Y COMO TAL TE ORDENO QUE ME LA ENTREGUES- gritó furioso Slade.
Red X río de forma burlesca, ante la mirada llena de rabia de Slade.
-¿Por que hay dos Starfire?- preguntó Robin, haciendo que los otros dos que se encontraban discutiendo recordaran que él también estaba ahí presente.
Slade se giró hacia él observándolo con una mirada que irradiaba maldad y orgullo.
-Mientras experimentaba con ella para crear a mi aprendiz perfecta, por accidente hice que tanto los poderes, como la personalidad y alma se separan de la original, brindándoselos a la copia, la original, que es ella.- dijo señalando a la chica de piel blanca y casi azulada cubierta por la capa de Red X -Es Starfire, la chica con las emociones, aun mantiene la voluntad sobre si misma, pero debido a lo ocurrido es la más débil en cuanto a súper poderes y la otra, es Dark Star- continuó, esta vez señalando a Dark Star quien en ese momento se encontraba destruyendo una ola enorme mandada por Aqualad -La chica vacía, que solo es un cascarón, la chica sin emociones, sin alma y sin poder sobre si misma, la chica a quien controlo- respondió el criminal de la máscara bicolor.
-¿Q-Qué?- fue lo único que pudo balbucear Robin.
-Sin embargo, la mejor parte es que ese accidente en el experimento, creo un extraño lazo de vida entre ambas.- explicaba Slade, Robin alzó una ceja demostrando su confusión al igual que Red X, mientras Starfire observaba con temor a sus amigos.-Te pondré un sencillo ejemplo, si una de ellas se hiere por mínimo que sea, incluso un simple rasguño, la otra tendrá la misma herida, así que si una muere la otra también lo hará, ambas están conectadas- informó Slade ocultando su risa macabra.
Las expresiones de Robin y los otros titanes eran de sorpresa y pánico, ya que significaba que de querer salvar a Starfire no debían atacar ni mucho menos herir a Dark Star o matarían a Starfire, pero... si no la atacaban, quienes morirían serían ellos.
-Mi... ahhh- se quejó Red X al ser golpeado por Slade, dejando inconclusa la frase que solo ellos habían escuchado.
¿Qué debían hacer?
Esa pregunta no paraba repetirse en las mentes de los titanes.
Y por si eso fuera poco, también estaba el hecho de que Slade tenía los poderes de Starfire y por lo que había dicho Dark Star tras perder por ese breve momento el control de Slade, el único modo de detenerlo era asesinándola, pero si mataban a Dark Star, Starfire desaparecía con ella.
Las opciones que tenían aparentemente estaban en su contra.
¿Qué hacer en esas situaciones?
Ninguno de los titanes había sido entrenado para una situación similar a la que se estaban enfrentando en ese momento, las dudas y los nervios evitaban que pensaran con claridad para poder encontrar una salida a aquella encrucijada en la que se encontraban envueltos.
Aprovechando que los súper héroes habían perdido la concentración de la batalla para enfocarse en encontrar algo para salir de aquella situación, Dark Star se liberó del apretón de XL Terrestral y Slade le arrebató a Starfire de los brazos de su aprendiz.
-S-SUÉLTAME- gritó Starfire tratando de liberarse.
El grito de la chica había sido lo único que había sacado a Robin de la batalla que se estaba efectuando en su mente, en el suelo, a unos metros de él se encontraba tirado Red X sujetándose el abdomen, tratando de recuperar el aire y con una gruesa herida en su brazo izquierdo que no paraba de sangrar.
-Robin no...-las palabras desesperadas de Starfire no pudieron ser escuchadas más por los otros al ser cubierta su boca con la mano enguantada de Slade.
-Ahhh- se quejó Robin cayendo al suelo por la fuerza de impacto del starbolt que le había lanzado Slade.
-¿Lo ves preciosa? Dolor y sufrimiento es lo único que causas- le susurró Slade al oído a Starfire mostrándole a Red X y a Robin, ambos tumbados en el suelo, heridos y jadeando por el esfuerzo que ambos hacían para tratar de ponerse de pie y ayudarla.
Giró el rostro de Starfire con fuerza enseñándole la batalla entre Dark Star y los titanes, en donde éstos últimos iban perdiendo.
Starfire intentó gritar, pero el sonido de su voz era amortiguado por la mano de Slade, morderlo era una opción pero su guante era demasiado grueso, por lo que dudaba que tuviera resultado.
Phanta derribó a Dark Star, la chica la observó con su mirada vacía, colocó su mano en el pecho de la luchadora e hizo estallar un starbolt, logrando deshacerse de ella.
-Star, por favor ya basta, no queremos hacerte daño- dijo Red Star haciendo movimientos con las manos para que ella se detuviera.
-Me ordenaron que acabara con ustedes, debo cumplir con esa orden- respondió Dark Star arrojándole un starbolt al pelirrojo.
-Jericho¿puedes escucharme?- le llamó telepáticamente Raven.
XL Terrestral giró su colosal cabeza hacia Raven y asintió.
-Escúchame con atención, quiero que hagas lo siguiente...- le explicaba Raven a Jericho telepáticamente.
-Todos morirán y tú serás la única responsable- le susurró al oído Slade, volviendo a mover su rostro en dirección de Robin quien se estaba incorporando, el criminal chasqueó la lengua al tiempo que negaba con la cabeza, extendió su mano libre haciendo que brillara, la esfera sobre su mano crecía con crueldad, el daño del impacto causaría graves lesiones a la persona que lo recibiera.
Starfire negó desesperadamente con la cabeza, las lágrimas brillaban en sus ojos verdes, la esfera se hacía más grande y la expresión triunfante de la mirada de Slade, causaba que las lágrimas se liberaran, lágrimas de impotencia y de rabia.
No podía permitir que lo dañaran, no a él, sujetó el brazo que la tenía prisionera e intentó alejarlo, pero su propia debilidad no le permitió retirarlo, movió su pierna, alzándola un poco y la pateó con fuerza, tal y como ella tenía planeado, la concentración del criminal se había perdido, liberándola de su asfixiante abrazo.
La rabia, la ira y el odio se reflejaban en los ojos oscuros de Slade, podía matarla ahí mismo pero a ella no le importaba, volvió a aparecer un starbolt de más de medio metro de diámetro y lo lanzó contra Robin, los ojos de Starfire se agrandaron con sorpresa, y con la poca fuerza y energía que contaba se lanzó contra el chico recibiendo ella el starbolt en su espalda.
-Star- la llamó Robin aterrado.
-Starfire- le llamó asustado Red X
-No... le...- murmuró Starfire levantando su rostro, la mirada de Robin se suavizó un poco y ambos pudieron escuchar el suspiro de alivio de Red X.
El atractivo criminal de máscara blanca, sacó un par de X rojas y las lanzó contra el starbolt que se estaba creando en la mano de Slade, el starbolt se estrelló contra una de las paredes, derribándola, causando como consecuencia que el concreto creara una cortina de tierra y humo.
Ayudó a Robin a poner de pie a Starfire, pasando el brazo derecho de ella sobre sus hombros mientras Robin hacía lo mismo con el brazo izquierdo.
-Robin- articuló Starfire casi sin voz.- No le.. le ... .- su voz se había cortado por un inesperado tosido.
La chica pelirroja observó a Red X de forma suplicante al tiempo que trataba de cubrir sus tosidos con su mano.
-¿Qué pasa Star?- cuestionó Robin de forma dulce aunque su preocupación estaba perfectamente grabada en su voz.
-Lo que ella intenta decirte, es que no creas todo lo que dice Slade- respondió Red X, acelerando el paso, Starfire le agradeció con la mirada, haciendo que el joven criminal se sonrojara.
-¿A que te refieres?- preguntó intrigado Robin tras observar que Star asentía tras preguntarle con la mirada si eso era verdad, dándole la razón al antihéroe.
-Es verdad que experimentó con ella- explicó el criminal con amargura.-en cuanto a Dark Star...
-Azarath Metrion Zhintos- gritó Raven tratando de envolver con sus poderes a Dark Star pero ella había saltado evitándolo.
-Ahora Jericho- ordenó Raven por telepatía.
El rubio ojiverde dentro del cuerpo de XL Terrestral derribó a Dark Star, cayendo sobre ella, intentando que ella lo mirara a los ojos, pero la chica no hacía el trabajo sencillo, huía de su mirada o cerraba los ojos, evitando que el titán tomara el control de su cuerpo.
-TODO FUE UN ENGAÑO- gritó Robin, haciendo que los otros se girarán en seco y dejaran de combatir, Slade lo observó molesto y preparó un par de starbolts, que no pudieron golpear a ningún titán ya que Red X se había abalanzado sobre él causando que perdiera el equilibrio y que los starbolt se estrellaron contra las paredes del pasillo.
Tras liberarse de Jericho del mismo modo que había hecho con Phanta, Dark Star le lanzó un par de starbolts a Robin, pero Starfire lo tomó de las manos logrando elevarse un poco evitando los ataques.
-Raven, ataquen sin problemas a Dark Star, no permitan que ella les siga haciendo daño- le pidió Starfire a su amiga, rezando interiormente para que leyera su mente.
-Pero tú...- interrumpió la chica gótica preocupada de modo telepático.
-Solo hazlo, no me dañara-respondió Starfire aterrizando en el suelo con Robin.
La Princesa de Tamaran soltó las manos de Robin, dando un paso hacia el frente, su líder atrapó su mano, entrelazándola con la suya, haciendo que se girará hacia él, Starfire pudo sentir su mirada dolida y preocupada, estaba herido, pero no solo de forma física, sino también emocionalmente.
Él sujetó con más firmeza la mano de Starfire, no queriéndola soltar, como si quisiera evitar de ese modo que ella se volviera a alejar de él.
La joven rompió el contacto visual, observando a sus amigos en serias dificultades, Dark Star estaba de espaldas, a solo unos metros, debía concentrar sus pocas energías y usarlas para detenerla, con pesar soltó la mano del chico, haciendo que éste abriera los ojos llenos de sorpresa y temor.
-Lo siento- susurró ella elevándose del suelo
-Yo me encargaré de ella-continuó Starfire, recordó la expresión llena de dolor de Robin, concentrando su furia en sus manos, el starbolt comenzó a crecer, levantó sus manos y cuando alcanzó el metro de diámetro se lo lanzó a Dark Star.
Los titanes estaban más que sorprendidos por las acciones de su compañera titán.
El pilar se resquebrajó, hasta crujir fuertemente y caer sobre Dark Star, quien dio un fuerte alarido de dolor.
Para alguien normal que no poseyera súper fuerza o algún otro súper poder, sería verdaderamente imposible sobrevivir a tal peso sobre su cuerpo.
La sorpresa creció cuando vieron como el cuerpo de Dark Star adelgazaba hasta quedar del grueso de una hoja de papel y resbalar libremente de los escombros del pilar, una vez libre su cuerpo comenzó a recuperar su forma normal pero antes de lograrlo fue impactado por un nuevo starbolt de Starfire.
-Hola, Dark Star- saludó Starfire con frialdad a la chica de mirada vacía- O ¿debería llamarte Madame Rougue?- preguntó la titán, atrayendo una vez más la atención de todos.
El cuerpo de Dark Star cambió hasta tomar su verdadero aspecto, el de Madame Rougue.
Los ojos de Starfire brillaron con furia, y más de un titán tenía la quijada en el suelo.
El fuerte sonido de algo golpearse contra la pared, así como un par de dolorosos quejidos hizo que Starfire perdiera la concentración, se giró viendo caer a un adolorido Robin y a un exhausto Red X tras estrellarse contra los últimos pilares que mantenían la cámara de pie.
Red Star sentía el suelo temblar bajo sus pies, los restos de los pilares que sostenían el techo y paredes crujieron fuertemente, resquebrajándose, el frío incrementó su intensidad, observando el techo viniéndose abajo y el olor a peligro trayendo consigo el pánico de muchos.
-Hay que salir de aquí, deprisa- gritó Phanta cargando sobre sus hombros y en brazos a varios titanes heridos e inconscientes.
Los demás asintieron, Slade y Madame Rougue le lanzaron varios starbolts a Starfire, sin embargo por una extraña razón, las esferas de energía eran un poco más pequeñas a comparación de las primeras que ellos habían lanzado, además de que parecía que tuvieran algunos problemas para hacerlas.
Ambos ataques golpearon a la titán pelirroja, arrojándola a varios metros de donde se encontraba Raven.
Tanto Robin como Red X se giraron alarmados hacia Starfire, la chica los observó preocupada y a duras penas logró ponerse de pie, estar de ese modo era un verdadero tormento para sus heridas, por lo que sus pies abandonaron el suelo elevándose poco más de un metro, se aseguró de que los demás titanes hubieran salido de esa cámara, al ver que solo quedaban Raven, Robin, Red X, Slade y Madame Rouge liberó toda la furia y sufrimiento que había reprimido durante todo ese tiempo, su cuerpo fue rodeado de una brillante aura color esmeralda, que a momentos bajaba su color, sus ojos permanecían cerrados y sus labios fuertemente cerrados evitando liberar su grito de dolor.
-Saca a Robin y a Red X de aquí- le pidió mentalmente a su amiga.
-Pero...-trató de objetar la hechicera gótica.
-Red X es bueno, él me ha ayudado mucho, por favor salgan de aquí, yo me encargaré de Slade y Madame Rougue.- pidió la tamaraniana.
-¿Qué es lo que piensas hacer?.- preguntó Raven telepáticamente al tiempo que se acercaba a los dos chicos.
No hubo respuesta, Raven se giró alarmada hacia su amiga, el aura incrementó, Starfire no sabía exactamente lo que estaba haciendo, nunca lo había intentado, pero sentía que ese era el modo de salvar a sus amigos.
-Solo espero que no sea lo que tanto me temo- murmuró asustada Raven esquivando los escombros que caían.
Starfire fue sorprendida por un agudo dolor en el pecho, se llevó la mano derecha hacia la zona del corazón, como si de ese modo pudiese detener el dolor, no pasó ni un minuto cuando sintió una fuerte punzada en la cabeza, revelando en su mente todas aquellas imágenes aterradoras pertenecientes a las torturas y experimentos de Slade, se sintió asustada, mareada y el dolor era cada vez más insoportable, se mordió los labios encerrando los gritos que luchaban por salir de su garganta, las lágrimas resbalaban por sus mejillas sin darse cuenta, había perdido altura, ni siquiera los angustiados gritos de Raven, Robin y Red X, parecían ser escuchados por la titán, quien abrió los ojos, revelando el miedo y el martirio que estaba sintiendo, las lágrimas continuaban cayendo esta vez con más rapidez dejando salados rastros de ellas sobre sus mejillas, resbalando hasta la barbilla para finalmente terminar en el suelo, sacudió violentamente la cabeza de un lado a otro como si de esa forma esas memorias pudieran ser borradas, quería gritar, quería llorar, pero sus gritos no podían salir de su garganta, el dolor recorría milímetro a milímetro de su cuerpo propagándose con rapidez hasta que fue demasiado para ella, sus húmedos ojos se cerraron y la inconciencia le ganó, causando que cayera.
-¡¡STARFIRE!!- gritaron los dos chicos.
Sin embargo Starfire no se golpeó contra nada al caer, el aura oscura de Raven la había sujetado a tiempo, sus dos enemigos habían desaparecido, no eran tontos, esa cámara se desmoronaba a cada segundo que pasaba y sabían que si continuaban en ese lugar serían sepultados.
-¿Cómo está?.- preguntaron ambos chicos asustados al llegar hasta Raven.
-Hay que salir de aquí.- respondió la titán gótica con un gran nudo formándose en la garganta.
-No me importa salir de aquí¿Cómo está Starfire?.- preguntó Robin
Raven no respondió, hizo que su aura los rodeara a los 4, la esfera de energía atravesó el suelo, hasta finalmente aparecer en una habitación vacía, aterrizó con suavidad, hasta que la esfera desapareció por completo.
Con cuidado deposito el cuerpo de Starfire en el suelo, la chica temblaba continuamente y no la culpaba, ya que solo vestía el uniforme de la realeza color negro y la capa de Red X.
Posó su mano en el pecho de la chica y concentrando su poder, las heridas iban desapareciendo, sin embargo la hechicera sabía que le tomaría más tiempo sanar a Starfire.
-Toma- dijo de pronto Robin, entregándole su mochila, la hechicera alzó una ceja, mostrando su curiosidad.
-Es ropa para Starfire.- respondió Robin sin despegar la vista de la titán pelirroja.
Raven tomó la mochila y la depositó a un lado, alzó su mano izquierda, y la colocó en el hombro de su líder, sanando las heridas que había adquirido durante la batalla, aunque en realidad no eran muchas en comparación a las que había recibido Starfire.
Al terminar, bajó su mano y volvió su vista hacia su amiga Starfire, la pobre estaba más que exhausta, no le sorprendía que se hubiera desmayado, su energía estaba al límite y aun tenía muchas heridas abiertas, le preocupaba mucho la palidez que presentaba, no era nada común en ella.
-Red X, ven aquí.- le llamó Raven, sorprendiendo a los dos chicos.
El criminal, quien se había mantenido en total silencio, con la vista fija en Starfire, se puso de pie y caminó hacia ella, al llegar se arrodilló al lado de la pelirroja, levantó la mano y la acercó a los cabellos de la chica, pero antes de que los pudiera tocar, fue detenido por un celoso y posesivo Robin.
Raven no pudo hacer otra cosa más que sonreír, si Cyborg o Chico Bestia hubieran visto esa escena, en ese momento ellos se estarían burlando y riendo de su líder.
La hechicera dejó de sonreír al escuchar los débiles quejidos de Starfire, incrementó un poco más la energía que usaba para sanarla, se volvió hacia los chicos quienes se encontraban en medio de una batalla de miradas asesinas, colocó su mano en el hombro de Red X, ante la mirada confundida de los chicos y sanó la gruesa herida que tenía éste último, el criminal la observó con sorpresa, no se esperaba que una heroína como ella lo ayudara.
-¿Por qué...?- preguntó molesto Robin.
-Starfire me lo pidió antes de caer inconciente- interrumpió Raven, quitando su mano del chico tras sanarle las heridas.
-Por... favor- suplicó Starfire removiéndose entre sueños.
-Ya basta... se lo.. s-suplico.- murmuró Starfire.
Red X bajó la mirada, sintiendo el nudo en su garganta crecer, sus puños se cerraron llenos de impotencia, él conocía la razón del por que ella no paraba de repetir esas frases y él no había podido hacer nada para evitarlo.
Robin abrazó a la chica contra su cuerpo, dándole calor y confort, las calidas lágrimas de ella caían y morían en su cuello, le acarició la espalda y el cabello al tiempo que le susurraba cosas agradables al oído, sintiendo como se calmaba, las lágrimas dejaron de mojar su abrigo, sintió su respiración relajada, la abrazó con un poco más de fuerza, hasta que sintió como ella se movía un poco entre sus brazos, había despertado, jaló su mochila y sacó un grueso abrigo color lavanda, lo colocó sobre los hombros de la chica, quien levantó el rostro con restos de lágrimas, pero con una expresión que reflejaba preocupación, le limpió las lágrimas obteniendo como recompensa una autentica sonrisa.
La mirada de Robin brilló de felicidad, después de tanta desesperación, angustia y dolor, la había recuperado, y tras aquellos largos días que pasó separado de ella, su mundo volvía a iluminarse, desapareciendo las tinieblas que comenzaban a albergar en su corazón sin que él se diera cuenta, Starfire lo abrazó, aunque no fue uno de sus acostumbrados abrazos rompe huesos, sino un abrazo para reconfortarlo por todo lo que él había pasado.
Red X observó la escena con celos, sin embargo no los mostró ya que sabía que era el único modo para tranquilizar a la titán.
Por otra parte, Raven estaba sorprendida, ya que Robin solía ser muy torpe en cuestiones sentimentales con las chicas, especialmente tratándose de Starfire, esperaba que le diera unas torpes palmaditas en la espalda y trataría de consolarla de forma nerviosa tal y como lo hacía Chico Bestia, pero no había hecho nada eso, su líder ya no actuaba según lo que le dictaba la razón, no, ahora quien tenía el mando era su corazón, lo había abierto dejando salir esa ternura y amor que él había aprisionado por tanto tiempo y ahora había sido abierto por una sola persona, por ella, por Starfire.
Los labios de Raven se deslizaron hasta formar una sonrisa, tomó la mochila y esperó a que su amiga terminara el abrazo que compartía con Robin, una vez que el abrazo se había roto, Raven ayudó a Starfire a ponerse de pie, la llevó hasta el otro lado de la habitación, ante la confundida mirada de sus acompañantes varones y movió varias estanterías con libros y frascos con líquidos de colores, creando una especie de pared divisoria.
Sacó toda la ropa de la mochila y ayudó a Starfire a quitarse la ropa húmeda y colocarse la que había traído Robin.
-Gracias, por todo.- murmuró Starfire con la voz ronca ajustándose el abrigo.
-¿Qué fue lo que pasó?.- preguntó Raven tras pasarle los guantes a su amiga.
Starfire tomó los guantes y bajó la mirada, clavándola en sus manos.
-Star.- le llamó Raven al ver que ella se mantenía en completo silencio.
De pronto la tamaraniana levantó la vista sorprendida y buscó a su alrededor.
-¿Star qué...?
-¿Dónde están Slade y Madame Rougue?.- preguntó poniéndose de pie, el dolor que momentos antes había sentido ya no era tan abrumador, aun lo sentía un poco, pero ahora solo era una molestia no un tormento como minutos antes.
-No lo sé, escaparon después de que te desmayaste, la cámara en estos momentos debe estar sepultada.
-¿Donde esta Raven?- preguntó desesperado Chico Bestia deteniéndose en el pasillo.
Los demás titanes se detuvieron y observaron a su alrededor en busca de la hechicera gótica.
-¿Dónde están Starfire y Robin?-preguntó Red Star al notar que ellos tampoco estaban.
-Ellos se quedaron luchando contra Slade y Madame Rouge.- contestó Melvin.
-¿QUÉÉÉÉ?.- gritaron los otros.
-Sí, Raven me dijo que no nos preocupáramos, ya que ella tenía que estar ahí para ayudar a sanar las heridas de Starfire.- respondió Melvin recordando las palabras de la titán que en el pasado había sido su niñera, aunque por muy poco tiempo.
-¿A dónde vas Chico Bestia?.- preguntó débilmente Kole, pero el titán no la escuchó, solo continuó corriendo por aquel largo pasillo, sin importarle los escombros que continuamente caían, obstaculizando el camino que lo llevaría hacia su amiga.
Red Star se dispuso a seguirlos, pero alguien lo jaló del brazo, evitando que fuera, confundido se dio la vuelta sorprendiéndose al descubrir a la persona que lo había detenido.
-No intentes detenerlo, él no te hará caso- dijo Jinx luchando por mantenerse consiente, puesto que había sido uno de los blancos favoritos de Dark Star o mejor dicho Madame Rougue.
-No lo pienso detener, quiero encontrar a Starfire y a Robin- explicó el titán ruso.
La hechicera pelirosa lo observó fijamente a los ojos y las expresiones desesperadas que su rostro mostraban.
-Starfire te gusta¿cierto?.- declaró Jinx tras una breve pausa.
Red Star retrocedió un par de pasos, visiblemente sorprendido además de ligeramente sonrojado.
-N-No digas tonterías- logró articular entre balbuceos y girando el rostro hacia un lado para tratar de disimularlo.
-De una vez te digo que Starfire jamás te corresponderá.- argumentó molesto Speedy-ya que ella esta de enamorada d-
-de Robin.- interrumpió Cyborg, provocando que la sonrisa burlesca de Speedy se borrara de inmediato, mientras Red Star bajaba la mirada con resignación.
Después de todo él sabía mejor que nadie que su amor era imposible, pero ¿cómo no enamorarse de ella?. Él había conocido a muchas chicas, pero a ninguna como a Starfire, no por que ella fuera de otro planeta, y aunque era una chica realmente hermosa exteriormente lo era mucho más interiormente, nunca antes había visto a alguien tan dispuesta a ayudar a los demás o incluso a enfrentarlo cuando sabía que él cometía un error, su bondad e ingenuidad lo había atraído por completo, al igual que su ternura, esa sonrisa que siempre les dedicaba a todos para animarlos a continuar adelante y a no rendirse, sin embargo era realmente doloroso el que ella no correspondiera sus sentimientos, nunca se los había confesado y honestamente no pensaba hacerlo, ya que conocía la respuesta, la había sospechado desde que se dio cuenta de como ella no paraba de hablar de lo maravilloso y buen líder que es Robin y lo terminó de confirmar cuando los otros titanes llegaron a su refugio y ella solo lo abrazó a él, no a Cyborg, ni a Chico Bestia y mucho menos a Raven, sino a él a Robin.
El piso había dejado de temblar, ocasionando que los titanes dejaran de mirar a Red Star para posar sus vistas alrededor del lugar, ya no caían escombros, el silencio gobernaba en ese momento, no había ni un solo ruido ni siquiera el de la nieve derretida al chocar contra el piso.
Hasta que lo escucharon, fuertes pisadas acercándose con rapidez hacia donde ellos se encontraban, se giraron a la izquierda, el lugar de donde provenían aquellos sonidos, pero nuevos ruidos se escuchaban del lado contrario, se volvieron hacia el lugar de aquellos nuevos ruidos percatándose de una gran manada de polillas de gran tamaño tratando de huir con desesperación, pero que continuamente quedaban atoradas en los marcos de las puertas ocasionando que de nuevo el suelo y las paredes temblaran.
-Dense prisa, inútiles.- reclamaba la inconfundible voz de Polilla Asesina, quien era acompañado de su superficial hija, Kitten.
-No hay que dejar que escapen.- ordenó Cyborg poniéndose en posición de ataque al igual que los demás titanes, sin darse cuenta de que aprovechando la distracción Red Star había corrido en la misma dirección que Chico Bestia había tomado.
-USTEDES.- chilló escandalizada Kitten apuntándoles con la mano derecha, totalmente incrédula.-¿QUÉ DIABLOS HACEN AQUÍ?.- preguntó enfadada.
-Curioso.- opinó Bee.- Íbamos ha hacerte la misma pregunta.- continuó la titán del este.
-ATAQUENLOS.- ordenaron al mismo tiempo Polilla Asesina y Kitten, los bichos se lanzaron contra los titanes.
-Deja de comerte mi flecha.- ordenó molesto Speedy forcejeando con una enorme polilla que al parecer había encontrado muy suculentas las flechas del pelirrojo.
-Suerte que estoy preparado para esto- murmuró Cyborg pulsando algunos pequeños botones de su brazo, tecleó algunas cosas hasta encontrar lo que buscaba, cambio de lugar algunos cables y le apuntó a las polillas.
-Titanes al suelo- ordenó Cyborg, quienes no lo pensaron dos veces para seguir la orden, segundos después Cyborg disparó su cañón sónico, solo que su energía comúnmente azul cielo había cambiado por una intensa y cegadora luz color naranja.
-¡Maldición!- exclamó Slade mientras metía varias armas y objetos extraños a una gran mochila.- Voy a matarla.-sentenció el criminal empujando un estuche con varios tubos de ensayo llenos de una sustancia verde esmeralda.
-No puedes hacerlo.- le recriminó Madame Rougue dando unos golpecitos a la jeringa, provocando que pequeñas gotas del líquido verde salpicaran de la aguja.- Recuerda que la necesitamos.- continuó ella haciendo una mueca de molestia tras introducir la jeringa en su brazo y sentir aquel líquido esmeralda correr por sus venas y mezclarse con su sangre.
-Argg, lo sé, maldita sea.- maldijo Slade girándose hacia la mujer pelinegra, su vista se detuvo justamente detrás de ella.
-Le quitaré sus poderes de una vez por todas.- murmuró al ver aquel aparato de tamaño mediano.
-¿Cómo lo harás?, con el suero que hicimos del resultado del experimento de Starfire, no durará para siempre, los poderes solo duran un par de horas, después los efectos desaparecen.- explicó Madame Rougue abriendo y cerrando su puño, para ejercitarlo y deshacer aquel entumecimiento momentáneo de efecto secundario
Chico Bestia transformado en un perro corría con rapidez evadiendo los pedazos de concreto y de hielo que continuaban cayendo, faltaba poco para que la ultima planta de ese lugar se desmoronara, olfateando con desesperación tratando de seguir el olor de Raven y Robin, así como otro aroma masculino, sin embargo había algunos lugares donde el olor desaparecía por completo y que tras correr 10 metros o más volvían a sentirse, probablemente Raven los había transportado con sus poderes.
Se detuvo frente a una puerta entre abierta, el olor de Starfire se sentía con más fuerza en ese lugar, así que entró, manteniéndose alerta de cualquier movimiento extraño, la habitación estaba completamente oscura, y el ver en blanco y negro al estar convertido en perro, no ayudaba mucho, así que se transformó en un gatito verde, la visión felina era mucho mejor, ya que éstos contaban con la ventaja de poder ver en la oscuridad.
Una gran mesa de metal se encontraba en medio de la habitación, con gruesas correas y grilletes, se acercó a estas, percatándose de que estaban manchadas de sangre, cambió de forma, regresando a ser un perro, en aquellas sabanas que posiblemente en el pasado hayan sido blancas, permanecía impregnado el aroma de Starfire, además de algunos largos y rojos cabellos pertenecientes a ella.
De todos los integrantes del equipo de los Jóvenes Titanes, Starfire siempre fue la más inocente, así como vulnerable emocionalmente hablando, además de que de algún modo también la más mimada, Cyborg siempre la consideró como su "hermanita", inclusive le enseñó a jugar video juegos, a pesar de que después se arrepintió al descubrir lo buena que era jugando, les había pateado el trasero a todos, aun recordaba sus caras estupefactas, incluso Raven había dejado caer su libro observando con una ceja arqueada la pantalla y a los chicos.
Levantó la cabeza, emitiendo un ligero lamento, Starfire había estado sola, sufriendo múltiples experimentos, llorando, gritando y suplicando ayuda, mientras ¿Que hacían ellos?, se divertían jugando videojuegos con los otros titanes, se sentía verdaderamente culpable, no le habían creído a Robin, y ahí estaban las consecuencias.
De un salto se bajó de la mesa metálica, con tan mala suerte, que terminó enredándose en la sábana, terminando en el suelo con varios instrumentos de cirugía, como un bisturí, tijeras, algodones manchados de sangre y la bolsa de suero medio vacía.
Se desenredó de la sábana, avanzando un par de pasos para posteriormente sacudir la cabeza, enfocándose en el objetivo que lo había llevado a esa desolada habitación, por lo que continuó buscando el aroma de sus amigos.
-¿Piensas continuar asesinándome con la mirada o vas a decir algo?.- preguntó finalmente Red X, cansado de la guerra de miradas asesinas entre ellos.
Robin lo observó con el entrecejo fruncido, para después girar el rostro hacia otro lado, demostrando su disgusto, sin embargo tras un par de segundos su semblante cambió a uno lleno de preocupación.
-Lo que Slade dijo... .- comenzó Robin dudando de continuar la oración.
-Él dijo muchas cosas, así que se especifico.- respondió altaneramente Red X.
-Sobre que él se divirtió con Star... él se refería a que ab-ab. .- Robin no podía decirlo, no podía soportar la idea de que ese mal nacido hubiera tocado a Starfire, eso sería un duro y probablemente uno de los más dolorosos golpes que tanto Starfire como él pudieran recibir.
-No es lo que crees.-contestó el chico de máscara blanca poniéndose de pie, estirando un poco los músculos, ya que los tenía entumecidos.
Robin se giró inmediatamente hacia él, esperando que continuara.
-Siendo Slade tu peor enemigo, sin mencionar que incluso has estado obsesionado con él, creí que lo conocías mejor que nadie.-comentó Red X, echándole un vistazo a la habitación, agudizando sus sentidos en busca de cualquier sonido o cosa sospechosa que se acercara.
-Explícate.- pidió Robin.
-No deberías olvidar que Slade es un reconocido maestro del engaño, así como un manipulador, él sabe qué palabras emplear y cómo para crear la reacción deseada, como en este caso; él nunca tocó a Starfire, al menos no en ese sentido.- se apresuró a decir.- Nunca lo permití, sin embargo él sabía que al decir aquel juego de palabras tu mente crearía esa idea preconcebida, obteniendo tu perplejidad y furia, y por supuesto tus propios temores bloquearían el significado sobre la verdadera definición de diversión de Slade, el cual consiste en dañar a los demás, hacerlos sufrir hasta el punto de perder cualquier posible esperanza y hacerlos desear su propia muerte.- explicó Red X.
Robin lo observó con atención totalmente asombrado, Slade había jugado con su mente y él sin siquiera haberse percatado había caído en su trampa. ¿Tan vulnerable era cuando se trataba de Starfire?
-Tal como sucedió con Starfire.- murmuró de pronto el antihéroe, recuperando la atención del titán.-Los experimentos de ese infeliz fueron los más crueles que haya visto, los integrantes de la hermandad del mal la golpearon sin piedad, cuando ya no se podía mover, la patearon, la arrastraron por el suelo, entre vidrios rotos, espinas y otros objetos punzantes, fue... espantoso.- confesó Red X con un gran nudo en su garganta y los puños fuertemente apretados, al recordar como cerca del acantilado él no podía hacer nada para ayudarla y los otros no paraban de atacarla, era escalofriante ver aquellas expresiones psicópatas y asesinas impresas en los rostros de aquellos criminales ante la luces de los relámpagos y truenos, al tiempo que torturaban a Starfire.
Robin estaba perplejo, no se podía mover de la impresión, sus nudillos estaban blancos debido a la fuerza con la que sus puños permanecían apretados, el dolor en su pecho aumentó ante la angustia y sufrimiento que había pasado su mejor amiga.
-H-Hay a-algo que no entiendo.- dijo Robin con la voz temblorosa, llamando la atención de Red X.-Star no es tan débil, ella podía haberse librado fácilmente de muchos de ellos ¿Cómo es que...?
-Fue por el suero.- interrumpió X.- Cuando ella se dio cuenta de la presencia de Blackfire, Val Yur y los otros, intentó retroceder pero su propia hermana la sostuvo con fuerza, inyectándole en el cuello aquel suero.
-¿Suero¿Qué función tiene ese suero?.- quiso saber Robin.
-Sí, un suero, fue hecho especialmente para controlar a Starfire, su función es la de dormir sus poderes, la victima sufre de grandes mareos, su visión se pone borrosa, la movilidad de su cuerpo desaparece, dejándola por varias horas, en lo que algunos llaman "estado vegetal", aunque por alguna extraña razón el suero tardó más tiempo en hacerle efecto, fue admirable verla luchar no solo contra la hermandad del mal, sino contra el suero, sin importarle lo mareada y adolorida que se encontraba, hasta que el suero la venció y los otros descargaran su furia contra ella.-terminó de narrar el antihéroe con amargura.
-Jinx.- le llamó Kid Flash, al no recibir respuesta bajó la mirada, la joven de cabellera rosa permanecía completamente inconsciente en sus brazos.-Jinx, despierta, no debes dormirte, vamos mantente consiente¿me escuchas?
-Kid Flash.- murmuró tenuemente, con la voz adormilada y llena de cansancio.
El chico suspiró aliviado.
-Tengo mucho sueño.-dijo con la voz cada vez más baja.
-Debes mantenerte consiente.- le recordó él ofreciéndole una sonrisa
La hechicera asintió con suavidad, no estando segura de poder lograrlo.
-¡¡¡Starfire!!!.- exclamaron los dos chicos al ver a la pelirroja caminar hacia ellos, su piel ya no estaba tan pálida, y las heridas de su rostro habían desaparecido.
La chica solo les dedicó una sonrisa de agradecimiento y una tierna mirada.
-Muchas gracias, por todo lo que hicieron, Robin y Red X.- agradeció Starfire, Raven que iba detrás de ella, observó divertida la expresión de disgusto de Robin al agradecerle al antihéroe.
Robin y Red X, abrieron la boca para responder, pero el sonido de varios pasos acercándose los hizo mantenerse callados.
-GUAU GUAU GUAU.- ladró un perro verde atravesando la puerta junto a un musculoso chico pelirrojo.
-¡Amigo Chico Bestia!.- exclamó Starfire feliz, al ver como el perro se transformaba en un lindo gatito verde saltando a sus brazos.
Raven y Robin observaron como su amiga acariciaba al minino verde, quien maullaba feliz de volver a verlos, después de unos minutos, el gatito saltó a los brazos de Raven, maullando acusadoramente, constantemente señalándola con su patita derecha.
-Chico Bestia, no hablo el idioma felino, si me vas a recriminar algo, hazlo en un idioma que pueda comprender.- opinó Raven con su voz fría, pero interiormente sonriendo.
Las orejitas del gatito se levantaron, haciendo un movimiento gracioso.
-Star.- murmuró feliz Red Star al ver a la titán sana y salva.
-¡Hola amigo Red Star!.- saludó Starfire.
El rostro del titán pelirrojo se iluminó de alegría, provocando que de forma inconsciente una sonrisa se formara en su boca, se sentía tan feliz de poder volver a verla que no pudo contener más sus ganas de estrecharla entre sus brazos.
Starfire, con su naturaleza amistosa y cariñosa correspondió el abrazo del titán ruso, desconociendo los verdaderos sentimientos de éste hacia ella.
Chico Bestia paró de reclamarle a Raven al ver como ésta ya no le ponía atención, siguió la mirada de la hechicera notando el motivo de su distracción, Robin y Red X no apartaban la vista del abrazo entre Starfire y Red Star y él estaba seguro que de no ser porque este no era un buen momento, ambos, tanto líder de los titanes como el antihéroe le hubieran reclamado y probablemente hasta peleado con Red Star.
Si Cy hubiese estado con ellos, él no dudaría en hacerles burla, pero en esos momentos él ...
-¡¡CHICO BESTIA!!.- le llamó Raven, jalando del brazo para llamar su atención, el titán se giró hacia ella confundido.
-¿Dónde están Melvin y los demás?.- le preguntó la hechicera con el enfado grabado en su voz.
El titán retrocedió un paso por seguridad.
-Ellos están con Cyborg y Bee.- contestó el titán con temor, retrocediendo varios pasos, la hechicera suspiró, dirigiendo su mirada hacia Starfire y los demás.
Las expresiones de Robin y Red X eran más relajadas, posiblemente por que Starfire ya no estaba siendo abrazando por Red Star.
-Por favor, salgamos de aquí.- pidió Starfire bajando la mirada.
Los otros la observaron fijamente, sin embargo la obedecieron.
El pasillo era un poco más estrecho que los demás, así como más frío, la calefacción se había congelado y algunas gotas de nieve derretida caían constantemente sobre ellos, pero a pesar de eso, Starfire se mantenía muy callada, sin mencionar que su mirada estaba pérdida.
Raven dirigió su mirada hasta Red X, que miraba compasivamente a Starfire, estaba más que segura que él les ocultaba algo.
-Saben chicos, hay algo que no comprendo.- comentó de pronto Chico Bestia cortando el silencio del lugar.
-¿Por que no me sorprende?.- murmuró Raven por lo bajo, rodando los ojos, esperando escuchar alguna tontería del chico verde.
-Cuando escapamos de aquella cámara.- intentó explicarse Chico Bestia, sin percatarse de como Starfire se detenía de golpe, abrazándose a si misma para intentar alejar aquel escalofrío que recorría su cuerpo.-el pasillo se vino abajo casi enseguida, y si no hubiésemos sido trasportados al siguiente piso por Harold estaríamos enterrados entre los escombros, pero este pasillo parece mucho más resistente, a pesar de que no esta muy lejos de la cámara.
-Al suelo.- murmuró Starfire deteniéndose, los otros la observaron confundidos.
-¡¡AHORA!!!.- ordenó la pelirroja pegándose a la pared, los otros le hicieron caso aun sin conocer el motivo, más sin embargo no tardaron mucho en averiguarlo.
Una lluvia de starbolt atravesó el pasillo, volando sobre las cabezas de Robin, Red X, Red Star, Chico Bestia y Raven.
-¡¿Cómo rayos es posible?!.- preguntó Red X arrastrándose hasta la orilla para evitar ser golpeado por un nuevo starbolt.-¡¡El efecto debió haber desaparecido hace más de media hora!!.-exclamó el chico.
El brillo que momentos antes había perdido la mirada de Starfire regresó a sus ojos, observó a su alrededor, los starbols continuaban golpeando las paredes y el suelo, a pesar de que Raven había creado un escudo de magia para aminorar el impacto de los ataques. Sus parpados de pronto se sintieron más pesados, cerró los ojos, solo fue durante unos breves segundos, sintió un dolor agudo en su espalda, por lo que adolorida abrió los ojos, observando como una parte de la pared se resquebrajaba, descubrió una gran presión sobre su cintura, y su boca, impidiéndole gritar, la pared a su espalda se rompía a una velocidad asombrosa, algunos fragmentos de metal de la pared intentaban atravesar su abrigo, podía escuchar los gritos desesperados de los otros, quienes corrían para socorrerla, liberó su brazo derecho, intentando liberarse del agarre de su agresor, pataleó y agitó su brazo libre intentando liberarse, pero mientras más luchaba más fuerte era la presión sobre su cuerpo, desesperada aventó su brazo golpeando accidentalmente un botón rojo que se encontraba oculto en la pared, el pasillo se iluminó con luces escarlatas, el intenso sonido de la alarma acalló los gritos de los otros, Robin esquivó dos starbolts antes de poder lanzarse contra su compañera.
-¡¡¡ROBIN!!!.- gritó, pero el sonido de su voz fue amortiguado por la mano enguantada que cubría su boca.
Los escombros de la pared cayeron, Raven y Red Star intentaron detenerlos, sin embargo un par de los strarbolts los alejó de sus amigos.
Las paredes y parte del techo cayeron, dejándolos rodeados e incapaces de poder salir de esa prisión de escombros que los separa de la titán.
-¡¡¡STARFIRE!!!.- gritó alterado Robin retirando junto a Red X los escombros para llegar hacia Starfire.
Un nuevo escalofrío recorrió su espina dorsal, el miedo regresó a sus sentidos, estaba petrificada, todo había sucedido tan rápido que aun no podía asimilarlo.
-Te dije que jamás escaparías de mí.- susurró aquella inconfundible voz grave en su oído.
Las manos de Starfire temblaron al comprobar sus sospechas.
-Slade.- respondieron los temblorosos labios de la titán.
-Te mataré con mis propias manos.- afirmó furioso Slade, apretando su brazo contra el delgado cuello de la joven.
-¿Acaso olvidas que la necesitamos?.-le recordó Madame Rougue molesta.
El criminal gruñó y arrojó contra la pared a Starfire.
Los largos y elásticos brazos de Madame Rougue regresaron a su tamaño normal, había sido ella quien había lanzado aquella lluvia de starbolts que les había servido como distracción para que de ese modo, Slade atravesara la pared para recuperar a Starfire, esa chiquilla era demasiado valiosa como para dejarla ir.
-Tienes suerte de que no pueda asesinarte en este momento.- comentó Slade.- Hay otros planes para ti.- murmuró con la mirada brillando de satisfacción al imaginar lo que sucedería al llevar acabo esos planes.
Starfire se apoyó en sus codos para ponerse de pie, su cuello tenía marcas rojas provocadas por las manos de aquel asesino, levantó el rostro mostrando su mirada decidida a luchar contra lo que fuera necesario, Slade notó que las cicatrices y heridas que tenía hacía unas horas en las manos y en el rostro ya no estaban, además de que parecía tener mucha más vitalidad que antes, una sonrisa torcida apareció en su ocultos labios, Raven había usado sus poderes para sanar las heridas, todo estaba saliendo tal y como lo había planeado.
Los verdes ojos de Starfire brillaron de furia, sus puños tenían el mismo brillo verde que sus ojos, sus pies dejaron de tocar el suelo, manteniéndose levitando, los starbols se formaron con rapidez para ser lanzados sobre los 2 criminales, ambos intentaron contrarrestarlos, enviando starbols contra las estrellas estelares de la titán, pero aquellas estrellas se tragaban la energía de sus ataques, aumentando la intensidad, Madame Rougue intentó escapar, estirándose hacia la derecha y posteriormente saltar, pero no contaba con que Slade la sujetara, finalmente los enormes starbolts de Starfire los golpearon sin piedad.
La pared que estaba detrás de los criminales se derrumbó sin previo aviso, una nube de polvo así como una densa niebla provocada por arruinar la calefacción impidió la visión por algunos minutos.
La cabeza de un gran dinosaurio verde fue lo primero que se pudo ver entre aquella espesa nube de polvo, Starfire suspiró aliviada, las paredes y el suelo parecían temblar, el sonido de la alarma aun se escuchaba, los restos de polvo en el aire la hacían toser, antes de que pudiese decir o hacer algo notó que tanto ella como sus amigos eran rodeados por el aura oscura de Raven para después atravesar hasta el siguiente piso, dejando a Slade y a Madame Rougue en aquella habitación desmoronándose.
-Maldición no podemos permitir que escape¡¡la necesitamos!!.- exclamó Madame Rougue poniéndose de pie, se tambaleó un poco hasta que recuperó por completo el control de su equilibrio.
-Lo sé, vayamos al siguiente piso antes de que la habitación se derrumbe por completo.- ordenó Slade saliendo al pasillo en busca de las escaleras o el elevador para estar a salvo de los escombros que caían.
-¡TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ CUANTO ANTES!.- gritó Speedy.
-No sin Starfire y los demás.- respondió Cyborg de forma acalorada.
-MORIREMOS, ESTE LUGAR SE ESTA DESMORONANDO.- continuó Speedy.
-Venimos aquí por una razón, para rescatar a Starfire y no nos iremos sin ella.- aclaró Bee.
-Silencio.- pidió Hot Spot, los demás lo ignoraron y siguieron discutiendo.
-GUARDEN SILENCIO.- gritó exasperado Kid Flash, llamando la atención de los titanes, Jinx levantó el rostro hacia su novio, observándolo asombrada, él no era del tipo que se enfadaba con facilidad y ahora su paciencia había llegado al límite.
La orden fue acatada por todos, quienes asombrados por la reacción del rápido titán ni siquiera emitieron una palabra.
Hot Spot dio unos pasos sobre el pasillo, no faltaba mucho para llegar a la entrada de la cueva y salir de ese lugar, sin embargo sentía varias fuentes de calor acercarse, los demás lo observaron sin entender y su confusión aumentó al ver como el titán de fuego sonreía de forma misteriosa.
-Aquí están.- dijo en un susurro tan suave que solo Kid Flash y Jinx lo pudieron escuchar.
Segundos después una burbuja oscura salió del piso, provocando que varios retrocedieran alertados.
La burbuja levitó por unos segundos sobre el suelo para después desaparecer y revelar a las figuras de los pasajeros.
La pequeña Melvin, Teether y Tommy se liberaron de los brazos de Cyborg y Bee para correr hasta Raven y Chico Bestia, ambos ocultaban las figuras de los otros acompañantes, quienes se estaban poniendo de pie.
-¿Este tonto los cuidó bien?.- preguntó Raven con un tono casi cálido a Melvin y a los otros dos pequeños.
-Claro que este tonto los cuidó... ¡Oye!.- exclamó ofendido Chico Bestia.
Los demás sonrieron y algunos se permitieron emitir una pequeña risita.
Raven, Chico Bestia y los pequeños se hicieron a un lado mostrando a Starfire sentada en el suelo y a tres chicos ofreciendo su mano para ayudarla a ponerse de pie.
La mirada de todos brilló llena de emoción al verla sana y salva y algunos otros observaban interesados la decisión que la titán pelirroja tomaría así como las reacciones que ésta desencadenaría.
Starfire notó las miradas llenas de rivalidad entre Robin y Red X, es cierto que no podía verles los ojos, pero por las expresiones de sus cuerpos ella sabía que estaba en lo correcto, si aceptaba la mano de Robin, Red X se molestaría; si aceptaba la de Red X, Robin sería quien estaría molesto y si aceptaba la de Red Star ambos chicos enmascarados estarían furiosos, por lo que decidió levitar unas pulgadas hasta ponerse de pie, evitando cualquier confrontación entre los 3 chicos.
Los tres chicos bajaron la mano, siguieron la mirada de la chica pelirroja dándose cuenta de que habían llegado con los demás titanes.
-¡STARFIRE!.- exclamaron todos corriendo a abrazar a su amiga.
-Amigos.- murmuró ella sintiendo la calidez del afecto que tanto le había faltado durante aquellos días de tortura en aquellos momentos de oscuridad y soledad, sus dos peores enemigos.
El momento era perfecto y sería un pecado haberlo roto, pero la perfección no puede durar para siempre, siempre habrá algo que terminé con esta, y ésta vez quien se encargó de romper el mágico y cálido ambiente fue Speedy.
-¿Qué haces aquí maldito criminal?.- cuestionó el titán pelirrojo apuntando con su arco preparado con varias flechas a Red X.
El chico criminal no se inmutó, Speedy no era un rival digno para él, lo había investigado y había luchado contra él en el pasado, su puntería era excelente, lo admitía, pero fanfarroneaba demasiado y era demasiado narcisista, esos defectos lo llevarían al fracaso.
-¿Qué haces aquí?
Esta vez fueron Trueno y Relámpago quienes preguntaron, rodeando junto con Argent, Bushido, Hot Spot, Más y Menos al criminal enmascarado.
-Deténganse.- ordenó Starfire, rompiendo el enorme abrazo que la rodeaba, los titanes la observaron en silencio.
-Chicos, Red X no es una mala persona, él me ha ayudado mucho.- lo defendió Starfire colocándose frente a él con los brazos extendidos para protegerlo.
-¿Te ha ayudado¿A qué¿A secuestrarte¿A mantenerte cautiva en este lugar?.- preguntó indignado Speedy.
-No hables si no sabes.- le advirtió Robin, no le agradaba la idea de defender a Red X, pero tampoco le agradaba permitir que Speedy continuara descargando sus comentarios venenosos contra los otros, además él sospechaba que gracias a él habían encontrado a Starfire.
Y aunque Robin jamás lo admitiría frente a los demás, Red X había demostrado ser de su confianza, al menos en lo referente al bienestar de Starfire, su atracción hacia su mejor amiga había estado marcada desde el primer momento en que él la conoció y era más que probable que al igual que él, Red X sintiera algo más que una simple atracción hacia Starfire.
-¿Y tú por qué defiendes a este criminal?.- preguntó Speedy, tratando de ocultar la sorpresa en su tono voz, el que el "Gran Robin", como él lo llamaba desdeñosamente defendiera al criminal era algo que él nunca había visto, el líder de los titanes siempre se había caracterizado por su excelente seguimiento de las reglas, era extraño, debía haber algo más en eso y él lo descubriría.
La mirada de Starfire lucía completamente decidida, sin embargo se mostraba opaca, el brillo que siempre había representado sus ojos esmeraldas no estaba ahí.
-Por que desde el principio Red X ha intentado rescatarme, es gracias a él que ustedes encontraron mi ubicación ¿O me equivoco?.- reveló Starfire bajando los brazos, clavando la vista en el suelo.
Los titanes retuvieron el aliento, pasmados por aquel descubrimiento.
-No, no te equivocas.- murmuró Red X asombrado al descubrir lo audaz que era la titán al descubrir su pequeño secreto.
-¿Le pediste ayuda a un criminal?.- preguntó sorprendida y desconcertada Argent.
-No, ella nunca me pidió ayuda.- respondió Red X.- Cuando descubrió que era parte de la hermandad del mal intentó atacarme y derrotarme tal y como había hecho con el resto para poder huir, pero estaba demasiado débil debido a la feroz batalla que había librado contra los otros, por lo que terminó desmayándose.- explicó.- hasta hace poco pude ganarme un poco de su confianza.- confesó sonriendo internamente.
Starfire mantuvo la cabeza agachada, avergonzada al recordar que ella había estado apunto de golpearlo, mientras que él lo único que quería era ayudarla.
-Pero yo te vi, eras de los que más participaba en aquella reunión de la Hermandad del Mal.- declaró Jinx, llamando la atención de los demás.
-Debía ganarme la confianza de los otros para conocer sus planes y sabotearlos.- respondió Red X encogiéndose de hombros.
De pronto sus amigos se fueron decolorando llegando a trasparentarse y finalmente desaparecer de un modo casi fantasmal, la titán pelirroja parpadeó varias veces, se talló los ojos pero ellos ya no estaban junto a ella, cerró los ojos ante un agudo dolor que se propagaba por su cuerpo, al abrirlos se llevó la mano derecha al pecho, tratando de aminorar un poco el extraño ardor que sentía en esa zona, abrió la boca para emitir un pequeño gemido de dolor, pero al hacerlo tragó un extraño suero, no podía respirara bajo ese líquido, bajó la mirada hacia su mano desnuda y ahogó un grito al verla cubierta de sangre, giró un poco su muñeca revelando un grueso corte que no paraba de sangrar, bajó la vista, notando como tanto el líquido antes azul cielo y su bata blanca estaban casi completamente teñidos de rojo, por su propia sangre, observó a su alrededor, estaba dentro de aquel extraño cilindro de cristal y hielo dentro de aquellas blindadas y brillantes paredes blancas, pero no había nadie más junto a ella.
Con sus puños sangrando golpeó la pared del cilindro en que se encontraba atrapada, pero el grueso material del que estaba hecho no se resquebrajó ni un milímetro, golpeó y golpeó una y otra vez, pero éste no cedía, en cambio sus propias fuerzas cada vez descendían con mayor rapidez.
Parecía que ya todos la habían olvidado y una vez más volvía a estar sola.
Completamente sola, desamparada sin nadie que la pudiera ayudar, ni siquiera sabía cuanto tiempo más resistiría, es verdad que ella podía respirar en el espacio exterior, pero ese líquido en el que estaba sumergida se lo impedía.
Fin del capítulo 11
¿Por qué la mirada de Starfire de pronto pierde y recupera su brillo?
¿Qué significa?
¿Qué es lo que realmente planea Slade?
¿Dónde están los demás?
Y más importante aun
¿Qué fue lo que realmente sucedió o esta pasando?
Bueno 22 hojas de Word solo para este capítulo, wow rompí mi record.
Saben en realidad me había retirado de Fanfiction, pero no me gusta dejar las cosas a medias, y se lo que se siente quedarse atrapado con algún fic y que después no lo continúen, es por eso que continuare en Fanfiction, solo que es probable que de pronto me ausente.
Hasta Pronto
PD: Estoy súper emocionada, en diciembre empieza la filmación de la película The X-Files 2. ¡¡Voy a volver a ver a mi Mulder!!
-Ya enloqueció
-Lo se, Cy, el rey Tofu Zombi ya le lavó el cerebro, te lo dije¡¡Quiere colonizar la Tierra¡Y ya empezó!
¬¬U
-A veces me pregunto quien esta más loco, si la desquiciada de la dama que no a parado de babear las fotos en donde aparece el Agente Mulder o el esquizofrénico de Bestita con sus disparates de tofu zombis
-Es simple, los tres- responde Raven observando aburrida la escena:
La Dama del Tiempo aun babeando sobre las revista del especial de X Files, justamente sobre las fotos del Agente Mulder, Chico Bestia usando una zanahoria como espada mientras pelea con un Tofú con corona de aluminio y con un extraño color verdoso, casi putrefacto y a Cyborg discutiendo con un jugador de Internet por según él "hacer trampa" en el juego de video.
-Atrás Rey Tofu Zombi
¬¬
-Esto es patético, mejor regreso a mi meditación
