Todo el capítulo es la parte de vista de Vegeta. Comencemos:
… Frio…
Abrí un ojos para espiar mi alrededor, solo vi una pared blanca. Acaso, ¿Estaba muerto?, no eso era imposible… todavía respiraba… ¿No?
Intente escuchar algún sonido, alguna respiración. Solo pude escuchar el sonido de una máquina que no paraba de funcionar.
Levante mi cabeza, en busca de algún rostro que operara la maquina o algo.
-¿Esas son flores? –Me pregunte. Estaban sobre una mesa a lado de un sillón rojo, estaban en un florero.
Intente levantarme, tambaleante todavía, me di vuelta y hay estaba.
La mujer estaba en un respirador artificial, tenía vendada la cabeza y el brazo izquierdo, de seguro también tenía en el pecho y torso. Calculo que lo que estaba pisando eran sus pies, estaban tibios.
Estaba en coma.
Intente buscar un calendario, para orientarme un poco, había uno… una semana había pasado.
-¿Una semana? –Me pregunte. –Es mucho tiempo…
Estaba lloviendo, eso me dio sed.
-… Necesito agua, creo que si bajo de esta cama puedo encontrar algo de agua… -
De un salto baje de la cama, calcule mal, caí de hocico al piso y cabe recalcar que estaba frio.
-Ay… -
Me lévate como pude, sacudí mi cabeza y empecé a examinar la habitación.
Mire hacia la izquierda y nada. Mire hacia la derecha, y había aun espejo. Me acerque y pude ver mi reflejo, mi penoso reflejo.
Estaba con la oreja y un ojo vendado, eso podía explicar por qué no captaba bien la profundidad, la pata derecha trasera y la izquierda delantera, vendadas. Costuras por todo mi cuerpo y un collar… ¿Rojo?, se envolvía en mi cuello.
-Que patético… -Me dije –Ni modo, debo buscar agua. ¡Bulma, quédate aquí! –Deje con autoridad – Soy retrasado… Obvio que no se va a ir. –Dije con una pequeña risa –
Empezó a buscar la puerta de salida, teniendo en cuanta la posición de la ventana, podía saber dónde estaban más o menos ubicadas las paredes.
-Mmm… ¡Hay esta! –Dije, me pare frente a una puerta gris, un poco más oscura de que la pared. De una embestida la abrí de golpe.
Escuche una persona caer, creo que era un enfermero –Ops… -Dije –Bueno… como no vas a necesitar este tarro, me lo llevo. –Agarre un tarro donde estaban las agujas y lo tome "Prestado".-Gracias… -
Entre de nuevo a la habitación de Bulma, y lo puse al lado de la mesa. Me subí al sillón, dolió un poco por la condición en las que estaban mis patas, como sea, empuje el tarro con hocico y este callo y se rompió en el tarro o recipiente.
Algunas gotas salpicaron el piso.
Me baje y de nuevo mi hocico callo primero al piso, el impacto dolió mas y hasta podría jurar que una costura se abrió, como sea.
Me acerque y empecé a lamer el agua del piso y con mucho más cuidado empecé a tomar el agua del tarro.
-Dulce néctar de los dioses –Dije lamiéndome las sobras de agua. Estaba riquísima. –Bueno, ahora a buscar algo de comida…
Escuche algunos pasos, rápido me metí bajo de la cama hospitalaria de Bulma.
Abrieron la puerta y se asomó un enfermero y después una muchacha -Es una suerte que este viva todavía –Dijo el enfermero, claro que no era el que se puso detrás de la puerta - Con que es su amiga ¿Verdad?
-SI, así es. ¿Nadie ha venido? –Pregunto la chica, no podía ver la cabeza de esta. Pero olía muy bien.
-… Si… solo un chico… creo que se llama Trules o Turles. ¿Le conoce? –
¡Turles! Eso era imposible, yo mismo lo había visto irse.
-Está bien… gracias. –Agradeció la chica –
-No de nada, apropósito ¿Tiene novio? –Pregunto el enfermero.
-… No… ¿Por qué? –
-¿Me daría su teléfono? –Pregunto el enfermero -… ¡Por si ocurre algo y le debo avisar!
-… Claro –Respondió la chica, saco un papel y le tomo el bolígrafo de la camisa del enfermero. Escribió y se lo dieron –Gracias y adiós
Le cerró la puerta en la cara.
-¿Quién será ese Turles? –Pregunto la chica. Tomo asiento y le pude ver la cara.
Tenía el pelo recogido en una coleta y era Negro, tendría la edad de Bulma, quizás, era más joven. Tenía un bolso que creo que decía su nombre o era maestra de inglés y les enseñaba como decir leche en ingles…
En todo caso se llamaba Milk.
Un hombre entro por la puerta, era Turles. ¿Qué hacia ese imbécil aquí?
-Disculpe… ¿Es la habitación de Bulma? –Pregunto el bien imbécil.
-Si… ¿Usted es Turles? -Pregunto… Milk creo.
-Sí... así es, ¿Usted es? –Pregunto sentándose a su lado, no muy juntos.
-Chi chi, pero me dicen Milk –Dijo feliz.
-¿Milk? –
-No quise decir que usted pudiera decirme Milk, sabe. –
Menuda actitud que tenía… Incluso Turles se sorprendió.
-Valla, bueno… ¿¡Vegeta!? –Me miro y grito.
-¿Vegeta? –Pregunto la chica.
-Beni Vegeta… -Dijo llamándome como perro. –Beni perro imbécil, ¿Cómo mierda te trasformaste? –Me dijo, yo y el dominábamos la telequinesis.
-No es tu problema –Le respondí mientras salía.
Mejor me voy. Así los dejo solos y busco algo de comida que tanto me hace falta.
Salí de la habitación y empezó a caminar, había otros perros, pero estaban en mejores condiciones que yo.
Algunos lloraban al lado de unas personas que les tapaban la cabeza y otros estaban con algunos ancianos.
-¡Chico! –Escuche gritar, era ese labrador, otra vez -¿Estas bien?
Dijo se me puso adelante, y se sentó. Lo imite.
-¿Sabes dónde hay comida? –Le pregunte.
-Valla, eres uno muy resistente para poder soportar tantos golpes y tanta sangre perdida –Me dijo oliendo mis vendajes. -¿No tienes hambre? –
-Sí, si tengo. ¿Sabes dónde hay? –Le pregunte, apartándolo de mí. Me incomoda.
-Si seguirme. Sé dónde hay comida –Dijo y empezó a caminar –Sígueme.
-Si… - empezó a caminar.
La gente me miraba incomoda con mi presencia, escuche comentarios como: "Debe ser el perro del diablo, mira esos ojos" o "¿Qué le habrá pasado? De seguro morirá"
Esa especie era una estúpida, no solo imaginaban cosas tontas, si no que eran negativos. No los culpo, yo también sentiría cosas así si mi mundo se estuviera pudriendo poco a poco.
Tres minutos caminando y llegamos a una escalera, con cuidado y rengueando la baje. Mientras la bajaba, pude ver al labrador que caminaba como yo…
-¿Qué le pasa a tu pata? –Le pregunte.
-¿Eh? Mi pata… bueno, cuando era cachorro unos perros intentaron matarme y me quitaron algunos músculos de mi pata –Me contesto sin mirarme.
-Debió doler mucho… -Le conteste.
-Si… no tienes idea, pero no importa. Me llevaron a una perrera y hay me adopto el padre de mi dueño actual, el me regalo y ahora lo quiero mucho –Dijo feliz.
Increíble… me ayudaba, teniendo en cuenta todo lo que había pasado y aun me ayudaba.
-¿Cómo te llamas? –Le pregunte.
-Kouta –Me contesto, un nombre que nunca había escuchado. -¿Y tú?
Terminabas de bajar las escaleras y llegamos como a una especia de sala de espera.
-Vegeta… me llamo Vegeta –Conteste.
-¿Vegeta?... menudo nombrecito, está muy lindo –Me miro para contestarme.
-Gracias, yo nunca escuche tu nombre –
Guardamos silencio y empezaron los comentarios de las personas. "No te acerques, parece peligroso…", "Mamá, da miedo" y también el que nunca falta "Pobre perro, espero que se mejore" falsa tristeza, patético.
No me di cuenta pero estábamos en una especie de calle, donde pasaban las camas hospitalarias de urgencia. Digo, no me di cuenta porque cuando lo note, una cama paso justo sobre mí, iba a unos 15kl por hora.
Como si fuera poco, una enfermera me patio para que me corra del medio. Agobiantes tacones usaba.
Las personas le gritaron cosas que no traduciré porque eran muy feas…
Me levante y las costuras se descocieron… otra vez mi hocico empezó a sangras, pero no me significa que no tuviera hambre.
-Vegeta, ¿Estas bien? –Dijo Kouta –Levántate, vamos rápido.
-Ya voy… es… espera… -La sangre salía de nuevo por mi hocico como antes de venir.
Empezó a caminar hasta que llegue a la mesa donde la gente se sacaba turnos, hay había un tacho con comida, otros perros comían.
Me vieron y se apartaron, Kouta se sentó cerca de mí. Empezó a comer, era difícil porque tragaba más sangre que comida.
Termine de comer y fui directo hacia donde estaba Bulma, pero, antes de llegar a la escalera, un enfermero me tapo el paso.
-¿Adónde vas pequeño?... Tú eres de Bulma ¿verdad? –Dijo e enfermero que minutos antes había a tendido a la otra mujer de pelo negro.
Ladre dos veces y me alzo.
Me acomodo contra su pecho, no intente detenerlo, parecía buena persona.
-Mi nombre en Goku y te voy a llevar a tu habitación con Bulma ¿Esta bien? – (Fans de Goku saltando de alegría) Me acaricio la cabeza y empezó a caminar hacia la habitación. No tenía caso resistirme…
Pero… esas caricias… daban sueño… buenas noches… Goku…
Fin de la narración desde el punto de vista de Vegeta:
Continuara…
Aclaración: Kakarroto, fue nombrado en otro capítulo, no es Goku. Goku es un enfermero bueno (Ósea e Goku/Kakarroto que ustedes conocen en la serie.). Kakarroto en un Saiyajin que tiene el mismo nombre que Goku, no por eso significa que los dos son las mimas personas. Gracias por su atención.
