Hola!! Aquí estoy de nuevo, con el capítulo de la semana y mi depresión disminuyendo su magnitud xD Estoy un poco más animada, más por mis hipótesis sobre el manga que por otra cosa (Ah, sí, y que aprobé dos exámenes por iluminación divina, xD). Además, para los fans de Itachi, les dejo un link en mi profile con algo que creo que les gustará n.n (Ojo, spoilers, y el que avisa no es traidor) De momento, les dejo con el capítulo... El NaruHina está al caer, Sasuke descubre cosas increbles sobre Sakura y Naruto es un malpensado, pero está echo un romántico n.n Metí un poco de AsuKure, ahora que estamos con el relleno y dentro de poco llega el fatal desenlace quiero recordar cuando quiero al sensei del quipo 10 ToT Además, se empieza a conocer su historia, su juventud (que vaya juventud... esa barba descuidada de tres días le queda... ¬) Bueno, a lo que importa. Jiji, a ver que cara se os queda con el final xD Y ya lo sabéis, soy una pervertida, jujujuju...


Capítulo 10: Invitación.

Salió del baño con la toalla en la cintura. Se dirigió a la cocina tras echar un rápido vistazo a la habitación de su compañera. Seguía durmiendo. Al abrir el frigo no dudó ni un momento para coger la botella de zumo y dejarla vacía. Resopló. Aquellos días el calor era insoportable, y una buena ducha matutina lo mantenía despierto, al menos hasta que Hikari se despertara y le contagiara su hiperactividad. Al cerrar la puerta del electrodoméstico se percató de que había una nota pegada.

"Recoger kimono de la tintorería"

Volvió a dejarla en su sitio. También vio la lista de la compra, y la cogió. La ojeó un poco y después rebuscó en el cajón un bolígrafo. Apuntó una cosa más. Zumo fresco. En botella de dos litros. Se dirigió hacia el balcón y abrió la puerta corrediza con cuidado de no hacer ruido. Se acodó en la barandilla y se detuvo unos instantes a observar la villa.

A aquellas horas ya se veía a la gente deambulando en busca de víveres. Los negocios ya estaban todos abiertos, y los comerciantes anunciaban sus productos a gritos. Caótico.

Los niños corrían juguetones, a ellos el calor no les afectaba. Sabía lo que eran esas ganas de vivir y de disfrutar cada día. Él también había sido niño. No un niño normal, pero niño después de todo.

Llevó la vista más allá, paseándola por los tejados. La posó en los rostros de piedra esculpidos en la montaña.

El viento movió levemente las hebras de su pelo. Jugó con su flequillo llevándose las últimas gotas de agua. Le acarició el rostro y él cerró los ojos para disfrutar aquel instante.

Al volver a abrirlos, una sonrisa se le escapó. Era su villa.

Estaba en casa.

Escuchó la puerta tras él y sonrió a Hikari mientras ella bostezaba y se estiraba somnolienta.

-Buenos días. –Ella se acercó y le dio un beso en la mejilla, que él no rechazó.- ¿Has desayunado?

Él asintió. Un litro de zumo no era exactamente un desayuno, pero reservaba el estómago para más tarde. Naruto y él habían quedado para desayunar, y ya se imaginaba a dónde le iba a llevar su compañero. Aunque seguía sin ver el atractivo de desayunar ramen.

Ella adoptó la misma postura que él y también observó la villa con una sonrisa.

-¿Irás mañana al baile?

Sasuke la miró enarcando una ceja. Así que para eso era el kimono…

-No lo tenía en mis planes, la verdad. No me gustan las fiestas.

-Ams.

Estaba claro que ella se veía claramente decepcionada.

-¿Y tú con quién vas?

Ella la miró señalándose.

-¿Yo? Con Lee.

Él soltó un gruñido.

-¿Puedo saber qué te traes con el cejas pobladas?

-¡Sasuke! –Le miró enfurruñada.- Simplemente es muy buen amigo mío.

Él enarcó una ceja, divertido.

-Pues no creo que él piense lo mismo.

Ella infló los mofletes y se cruzó de brazos.

-Estoy harta de que os paséis el día cuchicheando. ¿Es que en esta villa no hay nadie que no se entrometa en la vida de los demás? Lee es solo un amigo, y se acabó.

Ella dio por terminada la conversación entrando de nuevo en el interior de la casa. Sasuke la siguió, cerrando tras sí la puerta acristalada.

Ella entró en la cocina, mientras que él se derrumbó en el sofá y encendió la televisión.

-¡Sasuke! –Su voz le llegó desde la cocina.- ¿Y el zumo?

-Me lo he terminado.

Ella asomó la cabeza y su melena castaña de ladeó graciosamente.

-En estos casos se pide perdón.

-Hmp.

-No vas a hacerlo, ¿verdad?

-Se me dan mal esas cosas.

Ella volvió a enfrascarse en la nevera mientras el Uchiha pasaba los canales aburrido.

Al poco rato ella pareció con una taza de café en la mano. Se sentó a su lado.

-¿Cómo va la cicatriz?

Ella no esperó a que dijera nada, ya que se acercó y posó los dedos en al piel del moreno. Al tacto frío de su mano, él reprimió un escalofrío. Deslizó suavemente las yemas sobre la piel curtida del Uchiha, y él siguió el recorrido de su mano con la mirada.

Sus delicadas manos acabaron posándose sobre un pectoral, donde acababa la herida. Le miró fijamente a los ojos con una sonrisa. Él no se molestó en devolvérsela. Sólo posó en sus ojos su mirada.

-Sigo teniendo la impresión de que por mucho que haga jamás podré agradecerte todo lo que has hecho por mí.

Él sonrió de medio lado y colocó una mano sobre la de ella, en su pecho.

-Ya has hecho suficiente.

Su vista se dirigió casi automáticamente hasta el ventanal y volvió a observar la villa. Le había traído de vuelta. Le había abierto los ojos. Gracias a ella, había podido ver algo que ni con el mejor sharingan hubiera avistado mejor.

Gracias a ella sabía dónde estaba su lugar.

Ella se dio cuenta de su mirada y la siguió. Después ambos volvieron a mirarse.

-Gracias. Y perdón por lo del zumo.

Ella sonrió levemente azorada. Escucharon un ruido en el balcón y volvieron a mirar allí.

Naruto les miraba con la boca abierta. Ellos se dieron cuenta del motivo de su sorpresa. Apenas les separaban unos centímetros. Hikari se levantó, roja hasta las orejas, y se perdió por el pasillo.

Sasuke se levantó y le abrió la puerta a Naruto.

-¿He interrumpido algo?

Sasuke lo maldijo por lo bajo y le invitó a pasar.

-Enseguida me cambio. Espera aquí.

Se echó a andar por el pasillo, pero Naruto lo retuvo por una muñeca.

-¿Puedo hacerte una pregunta?

El moreno entrecerró los ojos.

-Si es algo pervertido, no.

-No, no lo es. –Se lo pensó.- Creo.

Sasuke soltó un suspiro.

-Creo que me arriesgaré.

Le miró, esperando a que él encontrara las palabras adecuadas.

-Mira, ya sabes que yo siempre digo en broma eso de que te hayas liado con Hikari y tal. –Sasuke hizo una mueca.- Pero… no sé, empiezo a olerme que no es tan a broma como yo pienso. Y, de verdad, si es así, sabes que puedes contármelo. Pero creo que hay alguien que debería saberlo antes que yo y que todos.

Sasuke le miró durante unos instantes y después le sonrió burlonamente.

-Puedes estar tranquilo, dobe. Ni nos hemos liado ni tenemos intención de hacerlo. –El rubio suspiró, aliviado.- ¿Y quién piensas que debería saberlo antes que nadie?

Naruto le devolvió una mirada. Esta vez contenía una madurez que sorprendió a Sasuke.

-Sabes lo que Sakura-chan siente por ti. No vuelvas a hacerla daño, Sasuke. Ya ha tenido suficiente.

El Uchiha se dio cuenta de que el ambiente se había tensado. Naruto seguía agarrándolo por el brazo, y entre ellos se podía palpar el nerviosismo. Aunque en apariencia estaban tranquilos. A Sasuke no le gustaba el rumbo que había tomado la conversación. Sabía lo que Sakura sentía por él, sí. Aunque también era cierto que no era capaz de imaginarse lo que la kunoichi había sufrido su ausencia. Lo que aún no tenía claro eran sus propios sentimientos. Desde que había regresado, las cosas habían cambiado mucho. Y aún no sabía poner nombre a aquellos cambios. Ahora tenía la impresión de mirar a la pelirosa con otros ojos.

-Mi intención nunca fue hacerla daño.

Se liberó del agarre de Naruto y él le miró con el ceño levemente fruncido.

-Pues cualquiera lo diría. La dejaste tirada, Sasuke. Mira, no sé que pasó aquella noche, sólo sé que Sakura-chan lleva teniendo pesadillas contigo desde que… desde hace mucho tiempo. Sé que ha sufrido muchísimo. Que lo ha pasado fatal por ti, y que ha habido momentos en los que he llegado a pensar que ella no lo soportaría.

Sasuke frunció el ceño.

-¿A qué te refieres?

Naruto suspiró y paseó la vista por el tatami.

-Me refiero a que he llegado a pensar que ha intentado quitarse la vida, Sasuke.

El Uchiha abrió los ojos tanto como se lo permitieron.

-¿De qué estás hablando? Eso es una tontería, ¿por qué iba a…? Ella os tiene a vosotros, a sus padres, ¿por qué iba a rechazar todo eso por mí?

"Tengo una familia, y tengo amigos, pero si te vas… para mí… será lo mismo que estar sola…"

"Haré cualquier cosa por ti. Por eso… ¡Por favor, quédate! ¡Te ayudaré con tu venganza, haré lo que sea! Por favor, quédate… conmigo."

Se sorprendió a si mismo recordando aquellas palabras. Él sabía lo que era la soledad. Lo que era sentirse muerto en vida. Lo que era mirarte al espejo intentando esbozar una sonrisa y chocarte con la visión de tus lágrimas. Por un momento pensó qué hubiera sido de él si no hubiera tenido la venganza. Aquella que era su única razón para vivir.

Naruto le miraba. Hablaba en serio.

-No puede ser verdad. Ella nunca haría una estupidez como esa.

Naruto sonrió con tristeza.

-El amor nos vuelve estúpidos, Sasuke.

El Uchiha se llevó una mano a la cabeza y enterró los dedos en su cabello, cerrando los ojos, agotado.

-No quiero hablar de eso.

Sasuke dio la vuelta y se encerró en su cuarto. Abrió el armario y sacó la primera camiseta que encontró, así como los pantalones. Los dejó sobre la cama. Y al hacerlo, vio con claridad el símbolo de su clan. Cosido a mano por Sakura.

"Me refiero a que he llegado a pensar que ha intentado quitarse la vida, Sasuke."

No, era una gilipollez. Ella era la madura, la responsable. No se atrevería a…

Decidió no pensarlo más. Se puso la camiseta y seguidamente se deshizo de la toalla.

Se puso los boxers y encima los pantalones. También una par de coderas. Salió de la habitación y encontró a Hikari hablando con Naruto. Ella sostenía en las manos un papel y ambos lo comentaban divertidos.

-¿Qué es?

Él se acercó y echó también un vistazo.

-Es la foto que nos hicimos el otro día en el río. Te acuerdas, ¿verdad?

Él asintió y la cogió. Las visitas al río se habían echo frecuentes desde que la temperatura había aumentado hasta los cuarenta grados. Ahora entendía por qué lo llamaban el país del fuego. Hacía un par de días, Kankuro había llevado su cámara fotográfica y todos habían quedado inmortalizados.

A la izquierda, Shikamaru retenía a Temari mientras esta reía. A su lado, Gaara les miraba con el ceño fruncido. Aquel día el Kazekage se había permitido un descanso de sus obligaciones. Al lado del Kage, un animado Lee mostraba su mejor sonrisa. Luego, Neji y Tenten, ambos rodeando la cintura del otro. La kunoichi estaba levemente azorada. Al lado de la maestra de armas, Hinata estaba totalmente sonrojada, ya que Naruto la había agarrado por la cintura y la atraía hacia él. A la izquierda del rubio, en el centro de la fotografía, Sakura y Hikari aprisionaban a Sasuke entre ellas. Él había intentado no mirar al objetivo para disimular su sonrojo, pero ambas chicas lo habían pillado desprevenido y le habían pasado un brazo por los hombros. Las dos reían. A su lado, Sai miraba a la cámara con su mejor sonrisa. El Sol había hecho justicia en su piel, aunque seguía siendo el más pálido de todos. A su izquierda, Kiba miraba con cara de asco un bicho que subía por el brazo de Shino, a su lado. A los pies del Inuzuka, Akamaru ladraba. Siguiendo el recorrido, Ino posaba coqueta frente al objetivo con su bikini nuevo (más pequeño que el anterior) y Chouji escondía tras su espalda la bolsa de patatas fritas. Delante de todos, en el suelo, Kankuro. Después de poner la cuenta atrás para que la cámara se dispara, había echado a correr para unirse al resto del grupo, pero una piedra se había interpuesto en su camino y así había acabado.

Sasuke no pudo evitar sonreír al verse la cara. Estaba ridículo. Hikari le miró y soltó una carcajada.

Naruto no perdió la oportunidad de jugarle otra de sus malas pasadas.

-Y luego te quejarás. ¡Joder, Sasuke! ¡Estás entre las dos tías más buenorras de toda Konoha! –Miró un poco hacia la izquierda de la fotografía y se sonrojó.- Después de Hinata-chan, claro.

Los tres rieron. Naruto sacó del bolsillo otra copia y se la entregó a Sasuke. Él la miró por unos instantes y después entró en su cuarto y la dejó en la mesilla con una sonrisa.

Minutos después, Naruto y él se dirigían a Ichiraku.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Terminó de recoger las invitaciones y las apiló en un montoncito. Sonrió para sus adentros. Salió al balcón y se encendió un pitillo. Sabía que ahora ya no podía fumar dentro de casa, pero no le importaba. Tomó una calada más del cigarrillo y lo tiró a la calle. Volvió a entrar y la encontró revisando las invitaciones.

-¿Has puesto el nombre a cada una?

Con un suspiro, él se acercó y la rodeó la abultada cintura para besarla la frente.

-Está todo bien. No tienes por qué preocuparte. Esta tarde mismo las envío todas.

Ella sonrió y acarició su vientre.

-Si lo aplazamos un poco más, creo que el vestido ya ni me valdría.

Él sonrió.

-Te corrijo: si lo aplazamos un poco más, el vestido te quedará grande. Te sobrará barriga.

Ella esbozó una sonrisa y se giro para abrazarlo. Se quedaron así unos instantes. Disfrutando de la compañía mutua y la que estaba a punto de llegar.

Kurenai fijó sus ojos rojizos en Asuma y le sonrió, para después besarlo en los labios suavemente. Al separarse ella frunció el ceño.

-¿Has vuelto a fumar?

Él se sonrojó avergonzado y se intentó excusar con una sonrisa.

-En el balcón, no creo que… -Ella le miró reprobadoramente y él suspiró.- Vale, lo siento…

Kurenai le sonrió y volvió a besarlo.

-Sabes que no lo digo por mí. No me importa que fumes, pero tendrás que acostumbrarte a contenerte. Podría ser malo para la salud del niño.

-Lo sé, lo sé. En cuanto nazca lo dejaré por completo. –Ella enarcó una ceja de incredulidad.- Bueno, lo intentaré. Sabes que jamás haría nada que pudiera resultar malo para el niño.

La besó de nuevo.

Kurenai sonrió y desapareció por el pasillo. Entró en la que sería la habitación del niño y volvió con un trajecito azul pastel.

-Mira. Me lo ha regalado Konohamaru.

Asuma se acercó y lo cogió con cuidado.

-Sólo a mi sobrino se le ocurre algo así…

Ambos rieron. Ciertamente, sólo a un Sarutobi se le ocurriría regarle a un niño un traje con el símbolo de Konoha bordado en el culo.

º-º-º-º-º-º-º-º-º

-¡Nee-san!

Hinata se giró y vio cómo su hermana se acercaba a ella corriendo. Musitó una disculpa a Kiba y Shino y se acercó a ella.

-¿Qué haces aquí? ¿Ne deberías estar entrenando con Oto-sama?

Ella jadeó apoyada en sus rodillas y después la miró sonrojada.

-Me ha dejado el día libre. Él ha dicho que tenía cosas que hacer. Le he notado… extraño. No sé, serán cosas mías.

-Pero, ¿ha pasado algo?

Ella negó con la cabeza.

-No. Sólo fue Hikari-san a buscarte, y cuando la vio se puso raro. Dijo que recordó que tenía cosas que hacer. Pero no estoy aquí por eso. –Su hermana mayor la miró interrogante.- Bueno… ¿recuerdas aquel collar con el topacio que te regaló Nii-san?

Ella se quedó pensando unos instantes.

-Sí, cuando pasé a chunin, ya recuerdo.

-¿Aún le tienes?

-Claro. –Los ojos de su hermanita se iluminaron.- ¿Cómo iba a tirarlo?

Ella asintió y juntó los dedos índices. Hinata sonrió con ternura al verse a sí misma reflejada en la mirada de aquella jovencita.

-Me preguntaba si… ¿podrías prestármelo para el baile?

Hinata observó a su hermanita, que jugaba muy nerviosa con sus dedos y miraba a todas partes sonrojada.

La kunoichi mayor se arrodilló a su lado.

-Claro. –Hanabi la miró sonriendo y llena de ilusión.- Pero… ¿hay alguna razón especial para que lo quieras llevar esa noche?

La menor se sintió descubierta y volvió a jugar con la mirada, tremendamente roja.

-Sí, verás, es que… etto… -Cogió aire y se decidió a soltarlo todo con sus palabras.- Un chico me ha invitado a ir con él.

Los ojos perlados de su hermana se abrieron hasta límites insospechables. Tras unos instantes de desconcierto, abrazó a su hermanita.

-¡Qué bien, Hanabi! –Se separó de ella y la miró a los ojos, emocionada.- ¿quién es el afortunado con buena vista? ¿Le conozco? No me digas que es ese de tu equipo, el que siempre anda tras de ti.

Ella infló los mofletes.

-¡No! Jamás aceptaría ir con Shiori-kun. No es que no me guste, pero no es más que un amigo.

-Pues creo que él no piensa igual.

-¡Kiba-kun también anda babeando siempre detrás de ti y tú sólo tienes ojos para Naruto-kun!

La Hyuuga mayor intentó controlar la sangre que subía hasta su cabeza, pero no fue capaz y tapó la boca a su hermana con la mano mientras se alejaban de allí.

-¡¿Estás loca?! –Miró a sus dos compañeros, que parecían no haberse percatado de nada.- No puedes ir por ahí diciendo cosas como ésa. Vale, vale, no es Shiori. ¿Entonces quién?

Ella volvió a sonrojarse y musitó algo que Hinata no pudo entender. Se acercó más a su hermana y ella se lo susurró al oído.

-Konohamaru-kun…

Hinata la miró unos instantes patidifusa mientras se recomponía de la sorpresa. Luego la cogió en brazos y la besó ambas mejillas, enfebrecida.

-¡Eso es fantástico, Hanabi! Dios mío. ¿Konohamaru? ¿Sarutobi Konohamaru? No me lo puedo creer. ¡Pero si es cómo Naruto-kun a su edad! ¿De verdad te ha invitado?

Hanabi sonrió maliciosa.

-Sí. Y no me niegues que estás un poco celosa. –Su hermana se puso roja.- Yo voy a salir con el chico de mis sueños a los doce años, mientras que tú tienes los dieciséis y aún no se te ha declarado Naruto-kun.

Hinata se puso más roja aún, no sabía si de rabia o si de vergüenza.

-¡Eso no es verdad! Yo... no estoy… celosa.

Hanabi seguía en sus trece.

-Mentira. A ti te encantaría que Naruto-kun se te declarara.

-Sí, claro… pero…

-Entonces ya está. –Hanabi se cruzó de brazos y su hermana desvió la vista confundida.- Además, no sólo he venido por eso.

Hinata alzó la mirada y chocó con la sonrisa de su hermana.

-Creo que deberías venir a casa. Antes entró alguien en tu cuarto.

Hinata soltó una exclamación y fue corriendo donde sus dos compañeros. Allí, les dijo que se iba a casa por un asunto urgente.

Durante el camino, Hanabi no le dijo nada más. Pero la heredera sabía que su hermana la ocultaba algo, ya que no se quitaba esa estúpida sonrisa de los labios.

Cuando llegaron a la mansión, Hinata se dirigió corriendo a su cuarto, y al entrar vio que la ventana estaba abierta y el viento movía suavemente las cortinas. Se acercó y se asomó, pero el intruso no había dejado huellas.

Al girarse, descubrió a su hermana sonriente y ella le señaló con la barbilla el escritorio.

La Hyuuga no pudo evitar que una exclamación escapara de su boca al ver el ramo de rosas que reposaba en la mesa.

Se acercó incrédula y vio que al lado había una cajita alargada y una nota.

La cogió con manos trémulas y comenzó a leer tras tragar saliva.

"Hinata:

Espero que te gusten las rosas. La verdad es que no sabía qué flor te agradaría más, así que le pedí consejo a Ino.

Hace un mes, más o menos, cenamos juntos en mi casa, ¿recuerdas? Fue una noche maravillosa. ¿Sabes? Soñé contigo. Pues bien… yo… quise decirte algo, pero… no tuve la oportunidad. En las últimas semanas he estado muy ocupado con Sakura-chan y el regreso de Sasuke, aunque no sé si la verdadera excusa es ésa o que soy demasiado tímido. El caso es que me gustaría hacerte una pregunta. ¿Te gustaría venir al baile conmigo? No hace falta que contestes enseguida, aunque no lo parezca, sé esperar. Mañana a las siete estoy a la puerta de tu casa.

Un beso, Naruto."

Al terminar cayó de rodillas al suelo. No se lo creía. Naruto… ¡Era de Naruto! Se apresuró a coger la cajita bajo la mirada interrogante de su hermana y la abrió cogiendo aire.

Descubrió en su interior el símbolo del yang colgado de una cadenita de plata. Lo cogió con las manos temblorosas y se lo puso. Leyó de nuevo la nota y cogió el ramo de rosas. Lo tomó en sus brazos como si fuera un bebé, y con un suspiro, se echó a llorar sobre él.

Las lágrimas cayeron sobre los pétalos rojos y resbalaron por ellos hasta llegar a caer al suelo.

Hanabi salió de la habitación, cerrando la puerta detrás de sí. Enfiló el pasillo, y a los pocos metros de cruzó con su primo.

-Me ha parecido escuchar llorar a alguien.

Ella le hizo un gesto con la cabeza señalando el cuarto de Hinata.

-¿Le ocurre algo? ¿Está enferma?

Neji tenía pintado en el rostro el pánico y la incertidumbre, pero cuando se echó a andar Hanabi lo sujetó por un brazo.

-Algo así. Sólo está enamorada.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

-¡Tadaima!

El rubio dejó las llaves en el mueble y se descalzó. Acto seguido, entró en la cocina y se sirvió un vaso de leche.

Salió al salón silbando y encontró a Sakura conversando con Hikari.

-Konichiwa, Naruto.

-¿Por qué estás tan feliz?

-Nada. Sólo… creo que me he enamorado.

Ambas kunoichis rieron y se lanzaron una mirada cómplice.

-No será del ramen, ¿no?

El chico sonrió y tomó un sorbo de la leche.

-No. Creo que ahora ha quedado relevado al segundo puesto en mi lista de cosas preferidas.

-¿Y cuál es la primera? ¿Molestar a Sasuke?

Los tres rieron.

-No, me temo que ésa es la tercera.

Ambas chicas le miraron pícaramente.

-La primera… -Miró el vaso de leche, soñador.- Creo que me he vuelto loco.

-¿Ah, sí? ¿Te das cuenta ahora?

-Me acabo de colar en la casa Hyuuga.

Ambas kunoichis palidecieron.

-Definitivamente, Naruto, estás más que loco. ¿Qué hacías tú allí?

Aunque ambas kunoichis conocían ya la respuesta. Él se sonrojó levemente.

-Le he pedido a Hinata que vaya mañana la baile conmigo.

Sakura se levantó y abrazó a su compañero con fuerza.

-¡Estoy tan feliz! Vais a ser la pareja perfecta, Naruto.

-Bueno… -El sonrojo del chico aumentó.- Aún no me ha contestado.

-¡Vamos! ¡Si tú eres irresistible!

-Pues tú bien que has aguantado años.

Ambos rieron, pero las carcajadas cesaron cuando se percataron de que Hikari se había quedado callada mirando al tatami.

-¿Qué ocurre?

Ella miró a Sakura.

-¿Tú irás al baile?

Ella sonrió tristemente.

-No. Prefiero quedarme en casa. No me gustan las fiestas.

-Qué pena. Mañana va a ser una noche preciosa.

Los otros dos shinobis fruncieron el ceño.

-Mañana es Luna llena.

Sakura palideció. Naruto, en cambio, suspiró.

-Bueno, yo me voy. Aún tengo que recoger mi kimono. Nos vemos mañana.

Hikari besó a ambos en las mejillas y con un corto saludo salió de la casa.

Sakura seguía lívida.

-Naruto… no quiero quedarme sola mañana.

Él sonrió abrazándola.

-Tranquila, ya me he ocupado de eso. –Sakura le miró interrogante.- Sasuke se queda mañana contigo.

Contra todas las expectativas del rubio, Sakura palideció más. Le miró con los ojos desorbitados.

Aquello no podía ser bueno. Iba a pasar una noche entera con Sasuke. Solos.


Jujujuju... si tenéis la cámara de fotos a mano, haceros una foto y me la mandáis, quiero saber que reacción ha provocado eso último... xD De mí podéis esperaros cualquier cosa, jujuju... Ok, bueno, ahora... Reviews!!

Forsak: Hola!! Tranqui, sé lo difíciles que son las clases, sobretodo en esatas épocas xD Pero bueno, tranquilo todo el mundo, porque... ya llega el veranito!! Vacaciones, sin estudiar, sin madrugar, sin profes... El paraíso, vamos. Bueno, me alegro de que te gustara el capítulo anterior n.n Lo de que Sasuke comparara a Sakura con su madre, fue simplemente porque a ambas las quiere mucho, aunque aún no se haya dado cuenta xD Bueno, en este capi el NaruHina ya está a punto, y el SasuSaku... jujuju... Vale, vale... Con Hikari siento decir que seré un poco malo, a la pobre todavía le queda sufrir bastante... Qué le vamos a hacer, necesito saber que no soy la que peor lo pasa en el mundo u.u Bueno, espero que este te haya gustado, y espero tu review, besos!! Kumi-Strife: Nee-san!! ...Duh... No seas muy mala con Sasuke, por favor... suficiente está sufriendo ya en el manga... jujuju, yo creo que ahora va a volver para preguntarle a Danzou si lo que le ha dicho Madara es verdad jejeje... Y claro, ya se queda allí, se cruza con Sakura, la rapta, y ponen en marcha el plan "reconstruir el clan Uchiha" xD Qué le vamos ha hacer, soy una pervertida xD Y lo siento, Kyo me cae bien, pero para mí que se ha pasado... La ley del Ojo por ojo no es para mí... sobretodo desde que sé lo que les hacen en el clan Uchiha a los hermanos pequeños O.O Pobre Itachi-chan ToT Que no se lo tome en serio, Ryuji-kun no es así ToT Y espero que Mikoto tampoco ò.ó Bueno, y eso que Tito-Orochi le ha puesto el ojo encima.. ahora Sasuke le va a tener que hacer caso sí o sí. Bueno, tengo que ir terminando, que me tengo que duchar... De todos modos, espero ese fic de Death Note (jjijiji, como me gusta esa serie, vísceras, sangre y muerte, es la hostia, y donde esté Ryuk que se quiten los demás, xD. Por cierto, recuérdame que lleve manzanas al Salón del Manga, por si me le encuentro xD) Nos vemos (me voy a leer el capi de TWoK) chao!! El angel de la oscuridad: Hola!! Bueno, tranquilo, que ya llega el NaruHina... en este ya se insinua algo, pero para el próximo te prometo uno como Dios manda... Nos vemos, chao!! -.Loveless'Akemi.- Hola!! Sí, qué le vamos ha hacer, soy una pervertida xD Sí, estoy en "esa" edad xD Bueno, con tanto sí me voy a volver de polo positivo xD Espero tu review de este capítulo, y que te haya gustado!! Nos leemos!! L.I.T: Hola!! Bueno, ya me pasé por tu fic, y ya tienes mi review diciéndote lo maravilloso que es n.n Espero que este te haya gustado, nos leemos!! Pandora84: Muchísimas gracias por leerlo y dejarme review!! Domo arigatou!! Me encanta que me digan que escribo bien n.n Bueno, cómo a todos xD Espero que este capi te haya gustado y me dejes review, nos leemos!! KougaGaru: Hola!! No estoy con muchas ganas de escribir, pero bueno... A ver, te gustó el Mario Kart, eh? xD Ya me dirás qué tal está el Naruto... Y el Guitar Hero, aunque para héroe Naruto... Espero que la inmadurez no sea cosa de familia xD Si es así, no ulevas a hacercarte a mí... Te ha dado por el MUAHAHAHAHAHAHAHA... Que malos somos xD Bueno, yo aquí con el lado Emo... Bueno, es temporal, ya sabes. (Aunque es una temporada bastante larga u.u) Voy a ver si consigo ver alguna peli de demonios, muertos, decapitaciones y mucha sangre... y así lo mismo consigo quitarme de la cabeza la imagen horrible esa de la tipa esa y Naruto en el 60... Si es que no sé ni como se llama y ya la odio... xD Bueno, no sé si lo habrás visto, pero bueno. Y el manga... Duh, ya te contaré mis teorías, aunque ya conoces la principal, que Sakura y Sasuke acaben haciendo cosas de esas que se forman en mi imaginación ¬ Bueno, estoy necesitada de SauSaku... Y una cosa más... Cuando vaya a venir tu primo avísame, que, bueno, qué le vamos a hacer, soy una Uchiha, se me da bien la venganza, jujujujuju... Ok, espero que este capi te haya gustado y que no hayas tardado tanto en leerlo, nos vemos!! PD: felicita a César de mi parte!! Chao!!

Bueno, jejeje, ya está. Tengo una propuesta que hacerles, así que no se vayan todavía. Ya hemos llegado más o menos a la que será la mitad de la primera temporada de Lágrimas de Luna, sí, y ahí va mi plan...: Si consigo llegar a los 150 reviews cuando la haya terminado (allá por el 20 o así) haré un capítulo especial para celebrarlo (jeje, el contenido me lo reservo, sorpresa, sorpresa...) Ya vamos por los 55, a ver si lo conseguimos. Asi que, por favor, si lo lees y aún no me has dejado ningún review, ¡Vamos! aunque sea anónimo, todos podéis darle al botoncito de Go de aquí abajo n.n Y ahora, vamos con el adelanto!!

La noche se presenta interesante para más de una persona... Hinata se ve sorprendida por la actitud de Naruto, y él está decidido a decirle algo... Pero, selo dirá, ¿verdad? Por otra parte, la noche no va a ser precisamente normal para Sasuke y Sakura. El grito aún resuena en sus oídos. ¿Aún me quieres?

Jeje, espero que con eso se hayan quedado con la intriga... jujujuju... Y también me gustaría que gracias a este capítulo a más de uno se le haya olvidado lo que ha ocurrido en el 60 de Shippuden... ¡¡Que desgracia para los seguidores del NaruHina!! Pero no os asusteis, qué es sólo relleno... sólo relleno... sólo relleno... sólo relleno... para qué me voy a engañar, tengo un trauma TT.TT Bueno, no digo nada más... Un beso, Bye!! Espero sus reviews, a por los 150!!