Disclaimer: Code Lyoko no me pertenece, solo los uso para mi fic, el cual hago gratis por diversión y no por una paga.
Llamado de la Jungla
Capítulo 11: Un aligátor en Nueva York
En las alcantarillas de la Gran Manzana, en el agua turbia flotaba, entre la basura, una esfera de cristal, arrastrada por las corrientes del alcantarillado. Para detenerse finalmente en un montículo de basura. Era de un verde musgo, y la figura dentro era la de un aligátor, que tenía la cola plegada contra su pata trasera izquierga, y tenía la mirada hacia arriba, como si mirara fijamente a cualquiera que sostuviera el cristal. El cristal desprendió una luz verde musgo, iluminando la oscuridad en la alcantarilla…
Una tarde cómo cualquier otra en París, y los chicos entrenaban con Dulcea, para ser exactos solo hacían lo básico. Justamente hacían lagartijas para terminar su sesión de entrenamiento, y todos menos Jeremie, Aelita, Johnny y Hiroki la tenían fácil, porque por cada lagartija que ellos lograban, los demás hacían cinco. Finalmente Dulcea puso fin al ejercicio, por lo que los cuatro chicos se desplomaron sobre el cesped. Inmediatamente As, Aqua, Mowgli y Sharky fueron a intentar animar a sus humanos, quienes simplemente los acariciaron, agotados.
-Odio estos entrenamientos-fue todo lo que alcazó a decir Hiroki.
-Sé que son difíciles, pero necesitan estos entrenamientos para mejorar como…-fue todo lo que contestó Dulcea, antes de mirar al vacio.
-Conozco esa mirada-dijo Ulrich serio-has presentido la precencia de un cristal, ¿no es así?-preguntó.
-Si-contestó la guerrera-vengan, hay que ver donde está-fue todo lo que dijo antes de entrar a la casa, seguida de los guerreros.
Mientras tanto en Kadic, Sissi y su pandilla estaban haciendo la tarea, o mejor dicho que Herb y Nicolas hacían su tarea y la de Sissi, cuando oyeron el pitido de sus transmisores, y Sissi respondió el suyo.
-¿Diga?-preguntó secamente.
-Sissi, he descubierto un nuevo cristal, vengan aquí ahora-dijo la voz de Transom, antes de cortar la comunicación. Inmediatamenta la pelinegra miró a Herb, quien sacó el teletransportador y lo activó, llevándolos al Laboratorio, ya allí, fueron al laboratorio de Transom.
-Bien, ya estamos aquí-dijo Sissi, entrando a la habitación-¿De qué cristal hablamos ahora?-preguntó, mientras se sentaba en una silla y subía los pies a la mesa de trabajo de Transom.
-La frecuencia que el radar detectó coincide con la del Cristal del Aligátor, y se encuentra en la ciudad de Nueva York-anunció la pelirroja-Sissi, irán tú y Herb-dijo a la pelinegra, mientras ella bajaba los pies y se levantaba, muy contenta.
-Siempre quise ir a New York-dijo la chica emocionada-me muero por ir de compras-dijo decidida. Transom solo rodó los ojos.
-No irán de compras, irán en una misión-le rocordó-ahora, vengan para que les dé los cristales que hice para ustedes y se vayan-les dijo a ambos pelinegros, quienes la siguieron.
Volviendo a la Ermita, Dulcea ya estaba realizando el ritual de radiestesia, mientras los chicos observaban el mapa detenidamente. Finalmente, el péndulo de cuarzo se detuvo, apuntando un lugar en Norteamérica.
-Según el péndulo, el siguiente cristal se localiza en la ciudad de Nueva York, en Norteamérica-anunció la guerrera. Odd se levantó y empezó a dar saltos.
-Siempre quise ir a la Gran Manzana-dijo el rubio emocionado.
-¿La Gran Manzana?-preguntó Dulcea, extrañada.
-Es el famoso apódo que recibe la ciudad de New York, al ser posiblemente de las ciudades más famosas de Estados Unidos de Norteamérica-le explicó Yumi, a lo que la mentora asintió, comprensiva.
-Una de las cosas que deberíamos ver es la Estatua de la Libertad-dijo el Odd, con estrellitas en los ojos.
-Recuerda, Odd, no vamos a vacacionar, irémos en una misión de búsqueda y rescate-le recordó Jeremie, antes de alzar el brazo-Nueva York, Nueva York, Estados Unidos-anunció, abriendo el portal, pero antes de que lo atravesaran, William los detuvo.
-Esperen, ¿no creen que si aparecemos usando nuestros trajes de entrenamiento, la gente sospeche?-preguntó, recalcando lo que él y sus amigos usaban ahora.
-Es cierto-reconsideró Yumi-incluso para Nueva York sería extraño-agregó. Dulcea solo rió por lo bajo.
-Eso tiene solución-dijo la rubia, llamando la atención de los Guerreros-cuando lleguen, opriman las gemas de sus brazaletes y verán lo que pasa-fue todo lo que dijo, extrañando a los chicos, quienes se miraron unos a otros, se encogieron de hombros y sin más atravesaron el portal.
Aparecieron en un callejón, y una vez allí presionaron las gemas de sus brazaletes, tal como les había indicado Dulcea, luces de sus respectivos colores iluminaron el callejon, y al salir cada uno usaba un atuendo diferente: Ulrich usaba camisa roja a botones abierta, jeans negros, converse rojos con negro, muñequera de cuero con pinchos en la muñeca derecha, haciendo juego con su brazalete, y un pendiente de oro en la oreja derecha; Aelita usaba un vestido azul con bolsillos y con una sola manga en el lado izquierdo, ya que la derecha era mas un tirante, los bordes de la falda, de las mangas y del cuello eran color celeste, abajo del vestido se notaba una camisa de tirantes negra, un cinturon de hebilla plateada ancha a rayas celestes y blancas, una muñequera de red azul que llegaba de la muñeca al codo en el brazo izquierdo, en el derecho su brazalete junto a un juego de pulseras de metal, botas azules con lenguetas blancas y agujetas celestes, en la pierna derecha una media a rayas celestes y blancas y una media de red azul en la izquierda, ambas hasta las rodillas, y un liston azul adornaba el lado izquierdo de su cabello (N/a: Fabi si lees esto perdona si no lo describí bien, hice lo mejor que pude ToT); Jeremie usaba un atuendo normal, camisa blanca de manga corta, la cual traía abierta, mostrando la playera blanca con el dibujo de un halcón en el pecho, jeans, tenis blancos, y muñequera de cuero blanco en la muñeca derecha; Hiroki usaba camiseta de red sin mangas color metal, short de mezclilla que le llegaba a las rodillas y tenis gris metal con toques blancos, y al cuello un colgante de diente de tiburón; Patrick usaba camisa blanca de tirantes, jeans, chamarra de cuero morado y botas industriales de color morado; Johnny usaba camisa de basquetbolista amarilla con bordes blancos, en la espalda el numero siete con su apellido arriba, jeans, tenis amarillos con blanco y banda para el sudor a rayas amarilla y blancas en la frente; Yumi usaba un atuendo de estilo chino color verde jade, con los bordes y botones de las blusa, la cual iba decorada con motivos chinos, y los bajos de los pescadores color verde menta, ademas de que traía el pelo peinado en una coleta alta, sujetada por dos palillos que parecían de jade; y William usaba camisa negra, con los puños abiertos, jeans negros y botas cafes, ademas de un candado a modo de colgante y unas arracadas en la oreja izquierda. Una vez cambiados, salieron del callejón, solo para notar que Odd no estaba con ellos.
-Odd, vamos sal-dijo Aelita.
-No, no saldré de aquí-dijo el rubio rotundamente.
-Vamos, Odd, no te ves tan mal-dijo Yumi con una sonrisa, haciendo salir al rubio, y a su ves haciendo que los chicos, salvo Ulrich, empezaran a aguantar las risas. El motivo era el traje del rubio: una blusa de tirantes azul ártico, que dejaban descubiertos cuello y hombros, abajo una camisa de tirantes blanca, una falda de holanes azul ártico, botas parecidas a las de Aelita, solo que eran azul ártico con lenguetas blancas y agujetas aguamarina, y un gorro de gato azul ártico, además de tener el pelo como con su traje de entrenamiento…asi es, damas y caballeros, por azares del destino (N/a: entiéndase yo xD) Odd acabó usando un atuendo femenino. Sin resistir más, los chicos, a excepción de Ulrich, quien miraba a Odd embobado, estallaron en risas.
-Esto es tan vergonzoso-dijo el rubio, con un enorme sonrojo en la cara, antes de alzar la muñeca izquierda, donde tenía su brazalete-Dulcea, ¿Por qué a mí me toco un atuendo de niña?-preguntó indignado.
-Puede ser que tu atuendo esté basado en tu traje de entrenamiento, Odd-dijo Dulcea, a través del brazalete.
-Pero los demás también usan faldas en sus trajes de entrenamiento, ¿Por qué a ellos sí les tocó ropa de varón?-preguntó Odd, sin poder entender.
-Bueno, otro motivo podría ser porque la guerrera animal que usó el Cristal del Tigre Blanco antes que tú era mujer, así que seguramente se basó en ella-explicó la guerrera. Odd solo gruñó molesto.
-Si te sirve de algo Odd, te ves bien-dijo Yumi, poniendo una mano en el hombro de Odd, quien sonrió timidamente en respuesta.
-Siempre dije que eras muy femenino-secundó Hiroki con una sonrisa, ganándose que Odd lo incrustara en la pared de un golpe. El sonido de Hiroki siendo incrustado en la pared espabiló a Ulrich, quien se le había quedado mirando a Odd.
-Bien-dijo de pronto-el cristal no se hallará solo, ¿o si? Nos dividirémos en cuatro grupos, tres de dos y uno de tres-anunció a sus amigos-Jeremie, tu con Patrick-le dijo al rubio, y ambos Belpois chocaron puños-Aelita, ve con Johnny-siguió, y la pelirrosa le revolvió los cabellos al pelirrojo-Yumi, tu toma a Hiroki y a William-dijo, y la japonesa abrazó a su hermanito mientras besaba a su novio en la mejilla-Odd, vamos tu y yo-le dijo al rubio, quien asintió.
-¿Se van a buscar el cristal o a una cita?-preguntó Hiroki burlón, ganándose de nuevo un golpe, esta vez por los dos adolescentes, ambos con un sonrojo monumental.
Sin más los nueve guerreros se separaron, sin saber que, justo debajo de ellos, Sissi y Herb aparecían en el alcantarillado. La pelinegra hizo una mueca de asco al ver el lugar a donde habían ido a parar.
-De todos los lugares en Nueva York, ¿el cristal tenía que encontrarse en un lugar tan asqueroso?-dijo la chica molesta.
-Bueno, el escáner dice que sí, Sissi-dijo Herb, intentando no hacer enojar a su amiga.
-Muy bien-dijo la pelinegra, luego de hacer un resoplido de enfado-¡Pirañatrones!-gritó imperiosa, y los soldados aparecieron con un "splash"-pónganse a buscar el cristal-ordenó, y sus hombres se dispusieron a peinar la alcantarilla.
Mientras esto pasaba, Odd y Ulrich, en su búsqueda del cristal, se habían detenido en la bahía, y observaban a lo lejos la Estatua de la Libertad, en el caso del rubio con estrellas en los ojos.
-Es hermosa, ¿no lo crees?-le preguntó a su amigo con voz soñadora-siempre quise verla, desde que era un niño-agregó. Ulrich sonrió tiernamente al ver la cara de Odd.
-Con gusto te llevaré-dijo de pronto, sin darse cuenta que lo había dicho en voz alta, llamando la atención del rubio.
-¿Dijiste algo, Ulrich?-preguntó el rubio curioso, haciendo que el castaño se diera cuenta de lo que había dicho, sonrojándose antes de desviar la vista.
-Nada-fue todo lo que dijo, extrañando al rubio, cuando las gemas de sus brazaletes brillaron.
-Salvado por la campana-pensó Ulrich-¿Qué pasa?-preguntó, contestando el llamado.
-Chicos, creo que encontramos el cristal-dijo la voz de Aelita-Johnny y yo estamos en Central Park, vengan pronto-dijo. Los dos chicos se miraron el uno al otro, antes de asentir al mismo tiempo y salir camino al famoso parque.
Por otro lado, Yumi, William y Hiroki buscaban el cristal, viendo periódicamente sus brazaletes, cuando pasaron por una calle donde abundaban las prostitutas, quienes apenas vieron a los dos chicos empezaron a insinuarseles.
-Hola, lindo, ¿quieres que te lea un cuento antes de dormir?-le dijo una pelirroja a Hiroki.
-Oye, guapo, ¿no quieres divertirte?-le preguntó una morena a William. Cada una de las mujeres les decían pirópos a los dos chicos, quienes, sonrojados, solo sonreían tontamente, haciendo enojar a la japonesa. Finalmente, Yumi agarró a su novio y a su hermanito de la oreja.
-Lo siento, pero uno tiene novia y el otro es demasiado joven para meterse con zorras-fue todo lo que les dijo antes de irse, con su novio y hermanito de las orejas, haciendo caso omiso a los quejidos de ambos chicos. Las prostitutas solo miraron divertidas como el chico mayor era tratado por su "encantadora" novia. Cuando los dos chicos finalmente se libraron de la japonesa, esta los fulminó con la mirada.
-¿Qué pasa contigo, hermana?-preguntó Hiroki, mientras se sobaba la oreja.
-¿Que qué pasa conmigo?-preguntó la chica, molesta-esas…zorras, se les ofrecen así sin más y ustedes hasta felices, ¿y me preguntas qué pasa conmigo?-pregunta, enfatizando lo que ocurrió.
-Oye, de la forma en que lo expones, se oye muy feo-dijo William, con una sonrisa nerviosa.
-De la forma en que lo exponga se oirá feo-le recalcó su novia, molesta, cuando los brazaletes empezaron a brillar-¿Qué pasa?-preguntó Yumi secamente.
-Chicos, parece que Aelita y Johnny encontraron donde se encuentra el cristal, nos vemos en Central Park en diez minutos-dijo la voz de Odd desde la gema del brazalete de Yumi.
-Ya lo oíste, preciosa, andando-dijo William, rodeando a su novia con el brazo. Ella solo lo miró inexpresiva.
-Tienes hasta tres para quitar tu brazo, antes de perderlo-le advirtió la chica calmada, pero aún así aterradora. William, con la cara azul, retiró su brazo, y Yumi se alejó a paso lento. Hiroki se le acercó a su cuñado(N/a: para los que no sean de méxico, cuñado o cuñada es la forma de llamar cariñosamente a la pareja del hermano o hermana xD) y lo miró calmado.
-¿Cuánto tiempo estará así?-preguntó William al niño japonés.
-No tienes idea-fue la respuesta de Hiroki, antes de salir tras su hermana.
Pasado un rato los nueve jóvenes se reunieron en el famoso parque neoyorquino, para ser exactos en alrededor de una tapa de drenaje, y Aelita les enseñó que, justo encima de dicha tapa, la gema de su brazalete brillaba de forma más intensa.
-Eso quiere decir que el cristal está en el alcantarillado-dijo Odd, con una mueca de asco.
-Bueno, tu querías conocer Nueva York, Odd-le recalcó Patrick con una sonrisa.
-La ciudad, no su drenaje-replicó el rubio.
-Menos charla y más trabajo-dijo Ulrich, levantando la tapa.
-Ah, no, yo no bajaré-dijo Hiroki, llamando la atención de todos-ni de broma lograrán que baje al drenaje, esta oscuro, frío y hay hombres-topo ahí abajo-recalcó, haciendo que a todos se les bajara una gota por la sien por la mención de los "hombres-topo".
-Si Hiroki no baja, yo tampoco-dijo Johnny rotundamente, poniéndose de brazos cruzados junto a su amigo. Los mayores solo se miraron entre si, y un segundo después los dos niños eran tomados de las axilas por Ulrich y William y arrojados por la alcantarilla, gritando sonoramente hasta que llegaron abajo.
-Esta realmente asqueroso aquí-fue todo lo que le oyeron decir a Hiroki, una vez que los dos tocaron fondo. Uno a uno, cada uno de los chicos fue bajando, hasta estar todos en las alcantarillas, y todos se pusieron en marcha.
Mientras los chicos buscaban, Sissi y Herb supervisaban a los Pirañatrones mientras éstos buscaban el cristal, cuando oyeron voces a lo lejos, que reconocieron rápidamente como sus compañeros de Kadic. Cabe recalcar que a Sissi no le hizo gracia distinguir la voz de Yumi.
-Cuando creí que al fin me había librado de ella-dijo la pelinegra molesta, antes de sacar su cristal: era color mostaza, y la figura dentro era la de una marmota-Espíritu de la Marmota-anunció, y fue envuelta por una luz mostaza. Cuando se disipó, Sissi usaba una túnica color mostaza, con un ceñidor de cuerda, y una capa con capucha, y como arma un cayado. Herb solo suspiró pesadamente y sacó el suyo propio: era color ocre, y la figura dentro era la de un topo.
-Espíritu del Topo-dijo el pelinegro, y una luz ocre lo cubrió. Al disiparse, el chico usaba una gabardina color ocre, botas de metal, guantes de cuero ocre, un casco minero, que le tapaba los ojos, y su arma era una pala. Inmediatamente Sissi sacó su cristal, y Herb, que sabía que nada podía decir para persuadir a la pelinegra, sacó el suyo propio, y juntos los lanzaron al aire.
-Marmota, entiérrala viva-ordenó Sissi, mientras una luz mostaza surgía de su cristal, que se convirtió en una marmota de pelaje mostaza.
-Topo, sorpréndelos-ordenó Herb, mientras la luz ocre que surgía de su cristal se convertía en un enorme topo de pelaje ocre. Rápidamente ambos villanos y sus respectivos animales fueron a la fuente de los sonidos.
Volviendo con los chicos, todos cuyos animales no podían volar, es decir todos menos William, Hiroki, Jeremie y Aelita, los llevaban cargando, pues los animales habían protestado sobre caminar sobre el piso fangoso.
-El drenaje, un arco iris de olores-comentó Jeremie con sarcasmo.
-Mira el lado amable-dijo Patrick, poniendo una mano en el hombro de su primo-mientras más rápido hallemos el cristal, más rápido nos largamos-agregó, guiñando un ojo. Fue cuando oyeron gruñidos de animal y arañazos de patas aproximándose.
-Oigan, ¿Qué es ese ruido?-preguntó Aelita, preocupada.
Inmediatamente, de una esquina aparecieron los Guerreros Malvados y sus animales. Al ver al Guerrero Topo, Hiroki empezó a gritar.
-¿Ven? ¿VEN? Yo les dije que aquí habían hombres-topo-dijo asustado, mientras el y Johnny se abrazaban.
-Y va acompañado de una horrible mujer-rata-agregó el pelirrojo, asustado.
-¡RATA TU ABUELA!-gritó la pelinegra, ofendida. Los chicos solo devolvieron a los animales a las formas de cristal.
-Espíritus Animales, los invocamos-dijeron todos, transformándose-Guerreros Animales, unidos-anunciaron finalmente. Todos se pusieron en guardia.
-Chicos, vayan por el cristal, dejenos a Yumi y a mí a estos tontos-dijo Ulrich, y los demás obedecieron la orden. La pelinegra solo rió.
-¿Creen que vinimos solos?-preguntó la villana-¡Pirañatrones, atrápenlos!-ordenó, e inmediatamente los soldados robots dejaron lo que hacían y corrieron tras los demás guerreros. Los dos guerreros villanos miraron con burla a los dos héroes, quienes rápidamente decidieron emparejar la pelea enviando a sus animales.
-León, ruge-gritó Ulrich, invocando a Leo.
-Lúcete, Pavo Real-le siguió Yumi, trayendo a Gema a la pelea.
-He esperado esto desde hace mucho tiempo-dijo Sissi con malicia, con la idea de vengarse de Yumi. Rápidamente, ambos pares de animales se pusieron a pelear.
Mientras la japonesa y el alemán peleaban contra los dos criminales misteriosos, los demás fueron en busca del cristal, solo para ser alcanzador por los Pirañatrones, a quienes los chicos decidieron enfrentar.
-Hiroki, Johnny, nosotros nos encargamos de los Pirañatrones, ustedes busquen el cristal-dijo Jeremie, preparando su cadena para pelear. Ambos niños asintieron y se fueron, ambos montados en la tabla del japonés. Inmediatamente, los cinco chicos sacaron sus cristales y los lanzaron al aire.
-Levanta vuelo, Halcón-.
-Delfín, hora de jugar-.
-Tigre Blanco, te necesito-.
-Golpéalos, Cangrejo Violinista-.
-Murciélago, vé por tus victimas-.
Los cinco animales aparecieron, y juntos humanos y animales enfrentaron a los soldados robots. Los dos niños, por otro lado habían atravesado ya un gran tramo, cuando Johnny volteó para ver a sus amigos pelear contra los Pirañatrones, antes de bajarse de la tabla, sorprendiendo a Hiroki, quien viró rápidamente.
-¿Qué pasa?-preguntó el pelinegro.
-Ve tú, yo iré a ayudar a los demás-le dijo el Guerrero Bosque, antes de volver sobre sus pasos. El pelirrojo sacó su cristal y lo lanzó al aire-Gorila, sobrecárgalos-ordenó, y subió a la espalda de Mowgli cuando este apareció, y el gran simio corrió con gran habilidad por las paredes de la cloaca. Hiroki entonces decidió continuar solo.
Pasado un rato, el niño llegó a un montículo de basura, donde su instinto le decía que se hallaba el cristal, lo que significaba una cosa: pasa sacar el cristal, tenía que meter la mano allí.
-Esto tiene que ser una broma-dijo Hiroki enfadado, antes de armarse de valor y meter la mano en la pila de basura-que asco que asco que asco que asco que asco…-repetía el niño, mientras rebuscaba entre la basura. Finalmente, tras mucho escarbar encontró lo que buscaba: el color verde musgo del cristal brilló con intensidad cuando lo tocó, e inmediatamente supo que debía actuar. Tomó el cristal, subió a su tabla y fue a toda velocidad.
Mientras tanto, Ulrich y Yumi peleaban contra los dos villanos misteriosos, mientras Gema y Leo peleaban contra la marmota y el topo, respectivamente. Aunque el pavo real y el león eran mucho más fuertes que la marmota y el topo, ambos esquivaban fácilmente los ataques escarbando en la tierra. Finalmente, ambos pelinegros decidieron poner fin.
-Marmota, Catapulta de Piedra-ordenó la chica. La marmota se hizo bolita, su cuerpo se cubrió de una especie de cristal de luz mostaza, fue catapultada por un impulso extraño y, al aterrizar, golpeó a Gema de lleno.
-Topo, Ataque Topo-ordenó el chico. El topo se metió bajo tierra, y, para sorpresa de Ulrich, atacó a Leo desde abajo, derribándolo.
-¿Ataque Topo? ¿Es un chiste?-preguntó la chica, molesta.
-Oye, funcionó-recalcó el chico, a lo que su compañera le dio la razón, antes de mirar a los caídos con burla.
-Dos cristales de un golpe-dijo la chica burlona.
-Luego solo será cosa de robar los de sus amigos-agregó el chico. En eso oyeron un fuerte silbido, como si algo cortara el aire-¿Qué es ese ruido?-preguntó el chico, preocupado. Mayúscula fue su sorpresa cuando vieron a Hiroki, montado en su tabla de surf.
-Solo es el mocoso-dijo la pelinegra despectiva-solo no puede contra nuestros dos animales-agregó burlona.
-A menos que yo pueda emparejar la pelea-dijo el menor confiado, mostrándoles a los dos villanos que tenía dos cristales, el del Tiburón y el del Aligátor, los cuales lanzó al aire-Tiburón, desgárralos; Aligátor, destrózalos-gritó el niño, mientras que de los cristales surgían luces gris acero y verde musgo, de la primera surgió Sharky, y de la otra un aligátor de piel verde musgo-Sharky, Al, vayan por ellos-dijo Hiroki, mandando a sus dos animales a pelear.
-¿Al?-le preguntó su hermana extrañada. Hiroki sonrió enormemente.
-Por Aligátor, que es lo que es-explicó el niño. Sharky y Al empezaron a pelear contra los dos animales, mientras Hiroki, Yumi y Ulrich peleaban contra los dos humanos, los dos chicos con el Guerrero Topo, y la chica con la Guerrera Marmota.
-No podrán ganarnos, les superamos en número-dijo Ulrich.
-Pues veamos quien gana-dijo el chico, mientras se deshacía de el y Hiroki, para mirar a su animal-Topo, Ataque de Topo-ordenó, y el topo lanzó su ataque subterraneo.
-Marmota, Catapulta de Piedra-le siguió la pelinegra, y la marmota se cubrió de su coraza de piedra antes de lanzarse
-Veamos si pueden con esto-dijo Hiroki, con seguridad-Tiburón, Cortador Profundo; Aligátor, Ataque Sorpresa-ordenó. Mientras Sharky lanzaba su ataque filoso contra la marmota, Al se metió bajo tierra, pero lo hizo como si fuera agua, para emerger con el topo entre las fauces, para arrojarlo contra su humano, mandándolos a volar mientras el topo era destruido. Con la marmota tuvo el mismo resultado, el Cortador Profundo de Sharky la lanzó contra su ama, catapultándolas en la misma dirección que el pelinegro, dejando detrás una estela de luz mostaza. Inmediatamente los tres guerreros corrieron a capturar a los villanos, pero tras ver un resplandor rojo no se encontraron con nada, simplemente desaparecieron. Pasados unos minutos, sus amigos se reunieron con ellos, ya todos usando su ropa de civil.
-¿Qué pasó?-preguntó Jeremie-cuando peleabamos contra los Pirañatrones, estos desaparecieron así sin más-explicó, desconcertado.
-¿Nos perdimos de algo?-preguntó Odd curioso. Hiroki le enseñó sonriente el cristal. Los demás chicos felicitaron al pelinegro por su logro, antes de materializar el cristal como un pequeño aligátor verde musgo de gran cabeza.
-Chicos, les presento a Al-les dijo a sus amigos, antes de arrodillarse junto al aligátor-espero que seamos amigos-le dijo sonriente, a lo que el aligátor le respondió mordiéndole la cabeza, haciendo que Hiroki empezara a correr desesperado de un lado a otro.
-Con este ya tenemos once cristales a salvo-declaró Jeremie, orgulloso, al parecer haciendo caso omiso a lo que pasaba a sus espaldas.
-Vayamos a la Ermita-sugirió Odd.
-Si, a Dulcea le encantará saber que ganamos-concordó Ulrich con una sonrisa.
-¿Quién lo dice por Dulcea? Yo me quiero quitar esta falda-declaró Odd, haciendo reír a los demás mientras Yumi abría el portal que los llevaría a casa, donde la guerrera los recibió orgullosa, tanto a ellos como al nuevo animal.
Mientras tanto en el Laboratorio…
Sissi y Herb se encontraban encadenados de cabeza, ambos sobre un tanque de tiburones, y rogando por sus vidas, mientras Willow contemplaba como sus esbirros eran castigados por no cumplir con su trabajo, mientras pensaba en un medio para vencer a sus enemigos…
Continuará…
Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Ojala les guste este capítulo y me dejen montones de reviews…por favor DX
anonimo: Te voy respondiendo que sí, cada personaje va a recibir nuevos cristales, no habrá nuevos personajes, y si por "celos entre Yumi y Odd" te refieres, y espero que sí, a que tengan pretendientes, sip, si los tendrán, por tanto Ulrich y William van a tener competencia.
Yumi DarkHeart: para empezar, tranquila, lo continuaré, para terminar, esos no los he abandonado, los seguiré cuando tenga más inspiración. No me presiones, xfavor.
Ikaros-san: Tranquila, ya habrá habiendo más yaoi, y me alegro que te gusten las indirectas y directas de Hiroki, a mi también me dan risa xD.
